Archive for Fuerza aérea

Concentración el 9 de noviembre contra las quintas maniobras con fuego real en Bardenas

 

Por 2018 Bardenas Libres

Asistimos a las quintas maniobras con fuego real en lo que va de año en Bardenas, las primeras desde que se anuncia en medios escritos por parte de Bardenas Libres el nuevo impulso de la campaña por el desmantelamiento de la base.

¿Será coincidencia?

Como era de esperar, estas maniobras han provocado la indignación en la zona y poco se ha hecho esperar la convocatoria de una nueva concentración, para el próximo día 9 de noviembre, por parte de la Asamblea Antipolígono. Una concentración que tendrá lugar en  la Plaza Nueva de Tudela a las 19.00 horas de la tarde, y a la que rápidamente se ha adherido la Plataforma Bardenas Libres 2018.

Según el comunicado de Bardenas Libres, llamando a participar en esta protesta,

Para nosotras, es inaceptable que estas tierras se usen para practicar la guerra, y sostener una industria inmoral como la armamentística, que genera millones de muertes y personas refugiadas. Las Bardenas deberían servir para todo lo contrario, deberían recuperar su uso y disfrute comunal, desde las buenas prácticas y aprovechamiento de nuestros recursos, de una manera sostenible social y medioambientalmente. Pero también, nos parece inaceptable que en la Junta de Bardenas, que hace mucho tiempo ya se posicionó en contra de estas instalaciones militares, se haya instalado la falta de conciencia y la inmoralidad de mirar para otro lado, y así seguir obteniendo pingües beneficios mientras nuestras tierras se ceden a los intereses de la OTAN. La Junta debería representar la voluntad de los vecinos y vecinas a las que representa, de una manera democrática y transparente. La situación y los tiempos que vivimos así lo exigen

Cada vez son más las razones que justifican el rechazo a este campo de entrenamiento para la guerra y más las personas conscientes que sienten que el desmantelamiento del polígono militar de Bardenas es una lucha imprescindible y urgente.

Para 2018 el Ejército tiene que decir si quiere prolongar el acuerdo que le une con la Comunidad de Bardenas Reales y que le permite el uso de este paraje como lugar de bombardeo, o si rescinde dicho acuerdo.

Y somos muchos los que creemos que sólo la presión social y la reivindicación política rotunda pueden conseguir que el Ejército “prefiera” abandonar este campo de tiro e irse  con su música a otra parte.

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Despilfarro del Ministerio de Defensa de 800.000 € en congas para la virgen de Fátima

Imagen del Colectivo Utopía Contagiosa

Fuente:  El Diario.

¿Qué son 800.000 €?  Depende:

O …  lo que despilfarra el gobierno en 9 años para que los militares peregrinen gratis a Lourdes.  Es decir:

  • nuevo despilfarro militar, donde ya lo había a mansalva como documentamos en nuestro estudio sobre el “Despilfarro Militar” que ya cuenta con más de 55.000 visitas.
  • otra muestra de incompetencia gestora del Ministerio de Defensa.
  • Otra muestra de la falta de control parlamentario de los gastos en Defensa.
  • Otra muestra de la impunidad militar.

En los últimos nueve años el Ministerio de Defensa ha destinado 768.571 euros a financiar este viaje. Por su parte, Interior ha gastado 66.649 euros a lo largo de este lustro para que una delegación de sus agentes estén presentes en este evento. Según datos facilitados por el portal de Transparencia, en total estos dos departamentos han destinado 835.221 euros a esta expedición que se celebra en mayo y que tiene una agenda cargada de eventos religiosos, como misas, vigilias o una “procesión mariana de las antorchas”.

El Ministerio de Defensa asegura que se gastaron esa cantidad (73.901 euros) pero añade que “los datos relativos a la Guardia Civil han de ser solicitados a esa institución”. Por lo que no aclaran si los gastos de ese Cuerpo están incluidos en esa cifra final. El Ministerio del Interior cifra en 10.851 euros el presupuesto público destinado a la asistencia de 15 de sus agentes al santuario católico este año. Ni Defensa ni la Guardia Civil han aclarado este punto a esta redacción, tras ser preguntados por ello.

Desglosando la información de Defensa, este año la representación del Ejército del Aire en Lourdes fue la más cara, supuso 23.437 euros para las arcas públicas. La participación de miembros del de Tierra costó 12.912 euros y la de la Armada, 11.493 euros. Además añaden dos conceptos más que no detallan, uno descrito como organismos ajenos y cifrado en 14.058 euros; otro al que se refieren como gastos comunes y que asciende a 12.000 euros. Total, 73.901 euros en 2017.

La página web del Arzopispado castrense explica que en el programa de la última edición de esta peregrinación internacional, a la que asistieron 12.669 personas procedentes de 43 países, se incluían, entre otras actividades, una vigilia de reconciliación, un homenaje a los caídos, una misa internacional, una eucaristía en la gruta de las apariciones y un vía crucis en la montaña.

Pero todo tiene su argumentación, aunque sea penosa:

Siempre que el Ejecutivo central ha sido interpelado por la asistencia a este evento, han aludido a su carácter histórico. “España ha venido participando en el encuentro desde hace más de 40 años, en el que, además de debatirse cuestiones relacionadas con la paz y seguridad internacional, se realizan otras actividades de ámbito social”, apuntan en la respuesta remitida a los senadores. Entre los eventos del encuentro, reseñan que se celebran actividades porque “en sus orígenes hubo una alta participación de capellanes castrenses”.

Como se ve, este despilfarro no es cuestión de un pronto de alguno de nuestros gobernantes, sino una decisión de política de Estado, consensuada por PSOE y PP.  Además, ninguno de los cuerpos militares es ajeno:

La senadora Mora también  preguntó al Gobierno por el resto de asistentes de los Cuerpos de Seguridad. En esa contestación el Ejecutivo aseguró que acudieron seis representantes de la Unidad Militar de Emergencias, once de la Guardia Real, 15 del Ejército de Tierra, 14 de la Armada, 31 del Ejército del Aire y tres del órgano central (Ministerio). En total, 95; cuatro de ellos capellanes. Por su parte, el diario El País llegó a cifrar en 129 los participantes que acudieron con los gastos pagados con dinero público.  Defensa no ha respondido a esta cuestión.

