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Política de defensa de Alemania

Imagen de Javier Blesa Martínez

Imagen de Javier Blesa Martínez

Fuente:  Ministerio de Defensa.

El Ministerio de Defensa, a través de su Instituto Español de Estudios Estratégicos ha publicado su Cuaderno de Estrategia 179 titulado «Análisis comparativo de las capacidades militares españolas con las de los países de su entorno», de 271 páginas.

Concretan con las capacidades militares de 5 países:  España, Gran Bretaña, Alemania, Francia, e Italia.

Nos parece una gran iniciativa porque así podremos comparar, con números en la mesa, nuestra política con la de los demás países europeos que marcan la pauta en política de defensa.  Pero, …, tenemos que tener en cuenta la visión sesgada y promilitar del informe.  No sabemos si los datos que ofrece van a ser rigurosos y reales, sobre todo, teniendo en cuenta el despropósito informativo de nuestro Ministerio de Defensa.  Tengamos en cuenta que ellos sólo reconocen, como explicamos en nuestro informe:  «Gasto Militar 2016» 5.787’89 millones de € y nosotros demostramos que el gasto militar español para 2016 llegará, al menos a 30.928’86 millones de €.

Los contenidos los estructuran en

  • La política de defensa.
  • Capacidades terrestres.
  • Capacidades navales.
  • Capacidades aéreas.
  • Capacidades económicas e industriales.
  • Conclusiones finales.

Iremos resumiendo las características de cada uno de los países en una serie de publicaciones.  Hoy nos centramos en Alemania.  El análisis está firmado por el coronel y analista de IEEE Ignacio Fuente Cobo.

En cuanto a la política de defensa alemana, la primera idea que analizan es la del contraste entre su habitual línea débil en política de defensa

la política de seguridad y defensa de Alemania, el primero de los países considerados, se ha venido caracterizando desde el final de la Segunda Guerra Mundial por mostrar una identidad muy débil. Hasta fechas muy recientes, Alemania ha constituido la expresión tenaz de la continuidad ideológica reflejada en una cultura de contención militar extrema, con independencia de la tendencia política del partido en el Gobierno en cada momento. A diferencia de otros campos del poder nacional —como es el económico— en el que no ha rehuido ejercer el liderazgo europeo, Alemania se ha refrenado de hacer lo mismo en el campo de la seguridad.

por un interés reciente en potenciarla y convertir a Alemania en un, o en el, líder en cuestiones de defensa en Europa y en la OTAN, llegando, incluso, a decir que

Alemania debe hacer más para garantizar una seguridad que otros le han proporcionado a ella durante décadas.

Las causas de esta situación pueden encontrarse en:

la repercusión sociológica de la derrota en la Segunda Guerra Mundial, que configuró una Alemania educada durante generaciones en la aversión al militarismo y el expansionismo militar, al tiempo que sometida a numerosas restricciones legales en cuanto al uso del poder militar.

Puede, por tanto, afirmase que los efectos traumáticos de la Guerra Mundial, junto con el profundo pacifismo de una sociedad que conserva el estigma de las atrocidades del pasado, se han traducido en un bajo interés por los temas de seguridad y defensa

El lenguaje, y las ideas, guerreristas e intervencionistas se reflejan en este análisis del IEEE, en el que no es la idea de defensa lo que domina, sino las ansias por utilizar el instrumento militar para avanzar en los intereses nacionales.

Las líneas básicas de la política de defensa alemana han sido:

Alemania siempre ha sido firme partidaria del multilateralismo en las relaciones internaciones y particularmente en las intervenciones armadas, siempre en el marco de la OTAN o, aún mejor, de la Política Común de Seguridad y Defensa de la Unión Europea

Es de destacar que en Alemania existe una institución, peculiar en el entorno europeo, llamada Comisionado Parlamentario para las Fuerzas Armadas, una especie de Defensor del Soldado con jurisdicción específica y responsabilidad de supervisión sobre las Fuerzas Armadas que no depende del Gobierno, sino del Parlamento (https://www.bundestag.de/htdocs_e/ bundestag/commissioner, donde pueden encontrarse igualmente sus últimos informes anuales, el último de fecha enero de 2015).

La reticencia alemana al intervencionismo se puede ejemplificar en que

durante la crisis de Libia de 2011, en la que Alemania se abstuvo de votar favorablemente la resolución 1973 del Consejo de Seguridad que autorizaba una intervención limitada en este país, o en el escaso apoyo que prestó a la intervención francesa en Malí durante la operación «Serval» en enero de 2013.

Los fundamentos de la política de defensa alemana.

No obstante, los dos pilares fundamentales de la política de defensa alemán (OTAN y Unión Europea) permanecen inmovibles, hasta el punto que más que una política de seguridad y defensa propiamente alemana se puede hablar propiamente de dos políticas diferentes, una para cada organización. La primera, atlántica, desempeña el papel de la defensa clásica y constituye el marco preferido de acción militar para Alemania, mientras que la segunda, europea, está orientada más bien a la gestión de crisis. Esta ambivalencia en cuanto a su seguridad, unida a los cambios que están experimentando ambas organizaciones, hace que la política de defensa alemana siga siendo más reactiva que proactiva.

Alemania tiene un Libro Blanco de la Defensa de 2006, actualmente en vigor, pero los problemas en Ucrania y la opción militarista de Rusia le han llevado a estar tramitando uno nuevo en la actualidad.  El proceso del nuevo Libro Blanco se ha iniciado en febrero de 2015 y en él están participando no solo militares, sino expertos civiles, representantes de diferentes ministerios, de partidos políticos y las empresas de armamento germanas.  Parece ser que esta nueva versión opta por

  • remilitarizar las acciones en el exterior.  Berlín decidió el aumento del número de sus instructores militares en la misión de la Unión Europea en Malí (de 180 a 250, y el apoyo con capacidades de transporte a la misión de la Unión Europea en la República Centroafricana.  Aunque sigue manteniendo no traspasar la línea roja de no mandar tropas de combate y parece más probable que se decida por apoyos financieros para librarse de la presión de contribuir militarmente.  Pero parece claro que, poco a poco, Alemania va dando pasos para el intervencionismo militarista, como pone de manifiesto que desplegará 6 aviones Tornado y un satélite SAR, además de una fragata que escoltará al portaviones francés Charles de Gaulle en el Mediterráneo oriental. También aportará 1.200 militares en una misión contra el Daesh. La misión costará 134 millones de euros hasta finales de 2016.
  • remilitarizar el Este de Europa para hacer frente a Rusia.

La reforma de la defensa alemana.

En 1994 el Tribunal Constitucional Federal fallaba que

el fallo del Tribunal Constitucional Federal en 1994, que declaraba legales los despliegues operativos de las Fuerzas Armadas alemanas (Bundeswehr) fuera del territorio nacional

ello ha permitido a la Bundeswehr transformarse, pasando de ser una fuerza orientada exclusivamente a la defensa del territorio nacional, muy numerosa, pesada y basada en el servicio militar obligatorio, a una entidad totalmente profesional, mucho más reducida, ligera y orientada a las operaciones de proyección.

Esta profunda transformación del modelo militar alemán ha tenido lugar en medio de un prolongado recorte presupuestario, junto con un colosal esfuerzo para integrar simultáneamente las Fuerzas Armadas de la antigua República Democrática Alemana (RDA) como consecuencia de la reunificación. En este sentido las Fuerzas Armadas de la República Federal se convirtieron en uno de los pilares fundamentales de la unificación nacional, por lo que no es de extrañar que Alemania optase por esperar hasta el año 2011, una vez el proceso de reunificación estuviese consolidado y más de un decenio después de países como Francia o España, para transformar sus Fuerzas Armadas en totalmente profesionales y voluntarias.

