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Violencia estructural y defensa de unos pocos: 1 rico de España tiene lo mismo que todos los habitantes de Zaragoza o Sevilla

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MunicipioPinas

Fuente: Ecodiario

Vamos a hacer una asociación de noticias “perversa y demagógica”, como nos gusta a nosotros:

Por una parte, acudimos a una noticia que señala que OXFAM, en su informe “Iguales: Acabemos con la desigualdad extrema” sitúa a España como el segundo país más desigual de Europa y que aquí hay 20 personas, las 20 más ricas, que tienen tanta riqueza como el tercio más pobre de la población española (14 millones de españoles).

Por hacer algunas comparaciones:

  • 20 personas frente a 14 millones de personas.
  • cada multimillonario gana lo que 700.000 personas pobres
  • Cada ricachón de estos lo mismo que toda la población de Valencia, o que Zaragoza o que Sevilla, o que Bilbao y Las Palmas juntas, o que Murcia y Valladolid juntas …
  • ¿Cuánto poder tienen estos tipos para decidir cuántos de nosotros no tendremos derecho a trabajar, o a la salud, o a la educación?
  • Podríamos seguir.

En segundo lugar, El Ministerio de Defensa decide que, a pesar de la enorme deuda militar de 30.000 millones de euros, que pesa como una losa sobre nuestras cabezas, ahora hace falta invertir otros 10.000 millones de euros más en armas, para defender a España y para ser respetados en el mundo.

Dice el Ministro  que esto es bueno para dotarnos de capacidades militares necesarias y para activar a las industrias militares españolas y que sean más competitivas (podemos traducirlo por vender más armas a los demás)

Para hacernos una idea, 10.000 millones de euros es

  • Algo mas que el presupuesto para 2015 de los ministerios de Educación, Cultura y Deporte; Sanidad, Servicios Sociales e igualdad y Fomento juntos.
  • 1.500 millones más de lo que gasta en sanidad al año la Junta de Andalucía
  • 7.000 millones de euros menos del presupuesto de la Comunidad de Madrid para 2015.
  • la cantidad que Rajoy recortó en Sanidad y Educación en 2012.

La tercera: en la entrevista que el líder de Podemos ofreció en La Sexta a Jordi Évole, dijo, entre otras lindezas de un cierto tufo felipegonzalesco del 1982, que “el Ejército es fundamental, que una sociedad democrática necesita el Ejército y necesita Policía”. y que si fuera necesario aumentar el presupuesto de Defensa en España para “asegurar los derechos sociales”, lo haría.

En nuestra opinión la primera de las noticias desmiente de forma más que radical la “defensa social” que existe en nuestra sociedad. Que 20 tipos puedan pesar tanto económicamente como 14 millones de personas y no pase nada, habla de violencia estructural y de insostenibilidad del sistema montado. La prioridad no debería ser cambiar los collares de los perros para que todo siga igual, sino imponer un nuevo pacto político y constituyente que acabe radicalmente con el sistema de privilegios que permite el actual estado de cosas.

La segunda noticia nos explica a quién defiende el ejército. Para quién son los diez mil millones de euros que ya se han comprometido por “los de la casta” para el futuro, venga quien venga.

La tercera nos indica quién no se ha enterado de nada.

Sin mucho comentario añadido, que la primera afirmación de quien se predica alternativa, lo sea para afirmar el constructo militarista vigente y lo arraigada que está la “creencia” acrítica en los ejércitos incluso donde menos se puede esperar, ofrece una muy mala perspectiva de cambio. Que no haya ni la más mínima crítica ni a la burbuja militar de una deuda impagable, a la política que ha generado 70 intervenciones militares en el exterior, a la sumisión a la OTAN, a un ejército megacefálico y desmesurado, con un mando por cada 2 efectivos, con más de 3.300.000 personas comiendo del presupuesto militar, con un gasto militar que encubre y oculta casi cuatro de cada cinco euros del mismo, con una misión constitucional de hacer cumplir el estatus quo impuesto por la casta y con una industria militar mimada por la clase política y que es la séptima exportadora de armas del mundo y un factor esencial de la exportación de conflictos, no hace sino reforzar la mala imagen que Podemos tiene entre las personas que luchan por la paz. SI se pide ardor guerrero no será en nuestro nombre.

Lo mejor es que en PODEMOS hay mucha gente que sí que opina que el militarismo es una lacra.

Avance del Gasto Militar español 2015

Como en años anteriores, hemos analizado el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2015. Mas adelante editaremos el informe completo sobre dicho gasto militar.

De momento adelantamos la tabla provisional (siempre a última hora pueden aparecer variaciones, como el año pasado en el que en pleno debate de los presupuestos, el gobierno comprometió gasto extrapresupuestario y no contemplado en los presupuestos de 2014, para reflotar a Navantia y con cargo a los gastos de 2014).

El gasto oculto es desmesurado y la aplicación del mismo un verdadero peligro para nuestra seguridad, al margen del tremendo agravio comparativo respecto de las partidas sociales que, día a día, se van sacrificando para satisfacer a la oligarquía y sus mercados.

Si la queréis ver en la red, pinchad aquí.

Sirva la presente tabla de avance del tremendo gasto militar español para 2014 como poco (23.318,66 millones de euros)

CONCEPTOIMPUTADOSUBTOTAL
MINISTERIO DE DEFENSA5.767,77
Ministerio de Defensa6.767,77
CLASES PASIVAS MILITARES3.519,72
Pensiones y prestaciones3.294,96
Prestaciones no funcionarios9,88
Pensiones de guerra214,88
ORGANISMOS AUTÓNOMOS MILITARES1.686,27
INVIED216,13
ISFAS1.332,04
INTA138,13
EMPRESAS PUBLICAS SECTOR DEFENSA¿?
CASA DEL REY0´83
PRESIDENCIA223,68
CNI223,68
MINISTERIO DEL INTERIOR2.600,68
Formación45,65
Reserva G. Civil187,65
Organismos Internacionales1,9
Política Inmigración irregular0,6
Personal Guardia Civil2.028,39
Resto G. Civil336,36
MINISTERIO DE EXTERIORES171,53
Fundación Real Instituto Elcano0,15
Asociación Atlántica Española0,01
Transportes M. Defensa1,23
Participación en Organismos Internacionales de Seguridad170.14
Agregadurías militares¿?
MINISTERIO DE FOMENTO0,22
Coordinación civil-militar en Agencia de Seguridad Aerea0,22
MINISTERIO DE INDUSTRIA604,76
Apoyo innovación tecnológica sector defensa563,92
Satélite "PAZ-INGENIO"º25,00
Programa de Observación por satélites de la tierra15,84
Apoyo a internacionalización de ICEX ¿3,80?
Compensaciones por intereses al sector naval¿70,75?
Primas a la naval¿43,75?
Subvención para reindustrialización zonas deprimidas (Vigo, Cadiz)¿40,09?
Subvenciones a Proyectos estratégicos del sector aeronaútico¿188,73?
MINISTERIO DE EMPLEO0,5
barco medicamentalizado Esperanza del Mar0,5
MINISTERIO DE MAGRICULTURA0,5
Barcos de apoyo al índico0,5
MINISTERIO DE HACIENDA¿?
Aviones cedidos a Defensa por Agencia Tributaria¿?
MINISTERIO DE SANIDAD0,3
Productos de uso, consumo y uniformidad femenina0,3
MINISTERIO DE ECONOMIA4,8
Base Antártica Gabriel de Castilla4,5
Red de Seguridad biomédica0,3
MINISTERIO DE EDUCACIÓN0,3
Conservación de bienes culturales de defensa0,3
CENTROS UNIVERSITARIOS DE LA DEFENSA14,43
TOTAL DE GASTOS ANTES DE DEUDA14.596,29
DEUDA MILITAR 8.722,19
DEUDA ORDINARIA5.730,27
DEUDA EXTRAORDINARIA2.820,90
INTERESES DE DEUDA171,02
TOTAL DE GASTO MILITAR23.318,48

¿Cuánto gasto militar se esconde en el Ministerio de Educación?

Tertulias+del+Pasillo+%2F+Corredor+de+la+Muerte

Por Rastrillador

Los presupuestos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para el ejercicio 2015 contienen alguna sorpresa que no ha sido sufucientemente destacada.

Concretamente, que mantiene alguna partida destinada a financiar actuaciones o patrimonio de Defensa.

Aunque no es fácil detectar estos gastos (y de hecho no hemos encontrado la partida específica y la cantidad concreta que destinan a ello), lo cierto es que los presupuestos de 2015 contemplan al menos dos partidas:

  1. Programa 322B Educación Secundaria, Formación Profesional y Escuelas de Idiomas

El programa tiene una partida global de 237,24 millones de euros, destinados a Educación Secundaria, Formación Profesional y Escuelas de Idiomas. De ellas una pequeña parte (insistimos: desconocemos el montante porque no lo explican) se destina a actuaciones que tiene que ver con el Ministerio de Defensa y por tanto son gasto militar.

Así lo podemos comprobar en la página 234 de la memoria explicativa de los presupuestos de este ministerio, al hablar de la formación profesional (uno de los subprogramas del programa):

El presente presupuesto servirá, así mismo, para continuar con el resto de la normativa de ordenación académica de las enseñanzas de formación profesional y efectuar los desarrollos curriculares de los títulos de formación profesional, tomando para ello la referencia del Catálogo Nacional de las Cualificaciones Profesionales. Estos currículos son de aplicación directa en el ámbito de gestión del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, centros del Ministerio de Defensa y centros en el Exterior), y sirven como referente a las comunidades autónomas que así lo deseen para el desarrollo de currículos propio

2.- Programa 337B: Conservación y restauración de bienes culturales.

Curiosamente, como veremos, va a pagar también restauración de bienes de propiedad de los ejércitos y del Ministerio de Defensa.

La partida global de conservación y restauración de bienes culturales es de 18,55 millones de euros, pero no está desglosado, por lo que es imposible saber qué cantidad del mismo se destinará a defensa.

En la página 550 de la citada memoria se detalla la existencia de actuaciones para el Ministerio de Defensa en materia de restauración de bienes, ya que, se nos dice, existe un plan nacional de arquitectura defensiva, el cual, como se dice en los presupuestos:

Plan Nacional de Arquitectura Defensiva

El Plan Nacional de Arquitectura Defensiva fue aprobado por el Consejo del Patrimonio Histórico en el año 2006 y, tras ser revisado y actualizado, fue aprobado en su actual versión en el año 2012. En él se considera que el término Arquitectura Defensiva comprende el conjunto de estructuras que se han construido a lo largo de la historia para la defensa y control de un territorio, del cual forman parte indisoluble.

