Archive for Deuda militar

El desbarajuste de los Programas Especiales de Armamento (PEAS)

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POr US Air Force

Fuente: Bez

Hay muchas maneras de explicar el desbarajuste y la ruina económica que los Programas Especiales de Armamento (PEAS) están suponiendo para las arcas públicas y con ello para la sociedad.

Nosotros lo hemos contado en términos de deuda inmoral e ilegitima en un texto de 2013 en el que explicamos el origen, el crecimiento y el despilfarro que son estos programas armamentistas.

Del artículo que realiza Beatriz Yubero en el portal colaborativo BEZ, podemos sacar algunas notas que, sin ser novedosas,vuelven a poner sobre la mesa el despropósito de estos programas de armas.

1.- Dice la comentarista que los programas especiales de armamentos, cuyo origen hay que situar en el primer gobierno de Aznar, son fruto de los compromisos adquiridos por el PP y el PSOE como consecuencia de nuestra entrada en el club militar OTAN. Ello señala dos extremos que habitualmente pasan desapercibidos:

  • Que sin la OTAN nos los podríamos haber ahorrado
  • Que son una imposición ilegítima. No podemos decir si fruto del interés de la industria militar europea y estadounidense de ganar siempre y a cualquier precio, o si por la imposición de la élite política (nuestra y ajena) de meternos en la senda de una cada vez más militarizada y unidimensional política económica, abocada a llevarnos a esta especie de bola de nieve imparable de gasto militar y militarismo sin retorno, pero al fin y al cabo, fruto de un interés que no era el nuestro.

2.- Señala el artículo, casi sin quererlo decir (al menos así) que si hay dos grandes culpables políticos de estos programas son los pactos bajo cuerda de los años 90 entre PP y PSOE, pactos que se han demostrado inamovibles y no cuestionados y que nos indican uno de los puntos esenciales de la ilegitimidad de estos programas: no responden al interés general, sino al interés de esa oligarquía extractiva de políticos de la casta en generar gasto militar inútil

3.- Cuenta el magnífico compromiso de deuda que nos sepulta. 23 programas comprometidos solemnemente en nombre del estado con previsión de pago total a 2030, que nos supusieron una deuda de 37.000 millones de euros, de los uqe se han pagado 8.000 aproximadamente y por lo que el MInisterio de Industria ha pagado unos siniestros créditos (a interés cero, algo que obvia el artículo) de más de 10.000 millones de euros previos a la fabricación de estos programas de armas y que la industria militar debe devolver una vez fabrique estos ingenios (se le ha olvidado a la articulista señalar con suficiente claridad que cuando esto ocurra, los programas habrán adquirido un espectacular precio porque habrán sufrido sobrecostes como consecuencia de encargos suplementarios de mejoras, o de que los encargos, quien sabe si por descuido o malicia, se hicieron a medias, sin contratar por ejemplo, los sistemas electrónicos de los aviones que se solicitaban, etcétera).

4.- Los programas de armamentos no sólo eran ilegítimos en el origen, sino que además, durante su ejecución la ilegitimidad se ha reforzado más, pues los negociadores permitieron tanto sobrecostes como encargos innecesarios, pero bien favorables a los intereses del complejo militar-industrial (dice el artículo ” Sobre estos programas siempre ha planeado la sombra de los sobrecostes y del exceso en el número de unidades encargadas. De hecho, el Tribunal de Cuentas llegó a denunciar costes excesivos …y poca diligencia por parte del Ministerio de Defensa (en época de Morenés) a la hora de penalizar a las empresas por sus retrasos, lo que hubiera servido para rebajar las facturas“)

5.- Señala que, a pesar de que el desastre que estuvo a punto de llevarnos al precipicio al inicio de la crisis era tal, el Ministro puertagiratorio Pedro Morenés renegoció el precio final de los programas para comprometer que fuera de 30.075 millones de euros, aunque en unas negociaciones tan opacas que probablemente podemos encontrarnos con algún caramelo envenenado ( según la articulista “Hubo pocas explicaciones sobre cómo se hizo esa renegociación y sobre los criterios que se siguieron“)

6.- Además, cuando la troika vino a rescatarnos, y para evitar que acabáramos como Grecia, intervenidos a lo bestia, los gobiernos de Rajoy procedieron a realizar un fraude contable, ocultando esta deuda impagable, para lo que acudieron a sacar de los PGE toda referencia a los mismos a fin de que no computase como déficit y de paso para evitarse la crítica social (se olvida la articulista de comentar que esta política tan curiosa la llevaban ejerciendo indistintamente los gobiernos del PP y el PSOE con anterioridad).

