Archive for créditos extraordinarios

Un nuevo ciclo inversor en armas

Por Ejército de Tierra

Fuente: El Economista.

Lo veníamos sospechando y anunciando. Nuestros dirigentes políticos y los señores de la guerra estaban muy contentos y esas alegrías suelen preludiar tristezas donde más duele al común de los apaleados mortales.

Lo veníamos advirtiendo: al escándalo de una burbuja de deuda militar impagable (más de 30.000 millones de euros) que nos provocó el ciclo de inversión en armas iniciado por el PP en tiempos de Aznar y continuó con pasmosa fidelidad el PSOE en los de Zapatero y, de nuevo, el PP del pasmoso Presidente Rajoy y su ex-ministro Pedro Morenés, le iba a suceder algo peor.

La codicia de los señores de la guerra es casi insaciable, e insondable la comprensión hacia sus demandas por parte de nuestro partido militarista tácito, con miembros adscritos en todo el arco parlamentario.

Ahora la Ministra de Defensa ha lanzado la noticia, como quien lanza una bomba.

Defensa confirma que lleva tiempo preparando un plan quinquenal de inversión en armas para “reactivar el gasto en armamento militar” (reactivar debe leerse como figura retórica) y “potenciar las nuevas tecnologías y modernizar y dinamizar la industria y su tejido.”

Un plan de esfuerzo inversor con cinco años de duración.

Obsérvese el crudo y descarnado realismo con el que nos explican sus intenciones. En el enunciado de lo que se pretende no aparece la idea de defender a la sociedad, que es justamente lo que aparentemente justifica el colosal gasto militar español. No. El ciclo inversor en armas es más caprichoso. Lo hacen para reactivar el gasto militar, para modernizar la industria militar, para dar pasta flora a sus amiguetes, no para defendernos.

Estamos trabajando para impulsar un ciclo inversor en el que se incluirán nuevos programas como adquisiciones que no necesariamente tienen que estar integradas en los planes especiales de armamento (PEAS) y que sin lugar a dudas supondrá un cambio de paso y de ritmo en la industria de defensa española. La idea es reactivarla.

¿Se fijan? Reactivarla, como si estuviera tiesa. Como si el PP no la tuviera en estado de excitación febril. Cuando, hace unos días, el Presidente de la TEDAE nos acaba de explicar que la industria de defensa durante la crisis ha salido triunfadora, ha ganado más de un 10´2%, como informa Infodefensa.

La Ministra, que se está especializando en decir naderías, dijo además

Una nación sin una industria eficaz, inteligente, competitiva y a la vanguardia de la innovación sin duda alguna es un país débil. La industria tiene que adaptarse al nuevo escenario tal y como está dispuesta a hacer

Fíjense que la frase en sí no dice nada. O nada específico. Es una generalidad que vale tanto para una industria que fabrique veneno como para otra que fabrique tecnología biomédica.

Es evidente que la inteligencia, la innovación y las otras zarandajas son objetivos estratégicos para cualquier sector productivo, pero para el bien común no da lo mismo que el dinero se use para una u otra cosa. Si la industria en la que buscamos eficacia es la que queremos que sea “competitiva” vendiendo armas a troche y moche, resulta que el perjuicio social es alarmante, pues incentiva y exporta guerras y busca un enriquecimiento que ni es socialmente útil, ni es equitativo, sino lucrativo para cuatro listillos y generador de inseguridad humana para el resto.

Si en vez de en cañones invertimos en mantequilla, en desarrollo humano y en derechos en serio, ocurre todo lo contrario: crece el bienestar social, decrece la desigualdad, se construyen nuevos consensos más inclusivos, se acorta la distancia entre los que más tienen y los que más sufren, se rompe el elitismo, se abordan los verdaderos problemas de la sociedad y se ataca el círculo vicioso que nos ata al malestar social que nos impone esta elite egoísta y calamitosa. ¿Se dan cuenta de las muy sólidas y persistentes razones que tienen los que mandan para invertir en cañones, no en mantequilla?

Añadió la Ministra que España va a cumplir cuanto antes su compromiso de elevar su presupuesto de Defensa al 2% del PIB (ojito al dato, ya no se habla de elevar el gasto militar, sino el Presupuesto de Defensa, que es una pequeña parte del gasto militar).

No lo hacemos porque lo haya pedido Donald Trump, lo hacemos porque se pactó en 2014 con los demás países socios de la OTAN y porque el gobierno tiene el compromiso de mantener la seguridad y la integridad de su población.

Ya lo ven, para ayudarnos. ¡Menuda ayuda!. Nos quieren mantener seguros, íntegros y sobre todo esquilmados y sin derecho a decidir, que es lo suyo, para que no nos volvamos molicie, que ya saben ellos que somos incorregibles. Habrá que preguntarse si no habrá alguien más y diferente dispuesto a darnos un poco de ayuda, pero en otra dirección, que a estos ya les tenemos vistas las intenciones.

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El Consejo de Ministros autoriza tres nuevos acuerdos con compromiso de gasto militar

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Por Carmen Alonso Suarez

Fuente: La Moncloa.

Luego dirán que nuestro gobierno no trabaja.

Hasta en el puente de la Constitución han celebrado un nuevo Consejo de Ministros, que alguien tiene que quedarse al frente mientras los demás sestean.

Y aprovechando el Consejo de Ministros del 7 de Diciembre, han adoptado tres medidas relacionadas con compromisos de gasto militar.

  • La primera, un acuerdo “autorizando el contrato de ejecución de obras de la quinta gran carena del submarino “Galerna” (S-71), por importe de 43.260.000 euros, que se distribuirán en cuatro anualidades, desde 2017 a 2020.