Los castillos, murallas, torres, y fortalezas integran uno de los conjuntos más  numerosos y variados del Patrimonio Histórico, siendo además muchos de ellos propiedad del Estado. Las actuaciones se coordinan con las comunidades autónomas, diputaciones, ayuntamientos, etc., así como con el Ministerio de Defensa, respecto de los  bienes de su propiedad en los que se interviene para su restauración o conservación preventiva

Según la memoria (en la página 556), realizará en 2015 quince actuaciones específicas en materia del Ministerio de Defensa, pero no especifica el montante económico, por lo que no sabemos cuánto dinero del presupuesto total se destina a éstos.

Por otra parte, el Ministerio de Defensa cuenta con un amplio catálogo de  centros culturales y deportivos, otro de Centros de Investigación, y hasta un tercero de centros de enseñanza de cuya financiación, excluidos los centros universitarios de la defensa de los que hemos hablado en otra entrada, nada se dice ni en los Presupuestos del Ministerio de Defensa, ni en los del de Educación, ni en ningún otro, a pesar de lo cual no hace falta ser un genio para pensar que de algún lado recibirán sus dotaciones para funcionar.

No sabemos, pues nada se dice, si desde el Ministerio de Educación se subvencionan o se financian de alguna manera este amplio dispositivo de centros y sería bueno saberlo, pues las dotaciones de todo tipo de éstos constituyen también gasto militar.

En resumen, el departamento de Wert también financia, en cantidad muy inferior a otros ministerios, gasto militar y sería muy bueno para la transparencia saber en qué medida y por qué.

Los Organismos Autónomos Militares incrementan el gasto militar en otros 1.686´3 millones de €

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Presupuestos Generales del Estado 2015

El Gobierno ha presentado en el Parlamento el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2015 y nosotros, fieles a nuestro compromiso, hemos comenzado a desentrañarlo.

Como de costumbre, se nos ofrece una cifra oficial de Gasto de Defensa (5.767,77 millones de €, un 0,38% más que el año anterior) que dista mucho de ser la cifra del gasto militar español, muy por encima de la cifra oficial y oculto en infinidad de partidas de 12 de los 13 ministerios del gobierno de Rajoy (falta el de Justicia, donde de momento no hemos encontrado nada) y en otras partidas presupuestarias fuera de las ministeriales.

Con todo, el presupuesto del Ministerio de Defensa es el segundo más alto en gastos de todos los ministerios, solo por detrás de Empleo y Seguridad Social que cuenta en su presupuesto las prestaciones a parados (sin este rubro, el presupuesto de Defensa sería el más alto de todos).

En todo caso, el presupuesto de Defensa no sólo es engañoso porque oculta cuatro de cada cinco euros del efectivo gasto militar español, sino también porque, año tras año, el presupuesto ejecutado (es decir, el dinero efectivamente gastado) rebasa ampliamente al presupuestado, en una deliberada estrategia de ocultar el desmesurado gasto militar.

Por ello, entre el gasto de defensa presentado por el gobierno de España y el gasto militar real hay una sideral distancia y el descaro en la ocultación llega a tanto, que el propio Tribunal de Cuentas ha censurado este modo deliberado de ocultar el gasto militar que tiene el Gobierno Español.

Uno de los rubros de gasto militar que habitualmente se nos oculta es el que se corresponde con los Organismos Autónomos Militares. Los organismos autónomos son varias entidades con personalidad jurídica propia que gestionan determinadas funciones de los ejércitos. En la actualidad, y conforme a la reorganización que se ha producido existen tres organismos autónomos militares:

  • El INVIED (Instituto de la Vivienda, Infraestructuras y Equipamientos de la Defensa), que se encarga de todo lo relacionado con el patrimonio militar, con la enajenación y venta de terrenos militares (lo que incluye no pocos casos de verdadera especulación), con las ayudas a la vivienda de militares y con inversiones en armas e infraestructuras a partir de los “beneficios” de su gestión
  • El ISFAS (Instituto Social de las Fuerzas Armadas), encargado de las prestaciones sociales y del equivalente a la seguridad social de los militares y de sus familiares.
  • EL INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial) que se encarga de la investigación aeroespacial enfocada a lo militar.

Pues bien, cuando el Ministerio de Defensa nos dice que sus presupuestos son de sólo 5.767,73 millones de euros para 2015, está excluyendo, junto con otros muchos gastos militares, el gasto de estos Organismos Autónomos que, como vamos a ver a continuación, es muy importante, pues alcanza 1.686,3 millones de euros en 2015, un 6’23% y 98,92 millones de euros más que el año pasado.

Si vemos este gasto por partidas, encontramos que se distribuye del siguiente modo:

  • INVIED: 216,13 millones de euros.  En 2014 el INVIED recibió 149’96 millones de €.  A ellos habría que sumarle los 50’18 que recibió el Servicio Militar de Construcciones que, tras su reestructuración, ha pasado a manos del INVIED.  Por lo tanto el presupuesto conjunto de ambos en 2014 es de 200’14 millones de €.  En definitiva, el INVIED ha aumentado su presupuesto en 15’99 millones de €, es decir, un 7’98 % más.
  • INTA:    138,13 millones de euros.  El INTA, para el año 2015 va a asumir el Canal de Experiencias Hidrodinámicas de El Pardo que en 2014 contó con un presupuesto de 5’31 millones de €.  A él habría que sumar los 100’27 millones de € que recibió el INTA en 2014.  El total son 105’58 millones de €.  Por lo tanto, el INTA en 2015 recibe 37’55 millones de € más, un 30’83 % más.  Porcentaje de aumento muy significativo.
  • ISFAS:  731,71 millones de euros (en el Programa 222M del Ministerio de Defensa) y otros 600’33 millones de € en la partida de “otros ministerios”, en el programa 929, numeral 160021.  Por lo tanto el ISFAS va a recibir en 2015 1.332’04 millones de €.  Si tenemos en cuenta que en 2014 recibió 1.284’66 millones de €, se ha aumentado su presupuesto en 47’38 millones de €, un 3’68 % más.

Si a los 5.767’77 millones que publicita el Gobierno que son el Presupuesto del Ministerio de Defensa sumamos los 1.686’3 millones de € de los Organismos Autónomos Militares, obtenemos una cifra de 7.454’03 millones de €, lo que supone que el Gobierno a través de los Organismos Autónomos Militares oculta un 29’23 % del gasto del Ministerio de Defensa.  He aquí la principal función de los Organismos Autónomos Militares:  ocultar una parte sustancial del Gasto Militar.

Llama la atención que Defensa no reconozca como gasto militar este gasto tan nítido y reconocido por la OTAN como gasto militar, sus propios Organismos Autónomos. Pero no es lo único: los Organismos Autónomos Militares tienen otras fuentes de ingresos y gastos fuera de los presupuestos generales del Estado que, precisamente por no formar parte de los presupuestos públicos, están exentos de control y transparencia y que aumentan más aún (no sabemos cuánto sino por las memorias anuales que con bastante retraso van ofreciendo estos organismos) el gasto militar.

Seguiremos informando.

Presupuestos militares: el CNI aumenta su partida en 2015

Imagen de CNI y genbeta.com

El CNI comprende el espionaje español y es desde su origen un instrumento militar y de la defensa, tanto por los mandos de este centro como por el personal a su cargo y las misiones encomendadas, ahora más centradas en la “defensa” de esa nueva entelequia que se han inventado y que se llama “fronteras avanzadas“, que sitúa nuestra “inteligencia militar” y expertos militares en lugares tan remotos como Mali, Sudán o Centroáfrica.

Llamativamente, desde que el PP entró en el gobierno en la última legislatura, el CNI se adscribió formalmente al Ministerio de la Presidencia, donde actualmente permanece, pero bajo control militar, como ya informamos en otro post de este blog.

Una de las principales razones por las que el CNI pasó al Ministerio de la Presidencia fue, precisamente, para que su presupuesto no computara como Gasto Militar.

Sin embargo, si seguimos el criterio de imputación de gasto militar de la OTAN, organismo nada sospechoso de ir contra lo militar, el CNI forma parte del gasto militar.

Dicho esto, ¿cómo ha sido tratado en los presupuestos de 2015 el CNI?

En realidad hemos pasado de una asignación, el ejercicio de 2014, de 203,68 millones de euros, que no está nada mal, a la actual de 223,68 millones, con 20 millones más en su presupuesto y un 9,81% de crecimiento en un año.

Como se ve, hay dinero para lo que se quiere y como iremos desgranando poco a poco, lo que se quiere es más militarismo.

La OTAN pide aumentar el gasto militar y la ONU reducirlo

Muammar Gaddafi + al + + + Muammar Kadhafi + RIP ++ coronel + Quaddafi + pintado + retrato + _DDC6340

Nicolas Fleury

Resulta cuando menos una sorpresa. Mientras los capitostes del mundo capitalista y su estructura militar, la OTAN, piden el aumento del gasto militar para poder vivir “seguros”, los de la ONU, que tampoco podemos decir que se hayan caracterizado por un buenismo excesivo, dicen todo lo contrario: que para estar seguros, los Estados lo que deben hacer es reducir dsu gasto militar e invertir en derechos sociales.

Dice el experto Albert de Zayas en el informe que ha presentado para el consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas “informe del Grupo de Trabajo intergubernamental de composición abierta sobre el proyecto de declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Paz, en su segundo período de sesiones” (A / HRC / 27/63), presentado hace unos días al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas reunido en Ginebra, en la 27 Sesión, que

El ‘Desarme para el Desarrollo’ es una estrategia de ‘ganar-ganar’ para los Estados y los pueblos. Ha llegado el momento de reducir la espiral de los gastos militares y de invertir en la investigación de las causas profundas de los conflictos y en el desarrollo de estrategias de prevención de conflictos y su resolución

Insiste también en que

“el coste en vidas humanas de todos los conflictos armados es asombroso, pero el coste económico de la guerra puede continuar durante generaciones

Y por si fuera poco, en las declaraciones efectuadas por el experto tras la presentación del informe, ha dicho que

Incluso un examen somero de la situación en todo el mundo revela que, en muchos países, la información precisa y comprensible sobre los gastos militares no está disponible. En algunos países, las actividades militares están ocultas por su inclusión en diferentes categorías, como energía, investigación o seguridad nacional

Parece que a la ONU comienzan a llegarle los clamorosos y perversos datos del militarismo y de su papel en la construcción de la injusticia mundial creciente. Ya nadie puede dudar del secuestro de la verdad y de la democracia que provocan los gobiernos en materia de gasto militar.

