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Taller sobre antimilitarismo en Pola de Siero (Asturias)

Dentro de las Jornadas Antimilitaristas que tendrán lugar en Siero los días 15 y 16 de mayo, realizaremos un pequeño taller sobre antimilitarismo el sábado 16 a partir de las 11 horas.

Las jornadas serán en el Lar del Mataderu, Calle Asturias, de Siero.

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Aquí os dejamos el enlace a la presentación que utilizaremos:

 

 

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La escalada militar israelí en Palestina desborda las denuncias de soldados por crímenes de guerra

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Por Gladys Martínez López

Fuente: El Diario.es

La inmoralidad de la guerra israelí contra Palestina no tiene parangón y cada día que pasa se desvela más deplorable y se desborda más aún.

El ejército israelí se dedica a aplastar con una lógica de guerra total a todo un pueblo y, según parece, cada vez incrementa un grado más su maquinaria de muerte a medida que sus objetivos de pleno sometimiento no acaban de cumplirse.

Probablemente de cualquier guerra podamos hacer glosa de similar horror, de la misma inmoralidad, de parecido desbordamiento, porque tampoco creemos que el ejército israelí tenga alguna esencia especial que le haga peor que el resto de los instrumentos de guerra del mundo y de la lógica de lo militar para abordar los conflictos.

Pero el caso israelí, probablemente por lo cronificado y permanente del conflicto y por la sufrida resistencia del otro lado, hace que a menudo salte a nuestros ojos la perversión de la guerra y de un ejército en activo.

También es verdad que las complicidades civiles de quienes dan las órdenes de exterminio y deciden el uso de lo militar en Palestina suponen un alto grado de decisión consciente y genocida, tan responsable como la de quienes ejecutan tales órdenes, si no más. Y con ello nos referimos a los que gobiernan aquel estado y toman esas decisiones.

El caso es que, dentro del desbordamiento que supone toda esta estrategia de guerra, ahora se ha desbordado también la indignación de muchos militares israelíes, que ven con horror cómo lo que les ordenan hacer no tiene desperdicio. Sus mandos les engañan y les dicen que entren a saco en una zona de guerra donde han hecho salir ya a los civiles para que no sufran el ataque, y encuentran que los civiles que supuestamente no están son, precisamente, su blanco de batalla. Los matan y atacan a cualquier objetivo sin más, sin respetar ningún tipo de límite.

Es esta la denuncia que aparece en un informe de la organización israelí Breaking the Silence, en el que 70 oficiales y soldados dan cuenta de los abusos cometidos por su ejército en la última gran ofensiva militar sobre Gaza, el verano pasado.

Según uno de los testimonios

“Durante la operación se nos dijo: ‘¿Algo sospechoso? Entonces puedes abrir fuego. ¿Algo que parezca sospechoso? ¿Ya sea un edificio alto o una cabeza asomándose por una ventana? (…) Si esa persona no tenía que estar ahí, entonces no es inocente”, (Soldado Q).

Otro testimonio más:

Otra vez conduciendo (un tanque) vi una casa, decidí que me molestaba porque era de color morado y pregunté: ‘¿Puedo disparar?’ ‘Claro, adelante’, me dijeron. Y boom. No hubo supervisión, a nadie le importó y esto es todo. Estas fueron nuestras reglas de enfrentamientos durante la Operación Margen Protector”, (Soldado Z).

O

Al final destruimos barrios enteros a cañonazos para proteger la entrada de nuestras tropas terrestres, que en ocasiones recibieron órdenes de disparar contra todo aquello que se moviera”, independientemente de que se tratara de combatientes o civiles, afirma

El ejército, en esta última operación, produjo  al parecer al menos 2.100 muertos, de los cuales unos 500 fueron menores de edad, y aproximadamente 11.000 heridos, más de 3.000 niños y adolescentes.

Avner Gvaryahu, director de Incidencia de la organización Breaking the Silence (Rompiendo el Silencio, en español), explica que son “durante los últimos diez años hemos recogido cientos de testimonios, pero esta vez ha habido algo diferente. En las dos últimas guerras (‘Plomo Fundido’ en 2008-2009 y ‘Pilar Defensivo’, 2012) éramos nosotros quienes buscábamos los testimonios. En esta ocasión, han sido los soldados quienes nos han llamado y hemos hablado con muchos”.

