Archive for Economía ética

6.494.000 € de sobregasto extrapresupuestario para Defensa para las partidas plurianuales

Imagen de Ferruccio Zanone

Fuente:  Infodefensa.

Mientras todos los Ministerios están temblando porque no podrán aumentar sus presupuestos en 2017 para cubrir sus necesidades por motivo de la prórroga que ha decretado Rajoy al no tener apoyos para elaborar unos nuevos presupuestos para 2017, el Ministerio de Defensa se frota las manos.

Ahora son los programas plurianuales en los que participa Defensa, un total de 7 programas que aumentarán su gasto en 6.494.000 €.  De ellos:

  • 385.200 € serán para 2017,
  • 2.375.300 para 2018,
  • 2.643.500 para 2019,
  • y 1.090.000 para 2020

Son varios los aspectos que queremos comentar de esta noticia:

1.-  La mala planificación, habitual, en el Ministerio de Defensa, que necesita 385.000 € para cuadrar las cuentas de 2017 en los gasto plurianuales.  Deben ser tantos estos gastos y de tan difícil seguimiento que ni ellos mismo se aclaran de qué y cuándo han de pagar.

2.-  Vemos lógico que si hay que pagar gastos plurianuales para el 2018, año en que parece que vamos a funcionar con presupuestos prorrogados, se dediquen los 2.375.300 € necesarios, pero nos parece ilógico que Defensa reciba un adelanto de los años 2019 y 2020.  ¿Por qué, si aún no es necesario realizar los pagos, si faltan 1 y 2 años, respectivamente?  Nos parece ilógico que Defensa disponga de esos 3.733.500 € durante todo el 2017.  ¿Qué va a hacer con ellos dado que no van a tener que pagarlos hasta 2019 y 2020?  Posiblemente sacar intereses de algún banco, o utilizarlos para pagar armas, o utilizarlos para tapar cualquier pufo del Ministerio.  ¿Quién sabe?

3.-  Los programas que se beneficiarán de esta subida del gasto militar serán tanto nacionales como internacionales:

  • European Secure Software Radio (ESSOR), que tiene como objetivo definir y desarrollar a nivel europeo la arquitectura del software básico de las radios tácticas mediante software (SDR).  Participan España Finlandia, Italia y Polonia.
  • Programa ETAP (European Technology Acquisition Programme)
  • El proyecto nacional Munición Aca 155 Altas Prestaciones para desarrollar diversos proyectiles de artillería de calibre 155 mm para el Ejército de Tierra
  • Cyber Situation Awareness Package (Cysap).  Programa de la Agencia Europea de Defensa que pretende proporcionar a los oficiales y otros responsables de la toma de decisiones información para desarrollar una comprensión clara del abanico de amenazas existentes en el ciberespacio.  También pretende dotar de personal competente, procedimientos efectivos y plataformas tecnológicas para gestionar riesgos en una operación militar.
  • Siramis II (Signature Response Analysis of Multiinfluence Mines).  Para mejorar el entendimiento de la interacción entre buques y minas anti-influencia.  También de la Agencia Europea de Defensa, realizado por Alemania, España, Francia, Holanda, Noruega, Polonia y Suecia.
  • Apos.  Programa de la Agencia Europea de Defensa para la navegación en ausencia de señal en entornos urbanos.
  • Demostrador Instrumental de Firma Infrarroja (DIFI), un sistema de medición de firma infrarroja de buques y aviones.
Share

Nuevos datos corregidos sobre Gasto Militar en el Estado Español

La realización anual del estudio sobre el Gasto Militar que llevamos haciendo desde 2012 es un trabajo arduo por varias causas:

  • La dificultad de encontrar datos en el maremágnum de cifras que son los presupuestos
  • La dificultad de entender los presupuestos en sus múltiples presentaciones y con la terminología técnica que se utiliza
  • La voluntad política de ocultación de una gran parte del Gasto Militar
  • La falta de referentes políticos y económicos con criterios contrastados y consolidados. Dicho de otro modo, muchas veces pensamos que estamos abriendo brecha y que es muy fácil que cometamos errores.

Hoy tenemos que pedir disculpas por un error grave de concepto que ha supuesto que durante años, sin intención, nos equivocáramos con las cifras que hemos ofrecido.

Mucha gente ha confiado en nuestros análisis y criterios y nos sabe mal habernos equivocado.

El problema ha sido parte de la contabilización de la Deuda Militar.  Durante muchos años hemos defendido que el Estado genera Deuda Militar no sólo con las actividades del propio Ministerio de Defensa, sino con las de otros ministerios y partidas presupuestarias que contribuyen al Gasto Militar evaluado con criterio OTAN.  Ahora lo seguimos defendiendo.

Sin embargo, hemos de reconocer que hemos cometido un error de concepto al contabilizar como parte del Gasto Militar anual uno de los tres tipos de Deuda Militar que hemos descrito y cuantificado habitualmente.  Seguimos defendiendo que se deben computar en el Gasto Militar anual la deuda militar extraordinaria porque estos gastos se realizan fuera del presupuesto y, por lo tanto, han de sumarse a los gastos presupuestados.  En uno de ellos el Tribunal Constitucional nos ha dado la razón y, por ello, el Ministerio de Defensa se ha visto obligado a aflorar los gastos en PEAS (Programas Especiales de Armamento) en su presupuesto de 2017.  También consideramos que se debe incluir en el Gasto Militar la parte militar de los intereses que genera la deuda que cada año es necesaria para poder ejecutar los presupuestos.

En cambio, pensamos que nos hemos equivocado al sumar también la que nosotros denominamos Deuda Militar Ordinaria porque ésta es la cuantía en la que nos hemos de endeudar para poder abordar los gastos presupuestarios de Defensa, con lo que queda reflejada en los gastos presupuestarios.

Resumiendo, e intentando solventar los errores que hemos cometido, os ofrecemos un resumen de las principales cifras del Gasto Militar español de los años 2015, 2016, 2017.  Y pedimos a toda la gente que ha confiado en nosotros disculpas, confiando en que, con juicio crítico, sigan valorando nuestro trabajo.

