Archive for Externalización de actividades del Ministerio de Defensa

36 millones de € para productos farmacéuticos militares en dos años

Farmacia+hospitalaria

Por JUnta de Andalucía

Fuente: El confidencial.com

Un gasto farmacéutico de 18 millones de euros anuales en productos farmacéuticos no hospitalarios para aliviar las enfermedades de los militares parece excesivo como gasto anual para el común de los mortales.

Pero no opina así la Junta de Contratación del Ministerio de Defensa, que ha resuelto el concurso para establecer un «Acuerdo Marco para la selección de empresas distribuidoras farmacéuticas que suministren medicamentos y otros productos sanitarios a las Farmacias de las Fuerzas Armadas abiertas al público no hospitalarias” por ese monto anual y dos años de duración.

Parece que la justificación de tanta medicina es que los militares se ponen muy malitos y, por si fuera poco, tenemos en este momento tal acumulación de ellos en misiones internacionales, que es previsible que enfermen más aún (téngase en cuenta que se trata sólo de medicinas de atención no hospitalaria, lo que excluye las intervenciones hospitalarias en acciones de combate u otras).

Parece ser que a los ojos de los expertos en la materia, el gasto que ahora se contrata es excesivo e innecesario, lo que nos situaría, de nuevo, ante un supuesto de flagrante despilfarro.

Es de destacar, respecto del concurso, que en todos los casos hubo igual número de empresas concursantes que el de empresas adjudicatarias, a pesar de que la resolución, con recochineo, dice en cada caso que se ha elegido a la adjudicataria (como decimos la única concursante por lote) por ser la suya la oferta más económica.

Fino el argumentario de la junta de contratación. ¿O no?

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Más dinero para el campo de golf militar de Cuatro Vientos: despilfarro militar

VW+Golf+MK3+2.0L+ABA+-+debris+in+oil+pan

Daniel Rodriguez

Fuente: El Diario

La base aérea de Cuaatro Vientos cuenta con un campo de golf entre sus instalaciones: Un campo de Golf de uso militar y que no adivinamos qué relación puede tener con los supuestos cometidos de la defensa nacional. Un campo de golf, por otra parte, que no pagan sus usuarios, sino que se paga entre los contribuyentes del fisco español.

Para el año 2016, el Ministerio de Defensa ha adjudicado el mantenimiento de esta base, con cargo al erario público, a la empresa «Valoriza Servicios Medioambientales», una filial de SACYR, a la que vamos a dar entre todos 245.000 euros para que gocen del golf los socios (militares por supuesto) del campo.

Dichos socios pagan al semestre 11,80 euros, salvo que se trate de militares retirados o de segunda reserva, que pagan solo 8,30, con derecho al uso y disfrute de unas instalaciones que nos cuestan a los demás 245.000 euros.

Suena todo rancio. Siempre suena rancio todo lo relativo a este tipo de privilegios que por lo general la sociedad desconoce y paga.

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La Armada planea externalizar las reparaciones de los vehículos Piraña

Obsoleto

Fuente: Infodefensa

Según ha afirmado el Coronel González Martín, de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada  dentro de las conferencias SIMDEX 15 (sometimiento y simulación en el ciclo de la vida), en realidad un simposio sobre obsolescencia programada y otros truquitos empresariales que patrocina EXPAL con el apoyo entre otros del Ministerio de Defensa, Indra,  Navantia o General Dinamics, la Armada piensa externalizar las reparaciones de sus vehículos de combate Piraña (en realidad 39 blindados 8×8).

Llama la atención que el Ministerio de Defensa colabore en la realización de actos promovidos por empresas militares y dedicados a la obsolescencia, y más aún que ésta fuente de preocupación que nos podría parecer a los profanos cuando menos engañosa, sea tan esencial a este sector industrial.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, la razón que esgrime la Armada para su idea externalizadora es que, efectuada la externalización a la empresa General Dynamics, a quien en definitiva van a ir a parar las reparaciones, la Armada conseguirá en poco «modernizar» los de la primera fase de compras, consiguiendo con ello renovar toda la flota y contar con las mejoras técnicas del ingenio.