Es la lógica militar. Una lógica alentada y atizada desde la mentalidad militarista que gobierna las mentes de los que deciden el uso de la guerra para conseguir logros políticos y personales.

La lógica que hoy gobierna un Israel que con una mano predica la democracia y con otra la niega en los hechos.

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En la espiral de la energía: entrevista con Luis González (3/3)

Ecologistas en Acción

 

(Primera parte, pinchando aquí. Segunda parte pinchando aquí)

Si los escenarios futuros son los que planteáis en el libro, parece que las estrategias de lucha social deberían ser diferentes a las que nos embargan en el día a día. ¿No debería cambiar la metodología, las prioridades, los objetivos, etc., de los ecologistas, de los pacifistas, de otros movimientos? ¿Cómo debería ser ese cambio?

Creo que efectivamente debería ser así, lo que no implica que haya que cambiar todo. Considero que el principal cambio es releer el objetivo a medio plazo. Se terminó el momento histórico en el que pudimos hacer una transición ordenada para evitar el colapso de la civilización industrial.  Ahora lo que toca es navegar el colapso para que los nuevos órdenes que salgan de él sean lo más justos, solidarios y sostenibles posibles.

En este sentido hay cosas en las que dejaría de centrar las fuerzas. Un ejemplo son muchas campañas de concienciación, porque ya no hay tiempo para que por esa vía se ejecuten los cambios y, sobre todo, porque esa concienciación va a producirse “a lo bestia”, durante el colapso.  Esto ya se está viendo en muchos de los cambios sociológicos que se están viviendo en nuestro Estado desde el inicio de la Gran Recesión.

Hay otras que siguen siendo necesarias, por ejemplo todas esas campañas encaminadas a parar la destrucción social y ambiental. Un ejemplo sería la campaña contra el TTIP. El comercio mundial como existe en la actualidad tiene los años contados, pero cuanto antes se paralice, mejor, pues menor será la profundidad de sus impactos y, por lo tanto, en mejores condiciones estaremos. Dicho de otro modo, no creo que “cuanto peor, mejor”, sino todo lo contrario: “cuanto peor, peor”.

En tercer lugar, hay elementos que ahora son mucho más importantes de lo que lo eran antes. En concreto, la creación de alternativas. Lo es porque serán los botes salvavidas, los faros, que cuando la crisis arrecie facilitarán que las sociedades se organicen de forma solidaria y no fascista. También serán fundamentales porque no habrá sociedades nuevas, economías nuevas, ni personas nuevas, sin prácticas concretas en las que se forjen los valores y los hábitos de apoyo mutuo. Y, cuantas más alternativas se creen y más diversas sean, mejor, porque no sabemos cuales podrán tener éxito y esa diversidad será un mecanismo de seguridad social.

.- El decrecimiento ha comenzado a ser una propuesta frecuentemente aludida por los grupos alternativos, pero encontramos que tras de este término se entienden cosas muy diferentes y a veces difícilmente conciliables entre sí.  Explícanos la visión de ese decrecimiento que proponéis.

En el libro argumentamos de forma exhaustiva que el decrecimiento en el consumo de materia y energía y, con ello económico en un entorno capitalista, es inevitable.  Lo es, fundamentalmente, por los límites ambientales: el agotamiento de los recursos de más fácil acceso y de mayor calidad, y la saturación de importantes sumideros (“basureros”) planetarios. Las opciones oscilan entre un decrecimiento justo u otro en el que las tremendas desigualdades que existen se plasmen de forma muy cruda.

En el decrecimiento que se va a producir, el capitalismo global va a ser insostenible. No puede pervivir con un proceso de relocalización con lo que conlleva de pérdida de economía de escala, de capacidad de explotación de la naturaleza, de consumidores/as o de exportación de externalidades.  Desde esa perspectiva, nuestra visión del decrecimiento pasa por el fin del capitalismo global (que no es lo mismo que el fin del capitalismo, pues se podrían iniciar nuevos procesos de reproducción del capital en escalas más pequeñas).

.- Danos una razón suficientemente atractiva por la que merece la pena a una persona preocupada por lo social hacer el esfuerzo de leer un texto así de denso y complejo?

Para desarrollar buenas estrategias, necesitamos tener un buen análisis histórico que nos permita aprender de errores y aciertos pasados, que posibilite mirar los ciclos que se han producido en la historia y cómo han evolucionado, y que contemple la interrelación de múltiples factores.

