Archive for control de armas

Armas alemanas para Yemen y crítica de las iglesias alemanas

GKKE+Forum+R%C3%BCstungsexporte

Por Oliver Ponsold

Fuente: DW.com.

En su informe número 21, la GKKE (siglas de la Conferencia Conjunta Iglesia y Desarrollo, órgano de la Iglesia Católica Alemana) se cuestiona la venta de armas alemanas a Arabia Saudí y su probable uso en la guerra Yemení.  Critican que Alemania colabore con esta guerra de forma indirecta,

La guerra en Yemen se lleva también a cabo con armas alemanas

y

La exportación alemana de armas contribuye así a la catástrofe de refugiados

Critican también la venta de armas a otros países de la región, como Egipto, Qatar, los Emiratos Árabes, Argelia y Turquía, todos ellos involucrados en confrontaciones militares que, curiosamente, alimenta el armamentismo de los países exportadores de armas, entre los que  nosotros no podemos dejar de mencionar a España, en este caso en posición bastante similar a la que critica la iglesia alemana.

Seguro que en Alemania también cabría decir, como en España, que si no fabrican armas, repercutirá en el mercado laboral propio (¿pedirán también los sindicatos y partidos políticos alemanes, como en España, carga de trabajo para su industria militar de forma machacona y acrítica?), pero al parecer este detalle no lleva a la iglesia católica alemana a tirar la piedra y esconder la mano, sino que su crítica a la venta de armas se mantiene por encima del posibilismo patético con la que los agentes sociales y partidos políticos en España, por ejemplo, piden hacer fragatas para vender a Arabia Suadí.

Por cierto que no conocemos interés similar de la Iglesia Española, o de su Conferencia Episcopal u otros organismos propios, por el comercio de armas; ni reflexión escrita de ninguna de sus estructuras que afeen al gobierno la mala práctica de vender armas Made in Spain a troche y moche, fomentando la guerra. No hemos oído prédica alguna de nuestros jerarcas religiosos  llamando a su grey a capilla por estos temas y para que presionen al respecto. Deben estar nuestras eminencias más preocupados por filtrar el mosquito de la parábola, lo que les impide preocuparse de la viga del militarismo.

En esto imitamos poco a los alemanes. Ni en lo religioso ni en lo civil nuestras autoridades levantan la voz contra el militarismo. Y no será por no haberlo padecido al menos con similar intensidad que ellos.

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Navantia, entre las empresas públicas con mayor pérdida de empleo

Antiga+porta+do+estaleiro+-+Ferrol

Por Pedro Lozano

Fuente: CSIF.

Nos ha llamado la atención la noticia difundida por el sindicato de funcionarios CSIF sobre las empresas públicas y su comportamiento durante la crisis.

Según el sindicato, que usa datos del Ministerio de Hacienda, perdieron entre 2012 hasta la fecha 31.751 empleos (de los más de 90.000 que había a la llegada de Rajoy al poder), principalmente en tres grandes empresas en las que se ha llegado a perder hasta el 30% del empleo: Navantia, Correos y Tragsa.

Lo recoge también la prensa, como ocurre con El Confidencial Digital, donde añaden

Incluso ha habido casos de externalización de servicios para poder evitar la contratación de personal en las empresas públicas, algo que ha ocurrido en Navantia, Tragsa o Correos, entre otras.

Es llamativo que se nos alerte de esta sangría del empleo, que contrasta con el discurso oficial, apoyado por los sindicatos mayoritarios, de la importancia de la industria militar para generar empleo. Y es llamativo porque el supuesto valor añadido de esta industria como generadora de empleo se desmiente con el retrato que nos ofrece un sindicato tal vez menos pegado al discurso oficial, o tal vez más desprevenido en su afán por pedir empleo a toda costa y sin importar las cuestiones éticas, que señala que en la práctica Navantia es un agujero negro también para el empleo, ya sea porque sencillamente lo elimina (uno de cada tres) o porque el que no elimina lo externaliza y precariza.

Una cruda realidad que nos devuelve una imagen de Navantia menos idílica de la que refleja el discurso oficial. Navantia, allá donde está, no sólo construye (gracias a una política empresarial y estatal militarizada) ingenios indeseables, sino que maltrata el empleo y lo precariza, por lo que, lejos de ser una solución al grave problema del paro que ha contribuido a crear, es parte del mismo problema y tal vez uno de sus agentes más preocupantes allá donde se genera el monocultivo militar.

Tal vez la solución pase por la reconversión de las industrias militares y por planes de desarrollo alternativo en las zonas donde hoy, con el consenso de casi todos los grupos políticos, se aplaude la industria militar y se pide carga de trabajo para ella, como ha ocurrido, para celebrar estas fechas navideñas de unidad y amor, en la Diputación de Cádiz (con la oposición de Ganemos Jerez y la abstención timorata de Izquierda Unida, todo hay que decirlo).

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Lobby para que el Parlamento Europeo no colabore con el gasto militar en el presupuesto de la Unión Europea

No inviertas en armas

Por ENAAT

Fuente: Campaña en WeMove.EU

Desde la Red Europea contra el Comercio de Armas (ENAAT por sus siglas en inglés) se ha iniciado una campaña dirigida a los eurodiputados para que no apoyen con su voto la promoción de la venta de armas con presupuestos europeos.