Es una manera de comprar armas por la puerta de atrás, sin que parezca que la inversión aparentemente en «reparaciones» lo es en mejoras.

Por otra parte, que «externalice» Defensa ¿supone un gasto menor?, ¿mayor eficacia?  ¿El desmantelamiento de las estructuras encargadas de estas reparaciones hasta ahora? Nada dice Defensa al respecto.

Pero ello supone un segundo aspecto a criticar, porque la externalización no sólo oculta mayor inversión en armas (en este caso en su mejora) sino mayor gasto militar del que ya soportamos y muy probablemente un sobrecoste que no aparecerá en los presupuestos del estado.

Habrá que estar atentos a los presupuestos generales y al gasto militar que ocultan para detectar esta prevista fórmula de rearme anunciada.

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Defensa y consumo: el ciclo de vida de las armas

Imagen de Juan Felipe Rubio

A muchos os llamará la atención que Utopía se posiciones en el amplio mercado de los carros de combate sobre cuál es el que más conviene a la defensa española.

¿Cuál elegir, de entre el top 10 de 2011?:

  • el modernísimo y top Leopard, de fabricación hispano-alemana y de 4’2 millones de € por unidad;
  • el contrastado e israelí, M1A2 Abrams que cuesta 4’35 millones de dólares por unidad;
  • el británico Challenger 2, que cuesta 7’9 millones de dólares;
  • el francés AMX-56 Leclerc, que se nos pone en sólo 4’42 millones de €,
  • el ruso T-90 MS, de 2’23 millones de €
  • el también israelí, Merkava Mark IV, en la horquilla de 4’5 a 5 millones de dólares,
  • el surcoreano, K2 Black Panther, por 6’4 millones de dólares
  • el japonés Tipo10, de 8 millones de dólares
  • el chino Tipo99, de 2’5 millones de dólares
  • el italiano C1 Ariete, de 6 millones de euros

Difícil, ¿verdad?

Pues nosotros lo tenemos claro, por una vez en la vida.

Nuestra opción se puede encontrar en las alternativas críticas del blog carrodecombate.com  O, también en el libro:  Carro de combate, consumir es un acto político.  Editorial Clave intelectual.

En él se nos hace ver con el estudio pormenorizado de los ciclos de vida de 20 productos de los más habituales y de las condiciones de producción, condiciones laborales, externalidades que los fabricantes no internalizan, salarios bajos, legislaciones laborales laxas, etc, que el consumo es un arma política de verdadero calado, comparable, al menos con los antedichos carros de combate militares.

En este mundo capitalista, dicen,

Tampoco es ninguna novedad que la sociedad capitalista moderna necesita para su supervivencia esa ideología consumista que todo lo impregna, esa lógica del tanto tienes, tanto vales, pues, ajo el capitalismo, la propiedad privada nos sitúa dentro o fuera y tener es ser, y quien no tiene, no es.  Los griegos lo llamaban pleonexia, y Platón lo consideraba una enfermedad: el apetito insaciable de cosas materiales.

Leyendo a las dos autoras, Laura Villadiego y Nazaret Castro, nos damos cuenta de la relación existente entre su propuesta de consumo crítico e informado y nuestras ideas de violencia estructural y cultural.  Dado que todo comienza con el sometimiento del Tercer Mundo al cultivo de materias primas que ellos no consumen y a los que tampoco ponen precio, es inherente a este sistema de violencia estructural un orden violento y militarista que lo sostenga y que consiga que los países se sometan, sus líderes se enriquezcan con las migajas que les damos desde el primer mundo y haya pequeños grupos de beneficiados que necesiten ejércitos potentes para su protección.

Las autoras nos conciencian de que consumir es un arma de acción política, de ahí la oportuna metáfora del carro de combate.

