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La militarización de la Farmacia

Imagen de Phillip Pessar

LA HISTORIA.

Febrero de 2008:  Defensa pondrá en marcha en Burgos una cadena de fabricación de fármacos para emergencias sanitarias.  Es decir, el gobierno recurrió a las capacidades militares para hacer frente a la gripe aviar que nos conmocionó ese año.

Lo hará el Centro Militar de Farmacia de la Defensa, con unidades de producción en Burgos, Madrid y Córdoba.

El convenio permite al centro la producción de antídotos o medicamentos «huérfanos», es decir, sin interés comercial, o que se requieren en casos excepcionales de conflictos o catástrofes, y que podrán enviarse a países que los necesiten en el Tercer Mundo previas las autorizaciones que sean obligadas.

Varios aspectos a destacar de esta noticia:

  • Mientras se mantiene como dogma la liberalización sacrosanta de la multimillonaria industria farmacéutica, se protege la farmacia militar desde el Estado.
  • Se militariza la asistencia farmacéutica en caso de crisis.
  • Se derrocha en farmacia militar.
  • El concepto de defensa:  es defensa militar frente a seguridad humana.

Es necesario destacar que el monto total de la operación fue de 1’18 millones de € de los cuales defensa puso 800.000.

Julio de 2011:  Defensa invertirá 21 millones de € para construir un nuevo centro de Farmacia militar en la base de San Pedro, en Colmenar Viejo.  Esto permitirá cerrar los centros de Burgos, Madrid y Córdoba en un plazo máximo de 6 años.

El cierre afectará en Burgos a 60 empleados civiles y entre 40 y 50 militares.

Se esperaba que el ahorro del que se pavoneaba Defensa fuese acompañado de ingresos por la venta del terreno donde están las actuales instalaciones militares de Farmacia de Defensa en Burgos, que se había inaugurado en 1948 como Centro de Farmacia del Ejército del Aire.

En el centro de Burgos se fabricaban comprimidos y formas semisólidas (pomadas), en el de Madrid, además de estar la Dirección, se fabricaban soluciones, cápsulas de gelatina dura, sobres y material de cura, y en el de Córdoba se dedicaba a los inyectables y sueros.

LAS SUPUESTAS FUNCIONES DEL CENTRO MILITAR DE FARMACIA.

Noviembre de 2015:  Defensa inaugura un nuevo Centro Militar de Farmacia en Colmenar Viejo, a finales de octubre y por parte de Morenés.  Este centro se convierte en el único laboratorio dependiente de la Administración General del Estado con capacidad de producir medicamentos para uso público.

Las funciones del Centro Militar de Farmacia son

abastecer de medicamentos a las Fuerzas Armadas, producir antí- dotos NBQ, sin interés económico para la industria pero esenciales en caso de catástrofes o accidentes, y cubrir un posible desabastecimiento de los mercados como consecuencia de pandemias.

La mayoría de los productos de Farmacia Militar están destinados a cubrir las necesidades de las Fuerzas Armadas durante sus misiones en el exterior. Pero también se utilizan en territorio nacional, principalmente, en los centros hospitalarios militares, en clínicas y enfermerías de buques y bases, y en otros centros y organismos del Ministerio de Defensa.

Pero, al ser el único laboratorio de la Administración General del Estado, el Centro Militar de Farmacia de la Defensa también suministra medicamentos a centros penitenciarios, a las fuerzas de seguridad del Estado y a las instituciones civiles sanitarias, especialmente en situaciones de crisis, catástrofes o emergencias. Es, por tanto, el centro de referencia en España para la fabricación de medicamentos por causas excepcionales relacionadas con la salud pública. Además de cubrir las necesidades farmacéuticas, el centro colabora en la reinserción laboral del personal de las Fuerzas Armadas y de la población civil. Para ello, el Ministerio de Defensa ha firmado acuerdos con escuelas taller, universidades y centros de formación profesional.

Las instalaciones ocupan 52.709 metros cuadrados y cuenta, también, con una zona de museo.

LAS CUENTAS POCO CLARAS.

La teniente coronel Ortega (primera mujer en ser oficial) informa sobre los presupuestos y costes reales del proyecto:

La estimación inicial era de 34 millones de euros. A estos hay que añadir 2,7 para los convenios e infraestructuras necesarias para el suministro de agua, electricidad y gas, independientes de los de la base, ya que las necesidades del centro superan la disponibilidad de esta. En definitiva, el coste estimado inicialmente ascendía a 36,7 millones de euros. Finalmente, la inversión total realizada ha sido de 26,3 millones. Este importante ahorro ha sido posible por la aplicación de las directrices europeas sobre contratación pública (referentes al estímulo de competencia, mejora de la calidad y relación calidad-precio). Además, se introdujo como criterio objetivo de valoración la presentación de mejoras sobre lo presupuestado y definido en el proyecto. Esto llevó a que la adjudicataria, ACCIONA S.A., presentara una baja del 43 por 100 y 18 mejoras que han incrementado la calidad. Por otra parte, la venta al Ministerio de Cultura del inmueble de la calle Embajadores aportó 23,6 millones. El balance final de la operación de infraestructura ha sido de 2,7 millones, y el resultado son unas instalaciones modernas, punteras y referentes en su sector. A esto hay que añadir un millón ahorrado en el traslado de los equipos de proceso por Dictamen del Consejo de Estado sobre la interpretación del contrato a favor de la Dirección Facultativa, y el retorno económico que se obtendrá cuando se vendan las instalaciones de Córdoba y Burgos, con lo que el saldo final será netamente positivo.