La petición, en concreto dice así:

No incluyan una partida para la industria armamentística en el nuevo presupuesto de la UE. El dinero de los europeos no debería financiar tecnología militar. Este dinero debería destinarse a proyectos que desarrollen estrategias no violentas para evitar y resolver conflictos y que hagan frente a sus verdaderas causas.

Nos parece todo un acierto de la campaña vincular el rechazo de la tecnología militar con la idea de revertir ese dinero para luchar contra las causas de las guerras y de los conflictos, lo que apunta a una visión de alternativa a la defensa militar, algo normalmente eludido en los discursos oficiales y que necesitamos construir, difundir y popularizar para que la sociedad se empodere de tal propuesta transformadora.

No faltan razones para exigir a los eurodiputados que no colaboren con esta vuelta de tuerca del militarismo agresivo al que nos aboca la política europea y la dichosa aspiración de competir en el plano de las superpotencias.

Como dice la justificación de la campaña, contamos ya y por primera vez con un presupuesto “europeo” para los tres próximos años destinado a la industria militar, con 90 millones de euros para partidas de investigación de I+D militar. Fue aprobado el pasado año y los eurodiputados colaboraron en esta aprobación. De manera que no son, que digamos, almas cándidas y mucho nos tememos que ya han sido tocados por el lobby militar para futuras colaboraciones.

La Comisión Europea, órgano político de la Unión Europea y un inestimable aliado del militarismo, ha estado presionando además para dar prioridad al “sector de la defensa” dentro del presupuesto europeo, introduciendo partidas destinadas a estos fines en los  Fondos Estructurales y Regionales, en la Ayuda al Desarrollo y hasta en el famoso programa Erasmus. Otro signo de la preocupante extensión de la mancha de aceite de los señores de la guerra en las instituciones europeas.

Junto con estos apabullantes datos, nos cuenta la Red promotora de la iniciativa que

El 7 de junio, la Comisión lanzó el Fondo Europeo de Defensa [4], mediante el cual pretende destinar 500 millones de euros adicionales del presupuesto de la UE a la investigación y desarrollo de la industria armamentística durante el período 2019-2020 [5]. Es más, a partir del 2021 dicha contribución llegará a los 1.500 millones de euros al año, lo que significa un aumento mucho mayor del propuesto en noviembre de 2016.

Este fondo también incluirá contribuciones nacionales hasta llegar a los 4.000 millones de euros al año, con el fin de financiar la última fase del proceso: el desarrollo y compra conjunta de equipamiento militar por parte de todos los Estados miembros. La Comisión propone que las contribuciones nacionales a este fondo queden excluidas del umbral de déficit del 3% que cada Estado miembro debe respetar. Un privilegio del que no gozan las inversiones en educación, salud o medio ambiente.

Es este contexto el que justifica la movilización de ENAAT, en la idea de ejercer presión a los eurodiputados para que no apoyen con su voto los cambios que pretende la Comisión, pues en los próximos meses se llevarán a votación los euro-presupuestos.

Nos pide una de las personas que sigue nuestro blog que opinemos en público sobre dicha campaña.

Por supuesto que cualquier lucha encaminada a enfrentar el militarismo y a buscar alternativas al mismo merece nuestro respeto y animamos, no faltaría más, a hacer lo posible para evitar un presupuesto europeo encaminado a potenciar el desarrollo y la venta de armas.

Y si ocurre que, al menos que nosotros sepamos, ésta es la única campaña abierta a que la sociedad presione a estos diputados, bienvenida sea y que tenga toda la eficacia posible.

Pero vayamos un poco más allá de la mera declaración de principios, a analizar algunos aspectos de la propuesta que nos parece, puede añadir puntos no tanto para enmendar la campaña (no somos nadie para ello y sentimos respeto por este trabajo) como para reclamar nuestro propio compromiso en la lucha por la paz.

1.- La Red Europea contra el Comercio de Armas. ENAAT.

La promotora de la iniciativa, la Red ENAAT, es según su propia explicación  “una red informal de grupos e individuos que ven el comercio de armas como una amenaza para la paz, la seguridad y el desarrollo” y que luchan como grupo de presión contra el lobby de la industria militar.

Su trabajo pretende limitar o terminar con el comercio de armas, mediante la investigación, la publicación, la presión y las campañas públicas.

Naturalmente, este trabajo de lobby no agota las luchas pacifistas y del sentido común, y tal vez no sea tampoco el trabajo que más y mejor puede aglutinar a la sociedad para problematizar la idea de paz de los poderosos; pero es un aspecto que, también, forma parte de estas luchas y es de agradecer (dado lo anodino y ambiguo que puede llegar a ser) que alguien se dedique a ello.

Es decir, su lucha, según este esquema, se focaliza en realizar investigación-divulgación y lobby contra la industria militar. Se enfoca a convencer (más improbable) o a incomodar a las instituciones para que cambien (por gusto o a regañadientes) sus actividades.