7: Ocultándola pero no eliminándola, porque por la puerta de atrás ha seguido pagando ingentes cantidades a la industria militar por medio de una fórmula ilegal (declarada así por el propio Tribunal Constitucional) consistente en emitir créditos extraordinarios con cargo a deuda pública (osea, generando más deuda aún) mediante decretos ley ad hoc para pagar a la industria militar.

8.- Agustín Conde, el actual Secretario de Estado de Defensa, ha explicado a los diputados de la Comisión de Defensa que la deuda actual (unos 21.000 millones de euros) resulta igualmente impagable y difícilmente asumible, a pesar de lo cual la decisión del gobierno (apoyado en esto por Ciudadanos y PSOE) es pagarla (y empobrecernos más).

9.- Además, en el día a día, estos programas demuestran ser una verdadera chapuza. Por muestra dos ejemplos:  el submarino S80 de Navantia y el avión A400M.

Respecto del primero, dice la articulista que ” Estaba previsto que la primera unidad fuera entregada en 2013 pero, a día de hoy, la fecha prevista es diciembre de 2021 y podría seguir acumulando retraso. El coste inicial del programa ascendía a 2.135 millones de euros, de los que ya se han pagado 1.774 millones, pero ahora ese dinero, debido a los sobrecostes, solo da para pagar el primero de los cuatro submarinos. ¿Cómo piensa Defensa pagar los otros tres? ¿Qué coste tendrá cada uno de esos otros tres submarinos? ¿Cuál será el coste final del programa? Preguntas a día de hoy imposibles de responder.”

Respecto del segundo afirma que  “el A400M es un dolor de cabeza constante. El avión no cumple con las características técnicas requeridas y los países del consorcio (España, Alemania, Francia, Reino Unido, Bélgica, Luxemburgo y Turquía) están enfrentados con la cúpula de Airbus. Amenazan con sanciones económicas a la compañía, pero no se sabe si lo hacen con la boca pequeña para no recibir críticas. Para colmo, España compró 27 unidades, casi el doble de las 14 finales con las que se va a quedar, y eso significa que o consigue revender a otros países esas 13 aeronaves de diferencia o tendrá que pagar una multa de casi 250 millones de euros a la compañía.”

10.- Una vuelta de tuerca más: ahora que el Tribunal Constitucional ha dicho que es ilegal ocultar estos pagos, los quieren usar para engañar al viejo Donald que clama por un colmillo en incendiar de armas el mundo, y “aflorarlos” en el presupuesto del MInisterio de defensa para hacerle creer que están “aumentando” el gasto militar y acercándose al compromiso del 2%PIB (en realidad ya supera con mucho este porcentaje pero sigue siendo un gasto escondido, oculto en su gran mayoría y no por disgustar al amigo americano, sino para que el pueblo español no sepa en qué se gastan la pasta los que mandan). Lo dice así el artículo “El número dos de Defensa también dejó una pista muy clara sobre las intenciones a futuro de su Ministerio. Primero explicó que los próximos presupuestos de su departamento tendrán incorporados una partida de 1.824 millones de euros (716,8 millones de 2016 y 1.170 millones de 2017) para pagar los PEA. Después, dijo que gracias a esto “se estaría en consonancia con el compromiso asumido en la cumbre de la OTAN de Gales de 2014 de incrementar los presupuestos de Defensa hasta alcanzar en una década una cifra equivalente al 2% de PIB”.

Y como todo decálogo, una (mala) conclusión. Para colmo, esto es el cuento de nunca acabar. el ciclo de rearme se renueva a pesar de que este primer movimiento ya nos ha empobrecido suficientemente. “A futuro, España deberá seguir renovando su material armamentístico y los costes se incrementarán notablemente: la Armada necesita sustituir los cazas de despegue verticar Harrier -su vida operativa finalizará entre 2025 y 2030- por el F35B, única opción en el mercado. Además, por esas fechas, también deberá pensar en planificar la renovación de los cazas F-18, cuya única opción viable serían los F35A.