Una vez subsanado el error se puede comprobar que las cifras sobre Gasto Militar siguen siendo igualmente escandalosas y hacen necesario un control parlamentario y una auditoría independiente.

He aquí los datos corregidos:

Share

También el INTA se aprovecha de la prórroga de los presupuestos para gastar 3.425.800 € más, un 21’03 % más

Imagen de INTA

Fuente:  La Moncloa.

Suma y sigue:

  • primero, los 971’69 millones de € que se autorizaron para que ISFAS gastara entre 2018 y 2019.
  • luego, la autorización de 700 millones de € para que Defensa gaste más en combustible en los próximos dos años.
  • luego, los 6.494.000 € para que Defensa aumente su techo de gasto para pagar programas plurianuales,
  • luego, el aumento del techo de gasto para el CNI para afrontar nuevas inversiones en proyectos de renovación tecnológica y de inversiones en infraestructuras.  Esta vez sin citar programas ni cuantías.
  • Ahora, aumento del techo de gasto para el INTA para reformar el aeródromo de Rozas, en Lugo, donde se entrenan los drones militares.  Los nuevos permisos para gastar más costarán 3.425.800 €.

Como se ve no es baladí el asunto:  el total es de 981.610.500, casi 1.000 millones de €, sin saber aún cuánto se gastará el CNI.

Como se ve, el Ministerio de Defensa es el único al que no le va a afectar la prórroga de los presupuestos, sino que, además, va a salir beneficiado.

Una pena que no se contemplen estas medidas para los gastos sociales y sí para los militares.

El INTA es el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial Esteban Terradas, un Organismo Autónomo Militar especializado en investigación y desarrollo tecnológico aeroespacial, naval y de defensa.

Concretando, el gasto del INTA va a tener las siguientes partidas:

 

 

 

 

 

Share

El CNI se aprovecha de la prórroga de los presupuestos para aumentar su gasto

Imagen de Quo

Fuente:  Infodefensa.

Ocurre que se prorrogan los presupuestos, por ahora, y que la mayoría de los Ministerios no podrán gastar más dinero para sus políticas.  Y decimos que la mayoría de los Ministerios no podrán porque algunos privilegiados sí.  Siempre y cuando sean militares o tengan relación con lo militar.

Ahora se da permiso, desde el Consejo de Ministros, a que lo haga el CNI (Ministerio de Presidencia):

  • podrán adquirir compromisos de gastos con cargo a ejercicios futuros
  • para la  contratación de proyectos de renovación tecnológica
  • para la inversión en infraestructuras

Esta orden deja muchos aspectos opacos:

  • no se especifica la cuantía en la que podrán aumentar el gasto (¡pásmense!)
  • no se especifica la partida que podrá ver aumentado el gasto
  • tampoco se especifican qué iniciativas concretas se pondrán en marcha

Es decir, no se sabe casi nada, se le da al CNI un nuevo cheque en blanco. Como se ve, un nuevo ejercicio de opacidad en las cuentas del PP.

Cuando hay presupuestos se produce opacidad porque no detallan los proyectos con el debido rigor; cuando los presupuestos se prorrogan, porque no especifican ni cuantías ni destinos de uso. El caso es no especificar ni aclarar nada.

¿Que no se lo creen?, ¿que es demasiado secretismo, incluso para los militares? Pues ahí va otra prueba, de la página de La Moncloa:

Nada menos que la autorización por parte de un acuerdo de Consejo de Ministros para establecer los límites de gasto de una ley sin necesidad de cambiar la ley.

Por cierto, ¿puede un acuerdo del Consejo de Ministros modificar una ley, o uno de sus artículos, sin la aprobación de Las Cortes?  Muy extraño.

Todo sea por el espionaje patrio.

Share

Experiencias de los años 80 del siglo XX sobre conversión de la industria militar

Por Luigi Andreola

Nos ha llamado la atención el documento de trabajo, algo antiguo ya, efectuado por Augusto Varas para el Programa de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Serie Relaciones Internacionales y Política Exterior, en Santiago de Chile, del año 1991 y disponible en PDF con el título “Los dividendos de la paz: Desarme y conversión industrial”.

  1. ¡Una conferencia de Naciones Unidas para pensar la conversión de la industria militar!

El texto analiza y explica los resultados de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Conversión celebrada por Naciones Unidas en Moscú los días 13 a 17 de agosto de 1990, bajo el título “Conversión: Ajustes económicos en una era de reducción de armas”.
Hemos intentado rastrear esta conferencia por otros lugares, sin mayor éxito, por lo que sólo contamos, por ahora, con el trabajo del profesor Varas, al parecer asistente en la misma.

Según nos informa, dicha conferencia reunió a más de cien representantes de los ejércitos del “norte”, a representantes de las industrias militares más importantes, autoridades de los ministerios de relaciones exteriores y defensa, así como expertos tanto gubernamentales como no gubernamentales, técnicos e intelectuales, según informa el estudio.

Sorprende, en primer lugar, que frente a los pesimistas que nos hablan de la imposibilidad de transformar la industria militar en otra cosa, encontremos ejemplos históricos donde, aunque con pequeños y matizables logros, las instituciones internacionales y los Estados (principales causantes y promotores de las guerras y de las industrias de muerte) se hayan puesto a pensar en otro horizonte distinto.

Es más que probable que su perspectiva, e incluso el alcance de sus propuestas, nada tenga que ver con nuestras aspiraciones y con lo que nosotros haríamos, pero es indicativo el hecho de que de conversión de la industria militar (tema ahora casi vetado de las agendas políticas) se puede y se ha podido hablar, e incluso se han compartido experiencias efectivas de conversión y se han estudiado propuestas encaminadas a conseguir “dividendos de paz” de dicho proceso.

Volvemos a vivir un desbordamiento de la industria militar, de la guerra y del militarismo.

¿No sería posible ahora abordar la necesidad de políticas que reviertan tan nefasta dinámica y que aborden pasos graduales para la conversión de la industria militar?

Pero del estudio en sí, por lo que respecta a nuestro interés actual, podemos destacar varios aspectos que, a pesar de la antigüedad del texto, nos parecen rescatables para repensar nuestro contexto.