En el año 2010, Alemania lanzó la que puede considerarse la mayor reforma de sus capacidades de defensa desde el establecimiento de la Bundeswehr, una reforma que debe estar concluida en 2017

Respecto al nivel de ambición, declaraba:

  • su disposición para convertirse en nación marco de una organización operativa multinacional con capacidad de integrar fuerzas de otros países, para lo que necesitaba contar con fuerzas capaces de operar en todo el «espectro del conflicto».  Alemania pretende ser la nación marco que ofrece el esqueleto al cual se enganchan los países más pequeños para hacer sus contribuciones específicas. Aquí Alemania ve una oportunidad especial de compensar las reducciones, integrando dentro de sus estructuras marco a los países de su entorno, con especial preferencia por los cuatro de Visegrado (República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia), Nordefco (Noruega, Suecia, Dinamarca y Finlandia) y Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo). Además, el trabajar en ámbitos militares multilaterales da a la defensa un carácter políticamente más aceptable ante la sociedad alemana, que las iniciativas militares unilaterales germanas.
  • El objetivo de «fuerza desplegable» y «sostenible» en diferentes operaciones de gestión de crisis se cifraba en diez mil efectivos.  A diferencia de Reino Unido y Francia, no identifica explícitamente un «esfuerzo máximo temporal» de Fuerzas en operaciones de alta intensidad. Se significa que el actual ciclo de disponibilidad alemán implica despliegues operativos de cuatro meses seguidos de un período intermedio de descanso y adiestramiento hasta un nuevo despliegue en veinte meses, incluyendo seis meses previos de adiestramiento pre-despliegue.
  • Mientras el anterior Nivel de Ambición del año 2003 contemplaba una fuerza desplegable de 14.000 para un total de 245.000 que formaban la Bundeswehr, el actual Nivel de Ambición prevé reducir este número a 10.000 soldados en operaciones para un total de 185.000.
  • Alemania prevé también reducir sus presupuestos de defensa centrándose en las misiones más probables de prevención de conflictos internacionales y de gestión de crisis, es decir, en lo que ha venido a denominarse operaciones de estabilización.
  • La idea fuerza que subyace debajo de este concepto es la de mejorar el sostenimiento y mantener las capacidades críticas, actuando en marcos multinacionales, en las que otros países cubren las carencias propias, y realizando un planeamiento de la defensa combinado con otros países.

Posteriormente, en junio de 2012, se concretaron los planes de implementación de la reforma que están actualmente en desarrollo, estimándose que tres cuartas partes de los objetivos deberían haber sido alcanzados ya en 2015.

Las opciones alemanas en cuanto a personal son las siguientes:

  • el objetivo es disponer en 2017 de 185.000 militares en activo y 55.000 empleados civiles (reduciendo 75.000 militares y 20.000 civiles respecto de las cifras de personal de 2010).
  • El ejército quedaría reducido a unos 57.000 soldados, junto a 23.000 militares del ejército del aire (Luftwaffe) y unos 13.000 marinos.
  • Respecto a las reservas, la aspiración es de disponer de 6.000 reservistas organizados en doce unidades, si bien la reorganización de las fuerzas en activo ha retrasado la implementación de la reserva.
  • Optan por una logística conjunta, el «Servicio de Apoyo Conjunto», que comprende 36.000-46.000 efectivos, y un servicio médico conjunto con 15.000-19.000 efectivos.

El problema presupuestario.

Alemania se muestra dispuesta a aumentar su gasto en defensa de acuerdo con las directrices de la OTAN de alcanzar el 2% del PIB y para lograrlo el Gobierno federal ha acordado irlo aumentando gradualmente desde el actual 1,2%, uno de los menores de Europa, de acuerdo con su actual ciclo de planificación financiera previsto hasta 2019, según las cifras del siguiente gráfico:

proxima-evolucion-presupuesto-defensa-aleman

Pero es de destacar que esto no es más que un modelo de planificación y no tiene carácter vinculante.

Alemania parece haber descubierto, al igual que otros países antes que ella, que la sustitución del servicio militar obligatorio por un ejército profesional, algo imprescindible para la realización de operaciones expedicionarias de proyección de fuerzas, no implica un ahorro presupuestario sino todo lo contrario

Alemania, como España tiene problemas con los suministros armamentísticos que reciben de la industria militar, que destaca nuevamente por sus bajísimos niveles de calidad:

Es de señalar que a finales de septiembre 2014 salieron a la luz informaciones que indicaban que los principales sistemas de armas del ejército alemán estaban en un nivel de operatividad muy bajo y que Alemania apenas podía cumplir sus compromisos con la OTAN.  Los principales problemas se referían a plataformas aéreas, como los aviones de transporte C-160 Transall y helicópteros como el terrestre NH-90 y los navales Sea King y Sea Lynx, aunque la descripción general de todos los sistemas de armas era alarmante. Respecto a medios terrestres, solo 280 de 406 vehículos de combate (VCI) Marder y 70 de 180 vehículos blindados Boxer fueron calificados como «operativos y desplegables», en la misma categoría solo entraban 10 de los 31 helicópteros de ataque Tigre y 8 de los 33 NH-90.

La combinación de este cambio hacia políticas más intervencionistas y la nefasta gestión de la industria militar ha provocado algunos cambios de tendencia apreciables:

el Gobierno germano haya decidido en abril de 2015 incrementar su fuerzas acorazadas de cuatro a seis batallones, a fin de aumentar su capacidad de disuasión. Es la primera vez en muchos años que Alemania en lugar de reducir sus fuerzas las aumenta y puede ser un indicio de lo que depara el porvenir y de un proceso que se presenta también inevitable en el resto de socios europeos. Como signo del cambio de tendencia, en noviembre de 2015 el Bundestag aprobó un incremento de 1,32 billones de euros para el presupuesto de Defensa de 2016 y, en respuesta a los recientes problemas en el campo de los programas de armamento, la ministra Von del Leyden anunció que, para remediar las carencias detectadas, se gastarían unos 130 billones de euros hasta 2030 en este campo

 

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Europa promueve el militarismo por medio de las actividades de la Agencia Europea de Defensa

Mi hija + + + en + Eda a + skateboard ... Eda + kaykayc% C4% B1 ... 18 + meses + viejos ...

José Luis Celada Euba

Fuente: Europa Press

En la pasada campaña electoral para el parlamento europeo ya alertamos de la creciente militarización «soterrada» de la política europea y del papel que en la misma jugaban varias instituciones europeas a las que nadie hacía caso, como la Agencia Europea de Defensa.

A la Agencia Europea de Defensa le tiene Europa encomendado un papel proactivo en la militarización regional, pero que sepamos, nadie se dedica en el Parlamento Europeo o en cualquier otra instancia a controlar esta agencia y, menos aún, a cuestionar sus actividades.

Hasta ahora se nos decía que era más bien un instrumento retórico y sin contenido, pero en 2012 ya dedicamos una entrada de este blog a alertar de los peligros de la Agencia Europea de Defensa, y en este mes es la segunda vez que hablamos de esta agencia: la primera, hace unos días, para contar que había adquirido municiones para pertrechar a los ejércitos de algunos países y que en una segunda remesa adquiriría más material para el resto de países.

Ahora volvemos a la Agencia Europea de Defensa, esta vez para informar de la aplicación «Equip» que la Agencia Europea de Defensa acaba de lanzar a la red para «facilitar a los estados miembros la venta o transferencia de armamentos o equipos militares

la idea está pensada, sobre todo, para revender el material que dejará de usarse en Afganistán e Irak, después de las desastrosas campañas intervencionistas, pero el equipo servirá para otro tipo de negocios a largo plazo.

Como se ve, un nuevo intento de remilitarización europeo.

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Elecciones Europeas 2014: las posiciones críticas en el tema de la Defensa (IV)

Imagen de Rafel Edwards

En el sector crítico de la sociedad con la actual política militarista de defensa habría que englobar a tres partidos políticos:  IU, Equo y Podemos.  Sus críticas, muy loables y necesarias, tienen que ver con el militarismo y la resolución violenta de los conflictos internacionales, también con el comercio de armas y su producción, además, de con la OTAN.  Sus propuestas hablan de reducir el gasto militar.