¿Cuándo cesará esta vergüenza?

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Una muerte innecesaria. Un peligro innecesario. Un absurdo innecesario.

Por Línea Vuelo

Queremos ser extremadamente delicados y prudentes con esto. Nada justifica la muerte de una persona, en este caso de un oficial del Ejército del Aire, el pasado 12 de octubre.

Y lo lamentamos. Lamentamos la muerte del capitán Aybar. Su muerte es absurda. Innecesaria. e injusta. Y triste.

Desconocemos las esperanzas e ilusiones del capitán Aybar. Desconocemos lo que, decía León Felipe preguntándose de cualquier otro, le hacía reír, o llorar, o estremecerse, o esperar en el futuro… No sabemos su biografía, seguramente similar a la de cualquier otra persona, y digna del mismo respeto. En el fondo somos tod@s un manojillo de fragilidades y esperanzas que merecer mejor destino que las penalidades en que nos acabamos.

Pero nada justifica una muerte así.

Y nos da rabia también, porque no era una muerte inevitable, ni siquiera asumible bajo ningún punto de vista. Y porque podía haberse evitado.

¿O era necesario salir con un fatídico avión de guerra para el goce ególatra de los políticos que tal ordenaron?. ¿No podían haber prescindido de tal decisión los que ordenaron su salida?. ¿Era preciso malgastar una vida en un acto de este tipo, para pavoneo de los políticos que dispusieron tal exhibición?. ¿Merece la pena?. ¿Se la merece a alguien?

Una muerte por nada. Por engrandecer el ego de los políticos que quisieron exhibirse con las galas de los aviones de guerra, que eso es moneda común entre los de arriba en cualquier latitud del planeta. Podría haberse evitado. con tan solo haber dispuesto otro tipo de exhibición. O de haberla cancelado por completo.

Ahora los parabienes, las medallas al mérito, los discursos huecos… Pero, ¿valen de algo? ¿Sólo para ocultar tras la cortina de humo de sus oropeles la responsabilidad política de quienes ordenaron salir a un desfile descabellado a los pilotos?

El disimule, el signo de los tiempos de política oficial y polvorienta.

El desfile ha costado una vida. ¿Es un precio proporcionado?  ¿Y es que nadie le pedirá cuentas a los promotores de estas decisiones?

Cuentas por la muerte del piloto, lo más caro e inaceptable de la jornada.

Y cuentas por el dispendio económico provocado para vanagloria de los que “nos representan” jugando al viejo cuento del rey desnudo.

Pero la cosa es más grave, porque el hecho en sí ha despejado una segunda preocupación, hasta ahora opacada, que es la de la ciudad cautiva de Albacete.

El piloto, en un acto que merece consideración, se inmoló para evitar que el avión averiado cayera sobre poblado. Sobre la ciudad que está a escasos kilómetros de la base de Los Llanos, donde se entrenan los pilotos de la OTAN. Para evitar una desgracia de consideración en la que, parece ser, nuestros próceres no han caído en la cuenta.

Pero el hecho es que la cercanía de la base a la ciudad es una servidumbre, además, insoportable para Albacete, que se ve a diario amenazada de catástrofe. ¿Es un precio a pagar por los albaceteños mantener la base militar de los Llanos?.  ¿Deben sufrir el permanente peligro de los aviones de guerra?, ¿de unos aviones de guerra con demasiados fallos y errores que los políticos que deberían ser responsables no han querido abordar?

Aquí los políticos tampoco responderán, como no responden del peligro de las otras bases militares que amenazan de catástrofe a poblaciones cautivas en Torrejón de Ardoz, o en Zaragoza, o en Bardenas, o …

Porque lo que para la gente del común es un precio inasumible a pagar, para los que mandan y nos sobrerepresentan es pura calderilla de la que ni siquiera se preocupan.

Al fin y al cabo, siguen pensando que hay vidas de primera y vidas de segunda.

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Los helicópteros de ataque Tigre (cuestan 65 millones de €, por unidad) parados por su mala calidad

Imagen de Marin J. Gallego

Fuente:  Infodefensa.

La mala calidad de la industria militar es constante.  Ahora nos ocupa el caso de los ultramodernos helicópteros Tigre de los ,que en agosto de 2017, una de sus unidades del ejército alemán desplegada en Malí tuvo un accidente en el que murieron sus 2 tripulantes.

Parece ser que el accidente mortal se produjo por turbulencias al realizar vuelos a baja altitud.

Eurocopter, la empresa que fabrica los Tigre, ha aconsejado no realizar varios tipos de maniobras con estos aparatos.  Además, tanto los Tigre alemanes como españoles han estado parados desde agosto por falta de confianza en el aparato.

España dispone de 18 helicópteros Tigres (6 en la versión HAD y 12 en la versión HAP) en la base de Almagro, Ciudad Real.  Este es otro de los PEAS que están resultando un fracaso económico y militar y una deuda inmoral para nuestros bolsillos.

Ya ha habido protestas contra esta base y las actuaciones de dichos helicópteros:

Pero también queremos protestar porque Albacete se ha convertido desde hace algunos años en uno de los centros estratégicos de la guerra con la instalación en nuestra ciudad de la Escuela de Pilotos de la OTAN, la fabricación del Helicóptero de guerra Tigre y el campo de maniobras de Chinchilla.

Cada uno de los Tigre, que recordamos, son helicópteros de ataque,  va a costar a España, al menos, 65 millones de €.

Parece que dicho precio no asegura la propia vida de los pilotos.  Otro ejemplo más de la mala calidad de la industria militar, de la cual os aconsejamos que veáis más ejemplos en este enlace.

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Siempre se puede empeorar (en lo militar, nos referimos)

Imagen de Leandro Fridman

Fuentes:  El Mundo y Defensa.com.

Hay noticias del mundo militar que te dejan un regusto inquietante de incertidumbre, pero de incertidumbre de mal augurio.