2) Consenso en lo ineficiente, antieconómico y empobrecedor de la industria militar

El primero de los aspectos clave, tras la carrera de armamentos protagonizada por las grandes potencias y sus satélites en la segunda mitad del siglo XX (tal vez ahora reemprendida con similar fuerza e influencia por parte de una industria militar más globalizada) es la claridad con la que se definen las características esenciales de este tipo de industria:

Múltiples problemas las aquejan en todas partes del mundo. Existe unanimidad entre los expertos y funcionarios de gobierno en que las industrias militares presentan los siguientes problemas:
– Tienden a duplicar los procesos de I+D y manufacturas;
– Presentan opciones restringidas y precios altos;
– Sus manufacturas son ineficientes y por tanto subsidiadas por razones políticas;
– Al ser costo-ineficientes restringen las opciones gubernamentales para definir una política de defensa adecuada y
– Su expansión es dependiente de las exportaciones, por lo que se aprueban exportaciones no deseadas o se compran para el mercado doméstico unidades no adecuadas para mantener una economía de escala mínima.

y

 No obstante estas semejanzas, la mayoría de las industrias de armas occidentales tienen intereses fuera del negocio militar

Nudos gordianos identificados entonces y vigentes hoy en día que convierten a los Estados en promotores cautivos de un gasto inútil, irracional y que nos endeuda y empobrece, para adquirir unos productos que no sólo no necesitamos, sino que son un despropósito tanto por su coste como por su mala calidad, todo lo cual no hace sino engordar la bola de nieve del gigante militar-industrial en detrimento de otro tipo de desarrollo, obligándonos a exportar armas y conflictos de forma expansiva, lo que genera efectos no deseados que se vuelven en nuestra contra en términos de inseguridad y sirven para dar una perversa vuelta de tuerca más a esta economía de guerra descabellada que nos lleva a un callejón sin salida.

Aprovechemos para decir que en el contexto de los años 90, con la apertura primero del régimen soviético y su renuncia a continuar en un carrera de armamentos que abocaba a las sociedades del otro lado del telón de acero al colapso, y más tarde con su desmantelamiento como Estado de la URSS y del bloque militar soviético, se abrió la posibilidad de efectuar políticas virtuosas de conversión de la industria militar y dividendos por la paz, pero mientras los Estados mostraron su debilidad para promover políticas públicas eficaces en esta línea y de obligar a la conversión de la industria militar de forma generalizada, las industrias militares aprovecharon para abrir nuevos mercados e inundarlos de armas en regiones y países proclives a emprender nuevas aventuras de guerra, lo que fomentó la inestabilidad regional en el oriente próximo y extensas regiones de centro de África y Asia, facilitando a su vez las opciones políticas de los halcones de la ultraderecha occidental y el nuevo ciclo militarista que vivimos ahora, por otra parte tan beneficioso para esta industria militar reacia a cambiar por sí misma y nuevo circulo vicioso en el que nos movemos.

Todos estos aspectos siguen siendo nudos gordianos a los que nos enfrentamos hoy y el hecho de que la industria militar, globalmente hablando, sea tan boyante negocio, no consigue eludir su gran ineficacia, su tremenda peligrosidad, el enorme agujero negro de deuda en que deja sumidas a las sociedades y su incapacidad para crear una economía socialmente útil y viable a medio o largo plazo.

3) Experiencias de conversión de los años 80.

Otro aspecto importante de aquella conferencia es que dio a conocer diversas experiencias exitosas de conversión de las industrias militares, de las que citamos algunas.

  1. Los diversos acuerdos de reducción de armas y fuerzas militares concertados entre occidente y el bloque soviético permitieron a la URSS reducir su gasto militar entre 1988 y 1991 un 14% en conjunto, desmilitarizando a 500.000 efectivos, una rebaja del 19´5% en compra de armas en estos dos años, y del 13´5% en investigación y desarrollo enfocado a lo militar, así como el desmantelamiento de dos divisiones completas del ejército, de dos barcos de guerra, dos cruceros, ocho submarinos y la finalización de los programas especiales de compra de armas emprendidos con antelación.
  2. Con el desmantelamiento de una parte de la producción de armas, parte de la industria alimentaria de la URSS contó a partir de 1988 con la fabricación de su maquinaria por parte de las antiguas industrias militares. La industria militar bajo el mando del Ministerio del Aire pasó a elaborar la maquinaria y equipamiento para el procesado de frutas y verduras, almidón, sirope, o macarrones y tallarines, por ejemplo. Ello a su vez implicó como efecto asociado un aumento de los salarios de los trabajadores del sector de entre el 10 y el 12 % (entendemos que porque la riqueza generada y puesta en el mercado hacía más rentables las empresas y más asumible el reparto de la facturación).
  3. De 1980 a 1990, con la puesta en marcha de programas de conversión, la industria militar soviética produce el 40% de los bienes y servicios anteriormente en manos de otras industrias y, por ejemplo, produce el 100% de las radios, televisores, equipos de video o máquinas de coser, el 77% de las aspiradoras, el 74% de las máquinas agrícolas, motores y noto-cultivadores, o el 66% de las máquinas lavadoras.
  4. En 1990 la URSS pretendía desarrollar a partir de 1991 la cifra de 540 proyectos de conversión que cubrían múltiples áreas como: a) producción de bienes de consumo y bienes de equipo para aumentar u productividad 1´9 veces; b) agroindustria, c) vivienda y equipos de salud, d) desarrollo científico y tecnológico en áreas clave (electrónica, que se preveía aumentara 3´7 veces su producción, medios ópticos de tratamiento de la información y medios de comunicación como fibra óptica y otros similares, equipos de aviación civil y tecnología espacial civil); e) alta tecnología, como superconductividad, satélites, nuevos materiales, etc. y f) barcos de uso civil.
  5. China, en 1989 también convirtió 2/3 de sus industrias militares (por aquella época al parecer bastante ineficientes) en usos civiles, 75% en aviación civil y espacial, 90% en barcos y 60% de la producción de “Norico Corporation”, y desarrollaba varias líneas de conversión: a) desclasificando de conocimientos de alta tecnología reservados antes a lo militar (cámara ultra-alta de vacío, cámara de choque electrón-positrón, cavidad de alta frecuencia, ciclotrón para iones pesados); b) Desarrollo de energía y transportes (en aviónica, carros de trenes, motores, plataformas de perforación, perforadoras hidráulicas para minería), c) equipo técnico para industrias (rayos X, ultrasonido, equipos de respiración, industria ligera, textil y alimentaria), d) maquinaria doméstica (máquinas fotográficas, ordenadores, artefactos eléctricos, bicicletas, lavadoras, de coser, televisores); e) Agricultura (fertilizantes); f) Industria aeroespacial (máquinas de tejer y lavar, refrigeradores, equipos de comunicación vía satélite, robots industriales, sistemas de control numérico para maquinaria, estaciones de televisión, centros de comunicación de datos vía satélite); g) Otros (alarmas de incendio automático válvulas de petróleo, cajas de medicina radioinmunológica, aparatos de medicina nuclear, aparatos nucleares de datación, perforadoras de petróleo, máquinas excavadoras, bombas eléctricas sumergidas, mini-carros, camiones pesados, buses de lujo para turistas…); h) alta tecnología (radiación para crecimiento de plantas, extracción de uranio y tungsteno, eritromicina, refrigeración por expansión de aero-turbinas en la recuperación de hidrocarburos livianos, controladores de alta temperatura, gas presurizado a alta temperatura para extracción de petróleo, convertidores compactos de baja energía). Para ello China tenía un plan para abrir mercados para más de 7000 nuevos desarrollos e ítemes civiles producidos por la industria militar.
  6. Polonia, por la misma época, a partir de su concepto de “defensa suficiente” reoriento su industria militar excedente a producir maquinaria (máquinas de coser, de escribir, cocinas, grabadoras, equipos de radio y video, grúas, plataformas móviles, mezcladoras de cemento, refrigeradoras, segadoras, maquinaria agrícola, motores, aviones ligeros, sistemas de radio-comunicación, botes de pesca y barcos, tornos, moledoras, prensas eléctricas…
  7. república Democrática de Alemania, mediante desmovilización de efectivos, uso civil de instalaciones y cuarteles, orientación civil de estructuras militares, retirada, eliminación y destrucción de armamento y equipos militares, reciclaje y descontaminación, transferencia al sector civil de material reutilizable.
  8. El estudio afirma que en occidente también se están produciendo por esas fechas experiencias de conversión de la industria militar, si bien no explica demasiado los ejemplos, poniendo énfasis en el caso italiano, en el que se indica que Italia pretendía desarrollar no acciones o programas concretos, sino una política transversal y pública de definición de una estrategia de conversión, desde una planificación avanzada a nivel de empresa, hasta una política nacional que identifique nuevas áreas de demanda y desarrollo, proporcionándose desde dicha política los recursos y estímulos precisos para el período de transición.