En nuestra opinión, además de la crítica hay que valorar si estos programas presentan propuestas alternativas a la política de defensa actual.  Para ello habría que basarse en, al menos, cuatro grandes ejes:

  • ¿Qué queremos defender?  Aquí sería importante abogar por el concepto de Seguridad Humana como alternativa total al concepto de defensa militar.
  • ¿Cómo defendernos?  Habría que optar por las defensas noviolentas y basadas en la participación ciudadana en los movimientos de base yhorizontales como alternativa a las políticas violentas y militaristas actuales.
  • ¿Quién toma las decisiones en materia de defensa?  La opción alternativa fomentaría la participación ciudadana y la divulgación de esta política en la sociedad como única manera de conseguir una política de defensa no elitista como en la actualidad.
  • ¿Cómo se pasa de la sociedad actual dominada por la política militarista y violenta a otra que se base en la cooperación y la noviolencia?  En nuestra opinión sería muy valorable la presencia de un plan detallado, pormenorizado con actuaciones concretas y con una temporalización clara.  Es lo que nosotros en muchos otros artículos hemos llamado transarme y que, penosamente, ningún partido político recoge en sus propuestas.

Imagen de tietarteve.com

IZQUIERDA UNIDA.

El programa de IU le da relevancia al tema de la Defensa.  IU parte de un análisis de la realidad actual que se basa en explicar que tanto el capitalismo como el imperialismo provocan la actual crisis global, y que ésta se manifiesta en crisis de la democracia, en no consecución de los Objetivos del Milenio, en aumento del gasto en armamento y en aumento de las guerras.

Ante esta situación propone dos grandes líneas de acción: el fomento de foros democráticos internacionales para resolver los problemas mundiales y la construcción de agendas comunes de actuación alternativa.

El enfoque de IU supera el estrictamente militar y lo amplia hacia el concepto de Seguridad Humana, que no explican, pero que tiñe sus propuestas y análisis de los problemas y soluciones.  Por ejemplo, priorizan el cumplimiento de los Objetivos del Milenio como uno de los aspectos a trabajar y para ello proponen dos vías de financiación: el ahorro en gasto armamentístico y el impuesto de transferencias a la banca.  También proponen la consecución a nivel europeo del 0’7 % para cooperación y que la política de cooperación al desarrollo sea una política pública.

Otra característica del programa electoral de IU es que buscan dar alternativas y, además, intentan concretarlas.

La paz, el desarme y la cooperación son las grandes líneas en la parte de exteriores que tiene que ver con la PESC.

En la parte más estrictamente militar, denuncian que el concepto estratégico de la OTAN es intervencionista y sitúa a la propia OTAN como una amenaza, para acabar proponiendo su disolución.

Por otro lado, también son claros en el no a las bases militares de Estados Unidos en España, principalmente críticos con la de Morón por albergar el Escudo Antimisiles.

Otras propuestas suyas son:

  •         Desnuclearización.
  •         Convención internacional de Desarme.
  •         Desaparición de las armas de destrucción masiva.
  •         Disminución de la industria militar hasta un punto 0.
  •         Mayor rigor en el código de exportación de armas.
  •         Prevención diplomática de conflictos.
  •         Renuncia a la guerra.
  •         Disminución de los presupuestos militares.
  •         Reconversión de la industria militar a uso civil.
  •         Destinar infraestructuras militares a usos civiles.

En general IU se acerca a uno de los dos aspectos de las politicas que buscan un cambio de modelo de defensa: quitar poder a lo militar, y anuncian algunas de las medidas que inician un planteamiento de transarme.

No llegan a enunciar la idea de un cambio gradual de transarme hacia un modelo alternativo de seguridad basada en la seguridad humana, pero sus medidas pueden predisponer a ese cambio.

 

Imagen de gaiaespana.com

EQUO.

Al igual que los restantes grupos críticos con el modelo militar vigente, Equo sitúa sus propuestas sobre el militarismo en el desarrollo de la política exterior de la UE. Dos son los apartados de su programa que tienen que ver con la materia de la seguridad:

  • El primero, que propone la actoría de la UE como un actor multilateral que apoye una gobernanza mundial desde la defensa de los derechos humanos, las libertades, los derechos básicos y la “seguridad humana”, en lugar de la defensa militar tradicional.

Se define en este primer bloque la idea de seguridad humana como idea rectora de las políticas internacionales y de seguridad. No sólo se define, sino que se añade que esta seguridad humana lo es “en lugar de la defensa militar tradicional vinculada a la defensa del territorio”.

Tal vez la frase es equívoca porque no se alcanza a ver si la seguridad humana definida es compatible  con una defensa militar “no tradicional” o busca su gradual pero firme desaparición.

Afirman que para lograr todo esto pretenden que el Parlamento Europeo sea supervisor de la política de seguridad y defensa y que el Alto Representante amplíe las competencias de esta política común.

Añade que esta política exterior de la UE se oriente a la defensa la justicia universal, la solidaridad, la paz y la defensa de los bienes comunes globales, lo cual es reiterativo con lo propuesto más arriba.

Aspiran a que la UE lidere la reforma democrática de la ONU.  Y proponen la creación de sistemas de alerta rápida para la violación de derechos humanos y la potenciación de los mecanismos internacionales de lucha  contra las violaciones de éstos.

  • El segundo de los bloques de propuestas se encuadran en la actuación del a UE ante los conflictos armados y las crisis internacionales.

Su cuadro de medidas es diverso:

– Propone en primer lugar que la política ante estas materias se base en la cooperación, la prevención de conflictos y su resolución noviolenta, bajo la premisa de la seguridad humana (la segunda vez que el programa de Equo menciona este término) y en el horizonte de construir unas relaciones internacionales pacíficas.

– A su vez afirman la necesidad de favorecer la transición colectiva hacia la desmilitarización a nivel mundial y la eliminación progresiva de las armas (fabricación y venta).  Imaginamos que bajo la idea de desmilitarización colectiva se quiere decir la desmilitarización conjunta de la comunidad internacional, en la opinión de que ésta se tiene que dar en todos los países simultaneamente, lo cual es discutible cuando se pretende provocar una dinámica que fuerce una efectiva desmilitarización de la defensa, que ha de empezar por algún lugar.

– Propone crear un Centro para la resolución de conflictos vinculado a la OSCE.

– Propone que la UE ponga en marcha planes específicos para que el abordaje de los conflictos se haga preferentemente desde las entidades y ONGD locales, remarcando una vez más la más que cuestionable solución a los conflictos que aporta la alternativa militar e intervencionista.

De forma incoherente con la idea de cooperación entre los pueblos y de solidaridad que incorpora la idea de tránsito hacia una alternativa noviolenta de defensa, apoyan la creación de cuerpos civiles de paz, lo que abunda en la idea intervencionista, incompatible con el modelo de defensa noviolento y nos devuelve a la óptica militarista que en otros lugares del programa se ve que se quiere abandonar.

Propone reducir el gasto militar de cada estado y la creación de un único ejército europeo mucho más reducido e independiente de la OTAN. Igualmente, sin explicación de un proceso gradual, ésta línea es incoherente con la propuesta de un proceso gradual de desmilitarización anunciado (no definido) antes.

Propone también la reconversión del sector armamentístico europeo hacia sectores que creen riqueza social y ecólogica y por una transición a medio plazo que conlleve la desaparición de cualquier ejército del seno de Europa.

– Proponen sanciones a las empresas que se lucran con recursos naturales de zonas en conflicto.

– Mientras se llega a estos objetivos, demanda el cumplimiento de la Directiva 944/2008 del Consejo, así como del Tratado de Comercio de Armas, aprobado por la Asamblea General de Naciones Unidas, que recogen, entre otros, el seguimiento y control del material al país destino y la transparencia de la información sobre las transacciones realizadas.