Cada acto de consumo puede ser una forma de activismo que nos lleve hacia un mundo más justo, más humano, y también que, en lugar de alienarnos, nos ayude a desarrollar nuestras capacidades.

Pero, ¿qué ocurre con aquellos productos que no consumimos directamente, sino de manera interpuesta a través del Estado, qué ocurre con las armas?

La cuestión, el conocimiento, la responsabilidad, se diluyen mucho más tras papá Estado.  Sin embargo, nosotr@s lo mantenemos con nuestros impuestos y nuestras elecciones políticas.

El consumidor crítico elige lo que compra «no considerando apenas su precio y calidad, sino también su historia y el comportamiento de la empresa que lo ofrece», apunta Mance

Es por ello que la batalla por la información es clave.

Debemos exigir a nuestros gobernantes que obliguen a las empresas a ser transparentes, y mientras esa transparencia no llega, las y los periodistas debemos esforzarnos por elaborar y difundir la información a la que sí podemos llegar.  Porque, si el consumo es un acto político, la primera batalla es la de la información.

¿También en ese negocio tan lucrativo que son las armas?  ¿También en ellas merece la pena seguir todo su ciclo vital para analizar cuáles son sus materias primas y los problemas ecológicos y sociales que generan, cuáles son sus canales de distribución y las relaciones internacionales que producen, cuáles son sus desechos y el despilfarro que suponen?

Pensamos que sí.  Habría que trazar, también, el ciclo de vida de un caza, de un tanque, de un submarino o de una mísera pistola o bala.

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Ya suponíamos que la cesión del hospital militar San Carlos a la Junta de Andalucía tenía truco

old+way+poker

Fernando

Si hace pocos meses pudimos saber que el MInisterio de Defensa, lleno de solidaridad y fanfarria, anunciaba la cesión del Hospital Militar de San Carlos a la Junta de Andalucía y algo nos hacía sospechar que había truco encerrado, ahora conocemos alguna actuación aclaratoria, sacadas de las noticias de El diario y Diario de la Bahía de Cádiz.

  1.  El hospital era tremendamente caro de mantener para el ejército, según ellos mismos manifiestan, y prefirieron cederlo a la sanidad universal, transfiriendo el gasto de personal que conlleva a la Junta de Andalucía, pero pudiendo acudir a ser atendidos por el hospotal ahora civilizado y por el hospital Mar de Cádiz, también de la Junta de Andalucía.
  2. Los militares, aparte, se han reservado una serie de espacios especiales y exclusivos para atenderse a sí mismos, construyendo en ellos una clínica militar pericial y preventiva, así como de los laboratorios clínicos y un Centro Internacional de Vacunación. También se dispone de una cámara hiperbárica, que es la única que existe en la zona sur de España, y que permite atender a personal militar.

Conclusión: Ceden el gasto a la Junta de Andalucía, se reservan las especialidades que les interesan y además se garantizan la atención del hospital qer pagan otros. Todo ventajas.

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De nuevo Morenés en el punto de mira, ahora por las averías de los aviones

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Por Ricardo Alguacil

Fuente: Cuartopoder

Don Pedro Morenés, actual ministro de defensa español es un verdadero saco de sorpresas.

No sólo ha sido el secretario de estado que se inventó, cuando el aznarato, la fórmula para que Defensa comprara armas, endosando los pagos al ministerio de industria de su amigo Piqué, o concediendo créditos a «interés cero» a la industria militar y endeudando a toda la sociedad con la generación de una burbuja militar; ni tampoco el que una vez salió del gobierno se instaló de jefazo en una industria de las que vendían armas (algunas tan sucias e inmorales como las bombas de racimo que tan nefastas han sido para los civiles en los conflictos y en el post-conflicto, donde siguen perdiendo manos y pies gracias a estos artilugios españoles en gran parte); ni tampoco el ministro que ahora empeña su mayor parte del tiempo en ir por el mundo vendiendo armas españolas.

No solo es que ha sido un verdadero ejemplo del lobismo militar y de infiltración de los intereses del complejo militar industrial en la política de seguridad y defensa.