También necesitamos hacer ese análisis en el presente. Uno de los problemas para afrontar la Crisis Global es nuestra incapacidad para comprenderla en su globalidad y en sus raíces. No necesitamos conocimientos fraccionados, sino totalizadores y por ello hemos abordado distintas disciplinas como la economía, la ecología, la sociología, la física, la química, la filosofía, la politología, el urbanismo, la psicología, la demografía, la geología o la ingeniería. Creemos que los aprendizajes importantes en este tiempo histórico están en las fronteras entre los distintos saberes. Además, hemos recurrido extensivamente a explicaciones multicausales, en las que causas y consecuencias se han entrelazado.

También es preciso imaginar el futuro, por duro que sea, para poder encararlo con más posibilidades de éxito emancipador.  Esta proyección no es para adivinar lo que va a ocurrir, algo imposible, sino para ser capaces de tener una estrategia que mire a lo que va a suceder y no contemple que el futuro será igual que el pasado.

Sabemos que nos ha salido un trabajo demasiado extenso, pero no hemos sido capaces de abordar con rigor todos los temas que hemos considerado importantes en menos espacio. En compensación, no hace falta leer el libro entero. Aunque el texto está escrito como una obra total y va construyendo sobre lo ya trabajado, cada capítulo es comprensible por separado. En concreto, si lo que te interesa es el recorrido histórico, este se abarca en los capítulos 1 a 7. Pero si tu foco de interés está en la justificación y posible proyección del colapso civilizatorio actual, puedes leer únicamente los capítulos 7 a 9. Además, la lectura de las numerosas notas al pie no es necesaria para la comprensión del texto.

Sin embargo, aún siendo fundamental esta comprensión del mundo, no es suficiente para cambiarlo. Además de comprenderlo, tenemos que sentirlo. Creemos que las emociones en su interacción con las necesidades serán una clave fundamental de los cambios por venir, probablemente una clave más importante que la racional (sin quitarle ninguna importancia a esta). Sobre esto también reflexionamos en el libro.

.-Por nuestra pobre experiencia hemos visto que existe una gran dificultad para la difusión de las ideas novedosas y alternativas y, mucho más, para su divulgación con libros como éste o como el que nosotros mismos hicimos en la editorial Libros en acción.  ¿Cómo se te ocurre que podemos mejorar la capacidad de divulgar este tipo de contenidos?

Escuchamos las ideas que queremos oír. Creo que este es un factor determinante para la limitación de la difusión de muchos de nuestros discursos: no solo son contra el poder, sino que también son incómodos para quienes no quieren cambiar su modo de vida (que es el grueso de la población). En ese sentido, probablemente antes de lanzar discursos hay que lanzar emociones, trabajar la capacidad de empatizar de la población. Creo que esto está más en la raíz de nuestros problemas que nuestras dificultades técnicas, logísticas u organizativas, que indudablemente también las tenemos.

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En la espiral de la energía: entrevista con Luis González (2/3)

Ecologista sen Acción

 

Continuamos la entrevista mantenida con Luis González Reyes, coautor del libro En la espiral de la Violencia, ahora repasando las relaciones entre el pacifismo antimilitarista y el ecologismo.

– Nosotros hemos insistido en la vigencia de un paradigma, un marco de objetivos y medios, de “dominación y violencia”, en el que se desenvuelven las relaciones humanas; marco que justifica y legitima nuestro modelo de producción, de relaciones humanas, de relaciones con el medio ambiente, de cultura, etcétera y, como no, de defensa y el ejercicio de la violencia.  A éste le oponemos la idea de construir una alternativa noviolenta basada en el paradigma global de “cooperación – noviolencia” y que implica nuevas alternativas también en la relación con el medio ambiente, con la producción y la economía, con la cultura, con las relaciones humanas, etc. ¿Cuál sería el paradigma en vuestro análisis y el paradigma o marco alternativo?

Esto tiene mucho que ver con el último aspecto que refería en la anterior pregunta. Las sociedades que consiguen una mayor armonía interna también son las que se relacionan de forma menos predadora con el entorno y viceversa. Creemos que en el futuro no será distinto. O se produce el cambio en todas las facetas de la sociedad dominadora (género, clase, etnia, degradación ambiental) y en sus medios de imposición (violencia, cultura, economía) o no habrá cambio posible. Las formas de dominación nacieron juntas hace unos 6.000 años y tendrán que morir juntas. Así, los cambios en el plano de la democratización, del desmontaje del capitalismo y de la transición hacia una economía social y ecológica no serán sucesivos, sino que se entrelazarán: sin igualdad no habrá paz posible, la noviolencia es imprescindible para el avance del feminismo, sin una valoración de los cuidados humanos no podrá producirse una apreciación de la vida en su conjunto, un consumo austero de materia y energía sólo es sostenible en una democracia que permita a las personas responsabilizarse de su patrón de producción y consumo, etc.