En resumen, la propuesta de Equo vive en la tensión entre la idea, que empieza a esbozarse, de una transición hacia un modelo de seguridad alternativo basado en la idea de seguridad humana y de marcado carácter noviolento, por medio de un proceso de tránsito gradual, y la apuesta, aún, por algunos de los tics del modelo militarista, basados en el intervencionismo, la legitimación del uso de una fuerza militar más reducida, la idea de desarme compartido que ha conllevado las políticas de desarme oficiales (que nunca han conseguido hacer del desarme una realidad material, sino una mera táctica de ventajismo de los respectivos militarismos)

Imagen de elfaradio.com

PODEMOS.

Podemos construye su programa electoral alrededor de seis conceptos:

  •         Recuperar la economía,
  •         Conquistar la libertad,
  •         Conquistar la igualdad,
  •         Recuperar la fraternidad,
  •         Conquistar la soberanía,
  •         Recuperar la tierra.

Todos ellos seguidos de la idea clave para este partido:  construir la democracia.

En lo que se refiere a lo militar, le da una relevancia escasa y muestra una apuesta por un ejército menos ofensivo y más favorable a la paz, si bien apuesta por una linea de intervencionismo por medio de cuerpos civiles.

La imprecisión de su programa en cuanto a la fundamentación de sus propuestas en materia de política militar no nos permite saber si aspiran a una supresión alternativa del modelo de defensa militar, o a la construcción de un ejército neutral, respetuoso y democrático, pero imbuido del paradigma militar de la defensa.

Propone una serie de medidas críticas con el modelo de defensa vigente:

1.- La reducción del presupuesto destinado a gasto  militar y el trasvase de lo reducido a investigación básica

2. La reconducción de la política internacional europea en favor de la paz y contra la guerra.

3.- Promoción de sanciones activas a entidades e instituciones con gobiernos o parlamentos que no defienden los derechos humanos.

4.- Impulsar una comisión de desarme en el seno de la UE

Además, bajo el epígrafe “defender la paz” sitúan otra serie de medidas, algunas redundantes con las planteadas anteriormente:

Referéndum vinculante sobre la salida de España de la OTAN.

Rechazo de las intervenciones militares en la resolución de conflictos internacionales.

Desmantelamiento de las bases militares extranjeras en terceros países.

– Impulso de las relaciones solidarias entre los pueblos.

– Papel comprometido de la UE en la paz mundial y creación de un Servicio Civil de Paz cuya  actuación quede circunscrita al ámbito de la interposición y que sustituya a las intervenciones armadas.

–  Promoción de nuevos tratados de desarme.

En resumen, Podemos se muestra crítico con el actual modelo de defensa, pero sus propuestas no dejan leer qué alternativa, si la hay, proponen en lo global y en las políticas a desarrollar. No sabemos si apuestan por un ejército no ofensivo y más asumible o si buscan la superación del modelo militar de seguridad, basado en la idea de ejércitos. Por otra parte, apuestan por un intervencionismo de rostro humano, por medio de cuerpos civiles de paz, que vuelve a participar de la idea intervencionista del modelo militar de defensa.

 

 

 

 

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Elecciones europeas 2014: las posiciones oficialistas en el tema de la Defensa (III)

Imagen de Armando G. Alonso

Lamentablemente, el tema de la defensa es uno sobre los que existe a nivel oficial un “consenso” desde arriba como política inamovible. Sus reglas de juego se deciden en otro escenario, alejado de la polémica y el debate, e inalterable ante los deseos de la ciudadanía.  La Defensa no forma parte de las agendas de preocupaciones políticas ni tampoco de las agendas mediáticas ni de las agendas cotidianas de la gente.

En realidad, no es una de las prioridades de ningún partido político en las presentes elecciones.  No presentan ninguna “medida estrella” que haya sido destacada ni por sus líderes ni por los medios de comunicación. No obstante, se aprecian algunas coincidencias y diferencias entre las propuestas de unos u otros que nos permite hacer una clara división de las ofertas electorales en dos grandes bloques:  la línea oficial, que se encuadra en las posiciones de derecha encarnadas por PP, CiU, VOX UPyD y PSOE, además de los partidos nacionalistas de derecha como Convergencia y Unió, Partido Nacionalista Vasco y Coalición Canaria que se articulan en la Coalición por Europa;  y un sector crítico en el que figurarían con mayor o menor carácter alternativo:  IU, EQUO, Podemos,

1.-  LÍNEA OFICIAL

Asumen acríticamente el vigente paradigma de defensa de la Unión Europea. Básicamente se limitan a “repetirlo” casi con los mismos términos, o a actualizarlo proponiendo medidas coherentes con el mismo o pedidas en los documentos de la última Cumbre Europea, de diciembre de 2013, que establece tres grupos de prioridades para la Política Común de Seguridad y Defensa de la UE:

1.-  Incrementar la visibilidad y eficacia de la PCSDincrementando las sinergias entre la PCSD y los actores que intervienen en los ámbitos de libertad, seguridad y justicia para hacer frente a cuestiones horizontales como la migración ilegal, la delincuencia organizada y el terrorismo”, insistiendo en que el Consejo haga hincapié en la mejora de capacidades de respuesta rápida, basadas en unos Batlle Groups más flexibles y desplegables.

 2.-  Impulsar el desarrollo de capacidades de defensa de la UE. Para ello aseguran que para la aspiración de ser un actor internacional relevante, se tienen que contar con capacidades militares creíbles. Al respecto, el Consejo propone un rosario de medidas que, en sus líneas generales, son las que proponen en sus programas PP, CIU, VOX, UPyD o PSOE.

El documento además muestra su satisfacción con:

– Los preparativos de un sistema europeo de aeronaves no tripuladas, que debería estar en servicio entre 2020 y 2025, así como la creación de una comunidad de usuarios de los UAV (drones) entre los países que disponen de estos sistemas. El CE se propone establecer una reglamentación antes del final del 2016, para que los UAV se puedan integrar en el Sistema Europeo de Aviación, lo que favorecerá su empleo y el entrenamiento de los pilotos. La UE dispondrá de presupuesto en I+D para estos sistemas este mismo año.

– El sistema de reabastecimiento en vuelo, que actualmente está en desarrollo, y que debe aumentar el número de aparatos y disminuir la fragmentación existente hoy en día.

– La colaboración entre los países miembros, la Comisión y la Agencia Europea de Armamento (EDA) en la preparación de los  próximos satélites de comunicación de uso gubernamental, para lo que en este año se creará un grupo de usuarios.

– El desarrollo de un plan de trabajo en la ciberdefensa, que incluye ejercicios y mejoras en la cooperación civil y militar, basándose en la futura Estrategia de Ciberseguridad de la UE.

Además, el Consejo muestra su preocupación por la necesidad de implantar una correcta planificación basada en la transparencia informativa de los planes nacionales, de forma que se facilite la convergencia de las necesidades y los plazos de disponibilidad de las capacidades.

También considera necesario implementar un Plan de Desarrollo de Capacidades Civiles.

3.-  Fortalecer la industria europea de defensa

El documento parte de que Europa necesita una Base Industrial y Tecnológica de la Defensa (BITDE) que sea más competitiva, innovadora, sostenible e integrada. Por otro lado, es fundamental que el mercado de defensa funcione sobre la base de la apertura, la igualdad de trato y de  oportunidades y la transparencia para todos los proveedores  europeos.

Por eso, el Consejo de Jefes de Estado apuesta por mantener los conocimientos especializados en tecnologías vitales para la defensa, y en maximizar sinergias entre la investigación nacional y la de la UE. Esto exige fomentar las tecnologías de doble uso civil-militar. Igualmente se preocupan por integrar a las PYMES en el mercado de venta de armas.