La primera noticia:  “Trump estudia privatizar la guerra en Afganistán” nos lleva a un nuevo universo conceptual.  La guerra ya no es asunto de las naciones estado, ya no es algo patriótico frente al enemigo extranjero.  Ahora la guerra puede ser algo privado, dejada en manos privadas.  Y recordamos que los privados tienen otras necesidades y otros objetivos que son distintos a los de las naciones.  A ellos, a los privados, les da igual el patriotismo y sólo piensan en el negocio.

Que Trump piense en privatizar la guerra de Afganistán nos pone en lo que ya era evidente pero no tan palpable, la guerra como un negocio.  Un sucio y vil negocio, ni más ni menos.

Hablar de empresas privadas es un eufemismo.  Podrían haber titulado:  “Trump estudia contratar mercenarios para la guerra en Afganistán”, pero … sonaría más incorrecto.

Los asesores de Trump

han nombrado a dos conocidos mercenarios y empresarios para crear el plan en cuestión, cuya finalidad es propiciar que corporaciones militares privadas se encarguen de la contribución de Estados Unidos en Afganistán, que en estos momentos ronda los 9.000 hombres entre tropas regulares y de las fuerzas especiales, el entrenamiento de las fuerzas de seguridad afganas y la comandancia de las operaciones bélicas.

El primero es Erik Prince, fundador de la empresa Blackwater, la cual en su día fue expulsada de Afganistán por el ex presidente afgano, Hamid Karzai, pero que aún y así la utilizó para su seguridad personal, y que se hizo tristemente famosa por haber luchado junto al ejército norteamericano durante el conflicto en Irak, donde fueron acusados, en numerosas ocasiones, de asesinar a civiles desarmados y cometer crímenes de guerra. El segundo es el propietario de DynCorp International, Stephen Feinberg, una de las empresas de seguridad privada más importantes del mundo.

De esta manera, Prince y Feinberg han creado un plan “más barato y mejor que el del ejército”

Y he aquí la clave:  privatizar la guerra no es una estrategia para llegar antes a la paz, es una estrategia para mantener las guerras de forma más barata.

A Trump no le importan las múltiples acusaciones que han tenido los mercenarios que han acompañado a las tropas yankis.  Sabe que casi nunca quedan en nada grave

Hace medio año escribíamos una entrada titulada:  Las 17 razones para la guerra continua en Somalia y el negocio privado que conlleva.  En dicha entrada, sorprendidos, hablábamos de otra estrategia de empresas de mercenarios.  Esta es mucho más elaborada.  Consiste en entrenar a las fuerzas armadas del país por medio de asesores desarmados y sin cobrar nada.  La segunda parte del plan es la que capitaliza el trabajo anterior ganando dinero mediante la reconstrucción del país o de zonas del país cuando la zona ya está “pacificada”, decíamos:

La segunda parte del artículo trata sobre las compañías de seguridad privadas que intervienen en la guerra de Somalia.  Aunque sólo informan de una: Bancroft Global Development empresa creada por un nativo de Virginia (EEUU), Michael Stock, en 1999:

  • comenzó proveyendo “expertos en misiones” extranjeros –que reciben el apodo de mentors en Bancroft, mentores en castellano– a las tropas de la AMISOM establecidas en Somalia. Sus servicios fueron inicialmente contratados por Uganda en noviembre del 2007 y seguidamente de Burundi en agosto del 2008, utilizando la financiación estadounidense para ello.
  • luego, el ejecutivo de Barack Obama identificó las actividades mentoras de la firma Bancroft como un factor determinante de éxito y comenzó a financiarlas directamente y no a través de países terceros de la misión africana. El contrato millonario entre el gobierno y la compañía de Virginia se cerró a comienzos de 2010. En el presente, la Associated Press estima que EEUU gastó unos 206.000 millones de dólares en subcontratos similares tanto en Iraq como en Afganistán, entre el 2002 y el 2011.
  • Bancroft, a diferencia de Blackwater, que arma a sus “mentores”, parece respetar el embargo de armas impuesto por la ONU en Somalia, ya que su personal –en su mayoría veteranos de guerra procedentes de cuerpos de élite norteamericanos o europeos– no porta armas, lo que según ellos les expone a un peligro aún más inminente que les hace confiar su protección a las fuerzas africanas que entrenan.
  • todas las empresas del sector tienen como común denominador la táctica contrainsurgente y el combate de guerrillas en zonas de conflicto que ocasionan alta mortandad o del complejo medio físico.
  • En realidad, su fundador y actual propietario de tan sólo 36 años decidió constituirla en dos firmas con misiones desiguales.
  • Por un lado, Bancroft Global Development es una organización que se proclama sin ánimo de lucro, y busca la estabilización de una zona determinada en conflicto armado utilizando el ya clásico modus operandi de operar “por, con y a través” de las fuerzas armadas locales u oficiales –o más bien, aquellas que decidan contratar sus servicios importando poco su legitimidad–, lo que en Somalia significa asistir al personal de la Misión de Paz de la Unión Africana principalmente, y también a la policía nacional somalí –compuesta en gran porcentaje por antiguas milicias de ciertos señores de la guerra que ahora respaldan al Gobierno de Transición–.
  • En el otro extremo se halla la vertiente lucrativa de Bancroft, aquella que genera ingresos y mantiene al barco de Michael Stock a flote. La razón de ser de Bancroft Global Investment es la de, literalmente, capitalizar el éxito militar de las campañas que lidera en la AMISOM, invirtiendo en la reconstrucción del país o de la región una vez pacificada, en lugares donde nadie más se atrevería a arriesgar su dinero, como ya haya hecho en el pasado en Afganistán. Sin embargo, la inversión en Real Estate –inmobiliaria– no sólo se lleva a cabo a posteriori, sino también durante el momento de la conflagración, como así muestran las anteriores experiencias bélicas de la firma.
  • A finales de los años 90, Stock se marchó al Sahara Occidental donde le impresionó que el gobierno de Marruecos aún no se hubiera encargado de desmantelar las minas antipersona que permanecían enterradas bajo la arena, visualizando la idea mater de lo que sería Bancroft. En sus primeros pasos, operó en Afganistán donde mediante un socio local formó una pequeña sociedad –Mine Pro.- que entrenaba a perros detectores de minas al mismo tiempo que se dedicaba a hacer un poco de todo, desde reparar coches a cañerías.