En ese sentido, el cambio tendrá que producirse en todos los ámbitos (relación con la naturaleza, procesos de producción y trabajo, relaciones sociales, instituciones, tecnologías, sistema de valores, reproducción de la vida, formas de habitar y la psicología de las personas), tendrá que realimentarse de los avances en cada uno de ellos. Eso implica que los movimientos sociales debemos al menos contemplar todos, ser mucho más amplios que colectivos que se movilizan sólo por transformaciones en uno de ellos o con la mirada puesta sólo en un aspecto.

– Habláis en el libro de un escenario actual de gradual colapso y de los previsibles escenarios críticos y especialmente graves para las inmensas mayorías, pero también de la oportunidad que brindan de articular y construir estrategias emancipadoras. Háblanos de todo ello.

De forma general, el colapso de un sistema socio-económico implica un escenario más abierto en el que es posible el surgimiento de múltiples nuevos órdenes. Esto es una norma en cualquier proceso de reorganización posterior a los colapsos en las sociedades humanas, y en los sistemas complejos en general.

En lo particular del colapso en el que nos encontramos se abrirán oportunidades para sociedades potencialmente (y subrayo lo de potencialmente, no necesariamente) menos basadas en la dominación. Algunos ejemplos:

  •  Menos energía disponible significará menos dominación potencial (sobre este aspecto reflexionamos en profundidad en el texto).
  •  Pero además, la energía sería mayoritariamente de fuentes renovables, que son de un acceso más universal y menos competitivo.
  •  Sociedades menos complejas tendrán menos estratificación social.
  •  Crecerán otros formatos económicos entre las ruinas del capitalismo global, alguno potencialmente más justo.
  •  Sociedades más pequeñas se podrán gestionar mejor de forma democrática.
  •  Las viejas fórmulas, adaptadas a un mundo “vacío” como el del siglo XX, no sirven en un mundo “saturado” como el del siglo XXI. Esto abrirá la puerta a nuevas ideas, entre ellas muchas de carácter emancipador.

– Hubo un tiempo en el que ecologismo y pacifismo iban de la mano y se sobreentendía que los ecologistas y pacifistas eran más o menos la misma cosa. Ahora encontramos que, junto a un crecimiento del ecologismo y una madurez de sus planteamientos, hay un estancamiento o retroceso del pacifismo y que las agendas de los movimientos sociales no contemplan las principales reivindicaciones pacifistas. ¿A qué crees que se debe esta realidad?, ¿hay desencuentro entre pacifismo, antimilitarismo y ecologismo?, ¿entre el pacifismo y los otros movimientos sociales?

Creo que no hay un desencuentro entre el pacifismo y el ecologismo. En general, los movimientos ecologistas siguen siendo pacifistas. Creo que lo que ha ocurrido es que las campañas antimilitaristas han bajado varios enteros en las prioridades. Desde mi punto de vista, esto responde a dos factores. El primero es la urgencia y la dimensión descomunal de la crisis ambiental. El segundo es que, en nuestro contexto, las guerras parecen más lejanas en el sentido de que sentimos una menor capacidad de intervención en ellas. Cuando no ha sido así (como fue el caso de la II Guerra del Golfo) el ecologismo sí se volcó en las movilizaciones y lo hizo desde una perspectiva pacifista.

Donde sí creo que se ha producido un retroceso es en la interrelación del pacifismo con otros movimientos sociales. Esto también le sucede al feminismo y al ecologismo, aunque en menor medida. Una posible causa de esto es que los planteamientos pacifistas, feministas y ecologistas, no solo socavan las bases del capitalismo, sino también de nuestra vida más íntima y eso cuesta asumirlo mucho.