Encargan a la Agencia Europea de Defensa la redacción de estándares específicos para productos militares, encaminado a que los ejércitos europeos vayan integrándose (esto ya ocurre en parte en la OTAN, pero sobre todo con los estándares de EE.UU. y no de la potente industria militar europea que es la que ahora se quiere impulsar)

También se apuesta por privilegiar la I+D militar.

El Consejo, además, hace diversos encargos de orden estratégico, como decimos muy en la línea de lo que proponen los partidos políticos oficialistas en sus programas electorales:

  • un marco político de la UE para la ciberdefensa en 2014, a partir de una propuesta de la Alta Representante en cooperación con la Comisión y la Agencia Europea de Defensa;
  • una Estrategia de Seguridad Marítima de la UE antes de junio de 2014, a partir de una comunicación conjunta de la Comisión y de la Alta Representante, que tenga en cuenta las opiniones de los Estados miembros, y la elaboración posterior de unos planes de acción para reaccionar a los desafíos en el mar
  • un incremento de las sinergias entre la PCSD y los actores que intervienen en los ámbitos de libertad, seguridad y justicia para hacer frente a cuestiones horizontales tales como la migración ilegal, la delincuencia organizada y el terrorismo;
  •  avances en el desarrollo del apoyo de la PCSD para terceros Estados y regiones, con el fin de ayudarles a mejorar la gestión de las fronteras;
  • seguir reforzando la cooperación para hacer frente a los retos en materia de seguridad energética.

En los programas concretos de los partidos españoles integrados en este bloque, encontramos el reflejo y la asunción sin repartos de estas políticas:

Imagen de Partido Popular de Aragón

PP: Partido Popular

Su programa se compone de dos instrumentos:

a) Un manifiesto que señala las prioridades (la creación de empleo y el gran objetivo la modernización para generar bienestar. Dicha modernización se fija en varios ámbitos  a modernizar: la estructura financiera, la competitividad de las PYMES, los transportes, la Agricultura, ganadería y pesca y el i+d.  Dice que las grandes apuestas son la mayor integración y unidad en la UE y que los ciudadanos son los protagonistas de su s políticas) y sirve de resumen.  En el manifiesto no aparece el tema de la seguridad y defensa.

b) el programa propiamente dicho.  Cuenta con cuatro grandes capítulos:  Personas, Empleo, Cohesión – integración;  y, Europa abierta, próspera y segura;  y un total de 119 páginas.  Lo referido a política de seguridad y defensa se encuentra en el último apartado, Europa próspera y segura y ocupa unas pocas líneas, para afirmar que:

-Aspiran al liderazgo de la UE en el escenario internacional como un actor principal en el mundo.

-Quieren promover relaciones estratégicas con los países vecinos de África del Norte y del Este, principalmente Rusia y repúblicas exsoviéticas, con Asia (China, India y Japón principalmente) y América Latina (MERCOSUR y acuerdos con países concretos)

-Quieren que la política internacional común refuerce los intereses de Europa.

-Quieren redefinir la política de cooperación desde el desarrollo de los derechos humanos y del desarrollo humano

En materia estricta de Seguridad y Defensa:

-Reforzar el vínculo atlántico a través de la OTAN. Atlantismo y europeísmo, dicen, son dos caras de la misma moneda.

-Reforzar la política común de seguridad y defensa, mediante el incremento de las capacidades de defensa, el fortalecimiento de la industria europea del sector de la defensa y la reforma de la estructura europea de seguridad.

En resumidas cuentas, la relevancia programática que da el PP a la política de Defensa es escasa y se esconde tras un leguaje ambiguo para no mostrar sus verdaderas intenciones militaristas e intervencionistas a las claras.

También es de destacar que no aporta ningún compromiso con la participación ciudadana en estas políticas.

 

Imagen de fuencarralepardo.com

Unión Progreso y Democracia, UPyD:

Su programa se contiene en 52 páginas y en torno a cuatro grandes ejes:  Construcción democrática de Europa,  Avanzar en la unión política de Europa, Impulso de la integración económica y de la Unión fiscal, La Europa social: Propuestas de Unión laboral, cultural, educativa y social europea.

En relación a la política de seguridad y defensa contamos con dos grandes bloques donde se aborda:

–         de forma inespecífica, al detallar reformas institucionales que pretenden otorgar al Parlamento Europeo un papel de legislador en todas las materias en las que se haya cedido soberanía a Europa (una gran parte de la política de seguridad y antiterrorista, una menor en materia de defensa militar), así como un papel de verdadero control político y de decisión y en partidos como a los propios de cada estado.

–              El desarrollo de capacidades militares comunes

–              Compensar la reducción del gasto militar a escala de cada nación por el desarrollo de capacidades militares compartidas y comunes

–              Dar prioridad a las capacidades de combate, aligerando costes en otras cosas del entramado militar, estableciendo prioridades comunes e invirtiendo esfuerzos donde se pueda conseguir mayor grado de eficiencia y flexibilidad estratégica.

Proponen conseguir este modelo:

a)      creando una estructura de defensa europea con un cuartel general permanente multinacional e independiente de los de la OTAN, con reglas de intervención, utilización, planeamiento, etc. compartidas y comunes (en realidad tanto la doctrina como la estructura de mando y cuartel general, incluso espionaje europeo ya existen en la actualidad) por lo que entendemos que se refieren a dotarlo de más poder.

b)    Reforzando la base industrial y tecnológica de la industria de defensa europea

c)    Impulsando el i+d+i militar

d)    Creando unas fuerzas armadas de la Unión Europea (no dice si supliendo a las nacionales, sustituyéndolas, integrándolas, reduciéndolas, etc)

e)    Estableciendo como una prioridad estratégica y de intervención militar europea, la “seguridad” en la zona de influencia  que abarca el eje Somalia-Golfo de Guinea y Oriente Medio,

f)     Fortaleciendo la identidad europea en la OTAN

Como se ve, UPyD, concreta más que el PP a la hora de definir políticas, aunque no se diferencia en nada en su atlantismo, otanismo, militarismo e intervencionismo, si bien intenta teñirles de un europeísmo que no le da ningún cariz diferenciador.

Los compromisos con la ciudadanía de mayor participación en la toma de decisiones, de mayor transparencia brillan, también, por su ausencia.

Imagen de vox_es

VOX

Lo relativo al tema se divide en

a) un preámbulo, donde señala la necesidad de un ejército para apuntalar una política internacional europea y fija su opción por un ejército plenamente europeo, autónomo de la OTAN pero coordinado con ésta.

b) una serie de medidas de política de seguridad y defensa “creíble” y encuadradas en el capítulo de acción exterior que defienda los intereses y valores de la Unión.

El capítulo  dedicado a Defensa está bajo el título “Una política de seguridad y defensa creíble” cuya línea argumental es la necesidad de que Europa actúe como una potencia regional creíble y dotada de instrumentos en todos los ámbitos. Por eso afirma que Europa necesita aportar mayor contenido a la política europea de defensa y seguridad a nivel institucional, operativo y competencial, pues resulta indispensable si la UE desea garantizar su autonomía estratégica y ser capaz de responder a las crisis internacionales relevantes.

Condiciona dicha apuesta a la política militar de la OTAN “Es vital adquirir medios para aumentar nuestra capacidad disuasoria y ganar credibilidad en nuestra política exterior, de manera que podamos contribuir significativamente a las acciones que desarrollan nuestros aliados internacionales tanto en el seno de la Alianza Atlántica como en el resto del mundo. En VOX tenemos claro que nuestro aliado natural es Estados Unidos y que nuestra política de seguridad tiene que ser plenamente respetuosa de los compromisos adquiridos por nuestra pertenencia a la OTAN”.