Los componentes de esta red, según aparece en su propio listado son:

De esta composición destacan varios aspectos: su carácter multinacional, su diversidad de organizaciones y enfoques (redes de paz, grupos de promoción de derechos humanos, institutos de investigación, y las dos organizaciones internacionales más amplias, una de carácter antimilitarista y otra religiosa) y su común apuesta por un trabajo de diálogo institucional y de lobby institucional.

Se trata, desde nuestro punto de vista, de lo que hemos llamado en nuestro libro “Política Noviolenta y lucha Social” (págs. 38 a 56) de una de las perspectivas del pacifismo, la que hemos denominado pacifismo no oficial (no comparte ni la idea ni la agenda de paz “oficial” e institucionalizada que entiende la paz como preparación de la guerra y, cuando más, como ausencia de guerra) y no alternativo o reformista (pretende promover cambios críticos pero no rupturistas con la idea de paz oficial y no apuestan por una alternativa global de paz y defensa).

No queremos decir que algunos o muchos de estos miembros no compartan, de fondo, una idea de paz diferente (ni menos aún que no promuevan otras luchas más centradas en la idea de una alternativa global de paz), sino que sus acciones y su trabajo en el campo concreto que analizamos no va encaminada a esto, sino a conseguir, en el dialogo con las instituciones, la asunción de reformas posibilistas en la idea oficial de paz.

Nos parece de una enorme valía esta unión de fuerzas para luchar por un tema de esta envergadura y es de apreciar el esfuerzo tanto de investigación y divulgación, como de campañas de presión institucional, los aspectos fundamentales que abordan en la campaña. De hecho el trabajo de denuncia y de sacar información al respecto es de valía también para la lucha de un pacifismo horizontal, desde abajo y enfocado a una alternativa global y debemos saber aprovecharlo y saber crear sinergias con este enfoque pacifista.

2.- La militarización soterrada e imparable de la política europea.

Pero como hemos señalado en diversas ocasiones, el problema de la paz en Europa no es el problema de una reglamentación jurídica de la guerra y de los períodos de entreguerra, ni es sin más una especie de construcción jurídica de la paz, mediante tratados de limitación del armamentismo, o políticas de desarme entre los Estados.

El problema de la paz es más transversal y radical, y su enfoque debe pretender no limitar la guerra, sino construir la paz con contenidos y de forma dinámica, estructural y global, mediante políticas de transarme (no mero desarme) y propuestas de defensa alternativas tanto en el qué hay que defender, como en las metodologías de defensa y los sujetos de la misma.

En el contexto europeo, todo esto va estrechamente asociado no sólo a la limitación de industria militar y sus intereses (más bien deberíamos hablar de su reconversión a fines socialmente útiles y su eliminación como industria militar), sino principalmente:

  •  a la lucha contra la creciente militarización de la política europea,
  • a la resistencia contra la creación de múltiples estructuras y sinergias encaminadas a cimentar una potencia militar europea,
  • y a la apuesta contra la perversión de confundir políticas de paz con políticas militares y con un enfoque global de la seguridad desde la óptica militar.

La idea oficial de paz en Europa es la idea militarista que legitima el intervencionismo militar y la dominación y violencia como metodologías propias en materia de seguridad y razón última de sus políticas internacionales. Se construye desde un silencioso consenso de las élites, acompañado de una inconsciente ignorancia de la ciudadanía, que se supone que por omisión acepta este estado de cosas.

Merece la pena recordar que el militarismo europeo está incrementándose de forma silenciosa pero a pasos agigantados, y que entre sus componentes cuenta con:

  • una Agencia Europea de Defesa,
  • otra Agencia Europea de Inteligencia,
  • un espionaje militar propio,
  • un Cuartel General y un Estado Mayor propio,
  • un Comité Político y de Seguridad (COPS) que diseña la doctrina de defensa europea, incluyendo la política de fronteras y contra la inmigración,
  • un Comité Militar (CMUE) que diseña el despliegue de tropas en misiones militares europeas,
  • una Academia Militar Conjunta,
  • unos Eurogrupos de Combate,
  • Fuerzas Navales y Guardamarinas Conjuntas,
  • y con un importante despliegue de tropas en varios conflictos internacionales,
  • más un presupuesto militar creciente, como venimos diciendo, y diversas subvenciones y ayudas que se le ofrecen a la industria militar y al militarismo disfrazadas en partidas destinadas a fines más nobles.

Todo un arsenal militarista al que, al parecer, falta por poner la guinda con la creación de un futuro “ejército europeo”, tal como explicamos en un trabajo de 2015 editado con el nombre de “ejército europeo” y que en sus líneas básicas sigue aportando información y análisis vigentes a día de hoy.