Y ya estamos como siempre.  Se había hecho público que costaría 21 millones de €, aunque Ortega reconoce que la estimación inicial era de 34 millones de €, aunque con los gastos de las infraestructuras necesarias de agua, gas y electricidad, la cifra real sería de 36’7 millones de €.

Al final la inversión total ha sido de 26’3 millones de €, el ahorro se produjo por la rebaja de la contratista.

Además, Defensa vendió el inmueble de Farmacia Militar de Defensa en la calle Embajadores por 23’6 millones de €.  Y ello es utilizado para, como se ve en el párrafo siguiente, declarar que el balance final de toda la operación es de sólo 2’7 millones de €.  Nuevo ejemplo de cómo el Ministerio de Defensa utiliza la especulación de sus inmuebles para luego realizar sus políticas, sobre todo armamentísticas.

Todo esto lleva a la teniente coronel Ortega a decir que el balance final de la operación es un gasto de 2’7 millones de €.  Se le olvida comentar la habilidad para la especulación inmobiliaria del Ministerio de Defensa.

LA OPERACIÓN DE LAVADO DE CARA DEL MINISTERIO DE DEFENSA.

Además, Defensa quiere utilizar al Centro de Farmacia de la Defensa como parte de sus acciones para vender a la sociedad sus «esfuerzos» dentro de promover la responsabilidad social corporativa de Defensa:

El nuevo centro abre la posibilidad de trabajar en el reforzamiento de la cultura de responsabilidad social corporativa desde diferentes ámbitos, y no sólo desde el medio ambiental ya considerado en el proyecto. Por ejemplo, para la inserción laboral, tanto del personal militar con los oportunos convenios con las actuales escuelas taller, como con la población civil a través de acuerdos con universidades y centros de formación profesional.

En cuanto a la responsabilidad social corporativa en temas de ecología, la teniente coronel no deja de presumir y con razón:

La operación cumple plenamente la normativa sobre sostenibilidad ambiental y eficiencia energética en el Ministerio de Defensa, y la directiva europea sobre esta materia. Además, se han incorporado muchas otras medidas novedosas: iluminación por LEDS (con un ahorro de entre un 65 y un 80 por 100 en electricidad así como en mantenimiento y reposición), aislamientos por encima del requerimiento normativo, acristalamiento con vidrios de control solar, agua caliente sanitaria con aportación de energía solar, enfriadoras con recuperación de calor total (hasta 1.000 vatios de calentamiento gratuito por enfriadora), ventiladores de climatizadores y extractores de alta eficiencia (con ahorros en consumo de entre un 15 y un 30 por 100)… Para minimizar el impacto medioambiental, se han previsto redes de saneamiento de vertidos farmacéuticos independientes de la red convencional.

Pero, nuevamente, nos vemos obligados a recordar que los institutos de enseñanza, los hospitales, las bibliotecas públicas, los juzgados, etc, no suelen tener estos adelantes ecológicos tan necesarios.  Es decir, se prioriza a Defensa frente a los gastos en necesidades sociales.

EL ESCÁNDALO.

Por otro lado, en octubre de 2015 comentábamos en una entrada que se iban a destinar 36 millones para productos farmacéuticos militares en 2 años.  Según nos parece, esto es un nuevo escándalo porque contratan a la empresa privada para hacer el trabajo para el que está diseñado el Centro de Farmacia de Defensa:

la Junta de Contratación del Ministerio de Defensa, que ha resuelto el concurso para establecer un “Acuerdo Marco para la selección de empresas distribuidoras farmacéuticas que suministren medicamentos y otros productos sanitarios a las Farmacias de las Fuerzas Armadas abiertas al público no hospitalarias” por ese monto anual y dos años de duración.

y, entonces, o el Centro de Farmacia Militar no vale para nada, o lo que deberían hacer no lo hacen, o de lo que se trata es de beneficiar a la industria farmacéutica privada para que los militares estén mano sobre mano.  Parece que estamos ante otro flagrante caso de despilfarro militar.

LA ALTERNATIVA.

¿Es necesario que el Estado disponga de una Farmacia pública con capacidad para producir los medicamentos y cobrar los precios que le parezcan necesarios?  La respuesta es sí, con ello se podría luchar contra muchas enfermedades, no sólo aquí sino también en el Tercer Mundo.  Que hubiese una Farmacia pública nos aseguraría que nuestros impuestos se usarían, también, para satisfacer a precios razonables y con calidad una demanda básica para nuestra salud:  los medicamentos.

Sin embargo, parece que los intereses actuales no van por ahí y se buscan prioritariamente dos cosas:

  • militarizar la farmacia pública
  • seguir dando desde el Estado pingües beneficios a la industria farmacéutica privada.

Hace más de dos años reflexionábamos con varios artículos sobre las críticas que se hacen a la industria farmacéutica privada y que la ven como generadora de violencia directa, estructural y cultural:  Industria farmacéutica, generadora de violencia.

También, y con un largo título típico nuestro, decíamos que «303 ametralladoras pesadas equivalen a 104 personas libres de hepatitis C, o 1.083 personas con renta básica, o 2.363 familias con un alquiler social anual«, con lo que, otra vez, poníamos el dedo en el dilema de cañones o mantequilla, pero con datos concretos.

Además, estos datos los argumentamos en otro artículo:  Qué queremos defender:  la lucha contra la hepatitis C, hablando del caso de la hepatitis C.

LA FINANCIACIÓN DE LA ALTERNATIVA NOVIOLENTA.

Parece que dinero hay para realizar cualquier alternativa noviolenta a la industria farmacéutica y su falta de escrúpulos.  Sólo son necesarias dos decisiones políticas, no económicas, que han de tomar los ciudadanos:  optar por la farmacia pública y desmilitarizar la farmacia pública.

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