Tras estas declaraciones de intenciones, se detallan una serie de medidas:

  • La creación de un Cuartel General Operativo de la UE totalmente equipado dentro del SEAE destinado a mejorar la planificación y dirección de las operaciones militares y las misiones civiles, perfectamente coordinado con el marco institucional de la OTAN.
  • La superación de la escasez de capacidades de la UE mediante el «aprovechamiento común y compartido» (poner en común los recursos y compartir los resultados), el refuerzo del papel de la Agencia Europea de Defensa y la coordinación de los correspondientes presupuestos nacionales.
  • La redefinición de la estrategia europea de seguridad, que debe precisar cuáles son nuestros objetivos estratégicos en esta materia.
  • La mejora de la coordinación y cooperación entre los Estados Miembros en materia de defensa y seguridad.

El programa le da una relevancia pequeña en el programa, pero con un grado de concreción de la apuesta política militarista mayor.

Sin embargo, cabe preguntarse en qué se diferencian las propuestas del nuevo partido VOX de la de los competidores más próximos:  PP y UPyD.  No vemos ninguna muestra ni matiz diferenciador, por lo cual este nuevo partido nos parece que obedece más, en temas de defensa, a necesidades de personalismo y no tanto a una opción política diferenciada y que aporte nuevas ideas.

 

Imagen de gerindabai.blogspot.com

Convergencia y Unió.  En la candidatura Coalición por Europa (junto a Reagrupament, Partido Nacionalista Vasco, Coalición Canaria y Compromiso por Galicia).

Estos partidos le dan una relevancia muy pequeña al tema de la Defensa.  Lo que tiene que ver con este aspecto se encuadra en un capítulo que se llama “Europa un actor global”.  En el mismo plantea un escenario mundial cambiante y conflictivo donde surgen nuevas potencias regionales. Ante este mundo entiende que la política de seguridad y defensa europea tienen una relevancia importante, y también son una responsabilidad para Europa y sus procesos de integración.

De ello concluye que Europa necesita superar sus ejércitos nacionales y compartir sus capacidades militares. Señala que “Europa necessita disposar d’una capacitat proporcional al seu pes econòmic i polític, per tal de poder exercir amb autonomia la seva influència en situacions de tensió o conflicte, defensar els valors que són nostres o fer valer els nostres interessos».

Todo ello debe ser en coordinación con la OTAN.

De aquí pasa a establecer varias propuestas:

a) Potenciar el papel del Alto Representante

b) Priorizar la Unión por el Mediterráneo

c) Completar unas capacidades militares creíbles y potenciar la Agencia Europea de Defensa

d) Apostar por la vía diplomática y preventiva en paralelo a la estrategia militar para resolver conflictos

e) Apoyar las negociaciones para la reducción de armas convencionales y el uso y fabricación de minas antipersonas

El poco interés en desarrolla el tema de la Defensa en su programa electoral no quita para que sus propuestas tengan una clara línea oficialista, militarista y armamentística.  Quedan como dos pinceladas de diferente color político la apuesta por la vía diplomática preventiva pero supeditándola a la estrategia militar y la reducción de algunas armas mal vista por la derecha.  Estas propuestas no son muy creíbles dentro del panorama general de marcada apuesta por el militarismo.

Imagen de saauti.wordpress.com

PSOE:  Partido Socialista Obrero Español.

Por sorprendente que parezca, no hemos encontrado un documento que responda al título de “programa” del PSOE para estas elecciones europeas. La sorpresa es mayor porque buceando en varios foros, hemos descubierto que no somos los únicos perplejos por esta circunstancia. Al parecer el PSOE no concurre con un programa, sino con una serie de propuestas (25) que aparecen en su página web, ninguna de ellas relacionada con el tema de la defensa y la seguridad, y con un “Manifiesto de Roma” que sería una especie de declaración de intenciones genérica y que responde a la idea de “un proyecto común” de los socialistas europeos.

Conforme al documento “manifiesto de Roma” que puede consultarse en pdf en el enlace http://europeas2014.psoe.es/doc/Manifiesto_es.pdf o escucharse más cómodamente en el correspondiente video de campaña, los socialistas europeos y su apéndice español aspiran a una política de defensa trufada de lugares comunes y muy similar, por no decir idéntica, a la de los otros partidos de este primer bloque.

Esto nos lleva a concluir que a pesar de los múltiples esfuerzos que hacen los líderes populares y socialistas por decir que sus partidos no son iguales y que no tienen las mismas políticas, en cuestiones de Defensa casi no se les puede diferenciar.  No es extraño porque la política de Defensa en España ha sido desarrollada por turnos por ambos partidos sin, apenas, variaciones en sus líneas generales.

El documento de Roma es una declaración de intenciones genérica, articulada en varios ejes que denomina

1) Una Europa que progrese, donde incluye las propuestas de priorizar el empleo, relanzar la economía, poner el sector financiero al servicio de los ciudadanos y de la economía real y apoyar políticas redistributivas para una Europa social.

2) Una Europa que proteja, donde establece políticas de igualdad, de diversidad y de índole sanitario.

3) Una Europa que funcione, donde establece propuestas de mayor democracia y participación, de construcción de una Europa verde, de política internacional para promover la influencia de Europa en el mundo.

Lo que tiene que ver con nuestro tema es este tercer bloque, y en particular el numeral 10 “promover la influencia de Europa en el mundo”.

La intención de estas propuestas se muestra clara en el título: acentuar el liderazgo europeo como actor global creíble. “En un mundo globalizado y en constante cambio, aquejado por conflictos y crecientes desigualdades, Europa debe ser un actor mundial”.

Los socialistas quieren este liderazgo para promover la paz y así dicen que “Queremos que Europa se haga oír y disponga de los instrumentos adecuados para liderar la promoción de la paz, la democracia y una prosperidad compartida en todo el mundo”

Para quien no esté acostumbrado a este tipo de lenguaje alambicado señalemos que los instrumentos adecuados en el lenguaje de los textos militares y de política exterior de la UE se refieren no sólo a acciones diplomáticas, sino sobre todo a fuerza militar. Si vis pacem para bellum, sería el paradigma de tales postulados y así, dice el documento para dejarlo claro  “Europa combina la defensa, el desarrollo, el comercio y los esfuerzos diplomáticos para maximizar los efectos positivos en su política de asuntos exteriores

Aunque el documento goza de una imprecisión que busca el ocultamiento del PSOE en temas de Defensa para no parecer igual al PP y los demás representantes de la política oficial en Defensa, propone algunas medidas como:

  • El incremento de la cooperación en materia de defensa,
  • La apuesta por políticas intervencionistas porque “Debemos apoyar a las personas que luchan por la democracia, la justicia social, la no discriminación y la libertad frente a cualquier forma de ocupación en cualquier lugar del mundo”.
  • El apoyo de la Asociación Oriental (el intento de coordinación militar de Rusia y sus satélites)
  • La apuesta por políticas para conseguir hacer realidad los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la Agenda de Desarrollo Post 2015 de las Naciones Unidas.

El documento, en realidad, no dice nada menos ni nada más.  Pero todo ello es suficiente para ver al PSOE congruente con la derecha española militarista, intervencionista, otanista y armamentista.

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Elecciones europeas 2014: el tema de la Defensa (II)

Imagen de Nonchalente

Es de destacar que la mayoría de los partidos políticos que se presentan a la Europeas de 2014 no dedican demasiados esfuerzos a popularizar la política de defensa que realiza actualmente Europa.  Lo más habitual son las frases cortas y generales sobre algunos asuntos de interés mediático, aprovechando la falta de interés inquisidor en las preguntas de la prensa.  Sin embargo, nos parece muy importante que los ciudadanos sepan algunas características de lo militar en la Unión Europa.

La toma de decisiones.