No. Además, es que, amén de su papel en Instalaza, la empresa de las minas antipersona, Don Morenés era en sus tiempos anteriores al actual cargo ministerial el presidente ejecutivo de la empresa MBDA (esta fabrica misiles y componentes militares aeronaúticos), la cual está participada en un 37,5% por EADS, que a su vez pertenece entre otros a la SEPI del Ministerio de Hacienda (ministerio que determina el representante «español en el consejo de administración de EADS).

¿Qué tiene de especial esto?

Pues ahí va la cosa:

MBDA, de la que era presidente Morenés, era de EADS, y Morenés por ello, servidor de los intereses de EADS, que desde marzo de 2013, y en concurso sin la suficiente transparencia ni publicidad, es la adjudicataria del mantenimiento de los aviones que transportan a las personalidades españolas y que ahora están fallando a diario (¿tal vez con la velada intención de comprar más aviones militares con esta rara excusa?, ¿Tal vez con la excusa deque tales aviones transportan a personalidades civiles y regias se pretende «endosar» el gasto en estos aviones nuevos que comprarán a otros ministerios?).

Es curioso que, durante los diez años anteriores, los aviones ahora tan fallones no fallaran nada más que una vez.  Entonces los cuidaba Iberia. Y ahora, desde que Morenés decidió dar la contrata de mantenimiento de estos aviones a la empresa con la que tenía un innegable vínculo previo, fallen día si, día no, casi coincidiendo con los intereses de defensa de renovar sus avioncitos sin gastar del presupuesto de defensa.

Nos huele un poco rancio esta serie de coincidencias.

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El suculento negocio de la industria militar con Defensa e Interior

Exponaval+2012

Fuente: Público

Según hemos venido denunciando en este blog, y ahora recoge Público, el Secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, está impulsando la militarización global de su Ministerio, lo que cada vez hace más evidente la íntima conexión de Interior y Defensa y del gasto militar y el gasto del Ministerio del Interior.

Ahora ha impulsado un «acercamiento» a las industrias militares para pertrechar a las fuerzas policiales y para ir privatizando, a mayor ganancia de estas industrias del sector de la defensa, funciones policiales que asumirá este complejo militar industrial.

No está de más recordar el impulso que el PP viene dando a la construcción de un complejo militar-industrial fuerte en España, trabajo en el que hay muy avanzadas conversaciones entre los ministerios de Hacienda, Industria, Defensa, la SEPI y los responsables de las grandes industrias de las armas y cuya puesta de largo pretende hacer el propio Rajoy, si nadie lo impide, en el próximo Consejo Europeo de finales de noviembre.

Es curiosa la apuesta industrial: La industria militar española es una industria ruinosa y cautiva, pero le viene bien al poder:

  • Depende para su sostenibilidad de la realización de encargos de armas cíclicos y multimillonarios por parte del Estado, a pesar de que las armas encargadas no son, según reconocen los propios militares, ni necesarias ni útiles.
  • Para producir sus armas necesita ingentes cantidades económicas de prefactibilidad; cantidades que en el caso español son «prestadas a interés cero» por el propio Estado a las industrias militares.
  • Además necesita exportar armas a troche y moche para mantener su ritmo de producción, lo que nos hace uno de los países que más contribuyen a las guerras en el mundo (concretamente somos la séptima potencia exportadora de armas).
  • Además, dado el volumen de las inversiones que necesita, detrae recursos necesarios para otros fines
  • A pesar de producir cuantiosos beneficios a los inversores en este sector, no es uno de los sectores ni que producen más trabajo, ni tampoco de mejor y más sostenible impacto en las regiones donde se asienta.
  • En el caso de la industria militar española que quiere constituir el gobienro en base a las participaciones estatales en empresas militares , además, arrastra una cuantiosa deuda (Navantia por ejemplo adeuda más de 3.000 millones de €) y provoca pérdidas que son sufragadas por el Estado unas veces con cargo a los presupuestos generales, otras a los beneficios de la SEPI.