En definitiva, lo que hacen Bancroft y Michael Stock es una nueva versión del negocio de la guerra:

En una reciente entrevista, Stock aseguraba que él no se dedica a hacer la guerra en el país más oriental de África, sino a “buscar la paz, reconstruir una ciudad, un país que lo ha perdido todo en términos de educación, economía y sanidad”, pues para él las posibilidades de negocio son infinitas en un lugar donde hay que empezar de cero, una idea que le ha llevado a levantar un monumental hotel fortificado al pie de la playa de Mogadiscio, donde se resguardan los altos cargos somalís y el personal diplomático. El resort, al que han llamado International Campus, cuenta con una piscina como la mayoría de los hoteles de playa del mundo, solo que en éste cuando llueve, llueven balas y metralla. Más allá de las vistas del Índico, también dispone de un búnker, un hospital y algo similar a un autoservicio de equipamiento y reparación militar a lo Mad Max.

También tiene como objetivo:  la creación de una fábrica de cemento que se encargue de cimentar el nuevo Mogadiscio

El final del artículo se abre, brevemente para nuestro gusto, a las críticas:

Oponentes de estos contratos claman que estas compañías no son más que mercenarios modernos a sueldo y que se hallan efectivamente por encima de la ley en los países en los que son contratados. Estos contratos se realizan siempre en un marco de dudosa legitimidad ética y moral, pues operan en los lugares más inestables del globo, en estados fallidos y débiles en los que el poder de estas corporaciones privadas y su capacidad organizacional pueden llegar a anular con creces al del gobierno local. Las operaciones de otro de los grandes proveedores de seguridad privada, G4’S, en Sudán del Sur, son un caso a tener en cuenta en este sentido. También se les acusa frecuentemente de implementar de manera tácita y encubierta las directrices de la política exterior estadounidense.

La segunda noticia que nos llama hoy poderosamente la atención se titula:  “La operadora privada ATAC compra 63 Mirage F-1 a Francia”.

La empresa ATAC pertenece al grupo norteamericano Textron (con varios intereses militares) y adquiriría los 63 Mirage por 300 millones de €.  Estos aparatos se encontrarían en una base francesa de reparaciones desde que en 2014 fueron dados de baja.

Parece ser que los quieren para entrenamiento (haciendo el rol de agresores) en combates simulados con cazas yankis.

Fuentes francesas anuncian que sus industrias participarán en la puesta a punto de los aparatos a los que calculan que les pueden quedar otros 15 años de vida útil.  (Fíjense qué curioso, estos cazas puede duplicar su vida útil si no es para la defensa propia, sino para entrenamiento, lo cual desdice bastante el ciclo de vida útil que se suele calcular para estos aparatos).

Pero toda la noticia es impactante:  una empresa privada va a tener o tiene ya una capacidad militar aérea muy superior a la de muchos países.  Evidentemente, esta empresa ganará dinero.  ¿Cómo?  Pues suponemos que cobrando al Ministerio de Defensa de EE.UU. por su papel en los entrenamientos.  Suponemos que el propio Ministerio de Defensa yanki podría tener aparatos ya no de primera fila para hacer esta labor, así daría trabajo a sus propios militares poniéndolos a puntos y se ahorraría contratar a una empresa privada, lo cual suponemos que ha de ser más caro.  Sin embargo, Trump prefiere privatizar este aspecto del entrenamiento de sus propios cazas con mercenarios extranjeros.

Tanta privatización hace dependiente a la principal potencia militar del mundo, lo cual no deja de extrañarnos.

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Los engaños en la renovación de los cazas españoles

Imagen de Airman Magazine

Una de las muchas peculiaridades de nuestro modelo de defensa es su dependencia de sistemas de armas que aúnan tres de las peores características posibles, pues

1) tienen unos costes muy elevados tanto en su diseño y fabricación como en su vida útil,

2) su entrega siempre se hace demasiado tarde y en condiciones tecnológicas superadas, por lo que hay que estar constantemente introduciendo mejoras de nuevo a costes elevados, y,

3) en el mejor de los casos, se acaban volviendo obsoletas sin llegar a hacerse un uso significativo de ellas, con lo que hay que volver periódicamente a sustituirlas por otros sistemas de armas más modernos que, de nuevo, vuelen a caer en el mismo círculo vicioso.

Es el caso de los actuales aviones de combate Harrier de la Armada española y del Programa de Futuro Avión de Combate (FACA), actuales F18, ambos ejemplos esclarecedores de los que parece que no vamos a aprender.

Los aviones de despegue vertical HARRIER.

La compra de los Harrier se hizo conjuntamente entre los ejércitos de EE.UU., Italia y España, para abaratar costes.  En 1983 España adquirió a McDonnell Douglas estos aviones de despegue vertical para dotar al portaaviones español Príncipe de Asturias. Los 12 primeros aviones se entregaron en 1988.  Las siguientes 8 unidades en 1993 (se encargaron en 1990) y en el año 2000 empezó el programa de “actualización” y modernización de estos aviones de guerra.

Su vida útil se preveía que se agotara en 2024 y fueran dados de baja, pero el año 2015, un memorando de entendimiento con la empresa fabricante, prolongó la vida de estos aviones hasta 2034, introduciéndose más adelante en los presupuestos generales de 2016 una partida de 47´6 millones de € para modernizar los AV-8B, que tras la modernización pasarán a ser los AV8B Harrier Plus, dotados con un mando multimodo AN/APG-65.

En la actualidad contamos con 16 de estos aparatos, 12 en pleno servicio y 4 declarados de baja a la espera de una nueva actualización. Una de sus grandes proezas ha sido participar en la operación “Deny Flight” en Bosnia Herzegovina.

Actualmente operan en el LHD Juan Carlos I, un portaviones que deja de ser útil si no lleva aviones de despegue vertical y cuyo coste superó los 500 millones de €.  Así, de no contar con los Harrier o con otros aviones que los sustituyan, tendríamos un portaviones que descendería de categoría si no cuenta con aviones de despegue vertical (pasaría a ser portahelicópteros) y los únicos que para la Armada cumplen las condiciones necesarias son los F-35.