El problema es que el programa estadounidense del F35 en sus tres versiones acumula un grandísimo retraso y unos enormes sobrecostes, algo que ha llegado a denunciar a través de su cuenta de Twitter el presidente estadounidense, Donald Trump, que llamó al orden a la empresa fabricante, Lockheed Martin: “el programa F-35 y su coste está fuera de control. Miles de millones de dólares pueden y serán ahorrados en compras militares”.

Decepcionante. Otra que se ha tragado que necesitamos esos carísimos aviones de “ataque” (no defensa) estadounidenses que, por cierto, nos quieren vender en bruto ( y nuestros políticos de la casta comprar), sin sistemas de armas ni motores y otros elementos que luego “necesriamente” habrá que comprar para que no queden para un museo del horror.

Ni los necesitamos para nada, ni tendríamos por qué aumentar el gasto militar. Ni, dado que estamos ante una deuda ilegítima e impuesta por intereses que no son los de la sociedad ni han sido decididos por todos, asumir el pago de esta deuda inmoral.

Ni tenemos por qué asumir las torpezas de estos genios  de las finanzas ni tampoco por qué seguir obstinados en enterrar nuestras esperanzas como pueblo en el seguidismo armamentista y fatal al que nos quieren someter los señores de la guerra y sus partidos corporativos en el Parlamento.

No nos representan y no queremos que nos conduzcan al empobrecimiento primero y al desastre después.

Gastos militares para fines sociales.  Haz objeción fiscal al Gasto Militar.

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Morenés planea vender armas a la India

gandhi+smriti

Por Fernando Stankuns

 

Fuente: El Diario

Al parecer Morenés va a emprender un viaje relámpago a la India los días 4 y 5 de marzo para mantener una reunión con el ministro de defensa de aquel país, rendir homenaje a Gandhi (que por cierto era muy poco favorable a los ejércitos y las armas) y asistir a una retreta militar.

Es muy importante para la paz mundial e incluso para las buenas relaciones entre los pueblos que los ministros de defensa de India y España, que como se sabe comparten tantos intereses y preocupaciones, hablen y vayan de retreta como dos buenos colegas.

Por cierto, se da también el caso de que varias naves de guerra españolas están de paseo por la zona.  ¿A lo mejor para que las vean los posibles e incautos clientes?, y tal vez aproveche para insinuar algo al otro ministro de defensa.  Una argucia similar ya se ha usado con Australia y parece que nuestros barcos gastan fuel a espuertas con tal de hacer ventas para nuestra industria militar.  Nuestras naves militares son ahora sponsors de las industrias militares.  ¿Quién pondrá fin a esta práctica despilfarradora?

Mucho nos sospechamos que esta es la razón del viaje, y lo de Gandhi una burda y de mal gusto excusa. De hecho, el Ministrerio de Defensa español, sin saberse contener, ha dicho también que

el viaje tendrá una vertiente que permitirá explorar las posibilidades de cooperación industrial a través de los acuerdos Gobierno a Gobierno, un marco legal que permite favorecer el mecanismo de cooperación y colaboración en el plano tecnológico directamente entre los dos ejecutivos.

¿Y quién mejor que Morenés como agente de ventas para estos trances?

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Se confirma el nuevo ciclo armamentista español

Loans

Icavot

Fuente: EL País

Lo veníamos advirtiendo: el PP nos quiere meter en un nuevo ciclo armamentista y en un monumental gasto militar en armas innecesarias.

Todavía no hemos acabado de pagar la burbuja militar de los Programas Especiales de Armamento (PEAS)  de 30.00 millones de euros que nos endeuda y nos empobrece y ya están pensando en comprometer otros 10.000 millones más para un segundo ciclo de compra de armas,

casi dos veces el presupuesto anual del ministerio, cuyas tres cuartas partes se dedican a pagar al personal.