Teóricamente responde a un esquema común con otras políticas, en el cual el Consejo define y aplica la política, el Alto Representante es la cara visible y las ejecuta, la Comisión Europea emite recomendaciones y el Parlamento Europeo controla.  Pero, la realidad no es exactamente así.

a) El Consejo de Europa decide por unanimidad de sus miembros en las materias fundamentales, lo que en la práctica invalida muchas de sus decisiones por falta de dicha unanimidad.

b) El Alto representante es el que ejecuta esta política, pero su sujeción no está claro si es a los intereses del Consejo, del Consejo de Ministros, de los estados principales o de la OTAN (teóricamente fuera de todo el esquema). En todo caso no tiene ni la autonomía ni el poder que se le supone para adoptar sus decisiones.

c) La Comisión Europea “es oída” únicamente.

d) El Parlamento Europeo no cuenta con ninguna función ni posibilidad de control ni interés en ello. No en vano, la visita a su página nos da muestra de la irrelevancia completa del Parlamento Europeo en esta materia, fuera de algunos exaltados y vaporosos discursos en momentos muy concretos de crisis con alto impacto mediático.

e) La sociedad ni siquiera es llamada al banquete. No pinta nada.

A pesar de todo ello, Europa, cuenta con una doctrina militar perfectamente elaborada. Luego, alguien decide, alguien piensa y alguien elabora. ¿Dónde? Al parecer, las decisiones políticas se adoptan en un escenario que no es el institucional de Europa y que no está sometido al control institucional.  El escenario principal de toma de decisiones es la OTAN y a los intereses de la gran oligarquía occidental, capitaneada por EE.UU. En cuanto al contenido militar, a su vez, se decide todo por una élite militar coordinada igualmente con la estructura militar de la OTAN.

La falta de papel de las instituciones de la UE en esta materia la refrenda un estudio elaborado por el Ministerio de Defensa español donde se afirma “Como máxima expresión del carácter intergubernamental de la política objeto de estudio, debemos indicar que ni la Comisión, ni el Parlamento Europeo, ni el Tribunal de Justicia disponen de poderes de acción en la materia”[1]

Para aclarar un poco más explicaremos las estructuras militares de la UE:

A) Existe un órgano asesor del alto representante y del Consejo, que se llama COMITÉ POLÍTICO Y DE SEGURIDAD

B) También contamos con una agencia europea, la llamada AGENCIA EUROPEA DE DEFENSA que a grandes rasgos se encarga de

– Coordinar la cooperación en materia de defensa entre los estados de la UE

– Provocar las sinergias necesarias entre las industrias militares europeas

– Coordinar el reparto de esfuerzos y capacidades militares de los estados de la UE en las misiones conjuntas

– Apoyar, facilitar y asesorar la adquisición y venta de armas

Este órgano en realidad es muy importante pues desarrolla gran parte de la política militar de la Unión y no está sometido a controles politicos.

C) Europa cuenta también con un órgano de coordinación de capacidades militares. EL ESTADO MAYOR, que es el encargado de la planificación militar, del diseño de la estrategia y del seguimiento y conducción de las crisis militares

Además de estas estructuras militares cuenta con otras estructuras de apoyo:

– Un COMITE MILITAR DE LA UE, compuesto por los Jefes de los Estados mayores de la Defensa de cada estado

– Un Servicio de Política Exterior, que igualmente tiene vertiente civil y militar

– Un cuerpo de espionaje, el SIT-CEN

– y un INSTITUTO DE ESTUDIOS DE SEGURIDAD, organismo encargado del adoctrinamiento y la creación de lo que llaman “conciencia europea de defensa”.

La acción militar de la UE.

Cuando se usa, se realiza por dos medios:

a) Un eurocuerpo, entendido como una fuerza de reacción (la idea es tener disponible una fuerza militar suficientemente adiestrada y que permita poner 40.000 personas en menos de un mes en cualquier escenario mundial y con capacidad de mantenerse de forma autosuficiente en éste al menos 1 año).

b) Las fuerzas militares prestadas por cada estado o coaliagadas de estos, y las disponibles al servicio de la OTAN

La Doctrina Militar de la Unión Europea.

Todo este entramado se concreta en la definición de una política de defensa europea.

Esta se encuentra en varios documentos:

– Los tratados de la Unión, y particularmente el Tratado de Lisboa que crea la figura del Alto Representante para la Política Común de Seguridad y Defensa;  que establece declaraciones de principios, más o menos retóricas;  y que justifica la creación y mantenimiento de capacidades militares para defender los intereses de la Unión, la integridad de sus estados miembros y los valores europeos.

Documentos estratégicos: Un documento llamado “Estrategia Europea de Seguridad”[2], adoptado por los Jefes de Estado y de Gobierno, así como documentos específicos por distintas temáticas[3] que definen escenarios, riesgos, amenazas y respuestas previsibles

Documentación sobre las capacidades militares y civiles:  Objetivos de Helsinki, el Plan de Acción sobre Capacidades Europeas, el Objetivo Civil 2008 y el Objetivo 2010.  Además, existen otros documentos, algunos específicos sobre Planeamiento y otros que son los de las conclusiones de las cumbres europeas de defensa.

La política de Defensa se concibe como la actuación planificada en el seno de Consejo así como su diseño estratégico, que la Unión Europea despliega de manera autónoma en el ámbito militar y de la defensa, y conforme al Art. 21 del Tratado de la Unión legitima el uso de la fuerza para responder a los objetivos-deseos de esa Unión europea en materia de defensa

Conforme al documento de Estrategia Europea de Seguridad antes referido, las amenazas a las que debe responder Europa son “…el terrorismo, la proliferación de armas de destrucción masiva, los conflictos regionales, los Estados fallidos y el crimen organizado, como “amenazas clave” para la seguridad europea tras la Guerra Fría. Otra área de gran preocupación es la competencia por recursos naturales, principalmente el petróleo y el gas

En este documento de 2003, así como en el Consejo de Jefes de Estado en que se aprobó, se ofrecen directrices de esa política:

  • Mejorar la proyección de las fuerzas (es decir, capacidad de invasión) en las operaciones a través de la modernización de helicópteros y la formación de las tripulaciones mediante el programa de entrenamiento táctico conducido por la Agencia Europea de Armamentos, así como la creación de una unidad multinacional de aviones A-400-M.
  • Incrementar la obtención de información y la elaboración de inteligencia de origen espacial, mediante el envío de imágenes de los satélites Helios 2 y Cosmos Skymed al centro de Satélites de la UE en Torrejón (España) y la preparación de una nueva generación de satélites de observación (Programa Musis).
  • Aumentar la protección de las fuerzas y su eficacia en las operaciones, mediante el lanzamiento por la Agencia Europea de Armanentos de un programa de retirada de minas marítimas que reemplace en 2018 los actuales sistemas, y con la puesta en marcha de un proyecto de avión no tripulado de vigilancia.
  • Mejorar la interoperabilidad y la capacidad de trabajar conjuntamente, mediante el intercambio de oficiales y la mejora del funcionamiento del Colegio de Seguridad y Defensa de la UE

En cuanto a la definición de las capacidades militares, el primer jalón de su definición fue el denominado Headline Goal, el Objetivo Principal de Fuerza, aprobado en el Consejo Europeo de Helsinki en 1999, por el que la Unión se compromete a ser capaz de desplegar hasta 60.000 efectivos en 60 días y mantenerlos en un teatro de operaciones durante un año. El Consejo Europeo de Salónica declaró, en junio de 2003, formalmente alcanzado el objetivo y la plena capacidad operativa de la Fuerza de Reacción Rápida para toda la gama de misiones Petersberg. En un segundo documento de capacidades militares, adoptado en el Consejo Europeo de Bruselas de 2004, se incluyeron las agrupaciones tácticas, los «Battle Groups», una fuerza de reacción rápida para la Unión que debería estar en marcha en 2010 y  actualmente ya existen.

Más adelante, la Agencia Europea de Defensa (creada en 2004) publicó en octubre de 2006 la Visión a Largo Plazo (LongTerm Vision. LTV), un informe elaborado para servir de guía a los encargados del planeamiento de la defensa para desarrollar las capacidades militares que la PESD requerirá en un horizonte de 20 años, en un entorno cada vez más complejo y demandante. La LTV fue aprobada por los Ministros de Defensa de la UE en Levi, Finlandia, de 2007.