El Programa FACA, los famosos F18 del ejército español

El programa FACA dio a España, igualmente con prolongados plazos de entrega, los 96 aviones de combate F-18 que compró (24 de segunda mano) y que deberán ser sustituidos en 2025, al llegar a las 7.000 horas de vuelo.  Actualmente se mantienen en uso 86 de estos aparatos, que también han ido sufriendo mejoras en el largo período de su uso.

La apuesta por los F35

Con todo, el ejército y la armada apuestan por comprar 60 F35 Lightning II (Relámpago) de Lockheed Martin para sustituir a los F18 y los Harrier actuales.

Por otra parte, las noticias en prensa son contradictorias. Unas afirman que hay conversaciones con el fabricante Lockheed Martin para su adquisición a un precio asequible. Pero otras dicen que Defensa los descarta.  La alternativa serían los Eurofighter europeos, en cuya fabricación participa España.

Desde los defensores de la compra se piensa en un número de entre 45 y 50 aviones para el ejército del aire y 15 para la Armada, según informa El País.

El competidor, el Eurofighter europeo y español.

España se ha gastado ya 10.600 millones de euros en el avión de combate europeo, Eurofighter, que parece ahora que no va a comprar.

Por lo tanto, la opción por comprar el F-35 no dejaría retornos en la industria española y, nuevamente, la política industria española estaría en entredicho dado que hace años se optó por el Eurofighter y ahora se abandonaría este multimillonario proyecto por falta de previsión y planificación rigurosa.

Además, la opción Eurofighter también está muy cuestionada en los últimos tiempos.  Así, por ejemplo, Austria ha renunciado a su flota de Eurofighter.

Las más que fundadas dudas sobre el F-35:

Pero esta asombrosa adquisición tiene algunos datos añadidos que conviene no perder de vista;

  • El gasto que se prevé que realice España por los F35 superará los 6.000 millones de euros en un escenario optimista en el que los aviones bajen de precio. Y para la compra de entre 60 y 65 unidades.  La estimación nos parece dudosa porque Australia estimó en 2014 que iba a comprar 75 unidades por 11.600 millones de dólares.
  • El programa F-35 ha costado ya a USA, en 2013, 395.000 millones de dólares.
  • Hay noticias que hablan de un precio de hasta 120 millones de € por aparato. Aunque si somos serios y realistas, actualmente, el precio se encuentra en los 206’3 millones de dólares, con todo instalado.  Eso sí, están esperando que cuando el avión entre en plena fase de producción, en 2019, su precio baje a una horquilla entre los 80 y los 110 millones de €, aunque estas cifras parecen cada día más inverosímiles:  en la anterior remesa vendida, en 2012, el precio medio fue de 213 millones de €, con una bajada de sólo un 5 %.
  • El precio que se maneja por los comentaristas en Defensa, habitualmente no incluye el motor, lo cual, aunque sorprendente, es una práctica bastante habitual en este tipo de contratos. El motor se calcula que puede estar alrededor de 23’03 millones de dólares por unidad.
  • El precio que maneja la prensa tampoco incluye las mejoras y modernizaciones que explicábamos antes y que son imprescindibles para cualquier avión de guerra. Mejoras y modernizaciones se calculan ahora en torno a los 32’07 millones de €, por cada aparato.
  • Otro precio del que no se suele hablar mucho es de los cascos de los pilotos de F-35: 400.000 $ por unidad.  Son cascos que sustituyen a las pantallas de datos del avión por la visera del casco y permiten una visión de 360º, gracias a 6 cámaras infrarrojas situadas en el exterior del avión.  Esta moderna tecnología también está teniendo problemas.  Así, cuando hay turbulencias, las imágenes tienen retardo y provocan mareos.  Tampoco funciona la función de visión nocturna que provoca un resplandor verde que oscurece las imágenes.  También funciona mal la capacidad de compartir datos con otros F-35, que sólo funciona bien con hasta 3 F-35.  Con 4 se producen problemas de comunicación que crean imágenes inexactas para los pilotos.   Si tenemos en cuenta que se calcula comprar entre 45 y 50 F-35, el monto total de los cascos de los pilotos será de, al menos, 18-20 millones de dólares.
  • Los problemas en la fabricación han sido continuos: por un lado, ha habido problemas en los motores, por problemas en los materiales de titanio que han provocado el incendio de algún motor.  También ha habido problemas por la fragilidad del casco del avión, por la maniobrabilidad en simulación de combate directo contra un F-16, por la vulnerabilidad a los ataques cibernéticos, también en 2013 tuvo fallos en la turbina del motor, …  A finales de 2013 se presentó una auditoría sobre el F-35  en la que se analizaba el grado de cumplimiento de la norma de calidad aeroespacial AS9100, “Sistemas de Gestión de Calidad Requisitos para Organismos de Aviación, Espacio y Defensa”.  El programa cuenta con 9 preseries en las que se van añadiendo nuevos adelantes.  Pero el informe es muy desalentador porque

el programa ha sido vuelto a revisar varias veces desde el 2001; la primera vez en 2004 por problemas de peso y rendimiento; en 2007 por aumento del coste y retrasos; en 2010 porque la JPO declaró que el programa excedía el aumento de los límites de los costes críticos establecidos por la ley Nunn-McCurdy; y que durante 2011 y 2012 la JPO realizó varias acciones para reestructurar profundamente el programa, con más financiación, ampliando los plazos de entrega y reduciendo los aviones a suministrar a corto plazo, retrasando la adquisición de 410 aviones hasta el 2017.

Además,

También indica que los datos de calidad muestran una ligera mejoría: en la primera preserie se necesitaron 972 acciones de calidad por avión; en la cuarta había disminuido a 859, representando una media de coste del 13,11%.

  • Con estos datos, no es extraño que las dudas hayan comenzado a aparecer. Canadá, en 2015 se retiró del programa.  Canadá es uno de los 9 socios del programa F-35 y su participación es del 2 %.

En la práctica, todos los países pertenecientes al consorcio que tiene previsto adquirir 2.400 aparatos –EE.UU., Australia, Canadá, Dinamarca, Gran Bretaña, Italia, Noruega, Países Bajos y Turquía- han expresado alguna vez sus dudas acerca de si acabarán cumpliendo sus respectivos compromisos de adquisición de la aeronave.