De este modo, el PP ahora completa el proceso de poner el Estado al servicio de los empresarios y de los intereses de unos pocos: Un proceso que en el ámbito militar fue iniciado tímidamente por Felipe González con la adquisición de armamentos innecesarios, seguido con mayor fuerza por Aznar, continuado por Zapatero y ahora rematado por Rajoy.

¿Diferencias entre unos y otros? Tal vez de intensidad, pero no de enfoque.

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Contratos de Defensa para el mantenimiento de dos de sus campos de golf

LEZIONE+DI+GOLF+A+BORGO+MACHETTO+CON+IL+MAESTRO+FEDERALE+ANGELO+PASSAMONTI+FIG+ED+IL+TITOLARE+DEL+CAMPO+DA+GOLF++VINCENZO+BETTONI+UN+LUOGO+PERFETTO+PER+IL+NEOFITA+CHE+VUOLE+IMPARARE+A+GIOCARE+A+GOLF+%23senzatimore+CON+UN+FERRO+7+KATANA+IN+GRAFITE

fuente: vozpopuli

¿Resulta extraño pensar que en esta época de penurias Defensa invierte 350.000 euros en contratar la limpieza y mantenimiento de dos de sus campos de golf? ¿Resulta incluso extraño pensar que Defensa tiene varios «campos de golf»?¿Resulta justificado que defensa tenga estos campos de golf como parte de las infraestructuras a las que dedica parte del presupuesto que obtiene por medio de los impuestos de todos?

Con el ministerio manirroto de defensa nada resulta extraño. Los campos de golf, así como otras instalaciones privilegiadas que mantienen los militares, son algo así como el paisaje más absurdo de todo el despropósito militar y las justificaciones que hemos escuchado para mantener estas instalaciones algo así como la prueba de que razonamiento y justificación no son, precisamente, los fuertes de estos aprovechados. Estamos hartos de oír, por una parte, toda esa trola del especial sacrificio y la abnegación castrense y por otra la necesidad de que se «entrenen», «relajen», «relacionen» para estar en perfecto estado de servicio. Ni lo uno ni lo otro explican el porqué de las instalaciones de «esparcimiento» que el ejército tiene principalmente para sus oficiales.

Los clubs, instalaciones y demás parafernalia de estos señorones no son sino una muestra de su elitismo, de sus privilegios y de su insolidaridad y, precisamente porque estamos ante una crisis que azota a la gente del común de los mortales, un claro ejemplo del parasitismo militar y de la urgencia de abolir determinados gastos.

Pero volvamos a la noticia: Morenés, ese ministro que lloriquea con lágrimas de cocodrilo por las esquinas porque con el presupuesto que le han dejado no tiene para hacer frente a las necesidades de la defensa, ha autorizado la licitación de sendos contratos para los clubs de ocio de las bases de Zaragoza y de Campamento, en Madrid.

Según el primero de estos, el de San Gregorio en Zaragoza, se saca a concurso por 89.000 euros y plazo de ejecución de un año, conforme al BOE de 6 de agosto de 2013.

el mantenimiento integral de las instalaciones deportivas de precisión: campo de golf, zonas de prácticas y jardines aledaños al edificio de la oficina de las instalaciones

entre los cometidos del contratista estarán las tareas de paisajismo, que consisten en

“mantener la vegetación implantada (césped, árboles, arbustos, jardinería y vallados) en el estado más saludable posible, para presentar las instalaciones en perfecto estado de uso y juego en todo momento

Las instrucciones de la licitación señalan que las empresas que liciten deberán aportar programas de

fertilización, tratamientos fitosanitarios, de riego, siegas y mantenimiento de la maquinaria

En cuanto a la licitación para el de Cuatro Vientos, podemos ver el BOE de 25 de julio  en el que se señalan las condiciones.