Además, el gasto militar es un círculo vicioso que agrede los derechos humanos y la propia seguridad humana, razón de más para que desembarazarnos de todo ello se haya vuelto una urgente tarea de cualquier agenda política decente y alternativa. Dice el experto al respecto

“Los gastos militares excesivos tienen su propia lógica y su propia dinámica. El carácter lucrativo de la industria de armamento puede socavar el objetivo de otro modo legítimo de proteger a la población de las amenazas externas

Pero las cosas no acaban ahí. Si el escenario es terrible, la proyección a futuro, si no le ponemos coto, es peor, porque ahora las nuevas estrategias del militarismo dominante refuerzan el papel maléfico de lo militar, al estarse proyectando toda una nueva generación de armamento para la dominación.

la investigación en nuevas armas que se pueden utilizar para disuadir, amenazar, atacar y ocupar territorios, como sistemas letales autónomos, “robots asesinos”, armas radiológicas, armas aéreas de combate no tripuladas y municiones en racimo.

Al parecer la ONU quiere promover una agenda de desmilitarización efectiva y de disminución del gasto militar. ¿Le dejarán los halcones que rigen el mundo no ya llevarlo a la práctica, sino incluso proponer tal agenda?

Y a todo esto ¿Se nos ocurre quién es el verdadero enemigo de la humanidad?

El CIS cabrea a los militares

Morane Saulnier G.14 + +% 281913% 29

Por sauce babilonia

Fuente: El Mundo.

Los militares no salen muy bien parados, a pesar de la intensa campaña de edulcorarnos lo militar que efectúan tanto los medios de comunicación como nuestros rancios políticos, en la opinión pública de la gente. A preguntas del CIS sobre el grado de compromiso militar de la sociedad, resulta que únicamente el 16 % de la población contesta que está dispuesta a “defender” a su país y más de un 55% rechazan expresamente hacerlo.

El representante de la Asociación de Militares Españoles (AME), coronel Leopoldo Muñoz, por ejemplo, ha llegado a decir que la culpa de este escaso ardor guerrero es de los políticos, afirmando algunas extravagancias que vamos a comentar. Entre sus declaraciones encontramos las siguientes referidas a los políticos:

“les han quitado el amor por su patria”,

y

“todos los gobiernos desde la Transición son responsables”.

y

 

“en algún momento los españoles les pedirán cuentas por ello: es un delito de lesa patria”.

Al margen de lo desfasado del lenguaje, identificar el amor a “la patria” (podríamos encontrar varias palabras mucho más adecuadas y menos ultras, como “comunidad” por ejemplo, pero dado que usa este residuo del peor nacionalismo, refirámonos al mismo) con el apego a lo militar aparece, cuando menos, como un exceso. Se puede tener amor a muchas cosas sin querer por ello un revival militarista para demostrarlo, aunque el Coronel añorante de otros tiempos no haya podido experimentar este tipo de adhesiones.

Pero si la primera idea, por poner un nombre a un tópico tan huero, parece una exageración, la segunda parece ya una inclinación ideológica preocupante.  De modo que del estado de opinión contrario a lo militar son responsables “todos los gobiernos desde la transición”. Al parecer tiempos pasados donde lo militar inundaba todo siempre fueron mejores para este tipo de pensamiento y la venida de un tipo de sociedad menos encorsetada en lo militar aparece como un suplicio.

Y la tercera idea, muy en consonancia con el recelo antipolítico del régimen franquista, es la del delito de “lesa patria” de los políticos. Algo que los culpa por timoratos y les pretende aplicar la pena rancia del patrioterismo. Algo que nada tiene que ver con el descrédito ganado por nuestra casta extractiva no por los males “antipatríóticos” de los que los militares les hacen responsables, sino por defender únicamente los intereses de la élite dominante, de la que el militarismo es una parte sustancial.

Pero además el argumento carece de toda objetividad. Los políticos, en una especie de pacto de silencio bastante vergonzante, han privilegiado el militarismo sin provocar la ruptura que era necesaria, de múltiples formas:

1) dotando al ejército de autonomía funcional y de espacios de absoluta impunidad donde los políticos no meten las narices.

2) Metiendo a España en la OTAN y dando con ello a los militares lo que querían, incumpliendo, por supuesto, las cláusulas del propio referéndum.

3) Con un gasto militar desmesuarado y oculto, del que participan 12 de los 13 ministerios, y que nos ha generado una deuda inmoral para comprar armas de más de 30.000 millones de euros.

4) Propiciando un intervencionismo militar exagerado, con 69 intervenciones militares en el exterior y más de 100.000 soldados mandados a ellas.

5) Estableciendo una justicia autónoma y separada para los militares.

6) Permitiendo que el territorio quede supeditado y los derechos sobre el mismo de la sociedad, a lo que el militarismo llama “zonas de interés de la defensa” hasta el punto en que en determinadas zonas de España hasta los derechos de propiedad de particulares y otras administraciones están condicionados a autorizaciones militares.

7) Permitiendo que en la actualidad sean más de 2.300.000 personas las que comen del presupuesto militar.

8) Fomentando una industria militar que es la séptima del mundo en venta de armas y conflictos al exterior.

9) Haciendo de los ejércitos el segundo terrateniente de España y permitiendo que los ejércitos por medio del INVIED actúen como compradores y vendedores de inmuebles y especulen con ello.

9) Haciendo que las decisiones relativas a la defensa nacional y su planeamiento no tengan control político ni social y sean uno de los espacios de autonomía de los militares.

10) Fomentando el puertagiratorismo entre lo militar, lo político y la industria militar.

11) Manteniendo unos ejércitos sobredimensionados e hipertrofiados.  Con sólo 2 soldados por cada mando.

12) encubriendo la corrupción.

13) facultando múltiples privilegios para los militares.

14) expandiendo la actividad militar a actividades de seguridad humana anteriormente en manos de la sociedad, como son la lucha contra las catástrofes naturales y otras.

15) detrayendo recursos sociales en privilegio del gasto militar.

No puede decirse que los políticos no apoyen el constructo militar, sino, más bien, que a pesar de los políticos y del esfuerzo por hacernos comulgar con ruedas de molino, los ciudadanos no hemos caído en la trampa y, lejos de no querer defender a la sociedad, lo que rechazamos es el modelo militar que defiende los intereses de unos pocos.

Pero el Coronel, en su enfado, soltó algo más: su añoranza por el servicio milita obligatorio. En este caso culpabiliza a Aznar por suprimirlo. Veamos

Al suspender el servicio militar obligatorio, la gente se ha quedado sin saber lo que es esto. Es un error total y absoluto. Y los ciudadanos no se apuntan al ejército porque no se sienten españoles. Eso es gravísimo”.

Tiene razón el Coronel en algo: al surpimirse el servicio militar, los jóvenes se han quedado sin saber lo que era eso, lo que es el ejército, en carne propia. Pero eso no es gravísimo, a pesar de los anhelos del Coronel, sino afortunado. Eso era una escuela de adoctrinamiento militarista. Era una injusticia social y, efectivamente, la gente aprendía en propia carne lo maléfico del militarismo.

De hecho, contra la opinión del coronel, los ciudadanos no se apuntaban al ejército porque sabían lo que era eso. Por ello se hizo la insumisión, para acabar con aquella lacra, que es lo que desencadenó la supresión del servicio militar, no por iniciativa de Aznar, sino porque los políticos defensores del sistema, Aznar entre ellos, no vieron otro modo de acabar con una disidencia antimilitarista tan sólida y con tanto apoyo social, que suprimir el servicio militar y aprovechar el despiste para dar una vuelta de tuerca más al militarismo español.

Por su parte, Mariano Casado, presidente de la AUME, la otra asociación de militares, más moderado que el coronel Muñoz, nos dice que la encuesta del CIS muestra que los distintos gobiernos no han hecho lo suficiente por divulgar la “cultura de defensa” y ve necesario trabajar con el conjunto de la sociedad civil para trasladar una imagen fiel y permeabilizar a las Fuerzas Armadas.

Casado aspira a que esa especie de “puertas abiertas” permanentes de los ejércitos y más esfuerzos de marketing y publicidad acabe de normalizar la institución militar como algo natural y hasta apetecible para la sociedad, pero sin caer en la cuenta de que, precisamente eso que reclama, es lo que de forma ininterrumpida y con una inversión nada desdeñable viene haciéndose ya tanto en los gobiernos del PP como del PSOE, ya sea mediante encargos publicitarios (bastante burdos, por cierto) para presentar una imagen tolerable de los ejércitos y sus actividades, o mediante actos mediáticos que sólo enervan a los más exaltados, como desfiles, simulacros de invasiones y operaciones, jornadas de puertas abiertas, actos militaristas en Juvenalia y otras exposiciones infantiles y juveniles, etc; o bien mediante acuerdos de colaboración con universidades, compra de periodistas, artículos pagados en medios de comunicación y otras calamitosas prácticas.

El grave problema, al parecer, no es que los españoles no quieran saber nada de la defensa, sino, más bien, que su idea de la misma difiere de la idea militar.

Y para muestra un botón:

  • La importante adhesión de los españoles a la causa de la paz y su movilización en contra de las guerras y de la participación española en las mismas
  • Las luchas sociales que se están protagonizando por la sociedad en defensa de lo que realmente interesa defender (sanidad, educación, democracia participativa, gastos sociales, inmigración, lucha contra la especulación bancaria y los desahucios, etc.) que muestra que la gente sí está dispuesta a arriesgarse por algo (o por mucho): precisamente por defender lo que realmente hay que defender y de la manera que hay que hacerlo (que por cierto también es alternativa a la manera militar).
  • El meritorio trabajo de cooperación desde un modelo alternativo que están realizando miles de personas en países con alto grado de conflictos y en temáticas altamente graves. Eso sí,
  • el importante trabajo que desde sectores altermundistas, ecologistas, etc. se realiza por cambiar el modelo actual.
  • El persistente trabajo antimilitarista que sigue manteniéndose a pesar de que, según nos dicen, se ha normalizado el ejército, y que puede observarse en la lucha contra la militarización del territorio, en la lucha en pro del desarme y la desmilitarización, en la objeción fiscal y la lucha contra el gasto militar, en la lucha contra las bases y campos militares, en el trabajo por la educación para la paz, etc.