En todo caso, creo que la situación diferencial, en un gradiente descendente en la capacidad de influencia desde el ecologismo hasta el pacifismo pasando por el feminismo, también se explica por las opciones de cada uno de los movimientos. En el ecologismo se crearon organizaciones como Ecologistas en Acción, donde se integraron multitud de grupos diversos sin perder la autonomía, pero potenciando su capacidad de proyección. Además, la relación entre las organizaciones ecologistas es, en general, cordial y de búsqueda de confluencias. Ninguno de los dos procesos han sido la norma en el pacifismo y el feminismo, y creo que eso ha sido un error histórico.

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Antimilitarismo y elecciones municipales y autonómicas

Hasta ahora cuando llegaban las elecciones municipales y autonómicas se solía pensar que no era el momento del debate militarismo-antimilitarismo.  Se veían mucho más claro centrar este debate en los comicios generales y en las propuestas generalistas que “ofertaban” los partidos en liza (por cierto siempre referidas a pequeñas reformas cosméticas pero sin entrar en el nucleo de preguntas que el antimilitarismo formula a la sociedad.

Sólo algunos grupos intentaban que se reconociesen como importantes temas muy locales y pegados a sus preocupaciones habituales:  campos de tiro próximos, campamentos militares que molestaban, etc.  Pero un debate más general y pormenorizado no lo habíamos abordado con intenciones de trascender a la agenda de los partidos políticos con fuerza.

Hemos querido ofrecer un material que desvela que lo militar sí afecta al ámbito local y autonómico en gran medida.

Además, con la propuesta que os ofrecemos pensamos que cubrimos, al menos en parte, porque todo es susceptible de ser mejorado, el aspecto propositivo que ha de caracterizar al antimilitarismo y a la noviolencia.  Por ello hay un capítulo de 8 páginas que hemos titulado “Cultura de paz” en el que hay muchas propuestas para construir la paz desde municipios y Comunidades Autónomas tanto antes como durante y después de una guerra.

Como siempre, esperamos que os guste.

Además, agradeceríamos comentarios, enlaces con informaciones de nuevos temas a tratar, propuestas y correcciones para mejorar este trabajo.

Y también quedamos a la espera de que a algún grupo le interese el debate mediante una charla específica con los partidos de su zona.

Antimilitarismo y Elecciones Municipales y Autonómicas 2015 by Colectivo Utopía Contagiosa

 

 

 

 

 

 

 

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La acción vecinal consigue discretos logros contra el militarismo

3+spine+concertina+fold

Por Philo Nordlund

Fuente: El País

El ejército cuenta con innumerables privilegios en todos los ámbitos sociales y jurídicos. Incluso en el ámbito local y de las Comunidades Autónomas cuenta con privilegios como el no pago de impuestos, especiales capacidades de determinar el uso del territorio, usos exclusivos, etc.

Esto no es razonable, pero como tantas cosas que no tienen sentido, existe sin que nadie lo cuestione en serio y se perpetúa como una situación que parece normal, cuando no lo es.

Pero ocurre que contamos con ejemplos en los que la gente de a pié, sin necesidad de ningún político de esos que de vez en cuando (especialmente en época preelectoral) aparezca para hacer peticiones que el resto del tiempo ignora (y de paso hacerse una foto), se reúne por las buenas, se organiza por las buenas, lucha por las buenas con las armas noviolentas que tiene a su disposición y consigue que el ejército deje de hacer algo perjudicial que hacía hasta entonces.

Esto ha ocurrido en Guitiriz, nada menos que a 45 km de Lugo y con una población de casi 6.000 habitantes, donde la lucha vecinal ha obligado a los militares a retirar unas concertinas que habían puesto para “rodear” un campamento militar de 150 hectáreas que tenían sobre unos terrenos “cedidos” por el vecindario en 1944 (ya saben ustedes cómo eran esas cesiones entusiastas y gratuitas en plenos inicios de la dictadura).

¿Acaba aquí la cosa?

Para los puristas no, porque no lo han conseguido todo. De hecho no han logrado no ya la supresión de los ejércitos por completo, sino tampoco que los militares se larguen de Guitiriz. Tal vez tampoco podamos decir que los de Guitiriz sean conscientes antimilitaristas, ni que hayan actuado por otro interés que el propio. Pero salvo que encontremos el modo de acelerar los procesos históricos con algo parecido a un acelerador de partículas históricas, las cosas, sobre todo cuando afectan a tantas dimensiones de la vida y tan arraigadas costumbres,  poco a poco y sin descanso.