  • Como la descoordinación militar nunca para, la Marina estadounidense anunciaba en 2015 que no podrían cargar en el F-35, dado que no está adaptado, un nuevo tipo de bomba que quieren utilizar. Se trata de la bomba ‘Small Diameter Bomb II’ –SDB II, ‘Bomba de Pequeño Diámetro’- que es capaz de apuntar a objetivos móviles a distancias de hasta 70 km y podría estar listo en 2017. La SDB II se integra sin ningún problema en el F-35A de la Fuerza Aérea… pero no en el F-35B en su actual configuración.

 

Los ingenieros del F-35 se excusan aduciendo que no estaba previsto que la Marina usara también la bomba SDB II. Añaden que no supondrá mayor problema adaptar el compartimento del F-35B gracias al tiempo de siete años del que disponen. Además, prefieren esperar a que la SDB II esté totalmente desarrollada antes de efectuar cambios en la arquitectura del avión. Hasta entonces, tampoco podrán calcular el coste de la posible adaptación.

Es necesario llevar el debate a unos parámetros más racionales y menos militaristas.

Con los datos que aportamos antes, se puede ver que, para Defensa, el debate está posicionado en qué modelo comprar.  Ni se entra en discutir la alternativa:  ¿es necesario para la defensa de España comprar alguno de los modelos o cualquier otro?  No se debaten otros parámetros que son tan o más importantes.  Algunos serían los siguientes:

  • ¿Qué queremos defender y cómo? Estos serían los debates principales, los más importante, las clave.  Y en este debate intervendrían cuestiones tales como qué tipo de defensa necesita o quiere la sociedad española.  Sin embargo, en la política española no hay ni rastros de estos debates, que son los que cimentan toda la cadena de toma de decisiones.  ¿Quién se aprovecha de ello?  Los militares que, ante la falta de debate y decisión de la sociedad, siguen comprando armas sin ninguna cortapisa.
  • ¿Queremos una defensa ofensiva o defensiva? Porque los Eurofighter y los F-35 son armas eminentemente ofensivas, de ataque, de proyección como se dice ahora (invasión, como se decía antes).  ¿Podríamos estar más seguros, de una manera meramente defensiva comprando otros materiales o utilizando los miles de millones que vamos a gastar en cazas en el futuro para fomentar otro tipo de políticas más pacíficas y noviolentas que enfrenten de manera creativa y constructiva algunos de los problemas que tiene España como la emigración y la cooperación para el desarrollo de los países de nuestra ribera sur?
  • ¿Cuántos cazas necesita la Defensa Nacional? Actualmente tenemos 16 Harrier de despegue vertical y 96 F-18 (84 en uso).  El total son 112 cazas.  Ahora la horquilla se sitúa entre 60 y 65.  Es evidente que el número que teníamos antes era desorbitado, ahora se quieren comprar un 42 % menos.  Nos alegramos de la reducción del número de unidades, aunque suponemos que el coste será otro cantar.  ¿Son muchos, pocos, son suficientes, exagerados?  ¿Dónde está el debate y los razonamientos que ofrecen los militares?
  • Los vaivenes en la planificación de la política de defensa y en su política industrial. Hasta hace unos meses era incuestionable para los militares la necesidad de invertir en armamento propio (español o de la Unión Europea), se veía como más barato, generador de retornos a la industria española y de empleo.  Sin embargo, ahora para argumentar la compra de los F-35 se dice que es mejor, en materia de repuestos, no tener todos los huevos en la misma cesta.  De los retornos y del empleo patrio no se comenta nada.
  • Son las cuentas de la lechera. Anuncian un gasto de 6.000 millones de euros para adquirir entre 60 ó 65 F-35 con la promesa de que el precio unitario bajará. Por lo tanto esperan comprarlos a entre 92’3 y 100 millones de € el caza.  Sin embargo, el precio actual es de 206’3 millones de dólares.
  • El despilfarro. ¿Se consideran ya tirados a la basura los 10.600 millones de € gastados, o malgastados, en el desarrollo del Eurofighter?
  • Las consecuencias políticas. ¿Hay algún responsable político de este despilfarro y de los vaivenes en la toma de decisiones?  ¿Cómo rinden cuentas?  ¿Quién se las pide?
  • ¿Es el momento de tomar la decisión? Evidentemente no.  Parece que los criterios que se están usando, militarmente, son los que les conviene a la Armada.  Ellos necesitan aviones de despegue vertical, pero los necesitan para 2034.  Un futuro muy lejano.  Parece que han pensado ahorrar en este rubro uniendo su pedido al del Ejército del Aire.  Pero a ellos sí les corre más prisa, sus aviones tienen una vida útil hasta 2025, un plazo más breve.  El ahorro para la Armada lo acabaríamos pagando todos los españoles con un modelo de avión que está muy en entredicho técnicamente.
  • ¿Es una cuestión de prestigio militar? En las clasificaciones internacionales de potencia militar, uno de los criterios que más cuentan para que un país se ubique entre los primeros puestos es la posesión de un portaaviones.  ¿Necesita España un portaaviones como el Juan Carlos I?  ¿Qué queremos invadir?  ¿Es esta la política de Defensa que deseamos?  ¿Nos sobra el portaaviones Juan Carlos I y sus 16 Harrier de despegue vertical o sus 15 F-35?
  • ¿Qué tiene que ver todo este gasto con la deuda de 30.000 millones de los PEAS?   Se acumulará a ella y, por lo tanto, la hará mucho más difícil de pagar.  La burbuja militar se agrandará en un gran porcentaje y la sociedad española habrá de pagarla a través de impuestos y dejando de gastar dinero en gasto social.

Como ven, empezar a analizar una compra concreta de material militar (los F-35 yankis) nos ha llevado a cuestionar la supuesta excelencia tecnológica de la industria militar, la mala práctica en cuanto a planificación y gasto del Ministerio de Defensa, la falta de democracia en las tomas de decisiones en Defensa, la política militar de carácter ofensivo de España,  la sinrazón del gasto militar que impide gastos sociales, la deuda y el despilfarro militar, la impunidad de los que toman decisiones en materia de Defensa y la descoordinación de todo el modelo.