Merece la pena decir que la otra pata de todo este entramado consiste en el colaboracionismo social y global con el desarrollo de esta política. Colaboracionismo que se manifiesta en el aplauso de los diputados europeos al gasto militar (a los que hay que presionar, como muy bien hace esta campaña, y señalar con el dedo de la indignidad), pero también con el colaboracionismo del poder financiero y de la banca (convertida en uno de los principales agentes de esta locura y a la que también hay que poner freno) y del mundo productivo, de los enfoques tecnológicos y de desarrollo científico, del mundos mediático y cultural que promueven la legitimación de esta violencia cultural, de los principales partidos y agentes sociales europeos en sus programas de acción, de los ayuntamientos  e instituciones que facilitan subvenciones y otros medios a estas industrias y a estas infraestructuras militares, …; pero no menos de los trabajadores y trabajadoras que operan en empresas militares, de los ahorradores que depositan sus ahorros en bancos armados, de los consumidores y usuarios que aceptan una oferta y un bienestar propio basado en la explotación y dominación sobre otros territorios y sociedades, de los intelectuales que callan, de los ciudadanos que colaboran sirviendo en estos ejércitos o sometiéndose a su lógica, y del conjunto de la sociedad que de forma acrítica participa del caldo de cultivo estructural, cultural y global de este modelo.

En suma, la pata principal del militarismo europeo es nuestra voluntaria servidumbre y colaboracionismo con su lógica y con su actividad y es aquí donde, en nuestra opinión, debe realizarse todo el trabajo posible para desencadenar la desobediencia a esta política, pues, de lo contrario, no podremos avanzar sino en la ingenua idea de “convencer” por la altura de nuestros principios a una élite que se caracteriza por la bajeza de los suyos y mide todo en política en términos de oportunismo, clientelismo e intereses egoístas.

Por supuesto que una campaña encaminada a presionar a las instituciones europeas (Parlamento, Consejo o cualquier otra) para que no avancen en sus peores intenciones es meritoria y debe ser bienvenida, pero es necesario añadir que no agotan la agenda de la lucha por la paz necesaria y que tal vez por sí solas no permitan avanzar en este propósito o al menos al ritmo requerido.

Para que no le pase como al cuento del cacique que señala Galeano en su libro de los abrazos (que su propuesta rasque mucho y rasque bien pero donde no pica) deberá (y esa es la principal tarea que debe hacer el que llamamos pacifismo alternativo) venir acompañado de una lucha en la base social y encaminada desde postulados abiertamente antimilitaristas y alternativos de desobediencia y creación de otras prácticas de lucha social contra el militarismo europeo.

3. La pasividad social

Por eso, y aún aplaudiendo la iniciativa, mucho nos tememos que las razones de peso de la red para llamar a la conciencia de los eurodiputados, o para alertar a una ciudadanía en el mejor de los casos bastante alejada de esta problemática, cederán ante la presión y el prestigio del militarismo y de su lobby político, el cual hace muchos halagos y promesas a la clase política europea.

Jugamos con fuerzas desiguales y por desgracia en la balanza de la campaña se encuentra el peso de la razón (un peso ligero) y de la ética, más las firmas que se consigan (actualmente más de cien mil), frente al abrumador peso de los intereses y del potente lobby militar industrial y del militarismo militante de los gobiernos europeos.

¿Quiere esto desacreditar a la campaña? En absoluto. La animamos y animamos a la firma de la petición que plasma la campaña por cuanta más gente mejor, por más que llamemos a nuestro propio compromiso para hacer avanzar la lucha por la paz más allá de presionar con firmas a los diputados europeos, cuyo voto, en cierto modo, ya es un voto cautivo y anunciado.

Lo importante es llegar a problematizar una política deliberada de remilitarización tal como la emprendida por la élite europea, y eso necesita un peso decisivo de la sociedad, de esa sociedad despreocupada y desmovilizada (¿tendrá que ver en ello de alguna manera la falta de agendas políticas del pacifismo y del antimilitarismo o la falta de permeabilidad de los sectores políticos tradicionalmente de izquierda hacia la agenda de la paz?).

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Dinamarca pide dinero (¡y permiso!) para comprar F-35

Imagen de Airwolfhound

Fuente:  Infodefensa.

Dinamarca es el norte, es el progreso, es la democracia, es el respeto, …

También es el militarismo rampante, pero con otro tono distinto al nuestro.

De la noticia nos llama poderosísimamente la atención que antes de realizar la comprar de los controvertidísimos F-35 yankis, había pedido permiso al Parlamento para hacerlo y allí se sometió a debate y se aprobó.

Qué espectáculo de democracia, pedir permiso para comprar armas, debatirlo en el Parlamento, suponemos que con luz y taquígrafos, que la sociedad se entere del gasto militar y que pueda opinar.

Aquí ni por asomo.  Los PEAS ahora se incluyen en el presupuesto del Ministerio de Defensa pero tras sentencia del Tribunal Constitucional.  Hasta entonces se aprobaban en verano, para que nadie se enterase, por decreto ley.

Muchos cambios, y significativos, hemos de lograr para parecernos en transparencia a las democracias nórdicas.  Pero ellas nos muestran que nuestras exigencias no son locuras y sí políticas aplicables que sólo las frena la falta de voluntad del PSOE y del PP.

En otros aspectos andamos como los daneses, dado que su ministro de Defensa acaba de solicitar oficialmente a la Comisión de Finanzas del parlamento danés el dinero necesario para comprar 27 aviones de combate F-35a por 16.374’4 millones de coronas danesas, es decir, 2.600 millones de dólares.  Además, han de solicitar 650 millones de coronas más para acometer trabajos de construcción de la base aérea de Skrydstrup donde operarán los F-35A.