En suma, un error de enfoque.

No es que la gente no quera defender a su comunidad. Es que al defenderla identifican unos contenidos diferentes y alternativos de los que propone el militarismo y unos enemigos distintos de los que supone una “hipotética” invasión (de hecho parece más bien que si seguimos la lógica actual ya estamos invadidos en no pocos aspectos precisamente por quienes aparecen como nuestros amigos), entre los que se encuentra todo el rancio discurso militarista y su instrumento de preparación de la guerra.

El bombero desobediente y pedagogo

Daniel.

Por Karla

Fuente: La Voz de Galicia

Conocemos la noticia de que un bombero que se negó a cortar unas cadenas en el desahucio de una persona, autorizado por un juez, va a ser enjuiciado por una denuncia instada por la delegación de gobierno de A Coruña.

Ya lo dijo Thoreau, que en ciertas ocasiones en las que los que mandan se distinguen por el abuso y la injusticia, el sitio de la gente honrada podía llegar a ser la trena, a la que fue llevado por negarse a pagar impuestos para la guerra impuesta por Estados Unidos a sus vecinos del Sur del Río Grande.

Afortunadamente, la inquina y desvergüenza de nuestros politicastros tiene aún ciertos límites y al bombero desobediente no le pueden encarcelar por su acto honorable. Asiste a un juicio ante el correspondiente juzgado de lo contencioso administrativo para responder de una supuesta acusación de falta administrativa por nada menos que alteración del orden público (habría que preguntarse quién alteró el orden público, si el bombero, la pobre desahuciada y los activistas de Stop Desahucio, o el Banco y la parafernalia político-legal-policial que se ha montado para empobrecernos a su costa).

Pero la intención de la casta se les ve a la legua: amedrentar con la amenaza de la represión e imponer un orden mezquino a fuerza de sanciones inmorales.

Ya ven: el “Poder” que se ve a sí mismo tan esencial e intratable, resulta que depende de nuestro sometimiento voluntario para “poder”. Y  cuando este no ocurre, queda al desnudo su esencia de una mera relación de fuerzas en la que sus legitimidades pierden toda justificación. Y es entonces cuando recurre a su penúltima arma: la represión. ¿Y si falla ésta?  Entonces se reformula la relación de “poder” con minúsculas y el “Poder” con mayúsculas se queda descolocado. Es así como suceden las principales transformaciones sociales, aunque a veces la pérdida de memoria nos hace seguir creyendo en la mentira y al Poder le vuelve a encumbrar en su arrogancia a favor de los intereses de los de arriba.

Y el bombero, por su cuenta y riesgo, porque todavía queda gente coherente con principios y capaz de superar cualquier cálculo y ventaja, ha dado con la clave con su negativa a participar en el mal que rechaza. La desobediencia a la injusticia para romper los pies de barro del poder ufano.

Un claro ejemplo al que las multitas de los de arriba no parece que les vaya a amedrentar demasiado a los de abajo.

Si encima el bombero resulta condenado por actuar conforme a una conciencia tan solidaria y favorable a la justicia, el poder y sus leyes quedarán más desenmascarados en su perversidad.

Y nos dará otro argumento más para seguir desobedeciendo.

Hasta que caiga el Poder.

Todo nuestro cariño y apoyo al bombero desobediente y pedagogo.

¿Puede renunciar al debate antimilitarista Podemos?

Cazadores de Luz + + que

Por Kristina Alexanderson

Hemos leído, con pompa y mucha hojarasca mediática, titulares que dicen que Podemos renuncia al antimilitarismo. Así lo dicen El confidencial, Vozpopuli, El plural y otros.

El anuncio puede ser, en nuestra opinión, engañoso y parece que más bien expresa los deseos de la fuente de información, los militares que han formado un círculo de Fuerzas Armadas en Podemos, tal vez prisionera de sus propios ideales.  No tan claramente la opinión de Podemos, que, hasta donde sabemos, no ha tenido pronunciamiento alguno al respecto, ya sea para declararse militarista, antimilitarista o tibio.

Es decir, se ha confundido, en nuestra opinión, la postura (bastante interesada) de uno de los círculos de Podemos con la del conjunto de la organización.  Este círculo militar ha efectuado una serie de propuestas que, desde la óptica militar “progresista” parece querer ofrecerse como política de defensa para Podemos.

Se trata, por otra parte, de un artículo publicado en la red redit de Podemos por parte de dicho círculo militar. Al parecer este mecanismo “redit” pretende ser un instrumento para suscitar debates tanto entre Podemos y sus círculos como entre Podemos y otras gentes ajenas (como es nuestro caso), por lo que la citada propuesta debe entenderse, a nuestro juicio, como el intento de suscitar un debate. El referido artículo, en su integridad, puede consultarse pinchando aquí.

En el artículo se señala en su segundo párrafo (una especie de abstract del mismo) que:

El ejército es necesario hoy, y no queremos entrar en el debate antimilitarista: hoy el ejército existe, y hoy tiene personas que sufren injusticias, externalizaciones, abuso de autoridad y sesgo de derechos como el de la libertad de expresión

No es de extrañar que a los militares firmantes les parezca evidente que el ejército es necesario hoy (podrían haber hecho el leve esfuerzo de explicarnos por qué y para qué, aunque nos parece advertir que también pasan del debate sobre el militarismo, es decir, sólo quieren debatir sobre cómo mejorar su vida y que no les cuestionen nada) porque el ejército existe (realidad ésta no controvertida por casi nadie incluidos los que queremos desembarazarnos de tal institución) y que de esta constatación extraigan además que no quieren entrar en el debate antimilitarista (lo cual ya es un posicionamiento claramente ideoloógico pero nulamente argumentado) y que en el ejército de hoy existen privaciones de derechos hacia las que ellos reivindican mejoras proponen cambios que afectan a la propia estructura militar y exigen derechos.

Nosotros, antimilitaristas, noviolentos, estamos de acuerdo con entrar a los debates sobre los derechos de los militares y sobre sus funciones y sobre su casta llena de privilegios.

Pero amigos militares de Podemos, que del hecho de que el ejército exista podamos extraer que además es necesario, es un tremendo salto en el vacío. Se nos ocurren ejemplos pacíficamente aceptados al respecto:  la energía nuclear también existe, pero no por eso es necesaria ni deseable. E igual ocurre con la violencia de género, o con la banca especulativa, o con la guerra, o con el propio capitalismo.  Nos llama la atención cierto maximalismo en querer acabar con el capitalismo, pongamos por caso, pero dejar inalterado su baluarte violento más esencial, el ejército, al preparación de la guerra, la vigencia que perpetúa del paradigma dominación-violencia, en todo lo cual somos bastante minimalistas.

Pero volvamos al artículo. Que la política de defensa se reduzca a una reivindicación sindical de derechos, mejoras y cambios a favor de los sufridos “trabajadores-militares” o, a lo sumo, a la lucha contra la casta militar (que también existe), contra el despilfarro (que es notorio) y la corrupción (que es endémica) supone una mirada justa y necesaria, pero tan estrecha que nos obliga a preguntarnos si Podemos puede conformarse con tan poco y, subsiguientemente, si le conviene renunciar al debate antimilitarista, como pretende su corporación militar y algún desafortunado posicionamiento de alguno de sus líderes.

Para centrar aún más la cuestión, conviene poner rótulo a las cosas.  ¿Qué es el debate antimilitarista?.  O mejor dicho, ¿qué propone el antimilitarismo reestudiar y superar?  Vamos a esforzarnos por hacer un decálogo de temas que el antimilitarismo, que busca la supresión del modelo militar de defensa y su sustitución por un modelo noviolento de seguridad humana, entabla en términos de debates a desarrollar. Lógicamente, como todo esfuerzo simplificador y además de urgencia, pues pretendemos contestar lo más pronto posible a este desideratum  del círculo militar de Podemos, se nos quedan muchas cosas en el tintero y seguramente pondremos el énfasis más en unas que en otras en función de nuestra peculiar trayectoria política (que seguramente sea diferente a la de otras expresiones del antimilitarismo, a las que de antemano pedimos perdón por la simplicidad).

Veamos, diez (lo hemos reducido así) razones para debatir que, incluso, Podemos debería tener en cuenta porque muy seguramente en sus bases hay mucha gente que así lo piensa.

Razones por las que no se puede renunciar al debate antimilitarista y noviolento.

1.- La toma de decisiones en la política de defensa está sustraída a la sociedad. Ni nos consultan ni nos representan.

Las decisiones en torno a la misma se toman por una élite opaca y cuyos intereses no son los de la mayoría.

El ciclo de planeamiento (es decir, la definición de qué hay que defender, cuáles son los objetivos generales de la defensa, cuáles las lineas de actuación en cada legislatura, el nivel de fuerza (es decir, de armamento entre otras cosas), cuál el de personal, material, etcétera, cómo su despliegue, el gasto subsigiente que esto entrañará, etc.; todo ello se toma y decide por parte de los militares y ni siquiera se lleva al parlamento para ser refrendado. Menos aún es consultada la sociedad. La Directiva de Defensa Nacional, instrumento marco de la política de defensa en cada legislatura, se aprueba por el presidente de gobierno previa consulta al Consejo de Defensa Nacional, órgano integrado por varios ministros, el rey, el presidente de gobierno y los altos mandos militares. Y una vez aprobada por el Presidente de Gobierno, se lleva a la Comisión de Defensa del Congreso para que ésta sea informada (ojo al dato: informada, no para que el Congreso decida nada).

La definición por tanto de esa política no se lleva con luz y taquígrafos, ni se hace con consulta alguna a la sociedad, ni se propicia debate social alguno al respecto.

Con todos los déficits de las restantes políticas públicas, lo cierto es que sería inimaginable un cambio educativo, sanitario o de cualquier otro aspecto sin previo debate y sin previo paso por órganos consultivos o resolutivos diferentes.De sopetón, con nocturnidad y alevosía. Pero esto es precisamente lo que pasa en la política de defensa.