Nos parecen razones suficientes para proponer que antes de todos estos gastos haya en España un debate serio, profundo y plural (es decir, no solo entre los sectores vinculados a la industria militar o al ejército) sobre política de Defensa.

 

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Defensa revende aviones de 2ª mano a USA

Imagen de Airwolfhound

Fuente:  Zona militar

Otras veces nos hemos preguntado qué es lo que hace que el Ministerio de Defensa sea uno de los ministerios que más ingresos tiene.  Una parte de la respuesta la podemos encontrar en la noticia de que Defensa quiere revender aviones de 2ª mano a USA para el entrenamiento de sus pilotos en juegos de guerra con escuadrones agresores.

España habría puesto a disposición 12 aviones Mirage F-1 (C.14) que otrora prestaron tareas con el Ala 14 en la Base Aérea de Albacete.

El monto de la operación ascendería a 12 millones de €, es decir, un millón por avión.

La alternativa actual para muchos de estos angiuos Mirage es servir para ser fuente de recambios.

Comparar estas cifras con fines sociales nos deja muy claro el tema de “cañones o mantequilla”.

Lo que sacará Defensa por uno de estos aviones, es decir, 1 millón de euros equivale a la cantidad que consiguió la empresa Bionure mediante crowdfounding para desarrollar un fármaco innovador contra la esclerosis múltiple.

Es decir, nuestros políticos siguen comprando y vindiendo aviones pero se olvidan de defendernos de lo que realmente nos ataca, en este caso la enfermedad de la esclerosis múltiple.  Su excusa suele ser que no hay dinero para tanto investigación.  Aun que se nos antojen escaos que hay que realizar.

Seguimos con las comparaciones y otro millón de euros es lo que se tiró a la basura en la celebración del 12 de octubre de 2016.  Otro ejemplo de que el militarismo y sus actos propagandísticos tienen más aceptación entre los políticos que curar la esclerosos múltiple.

Por último, un millón de euros es lo que se previó gastar en 2016 para fomentar la participación ciudadana en Madrid.

El equipo de gobierno municipal de la ciudad de Madrid continua con la línea de compromiso con la participación ciudadana, el tejido social y el voluntariado y por ello, publica la convocatoria de subvenciones a entidades ciudadanas en los 21 distritos y a nivel ciudad con la finalidad de promover la ciudadanía activa. La cuantía para este año asciende a casi un millón de euros.

Es indignante que un avión militar muy antiguo y ya casi para el desguace pueda valer este dineral.  Es indignante que se siga priorizando lo militar en contra de las necesidades sociales.  Porque lo que está claro es que los 12 millones de € de revender los aviones viejos a USA no irán a cubrir necesidades sociales, sino a nuevas compras de armamento, que son no sólo inútiles socioeconómicamente, sino perjudiciales para el medioambiente y la sociedad.  Otro nuevo ejemplo de la insolidaridad de los militares.

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Queremos comprar cazabombarderos F-35, el más caro y avanzado del mundo, a 115’4 millones de € la unidad

Imagen de El Mundo

Fuente:  El Mundo.

Queremos comprar, Cospedal se lo está pensando, a la estadounidense Lockheed Martin el cazabombardero F-35, el más caro (entre 88’9 y 115’4 millones de € la unidad) y más avanzado del mundo.  Por otro lado, El Confidencial, comenta que su precio sería, ahora, de 120 millones de € (sin motor).  A esto hay que añadirle el precio de hacerlo volar:  una hora de vuelo sale a 40.000 € (lo que valdría contratar por un año a Casi 2 profesores de secundaria).

el avión es el programa de material de defensa más caro de la historia (más de un billón de dólares, con ‘b’

El interés lo han confirmado tanto Lockheed Martin como la Secretaría de Estado de Defensa.

El primer objetivo que cumplirían estos F-35 sería sustituir a los Harrier de despegue vertical del buque de asalto anfibio Juan Carlos I, que tienen vida operativa extendida hasta 2024.

Tanto el precio como el potencial bélico del aparato pueden ser discutibles, pero hay un hecho cierto: si España quiere disponer de aviones de combate navales en su flota a partir de 2030-2034, no le quedará más remedio que adquirir entre dos y tres docenas de F-35B, la versión con capacidad de despegue y aterrizaje vertical (o ‘vertical take-off and landing’, VTOL, en sus siglas en inglés), ya que es el único modelo en el mercado mundial que puede operar en el buque de proyección estratégica ‘Juan Carlos I‘, el buque de combate de mayor tamaño y tonelaje de la Armada española.

Y como ejemplo máximo de la lógica-ilógica de lo militar:

En otras palabras: para sacar partido a los 500 millones invertidos en el buque (mucho más si contamos todo el grupo de combate), es necesario poner aviones en su cubierta.

Tanta tecnología militar tiene, como siempre, el principal problema de lo militar:  no funciona:

este programa de desarrollo aeronáutico lleva décadas dando una gran cantidad de problemas hasta tal punto que se ha convertido en una pesadilla para las fuerzas armadas de EEUU y ha llegado a aparecer en los tuits de su nuevo presidente, que lo ha calificado de demasiado caro e incapaz.

Sin embargo, y a pesar de todo, son muchos los países interesados o que ya cuentan en sus filas el F-35:

En total, 11 países han comprado el F-35: EEUU, Gran Bretaña (138), Turquía y Australia (100 cada uno), Canadá (65), Italia (60), Noruega (52), Israel (50), Japón (42), Corea del Sur (40), y Dinamarca (27). Es el sistema de armas más caro de la Historia, con un presupuesto hasta la fecha que supera los 1,3 billones de dólares (1,2 billones de euros). Como ejemplo de la sofisticación y del precio del F-35, un detalle: sólo un casco del piloto cuesta 600.000 dólares (casi 565.000 euros).

 

 

 

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Más bombardeos en Bardenas Reales

Por Bardenas Ya

Fuente: Noticiasdenavarra.com

Del 22 de febrero al 3 de marzo, nos informa Noticias de Navarra, el Ejército del Aire tendrá a bien bombardear con fuego real un poco sobre las Bardenas Reales, para poner a punto a sus pilotos, los cuales van a mostrar sus habilidades guerreras en “el ejercicio de entrenamiento aéreo avanzado más importante a nivel internacional que, organizado por la Fuerza Aérea estadounidense”, al que han sido invitados.