La necesidad de renovar sistemas de armas a punto de acabar su vida operativa (fragatas, blindados o aviones cisterna) y de reestructurar la industria militar son los argumentos esgrimidos para justificar este nuevo “ciclo inversor de defensa”, que se prolongará al menos una década.

Ahora Defensa prepara un paquete de programas de armamento cuyo montante roza el 1% del PIB español. Estos son los nuevos proyectos, que Defensa califica de “tractores tecnológicos” para tirar de la industria:

Fragata F-110. Es el principal proyecto, tanto por su coste económico como por su innovación tecnológica. La Armada necesita cinco fragatas para sustituir a las F-80 de la clase Santa María en la próxima década. El precio por unidad se estima en unos 800 millones; es decir, 4.000 millones a los que hay que sumar otros 1.000 para sostenimiento del ciclo de vida. La construcción de la primera debe iniciarse en 2017 y en el presupuesto de Industria para 2014 ya hay una partida de 37 millones. El buque lo construirá el astillero público Navantia y el sistema de combate, al igual que en las fragatas F-100, será el Aegis de la estadounidense Lockheed Martin. Pero Defensa aspira a una mayor participación de la industria española (especialmente Indra) en el sistema de defensa de área (unas 200 millas alrededor del barco); y una nacionalización de la defensa de punto (unas 30 millas), que se adjudicaría por separado. Este último contrato debe servir para dar entrada a las empresas españolas (como Indra, Navantia Sistemas o Sener) e incluso a la compañía europea de misiles MBDA. Defensa vería con buenos ojos la formación de un grupo español de electrónica militar, pero no se pronuncia sobre la fórmula jurídica del adjudicatario del contrato y solo subraya que debe ser un “interlocutor único” con un vínvulo asociativo “muy sólido” si reúne a varias empresas.

Blindado 8×8. La sustitución de los viejos BMR (Blindados Medios de Ruedas) es una asignatura pendiente del Ejército de Tierra. El proyecto debe estar listo en los próximos dos años (Industria tiene una dotación de 41 millones para 2015) y el contrato adjudicarse en 2017. La primera fase incluirá entre 350 y 400 vehículos, con un coste de 1.000 a 1.500 millones. Defensa admite que no vale la pena diseñar un producto de nueva planta, ya que la serie es muy corta y hay muchos modelos de 8×8 ruedas en el mercado. Se trata de elegir una plataforma extranjera y nacionalizar sus sistemas de comunicaciones, sensores o guerra electrónica. Lo previsible es que se ensamble en la planta de General Dynamics-Santa Bárbara en Sevilla y que la vasca SAPA se haga cargo de las transmisiones, como ya sucedió con la última serie de los vehículos Pizarro, por empeño de Defensa.

Aviones cisterna. El Ejército del Aire necesita tres aviones de reabastecimiento en vuelo para sustituir a los Boeing-707. El único que aún funciona se dará de baja en 2017 y para entonces debería llegar el primero de los nuevos si no se quiere perder una capacidad crítica (el reabastecimiento estratégico, pues el táctico se cubre con el KC-130 y el A400M). El candidato indiscutible es el A330-MRTT, que se monta en la planta de Airbus en Getafe (Madrid). El coste de cada avión, que también puede usarse para transporte de personalidades, supera los 200 millones.

Drones. Defensa planea adquirir cuatro aviones no tripulados y dos estaciones terrestres de control. En principio, se trata de aparatos no armados, dedicados a vigilancia y reconocimiento operacional, con más de 40 horas de autonomía. Su coste oscila entre 200 y 300 millones. Los beneficios para la industria nacional serán muy limitados (se les podría incorporar algún sensor), ya que se quieren adquirir en 2016 y no hay ningún modelo europeo en el mercado. El Ejército del Aire se inclina por el MQ-9 Reaper estadounidense o el Super Heron israelí.

Submarino S-80. No es un programa nuevo sino viejo, pero habrá que refinanciarlo debido a sus problemas de sobrepeso. El primer submarino, que debía entregarse en 2012, no llegará hasta 2018 y solo la primera unidad agotará el presupuesto total del programa: 2.135 millones. Entonces habrá que decidir si se construyen tres submarinos más y cuánto se paga de sobrecoste.