En la locura del gasto militar andamos a la par, como se ve.

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Noticias del Congo

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MONUSCO Photos

Fuente: ABC.

Llevamos un tiempo sin noticias de la República Democrática del Congo (RDC).

Mientras el drama de la guerra siria nos bombardea la sensibilidad y es ampliamente difundido por todo tipo de medios, el silencio del drama de RDC es asombroso.

Son cuatro millones de desplazados, según el Consejo Noruego para los Refugiados, que ha publicado el informe 2017 Africa Report on Internal Displacement donde así lo afirma. Un promedio de 5.500 personas al día, en un conflicto que cuenta con más de 70 grupos armados enfrentados y en una escandalosa guerra por los grandes recursos y materias primas codiciadas por todos.

La Directora del Consejo Noruego para los refugiados, señala

Es una megacrisis. La escala de personas que huyen de la violencia está fuera de lo común, superando a Siria, Yemen e Irak

Las cifras africanas son espeluznantes, con 12´6 millones de desplazados en 2017. El país que encabeza el ranquing es la RDC.

Los datos son, sencillamente, inadmisibles y los casos que se exponen descorazonadores

«Lo que hemos visto de primera mano en la provincia de Tanganyika es más que horrible. La semana pasada encontramos una iglesia que albergaba a más de 80 personas que habían huido de los ataques en septiembre, familias amontonadas en absoluta miseria. Niños durmiendo en suelo mojado, cubiertos por sacos de azúcar vacíos

o bien

La violencia ha impedido que muchas familias accedan a su tierra para mantener el sustento, lo que ha derivado en hasta 7,7 millones de personas que padecen inseguridad alimentaria grave, un 30 por ciento más que el año anterior.

Además, la falta de acceso al agua potable ha provocado un brote de cólera que ha acabado con la vida de unas 600 personas.

A una situación tan dramática, además, le ocurre que RDC es el “segundo” país con menor financiación de los que auspicia la ONU ante la grave crisis y hambruna de África. Lo vuelve a denunciar la Directora del Consejo Noruego de Refugiados

La fatiga de los donantes, el desinterés geopolítico y las crisis en competencia han llevado al Congo a una posición muy remota en la lista de prioridades para la comunidad internacional. Sino logramos avanzar ahora, el hambre se extenderá y la gente morirá

Congo no interesa. Lo que allí se juega en una interminable guerra de más de 20 años cuenta con el beneplácito de las grandes potencias, que sacan tajada del desbarajuste y precisan nuestra desinformación y nuestro silencio como parte de su estrategia de dominación.

Congo no es Siria, ni ninguno de los países donde los medios de comunicación necesitan vendernos una versión del conflicto que nos alarme y nos induzca a presionar a nuestros gobernantes a actuar (luego ellos verán cómo “actúan”, casualmente haciendo coincidir su intervención presurosa con sus intereses de siempre; unos intereses que no suelen coincidir con los de las poblaciones de esos países).

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Un nuevo ciclo inversor en armas

Por Ejército de Tierra

Fuente: El Economista.

Lo veníamos sospechando y anunciando. Nuestros dirigentes políticos y los señores de la guerra estaban muy contentos y esas alegrías suelen preludiar tristezas donde más duele al común de los apaleados mortales.

Lo veníamos advirtiendo: al escándalo de una burbuja de deuda militar impagable (más de 30.000 millones de euros) que nos provocó el ciclo de inversión en armas iniciado por el PP en tiempos de Aznar y continuó con pasmosa fidelidad el PSOE en los de Zapatero y, de nuevo, el PP del pasmoso Presidente Rajoy y su ex-ministro Pedro Morenés, le iba a suceder algo peor.

La codicia de los señores de la guerra es casi insaciable, e insondable la comprensión hacia sus demandas por parte de nuestro partido militarista tácito, con miembros adscritos en todo el arco parlamentario.

Ahora la Ministra de Defensa ha lanzado la noticia, como quien lanza una bomba.

Defensa confirma que lleva tiempo preparando un plan quinquenal de inversión en armas para “reactivar el gasto en armamento militar” (reactivar debe leerse como figura retórica) y “potenciar las nuevas tecnologías y modernizar y dinamizar la industria y su tejido.”

Un plan de esfuerzo inversor con cinco años de duración.

Obsérvese el crudo y descarnado realismo con el que nos explican sus intenciones. En el enunciado de lo que se pretende no aparece la idea de defender a la sociedad, que es justamente lo que aparentemente justifica el colosal gasto militar español. No. El ciclo inversor en armas es más caprichoso. Lo hacen para reactivar el gasto militar, para modernizar la industria militar, para dar pasta flora a sus amiguetes, no para defendernos.

Estamos trabajando para impulsar un ciclo inversor en el que se incluirán nuevos programas como adquisiciones que no necesariamente tienen que estar integradas en los planes especiales de armamento (PEAS) y que sin lugar a dudas supondrá un cambio de paso y de ritmo en la industria de defensa española. La idea es reactivarla.

¿Se fijan? Reactivarla, como si estuviera tiesa. Como si el PP no la tuviera en estado de excitación febril. Cuando, hace unos días, el Presidente de la TEDAE nos acaba de explicar que la industria de defensa durante la crisis ha salido triunfadora, ha ganado más de un 10´2%, como informa Infodefensa.

La Ministra, que se está especializando en decir naderías, dijo además

Una nación sin una industria eficaz, inteligente, competitiva y a la vanguardia de la innovación sin duda alguna es un país débil. La industria tiene que adaptarse al nuevo escenario tal y como está dispuesta a hacer

Fíjense que la frase en sí no dice nada. O nada específico. Es una generalidad que vale tanto para una industria que fabrique veneno como para otra que fabrique tecnología biomédica.

Es evidente que la inteligencia, la innovación y las otras zarandajas son objetivos estratégicos para cualquier sector productivo, pero para el bien común no da lo mismo que el dinero se use para una u otra cosa. Si la industria en la que buscamos eficacia es la que queremos que sea “competitiva” vendiendo armas a troche y moche, resulta que el perjuicio social es alarmante, pues incentiva y exporta guerras y busca un enriquecimiento que ni es socialmente útil, ni es equitativo, sino lucrativo para cuatro listillos y generador de inseguridad humana para el resto.

Si en vez de en cañones invertimos en mantequilla, en desarrollo humano y en derechos en serio, ocurre todo lo contrario: crece el bienestar social, decrece la desigualdad, se construyen nuevos consensos más inclusivos, se acorta la distancia entre los que más tienen y los que más sufren, se rompe el elitismo, se abordan los verdaderos problemas de la sociedad y se ataca el círculo vicioso que nos ata al malestar social que nos impone esta elite egoísta y calamitosa. ¿Se dan cuenta de las muy sólidas y persistentes razones que tienen los que mandan para invertir en cañones, no en mantequilla?

Añadió la Ministra que España va a cumplir cuanto antes su compromiso de elevar su presupuesto de Defensa al 2% del PIB (ojito al dato, ya no se habla de elevar el gasto militar, sino el Presupuesto de Defensa, que es una pequeña parte del gasto militar).

No lo hacemos porque lo haya pedido Donald Trump, lo hacemos porque se pactó en 2014 con los demás países socios de la OTAN y porque el gobierno tiene el compromiso de mantener la seguridad y la integridad de su población.

Ya lo ven, para ayudarnos. ¡Menuda ayuda!. Nos quieren mantener seguros, íntegros y sobre todo esquilmados y sin derecho a decidir, que es lo suyo, para que no nos volvamos molicie, que ya saben ellos que somos incorregibles. Habrá que preguntarse si no habrá alguien más y diferente dispuesto a darnos un poco de ayuda, pero en otra dirección, que a estos ya les tenemos vistas las intenciones.

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Desenmascarando mentiras: la industria militar no invierte en I+D todo lo que afirma

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Por biphop

Fuente: Público.

Una de las explicaciones que la industria militar española ofrece a diestro y siniestro para hacernos ver su excelencia, es que son uno de los sectores que más invierten en investigación y desarrollo (I+D).

En el mundo actual la inversión en investigación y desarrollo parece la estrategia empresarial de futuro. Al afirmar la industria militar su gran avance al respecto, parece querer mostrarnos su gran superioridad y su gran apuesta por el avance y la innovación.

Se hacen cuentas de las oportunidades que, como empresas innovadoras, se les abren en la sociedad del futuro.

Pero en nuestro criterio las cuentas acaban siendo un cuento. Y si no, miren la noticia que comentamos.

El Centro Común de Investigación de la UE (JRC, por sus siglas en inglés), dependiente de la Unión Europea, publica cada año una estadística de las empresas europeas que más invierten en innovación y en I+D.

Pues bien, entre otros datos curiosos del estudio, resulta que de entre las 567 empresas que más invierten en I+D en la Unión Europea únicamente 16 son españolas y ninguna precisamente en los puestos de cabeza de Europa. Y de las 16 empresas españolas, únicamente una, INDRA pertenece al sector de la defensa y tampoco es una de las que más invierten de entre las españolas.

Menudo desmentido este. Las famosas empresas de la defensa española, que cacarean su enorme inversión en I+D, quedan desmentidas por un estudio europeo que nos indica su absoluta ausencia en el ranquing de la innovación.

La lista muestra que la innovación está de nuevo en plena efervescencia en Europea. Para mantener el avance de nuestra industria, debemos continuar invirtiendo y reformando nuestros sistemas de educación”, declaró en un comunicado el comisario europeo de Investigación, Ciencia e Innovación, Carlos Moedas.

En cuanto a las empresas españolas más innovadoras, dice la noticia

La primera empresa española del listado es el Banco Santander, en el puesto 81 y con un avance de la inversión en I+D del 16,5 % respecto al año pasado).

Le siguen Telefónica (-10,5 %), Amadeus (+9,8 %), Grifols (-0,9 %), Iberdrola (+5,6 %), Acciona (+7,5 %), Indra (+7,3 %), Banco Popular (-13,5 %), Repsol (-13,3 %), Pharma Mar (+25,7 %), Almirral (+7,4 %), Siemens Gamesa (-3,8 %), Ferrovial (+8,6 %), ACS (-22,9 %), Obrascon Huarte Lain (+1,8 %) y Sener (-68,7 %).

Ni Navantia, ni HISPASAT, ni ninguna de las grandes empresas de nuestro polo militar-industrial forman parte del listado español.

Pero los datos, a escala europea, también nos hablan de la menor relevancia del sector militar respecto de otros sectores en cuanto a la I+D. Según el informe

En total, las 2.500 compañías líderes en I+D invirtieron entre 2016 y 2017 un total de 741.600 millones de euros en ese concepto y representan el 90 % del total destinado por las empresas privadas de todo el globo a investigación y desarrollo.

Por sectores y a nivel internacional se sitúan en lo alto del índice las empresas de servicios relacionados con las tecnologías de la información y las telecomunicaciones, con el 11,7 % del total de la inversión en I+D, seguidos por las firmas de salud (6,9 %) y por los fabricantes de equipos de telecomunicaciones (6,8 %).

Esos tres sectores, junto con el automovilístico, se atribuyeron el 75 % del total de la inversión en I+D a escala planetaria, según los datos de la Comisión Europea.

El informe destaca también que, junto al incremento de la I+D en el sector automovilístico, se ha producido un retroceso de la inversión en I+D en los sectores aeronaútico y de la Defensa.

¡Menudo desmentido a la I+D del sector de la Defensa!

 

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Guns Black Friday: récord de venta de armas en el Black Friday

Fuente:  El País.

Consumir hasta morir.  Nunca mejor dicho porque hablamos de armas, que no tienen otro uso que el de provocar la muerte.

Hablamos de la unión entre el paroxismo del capitalismo, las compras, y el cáncer del capatialismo, las guerras.

Una de las compras estrella en Estados Unidos este Black Friday (Viernes Negro), ese día de descuentos de vértigo que los americanos han puesto de moda en el resto del mundo, fue la compra de  armas. El FBI recibió hasta 203.086 solicitudes de información de antecedentes, lo que supone un récord histórico de requerimientos en un solo día, según los datos de los investigadores federales avanzados por USA Today, que revelan un incremento de ventas del 10% respecto al año anterior, que también había batido la marca.

Poco importan las recientes matanzas colectivas, poco importa que sea uno de los países con más muertos por armas de fuego, poco importa la violencia generalizada en varios de sus Estados… Poco importa que la política exterior estadounidense se ejecute a fuego, poco importa que todo ello se cobre la vida de miles y miles de personal al año.

Si bajan el precio de las armas, se produce una escalada en el número de ventas.  Nada menos que 203.086 solicitudes en un sólo día para conocer los antecedentes de 203.086 personas que querían comprarse un arma.

Y a ese viernes negro superventas le sucederán lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos rojos.  Y no nos debería sorprender.

La sociedad estadounidense está enferma de muchas cosas.  Una de ellas es de violencia:  aprenden violencia, viven violencia, enseñan violencia, actúan con violencia.  Y ellos mismos se dan miedo.  Tanto miedo que necesitan defenderse de sus vecinos porque los consideran el enemigo, sin darse cuenta de que sus vecinos, razonando con la misma estupidez, también les consideran a ellos, armados hasta los dientes, enemigos.  Tanto miedo que acuden, febriles, a comprar armas para defenderse de las armas que compran sus vecinos para defenderse de ellos.  Un círculo vicioso, una espiral de violencia de la que no se ve el fin:

El miedo a que los llamamientos a mayores restricciones fructifiquen tras esas tragedias lleva a los americanos a hacer acopio. Eso explica también que durante la Administración de Barack Obama, favorable a más controles, las ventas se disparasen. El ejemplo más sintomático corresponde a diciembre de 2013, justo después de la reelección del demócrata, y coincidiendo con la matanza de niños en la escuela de Sandy Hook, en Connecticut. Se compraron unos dos millones de armas, un récord mensual en aquel momento, según el recuento de The New York Times en base a las cifras del FBI.

A España ya ha llegado, y parece que se va a quedar, el Black Friday.  ¿Llegará también el Guns Black Friday?  ¿Haremos algo para evitarlos?

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Intercambiar deuda por salud; intercambiar armas por inversión social

Imagen de Pedro “Hasta que la deuda nos separe”

Fuente:  El País.

En cuán pocas ocasiones nos sentimos orgullosos de una política aplicada por el gobierno.  Y, sobre todo, si es del PP.

Y, acto seguido, una vez escrito lo anterior nos recorre un escalofrío de duda y de aturdimiento.  Nos es imposible controlar el impulso de pensar ¿dónde estará la trampa?, ¿qué será lo que ocultan?

En concreto la noticia dice que:

el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad español cancelará deudas por un importe total de 36 millones de euros. A cambio, los tres países (Camerún, República Democrática del Congo y Etiopía) destinarán un total de 15,5 millones de euros de fondos propios a programas de salud apoyados por el Fondo Global que, según su director de Relaciones Externas, Christoph Benn, “garantizará que el dinero se emplea de la mejor forma posible”. España es el tercer acreedor en sumarse a la iniciativa D2H, que ya promovió cinco acuerdos con Alemania y Australia entre 2007 y 2011 y que ha movilizado casi 200 millones de euros hasta la fecha.

Se cancela deuda a cambio de inversión en salud.  Increíble y maravilloso.

Un ejemplo de que las políticas “utópicas” que se proponen desde los movimientos sociales no son imposibles sino muy necesarias y reales, muy adaptadas a las necesidades y a las situaciones que se viven.

El acuerdo permitirá a Camerún invertir 9,3 millones de euros en programas contra el VIH; a Etiopía 3,2 millones de euros en iniciativas para reforzar su sistema de salud, y a RDC, 3,4 millones de dólares (en su caso el cómputo se hace en esta moneda) en programas contra la malaria. Un aspecto crucial de D2H es que el dinero procede de los propios países en los que se implementarán los programas. Según explica Benn, será el Ministerio de Economía de cada uno de los países africanos el que transfiera estos importes al presupuesto de la cartera de Salud. A partir de 2018, cada ministerio de sanidad implementará el proyecto correspondiente con el apoyo y la supervisión del Fondo Global, uno de los principales movilizadores de fondos en la lucha contra las tres epidemias en el mundo.

Este mecanismo de financiación innovador moviliza los recursos existentes en los países en vías de desarrollo y los canaliza hacia programas de salud nacionales que podrán mantenerse más allá del acuerdo de cancelación de deuda. Para este experto, un enfoque “mucho más sostenible que donaciones externas que se acaban en un momento dado”.

Las tres partes salen ganando, los países en desarrollo, el primer mundo y las agencias internacionales, veamos:

Dicho esto, el éxito de estos acuerdos trilaterales se basa en los incentivos que aportan a cada una de las partes. Un acreedor como España, por ejemplo, puede computar este canje como Ayuda Oficial al Desarrollo(AOD); donar unos recursos que de otro modo serían difícilmente recuperables, e implementar compromisos políticos en materia de salud global. Por su parte, los países beneficiarios reducen su deuda de inmediato y, como es el caso del presente acuerdo, pueden recibir un descuento en el importe a desembolsar como contrapartida. Además, pueden pagar en moneda local; aumentan la inversión nacional en salud pública y obtienen el estatus de donantes del Fondo Mundial. Este último también sale ganando en tanto que aumenta y diversifica los recursos disponibles para la lucha contra el sida, tuberculosis y malaria.

¿Se podrían multiplicar estas políticas?  ¿Se nos ocurre alguna manera más de llevarlas a cabo para lograr un mundo mejor?

  • Intercambiar armas que serían destruidas por inversiones en programas de salud, ecología, educación, medio ambiente, vivienda, en países en guerra o que han sufrido un conflicto bélico.  Esto supondrían una efectiva desmilitarización de muchos países, una bajad notable en los niveles de violencia y, por otro lado, defender lo que realmente se quiere defender en la sociedad:  salud, ecología, educación, …  Un mundo más desmilitarizado y con menos armas conllevaría un mundo más seguro para todos, incluidos nosotros.
  • Lo anterior conllevaría que nuestra indecente industria militar rebajaría sus ventas.  Ello también se puede tratar con este mecanismo, pero haciéndolo con carácter interno:  por ejemplo, destinar el millar de millones que anualmente gastamos en PEAS (Programas Especiales de Armamento) para que las empresas militares reconvirtiesen sus producciones hacia otros campos más sociales:  ecología, salud, educación, vivienda, …

Como se ve, no se piden imposibles, ni políticas que no estén adecuadas a la realidad social que vivimos, lo que se pide es un cambio de políticas que deja beneficios sociales para nosotros y para el Tercer Mundo, escenario elegido para probar nuestras armas en combate y poder venderlas a mejor precio.

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2´67 millones de euros más para el PEAS de los vehículos 8×8

Ad-hoc+Mosaics.

Allied Joint Force Command Brunssum

Fuente: La Moncloa

El Consejo de Ministros del 17 de noviembre permitió comprometer otra partida más de gasto militar para los programas especiales de armamento (PEAS).

En este caso encubierta en el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

La nota del Consejo de Ministros dice así:

… se autoriza al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad a celebrar con la Unión Temporal de Empresas denominada Indra Sistemas, S.A.- Santa Bárbara Sistemas, S.A.- Sapa Operaciones,S.L. (UTE vcr 8×8) una primera adenda al convenio de colaboración para la ejecución de programas tecnológicos asociados al futuro vehículo de combate sobre ruedas 8×8.

Esta nueva autorización aumenta la financiación del programa en 2.671.680 euros, hasta un presupuesto total de 91.969.680 euros.

Estos 91.969.680 €, maravíllense, son sólo para los 5 demostradores tecnológicos, según informa Infodefensa.  Suponemos que serán prototipos.  Y no está mal el asunto, cada prototipo o demostrador tecnológico nos sale por casi 20 millones de €.  Y aún no son operativos, ni nada.

La fase de producción está prevista para 2019.

También aumenta el plazo máximo de ejecución del expediente, que se extiende hasta el 2 de noviembre de 2018.  Es decir, otro nuevo atraso en la entrega de la industria militar que se caracteriza, con tozudez, por su impericia.

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