Si en general es fácil decir que la casta no nos representa y se lo guisa y se lo come todo a su conveniencia, en materia de defensa no sólo no nos representa en absoluto, sino que ni siquiera se toman la molestia de guardar las formas.

Aclaremos, a continuación, que esta situación es propiciada por la propia casta política y por los partidos en general. La política de PP y PSOE en esta materia es lineal y continuista (por no decir seguidista de la que nos imponen los verdaderos diseñadores de la política militar) y entre ellos hay un claro consenso por lo que llaman “razón de estado”. Consenso que consiste en hacerlo todo de tapadillo, y constantemente proponer “reformas” (porque ahora se llama reforma a cualquier cosa) que se concretan en modernizar y profesionalizar las fuerzas armadas (es decir, en gastar más en armas y en gasto militar en general). El resto de partidos, hasta la fecha, no hacen ni control parlamentario alguno a dicha política, ni ofrecen alternativas a la misma, ya sea por falta de criterio, de interés, de conocimiento, o por exceso de cálculo.

El debate sobre la política de defensa y la popularización de ésta por tanto sí son oportunos, en nuestra opinión, para una formación como Podemos (o cualquier otra que se predique alternativa y no quiera consolidar, incluso militarmente, el status quo tanto aquí como internacional), a pesar de ser esta una preocupación antimilitarista.

2.- El imponente gasto militar español. 

España es un país de un pasado militarista aberrante y nefasto. No hace falta explicarlo.

Pero además España, como casi todos los países de su entorno, tiene un gasto militar exagerado, superior al que arrojan los presupuestos generales del Estado año tras año.

Según cuales sean los criterios de medición de este gasto militar español encontramos que siempre supera el gasto previsto presupuestariamente., Veamos:

  • La Intervención General del Estado (IGAE) hace una revisión (ciertamente muy tardíamente) del comportamiento de los presupuestos y gastos reales de cada departamento ministerial. Según su criterio, y aplicado únicamente a los excesos del gasto militar presupuestado por el Ministerio de Defensa y el efectivamente gastado, aparece que desde el año  2002  hasta el año 2012 (ultimo que ha sido compeltamente auditado por la IGAE) se gastaron 13.688,38 millones de euros de más en el ministerio de defensa de los inicialmente previstos, lo que supone una media del 17.28% más en esa década.

Si nos fijamos en el avance del gasto militar ofrecido por dicho organismo en 2014, aparece que en 2013 el desvío fue del 32.4%, con al menos 1.908.12 millones de euros más de los presupuestados, y en el semestre que llevamos en 2014 ya vamos por el 33,26% con un gasto extra de 1.911,28 millones de euros, que previsiblemente sufrirá otro espectacular aumento el el segundo semestre.

  • Además de este aumento significativo del presupuesto del Ministerio de Defensa, el Tribunal de Cuentas no cesa de quejarse de dos artimañas del Ministerio de Defensa para disimular su gasto: 1) imputarlo año tras año en partidas de otros ministerios, como es el caso de Industria, Interior, Exteriores, Hacienda, etc, donde se imputan las partidas destinadas a subvenciones a industrias militares y 2) acudiendo año tras año a la aprobación de créditos extrapresupuestarios multimillonarios, destinados a la adquisición de armas. pago de cuotas de la OTAN y financiación de las operaciones internacionales militares en el exterior. El tribunal de cuantas se queja de que el ministerio de defensa no haga presupuestos serios, sino amañados aún sabiendo que año tras año, la realidad será significativamente superior.
  • Los principales Institutos de investigación en materia de cómputo del gasto militar de los países, como puede ser el SIPRI en Estocolmo, y sobre la base de la información oficial que le proporciona cada estado, año tras año refleja que el gasto militar español es muy superior al que el ministerio reconoce. El Banco Mundial, por su parte, señala que en 2009 España gastó el 1.2 de su PIB en gasto militar ( 12.360 millones de euros), en 2010 el 1,1 (12.272 millones de euros), en 2011 el 1 % (9.926), en 2012, el 1,1 (12.272) y en 2013 el 0,9 (9.300 millones de euros). La OTAN también eleva el gasto militar español por encima del 1% del PIB anualmente (el Ministerio de Defensa suele defender que es en torno al 0.6% del PIB).
  • Si acudimos a las estimaciones del Centro Delás o las que anualmente ofrecemos desde Utopía Contagiosa, rastreando en uno y otro caso diversas partidas ocultas en diferentes departamentos (en concreto hemos encontrado gasto militar oculto en doce de los trece ministerios españoles, así como en la Casa Real y en diversas partidas de la seguridad social, organismos autónomos y otros) encontramos que las diferencias son espectaculares. Concretamente  las cifras ofrecidas para 2014 por Utopía Contagiosa hablan de más de 27.000 millones de euros de gasto militar real frente a los menos de seis mil millones presupuestados por el gobierno.

El imponente gasto militar español además de ser espectacular es:

  • Oculto (en 12 de los trece ministerios)
  • Opaco
  • No sometido a control
  • Destinado a una política militarista que nos convierte en una potencia agresora, intervencionista y mantenedora de un status quo injusto, como luego veremos.
  • insolidario en comparación con las múltiples necesidades sociales.
  • Inmoral en cuanto que ha generado una deuda ilegítima de más de 30.000 millones de euros en compras de armas de “proyección” (eufemismo para referirse a armas de invasión, con capacidad para desplazarse a miles de kilómetros y mantener una estructura militar de guerra durante un tiempo de entre seis meses y un año de forma permanente).

Por tanto, este segundo núcleo de preocupaciones antimilitaristas también se nos antoja que debe ser debatido y objeto de decisiones por parte de Podemos, a pesar de la procedencia antimilitarista de esta fuente de críticas y alternativas.

3.- Los intereses militares no son los intereses de todos y todas.

Que existe una casta militar no necesita mucho esfuerzo cuando, como ocurre ahora, lo reconocen hasta los militares críticos. Que la existencia de esta casta y la protección de sus intereses impunemente provoca despilfarro y corrupción sistémica tampoco necesita mayor comentario. Son dos de los males endémicos del militarismo español que han sido objeto de mucha literatura, incluso antes de la llegada del sargento literato que hoy se ha vuelto tan icónico.

Pero, con ser un problema, no es sino una parte del problema.

En la actualidad el aparato militar español es desmesurado a todas luces:

  • En la actualidad del presupuesto destinado al gasto militar comen cerca de 2.668.000 personas (y votos cautivos) entre jubilados militares de los distintos régimenes, pensiones por viudedad de militares y otras contingencias, familiares beneficiarios de los diversos regímenes asistenciales, militares y guardias civiles en activo, reservistas y asimilados.
  • Dentro de los funcionarios de la administración estatal, más del 44 % son militares o guardias civiles (cuerpo militar, como se sabe) y su tasa de reducción ha sido ínfima en comparación con los drásticos recortes en el resto del funcionariado.
  • Sus salarios, trufados de complementos envidiables, no son similares a los del resto de los funcionarios, y no precisamente por lo bajo.
  • Para más abundamiento, el PP planea incorporar militares excedentes a otras tareas de funcionariado civil en un intento de que la restante administración se discipline y aproveche los grandes valores y conocimientos de nuestros militares.
  • La actual tasa mandos/soldados es de un mando por cada dos soldados, con un evidente sobredimensionamiento. Más aún, España incumple su propia ley y mantiene más generales de los permitidos legalmente.
  • el 78,3% del presupuesto del ministerio de defensa se destina a pago de salarios de los militares, lo que equivale a decir que la principal actividad de este ministerio consiste en pagar sueldos.

Además los militares gozan de diversos descuentos y privilegios legales en viajes en aviones o trenes y transportes públicos, centros de recreación, vacaciones, cursos pagados, régimen de homologación y convalidación de estudios, prioridades de acceso a puestos de trabajo públicos, ayudas a la vivienda, etc. Que los usen o no, que haya militares que no se dejan comprar por tales abusos es harina de otro costal, pero los privilegios en sí existen.

La estancia en operaciones en el exterior implica grandes emolumentos económicos, por lo que el intervencionismo propiciado por el Estado les viene personalmente muy bien a muchos militares involucrados en estas operaciones para su propia mejora económica. Ello no quiere decir que todos y en todas las circunstancias antepongan el motivo económico a cualquier otro motivo en la participación en dichas misiones, pero es una evidencia objetiva que el privilegio económico existe.

Si atendemos a la estrategia de defensa nacional y a lo que los ejércitos defienden, y principalmente a la idea acuñada de defensa de los intereses de España más allá de las fronteras (idea muy similar a la de gran área que justificó aventuras militaristas indeseables) lo cierto es que los intereses militares y los nuestros no son los mismos ni parecidos.

Con todo ello, ni por su práctica, ni por sus consecuencias, ni por sus intenciones, el ejército como institución, y a pesar de la buena voluntad de algunos militares más sensibles a la sociedad que a sus mandos, sirve a nuestros intereses de pueblo, ni demuestra ser necesario para la convivencia y aspiraciones sociales (por no preguntarnos de qué nos han defendido hasta ahora los ejércitos). Y esto también debe ser objeto de cierto debate incluso en un Podemos que no quiera definirse (como hacen los otros partidos) en el espinoso tema militar.

4.- España es un país encuadrado en la OTAN, partícipe de la idea imperialista del escudo antimisiles y altamente implicado en la aventura militarista occidental.

España cuenta con diversas bases militares estadounidenses y de la OTAN que ponen en el punto de mira internacional la seguridad de la población española, entendida como un claro enemigo alineado al otro lado por quienes se sienten amenazados por estos instrumentos.

España a su vez participa activamente en la estrategia de la OTAN, el principal instrumento internacional militar de imposición de un orden mundial apabullantemente injusto. Hemos contado hasta con un secretario de dicha alianza que ordenó el ataque militar a suelo europeo, el socialista Javier Solana, quien asímismo fue alto representante de la política exterior europea.

No hay que olvidar, tampoco, que las condiciones del referéndum con el que se aprobó la estancia de España en la OTAN no se han cumplido y este agravio a la ciudadanía aún queda por resolver.