Los pepinos los van a lanzar desde los aviones más avanzados de los que dispone el Ejército del Aire español, los carísimos Eurofighter, lo cual es una suerte para los vecinos de los pueblos circundantes, que podrán disfrutar de forma totalmente gratuita del ruido ensordecedor, de las maniobras endiabladas y de la contaminación tanto de los aparatos como de las bombas que arrojen, lo cual no es algo que se vea todos los días (en Bardenas casi todos, cierto es).

Es también una suerte que en plena época de nidificación de las aves protegidas del circundante Parque Natural (y Reserva de la Biosfera) de Bardenas Reales (parque todo el territorio de Bardenas menos el centro del mismo, que es donde está la base militar), éstas puedan además aclimatarse al ruido de los aviones y al bombardeo, para así no sentirse alteradas en épocas sucesivas y poder mantener intactos sus valores naturales.

Por otra parte es de agradecer que los vecinos y visitantes del parque esta vez hayan sido advertidos de no pasar por los caminos, la haberse puesto un aviso en la página web de la Junta de Bardenas, como se sabe muy visitada (modo “ironía on”), donde explica que eviten los caminos, pues

por motivos de seguridad, afectarán al uso normal de los caminos y sus alrededores”

También debemos alegrarnos de que afortunadamente este tipo de operaciones militares con fuego real se realicen una vez al año, tal como afirmó el responsable de la Base al cortejo de diputados forales cuando hace unos días visitaron la base, si bien no acabamos de aclararnos a qué se refiere el ejército con una vez al año si tenemos en cuenta que esta es la segunda vez del año en la que anuncian maniobras con fuego real. ¿Hablaría en sentido metafórico?, ¿no sabría contar?, ¿justo el año militar comienza y termina en febrero? Pelillos a la mar.

Es curioso. Más que curioso. Precisamente cuando la movilización popular anuncia su próxima presentación en público para exigir el desmantelamiento de la base de Bardenas y proponer un camino de decisión popular para lograrlo, es cuando el ejército muestra sus intenciones incendiarias y demuestra su obstinado apego a la preparación de la guerra a cualquier precio.

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El inmoral despilfarro de la Junta de Bardenas

Imagen de Manuel Fernández

Imagen de Manuel Fernández

Fuente:  Deia.

Hace poco titulábamos:  “Que dimitan todos los implicados en el mantenimiento del campo militar de Bardenas Reales“.  Parece, por lo que sigue, que no exagerábamos:

La Junta de Bardenas Reales, entidad responsable de la gestión y mantenimiento del parque natural en el que se ubica el polígono de tiro del Ejército, ha gastado una media de 40.000 euros anuales los últimos diez años en “atenciones protocolarias y representativas”. Cerca de 400.000 euros en una década, en muchos casos además sin que conste motivación ni destinatario del desembolso, y en ocasiones incluso sin que esté justificado documentalmente.

La Junta de Bardenas ya quedó en ridículo y en entredicho cuando se supo que su órgano asesor no se reunía desde hacía 16 años.  Ahora nos cuentan que aunque no se reunían sí que gastaban en protocolo.  Y de manera desaforada.

Un gasto llamativo por su ambigüedad y dotación en una entidad formada por apenas una treintena de personas entre miembros de la junta y empleados, y sobre el que ya puso el foco el tribunal de cuentas navarro, que en 2011 emplazó a detallar “el motivo y los destinatarios” de una partida que da margen para la discrecionalidad de comidas y viajes de los congozantes. Y que aunque se ha moderado en los últimos ejercicios, mantiene una asignación de 30.000 euros para este año.

La de protocolo es una partida habitual en los presupuestos de la Comunidad de Bardenas, que entre 2009 y 2012 llegó a superar los 60.000 euros de previsión y los 40.000 en ejecución. Tres veces más de lo que Tudela destina a protocolo, y casi lo mismo que Iruñea, y eso que en el caso del Ayuntamiento de la capital se incluyen los actos de Sanfermines.

Ahora vamos entendiendo bien qué supone el canon que paga el Ministerio de Defensa para la Junta de Bardenas:

  • Hasta ahora pensábamos que con ello compraban a los ayuntamientos para que no se negasen a la militarización de sus tierras.
  • Ahora comprendemos que, sobre todo, lo que buscaban es tener contentos a los que mandan y legitiman la base militar.  Para que lo hiciesen con una estructura opaca, nada democrática y dilapidadora.

¿En qué han gastado estos milies de € anuales?

Prebendas como suculentas cestas de Navidad. O como los viajes de una semana con gastos pagados para visitar parques naturales en Senegal, Costa Rica, Lanzarote o Argentina. Otorgados a dedo en su mayoría por el presidente. O como el pago “por asistencia a reuniones y conferencias”. Los privilegios, y hasta enriquecimiento descontrolado, de los miembros de la Junta son merecedores de una explicación pública por parte de sus responsables.

Como todos tienen que callar, nadie de la Junta de Bardenas se va a oponer a que las cosas sigan como hasta ahora, sin democratizar la toma de decisiones, y sin informar a los pueblos de qué ocurre realmente en las maniobras militares.

Casi la mitad del presupuesto se reparte así entre las 22 entidades congozantes, responsables de elegir a su órgano directivo y que desde 2009 reciben 195.000 euros cada uno para gastos de ámbito municipal. Casi dos millones más se dedican a afrontar préstamos y el resto se destina a la gestión y mantenimiento del parque.

En este último apartado tradicionalmente se han reservado diversas partidas, de cantidades entre 40.000 y 100.000 euros y no siempre transparentes, para actividades y retribuciones de los miembros de la Junta. Entre ellas la de gastos de protocolo de una entidad que sin actividad pública que no da servicio directo a los ciudadanos.

Lo que nos hace deducir que el servicio directo, si no se lo dan a los ciudadanos, se lo dan entre ellos y a los militares que les subsidian.

La Junta de Bardenas no tiene que dar cuentas a los ciudadanos, sino a los representantes de los ayuntamientos, valles y monasterio congozantes.  Son ellos, por tanto, los responsables secundarios de este despilfarro.

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