Basado en este documento, en Julio de 2008 los 26 estados miembros de la Agencia Europea de Defensa aprobaron el Plan de Desarrollo de Capacidades (Capability Development Plan. CDP), que define las necesidades y prioridades militares futuras de la PESD, y acordaron utilizarlo como guía de las futuras inversiones nacionales en equipos de defensa y para buscar oportunidades de colaboración.

En cuanto a las capacidades que los países deberían coordinar conforme a todo esto, a finales de 2008 se acordaron por los representantes de los ministerios de defensa de la UE, los calendarios y presupuestos para actuar sobre las doce siguientes:

  • Medidas para contrarrestar los sistemas portátiles de defensa aérea.
  • Operaciones informáticas.
  • Medidas antiminas en áreas del litoral marítimo.
  • Enfoque global e implicaciones militares.
  • Inteligencia militar humana y formación cultural y lingüística.
  • Inteligencia, vigilancia, adquisición de objetivos y reconocimiento.
  • Apoyo médico.
  • Defensa nuclear, biológica, química y radiológica.
  • Apoyo logístico a terceros.
  • Medidas para defensa contra material explosivo.
  • Incremento de la disponibilidades

A partir de entonces, los acuerdos supranacionales que vinculan las políticas de defensa de los estados europeos (y por tanto condicionan los presupuestos de defensa) se concretan en programas de trabajo anuales basados en la Estrategia Europea de Investigación y Desarrollo Tecnológico, la Estrategia Europea de Cooperación Armamentística y la Estrategia Europea sobre una Base Industrial y Tecnológica de la Defensa, todas ellas aprobadas por la Agencia Europea de Defensa a partir de 2008.

 

NOTAS:

[1] Cuadernos de Estrategia núm. 141  “La política europea de seguridad y defensa tras la entrada en vigor del tratado de Lisboa” pg. 76

[2] “Estrategia Europea de Seguridad: Una Europa Segura en un Mundo Mejor”, Bruselas, 12 de diciembre de 2003.

[3] Consejo de la Unión Europea, “Estrategia de la UE contra la proliferación de armas de destrucción masiva”, documento 15708/3, 10 de diciembre de 2003; Consejo de la Unión Europea, “Estrategia Contraterrorista de la Unión Europea”, documento 14469/4/05 rev 4, 30 de noviembre de 2005. etc.

 

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Elecciones europeas 2014: el tema de la Defensa (I)

Imagen de openDemocracy

1.- Las elecciones europeas y el contexto de la seguridad y defensa.

Durante el mes previo al inicio de la campaña electoral de las elecciones europeas de 2014 se nos ha informado, por activa y por pasiva, de la relevancia singular de estas elecciones al Parlamento Europeo y de su diferencia respecto de otras, ya que, al parecer, permitirán no sólo elegir diputados, sino también al presidente del Consejo y con ello, por primera vez, el gobierno con fuerza ejecutiva de la Unión Europea.

Se nos ha dicho también que está en juego nuestro destino futuro y que el Parlamento puede consagrar un refuerzo del impulso europeísta, unas políticas que consoliden las actuales o que provoquen un giro de éstas, y en definitiva, el futuro que, lejos de estar escrito de antemano, es un interrogante en medio de los tiempos turbulentos que vivimos.

Esto puede que sea más o menos cierto en otras materias, pero podemos asegurar que en lo que se refiere a la política de defensa y seguridad, la relevancia de la composición del parlamento europeo o de la identidad del presidente del Consejo influirá muy poco.

Tradicionalmente la política de seguridad y defensa de la Unión Europea es una de las más opacas y faltas de control de toda la unión y, por sus propias características, está en manos, con absoluta continuidad desde el origen de la Unión y aún antes, de la élite de poder europea y por el conjunto de intereses del llamado “complejo militar industrial”, a la vez que condicionada por la especial sensibilidad hacia estos temas del constructo de los estados nación y de sus características militaristas

Para caracterizar la Política de Defensa de la Unión Europea, daremos solo algunas cifras que muestran claramente su militarismo[1].

1) El gasto militar de la Europa de la UE, sumando los datos oficiales de sus respectivos estados, supera los 193,3 billones de euros (cifras de 2010)[2]

2) Si sumamos las fuerzas militares y paramilitares de los países miembros de la UE encontramos que se superan los 6.308.000 de personas adiestradas y disponibles como fuerza militar.

3) La facturación exterior de las industrias militares europeas superan al año los 115.000 millones de dólares.

4) 24 de los 27 países de la UE pertenecen a la OTAN

5) 27 de las 100 principales industrias militares del mundo son de matriz de alguno o algunos de los países de la UE, entre ellas algunas muy importantes como BAE Systems (la tercera), EADS (la séptima), Finmeccanica (la 9), Thales (la 11) o Rolls Royce (la 17)[3]

6) La política militar de la UE ha sido, hasta la fecha, intervencionista, con 35 misiones militares desde su origen hasta la fechas fuera de las fronteras de la Unión.

2.-  ¿En qué nos afecta la política de defensa de la Unión Europea?

En realidad la política que diseña la UE respecto del tema de defensa no es una política neutra, sino que nos afecta determinantemente:

– En el plano económico

La política militar de la UE afecta en el plano económico a varios niveles:

1.-  En el gasto militar europeo.  Tanto en el presupuesto comunitario y en las ayudas al sector militar-industrial europeo, como en los presupuestos generales de cada país, que tienen que destinar recursos, por ejemplo, para las operaciones militares en el exterior de la UE y de los instrumentos militares de la UE.

2.-En el nivel de endeudamiento subsiguiente de los países para hacer frente a los gastos militares con recursos que no se tienen y que, por lo tanto, se piden prestados.

3.-  En la política de fabricación y proliferación de armas.

4.-  En la dimensión del sector militar-industrial, en la construcción de zonas económicas de monocultivo militar en detrimento de su desarrollo sostenible

5.-  En la falta de oportunidades económicas vinculadas al sector social por favorecer reiteradamente el gasto militar.

6.-  En la política internacional de exportaciones vinculadas a material militar y en el turbio negocio de la opaca financiación y venta de armas, que vincula el “complejo militar-industrial” y el financiero.

7.-  En los beneficios de grandes empresas y fondos de inversión que no tributan de forma solidaria

8.-  En la creciente vinculación del i+d a lo militar

En el plano político

9.-  En la construcción de un complejo de intereses político-militar-industrial de escala europea

10.-  En la determinación de las prioridades políticas de política exterior.

11.-  En el fomento de los conflictos armados fuera de Europa para vender armas.

12.-  En la vinculación de las políticas de los estados y de la propia política de la UE alos intereses militaristas.  En la militarización europea (que tantos disgustos nos ha dado en otras épocas).

13.-  En la dependencia y seguidismo acrítico de la política de seguridad europea a los intereses de defensa de la OTAN

14.-  En el fomento de las operaciones militares en terceros países con la consecuente caracterización de Europa en un papel intervencionista a través de los ejércitos, lo que provoca la percepción, por parte de terceros países, de Europa como una potencia intervencionista y agresiva, por tanto, parte del enemigo.

15.-  En el mantenimiento “manu militari” de un orden internacional y de unas políticas sostenedoras del status quo y generadoras de violencia estructural

16.-  En la cronificación de los conflictos internacionales violentos.

17.-  En la militarización de fenómenos como la inmigración y la movilidad humana, con el estímulo del trato violento y degradante a las personas.

 NOTAS:

[1] http://prezi.com/zweerxwnlvdn/politica-de-defensa/

[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Fuerzas_armadas_de_la_Uni%C3%B3n_Europea

[3] SIPRI. http://www.sipri.org/research/armaments/production/Top100

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