Más curiosidades:   el artífice de la primera burbuja financiera militar fue el entonces Secretario de Estado Pedro Morenés y el responsable del inicio de esta segunda burbuja militar es el Ministro de Defensa Pedro Morenés. El tal Don Pedro, en el intervalo en el que no estuvo en el Gobierno, se dedicó como empresario a la venta de armas.

Otra curiosidad: este compromiso no formaba parte de ningún programa político y es sospechoso que sea ahora, cuando estamos a poco más de un año para las elecciones generales que con un poco de fortuna desalojarán al PP del poder, comprometan gastos públicos de este calado para hipotecar al que llegue.

Tercera, todo esto se hace de espaldas al Parlamento justo cuando se están discutiendo los presupuestos generales, porque el dinero de este endeudamiento no va a consignarse en los presupuestos, sino debajo de la alfombra, sin el más mínimo respeto por las formalidades mínimas.

Cuarto: no hemos visto ni un solo anuncio de medidas de endeudamiento del estado para paliar la crisis, o para solucionar el tema de las hipotecas basura de los bancos y de los desahucios de los ciudadanos, o para solventar los graves problemas de la educación o la sanidad.

La deuda militar es una deuda ilegítima porque ni responde a los intereses de la sociedad, ni se contrae con luz y taquígrafos, ni se pasa por el Parlamento para ser debatida y, encima, beneficia a uina industria plagada de puertas giratorias.

No sabemos a qué esperan los movimientos de indignados y los partidos que se dicen alternativos para dejar claro que esta deuda no la vamos a pagar.

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Críticas en Alemania a sus programas de armamento

Imagen de Rajesh Kunnath

Fuente:  Infodefensa.

Ya se informaba en julio que:

el proyecto del sistema aéreo no tripulado sucesor del cancelado EuroHawk, el del helicóptero de combate Tigre, el del helicóptero NH90, el sistema táctico de defensa sustituto del MEADS, el del blindado Puma IFV, el programa de la fragata tipo 125 y el de un equipo de radio conjunto de las Fuerzas Armadas.El Ministerio de Defensa Alemán ha puesto en manos de un consorcio de auditoras económicas, técnicas y jurídicas la revisión de nueve de los mayores programas de compras militares del país, entre los que figuran los relativos a los avionesEurofighter y A400M. Entre todos ellos superan en conjunto un valor de 50.000 millones de euros.  Además, investigarán:

Parece que el gobierno alemán, de derechas como el español, está dispuesto a analizar sus iniciativas y a mejorarlas en lo que se a posible.  En España ocurre todo lo contrario.  Se sabe que nuestros Programas Especiales de Armamento (PEAS) funcionan mal porque han provocado una deuda gigantesca y porque las empresas que participan no dan ni una:  los submarinos tienen sobrepeso y cuando se sumergen luego no pueden volver a subir, porque los helicópteros de combate tienen problemas de corrosión, al igual que los Eurofighter.

Ciertamente esta auditoría va a costar dinero a los alemanes, unos 1’37 millones de € (poquísimo si lo comparamos con lo que nos va a costar, sólo, poner a flote los submarinos mal gestionados), pero también van a obtener beneficios:

los resultados servirán de base para decidir sobre los respectivos proyectos de armamento, sobre su  gestión de proyectos y para desarrollar medidas de mejora de su organización

Los resultados del informe son muy preocupantes:

  • Casi todos los programas acumulan retrasos de entre 2’5 y 10 años.  Lo cual deja bien clara la ineficacia de la industria militar.
  • El informe no está de acuerdo con la supresión del programa de UAVs alemán (drones).
  • También critica la sustitución de los misiles Patriot por los nuevos Meads.

Por otro lado, la ministra de Defensa alemana, hace poco que había hecho una profunda remodelación (con la salida de dos altos cargos) de la administración encargada de las adquisiciones militares.

En España nada.  El gobierno de Rajoy se niega a aceptar cualquier crítica ajena o a realizar ninguna autocrítica.  Ya lo hizo en Educación, Sanidad, Vivienda, Justicia, …  En Defensa también.

Estos datos nos hacen pensar que una auditoría en los programas de armamento y en el Ministerio de Defensa en pleno es cada vez más imprescindible.