Nótese la sutileza de que de 2017 quedan exactamente 24 días desde el 7 de diciembre, lo que quiere decir que este dinero referido a 2017 o bien ya se lo han calzado o bien se lo van a pulir en los pocos días que quedan. ¿Dinero contemplado en los Presupuestos Generales del Estado?, ¿un nuevo compromiso extrapresupuestario?. No lo podemos asegurar.

En cuanto al beneficiario de este generoso acuerdo, es NAVANTIA, la  ruinosa y mimada empresa estatal en la que se va enterrando con tanta liberalidad el dinero de los contribuyentes para tapar la chapucera fabricación de ingenios tan innecesarios como caros e ineficaces. Pongamos por ejemplo los S-80 (actualmente renombrados S-81 Plus en un intento de olvidar que los S-80 originales no flotaban) que son (más bien el no tenerlos aún) el motivo de tener que gastar en la “quinta” gran carena del Galerna para que se mantenga a flote mientras llegan los esperados submarinos S-81 Plus.

La adjudicación se llevará a cabo de acuerdo con lo previsto en el Convenio entre el Ministerio de Defensa y la empresa NAVANTIA S.L., por ser el astillero de esta empresa en Cartagena el adecuado en España, por experiencia y capacidad, para acometer una obra de estas características.

  • La segunda, la autorización del “Acuerdo Marco para el desarrollo de actividades de apoyo al sostenimiento de las aeronaves de la Armada, así como los contratos derivados”, por un importe máximo de 47.040.000 euros, con una financiación distribuida en tres anualidades (2018-2020).

En este segundo caso, la pasta se le va a dar a empresas privadas, porque al parecer la Armada no tiene la preparación adecuada ni las instalaciones para llevar a cabo estos trabajos “complejos”.

Lo dice así el Consejo de Ministros:

Mediante este contrato se pretende paliar las carencias de personal para la gestión del segundo escalón de mantenimiento de aeronaves, que cuenta con un reducido espacio en sus instalaciones y falta de equipo, por ello se hace necesaria la contratación de empresas privadas, que disponen de la capacidad tecnológica, instalaciones, bancos de prueba y personal cualificado y experimentado necesario para realizar aquellas tareas más complejas.

En este segundo caso hay otra particularidad: el acurdo es prorrogable “por un período equivalente a su duración inicial”. Es decir, que en realidad no es para tres años, sino para seis, tres sutilmente condicionados a una prórroga que no dudamos que se ejercitará y que en realidad compromete gasto militar por este concepto para un período muy largo de tiempo, encadenando con ello las políticas de futuros gobiernos.

  • El tercer acuerdo hace relación a la celebración del “Acuerdo Marco para la adquisición de repuestos de vehículos Pizarro”, por un valor máximo estimado de 14.876.033´04 euros y duración de tres años prorrogables por otros tres.

Este mantenimiento también se adjudicará a empresas privadas, mediante concurso.

La explicación de la necesidad de este nuevo acuerdo que compromete por largo plazo gasto militar es la siguiente

Debido a la necesidad de continuar con el mantenimiento preventivo y correctivo de los vehículos “Pizarro”, y al objeto de conseguir un alto grado de operatividad por parte de las unidades en las que dichos vehículos se encuentran encuadrados, así como de disponer de dotaciones y niveles de repuestos en las distintas unidades, centros y organismos, usuarios y logísticos, responsables de su mantenimiento, resulta necesario proceder a establecer un acuerdo marco para la adquisición de piezas de repuesto para estos vehículos.

En total, tres acuerdos más a sumar al ingente gasto militar aprobado con presupuestos prorrogados, que suman otros 105.176.033´04 euros. y condicionan gasto militar al menos hasta 2020 (prorrogable).

¿Tendrán reflejo estos gastos “plurianuales” en las partidas de los Presupuestos Generales del Estado de 2018 que el PP parece que ya está pactando con PNV y Ciudadanos (no sabemos si alguien más)? Se admiten apuestas.

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2´67 millones de euros más para el PEAS de los vehículos 8×8

Ad-hoc+Mosaics.

Allied Joint Force Command Brunssum

Fuente: La Moncloa

El Consejo de Ministros del 17 de noviembre permitió comprometer otra partida más de gasto militar para los programas especiales de armamento (PEAS).

En este caso encubierta en el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

La nota del Consejo de Ministros dice así:

… se autoriza al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad a celebrar con la Unión Temporal de Empresas denominada Indra Sistemas, S.A.- Santa Bárbara Sistemas, S.A.- Sapa Operaciones,S.L. (UTE vcr 8×8) una primera adenda al convenio de colaboración para la ejecución de programas tecnológicos asociados al futuro vehículo de combate sobre ruedas 8×8.

Esta nueva autorización aumenta la financiación del programa en 2.671.680 euros, hasta un presupuesto total de 91.969.680 euros.

Estos 91.969.680 €, maravíllense, son sólo para los 5 demostradores tecnológicos, según informa Infodefensa.  Suponemos que serán prototipos.  Y no está mal el asunto, cada prototipo o demostrador tecnológico nos sale por casi 20 millones de €.  Y aún no son operativos, ni nada.

La fase de producción está prevista para 2019.

También aumenta el plazo máximo de ejecución del expediente, que se extiende hasta el 2 de noviembre de 2018.  Es decir, otro nuevo atraso en la entrega de la industria militar que se caracteriza, con tozudez, por su impericia.

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Nuevo engaño militar: aumentar el presupuesto militar con presupuestos prorrogados

El Gobierno aprovecha la prórroga de los presupuestos generales de 2017 para comprometer gasto militar por la puerta de atrás, como hizo en 2015, cuando tuvo que prorrogar los presupuestos de 2014 con su gobierno “en funciones”, y también en 2016 a falta de tener un gobierno votado en el Parlamento.