El citado concurso sale por 260.000 euros y lo es para desarrollar durante 2013 y 2014

los servicios necesarios para el mantenimiento integral del campo de golf, escuela de golf, campo de prácticas y viveros del Centro Deportivo y Sociocultural del Ejército del Aire (C.D.S.C.E.A) Barberán y Collar

Las tareas fundamentales a las que se someterá el contratista serán

la conservación en perfecto estado de las instalaciones y su limpieza, así como de toda la red de riego y equipo de bombeo, incluidos los repuestos”.

Según hemos comprobado, el coste anual de mantenimiento de un campo de golf de alta gama y de 18 hoyos en España es de unos 450.000 euros. Si tenemos en cuenta que los campos de golf que licita Defensa ahora tienen, cada uno de ellos, 9 hoyos, los precios de licitación no parecen excesivamente baratos en comparación con los campos de lujo que hay en España.

¿Por qué tenemos que admitir que con los impuestos de todos se gaste en estos caprichos de unos pocos?

 

 

 

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El ISFAS (Instituto Social de las Fuerzas Armadas) sigue derrochando dinero

componentes

Fuente: Extraconfidencial

Por mucho que el Ministro de Defensa y su Secretario de Estado se esfuercen en difundir que se gasta poco en defensa, la tan cacareada austeridad del gasto militar se pone en entredicho a diario.

Ahora es una licitación del Ministerio con la que han adjudicado a la empresa Rotosa S.A. la contrata para el suministro de talonarios de recetas de farmacia para el ISFAS, por un importe de 714.380 euros.  Todo ello cuando en el resto del Estado se ha implantado un sistema de receta electrónica que aminora gastos y cuando la mayoría de las recetas médicas no las emite el propio ISFAS, sino las mutuas privadas a las que ha entregado el servicio sanitario para la inmensa mayoría del personal a cargo de ISFAS, como informábamos en el artículo:  «El escandaloso desastre del sistema sanitario militar«.

Ahora bien, según parece, la adjudicataria de esta bicoca de contrato es una empresa de artes gráficas que se llama ROTOSA S.A. y que en ejercicios anteriores ha arrojado, al parecer, pérdidas. Según informa la fuente de donde hemos extraído la información, en 2011 arrojaron pérdidas de 1,19 millones de euros, y pasaron de facturar más de 10 millones de euros a menos de 5. No hemos podido confirmar estos datos y tampoco obtener otros más actualizados, pero seguiremos investigando el asunto.

Algo nos hace sospechar una de esas extrañas coincidencias tan frecuentes cuando hablamos de negocios del Ministerio de Defensa.

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El escandaloso desastre del sistema sanitario militar

Left+Hand+Rotation

Fuente:  Diario Militar.

El Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS) se encarga de ofrecer prestaciones sociales de sanidad y vejez a las fuerzas armadas y a la guardia civil.

Cuenta, según su memoria de 2010 (hacen las memorias con bastante retraso) con 632.702 beneficiarios, de los que 380.736 son «titulares» (osea, militares o guardias civiles) y 251.966 «beneficiarios» (familiares).

De estos 632.702 beneficiarios sólo cotizan 243.053, un cotizante por cada 2,5 (la media en el mundo civil es de 2 cotizantes por cada no cotizante).

Mantiene una red de hospitales militares «estratégicos», que son un aparte de los que tuvieron hasta fines de siglo, en que les dio por privatizarlos, ceder su gestión a las comunidades autónomas o llegar a acuerdos de uso conjunto para que los civiles pagaran parte de estas infraestructuras y actividades.

Se pasó así de mantener 14.000 camas a fines de los 80 del siglo XX a las algo más de 2.000 que tienen ahora (una cama por cada 316 beneficiarios, frente a la cama por cada 303 habitantes con que cuenta la sanidad española según el informe de la OCDE «Una mirada a la sanidad. Europa 2010»). Pero este dato tiene una segunda explicación: dado que de los 632.702 beneficiarios, la inmensa mayoría se han pasado a mutuas privadas (ASISAS y ADESLAS principalmente) o a la sanidad «civil», y sólo quedan adscritos a la sanidad militar 30.555, resulta que las 2.000 camas que financiamos entre todos cuentan con la ratio de una cama por cada 152,7 usuarios. ¿No suena mal este privilegio?

No es el único. Sigamos.

1) Los 564.020 beneficiarios de ISFAS que han «externalizado» a ADESLAS y ASISA su relación sanitaria, cuestan, por cabeza, cantidades superiores de las que cuesta un civil: El ISFAS paga 85 euros día (30.205 al año) por beneficiario mayor de 70 años; 68,23 por beneficiario de entre 70 y 60, y 57,76 por beneficiario menor de 60 años, como prestación «básica» (es decir, que tiene incrementos ampliables de los que no sabemos los importes). Una exageración que no sólo sale de las cotizaciones de los militares.

2) ISFAS nos cuesta, del presupuesto, la cantidad anual (según los presupuestos generales del Estado), de 728,25 millones de euros, que le son transferidos a este «organismo autónomo militar» desde el Estado.

3) Podría decirse que la cifra no es exacta pues hay 243.053 cotizantes (la suma de los guardias civiles y de los militares en activo), lo que supone un ingreso anual importante. Veamos las cifras. A las nóminas militares y de la guardia civil se les aplica un descuento de ISFAS de la asombrosa cifra de 46,80 euros. Si multiplicamos dicha cantidad por doce meses y por el número de cotizantes, nos arroja la cifra de 136.498.564,8 euros.

4) Quiere decir esto que, por la patilla, no como fruto de cotizaciones, los españoles regalamos al sistema de ISFAS de los ejércitos vía impuestos 591,7 millones de euros, y es que somos, sobre todo, muy generosos, no se nos vayan a poner malitos los militares por el terrible esfuerzo y abnegación bla, bla, bla.

Pero esto, con ser mucho, tampoco es todo.

Resulta que ahora a los gestores de pacotilla que tenemos, tampoco les salen las cuentas y han decidido que la única manera de hacer rentable ISFAS es externalizar por completo sus prestaciones. Mandar todo, como en lo público, a lo privado. Adelantemos nuestra solemne opinión de que es mentira que por medio de tal negocio haya una especie de prisión ideológica privatizadora y menos verdad es que haya algún amiguete de político puerta giratoria encargado de hacer negocio con la sanidad privada. Lo hacen todo por nuestro bien, porque lo público gestiona mal y lo privado muy bien, da trabajo a mansalva y tira de la economía.

Algunas consecuencias de esto:

  1. Nos cuesta una pasta inadmisible, mucho más que la de acabar con ISFAS y asimilar a todos los usuarios militares y sus familiares al sistema normal y civil de prestaciones sanitarias.
  2. Los militares tienen privilegios hasta en esto y son, por así decirlo, la punta de lanza del experimento privatizador de la sanidad.
  3. A costa de nuestros impuestos están engordando las cuentas de resultados de ASISA y otros negocios privados.
  4. Los militares se quejan de que, dado que se gana más en lo privado (como médico se entiende) que en lo público, se están quedando sin médicos, pues se fugan al calor del dinero (y de paso desenmascaran el discurso al uso del valor, la abnegación, el amor a los ideales y todo ese rollo que tanto les gusta a los discurseadores militares y a los políticos que intervienen en desfiles y otros actos folclóricos).
  5. La famosa medicina militar se colapsa: no tienen, según las quejas del propio cuerpo militar de médicos, experiencia suficiente, ni medios de investigar y profundizar, ni estímulos e incentivos para hacerlo, con lo que, no es por nada, no recomendamos ponerse en manos de un matarife militar.

Mientras esto ocurre en lo militar, al lado, en lo civil, prosigue la campaña de derrumbe de los derechos sanitarios de la sociedad y de privatización de la sanidad en manos de empresas que se caracterizan por pensar la salud en términos de lucro, no de derechos.

¿Y no tendríamos que defendernos de todo esto, precisamente de quienes nos dicen defender por vía civil o militar?

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