4 ¿experiencias a estudiar?

Todas estas experiencias tienen sus críticas, qué duda cabe, y sus limitaciones. Pero son experiencias reales que nos indican la posibilidad de emprender amplios cambios para parar la producción de muerte de la industria militar y desinventar el militarismo que la sostiene de forma gradual y transformando este desde su realidad de hoy hacia su completo desmantelamiento y sustitución por un modelo alternativo.

Podemos decir que las estrategias que hemos mostrado más bien inciden en una especie de diversificación de las industrias militares hacia fines civiles y de doble uso,  o que esa conversión iniciada no es irreversible y que, en cuanto han soplado vientos mas proclives al negocio de la guerra, han reenfocado su producción a la industria de la muerte.

También aquí resulta, como en otros campos del transarme, recordar que las estrategias de conversión de la industria militar no deben ser pensadas como mero recurso, complemento u opción de lo militar, sino como su alternativa, y que por tanto no es suficiente con la mera diversificación de la industria militar, ni tampoco con una conversión de ida y vuelta.

Grandes desafíos, como el del desarrollo de las zonas dependientes del monocultivo militar, el del trabajo y el trabajo decente de quienes hoy dependen de éste, el de crear procesos productivos que no agudicen la crisis consumista que padecemos, el desafío de la sostenibilidad y otros encontraremos en el camino.

Precisamente por todo ello nos parece adecuado el enfoque que proponía Italia, de necesidad de definición política de unos objetivos de conversión que marcaran toda una estrategia gradual, así como una serie de inventivos (y desincentivos) para desencadenar ese proceso de transarme en la conversión de la industria militar.

En nuestro actual contexto esto además exige cambiar el horizonte un paso más, pues no aspiramos a un mero cambio productivo, sino un cambio en el horizonte de un cambio más profundo de modelo económico hacia una economía del bien común, ecológica y de decrecimiento, que aspira también a un cambio del paradigma económico.

Pero el hecho de que existan tantos ejemplos, normalmente obviados o desconocidos, nos permite pensar nuestro horizonte un paso más allá de donde lo teníamos. Si en algún tiempo fue posible, en parte al menos, ello quiere decir que nos queda mucho camino por delante y que en éste no nos podrán decir que es una mera quimera.

 

Share

El engaño del SIPRI en las cifras del gasto militar mundial

Nos sorprende mucho ver imágenes como la que sigue:

En ella España figura en el puesto 16 del gasto militar mundial.  Y figuramos con un gasto de 14.800 millones de dólares.  Esto en euros serían, con el precio actual de 1 dólar por cada 0’86 €, un total de 12.728 millones de €.

Podemos ver que lo que dice el SIPRI (Instituto de Investigación por la Paz de Estocolmo), una de las fuentes con más seguidores del mundo para datos de militarismo, difiere mucho de lo que dice nuestro Ministerio de Defensa español:  7.638’54 millones de €, como detallamos en nuestra tabla sobre el Gasto Militar en España en 2017.

La diferencia son, nada más y nada menos, que 5.089’46 millones de €, un 66’62 %.

Pero no queda ahí la cosa.  Nosotros, con nuestros escasos medios, siguiendo el criterio OTAN sobre gasto militar y utilizando como fuente principal la información del Ministerio de Hacienda sobre Presupuestos, acabamos dando una cifra de gasto militar para 2017 del Estado Español de 34.068’29 millones de €, 26.429’75 millones de € más, es decir, un 446 % más sobre los datos del Ministerio de Defensa.