España a su vez participa económica y materialmente en los cuerpos militares de la Unión Europea, que posee una doctrina militar propia (y por cierto intervencionista a lo sumo y defensora de un orden inmoral), un cuartel general propio, bases y cuarteles propios, una industria militar propia y potenciada desde una Agencia de Armamentos muy activa en el rearme, un cuerpo de espionaje propio y,e n fin, todos los mimbres para el progresivo poder militar agresivo, por no contar que, sumados, los militares con los que cuentan los países de la UE superan los dos millones de efectivos, con un gasto anual conjunto, anualmente, de más de 200.000 millones de euros, que no es moco de pavo.

España presta su espacio además para el establecimiento de una de las bases principales del escudo antimisiles americano, con lo que se constituye en un apremiante enemigo para los países que se sienten amenazados por dicho dispositivo.

Además presta sus bases de entrenamiento para la práctica de los aviones de la OTAN, contando con la tercera base militar más grande de Europa (San Gregorio, en Zaragoza) y el campo de tiro donde practican los aviones de la OTAN de las Bárdenas Reales, instalado en el corazón de un parque natural declarado reserva de la biosfera, lo cual implica además de la propia peligrosidad militar, una evidente agresión ecológica.

Parece que esta situación, a pesar de formar parte también de la agenda antimilitarista, si ofrece razones para que se deba abordar de forma más seria y crítica la política de defensa.

5.- España un país altamente intervencionista.

Desde Felipe González hasta Rajoy, España ya ha participado en 69 operaciones militares en el exterior, en las que ha gastado más de 9.000 millones de euros en inversión militar. Concretamente 8.089,64 hasta Mayo de 2012 según el Ministerio de Defensa, y una media anual de 700 millones de euros desde entonces a la actualidad. Esto nos sitúa en el puesto undécimo del mundo (una de las pocas cosas en que España ocupa tan alto puesto mundial) como país intervencionista.

Con similar cantidad económica ¿Qué se haría podido hacer en cuanto a promoción de los pueblos, desarrollo humano, solidaridad…? E incluso más, de haber querido trabajar contra estos conflictos ¿no teníamos un antes y un aquí donde podíamos luchar contra ellos con prácticas contra nuestro propio gasto militar y políticas económicas, contra nuestra venta de armas y potenciación de los mismos, y un largo etcétera?

Actualmente nuestro ejército mantiene tropas en seis zonas mundiales y preconiza una doctrina agresiva de intervencionismo internacional, bajo la denominación de “fronteras avanzadas“, que impone el tratamiento militar de las zonas mundiales que considera frontera avanzada de España, situadas en el golfo de guinea, Mali, y en linea recta hasta el cuerno de áfrica al otro lado de Etiopía, así como en Oriente medio y próximo, Afganistan y otros intangibles como el “terrorismo internacional”, los “estados fallidos”, la “proliferación de armas nucleares”, y los océanos atlántico e índico.

Nuestro intervencionismos está íntimamente unido a dos factores mas:

  • La generación de conflictos por las malas políticas del bloque al que pertenecemos y por las propias acciones intervencionistas
  • La venta de armas, de la que, como veremos, también somos un desencadentante mundial de primer orden.

También esta preocipación de la agenda antimilitarista parece que es oportuna para el debate del mundo Podemos, por mucha fe que se tenga en alguno de sus círculos en el militarismo. Y ello porque frente al intervencionismo militar y las complicidades y alianzas actuales quepa la oportunidad de plantear políticas de cooperación entre los pueblos alternativas y de efectiva solidaridad y justicia.

6.- España, séptima potencia exportadora de armas del mundo.

No parece un argumento del que se pueda prescindir. España basa una gran parte de su cacareado potencial exportador en la venta de armas,

En concreto, España aparece como la séptima potencia exportadora mundial del armamantos teniendo entre nuestros países compradores a algunos de los estados más indeseables del globo, o a estados que usan de nuestro aparataje para la prepresión de sus propios pueblos. Otra de las características de nuestra venta de armas es la de proveer de armamentos a países en conflicto o en grave riesgo de entrar en él en breve, como es el caso de la práctica totalidad del golfo pérsico, nuestro principal cliente después de los países OTAN.

Este papel mundial tan fuera de toda ética y justicia ha sido repetidamente criticado por testigos presenciales de los efectos de las armas españolas, como Gervasio Sánchez, que acusa al armamentismo español de algunos de los desastres bélicos por los cuales nuestros circunspectos políticos se rasgan las vestiduras.

No en vano, España tiene a gala haber firmado cuanto convenio mundial e internacional sala a escena sobre la venta ética de armas, a pesar de lo cual, se dedica a vender a troche y moche sin ninguna restricción y saltándose a veces a la torera la legislación al respecto.

Incluso, sonroja el papel jugado por altas instancias del estado en la venta inmisericorde de armas, creando cortejos de mercaderes acompañados por el anterior rey (de momento no nos consta la actividad del rey puesto de ahora) y del Presidente de gobierno y ministro de defensa, enseñando los catálogos del armamento español por doquier. Incluso se dice que algún expresidente se ha dedicado en sus ratos libres a la venta de armas.

El papel del armamentismo español, como se ve, es esencial para entender el papel de nuestro militarismo, la posición mundial que la casta obtiene gracias a él y, como no, las responsabilidades de España en el desorden mundial vigente.

Un nuevo aspecto del antimilitarismo que, a pesar de lo que digan los círculos militares (y militaristas) de Podemos, debe ser debatido y aclarado, sobre todo porque, puestos a exportar, tal vez convenga plantearse alternativas de valor social, humano y ecológico en las que España pueda contribuir en vez de la venta de armas.

7.-  El complejo militar industrial “made in spain”.

El conjunto de intereses políticos, económicos empresariales, financieros y militares están empeñados en construir lo que el ministro Pedro Morenés, un “puertagiratoria” entre la industria militar y el poder político y su secretario de Estado, anteriormente jefe de la división militar de Boeing en Europa, llaman “polo industrial de la defensa”, enfocado tanto a la fabricación de armamento para el ejército español como a la exportación de armamento al exterior.

Se pretende realizar esta vuelta de tuerca de las industrias militares, en imitación de los complejos militar-industrial estadounidense, francés, inglés o alemán, a la escala provinciana que permite la economía española, sobre la base de la emprea INDRA, e integrando a las otras divisiones de la industria militar española como Navantia (en números rojos), la parte española del gigante EADS, Hisdesat, Airbus, etc.) y bajo la batuta del organismo autónomo militar INTA.

La pretensión goza del beneplácito de Tajoy y hasta del PSOE, y cuanta entre sus posibles líderes impulsores con personajes como los Ex-ministros de Defensa Eduardo Serra (PSOE-PP) y García Vargas (PSOE) y otros reconocidos miembros del partido girapuertista tácito o de ese inconcreto al que hemos dado en llamar casta extractiva.

Porque otra de las características de la política de defensa española es el girapuertismo: la penetración y la confusión de los intereses militares, políticos e industriales, impulsados de forma activa por personajes que pasan de un lugar a otro, entre el mando político y el industrial, descompensando las decisiones políticas que tienen que ver con la defensa de los intereses generales, hacia los intereses particulares de este complejo perverso.

Intereses de este complejo que, para mayor complejidad, también vinculan los intereses nada solidarios de la gran banca, el principal inversor y el principal acreedor a la vez de la industria militar española, con espectaculares beneficios por la venta de armas y guerras y con elocuentes intereses en la prosperidad del negocio militar.

Por poner un ejemplo escalofríante, gracias a las decisiones de Morenés cuando era mero secretario de estado de defensa del gobierno presidido por Aznar, y a la aprobación posterior de los ministros José Bono y  Carme Chacón, junto con las actuales decisiones de Pedro Morenés, ahora ministro de defensa, España tiene una deuda con la industria militar española y por la adquisición de programas de armas innecesarios e ineficientes, de nada menos que treinta mil millones de euros. Una deuda inmoral e impagable que, sin embargo, el gobierno se compromete a pagar a costa de todos nosotros y sin contemplación. ¿No debe decirse nada al respecto porque se trata de un argumento antimilitarista?¿No tiene nada que ver con lo que aspira a impulsar Podemos?

¿No debería ser objeto de debate y atención tanto el odioso complejo militar industrial, como el girapuertismo en políticas de defensa, como el impago de la inmoral deuda militar y el emprendiiento de políticas ya sea de desmilitarización y desmantelamiento de las industrias militares como de reconversión a fines socialmente útiles y justos?

8.-  ¿Para qué sirve el ejército.  Cañones o mantequilla?

España es un país altamente militarizado. Lo prueban entre otras cosas el alto grado de funcionariado (por llamarlo de algún modo) militar y paramilitar existente y el hecho ya comentado de que más de 2.600.000 personas comen directamente gracias al gasto militar-

El ejército ha expandido las misiones que tradicionalmente tenía encomendadas a otras tareas que afectan a la seguridad entendida desde un enfoque no estrictamente militar: En vez de invertirse en mecanismos de prevención contra catástrofes de signo civil, contamos con una Unidad Militar de Emergencias que cuesta anualmente varios cientos de millones de euros y que cuenta con el más moderno y  mejor material contra catástrofes que no se puede permitir la protección civil (por cierto, tras cada intervención de la UME pasan la factura a la admisnitración correspondiente por los servicios prestados).

La Guardia Civil es el principal cuerpo de las políticas migratorias españolas y su dedicación fundamental no es crear un círculo virtuoso de migración regulada y respetuosa de los derechos, sino reprimir la inmigración que llaman ilegal. A su vez, asume crecientemente funciones civiles desde la óptica de la seguridad militar que le es propia, expandiendo el militarismo más allá de donde se encontraba.

La propia policía participa con probada estrategia militar en el control social de la población levantisca, como muchos hemos experimentado en nuestras carnes.

Se ha constituído una sección específica de ciberguerra, que se encarga, entre otras cosas, de luchar contra el “ciberactivismo” e indagar en nuestras intimidades, al consederar que los riesgos difusos (y a veces fantásticos) que persiguen nos constituyen también en enemigos internos propiciatorios.

Se ha usado del ejército también para reventar huelgas, como las de controladores aéreos en la que Rubalcaba, insigne socialdemócrata español, usó del ejército como esquirol, o las amenazas frcuentes de algunos de los holigans del PP pidiendo la intervención militar contra huelgas, manifestaciones, el 15M, y similares alteraciones de la vida plana política.