De momento los vecinos han empezado a decir que además de las concertinas que acaban de desterrar, les molestan los ruidos y el fastidio que causan los militares. Y encima, se pueden apoyar en su propio ejemplo, pues son ellos quienes han conseguido ya un primer paso con su propia acción y práctica.

Tal vez en la segunda tacada consigan quitarlos también.

Un ejemplo a seguir en otros lugares donde los militares también causan ruidos, molestias y fastidio social.

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Preparando la guerra

Puente+romano+y+mezquita

Por Ángel M. Felicísimo

 

Fuente: El País

Hoy vamos a darnos un homenaje de latinajos.

Dice una máxima acuñada por un tal Vegencio que si vis pacem praeparet bellum.  Gran verdad, especialmente verificada por nuestros más insignes mandamases, empeñados como se andan en traernos la paz y, sobre todo, en preparar la guerra.

Tenemos el envidiable honor de surtir de munición a mansalva al Golfo Pérsico, nuestro segundo cliente mundial después de los países de la OTAN.

A Bahrein, por ejemplo, le vendimos en el primer semestre de 2014 el equivalente a 21,6 millones de euros en munición. Teniendo en cuenta que el número de censados en dicho lugar recóndito (aclaremos para el general conocimiento de la población que Bahrein sale, amén de algún que otro cuento exótico, en los mapas y hasta en Google) es de 1.234.000 personas, contamos con el equivalente a 17,50 euros en munición española por bareimense, lo que se nos antoja algo elevado y hasta peligroso para la seguridad de aquellas ignotas y calenturientas tierras.
Pero eso no es todo: entre Arabia Saudí (nuestro segundo mejor cliente), Bahrein (el séptimo) y Omán (octavo) nos compran armamento por valor de más de 310 millones de euros en dicho semestre. Y nos podemos preguntar ¿qué uso piensan dar a este aparataje?

Ni que decir tiene que, sumadas las ventas de estos excepcionales clientes a las de los otros no menos meritorios distribuidos por el resto del globo, nuestras ventas de armas, como dijo Cicerón puppi ventis audiabatur.

De modo que la segunda parte de los latines del inicio del artículo la llevamos con estricta observancia, y preparamos la paz a base de lo que podría parecer el modo más torcido de llegar a ella: surtir de guerra a los demás, vendiéndoles armamento sin ton ni son y sin hacerle ascos al negocio con tal de llevar unas perrillas a casa con las que amortiguar los rigores de la crisis y hacer marca España.

De este modo hacemos verdad la primera y la segunda condición del latín comentado: hacemos la paz (nuestra) preparando la guerra (de los otros) y nos preparamos para la guerra (a los otros) haciendo el negocio de venderles armas y restar posibilidades de desarrollo con las que discutir, por ejemplo, el actual modelo mundial de statu quo que los convierte en unos pringaos y a nosotros en unos inteligentes comerciantes.

Ya dijo aquel otro que peculia non olet, cuando ganaba dinero de la pura mierda que (y con perdón de la grosería) vendía a los tontos.  ¡Lo mismo podría decir ahora todo el aparato puesto en funcionamiento por el militarismo patrio para enriquecer a unos pocos aquí preparando la paz y meternos a todos los demás en llevar la guerra a limes externo de nuestro propio imperio.

Y todos tan contentos y felizmente inconscientes, que risus abundat in ore stultorum , sin caer en la cuenta de que este negocio de las armas ahora tan de provecho, puede ser que sea pronto una manera insensata de preparar la guerra donde esperábamos traer la paz.

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Las descomunales inversiones de defensa de Correa

Inauguraci%C3%B3n+del+Instituto+de+Promoci%C3%B3n+de+Exportaciones+e+Inversiones+Pro+Ecuador

Por Cancillería del Ecuador

 

Fuente: Defensa.com

Rafael Correa acarrea entre otras sombras de su mandato, la de haber privilegiado al ejército frente a los gastos sociales y otras prioridades y demandas de la sociedad.

El mismo se ufana del buen trato a los militares en su mandato.

Pues con la Revolución Ciudadana se ha mejorado las condiciones laborales -aumentando las remuneraciones cinco veces más-, reforzando el equipamiento con la adquisición de 18 aviones subsónicos, 12 aviones supersónicos y 3 aviones logísticos Casa; además de la modernización para la Marina de Guerra y la Fuerza Terrestre

Contabiliza 1.718 millones de dólares en inversiones militares desde que asumió el poder, según sus propios cálculos.  Una cantidad inmensa, pero nada si la comparamos con el 3,29% del PIB que el país destina a gasto militar (más de 2.800 millones de dolares al año según el Balance Militar, una de las fuentes usuales para medir el gasto militar mundial ) y que le convierte en el primer país en porcentaje de PIB de América Latina.