Y 13.701’75 millones de € más, un 207’65 % más de lo que dice el SIPRI.

Ocurre, que para explicarlo tenemos que ser conscientes de que:

  • El Ministerio de Defensa de España engaña continuamente a la ciudadanía con las cifras de gasto militar que hace públicas.
  • El Ministerio de Defensa de España, y sus cifras, son la principal fuente del SIPRI, que, suponemos que bienintencionadamente, se deja engañar año tras año sin auditorar las cifras que le ofrecen España y el resto de los Estados del Mundo.

Pero este engaño y autoengaño, respectivamente, tienen consecuencias funestas.  Si España, según Utopía Contagiosa, gasta en lo militar 4’46 veces más de lo que dice, qué harán el resto de los Estados mundiales.

Y eso sin tener en cuenta que sólo hablamos de lo que está presupuestado porque España tiene la costumbre de gastar mucho más de lo que presupuesta en Defensa:

como se ve, una media del 17’28 % más, al menos.

Si vemos el gráfico del comienzo del post, somos el 16º país en gasto según el SIPRI, pero según nuestras cuentas seríamos el 10º país en gasto militar, con un gasto de 39.653’44 millones de dólares.  Justo por debajo de Alemania.

Y esto no nos cuadra porque sí pensamos que Alemania gasta mucho más que nosostros.

Entonces, ¿y los demás países?, ¿mentirán como el Estado Español?  ¿Será nuestra mentira una mentira promedio o estaremos por debajo o por arriba de las trolas de los demás?

Pero la primera conclusión es clara:  los datos del SIPRI sobre gasto militar valen bien poco.  No son serios.  Valoran muy por debajo la realidad del gasto militar mundial.  En definitiva, ¿funciona el SIPRI como un vocero internacional del engaño en los gastos de defensa de los Estados, o como un verdadero órgano independiente de los Estados?

Share

El Ministerio de Defensa no cobra alquiler, ni luz ni agua, ni teléfono a asociaciones militares (incluidas franquistas)

Imagen de Ministerio de Defensa

Fuente:  Público.

El Ministerio de Defensa español es uno de los que más ingresos tiene, según delatan los Presupuestos Generales del Estado.  Muchas veces nos hemos preguntado de dónde vienen estos ingresos.

Parece que el Ministerio de Defensa cede sus edificios para que sean usados por asociaciones varias.  Pero, sobre todo, privilegian a las asociaciones militares.  A ellas no les cobran arrendamiento ni luz, ni llamadas de teléfono, ni agua.  Gratis total.  Sin embargo, a otras asociaciones civiles sí les cobra, o no, no sabemos el criterio que siguen.

Llama la atención esta actitud porque nos consta que Defensa no suele ser favorecedor con la sociedad civil cuando estos le solicitan edificios o terrenos para usos sociales.

El Ministerio de Defensa cobija gratuitamente a la Asociación de Militares Españoles (AME), conocida por su apología del franquismo, por ensalzar la figura del dictador y por posicionarse en contra del cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. Así consta en un documento obtenido a través del portal de transparencia al que ha tenido acceso este medio, en el que el propio Ministerio reconoce que la AME está en la lista de organizaciones a las que exime del pago del canon por trabajar en edificios oficiales, por la energía que consumen en ellos, o por otros servicios como el uso de los ordenadores o de teléfonos.

Presidida por el coronel de Intendencia Leopoldo Muñoz, la ideología de sus miembros no es desconocida en el entorno castrense: la asociación edita la revista Militares, donde la defensa del “laureado y mundialmente prestigioso general Francisco Franco Bahamonde” [carta del propio Muñoz publicada en el último número, editado en julio] y del golpe de Estado del 18 de julio es constante. También lo son las mofas sobre el movimiento feminista, e incluso han publicado viñetas sexistas dirigidas a la propia ministra Cospedal.

Destaca Público el caso de la AME por su marcado carácter franquista y machista.  Sin embargo, habría que señalar que muchas otras asociaciones militares podrían estar también en entredicho, por ejemplo:

  • Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios.
  • Hermandad de Boinas Verdes.
  • Hermandad de Combatientes de la División Azul.

Defensa premia esta actitud permitiendo a la AME hacer uso de las dependencias del Ejército de Tierra, algo vetado por ejemplo para las asociaciones profesionales que llevan a cabo funciones asimilables a un sindicato. Estas no pueden ejercer su labor en instalaciones que usen los Ejércitos, ya sean cuarteles para los soldados u oficinas militares, lo que se conoce como establecimientos de “la fuerza” o de “apoyo a la fuerza”. En cambio, la asociación franquista ocupa el acuartelamiento San Nicolás en Madrid, edificio del Ejército de Tierra donde se encuentran otras instituciones que no forman parte de la estructura orgánica de Defensa pero a las que el Ministerio da un carácter oficial, como el Patronato de Huérfanos, la Real Hermandad de Veteranos o la de Caballeros Legionarios.

“A nosotros solo nos permiten estar en establecimientos del Ministerio, como una subdelegación. Tuvimos que rechazar la sede que nos ofrecieron en Madrid porque solo nos permitían usarla en horario de oficina, de nueve a dos. En esas horas nosotros y nuestros y nuestros socios estamos trabajando, y ellos lo saben”, explica un miembro de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME). “Con nosotros todo son pegas y a ellos Defensa les paga el teléfono, les pone ordenadores…”, resume en conversación con este medio.

La lista de las asociaciones militares que utilizan las instalaciones del Ministerio de Defensa:

Larguísima  la lista.  Según nuestras cuentas:

  • asociaciones militares:  87, por todo el territorio nacional
  • asociaciones no militares (o que quizá lo sean pero no queda claro por el nombre):  21, (incluida una peña taurina, otro tipo de violencia).  Aunque hemos investigado una al azar, atraídos por el nombre:  Asociación de Gurripatos de Málaga, y corresponde a una asociación de veteranos del Ejército del Aire.

En este último sentido nos llama mucho la atención el arrendamiento que hace la Asociación Española de Lucha Contra el Cáncer, que mensualmente paga un arrendamiento de 1.639’36 €.  Lo que anualmente supone:  19.672’32 €.  ¿Colabora la Asociación de Lucha Contra el Cáncer con el militarismo español?