Algunos mandos militares han recordado también el papel del ejército conforme al art 8 de la constitución y como garante de la integridad territorial (ante el conflicto catalán) y el orden constitucional (ante el intento de cambio sustancial y democracia real).

El ejército es el segundo terrateniente de España, contando entre sus propiedades con bienes inmuebles en ciudades y pueblos, con espacios naturales que usan a su antojo y degradan con sus actividades, y todo tipo de instalaciones, incluyendo palacios, castillos, edificios, etcétera. Es más, una gran parte de este patrimonio es usado por el ejército para la especulación económica, por medio del INVIED, vendiendo, comprando, dando pelotazos. Y por si fuera poco, las leyes estatales permiten que el ejército pueda afectar los restantes bienes de los particulares o administraciones al interés militar, impidiendo el uso, actividades, e incluso la inscripción registral, constitución de cargas o venta de los mismos.

La militarización en función de intereses muy discutibles de Canarias o de Andalucía muestran un nefasto camino de militarización constante y creciente del territorio, que condiciona las propias capacidades de desarrollo de los pueblos.

A tanto llega el militarismo que incluso los créditos que se ofrecen a la industria militar para financiar la fabricación de armas se otorgan a interés “cero” y los pedidos iniciales aumentan con el tiempo su precio final hasta en un 50 y un 100%.

La directiva de Defensa Nacional establece como una de sus lineas de acción el adoctrinar a la sociedad sobre el valor y la necesidad del ejército, indicando que hasta la formación escolar, de bachiller y universitaria debe ser afectada por esta estrategia transversal de intoxicación.

Si repasamos la historia de España, empezando por la más reciente, el ejército es uno de los frecuentes desencadenantes de la regresión política y de la imposición de las políticas de la derecha radical.

Efectivamente, el ejército sirve para la defensa del orden y es una permanente amenaza a nuestros derechos. A pesar de la buena intención del círculo miltiar de Podemos, que profesa un amor al pueblo emocionante y una convicción en el ideal de ejército del pueblo angélica y hasta estragantemente dogmática, el ejército es lo que es y está para lo que está. Perpetúa el paradigma de dominación y violencia vigente y condiciona los derechos a la vigencia de éste y su lógica.

Y por cierto, nos sale muy caro y en detrimento de las conquistas sociales. Cañones o mantequilla, una pregunta que permite orientar las políticas en orden a lo que queremos conseguir y a la que Podemos no puede dejar de mirar por el mero hecho de ser una pregunta antimilitarista.

9.-  Lucha social noviolenta o defensa militar

¿Será que si Podemos alcanza el poder (si es que el poder es alcanzable, como si fuera una esencia y no una relación que se entabla en la que Podemos obedecer o no hacerlo, desplazando el poder de lugar) necesitará una fuerza militar de choque para que no se lo arrebate nadie manu militari?

¿Será que el cambio en que tanta gente, de Podemos y de la que no es ni quiere ser de Podemos, ha empezado a materializar necesitará un paso final por la fuerza de las armas?, ¿de una especie de Trotsky que con sus círculos de soldados perpetre el golpe final?

Si es así, los ciudadanos, la lucha social, no podemos. No pintamos nada.

Lo logrado hasta ahora, desengáñense, no es fruto ni se debe a ningún poder violento y mucho menos a una fuerza militar. No hay defensa militar, ni paramilitar, de la transformación social que se ha emprendido. Lo logrado lo es por la lucha social, por la organización horizontal y antidogmática, por la apuesta por el trabajo de base, por las estrategias desobedientes, creativas, por la movilización, por las pequeñas victorias sectoriales, como la del 15 M, o la de las plataformas antidesahucios, o el debate constante en el ágora de la calle, o la de la enseñanza, de la sanidad, por la ecología, por la vivencia de modelos alternativos de relaciones, de consumo, de cooperación y cuidados mutuos y tantas otras.

¿Todo esto necesita ahora una defensa armada? ¿No es nuestra lucha nuestra defensa? Y, lo que es más grave, la militarización de cualquier lucha conlleva una factura inmensa que lastra los propios logros.

Es loable que uniformados que pertenecen a un cuerpo tan sospechoso de alterar las libertades de todos como es el ejército, digan y hagan público que no aceptarán formar parte de ninguna intentona militar contra el poder popular, si llega el caso. Se les agradece, pues no es ni lo común ni lo mayoritario. Pero si el círculo militar de Podemos quiere unirse a una lucha que trasciende y desborda a Podemos, nada más fácil que participar en pie de igualdad en esta, que ser uno más. Pero sin uniformes. Sin estructura militar. Sin uso de la fuerza. Sin ejército ni paramilitairsmo de ningún género, sino en las mismas condiciones que quienes desde los distintos lugares ya lo hacen.

¿No debe Podemos reflexionar al respecto y despejar viejos tópicos sobre el ejército del pueblo y otras sandeces?

10.-   ¿ Puede permitirse Podemos un rechazo del antimilitarismo y pacifismo arraigado en este pequeño punto del imperio?

Podemos aspira en su mensaje táctico a un cierto eclecticismo que permita aglutinar gentes de todos los espectros. Por eso tal vez renuncia a una definición cerrada, que impida la adhesión de quienes pertenecen a alguna orientación más o menos definida, pues quiere ganar las mayorías y las mayorías, en una cultura pluralista y postmoderna como la nuestra, huyen de etiquetas indelebles y de lo que llaman “radicalismos”.

No vamos a entrar en la discusión de si esto es más o menos acertado desde el punto de vista estratégico, sino simplemente a constatar este juego táctico.

Pues bien, un caladero de adhesión de Podemos, precisamente, lo compone el pacifismo y antimilitarismo. Puede que ahora su nivel de organización interna y de presencia política, con agendas de trabajo, no esté en sus mejores horas, pero no es desdeñable su influencia, ni la cantidad de gente que hace años se declaró objetora de conciencia al Servicio Militar (cientos de miles) y los muchos que estuvieron dispuestos a luchar incluso llegando a la prisión por sus ideas.  Muchos y muchas de ellas están en dos diversos movimientos sociales y, por supuesto, no olvidan sus raíces antimilitaristas y noviolentas.

Primero, porque en su día articuló una lucha social importante contra el militarismo, con capacidad para penetrar en la mentalidad social de forma amplia, de plantar cara mediante la insumisión a las leyes, de conseguir la abolición de la conscripción, de obtener apoyos significativos de las bases sociales más concienciadas, pero también de la gente de a pié y, lo que es más importante, de poner en juego prácticas de lucha social que se han extendido en la práctica social posterior, como la desobediencia y la acción directa noviolenta, así como de hacer que la población asimile gran parte de postulados noviolentos y pacifistas en su propia comprensión de las cosas.

Que esta influencia existe se ha ratificado posteriormente con las movilizaciones, por más que demasiado sentimentales, contra las guerras en que nuestras élites nos han metido, y en otras luchas sociales que merecen la pena ser recuperadas en la memoria.

Que sus propuestas de objeción fiscal al gasto militar, de lucha contra la militarización de las escuelas, de aprendizaje de la desobediencia civil, de lucha contra las bases y campos de tiro militar, de alternativas a la defensa militar y otras son vigentes hoy en día y asumidas por una gran parte de los movimientos sociales más dinámicos es una evidencia.

Muchos y muchas de los pacifistas y antimilitaristas insumisos militan hoy en otro tipo de luchas, como la ecologista, la solidaridad internacional, las luchas contra la pobreza y la marginación y tantos otros ejemplo, incorporando a estas su propio talante y enriqueciéndolo con los discursos de estas otras luchas.

Mucha de la reflexión del 15 M y posterior se realizó en parámetros de enorme sintonía con los de este antimilitarismo.

Incluso muchos “líderes” de Podemos proceden de movilizacones contra la guerra o contra las bases militares, o de la propia insumisión.

¿Se puede permitir Podemos que ese antimilitarismo de la espalda a quienes se predican militaristas?

Sería cuando menos una enorme torpeza política y un mal síntoma, porque muchos pacifistas tampoco están dispuestos a apoyar algo que se presenta como novedoso pero ante cuya postura en los temas del militarismo hay que taparse la nariz para aceptar su eclecticismo.

Diez razones que hemos querido dar de forma ponderada.  Tal vez existen otras muchas, y esperamos que también se pongan en juego.

11. Estos diez argumentos se concretan en dos

Este decálogo, como todo el que se precia, se condensa en una pregunta que ha de generar un debate y, en su caso, ¿Una alternativa de transformación: pasar de la defensa armada a la defensa noviolenta?

Este debate necesita estructurarse, de forma ordenada, preguntándonos por cuestiones que, al parecer, son molestas para quien, a la larga, fía el éxito o el fracaso en una guardia pretoriana que lo defienda, mística guerrera en mano, ante un eventual rechazo del poder fáctico.

  1. ¿Que es lo que hay que defender? Porque conviene señalar que es diferente apostar por mantener una fuerza militar, en defender violentamente la integridad territorial y otras esencias, en apoyar el desmesurado gasto militar en detrimento del social, el intervencionismo militar, el seguidismo de la estrategia de defensa europea y de la OTAN y EE.UU, la ocupación del espacio social por propuestas de control social cada vez más autoritarias y militarizadas, la militarización del territorio, la expansión del militarismo hacia espacios tradicionalmente civiles, la preparación permanente de la guerra y la amenaza de su uso y el largo etcétera que constituye el paradigma de la defensa armada, que apostar por la defensa de los bienes sociales básicos, de los derechos humanos con contenido efectivo, que los bienes colectivos como la educación, la sanidad, el trabajo decente, la solidaridad entre los pueblos y unas relaciones internacionales justas y tantos otros, que defender el tránsito hacia una economía de escala humana que apueste por el decrecimiento, por el respeto de la naturaleza, y un largo etcétera que, necesariamente, se vuelve antagónico del ideal de defensa militar. Los amigos y enemigos, en uno y otro caso, son palmariamente diferentes y no cabe todo.
  2. ¿Quién es quien tiene que defendernos?  Porque no es lo mismo pensar en decisiones soberanas, tomadas entre todos y todas, y en el desarrollo constante, permamente, de la defensa por parte de todos y todas que fiar la defensa a una casta cualquiera, a cuerpos especializados de defensores que actúan en situaciones críticas, a ejércitos permanentes que se preparan para una respuesta de violencia disuasoria. Para defender la ecología preferimos, por poner un ejemplo, a la organización de la gente, a las organizaciones ecologistas, cuanto más de base y más igualitaria, cuanto más centrada en metodologías coherentes, mejor, que a la UME o al SEPRONA, y lo mismo nos pasa si hablamos de transformar las relaciones patriarcales, donde no vemos el papel de un ejército que imponga cambios transversales, o para referirnos a la lucha contra la pobreza, o a favor de la vivienda digna, y un largo etcétera.
  3. ¿Cómo hay que hacer esa defensa? Porque, del mismo modo, no nos parece igual preconizar la práctica militar y violenta, cuya supuesta eficacia para resolver cualquiera de los conflictos que hemos visto hasta la fecha a quedado desacreditada por los propios hechos, que proponer la lucha social, las prácticas liberadoras, la lucha noviolenta que hasta ahora venimos practicando tantos y tantas organizaciones, grupos y personas.
  4. ¿Que proceso gradual, en su caso, podemos asumir para ir quitando poder al modelo actual de defensa y dotándonos de una alternativa? Porque desembarazarse de todo un modelo militar de defensa y de sus estructuras no es cosa de un día, sino de un largo proceso de quitar gradualmente poder al paradigma violento y de nutrirnos a la vez (no después) de poder alternativo del paradigma de la cooperación-noviolencia, cambiando de raíz la sociedad y sus mentalidades.

