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Se multiplica por 18’77 el gasto en material antidisturbios: ¿quién es el enemigo?

Fuente:  Público.

En muchas ocasiones argumentamos que esta crisis económica y política que sufrimos nos está llevando, cada vez más, a preguntarnos quién es el enemigo.

La profunda crisis económica y social en la que vive España, ha provocado la multiplicación demanifestaciones y protestas de buena parte de la sociedad civil, que demanda un modo diferente de hacer política. El aumento de la conciencia crítica ciudadana no ha servido, por el momento, para que el Gobierno del Partido Popular varíe sus políticas, pero si para responder a este malestar con medidas que se traducen, por ejemplo, en el destino que el Ministerio del Interior dará a su presupuesto en los próximos años.

Así, se pasó de los 173.670 euros de 2012, a 3,26 millones de euros en 2013 en la partida destinada a la compra de “Material Antidisturbios y Equipamientos Específicos de Protección y Defensa”. 

Parece claro que el Gobierno no se alinea en el mismo frente que las personas en España.  Parece obvio que se alinea enfrente y con una actitud violenta y de enemigo declarado.  El aumento de 18’77 veces en material antidisturbio así lo manifiesta.

Una cantidad que servirá para reponer y modernizar el material que utilizan las unidades antidisturbios. Un material que incluye chalecos antibalas, gases lacrimógenos, porras, escudos, y pelotas de goma.  A su vez, la Generalitat de Catalunya anunció el pasado 12 de junio que los Mossos d’Esquadra dispondrían, ya para el mes de julio, de un camión policial equipado con varios cañones de agua y con un alcance de hasta 60 metros de distancia para dispersar a los manifestantes. Una imagen que, hasta ahora, en las calles españolas sólo era un recuerdo ligado a la Dictadura franquista y difuminado desde la Transición.

La Generalitat recuperará ahora los cañones de agua como un recurso aceptable ante la opinión pública, por mucho, que los medios de comunicación muestren cada día escenas de enfrentamientos entre policía y manifestantes, como se han dado en las últimas semanas en Brasil, Turquía o Egipto. Protestas dispersadas con el uso masivo de botes de humo, gases irritantes y lacrimógenos, y agua proyectada desde los cañones, a los que en ocasiones, se les añade colorante, que tiñe la ropa, o líquidos oleosos, que funcionan como auténticas bombas fétidas, y que sirven para marcar a los manifestantes.

Estos gastos los hacen con nuestros impuestos y contra los intereses y necesidades generales.  Sólo les interesa defender a las élites y a sus privilegios.  Si la política habitual no sirve para defender los derechos humanos, políticos y sociales;  si además los políticos habituales ya se encargan de cercenar las propuestas de cambios que pide la población y sólo las asumen cuando no les queda más remedio;  sólo nos queda la calle.

La calle está siendo usada de dos maneras:

  • -  para protestas.  Continuas, masivas, minoritarias, generales, específicas, de ida y vuelta como las mareas, …  En la mayor parte de los casos son pacíficas y llevan aparejadas actuaciones de propuestas en positivo, todas desoídas por los poderes.
  • -  para hacer política al estilo 15 M.  Miles de personas, todas las semanas, se unen en las calles, las plazas, los parques, …, para informarse, debatir, decidir y actuar.

Entre tanto, los políticos multiplican por 18’77 el gasto en material antidisturbios.  Parece que lo que queremos decir y lo que queremos proponer, al no encontrar hueco en los cauces habituales de la democracia y tomar la vía callejera, les molesta y les asusta.  Y se defienden.  Se defienden contra sus compatriotas, conciudadanos, votantes, vecinos, etc.

Les asusta la participación ciudadana, las ideas alternativas, las propuestas solidarias.

¡Qué pena de política al uso!

Los cuerpos de seguridad pretenden:

 “disolver a las multitudes con eficacia pero sin provocar grandes escándalos políticos deben poder disponer de un amplio abanico de medios que les permita una respuesta represiva gradual y flexible”. Es en esta respuesta donde se encuentra la generalización en el uso de las catalogadas como armas “no letales”. Una disuasión eficaz, sin un excesivo coste político y con unos materiales que empiezan a desarrollarse en los años 1960. De la mano de las fuerzas armadas de las grandes potencias, tienen como campo de pruebas países del Tercer Mundo. O, como es el caso de Palestina, se han convertido de forma directa en “un campo de experimentación para las empresas de seguridad y defensa israelíes”, donde se han probado, y utilizan, entre otro tipo de armas, la mayoría de ellas letales, balas y bombas fétidas. Un proyecto, el de las llamadas “bombas mofeta”, que comenzó a ser desarrollado en el año 2004 y que, como su nombre indica, reproduce de forma sintética el desagradable olor que segrega este animal. Una tecnología adoptada por la policía británica el pasado año y anunciada por Scotland Yard como un método eficaz para combatir los disturbios callejeros en las Islas.

Pero no sólo se encuentran dentro de esta categoría de armas las ya conocidas pelotas de goma, las pistolas y porras eléctricas o los cañones de agua, sino que se incorpora armamento desarrollado por programas militares para su uso directo en conflictos bélicos y en los que se han experimentado con armas diseñadas para incapacitar o repeler con una baja probabilidad de causar la muerte o daños permanentes a los oponentes. Entre este armamento destacan los fusiles láser y otras armas ópticas, capaces de provocar ceguera transitoria y/o definitiva, cañones de sonido, que aturden con la emisión de altas frecuencias al generar vértigo, espasmos, confusión mental y náuseas, o cañones de microondas que provocan quemaduras y dolor. A estos materiales, algunos de ellos, como los cañones de sonido, probados ya en protestas en Estados Unidos, se les unen otros, que parecen salidos directamente de la ciencia-ficción y no de laboratorios de los contratistas de defensa, como fusiles electromagnéticos -provocan ataques similares a los epilépticos-, pistolas de energía termal, que elevan la temperatura corporal, lanzadores de espuma, que inmovilizan a las personas pegándolas al suelo, o armas psicotrónicas, que pueden provocar trastornos mentales transitorios.

Estas armas, usadas en conflictos “de baja intensidad”, sirven también para disolver manifestaciones o reducir a detenidos por la policía, lo que deja entrever, como señala el Centre d’Estudis per la Pau, “la militarización de la policía” en cuanto a sus procedimientos de actuación y al tipo de materiales usados. Algunas de estas armas, las más pequeñas y manejables, como las pistolas Taser o las porras eléctricas, pueden ser incluso adquiridas fácilmente a través del comercio online, aunque en España esté prohibido su uso a particulares. A esta carrera por conseguir las armas “no letales” más novedosas y menos “dañinas”, se incorporan incluso los ayuntamientos que, como en el caso de algunos consistorios catalanes, se han interesado por adquirir camiones dotados con cañones de sonido.

Sean o no letales (lo cual es muy relativo) pueden producir  y producen graves daños en muchas ocasiones y no dejan de ser armas.  Cuando la clase política se defiende con armas, letales o no, de los ciudadanos a los que representan, o deberían representar, algo va muy mal en la política y quizá nos indica quién es el enemigo.

Y una última pregunta:  ¿puede este gasto ser considerado como una parte más del gasto militar?

Marcador

¿Qué pretende Utopía Contagiosa?

Por cortesía del Área de Cooperación de la Universidad de Valladolid, presentamos este video en el que nos preguntan qué es y qué propuesta tiene Utopía Contagiosa.

 

Estamos de suerte: la poli va a comprar cartuchos y vestuarios para sus nuevas actividades

Pintando+amaneceres

Fuente: Infodefensa

Si hace unos mesecillos informábamos que el Ministerio del Interior había presupuestado superar en más de un 1.780 % su presupuesto para material antidisturbios, pensando ya en lo escracheantes que nos íbamos a poner en un cierto momento, ahora sabemos que, además, han abierto un concurso para licitar la compra de “prendas de vestuario” y 3.500.000 cartuchos para sus “unidades de intervención policial”.

Los interesados en pertrechar a los maderos tienen de plazo para presentar sus ofertas económicas hasta el 22 de mayo, aunque es de suponer que ya tendrán más o menos claro a quién van a dar este negocio.

Ya vemos, estos buenos hombres se están armando para defendernos de nuestros enemigos. Ropa de choque con la que amedrentarlos, cartuchos con la que dispararlos, todo un lujo de fuerza.

En nuestro criterio gastar dinero en armas implica gasto militar por mucho que sean para la policía.

Ahora nos cabe la duda. ¿Quiénes son los enemigos de estos señores tan bien plantaos?, ¿seguirá siendo el enemigo interno, como cuando funcionaban a pleno rendimiento los tribunales de orden público? ¿será que se animan a luchar contra la violencia estructural, contra el paro, contra los recortes, contra el abuso bancario, contra la corrupción, contra la oligarquización del poder, y un largo etcétera? Y si se alinean con estos propósitos de lucha, ¿para qué narices necesitan armas y uniformes?

No entendemos nada.

Los desmanes del militarismo (1)

Pintando+amaneceres

FUENTE: Artículo publicado en el periódico semanal Es Hora por Utopía Contagiosa

El imaginario vigente en nuestro rancio patrioterismo militarista señala, no sin épica a tono, que el ejército es una de las mas gloriosas y abnegadas instituciones que nos podemos echar a la cara. Tan admirativa devoción viene acompañada de la sumisa admiración de las estruendosas manifestaciones (desfiles, exhibiciones aéreas y otros gestos) y por la exculpación a los desmanes que sus miembros realizan o han realizado, por inmorales o graves que sean o hayan sido estos, los cuales quedarán reducidos a actos de incontrolados o excepciones a la regla general

 Podríamos ejemplificarlo con la más reciente burriez militar: el vídeo recientemente difundido sobre los malos tratos y torturas ejercidas por efectivos militares españoles a un detenido irakí en Dinawiya allá por 2004. En el momento en que se tuvo publicidad nnegable de tal desmán, se aprestó la vocera del PSOE, Doña Trinidad Jiménez, a lamentar el hecho, a pedir, “si aun estamos a tiempo” el castigo de sus culpables, pero sobre todo a enfatizar las bondades de nuestro ejército y de sus misiones en el exterior, declarando la admiración del PSOE por el ejército y aclarando que estos hechos aislados no tienen nada que ver con la dicha institución. Llamativamente, el vídeo que desvelaba torturas quedó en flor de un día y ha sido devorado por el silencio posterior y, a lo que parece, empantanado ante una supuestamente independiente investigación por parte de la “justicia militar” (qué contrasentido que ellos tengan jueces propios y se juzguen a sí mismos). Ya nadie habla de ello. Los medios de comunicación cómplice miraron para otro lado y los políticos extractivos que soportamos se dedicaron a sus peleas urgentes y alejadas de la preocupación ciudadana.

 Podemos a ello sumar el papel exaltado de la televisión publica ante las manifestaciones religiosas de la semana santa malagueña, dando una cobertura inmodesta a la Legión (si, la Legión) procesionando con el “Cristo de la buena muerte”, con elogios nada recatados a este cuerpo militar tan poco conocido en sus actuaciones en el exterior de todos los tiempos, desde que el General Millán Astray, ese novio de la muerte que amenazó a la intelectualidad, la creó, hasta nuestros días.

 ¿Llama a alguien la atención la falta de criterio de nuestros informadores sobre temas de defensa?¿Alguna vez han tenido en sus “informaciones2 una fuente que no sea el pripio militarismo?¿Han oído un análisis alternativo de los hechos?¿No son agasajados mimados por el Ministerio de Defensa?

 Llama la atención la desbordante falta de información y el ensordecedor silencio de nuestros medios de comunicación, el desinterés culpable de nuestros políticos y sus preferencias temáticas, el irresponsbale silencio de las instituciones formales, de los “agentes sociales” y de casi todo el aparataje “académico” e “intelectual” hacia los desmanes del militarismo propio (nos aprestamos a señalar antes de que el cacareo argumental nos lo indique, que por otra parte no es ni peor ni diferente al de los otros militarismos mundiales, sino uno mas de sus ejemplos) y la complacencia en un sistema militar que consume ingentes recursos económicos (recursos por otra parte disfrazados sin que casi nadie los critique, a pesar de conocerse de sobra el escándalo de que algo más de 7 de cada diez € gastados en defensa son opacos al control presupuestario, o de que arrastremos una deuda de más de 32.000 mill. de € por culpa de la compra de armas pensadas para agredir a otros pueblos, deuda que crece año tras año) en detrimento del avance de los derechos y el desarrollo humano de nuestra sociedad y del resto del planeta.

 En el año 2003, el Colectivo Gasteizkoak publicó un pequeño texto en la editorial ZapAteneo (“La abominable cara oculta de los ejércitos humanitarios”) donde detallaba no una ni cien de las muy frecuentes violaciones de derechos de nuestras fuerzas militares patrias y de las de los demás en sus acciones en el exterior. Por dicho texto pudo enterase quien quiso de diversos ejemplos de maltrato de los ejércitos humanitarios, incluidos los patrios, que superan el centenar de casos. No mereció, en general, ningún respingo en las conciencias de nuestros bienpensates apolo-getas de la intervención humanitaria y no hemos oído (salvo que se nos haya escapado) que se haya realizado ni una sola comisión de investigación en el Parlamento, o al menos de carácter interno en los ejércitos o en el Ministerio de Defensa, para esclarecer estos casos. En 2008, el mismo Colectivo Gasteizkoak volvió a la carga demostrando con datos y explicaciones puntillosas de violaciones sistemáticas de derechos humanos y violencia sexista (“los ejércitos humanitarios. La violencia sexista militar” editorial ZapAteneo) que tampoco ha tenido la atención necesaria. El periodista Gervasio Sánchez ha denunciado torturas militares españolas en diversos foros, mereciendo consiguientemente el calificativo de radical e impresentable, poco cómodo a los círculos oficiales del bien, y desde luego poco escuchado, cuando no denostado, por éstos.

 Tampoco ha llamado la atención la opinión de la portavoz de la ONU Theres Gastaud en 1996 “las naciones unidas carecen de un sistema judicial y por tanto no pueden hacer nada. Son los países de donde proceden los soldados, es decir, la justicia nacional de cada estado implicado la que debe castigar a los cascos azules que han tomado parte en los ataques…” (El Correo 05-12-1996).

 Junto con los poco edificantes casos de malos tratos cometidos durante las diversa guerras donde nuestros disfrazados soldados jugaron a la ayuda humanitaria, tenemos casos en los últimos tiempos de tropelías en maniobras que han dado lugar a incendios en zonas forestales y agrícolas (hemos contado más de 10 en los últimos cinco años), de timos y estafas cometidos por mandos militares para cobrar subvenciones, dietas indebidas o mordidas a partidas de alimentos o similares, de vejaciones sexistas cometidas hacia compañeros o compañeras, de sobrevuelos de naves militares sobre pueblos que han mostrado un cierto ánimo independentista, de opiniones debidamente dosificadas de mandos militares, casi todos en la reserva como no puede ser menos, mostrando sus nostalgias por esos espadones de la dictadura o advirtiendo de la aplicación manu miliari del artículo 8 de la Consitución para salvaguardar la indisoluble unidad territorial, diversas corruptelas y mordidas dadas con motivo de los suministros de petróleo o alimentos, “corbatas” y sobresueldos que otros funcionarios no pueden ni soñar, molestias a las poblaciones olvidadas de la mano de Dios cometidas en simulacros de acciones militares contra pueblos enemigos, y un largo etcétera. ¿son, por casualidad, todo casos aislados?¿No marcan, cuando menos, una rara tendencia?

 Son muchos los escándalos sobre los que se ha pasado página de forma rápida y a menudo sin investigación por medio, a pesar de tratarse de verdaderos e inaceptables desmanes que serían intolerables en cualquier institución no armada de nuestra sociedad. ¿Por qué este trato diferente?

 Queremos con este artículo iniciar una serie de articulos sobre las actuaciones poco edificantes de los ejércitos. Pero hacerlo no fijándonos únicamente en la actualidad, que también, sino en los tiempos pretéritos, porque sostenemos que esos desmanes son una constante. Es más, son una característica del militarismo y de la defensa militar. Precisamente una característica que desmiente el papel salvícfico, benéfico y justificativo de los ejércitos.

 Los ejércitos son un mal. Hacen el mal. Sirven al mal. Y bien haríamos, como recomendó en su día nada menos que Albert Einstein, en deshacernos de ellos en beneficio de la propia humanidad.

 ¿No resulta asombroso y turbador que ninguna fuerza política del marco parlamentario se proponga en su práctica política la desmilitarización de la defensa, o al menos la reducción de esta al máximo posible?, ¿No aparece bochornoso el melífluo entreguismo de nuestros políticos a unas fuerzas armadas que no nos defienden de lo que la sociedad quiere defender? ¿Miedo, respeto o complicidad? Que cada uno escoja.

 Vayamos a recordar, a lo largo de cinco o seis artículos, el corolario de desmanes de los ejércitos desglosando algunas de sus más memorables actuaciones contra los derechos de los muchos.

 

Defensa venderá su “finca de la Vega” en Oviedo para financiar la venta de armas

Fuente: La nueva España

A preguntas de IU en el Senado, el Ministerio de Defensa ha aclarado que no piensa ceder la finca de “La Vega” (en Oviedo) al ayuntamiento, sino que la va a vender al mejor postor para sacar el máximo posible de dinero y con ello financiar sus ventas de armas.

No podemos decir que Defensa haya dado una contestación muy clara del asunto, juzguen por sí:

“la fórmula empleada por el Ministerio de Defensa para determinar el futuro de las instalaciones de la Vega consistirá, en su caso, en llevar a cabo el mismo proceso que se sigue con todas las infraestructuras de la defensa”

Y bien, ¿qué han contestado en realidad? Pues si uno tira hacia atrás y ve cuál ha sido la famosa fórmula hasta ahora comprueba que piensan vender al mejor precio que puedan sacar.

Apunten el dato: en parte la financiación de la deuda militar por compra de armas inmorales se va a financiar, fuera de presupuestos, mediante la venta de bienes militares.

En general Defensa “vende” sus bienes de todo tipo y se queda con el precio, a pesar de que muchos de los bienes del amplísimo catálogo militar (el primer terrateniente español) fueron o bien fruto de expropación, o de uso continuado sin un título claro, o de otras fórmulas por las que en realidad quedarse con los terrenos no les costó nada o por las que pagaron un precio a sus dueños para afectar dicho bien a un destino determinado.

Cuando esto ocurre en lo civil, lo suyo es que los bienes o bien revierten a un fin útil, o el dinero sacado va a la caja general (no a la de cada ministerio) o bien, si se trata de expropiación, se llega a un proceso de reversión por el que los bienes en su día “expropiados” pueden volver a sus antiguos dueños, ya que no sirven al fin que justificó su expropiación.

¿Cómo adquirió Defensa las instalaciones de La Vega?  Apunten el dato:

La “finca” de “La Vega” encierra una antigua fábrica de armas. La finca (120.000 metros cuadrados) se requisó con dinero del estado (no del Ministerio de Defensa) se cedió en su día a la empresa Santa Bárbara para que fabricara sus ingenios militares. Dicha fábrica es la más antigua de Oviedo de las que quedan en pie. Se construyó sobre los restos de un antiguo monasterio.

Pero hay otro dato más: la estrecha relación del ayuntamiento de Oviedo y la fábrica. La podemos leer en la obra de Santos A. Cañal Álvarez publicada por el Real Instituto de Estudios Asturianos en tres tomos del que nos interesa el tercero, que recoge una serie de documentos históricos que demuestran la relación existente entre el Ayuntamiento de Oviedo y la fábrica, con el ayuntamiento siempre promoviendo la fábrica y apoyándola para que fuese un polo de desarrollo en Oviedo.

Lo suyo, nos parece, es que ahora tales instalaciones, tanto por historia y patrimonio cultural como por justicia, revirtiera al ayuntamiento y no que se venda por el ministerio para comprar más armas.  Esto es lo que deberían reivindicar, ayuntamiento, partidos políticos, sindicatos y asociaciones vecinales.

¿Hará falta un movimiento cívico que rescate estas instalaciones para el pueblo y que impida su venta para comprar armas?

Violencia cultural: Nuevas Generaciones alienta las denuncias anónimas

Left+Hand+Rotation

Fuente:  Público.

Los cachorros de la derecha de Castellón, al parecer chicos muy neutros e imparciales (tal vez más de lo primero que de lo segundo) han tenido una idea ocurrente donde las haya: Promover la denuncia anónima por parte de los alumnos contra los profesores que “adoctrinen” en las aulas.

“Me quieren adoctrinar. Que no te líen”, dice la campaña con la que pretenden, ha farfullado uno de ellos, acabar con “las imposiciones ideológicas en algunas aulas” y contra los excesos y abusos que se dan, dicen, en la libertad de cátedra por parte de algunos profesores.

Huele en torno a este asunto a caza de brujas, a inquisición y a expedientes de pureza de sangre que da miedo. ¿Volverá nuestra derecha ultramontana a las andadas?, ¿represaliarán de nuevo al cuerpo docente, como antaño, para los mismos fines?

Se nos ocurren tantos ejemplos de verdadera y obscena intoxicación ideológica a lo largo del siglo XX y, sin ir más lejos, en este mismo mes (léase la vergonzosa proclama de una profesora de religión o de doctrina social de la iglesia o algo así en el CEU, o las no menos escandalosas proclamas diarias en los colegios segregacionistas del Opus) que no acertamos a ver la oportunidad de esta campaña burda y dañina.

¿Saben estos niños que este tipo de propuestas se han dado en zonas en conflicto que han acabado en terribles consecuencias, como en Serbia y Bosnia, en Israel y otros?

¿Buscan estos niños de pepé atizar fuegos por fortuna olvidados ya?¿Pretenden polarizar más a la sociedad?

¿No es el suyo un claro ejemplo de violencia cultural, de imposición ideológica, de burriez casposa?

Muere José Luis Sampedro

manos+arriba+esto+es+una+crisis

El día 9 de abril se ha hecho público el fallecimiento de José Luis Sampedro. No quiso que se conociera esta noticia hasta que lo incineraran. Su compañera ha pedido que se le llore lo menos posible y que se siga luchando lo máximo posible.

Reproducimos la carta que hizo llegar el 15 de mayo de 2011 a Democracia Real Ya, un testimonio vital y una invitación a la lucha.

Queridos amigos:

Ante la imposibilidad de asistir a vuestra convocatoria, deseo con estas líneas manifestar mi adhesión a la iniciativa ¡Democracia real ya! Naturalmente interpretando la palabra “real” como adjetivo referido a realidad y no a realeza.

Hace unos meses me uní a Stéphan Hessel prologando su panfleto Indignaos. Era un llamamiento a no aceptar sin más la tiranía del poder financiero y el abandono de los valores que encarnaba nuestra civilización (Europa). Poco después, Rosa María Artal tomó el relevo y bajo el título Reacciona nos invitó a unos cuantos estudiosos a profundizar en las razones para actuar frente a la crisis económica, política y social del sistema.

Ahora es vuestro turno, mucho más importante. Me ilusiona ver que los receptores del mensaje, muy certeramente, habéis comprendido que no basta con indignarse, que es necesario convertir la indignación en resistencia y dar un paso más. El momento histórico impone la acción, la movilización, la protesta, la rebelión pacífica. El llamamiento a indignarse no debe quedarse en un best-seller fácilmente digerible por el sistema y así lo estáis demostrando con esta convocatoria.

Por eso me adhiero a vuestras reivindicaciones, hago mío el manifiesto, me solidarizo y deseo un clamoroso 15-M. Pero sobre todo, os animo a avanzar en la lucha hacia una vida más humana. Los medios oficiales no se van a volcar con vosotros y encontraréis muchos obstáculos en el camino, pero está en juego vuestro futuro. El 15 de mayo ha de ser algo más que un oasis en el desierto; ha de ser el inicio de una ardua lucha hasta lograr que, efectivamente, ni seamos ni nos tomen por “mercancía en manos de políticos y banqueros”. Digamos NO a la tiranía financiera y sus consecuencias devastadoras.

José Luis Sampedro”

Comunicado conjunto de Ecologista en Acción y Utopía Contagiosa sobre la feria de armas a celebrar en Madrid desde el 12 al 15 de marzo

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NO A LA CELEBRACIÓN EN MADRID DEL

IV SALÓN DE TECNOLOGÍAS DE LA SEGURIDAD Y LA DEFENSA.

 Con alarmante apoyo institucional, se tiene previsto celebrar en el recinto de IFEMA de Madrid, durante los próximos días 12 al 15 de marzo, el IV Salón de las Tecnologías de la Seguridad y la Defensa “HOMSEC”, una feria de venta de armas y de encuentro entre el complejo militar-industrial y las administraciones españolas y de otros Estados.

Desde Ecologistas en Acción y el Colectivo Utopía Contagiosa queremos mostrar nuestro absoluto desacuerdo con la celebración de este evento con el apoyo oficial y público que reciben con los impuestos de todosde la ciudadanía, y denunciar el constante aumento de las inversiones militares y el poder de las industrias de la defensa.

El gasto militar y la producción y venta de armas son tremendamente insolidarios y desproporcionados, por lo que deben ser reducidos y reorientados hacia gastos socialmente justos y a una tecnología y producción al servicio de un cambio del sistema enfocado al decrecimientohacia la satisfacción de las necesidades humanas considerando los límites del planeta:

  1. El gasto militar español, contando tanto el del presupuesto del Ministerio de Defensa como el disfrazado en partidas de otros ministerios o en créditos y compromisos extrapresupuestarios supera en 2013 los 28.000 millones de €, de los que más de 7 € de cada 10 están ocultos y disfrazados de gastos sociales.
    Las deuda pública comprometida con la industria militar por los gobiernos de Aznar, Zapatero y Rajoy supera los 32.000 millones de €. Esta deuda se ha generado para adquirir programas de armamento innecesarios que nos empobrecen.
  2. La industria militar española está entre las diez mayores del mundo.
    Esta posición española tiene graves consecuencias para la seguridad mundial.  Al exportar armamento de forma indiscriminada a regiones y países en conflicto, o con órdenes políticos tiránicos, se convierte a España en exportador de conflictos y en un potencial enemigo de quienes padecen el uso del armamento español.
  3. La fabricación de armamento ha hecho depender a muchas regiones del Estado del monocultivo militar y armamentístico, evitando su desarrollo humano y sostenible y sometiendo su futuro a la espiral de venta de armas. 
  4. Los intereses financieros se han centrado en la venta de armas y en el ejercicio de la violencia armada como un instrumento no sólo de obtención de beneficios exagerados e inmorales, sino de dominación internacional al servicio de sus intereses, que no son los de todos. La banca española es uno de los principales financiadores de la industria militar, detrayendo de la inversión y el beneficio social los recursos prestados al complejo militar industrial.
  5. Aún cuando la industria militar genera muchísimos beneficios a sus accionistas, no genera beneficio social. Se estima que los retornos de la inversión militarista son inferiores en 1,5 veces a los de cualquier inversión civil productiva (no se entiendo muy bien esto).
  6. La industria militar es ampliamente depredadora de recursos y fuertemente antiecológica lastrando el futuro.
  7. La sostenibilidad de la industria de armamentos se sustenta en las fuertes subvenciones y ayudas públicas (en España con partidas de apoyo desde diversos ministerios además del de Defensa) y en la necesaria venta de armas al exterior, lo que la constituye en una industria ineficiente, insolidaria y que nos priva de la capacidad de una economía alternativa.
  8. Es altamente llamativo el trasvase de personajes pertenecientes a la industria militar al mundo político y desde éste a la industria militar. Podemos citar los casos del actual Ministro de Defensa o del actual Secretario de Estado de Defensa, así como del ex ministro Julián García Vargas.

Las organizaciones ecopacifistas hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que muestre su rechazo y repulsa a este evento, exijan que ni un euro de los presupuestos públicos se destine a esta feria que nos envilece, y proponemos:

  • la lucha contra el gasto militar y la objeción fiscal contra el gasto militar en la próxima campaña de la renta como instrumentos de rechazo público del gasto militar
  • la apuesta por la desmilitarización de la defensa y el uso para fines sociales de los recursos destinados a mantener el militarismo.

 

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía abre diligencias a Sánchez Gordillo por ocupar una finca militar

Nino+non+aver+paura+a+sbagliare+un+calcio+di+rigore

Fuente: El País

Fue en verano de 2012 cuando jornaleros del SAT ocuparon la finca militar de las Turquillas, en Osuna (Sevilla) para dar un toque de atención sobre los efectos de la crisis y la insolidaria ocupación de la tierra por parte del ejército.

Ese acto tuvo lugar poco después de las otras acciones noviolentas encabezadas por el SAT en supermercados, las cuales nos dieron una verdadera lección de lucha social y de honradez política a todos y desenmascararon no pocos comportamientos políticos tradicionales, de esos que no sólo no nos representan, sino que pretenden representar al poder descarnado con todas sus vergüenzas frente y por encima de la gente.

La acción de Sánchez Gordillo y los activistas que ocuparon la finca militar ponía el dedo en la llaga del papel que tiene en este proceso de empobrecimiento de la sociedad y de enriquecimiento de los que mandan, el ejército, uno de los principales terratenientes del Estado, que teóricamente está ahí para defender a la sociedad y no para someterla.

La acción, a todas luces legítima, utilizó las metodologías noviolentas e indicó un camino de la acción política que los políticos tradicionales rechazan. ¿Será por eso por lo que se les ve el plumero, se desvelan sus intereses extractivos y por lo que la sociedad desconfía de ellos? El propio presidente de la Junta de Andalucía calificó la acción de barbaridad (calificativo que nos parece a nosotros de un cinismo inmenso) y un alto dirigente de IU dijo que compartía el fondo pero no la forma (lo cual es rizar el rizo de la hipocresía), de modo que quedó claro el límite de nuestros bienpensantes políticos oficialmente de izquierdas y de sus propuestas de cambio (cambiazo más bien).

Ahora un juez andaluz quiere procesar a los activistas de la noviolencia por usurpación y los ha citado a declarar el 4 de abril.

No es por nada, pero, hablando de usurpación, podríamos indagar cómo adquirió la finca aquella el ejército, en qué condiciones, para qué fines y preguntarnos si su título es justificable hoy en día, con lo que está cayendo, o si no va a ser hora de que los ejércitos se desprendan de su patrimonio para devolvérselo a la sociedad precisamente ahora.

No nos imaginamos que el juez sea tan crédulo como para pensar que Gordillo y los otros ocupantes tenían intención de usurpar nada, y no más bien de ejercer de forma novedosa y visible la crítica al sistema inamovible de privilegios que nos machaca.

Esperamos que el día que los activistas del SAT declaren ante el juez no nos salga ningún otro interesado en defender los intereses de los señoritos justificando la represión a la lucha social. De hecho, si actuar como éstos es delito, muy mal podemos hablar de una ley que sirve sólo a los poderosos.

¿Por qué el el desarme no es una estrategia prioritaria del pacifismo antimilitarista?

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Fuente: Publicado por Utopía Contagiosa en el periódico semanal Es Hora

En la primera semana de Febrero hemos conocido la propuesta de EEUU de pactar con la Federación Rusa una reducción adicional de sus arsenales nucleares para rebajarlos a la mitad de su potencial actual. Según la delegación estadounidense que negocia el tratado de desarme entre ambas potencias, aún en el caso de que la Federación Rusa no acepte esta propuesta, EEUU está dispuesta a reducir unilateralmente sus arsenales desde las 1800 ojivas que permite el convenio en negociación, hasta las 1000, cantidad que a los estrategas militares americanos les parece suficiente para asegurar su modelo de defensa basado en la disuasión nuclear, lo que de paso les ahorrará no menos de 8000 millones de dólares al año.

También hemos tenido conocimiento de las probables pruebas nucleares realizadas por Corea del Norte como respuesta a la política estadounidense, o de las preocupaciones de Estados Unidos por la más que probable capacidad de Irán para la producción de armas nucleares, o por lo caliente que puede ponerse la situación entre India y Pakistán por la posesión de este tipo de armamento por ambos países. Podríamos sumar a estas preocupaciones las que genera la muy probable posesión de armamento nuclear de Israel y su política militarista y engrosar la lista de peligros planetarios con otros tantos estados mundiales proclives al enfoque militarista de las relaciones entre los pueblos.

En realidad la potencia del armamento nuclear de los países que tienen este armamento implica la capacidad de cargarse el planeta varias veces, lo que probablemente es una de las principales amenazas a la paz mundial. Si a ello sumamos los arsenales de armas químicas o biológicas y los varios arsenales de armamento sofisticado que poseen los más de 160 ejércitos del mundo la paz que son capaces de garantizar los Estados y sus ejércitos parece muy poco confiable.

Ante este panorama tan poco alentador, las propuestas de desarme pretenden reducir los grandes arsenales mundiales de armamento con capacidad para aniquilarnos a todos y, de paso reducir el enorme peso que soportan en el gasto militar que necesitan para asegurarse ventajas frente a los demás. Propuestas como las de suscribir un tratado mundial de control de armas, o las negociaciones entre las principales potencias para llevar a cabo reducciones pactadas de sus arenales, deben emprenderse en esta idea de desarme, entendida no tanto como quedarse sin armas o transitar hacia un modelo de seguridad no basado en la amenaza del uso de la guerra o en los ejércitos, como en reducir algo la loca carrera de armamentos y generar algo de ahorro.

Si el desarme se comprende desde las estrategias de las grandes potencias y su interés en mantener un cierto statu quo que garantice un asumible nivel de “disuasión”, nos llama la atención la interesada confusión que desde ciertos medios periodísticos y centros de pensamiento militar hacen de estos “desarmes” a los que asimilan a una aspiración histórica del pacifismo y, por tanto, con una contribución a la paz desde el militarismo imperante.

El desarme no es una estrategia pacifista ni forma parte prioritaria de la agenda política pacifista, sino de la de lo Estados y la del enfoque violento actual de las relaciones internacionales. El pacifismo no aspira únicamente a reducir las armas, ni pretende consolidar políticas militares de disuasión basadas en el uso y amenaza de la fuerza militar. Aún celebrando toda reducción de armas posible, no aspira a consolidar la defensa armada ni se rinde al fatalismo de sostener el status quo como un interludio entre guerras. El pacifismo no pretende consolidar el militarismo sino transformar la defensa y desmilitarizarla. Ni siquiera en el supuesto (imposible desde los límites de la idea de desarme) de que los Estados reduzcan mucho sus fuerzas nucleares o las supriman por completo, o de que suprimieran todas las fuerzas armadas, sería suficiente si no se desencadena a la vez un proceso de empoderamiento social y de lucha radical contra la violencia política, económica, cultural, estructural, etc. que forman parte sustancial de nuestro orden mundial. El problema no es únicamente el armamentismo, la abundancia de armas, la existencia de ejércitos organizados. El problema es más bien que el mundo que es capaz de defender cualquier defensa militar es un mundo de dominación y violencia, alejado por tanto de una idea de paz con contenidos, que se basa más bien en la idea de seguridad humana y en la construcción de sociedades justas y armónicas con la naturaleza.

El desarme es una estrategia de los Estados. La estrategia del pacifismo es el transarme, del que en España tan poco se oye hablar. El transarme, aún viendo necesaria toda la reducción posible del armamentismo, no se conforma con el desarme, sino que aspira a transformar la defensa y desmilitarizarla, a reconvertir el gasto militar a necesidades sociales, a reconvertir la investigación militar y la industria militar a investigación científica enfocada al desarrollo humano y en tecnologías e industrias que promuevan el desarrollo sostenible, a cambiar la mentalidad violenta por la mentalidad negociadora y noviolenta, a sustituir la idea de paz como preparación de la guerra por la idea de paz como lucha por la justicia social y coherente con el medio natural.

Veamos las diferencias principales en un cuadro comparativo:

Desarme

Transarme

Objetivo final

Mantener un nivel de disuasión mínimo.

Mantener el status quo

Desmilitarizar la defensa.

Promover cambios radicales en las relaciones entre los pueblo

Objetivo Parcial

Reducción de armas a un nivel pactado

Evitar el perfil más duro del militarismo y armamentismo.

Ahorrar gasto militar

Reducir progresivamente el poder del militarismo

Reconvertir a fines socialmente útiles los efectivos e industrias militares

Aumentar progresivamente el poder de la noviolencia

Objeto de la defensa

La defensa se establece frente a las manifestaciones más extremas de la violencia directa

Se defiende el paradigma vigente de dominación y violencia

Se enfoca la lucha social contra la violencia directa, estructural, cultural y sinérgica.

Se promueve un cambio hacia el paradigma de cooperación y noviolencia

Sujeto de la defensa

Estado y su diplomacia

Ejércitos y sus alianzas

Relegación de la sociedad en tema de defensa

La sociedad en su conjunto

Empoderamiento social y     movimientos sociales de base

Metodologías

Ejécitos

Guerra por otros medios

Lucha social,

noviolencia

El pacifismo contrapone a la idea de defensa militar la idea de defensa social y busca en el empoderamiento de la sociedad y el transarme (quitar poder gradualmente al modelo miliar de defensa y dotar en paralelo de poder a la cultura de paz y a un modelo noviolento de defensa) las principales agendas para llevarlo adelante. Claro que eso implica la apuesta alternativa por otro paradigma del que hablaremos en otro momento: El paradigma cooperación-noviolencia.

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