La suma del compromiso de gasto aprobado hasta ahora es escandalosa, al menos 864,41 millones de euros para 2018 y 1.748’82 millones de € en total (las partidas de CNI y los compromisos con NAVANTIA no detallan la cifra de gasto en los acuerdos del Consejo de Ministros).

ConceptoImporte (en millones de €)Estimación 2018
Para convenios de asistencia sanitaria con entidades privadas (privatización de la sanidad que debe prestar ISFAS) para 2018 y 2919 (Consejo de Ministros de 6 de octubre de 2017)971´69485´84
Combustible 2018 y 2019 (Consejo de Ministros de 13 de octubre)711´29359´55
CNI para renovación tecnológica e inversiones en infraestructuras (Consejo de Ministros de 27 de octubre de 2017)INDEFINIDOINDEFINIDO
Aumento de gasto para el INTA para equipamiento para el Centro de Investigación aerotransportada de Las Rozas en Lugo (Consejo de Ministros de 27 de octubre de 2017)3´423´42
Gastos plurianuales para armamento y tecnología militar compartida con UE, para 2018 a 2020 (Consejo de Ministros de 3 de noviembre de 2017)6´491´62
Acuerdo con el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad para celebrar contrato con Navantia para la Quinta adenda al convenio de colaboración existente (Consejo de ministros de 3 de noviembre)DESCONOCIDODESCONOCIDO
Acuerdo para adquisición de munición para el ejército para cuatro años (Consejo de Ministros de 11 de octubre de 2017)55´93 13´98
Totales1.748´82864,41

Nos encontramos con que Rajoy, que no cuenta con mayoría para aprobar presupuestos en 2017, ya ha comprometido, por si acaso, partidas que no están previstas en la prórroga ahora decretada de los presupuestos de 2017. Pero también ha comprometido, sin pasar por autorización parlamentaria alguna, gastos para 2018, 2019 y hasta 2020, condicionando así la política futura de cualquier gobierno.

Estas mejoras presupuestarias no son las únicas que ha introducido Rajoy para el año que viene. En Febrero de 2017 autorizó un gasto extra de 420.000 euros, 210.000 para 2017 y 210.000 para 2018, para que los militares mejoraran su inglés y en mayo de 2015 otros 139´1 millones para tres años para contratar transitoriamente servicios e infraestructuras de telecomunicación para la información de la defensa I3D.

El escándalo, lo decíamos al principio, se repite al menos desde 2015, en que Rajoy, con presupuestos prorrogados e imposibilidad de pactar unos nuevos, se fue saltando la regla de congelación de gasto, vía acuerdo del Consejo de ministros, con aumentos de dicho techo para lo militar.

En Consejo de Ministros de 11 de diciembre de 2015 se permitió aprobar partidas plurianuales para defensa 17´35 millones de euros para servicios de mudanza del Ministerio de Defensa, y de 21,39 millones para adquisición de misiles Envolved Sea Sparrow, junto con un partida para 2016 a 2018 de 89,29 millones de euros autorizados a Industria para financiar vehículos de combate 8×8 y Fragatas F-100, a los que podemos sumar los 60´17 millones autorizados en Consejo de Ministros de 4 de diciembre de 2015 para pago de organizaciones internacionales de carácter militar y operaciones en el exterior.

Y también en 2016 usó el mismo truco para aprobar en Consejo de Ministros de 21 de octubre de 2016 106 millones de euros más para gasolina y otros 16´7 para comida de lata ; más otros 25´6 millones para inversiones del INTA en antenas durante los años 2017 a 2019, otros 115´92 para restauración en 2017 y 1´5 más para auxiliares de servicio y control del Ministerio de Defensa, en el Consejo de Ministros de 16 de septiembre, también en funciones.

Se ve que el gobierno de Rajoy, a falta de hacer política para resolver los problemas de la sociedad, aprovecha los consejos de ministros del último cuarto del año en que prorroga los presupuestos para aumentar los compromisos de gasto militar, como si no pasara nada (de hecho no pasa porque no tenemos una oposición dispuesta a criticar en serio la política militar).

Y el año no ha acabado. ¿Qué más podemos esperar? Es cosa de repasar los sucesivos Consejos de Ministros.

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6.494.000 € de sobregasto extrapresupuestario para Defensa para las partidas plurianuales

Imagen de Ferruccio Zanone

Fuente:  Infodefensa.

Mientras todos los Ministerios están temblando porque no podrán aumentar sus presupuestos en 2017 para cubrir sus necesidades por motivo de la prórroga que ha decretado Rajoy al no tener apoyos para elaborar unos nuevos presupuestos para 2017, el Ministerio de Defensa se frota las manos.

Ahora son los programas plurianuales en los que participa Defensa, un total de 7 programas que aumentarán su gasto en 6.494.000 €.  De ellos:

  • 385.200 € serán para 2017,
  • 2.375.300 para 2018,
  • 2.643.500 para 2019,
  • y 1.090.000 para 2020

Son varios los aspectos que queremos comentar de esta noticia:

1.-  La mala planificación, habitual, en el Ministerio de Defensa, que necesita 385.000 € para cuadrar las cuentas de 2017 en los gasto plurianuales.  Deben ser tantos estos gastos y de tan difícil seguimiento que ni ellos mismo se aclaran de qué y cuándo han de pagar.

2.-  Vemos lógico que si hay que pagar gastos plurianuales para el 2018, año en que parece que vamos a funcionar con presupuestos prorrogados, se dediquen los 2.375.300 € necesarios, pero nos parece ilógico que Defensa reciba un adelanto de los años 2019 y 2020.  ¿Por qué, si aún no es necesario realizar los pagos, si faltan 1 y 2 años, respectivamente?  Nos parece ilógico que Defensa disponga de esos 3.733.500 € durante todo el 2017.  ¿Qué va a hacer con ellos dado que no van a tener que pagarlos hasta 2019 y 2020?  Posiblemente sacar intereses de algún banco, o utilizarlos para pagar armas, o utilizarlos para tapar cualquier pufo del Ministerio.  ¿Quién sabe?

3.-  Los programas que se beneficiarán de esta subida del gasto militar serán tanto nacionales como internacionales:

  • European Secure Software Radio (ESSOR), que tiene como objetivo definir y desarrollar a nivel europeo la arquitectura del software básico de las radios tácticas mediante software (SDR).  Participan España Finlandia, Italia y Polonia.
  • Programa ETAP (European Technology Acquisition Programme)
  • El proyecto nacional Munición Aca 155 Altas Prestaciones para desarrollar diversos proyectiles de artillería de calibre 155 mm para el Ejército de Tierra
  • Cyber Situation Awareness Package (Cysap).  Programa de la Agencia Europea de Defensa que pretende proporcionar a los oficiales y otros responsables de la toma de decisiones información para desarrollar una comprensión clara del abanico de amenazas existentes en el ciberespacio.  También pretende dotar de personal competente, procedimientos efectivos y plataformas tecnológicas para gestionar riesgos en una operación militar.
  • Siramis II (Signature Response Analysis of Multiinfluence Mines).  Para mejorar el entendimiento de la interacción entre buques y minas anti-influencia.  También de la Agencia Europea de Defensa, realizado por Alemania, España, Francia, Holanda, Noruega, Polonia y Suecia.
  • Apos.  Programa de la Agencia Europea de Defensa para la navegación en ausencia de señal en entornos urbanos.
  • Demostrador Instrumental de Firma Infrarroja (DIFI), un sistema de medición de firma infrarroja de buques y aviones.
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Nuevos datos corregidos sobre Gasto Militar en el Estado Español

La realización anual del estudio sobre el Gasto Militar que llevamos haciendo desde 2012 es un trabajo arduo por varias causas:

  • La dificultad de encontrar datos en el maremágnum de cifras que son los presupuestos
  • La dificultad de entender los presupuestos en sus múltiples presentaciones y con la terminología técnica que se utiliza
  • La voluntad política de ocultación de una gran parte del Gasto Militar
  • La falta de referentes políticos y económicos con criterios contrastados y consolidados. Dicho de otro modo, muchas veces pensamos que estamos abriendo brecha y que es muy fácil que cometamos errores.

Hoy tenemos que pedir disculpas por un error grave de concepto que ha supuesto que durante años, sin intención, nos equivocáramos con las cifras que hemos ofrecido.

Mucha gente ha confiado en nuestros análisis y criterios y nos sabe mal habernos equivocado.

El problema ha sido parte de la contabilización de la Deuda Militar.  Durante muchos años hemos defendido que el Estado genera Deuda Militar no sólo con las actividades del propio Ministerio de Defensa, sino con las de otros ministerios y partidas presupuestarias que contribuyen al Gasto Militar evaluado con criterio OTAN.  Ahora lo seguimos defendiendo.

Sin embargo, hemos de reconocer que hemos cometido un error de concepto al contabilizar como parte del Gasto Militar anual uno de los tres tipos de Deuda Militar que hemos descrito y cuantificado habitualmente.  Seguimos defendiendo que se deben computar en el Gasto Militar anual la deuda militar extraordinaria porque estos gastos se realizan fuera del presupuesto y, por lo tanto, han de sumarse a los gastos presupuestados.  En uno de ellos el Tribunal Constitucional nos ha dado la razón y, por ello, el Ministerio de Defensa se ha visto obligado a aflorar los gastos en PEAS (Programas Especiales de Armamento) en su presupuesto de 2017.  También consideramos que se debe incluir en el Gasto Militar la parte militar de los intereses que genera la deuda que cada año es necesaria para poder ejecutar los presupuestos.

En cambio, pensamos que nos hemos equivocado al sumar también la que nosotros denominamos Deuda Militar Ordinaria porque ésta es la cuantía en la que nos hemos de endeudar para poder abordar los gastos presupuestarios de Defensa, con lo que queda reflejada en los gastos presupuestarios.

Resumiendo, e intentando solventar los errores que hemos cometido, os ofrecemos un resumen de las principales cifras del Gasto Militar español de los años 2015, 2016, 2017.  Y pedimos a toda la gente que ha confiado en nosotros disculpas, confiando en que, con juicio crítico, sigan valorando nuestro trabajo.

Una vez subsanado el error se puede comprobar que las cifras sobre Gasto Militar siguen siendo igualmente escandalosas y hacen necesario un control parlamentario y una auditoría independiente.

He aquí los datos corregidos:

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Gasto militar español 2017 revisado: 34.068’29 millones de €, 4’46 veces el gasto militar oficial

Fuente:  Elaboración propia.

Llega el momento de elaborar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.  Para ello es necesario que en los debates nos ocupemos, aunque sólo sea un rato, en recordar que muy lejos de lo que se dice en los informes oficiales de que España sólo gasta 7.638’54 millones de € en el Ministerio de Defensa, nuestros datos dan fe de que realmente el Gasto Militar español para 2017 va a ser, siguiendo los criterios contables de la OTAN, de, al menos, 34.068’29 millones de €.

La diferencia entre ambas cifras:  26.429’75 millones de € es Gasto Militar escondido en otras partidas presupuestarias, en otros ministerios, en gastos extrapresupuestarios, en la deuda militar, etc.  Es decir, el gasto militar real es 4’46 veces el gasto militar oficial.

¿No es necesaria una auditoría independiente de este gran engaño del Gasto Militar?

Gasto militar 2017 revisado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Los números rojos de Navantia y el rescate de la industria militar hunden la SEPI y hundirán las regiones dependientes del monocultivo militar

Exponaval+2012

Por Jesús Fernández García

Fuente: EconomíaDigital

Del desastre sin paliativos ni excusas que es Navantia, la empresa mimada de la industria militar española, nos hemos ocupado por extenso a lo largo de años.

Desastre que tiene que ver con sus pérdidas de vértigo y su mala gestión, con su mala calidad, con su inmoral negocio en sí y con el trasiego de favores y puertas giratorias que soportan, contra viento y marea, la empresa pública con el dinero de todos y en beneficio de unos poquitos.

El Estado, amén de mandar de viaje a ministros, monarcas y otras autoridades menores y disponibles para que vendan los productos de Navantia, ha cooptado alcaldes y autoridades incompetentes (en la materia, se supone) para que, cerrando los ojos o tapándose la nariz, hablen parabienes de este negocio y ha comprado titulares periodísticos para que nos expliquen la gran mentira, un nuevo ejemplo de agnotología militar, de lo requetebueno que es vender armas de Navantia, aunque sea a Arabia Saudí, para nuestra seguridad y para bajar las cifras del paro.

Las terribles y engañosas cuentas de Navantia

Y de buenas a primeras nos enteramos por las cuentas anuales de 2016 presentadas por la SEPI que en 2016 Navantia acumuló (a pesar de las inmejorables ayudas públicas) unas pérdidas de 303 millones de euros, la mayor deuda de todas las empresas publicas españolas.

Navantia se convierte así en un agujero negro (y bastante opaco) que arrastra las cuentas públicas al desastre. ¿Hay que agradecérselo a alguien en concreto?

Según otro medio, las cuentas de Navantia implican que ésta está en una situación que obligaría a su disolución aunque han empleado un truco contable para evitarla.

Así informó a su vez a finales de junio Economía Digital.

Para más aclaraciones de la desastrosa situación de Navantia, la Oficina Nacional de Auditoría (órgano adscrito a la IGAE) dice  en su informe de auditoría de las cuentas de SEPI, páginas 4 y 5, que

En el informe de auditoría del Grupo Navantia, el auditor llama la atención sobre las notas 3 y 22 de la memoria, que describen la situación patrimonial del Grupo. El patrimonio neto a efectos mercantiles de la Sociedad Dominante del Grupo Navantia se sitúa en 23.393 miles de euros a 31 de diciembre de 2016 y, por tanto, en situación patrimonial de disolución, en aplicación del artículo 363.1.e) de la Ley de Sociedades de Capital. El Consejo de Administración de la Sociedad Dominante, celebrado el 15 de marzo de 2017 aprobó la solicitud a SEPI, su accionista único, de un préstamo participativo por importe de 90.000 miles de euros. Con fecha 28 de marzo de 2017 ambas sociedades firmaron el contrato del referido préstamo, que ha sido desembolsado en la misma fecha. Considerando este préstamo participativo y teniendo en cuenta el patrimonio neto a efectos mercantiles, a 31 de diciembre de 2016, la Sociedad Dominante no se encuentra en causa de disolución, sí se encuentra en situación patrimonial de reducción de capital obligatoria, en aplicación del artículo 327 de la Ley de Sociedades de Capital, por lo que durante el ejercicio 2017 la sociedad tendrá que tomar medidas tendentes a conseguir el equilibrio patrimonial.

Es decir, traducido al idioma autóctono de quienes ni sabemos de finanzas ni usamos corbatas y camisas de seda, Navantia debería disolverse, pero como el dinero es de todos y a sus administradores les cuesta muy poco, unos cuantos (casualmente los causantes y cómplices del desastre) han decidido auto-otorgarle a Navantia (osea a ellos mismos y a los intereses que representan) un préstamo para camuflar las cuentas y permitir un nuevo salto en el vacío, algo así como un rescate como los que salvaron el negocio de los accionistas de los bancos pero ahora aplicado a la industria militar (que también es casualidad que sea una de las que financia la banca armada).

Más deuda a nuestras costillas y más gasto militar

¿Significa eso que nos va a salir gratis la broma de este “reflote” (véase la metáfora marítima que elegimos para más rechifla) de la industria de muerte?

Pues no. Significa monda y lirondamente más gasto militar, porque ¿adivinan de dónde saldrá el pastuco del préstamo de camuflaje?

¿Han pensado que de los presupuestos? Pues acertaron. Lo dice así el diario La Información y nos pone sobre la pista para anotar en 2017 dinero camuflado de gasto militar en la SEPI y para vigilar el presupuesto de 2018, donde es previsible que vuelvan a repetir la jugada

En los Presupuestos Generales de 2017 se concede a la SEPI una aportación de 1.210 millones para avalar a sus diferentes empresas, una cifra idéntica a la de 2016. El Gobierno, además, prevé que la Sociedad estatal acabe el año en pérdidas, con un resultado negativo de 149 millones.

El desastre productivo de Navantia

Pero este aspecto económico no lo es todo en el caos de Navantia.

Su eficacia productiva es inigualable.

Navantia nos ha empobrecido vendiendo al Estado unos submarinos que no flotan y han debido ser revisados innumerables veces.

Revisiones que han implicado aumento de la factura de producción de los mismos y aumento de la factura de reparación de los actualmente en uso para alargar su vida útil hasta que los nuevos ingenios de Navantia tengan a bien emerger del fondo marino donde los sitúa la incompetencia del personal “altamente cualificado” del que alardea el escalafón militarista, desde la ministra hacia abajo.

En efecto, el inicial proyecto de submarinos de Navantia supondría un coste de 1.796 millones de euros, pero ya vamos, sumados los sobrecostes del propio submarino y los gastos que ha implicado para reparar los antiguos y mantenerlos en uso, 3.013 millones de euros, según informamos en febrero de 2017. Y según el Secretario de Estado en su intervención en el Congreso para informar sobre los Programas Especiales de Armamento del pasado 2016, estas cantidades sólo permitirán poner en el agua el primero de los cuatro submarinos previstos, sin que se sepa el coste de los otros tres restantes.

Pero los errores de diseño de Navantia no son exclusivos de su empeño en submarinos con sobrepeso y alcanzan a otros productos de la naval, como los barcos de la clase Camberra que quiere vender a Australia, o el BPE Juan Carlos I como ya explicamos en otra entrada de mayo de este año.

¿Qué suerte habrían corrido las comarcas de Cádiz, Ferrol y Cartagena si el dinero invertido en mantener Navantia se hubiera invertido en reconversión y desarrollo?

Las cifras no engañan. Navantia ha recibido varios miles de millones del erario público en concepto de ayudas, subvenciones y aportaciones para mantenerla en pié.

La sola suma de las pérdidas de Navantia en los últimos diez años (pérdidas que cubre el Estado al margen de las ayudas y encargos que realiza a esta empresa) es escalofriante, con una media anual de más de 250 millones de euros y sin un plan viable de salida.

La explicación que nos han dado es que con ello contribuían a la cuestión social de Murcia, Cartagena y Ferrol, ampliamente dependientes de la industria naval militar.

Muchos de los contratos de Navantia no han tenido una finalidad, dijo un anterior Secretario de Estado de Defensa, desde el punto de vista militar, pues lo “encargado” o no se necesitaba o se podía conseguir mejor fuera, sino industrial, para fortalecer el sector naval militar.

Si contabilizamos todas estas ayudas, subvenciones, dinero invertido en encargos, sobrecostes de sus productos y dotaciones de pérdidas ¿no podría haberse cortado la sangría antes e invertido todo este dineral tirado a la basura para desarrollar de forma alternativa estas regiones?

Lo militar ha supuesto para Cartagena, Murcia o Cádiz dependencia, no progreso ni desarrollo y mantener incólume esta dinámica no puede sino condenar a estas regiones a más dependencia y peor futuro.

¿Por qué nadie reclama ese cambio de rumbo?

Si de lo que se trata es de sostener la viabilidad de las regiones referidas, ¿por qué no se invierten los más de 300 millones de perdidas de Navantia no en mantenerla viva, sino en el desarrollo de estas regiones?

¿Por qué no se incentiva una reconversión radical de Navantia y sus tecnologías hacia fines socialmente útiles y sectores sostenibles?

La respuesta es más que sencilla. Porque lo que se busca no es el desarrollo de estas regiones, sino el negocio lucrativo de unos pocos.

Paro y Navantia

Las cuentas anuales de Navantia de 2016, bastante edulcoradas, por cierto, nos aportan un dato más:

  • La plantilla de Naviantia a 31-12-2016 era de 5.296 personas únicamente.
  • La cifra de negocio de Navantia en 2016 ha sido de 710´08 millones de euros.
  • El resultado de Navantia en 2016 ha sido de 229,74 millones de euros.
  • Las inversiones en inmovilizado durante 2016 han sido de 170 millones de euros.
  • El patrimonio de Navantia se ha contabilizado por valor de 341,29 millones de euros.
  • Ha obtenido donaciones y subvenciones (principalmente de la Comunidad de Murcia, el Ministerio de Industria y la UE) por importe de 3,9 millones de euros.
  • el pago total de personal ha sido de 311´36  millones de euros, lo que equivale a un sueldo medio de 58.791 euros, cifra que, a la vista de las tablas salariales de su propio convenio, no cobra ni siquiera el 10% de su plantilla y que sobre la cifra de negocio anual supone un 43% de aquella.

Estas cifras despejan, a su vez, la idea de que Navantia ofrece mucho trabajo, únicamente 5.296 personas en unas regiones que cuentan con una población parada de cerca de 200.000 personas en la región de Cádiz (un paro de más del 33% de su población activa), más de 130.000 personas en la región de Murcia (cerca del 20% de parados) y con un paro en la comarca de Ferrol de 6.100 personas, un 24% de su población activa.

Navantia no es, vistas las cifras, ni una solución parcial al paro desmesurado y producto de una ínfima inversión en desarrollo de estas regiones.

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El desbarajuste de los Programas Especiales de Armamento (PEAS)

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POr US Air Force

Fuente: Bez

Hay muchas maneras de explicar el desbarajuste y la ruina económica que los Programas Especiales de Armamento (PEAS) están suponiendo para las arcas públicas y con ello para la sociedad.

Nosotros lo hemos contado en términos de deuda inmoral e ilegitima en un texto de 2013 en el que explicamos el origen, el crecimiento y el despilfarro que son estos programas armamentistas.

Del artículo que realiza Beatriz Yubero en el portal colaborativo BEZ, podemos sacar algunas notas que, sin ser novedosas,vuelven a poner sobre la mesa el despropósito de estos programas de armas.

1.- Dice la comentarista que los programas especiales de armamentos, cuyo origen hay que situar en el primer gobierno de Aznar, son fruto de los compromisos adquiridos por el PP y el PSOE como consecuencia de nuestra entrada en el club militar OTAN. Ello señala dos extremos que habitualmente pasan desapercibidos:

  • Que sin la OTAN nos los podríamos haber ahorrado
  • Que son una imposición ilegítima. No podemos decir si fruto del interés de la industria militar europea y estadounidense de ganar siempre y a cualquier precio, o si por la imposición de la élite política (nuestra y ajena) de meternos en la senda de una cada vez más militarizada y unidimensional política económica, abocada a llevarnos a esta especie de bola de nieve imparable de gasto militar y militarismo sin retorno, pero al fin y al cabo, fruto de un interés que no era el nuestro.

2.- Señala el artículo, casi sin quererlo decir (al menos así) que si hay dos grandes culpables políticos de estos programas son los pactos bajo cuerda de los años 90 entre PP y PSOE, pactos que se han demostrado inamovibles y no cuestionados y que nos indican uno de los puntos esenciales de la ilegitimidad de estos programas: no responden al interés general, sino al interés de esa oligarquía extractiva de políticos de la casta en generar gasto militar inútil

3.- Cuenta el magnífico compromiso de deuda que nos sepulta. 23 programas comprometidos solemnemente en nombre del estado con previsión de pago total a 2030, que nos supusieron una deuda de 37.000 millones de euros, de los uqe se han pagado 8.000 aproximadamente y por lo que el MInisterio de Industria ha pagado unos siniestros créditos (a interés cero, algo que obvia el artículo) de más de 10.000 millones de euros previos a la fabricación de estos programas de armas y que la industria militar debe devolver una vez fabrique estos ingenios (se le ha olvidado a la articulista señalar con suficiente claridad que cuando esto ocurra, los programas habrán adquirido un espectacular precio porque habrán sufrido sobrecostes como consecuencia de encargos suplementarios de mejoras, o de que los encargos, quien sabe si por descuido o malicia, se hicieron a medias, sin contratar por ejemplo, los sistemas electrónicos de los aviones que se solicitaban, etcétera).

4.- Los programas de armamentos no sólo eran ilegítimos en el origen, sino que además, durante su ejecución la ilegitimidad se ha reforzado más, pues los negociadores permitieron tanto sobrecostes como encargos innecesarios, pero bien favorables a los intereses del complejo militar-industrial (dice el artículo ” Sobre estos programas siempre ha planeado la sombra de los sobrecostes y del exceso en el número de unidades encargadas. De hecho, el Tribunal de Cuentas llegó a denunciar costes excesivos …y poca diligencia por parte del Ministerio de Defensa (en época de Morenés) a la hora de penalizar a las empresas por sus retrasos, lo que hubiera servido para rebajar las facturas“)

5.- Señala que, a pesar de que el desastre que estuvo a punto de llevarnos al precipicio al inicio de la crisis era tal, el Ministro puertagiratorio Pedro Morenés renegoció el precio final de los programas para comprometer que fuera de 30.075 millones de euros, aunque en unas negociaciones tan opacas que probablemente podemos encontrarnos con algún caramelo envenenado ( según la articulista “Hubo pocas explicaciones sobre cómo se hizo esa renegociación y sobre los criterios que se siguieron“)

6.- Además, cuando la troika vino a rescatarnos, y para evitar que acabáramos como Grecia, intervenidos a lo bestia, los gobiernos de Rajoy procedieron a realizar un fraude contable, ocultando esta deuda impagable, para lo que acudieron a sacar de los PGE toda referencia a los mismos a fin de que no computase como déficit y de paso para evitarse la crítica social (se olvida la articulista de comentar que esta política tan curiosa la llevaban ejerciendo indistintamente los gobiernos del PP y el PSOE con anterioridad).

7: Ocultándola pero no eliminándola, porque por la puerta de atrás ha seguido pagando ingentes cantidades a la industria militar por medio de una fórmula ilegal (declarada así por el propio Tribunal Constitucional) consistente en emitir créditos extraordinarios con cargo a deuda pública (osea, generando más deuda aún) mediante decretos ley ad hoc para pagar a la industria militar.

8.- Agustín Conde, el actual Secretario de Estado de Defensa, ha explicado a los diputados de la Comisión de Defensa que la deuda actual (unos 21.000 millones de euros) resulta igualmente impagable y difícilmente asumible, a pesar de lo cual la decisión del gobierno (apoyado en esto por Ciudadanos y PSOE) es pagarla (y empobrecernos más).

9.- Además, en el día a día, estos programas demuestran ser una verdadera chapuza. Por muestra dos ejemplos:  el submarino S80 de Navantia y el avión A400M.

Respecto del primero, dice la articulista que ” Estaba previsto que la primera unidad fuera entregada en 2013 pero, a día de hoy, la fecha prevista es diciembre de 2021 y podría seguir acumulando retraso. El coste inicial del programa ascendía a 2.135 millones de euros, de los que ya se han pagado 1.774 millones, pero ahora ese dinero, debido a los sobrecostes, solo da para pagar el primero de los cuatro submarinos. ¿Cómo piensa Defensa pagar los otros tres? ¿Qué coste tendrá cada uno de esos otros tres submarinos? ¿Cuál será el coste final del programa? Preguntas a día de hoy imposibles de responder.”

Respecto del segundo afirma que  “el A400M es un dolor de cabeza constante. El avión no cumple con las características técnicas requeridas y los países del consorcio (España, Alemania, Francia, Reino Unido, Bélgica, Luxemburgo y Turquía) están enfrentados con la cúpula de Airbus. Amenazan con sanciones económicas a la compañía, pero no se sabe si lo hacen con la boca pequeña para no recibir críticas. Para colmo, España compró 27 unidades, casi el doble de las 14 finales con las que se va a quedar, y eso significa que o consigue revender a otros países esas 13 aeronaves de diferencia o tendrá que pagar una multa de casi 250 millones de euros a la compañía.”

10.- Una vuelta de tuerca más: ahora que el Tribunal Constitucional ha dicho que es ilegal ocultar estos pagos, los quieren usar para engañar al viejo Donald que clama por un colmillo en incendiar de armas el mundo, y “aflorarlos” en el presupuesto del MInisterio de defensa para hacerle creer que están “aumentando” el gasto militar y acercándose al compromiso del 2%PIB (en realidad ya supera con mucho este porcentaje pero sigue siendo un gasto escondido, oculto en su gran mayoría y no por disgustar al amigo americano, sino para que el pueblo español no sepa en qué se gastan la pasta los que mandan). Lo dice así el artículo “El número dos de Defensa también dejó una pista muy clara sobre las intenciones a futuro de su Ministerio. Primero explicó que los próximos presupuestos de su departamento tendrán incorporados una partida de 1.824 millones de euros (716,8 millones de 2016 y 1.170 millones de 2017) para pagar los PEA. Después, dijo que gracias a esto “se estaría en consonancia con el compromiso asumido en la cumbre de la OTAN de Gales de 2014 de incrementar los presupuestos de Defensa hasta alcanzar en una década una cifra equivalente al 2% de PIB”.

Y como todo decálogo, una (mala) conclusión. Para colmo, esto es el cuento de nunca acabar. el ciclo de rearme se renueva a pesar de que este primer movimiento ya nos ha empobrecido suficientemente. “A futuro, España deberá seguir renovando su material armamentístico y los costes se incrementarán notablemente: la Armada necesita sustituir los cazas de despegue verticar Harrier -su vida operativa finalizará entre 2025 y 2030- por el F35B, única opción en el mercado. Además, por esas fechas, también deberá pensar en planificar la renovación de los cazas F-18, cuya única opción viable serían los F35A.

El problema es que el programa estadounidense del F35 en sus tres versiones acumula un grandísimo retraso y unos enormes sobrecostes, algo que ha llegado a denunciar a través de su cuenta de Twitter el presidente estadounidense, Donald Trump, que llamó al orden a la empresa fabricante, Lockheed Martin: “el programa F-35 y su coste está fuera de control. Miles de millones de dólares pueden y serán ahorrados en compras militares”.

Decepcionante. Otra que se ha tragado que necesitamos esos carísimos aviones de “ataque” (no defensa) estadounidenses que, por cierto, nos quieren vender en bruto ( y nuestros políticos de la casta comprar), sin sistemas de armas ni motores y otros elementos que luego “necesriamente” habrá que comprar para que no queden para un museo del horror.

Ni los necesitamos para nada, ni tendríamos por qué aumentar el gasto militar. Ni, dado que estamos ante una deuda ilegítima e impuesta por intereses que no son los de la sociedad ni han sido decididos por todos, asumir el pago de esta deuda inmoral.

Ni tenemos por qué asumir las torpezas de estos genios  de las finanzas ni tampoco por qué seguir obstinados en enterrar nuestras esperanzas como pueblo en el seguidismo armamentista y fatal al que nos quieren someter los señores de la guerra y sus partidos corporativos en el Parlamento.

No nos representan y no queremos que nos conduzcan al empobrecimiento primero y al desastre después.

Gastos militares para fines sociales.  Haz objeción fiscal al Gasto Militar.

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La mala gestión de Defensa provoca que tengamos que pagar una multa de 243 millones de €

Imagen de Aerofossile 2012

Fuente:  El País.

La programación militar española quería poder tener fuerza de proyección (eufemismo de intervencionismo o de invasión) muy lejos de nuestras fronteras.  Para ello eran indispensables aviones de transporte con mucha capacidad y amplio radio.

El diseño militarista pensó que lo necesario eran 27 A400M.  La cifra era disparatada para un país como España.

Por ello, mucho más tarde, el anterior Secretario de Estado de Defensa, Pedro Arguelles, pactó con Airbus la compra de 14 A400M (avión de transporte militar) entre 2016 y 2022, y posponer la recepción de los 13 restantes hasta 2025.

Entonces a Morenés y a Arguelles les pareció un ejemplo de gran gestión comercial.  Es decir, postergaban el problema unos cuantos años, los suficientes para salir del Ministerio de Defensa y para que otros tuviesen que ocuparse del problema.  Genial.

Si Defensa no cumplía, el Estado debería pagar 243 millones de € como penalización a Airbus.

Ahora el problema está aquí:

Defensa ya ha declarado estos 13 aviones como “no operables” –es decir, innecesarios—y ha aceptado pagar a Airbus 243 millones por la cancelación de este pedido.

Vemos muchas malas prácticas en estas decisiones:

  •  La primera es que nuestros militaristas dirigentes siempre planifican los gastos muy por encima de las necesidades y de las posibilidades de España.  Les da igual porque nadie les va a pedir cuentas.
  • Para ellos prima el programa de fabricación de armamentos sobre las necesidades de defensa españolas reales o sobre las posibilidades económicas españolas, lo importante para los políticos militaristas es que se pueda hacer el nuevo modelo de armas, ofertándolo como un futuro éxito de ventas.  Luego, como en el caso que nos ocupa del A400M estas ventas no llegarán, pero les da igual porque nadie les va a pedir cuentas.
  • La tercera es que nuestros dirigentes militaristas siempre acaban favoreciendo a la industria militar y son capaces de firmar multas que le impondrá la industria militar al Estado si no cumplen con lo pactado.  Les da igual, el Estado somos todos y lo pagaremos a escote con los impuestos.  Además, la ciudadanía no acaba de entererarse.
  • La cuarta es que los políticos militaristas ven muy fácil endeudar a España porque nadie les va a pedir cuentas.  Total, cuando la deuda militar sea un problema ellos ya no estarán en el poder (estarán jubilados), o podrán recurrir al argumento de echar la culpa a gobiernos previos.

Mientras el Parlamento y la sociedad permanezcan ignorantes y callados no habrá problema para los políticos militaristas.  Hasta que no haya una auditoría independiente de Defensa no habrá soluciones.

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