Tal vez el escepticismo de quienes están tan imbuidos en el militarismo y su causa les hará decir que es un sueño quimérico o una buena idea para un mundo de ángeles. pero de nuevo se equivocan por poner las luces cortas sobre procesos más complejos, porque es precisamente en este mundo de demonios en que vivimos donde la práctica de la acción de base, horizontal, de lucha social de tanta gente y organizaciones ya está practicando este otro modelo de defensa alternativo no sólo en el cómo, sino en el qué de la defensa.

¿De verdad que el ejército es necesario?

¿De verdad que le conviene esa visión promilitar a Podemos, si pretende ser un partido que da una alternativa global a la actual política corrupta y derechista?

¿ Las militaristas Airbus y NH Industries engañan a Alemania, Holanda y … España?

Imagen de Airwolfhound

 

Como indica la fotografía precedente, vamos a hablar de los NH-90, helicópteros de NH Industries y radicada en Aix-en-Provence, y la cual, a su vez, pertenece a Airbus (nombre nuevo de EADS, con el 62’5 % del accionariado) (alemana, francesa y española) , Agusta Westland (anglo-italiana, con el 32 % del accionariado) y Fokker Aeroestructuras (holandesa).  Es decir, nada más y nada menos que para hacer un helicóptero militar se han unido empresas de los 6 grandes países europeos: Alemania, Francia, España, Gran Bretaña, Italia y Holanda.

Esta vez nos parece que El Confidencial se ha equivocado al titular la noticia.  Ellos eligieron “Mandos militares, partidarios de auditar los grandes programas de armamento”.  Y no está nada mal porque es un notición que los propios militares estén en contra del hundimiento de su Ministerio de Defensa por las gentes de Morenés.

Sin embargo, a nosotros nos parece que hubiese sido mejor fijarse en que lo importante de la noticia es que:

El Rechnungshöfe, el Tribunal de Cuentas Federal alemán, advirtió este mismo año al Ministerio de Defensa germano de la existencia de ciertos presupuestos de adquisición de armamento que no se ajustaban al “uso prudente de los fondos públicos”.

En concreto, las alarmas saltaron cuando el organismo de estudio financiero alemán detectó irregularidades en la renegociación del contrato para adquirir helicópteros NH-90.

Según la reordenación del contrato, Alemania pasaría de recibir las 122 unidades solicitadas según los pliegos originales a sólo 82. En total, el Ministerio de Defensa dejaba de recibir 40 unidades –un 33 por ciento -, aunque el descuento financiero tan sólo era de un 7 por ciento del montante total del contrato.

Tras varias dimisiones de altos funcionarios alemanes relacionados con la Defensa, el ministerio decidió ordenar una revisión de nueve programas especiales de armamento para detectar si se habían producido sobrecostes excesivos o no ajustados al contrato original de compra. Para ello se contrató a la consultora KPMG, a una empresa de ingeniería y a una firma de abogados.

Entre los programas que están siendo investigados figuran cuatro en los que España también está involucrada: el caza Eurofighter, el avión de transporte A400M, el helicóptero Tigre –no se ha recibido ninguno en propiedad aún- y el anteriormente citado NH-90 –sólo se ha recibido uno-.

De esta parte de la noticia nos parece varias cosas muy importantes:

  1. El Tribunal de Cuentas Alemán realmente inspecciona las cuentas, incluidas las militares, de los gastos de su gobierno.
  2. El Tribunal de Cuentas alemán advierte a su gobierno de contratos que le parecen sospechosos, en este caso por evidente despilfarro:  por recibir un 33 % de unidades menos sólo obtenía una rebaja del 7 % del precio.
  3. Hubo dimisiones de altos funcionarios de Alemania en el entorno de la Defensa.
  4. El Gobierno alemán reacciona ante la noticia y encarga una auditoría.

¿Os imagináis que esta relación de sucesos ocurriese en España?  No, ¿verdad?  Aquí tragamos con lo que sea, sobre todo si es militar.

El caso de Holanda.

El Ministerio de Defensa de Holanda ha anunciado su decisión de suspender la recepción de nuevos helicópteros NH-90 debido a la detección de serios problemas de corrosión y desgaste en los helicópteros del tipo en servicio. Según informa el Ministerio, queda pendiente hasta nuevo aviso la entrega de siete helicópteros NH-90 desde la planta del fabricante, NHIndustries (NHI).

La ministra de Defensa del país europeo, Jeanine Hennis-Plasschaert, informó a la cámara nacional de Diputados este 27 de junio sobre los referidos problemas, resaltando que nnuevos ejemplares serán recibidos solamente si se llega a un acuerdo con el fabricante sobre alternativas de solución, incluyendo absorción de costos de reparación, lo que podría demorar unos meses.

De acuerdo al Ministerio de Defensa de Holanda, Francia también está experimentando similares problemas con sus helicópteros NH-90, aunque a menor grado.

Del caso holandés son dos los puntos a destacar:

  • Su gobierno tiene el coraje y el buen criterio de no dejarse amilanar por la industria del armamento y suspender su pedido hasta que no estén satisfechos con las entregas.
  • También nos llama la atención el hecho de que la Ministra de Defensa informe al parlamento.

Como vemos, muchas cosas nos quedan por aprender.

Pero, ¿qué ocurre en España?

El Confidencial Digital se ha puesto en contacto con diversas voces militares, algunos de ellos mandos y otros expertos en procesos de adquisición de armamento, para conocer su parecer sobre esta iniciativa alemana.

La mayoría de los consultados respaldan aplicar así estas medidas “para conocer hasta qué punto la industria militar puede haberse pasado de la raya” asegura uno de los mandos consultados.

Cuestionados por el caso concreto de los helicópteros NH-90, programa que motivó la investigación en Alemania, aseguran que los datos en España “son aún más preocupantes”: de 45 unidades contratadas, España redujo su pedido a 22, algo menos de la mitad. Sin embargo, el precio del contrato –unos 1.260 millones- “no sólo no se rebajó, sino que aumentó en unos 190 millones”.

En el caso español, el coste unitario de cada uno de los helicópteros ha pasado de 28 millones de euros -según el pedido original- a 65,9 la unidad. Unos 38 millones más cada aparato.

  1. España ha reducido su pedido un 48’8 % y ha visto aumentado su precio total en un 15 %.
  2. El coste unitario que vamos a pagar por cada NH-90 es de 65’9 millones de €, lo que va a suponer un sobrecoste del 42’48 %.
  3. El Gobierno español ni está ni se le espera.
  4. El Tribunal de Cuentas español ni está ni se le espera.
  5. Los grupos parlamentarios de oposición ni están ni se les espera.
  6. Y no nos engañemos, la sociedad española ni se entera, ni le da importancia al tema, ni presiona ni exige.

Según las voces militares consultadas por El Confidencial:

 “Sería positivo para mantener unos presupuestos saneados y equilibrados que se conociera si estos programas y sus descuentos responden a la legalidad vigente” aseguran a ECD las voces consultadas.

Para otros, realizar este tipo de auditorías resulta “un tanto idealista”, ya que según su criterio el sector tiene “unas peculiaridades diferentes a cualquier otro mercado. No es lo mismo hablar de tecnología de defensa, como un Eurofighter o una fragata, que de cualquier otro producto de uso civil. Las negociaciones con la industria de defensa son complejas y duras” aseguran quienes no ven clara esta vía.

Es decir, nuestros militares, los expertos directos, los responsables directos de estas estafas al dinero de todos, dicen que sería “un tanto idealista auditar este tipo de contratos.

Cuando hablan de este tipo de contratos estamos hablando de los Programas Especiales de Armamento (PEAS).

¿Qué alternativa social se le podría dar a los 65’9 millones de euros que nos cuesta cada NH-90?

Por ejemplo:

– 65’9 millones de € es lo que invierte en 2014 la Consejería de Sanidad de Castilla León para obras y equipamientos de todos los centros de atención especializada.

–  65’6 millones de € es lo que destina Fomento de 2013 a 2016 en políticas de ayuda a la vivienda en el Principado de Asturias.

– Fomento destina en 2014 para obras de mejora de la carretera N-II a su paso por la provincia de Gerona 65 millones de €.

–  El PSOE denuncia que Castilla León perdió 64’5 de recaudación por la implantación del céntimo sanitario, dado que la gente compró menos medicinas.

–  64 millones de € es lo que vale la puesta en marcha de la FP básica en la Comunidad de Valencia en el curso 2014-2015.

–  En 2014, la Junta de Castilla y León trasfiere 62’5 millones del Programa de Desarrollo Rural a 7.411 agricultores y ganaderos.

–  En 2014, el Gobierno de Navarra destinará 60’5 millones de € para residencias de personas mayores.

Pues ahora recordad multiplicar por 22 todos estos datos, dado que son el número de NH-90 que vamos a adquirir.

¿Es esto terrorismo económico?

Es decir, dinero hay o para cañones o para mantequilla.  Nosotros elegimos.

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