Por hacernos una idea del despropósito, el capítulo de bienes y servicios del presupuesto de Ecuador de 2014 (el 7,3% del presupuesto de 2014) supone 2.500 millones de dólares aproximadamente,  lo que implica que la inversión militar producida por los gobiernos Correa serán equivalente al 68,23 % de todas las inversiones del Estado previstas para 2014.

Además de esto, Correa ha otorgado funciones al ejército más allá de la tradicional función militar de defensa exterior, militarizando otros aspectos de la seguridad humana que sin duda serían mejor tratados desde una óptica basada en el desarrollo humano y en la justicia social y no en la militarización de la propia idea de seguridad.

Seguramente graves problemas del Ecuador, como la minería extractiva que agrede a su pueblo, los derechos de los pueblos y comunidades campesinas e indígenas, la justicia social, empleo de calidad, educación, etcétera no se defenderán con las inversiones y el gasto militar (más bien a su pesar), pero ¿qué podemos decir de una política que defiende otras cosas e intereses distintos?

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La noviolencia tiene el doble de efectividad que la violencia

Fuente:  translatedweb.

Nos hacemos eco de una noticia antigua, marzo de 2012, sobre un libro titulado:  “Why civil resistence works.  The strategic logic of nonviolence conflict“, de Erica Chenoweth y Maria J. Stephan.

En ella dicen que han estudiado 323 intentos de cambio de régimen entre 1900 y 2006 y que las campañas violentas tuvieron éxito el 26 % de las veces, mientras que las noviolentas triunfaron en un 53 %.

Los casos son de todas las regiones del mundo, como se comprueba en un mapa disponible en esta url y que pertenece a Gobal nonviolent action database.

Las conclusiones van un poco más allá:

En realidad, No se me ocurre ningún país en el que un movimiento haya conseguido con éxito: usar la violencia para lograr un cambio de régimen establecer después una democracia y frenar el poder dominante del uno por ciento

Es decir, muchas revoluciones violentas han conseguido cambios pero no han sido profundos.

Cuando escribió La Conquista de la Violencia en los años 30, Bart de Ligt no tenía los datos acumulados por Chenoweth y Stephan, o los investigadores estudiantes del GNAD en Swarthmore, Georgetown y Tufts. Pero el revolucionario holandés aún estaba en lo cierto cuando escribió, “Cuanta más violencia, menos revolución.”

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¿Qué queremos defender?: la lucha contra la hepatitis C

En la imagen que encabeza este artículo se pueden ver los datos generales sobre la hepatitis C.  Hemos recogido la información de la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C.

Es de destacar que en este tema hay múltiples aristas:

  • Una es la propia responsabilidad del Estado:  Gran parte de estos cientos de miles de enfermos de hepatitis C en España de los que ahora  el Estado no se hace cargo fueron infectados en los hospitales públicos. Este virus no se transmite con facilidad. Se contagia por vía sanguínea: intercambio de jeringuillas, uso de material médico no esterilizado y, por supuesto, las transfusiones de sangre. Y durante décadas en España, hasta 1992, no fue obligatorio analizar las bolsas de sangre para detectar si el donante estaba infectado. Hay enfermas, como Aurelia G., que fueron contagiadas en hospitales públicos por medio de transfusiones de sangre contaminada cuando daban a luz.

Hemos escuchado decir a alguno de los afectados que este comportamiento del Estado se puede calificar de terrorismo de Estado.  Y pensamos que estamos de acuerdo.

  • Dos, el negocio.  Una píldora, fabricada por la empresa estadounidense Gilead vale 1.000 dólares.  Un tratamiento completo de 12 semanas oscila entre 84.000 y 168.000 dólares, en España entre 50.000 y 100.000 €.