También es imprescindible reivindicar la responsabilidad política y penal de los gestores de Defensa.

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Francia presenta la reducción de sus ejércitos en 34.000 efectivos

Armada+Francesa

Fuente: noticias terra

Cuando en España el Ministerio de Defensa cacarea la imposibilidad de reducir el gasto militar y los efectivos de los ejércitos patrios, el país vecino, Francia, anuncia la reducción de sus efectivos nada menos que en 34.000 (12% de su personal destinado a la defensa) y del dinero destinado a gasto militar en 60.000 millones de euros en los próximos cinco años (a razón de 12.000 millones por año).

Francia también va a “desinvertir” en otras partidas de gasto militar, al disminuir el número de pedidos de aviones de combate, con un ahorro de unos 824 millones de euros al año y una entrega de sólo cuatro aviones Rafale en vez de los 11 que recibía por año hasta ahora.

El ejemplo francés es elocuente, pero sobre todo, es uno más de los que se van produciendo en nuestro entorno, donde, en contra de las políticas llevadas a cabo por el gobierno Rajoy, todos los países empiezan a realizar drásticos recortes de su potencia militar y no sólo por austeridad, sino sobre todo por la inutilidad de ese potencial militar acumulado que lastra a la sociedad y deslegitima a los gobiernos.

Mientras esto ocurre a nuestro alrededor, el Ministro español de Defensa y el alto escalafón de ese ministerio opaco se prodigan en proclamar que aquí hay que aumentar el gasto militar (a pesar de todo el que ya aumentan de forma clandestina y ocultan de los presupuestos año tras año) y en intentar meter miedo con lo indefensa que está España. Miedo con el que pretenden por una parte generar el consenso mediático favorable a los intereses militares y por otra, ilustrar con sus mantras a la desinformada y abúlica clase política española (la única a esta alturas capaz de creerse a pies juntillas las trolas de la defensa) para que no hagan excesiva crítica en el parlamento al gasto militar.

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¿Habla el Parlamento sobre el gasto militar?

El Congreso Navideño por jacilluch

Fuente: artículo publicado por Utopía Contagiosa en el periódico semanario Es Hora

Llama la atención la arbitrariedad de los partidos “con vocación de gobierno” para mantener la política de defensa fuera de la crítica y del debate público, pactando bajo cuerda una continuidad militarista que nos perjudica como sociedad y nos empobrece.  Un ejemplo notorio es el planeamiento militar, donde se definen cosas tan importantes como qué queremos defender, qué queremos gastar, qué tipo de armas utilizar, qué metodologías se quieren desarrollar, así como las implicaciones políticas de todo ello. Este planeamiento ni siquiera es deliberado en el Parlamento ni sometido al debate y conocimiento de la opinión pública, sino que se hace de espaldas a todos y sin que nadie mueva una pestaña.

Otro ejemplo es el de los presupuestos militares.  Habitualmente el gasto militar, con la plena complicidad de partido de gobierno y de su oposición, se esconde en partidas de otros ministerios, aparentando ser más bajo de lo que es (en los últimos presupuestos llegan a ser más de 7 € de cada 10 los que se esconden obscenamente).

Este estado de cosas opaco y poco democrático debería ser objeto de una crítica feroz por una oposición que se dice a sí misma alternativa, pero …

Si nos fijamos en la calidad de las intervenciones de la oposición en la Comisión de Defensa del Congreso, la respuesta no es alentadora. Tampoco si miramos el número de impactos “mediáticos” de las opiniones de la oposición en temas de defensa, ni de la capacidad de, al menos, alterar la agenda de silencio impuesta por los partidos del poder. Menos aún en el “calado” que en la opinión pública tiene la visión “alternativa” de nuestra izquierda parlamentaria.

¿Y si vemos las enmiendas planteadas a los presupuestos generales (PGE)?