Share

Despilfarro del Ministerio de Defensa de 800.000 € en congas para la virgen de Fátima

Imagen del Colectivo Utopía Contagiosa

Fuente:  El Diario.

¿Qué son 800.000 €?  Depende:

O …  lo que despilfarra el gobierno en 9 años para que los militares peregrinen gratis a Lourdes.  Es decir:

  • nuevo despilfarro militar, donde ya lo había a mansalva como documentamos en nuestro estudio sobre el “Despilfarro Militar” que ya cuenta con más de 55.000 visitas.
  • otra muestra de incompetencia gestora del Ministerio de Defensa.
  • Otra muestra de la falta de control parlamentario de los gastos en Defensa.
  • Otra muestra de la impunidad militar.

En los últimos nueve años el Ministerio de Defensa ha destinado 768.571 euros a financiar este viaje. Por su parte, Interior ha gastado 66.649 euros a lo largo de este lustro para que una delegación de sus agentes estén presentes en este evento. Según datos facilitados por el portal de Transparencia, en total estos dos departamentos han destinado 835.221 euros a esta expedición que se celebra en mayo y que tiene una agenda cargada de eventos religiosos, como misas, vigilias o una “procesión mariana de las antorchas”.

El Ministerio de Defensa asegura que se gastaron esa cantidad (73.901 euros) pero añade que “los datos relativos a la Guardia Civil han de ser solicitados a esa institución”. Por lo que no aclaran si los gastos de ese Cuerpo están incluidos en esa cifra final. El Ministerio del Interior cifra en 10.851 euros el presupuesto público destinado a la asistencia de 15 de sus agentes al santuario católico este año. Ni Defensa ni la Guardia Civil han aclarado este punto a esta redacción, tras ser preguntados por ello.

Desglosando la información de Defensa, este año la representación del Ejército del Aire en Lourdes fue la más cara, supuso 23.437 euros para las arcas públicas. La participación de miembros del de Tierra costó 12.912 euros y la de la Armada, 11.493 euros. Además añaden dos conceptos más que no detallan, uno descrito como organismos ajenos y cifrado en 14.058 euros; otro al que se refieren como gastos comunes y que asciende a 12.000 euros. Total, 73.901 euros en 2017.

La página web del Arzopispado castrense explica que en el programa de la última edición de esta peregrinación internacional, a la que asistieron 12.669 personas procedentes de 43 países, se incluían, entre otras actividades, una vigilia de reconciliación, un homenaje a los caídos, una misa internacional, una eucaristía en la gruta de las apariciones y un vía crucis en la montaña.

Pero todo tiene su argumentación, aunque sea penosa:

Siempre que el Ejecutivo central ha sido interpelado por la asistencia a este evento, han aludido a su carácter histórico. “España ha venido participando en el encuentro desde hace más de 40 años, en el que, además de debatirse cuestiones relacionadas con la paz y seguridad internacional, se realizan otras actividades de ámbito social”, apuntan en la respuesta remitida a los senadores. Entre los eventos del encuentro, reseñan que se celebran actividades porque “en sus orígenes hubo una alta participación de capellanes castrenses”.

Como se ve, este despilfarro no es cuestión de un pronto de alguno de nuestros gobernantes, sino una decisión de política de Estado, consensuada por PSOE y PP.  Además, ninguno de los cuerpos militares es ajeno:

La senadora Mora también  preguntó al Gobierno por el resto de asistentes de los Cuerpos de Seguridad. En esa contestación el Ejecutivo aseguró que acudieron seis representantes de la Unidad Militar de Emergencias, once de la Guardia Real, 15 del Ejército de Tierra, 14 de la Armada, 31 del Ejército del Aire y tres del órgano central (Ministerio). En total, 95; cuatro de ellos capellanes. Por su parte, el diario El País llegó a cifrar en 129 los participantes que acudieron con los gastos pagados con dinero público.  Defensa no ha respondido a esta cuestión.

¿Cuándo cesará esta vergüenza?

Share

España apoya descaradamente al militarismo israelí comprando sus misiles contracarro SPIKE

Imagen de Pan American Defense

España desarrolla unos Programas Especiales de Armamento (PEAS) que están provocando una deuda gigantesca para el Ministerio de Defensa y para el Estado Español.

Hay muchas críticas a estos PEAS y a la forma que tiene el Ministerio de Defensa de proveerse de armas para sus impulsos intervencionistas en el extranjero.

Unas de ellas son la ética y las implicaciones internacionales de nuestras políticas.

Analizamos hoy la compra de 260 puestos de tiro y 2.600 Misiles contracarro de alcance medio SPIKE por un precio total de 364’69 millones de €, según Wikipedia el coste total será de 394 millones de €.  Se calcula que el coste de cada unidad ronda los 100.000 dólares USA.

En la hoja de servicio de este misil se declara que ha sido usado contra la Intifada.

Dicho programa adolece de uno de los defectos generales de los PEAS, el prolongadísimo periodo desde la toma de decisión, inicio del diseño, inicio de la producción, avatares varios que retrasan la fecha de entrega, etc.  Así, todo el proceso se dilata, en este caso desde 2005 a 2024.  Ello provoca, habitualmente, unos sobrecostes enormes.

Otro de los defectos habituales en los programas de Defensa, sobre todo en los PEAS, es el de que los pagos se suelen realizar por medio de partidas plurianuales, lo que supone un escondite perfecto para su seguimiento.

Una breve historia de los recorridos de esta colaboración militar hispano-israelí se pueden resumir así:

  • En 2002 General Dynamics – Santa Bárbara firma un acuerdo con Rafael por la que la contratista española se convertiría en el contratista principal de las ventas del Spike si era finalmente elegido.
  • En el Consejo de Ministros del 24 de noviembre de 2006, presidido por Zapatero, del PSOE, se decide invertir en el programa:  260 lanzadores y 2.600 misiles MR (Medium Range).  Se informaba que la industria nacional asumiría el 60 % del trabajo y que el pago se repartiría en 15 anualidades desde 2008 a 2022.
  • El 30 de noviembre de 2007 el Consejo de Ministros decidió comprar más Spike, versión ER (Extended Range), destinados a los helicópteros de ataque Tigre:  44 lanzadores y 200 misiles por 44’027 millones de € prorrateados entre 2007 y 2012.
  • El 29 de mayo de 2009 se entregaron al Ministerio de Defensa los primeros misiles.