 

Imagen tomada de smp.newshq.businesswire.com

 

Las ventas de su pastilla milagro contra la hepatitis C supondrán solo este año 1.277 millones de euros para Gilead. Tratar a todos los enfermos del planeta al precio actual de Sovaldi costaría más de 8 billones de euros, una cifra equivalente a la suma del PIB anual de Alemania, Francia, España, Reino Unido e Italia. ¿El coste real de producción del medicamento? Entre 50 y 100 euros por paciente: mil veces menos de lo que cobran por él. Aún incluyendo la inversión en la patente –un dato que Gilead no quiere dar– el sobreprecio sigue siendo disparatado.

Evidentemente, las empresas tienen derecho a recuperar lo invertido en sus investigaciones, pero ¿es ético y socialmente justo que el beneficio sea tan alto?  Gilead se convierte, en nuestra opinión, como una empresa que genera muchísima violencia directa y estructural.  Pensamos que el Estado debe legislar en estas situaciones para que prevalezca el derecho humano a la salud, a la vida.

Otros países, como India, ya han anunciado que fabricarán genéricos sin respetar la patente –a diferencia de España– porque lo primero es la salud de su población.

Denuncian que el Ministerio de Sanidad, con Ana Mato al frente,

Ha presentado una partida de gasto para la compra del fármaco de 125 millones de euros. Con esta cifra de gasto aprobada – dado que cada tratamiento que usted ha negociado con el laboratorio Gilead ha sido fijado en 25.500 €, – sólo van a poder ser tratados 4.902 enfermos. Es decir, el 1,63% de los afectados diagnosticados.
Es decir, si los 125 millones sólo alcanzan para el 1’63 % de los afectados, el total que se requiere es de 7.669 millones de €.  Como se ve una cifra muy importante, pero que supondría la defensa sanitaria de las 300.736 personas que sufren la enfermedad y no sólo del 1’63 % del que se va a ocupar el PP.  El PP lo considera inasumible.
Pero los afectados denuncian, con mucha razón, que otros gastos no les han parecido inasumibles:
Ustedes están empleando el dinero público para rescatar a la Banca con 60.000 millones de euros, las autopistas de peaje con 2.400 millones de euros, a la empresa ACS con 1.350 millones de euros por el almacén de Gas Castor y así una lista de rescates cuyo coste supera con creces los 80.000 millones de euros. Mientras estos rescates se llevan a cabo, el Ministerio que usted preside, deja al 98,37% de los afectados por Hepatitis C sin el tratamiento que científicamente ha demostrado que cura al 95% de los afectados por Hepatitis C.

Por nuestra parte, les comentamos a la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C que hay otros gastos superfluos e, incluso, socialmente perjudiciales, como los gastos militares, que se podrían reconvertir a la lucha contra la hepatitis C:

  1. Sólo los intereses que debemos abonar los españoles por la deuda contraída por nuestro militarismo en 2015 será de 171 millones de €.
  2. Para los Programas Especiales de Armamento, el Ministerio de Defensa, fuera de los Presupuestos Generales del Estado, para esconder este gasto tan antisocial, gastará en 2015, 950 millones de €.
  3. Dedicaremos a misiones militares en el exterior la friolera de 800 millones de € durante 2015.  Sin que ninguna de ellas mejore un ápice el nivel de vida, político o social de los países intervenidos.
  4. Una buena parte de los 17.606 millones de € ocultos del Gasto Militar para 2015 se podrían utilizar para la lucha contra la hepatitis C.  Aún así, sobrarían más de 10.000 millones de € para el militarismo escondido.
  5. A nadie le han consultado si queremos gastar en militarismo 502’5 € al año por persona.  Posiblemente si nos preguntasen si estamos dispuestos a gastar los 170’4 millones de € cada español en 2015 para luchar contra la hepatitis C, la respuesta sería muy solidaria.

Para terminar otra reflexión que nos lleva a plantearnos el caso en dos de sus aspectos más generales:

Sovaldi es solo el principio. En los próximos años es muy probable que lleguen nuevos medicamentos milagro contra el alzhéimer o el cáncer. Si nada cambia, su precio dependerá del máximo beneficio, no del coste de desarrollo ni menos aún de la competencia porque una patente médica es un monopolio en un mercado donde el consumo no es una opción. Es la bolsa o la vida: ¿cuánto estarías dispuesto a pagar por no morir?

Por otro lado, deberíamos preguntarnos, con carácter de urgencia, qué queremos defender.  ¿La patria, las fronteras, el status quo? o ¿la salud, la vivienda, el medio ambiente y los cambios hacia un mundo mejor?  ¿Cañones o mantequilla?  ¿Gastos militares o gastos sociales?

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