En este caso la respuesta no es ya la insuficiencia, sino el desaliento y la pena tanto por las oportunidades perdidas como por la incoherencia mostrada.  De las más de 1.700 enmiendas presentadas por la oposición a los PGE, menos del 1% corresponden a Defensa, lo cual apunta al desinterés o complicidad al respecto. De ellas, una parte importante las ha realizado Izquierda Plural.  El resto se reparten entre las de PSOE y UPyD (piden más gasto militar para cumplir con los programas de compra de armas, con los compromisos de pago de una deuda militar inmoral e impagable de más de 31.000 millones de €, o para dar a los militares prebendas en la compra de viviendas), y unas poquitas del grupo mixto (principalmente el diputado Tardá y la diputada Barcos, que piden el trasvase de partidas de i+d+i militar a fines socialmente útiles).  Otros grupos ni se han estrenado.

¿Qué decir de Izquierda Plural?

En primer lugar que se ha atrevido, de forma muy meritoria, a plantear una enmienda de fondo que critica el ocultismo del gasto militar, y la insolidaridad social de estas partidas en detrimento de las necesidades sociales. Que nosotros sepamos es una de las pocas ocasiones en que se llama a las cosas por su nombre en el apolillado Congreso.

Otro bloque de sus enmiendas, y ello también forma parte del buen ejemplo, pide el trasvase de partidas militares a necesidades sociales, pide la implementación de una cultura de paz apoyando a organizaciones pacifistas y centros de estudios de paz, o la reconversión de un antiguo acuartelamiento en centro cultural.

Estas enmiendas indican una orientación: el gasto militar no sólo debe aflorar, sino que se debe reducir, reorientar hacia necesidades sociales y provocar una reconversión de estructuras y de industrias militarizadas.

Pero también han hecho enmiendas pidiendo el aumento de gasto militar:  el aumento de carga de trabajo para Navantia, fabricante de buques de guerra, y entre otros para el proyecto “BAM II”, para construir buques diseñados para la intervención militar a miles de km.  También se ha pedido el aumento de gastos de personal en alguno de los organismos autónomos militares, para sustituir los blindados que usa España en operaciones en el exterior por otros mejores, o para mejorar las instalaciones de la base de San Gregorio (Zaragoza) y de la Capitanía Militar en Zaragoza (aunque en este caso la idea de fondo es que se acaben transfiriendo a las instituciones civiles). Afortunadamente, la huelga general hizo que este bloque de diputados no acudiera a votar sus propias enmiendas.

Intuimos la intención de las propuestas: apoyan en unos casos el trabajo en Cádiz, donde el paro golpea de forma escandalosa, aunque sea dando trabajo a Navantia. Consolidar o mejorar puestos de trabajo en organismos autónomos militares donde éste puede peligrar.

Podemos intuir, pero no compartir: ¿quién duda que el trabajo, puesto en peligro por las políticas neoliberales (de muy fuerte contenido autoritario y militarista), es una reivindicación justa y loable? Pero… ¿trabajo a cualquier precio?¿Al precio de fortalecer a la que aparece como la sexta flota del mundo y en su desempeño para agredir otros pueblos (y con ello otros trabajadores)? ¿Trabajo que beneficia a una industria militar subsidiada, agresiva, exportadora de guerras y que constituye un complejo de intereses político-industrial que ha generado una deuda escandalosa? ¿Se beneficia con este tipo de medidas al trabajo o a los dividendos de las empresas?, ¿a los trabajadores con sentido de clase o a los altamente cualificados técnicos en tecnología militar que actúan como mercenarios del trabajo?, ¿al desarrollo sostenible de Cádiz o a su dependencia del “monocultivo” militar? ¿Sacrificaríamos al dogma del trabajo a cualquier precio la aceptación de la reforma laboral, que en definitiva dará trabajo aunque precario y de baja calidad?

Como ha ocurrido en el pasado, la izquierda clásica, al igual que los sindicatos mayoritarios, han mantenido un discurso que minimiza las razones de coherencia pacifista y antimilitarista y maximiza las del trabajo, en vez de luchar por una reconversión de estas industrias inmorales hacia fines socialmente útiles y por el trabajo de calidad que genere desarrollo humano.

Mientras tanto, los movimientos alternativos hemos ido distanciándonos de propuestas que entendemos incoherentes e insolidarias. No entendemos este juego de doble rasero que depende de intereses cortoplacistas.  Tal vez por eso quede mucho por debatir con estas izquierdas para consolidar, también en materia de seguridad y defensa, un modelo alternativo.

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