Las empresas que participan en este programa de armamento son:

  • Global Dynamics/Santa Bárbara sistemas,
  • Rafael,
  • Tecnobit

Imagen de Dvircom

 

La empresa Rafael,  o Raphael, es una empresa que fabrica armas del Ministerio de Defensa israelí.  Tiene más de 7.000 empleados y se fundó en 1948.

Durante el principio de los años 1990 Rafael operó con pérdidas (con un pico en 1995, con pérdidas de $120 millones sobre una facturación de $460 millones); entonces se decidió reestructurar la organización para empezar a operar Rafael como una compañía. Inicialmente se crearon tres divisiones diferenciadas; cada una operando como un centro de beneficios, con una hoja de balance separada, a presentar al nuevo consejo de dirección.

La restructuración fue completada en 2002 cuando Rafael fue formalmente incorporada como sociedad limitada (a pesar de ser una empresa estatal), manteniendo sus capacidades tecnológicas a través de extensos programas de inversión en I+D (en torno al 10% de la facturación). En su primer año como sociedad limitada, Rafael obtuvo 37$ millones de beneficio sobre $830 millones de ventas.

Rafael tiene multitud de empresas subsidiarias en el mundo.  En Europa, a través del Holding ERCAS, de la que posee el 100 %, domina dos secciones militares:  Dinamit Nobel Defense (con el 100% de las acciones) y PAP Tecnos (con el 100 % de las acciones).

Una compra tan grande de misiles SPIKE supone un apoyo decidido al militarismo israelí y hace rentable a una de sus principales empresas armamentísticas, con lo que da alas a la política represiva de Israel sobre Palestina.

Nuevamente una decisión militar que influye en nuestra política exterior, que en principio se define como de apoyo a una solución negociada y no violenta en el conflictos israelo-palestino.

Damos con una mano lo que quitamos con la otra.

Share

Siempre se puede empeorar (en lo militar, nos referimos)

Imagen de Leandro Fridman

Fuentes:  El Mundo y Defensa.com.

Hay noticias del mundo militar que te dejan un regusto inquietante de incertidumbre, pero de incertidumbre de mal augurio.

La primera noticia:  “Trump estudia privatizar la guerra en Afganistán” nos lleva a un nuevo universo conceptual.  La guerra ya no es asunto de las naciones estado, ya no es algo patriótico frente al enemigo extranjero.  Ahora la guerra puede ser algo privado, dejada en manos privadas.  Y recordamos que los privados tienen otras necesidades y otros objetivos que son distintos a los de las naciones.  A ellos, a los privados, les da igual el patriotismo y sólo piensan en el negocio.

Que Trump piense en privatizar la guerra de Afganistán nos pone en lo que ya era evidente pero no tan palpable, la guerra como un negocio.  Un sucio y vil negocio, ni más ni menos.

Hablar de empresas privadas es un eufemismo.  Podrían haber titulado:  “Trump estudia contratar mercenarios para la guerra en Afganistán”, pero … sonaría más incorrecto.

Los asesores de Trump

han nombrado a dos conocidos mercenarios y empresarios para crear el plan en cuestión, cuya finalidad es propiciar que corporaciones militares privadas se encarguen de la contribución de Estados Unidos en Afganistán, que en estos momentos ronda los 9.000 hombres entre tropas regulares y de las fuerzas especiales, el entrenamiento de las fuerzas de seguridad afganas y la comandancia de las operaciones bélicas.

El primero es Erik Prince, fundador de la empresa Blackwater, la cual en su día fue expulsada de Afganistán por el ex presidente afgano, Hamid Karzai, pero que aún y así la utilizó para su seguridad personal, y que se hizo tristemente famosa por haber luchado junto al ejército norteamericano durante el conflicto en Irak, donde fueron acusados, en numerosas ocasiones, de asesinar a civiles desarmados y cometer crímenes de guerra. El segundo es el propietario de DynCorp International, Stephen Feinberg, una de las empresas de seguridad privada más importantes del mundo.

De esta manera, Prince y Feinberg han creado un plan “más barato y mejor que el del ejército”

Y he aquí la clave:  privatizar la guerra no es una estrategia para llegar antes a la paz, es una estrategia para mantener las guerras de forma más barata.

A Trump no le importan las múltiples acusaciones que han tenido los mercenarios que han acompañado a las tropas yankis.  Sabe que casi nunca quedan en nada grave

Hace medio año escribíamos una entrada titulada:  Las 17 razones para la guerra continua en Somalia y el negocio privado que conlleva.  En dicha entrada, sorprendidos, hablábamos de otra estrategia de empresas de mercenarios.  Esta es mucho más elaborada.  Consiste en entrenar a las fuerzas armadas del país por medio de asesores desarmados y sin cobrar nada.  La segunda parte del plan es la que capitaliza el trabajo anterior ganando dinero mediante la reconstrucción del país o de zonas del país cuando la zona ya está “pacificada”, decíamos:

La segunda parte del artículo trata sobre las compañías de seguridad privadas que intervienen en la guerra de Somalia.  Aunque sólo informan de una: Bancroft Global Development empresa creada por un nativo de Virginia (EEUU), Michael Stock, en 1999:

  • comenzó proveyendo “expertos en misiones” extranjeros –que reciben el apodo de mentors en Bancroft, mentores en castellano– a las tropas de la AMISOM establecidas en Somalia. Sus servicios fueron inicialmente contratados por Uganda en noviembre del 2007 y seguidamente de Burundi en agosto del 2008, utilizando la financiación estadounidense para ello.
  • luego, el ejecutivo de Barack Obama identificó las actividades mentoras de la firma Bancroft como un factor determinante de éxito y comenzó a financiarlas directamente y no a través de países terceros de la misión africana. El contrato millonario entre el gobierno y la compañía de Virginia se cerró a comienzos de 2010. En el presente, la Associated Press estima que EEUU gastó unos 206.000 millones de dólares en subcontratos similares tanto en Iraq como en Afganistán, entre el 2002 y el 2011.
  • Bancroft, a diferencia de Blackwater, que arma a sus “mentores”, parece respetar el embargo de armas impuesto por la ONU en Somalia, ya que su personal –en su mayoría veteranos de guerra procedentes de cuerpos de élite norteamericanos o europeos– no porta armas, lo que según ellos les expone a un peligro aún más inminente que les hace confiar su protección a las fuerzas africanas que entrenan.
  • todas las empresas del sector tienen como común denominador la táctica contrainsurgente y el combate de guerrillas en zonas de conflicto que ocasionan alta mortandad o del complejo medio físico.
  • En realidad, su fundador y actual propietario de tan sólo 36 años decidió constituirla en dos firmas con misiones desiguales.
  • Por un lado, Bancroft Global Development es una organización que se proclama sin ánimo de lucro, y busca la estabilización de una zona determinada en conflicto armado utilizando el ya clásico modus operandi de operar “por, con y a través” de las fuerzas armadas locales u oficiales –o más bien, aquellas que decidan contratar sus servicios importando poco su legitimidad–, lo que en Somalia significa asistir al personal de la Misión de Paz de la Unión Africana principalmente, y también a la policía nacional somalí –compuesta en gran porcentaje por antiguas milicias de ciertos señores de la guerra que ahora respaldan al Gobierno de Transición–.
  • En el otro extremo se halla la vertiente lucrativa de Bancroft, aquella que genera ingresos y mantiene al barco de Michael Stock a flote. La razón de ser de Bancroft Global Investment es la de, literalmente, capitalizar el éxito militar de las campañas que lidera en la AMISOM, invirtiendo en la reconstrucción del país o de la región una vez pacificada, en lugares donde nadie más se atrevería a arriesgar su dinero, como ya haya hecho en el pasado en Afganistán. Sin embargo, la inversión en Real Estate –inmobiliaria– no sólo se lleva a cabo a posteriori, sino también durante el momento de la conflagración, como así muestran las anteriores experiencias bélicas de la firma.
  • A finales de los años 90, Stock se marchó al Sahara Occidental donde le impresionó que el gobierno de Marruecos aún no se hubiera encargado de desmantelar las minas antipersona que permanecían enterradas bajo la arena, visualizando la idea mater de lo que sería Bancroft. En sus primeros pasos, operó en Afganistán donde mediante un socio local formó una pequeña sociedad –Mine Pro.- que entrenaba a perros detectores de minas al mismo tiempo que se dedicaba a hacer un poco de todo, desde reparar coches a cañerías.

En definitiva, lo que hacen Bancroft y Michael Stock es una nueva versión del negocio de la guerra:

En una reciente entrevista, Stock aseguraba que él no se dedica a hacer la guerra en el país más oriental de África, sino a “buscar la paz, reconstruir una ciudad, un país que lo ha perdido todo en términos de educación, economía y sanidad”, pues para él las posibilidades de negocio son infinitas en un lugar donde hay que empezar de cero, una idea que le ha llevado a levantar un monumental hotel fortificado al pie de la playa de Mogadiscio, donde se resguardan los altos cargos somalís y el personal diplomático. El resort, al que han llamado International Campus, cuenta con una piscina como la mayoría de los hoteles de playa del mundo, solo que en éste cuando llueve, llueven balas y metralla. Más allá de las vistas del Índico, también dispone de un búnker, un hospital y algo similar a un autoservicio de equipamiento y reparación militar a lo Mad Max.

También tiene como objetivo:  la creación de una fábrica de cemento que se encargue de cimentar el nuevo Mogadiscio

El final del artículo se abre, brevemente para nuestro gusto, a las críticas:

Oponentes de estos contratos claman que estas compañías no son más que mercenarios modernos a sueldo y que se hallan efectivamente por encima de la ley en los países en los que son contratados. Estos contratos se realizan siempre en un marco de dudosa legitimidad ética y moral, pues operan en los lugares más inestables del globo, en estados fallidos y débiles en los que el poder de estas corporaciones privadas y su capacidad organizacional pueden llegar a anular con creces al del gobierno local. Las operaciones de otro de los grandes proveedores de seguridad privada, G4’S, en Sudán del Sur, son un caso a tener en cuenta en este sentido. También se les acusa frecuentemente de implementar de manera tácita y encubierta las directrices de la política exterior estadounidense.

La segunda noticia que nos llama hoy poderosamente la atención se titula:  “La operadora privada ATAC compra 63 Mirage F-1 a Francia”.

La empresa ATAC pertenece al grupo norteamericano Textron (con varios intereses militares) y adquiriría los 63 Mirage por 300 millones de €.  Estos aparatos se encontrarían en una base francesa de reparaciones desde que en 2014 fueron dados de baja.

Parece ser que los quieren para entrenamiento (haciendo el rol de agresores) en combates simulados con cazas yankis.

Fuentes francesas anuncian que sus industrias participarán en la puesta a punto de los aparatos a los que calculan que les pueden quedar otros 15 años de vida útil.  (Fíjense qué curioso, estos cazas puede duplicar su vida útil si no es para la defensa propia, sino para entrenamiento, lo cual desdice bastante el ciclo de vida útil que se suele calcular para estos aparatos).

Pero toda la noticia es impactante:  una empresa privada va a tener o tiene ya una capacidad militar aérea muy superior a la de muchos países.  Evidentemente, esta empresa ganará dinero.  ¿Cómo?  Pues suponemos que cobrando al Ministerio de Defensa de EE.UU. por su papel en los entrenamientos.  Suponemos que el propio Ministerio de Defensa yanki podría tener aparatos ya no de primera fila para hacer esta labor, así daría trabajo a sus propios militares poniéndolos a puntos y se ahorraría contratar a una empresa privada, lo cual suponemos que ha de ser más caro.  Sin embargo, Trump prefiere privatizar este aspecto del entrenamiento de sus propios cazas con mercenarios extranjeros.

Tanta privatización hace dependiente a la principal potencia militar del mundo, lo cual no deja de extrañarnos.

Share
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed