Archive for cañones o mantequilla

Cambio Climático S.A.

Por Fuhem Ecosocial

Fuente: FUHEM.

Nos ha llamado mucho la atención el libro que publica Fuhem Ecosocial con el título “Cambio climático SA“.

Se trata de una traducción de un texto elaborado por varios autores y publicada inicialmente por el Transnational Institute,  una prestigiosa ONG reconocida como entidad consultiva por el Consejo Económico y Social (ECOSOC) de la Organización de Naciones Unidas.

Nos dice la página de Fuhem:

Los autores del trabajo documentan meticulosamente cómo los ejércitos y las corporaciones, con el consenso de ciertos grupos políticos, buscan hacer del cambio climático un gran negocio del que lucrarse, mientras profundizan la exclusión de las y los desposeídos, expuestos a las peores consecuencias.

El vínculo de la cada vez más expansiva idea de securitizar todo, y la consiguiente militarización ideológica y práctica que supone, con el cambio climático, viene a suponer una (una mas) de las dimensiones del militarismo global y de la estrategia de dominación y violencia de sus promotores. Porque habría un abordaje del cambio climático alternativo, desde el enfoque de los derechos humanos, de los derechos de los perdedores, o de la seguridad humana, por ejemplo, que nos permitiría llevar a cabo políticas alternativas a las que ocupan la agenda mundial sobre cambio climático.

Advierte en el prólogo al respecto el Director de Fuhem Ecosocial, Santiago Álvarez

De ahí que la adaptación militarizada al cambio climático no signifique otra cosa que la respuesta a esas amenazas con ejércitos y fuerzas de seguridad privadas con la doble misión de fortificar archipiélagos de prosperidad en medio de océanos de miseria y expulsar de sus hábitats a una fracción de la humanidad calificada de sobrante o prescindible

Añade en su prólogo a la edición inglesa Susan George

… los pensadores cooptados actuales, tanto civiles como militares, todavía dicen a las clases dominantes lo que quieren escuchar. Quieren oír que hay cientos de millones, o quizá miles de millones, de personas innecesarias, superfluas, inútiles, non gratas y desechables con las que el planeta no puede permitirse cargar. Por tanto, para mantener el orden, la disciplina y la sociedad humana en un punto manejable, es moralmente permisible cualquier medio que se considere necesario.

El cambio climático es el telón de fondo y la próxima causa de esta ofensiva, al igual que su justificación. Requerirá una racionalización con una nueva retórica conducida por un lenguaje acorde, pero los neoliberales han estado ya adoctrinando a expertos en esos asuntos en innumerables think tanks.

y

Lo que trato de decir es que la gélida lógica de la clase dominante no va a cambiar de dirección. El mundo como lo conocemos se sumergirá a partir de ahora en una situación en la que el cambio climático se sitúa en el centro. Pero también tenemos la certeza de que el capitalismo no se rendirá, y no solo hablamos de las corporaciones de hidrocarburos. Al revés que la gente corriente, a los «amos del universo» no se les ordenará que «se adapten» o que se hagan «más resilientes». Nosotros, no ellos, somos la variable que obligarán a ajustar.

Precisamente esta nueva perspectiva es la que, en nuestro criterio, justifica la unión de luchas e ideologías ecologistas y antimilitaristas, dos caras de una misma moneda, para enfrentar de forma coherente este escenario de horror y dominación para el que la élite poderosa ya ha preparado sus ejércitos y políticas de seguridad.

El libro se estructura en tres grandes partes.

Una primera parte, “La agenda de seguridad”,  nos ofrece una visión de la convergencia entre neoliberalismo, cambio climático,  militarización y el enfoque militarista de la idea de “seguridad” que se maneja para abordar el cambio climático desde las élites.

Una segunda parte, “¿Seguridad para quién?”, en la que se aclara que esta nueva agenda de cambio climático tiene actores privilegiados (empresas transnacionales y estados), ganadores y perdedores, y analiza algunos nuevos escenarios de la conflictividad climática (entre otros el tema de las fronteras, el de las crisis de los refugiados o el del complejo militar industrial)

Y una tercera parte, “Acumulación por desposesión”, en el que se reflexiona críticamente en torno a los discursos de securitización y militaristas de las grandes corporaciones y de los Estados en torno a las problemáticas referidas a la crisis climática (alimentación, agua y seguridad energética entre otros).

El libro acaba con un capítulo de conclusiones donde se proponen resistencias y algunas alternativas de lucha.

Desde luego el texto merece una lectura reposada y un análisis más sereno, que intentaremos hacer próximamente, y plantea un gran desafío para nuestra perspectiva antimilitarista: el de participar de la construcción de esa alternativa global, también en este escenario de crisis climática.

 

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El Ministerio de Defensa sobregasta 4’02 millones de € al día

Imagen de Alberto Carnicero Martín

Fuente:  CIVIO.

Tenían para gastar, presupuestado, 7.638 millones de € y ya llevan 8.987 millones de €, faltan aún diciembre, que recordamos fue un mes en el que estuvieron especialmente manirrotos aprobando nuevos gastos militares para años futuros aprovechando la prórroga de presupuestos.

Al final, la broma es un 17’66 % de sobregasto del Ministerio de Defensa en los primeros 11 meses de 2017.  A una media de sobregasto de 122’66 millones más al mes.

En el día a día del Ministerio de Defensa puede gastar 20’92 millones de €.  Como su media diaria de sobregasto es de 4’02 millones de € al día, al final acaban gastando diariamente 24’94 millones de €, muy por encima de lo que se presupuesta.

¿Es creíble un gobierno que permite esto? ¿Es creíble un Ministerio de Defensa que cada día sobregasta 4’02 millones de €?  ¿Existe algún responsable de esta mala política, de esta mala gestión, de la falta de control?  ¿Hay algún tipo de responsabilidad política y penal de los gestores del Ministerio de Defensa?  ¿Debe dimitir Cospedal por esta mala gestión?  ¿Es necesaria una auditoría independiente en Defensa?

El INE asegura que somos 46’5 millones de españoles, por ello, cada español sobregasta diariamente gasta 0’08 € en Defensa, 0’56 € a la semana y 2’4 € al mes y 31’55 € al año en el Ministerio de Defensa.

Y eso que no tenemos en cuenta todo el gasto militar que se encuentra escondido fuera del Ministerio de Defensa.  Un estudio más ajustado del sobregasto anual militar se puede encontrar en nuestro estudio Liquidación del Gasto Militar 2015, que ya cuenta con más de 3.000 visitas.

¿Se imaginan lo que harían las ongs de ayuda al desarrollo o ecologistas o feministas para que los países de nuestro entorno tuviesen mejores calidades de vida, para que nuestro medio ambiente fuese mejor y más sano, para que se pudiesen aplicar planes de prevención de violencia de género, etc, con este dinero sobregastado?

Muy posiblemente el mundo, poco a poco, comenzaría a ser distinto.

Imagen de Cuarto Poder

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Análisis crítico del presupuesto del Ministerio de Defensa en 2017

Os invitamos a leer un nuevo trabajo.  Esta vez nos hemos fijado en desarrollar pormenorizadamente los datos del presupuesto del Ministerio de Defensa para 2017.

El presupuesto del Ministerio de Defensa es una parte del gasto militar español.

En cada epígrafe del gasto del Ministerio de Defensa nos hemos detenido para dar los datos disponibles, hacer un análisis crítico y  para proponer alternativas noviolentas de gasto que reduzcan el gasto militar y el paradigma de dominación-violencia en el que estamos insertos y aumenten el gasto social del paradigma de cooperación-noviolencia que pensamos que nos defiende mejor.

Esperamos que sea de vuestro gusto y de utilidad.

Presupuesto Ministerio Defensa 2017 by Colectivo Utopía Contagiosa on Scribd

 

 

 

 

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Armas alemanas para Yemen y crítica de las iglesias alemanas

GKKE+Forum+R%C3%BCstungsexporte

Por Oliver Ponsold

Fuente: DW.com.

En su informe número 21, la GKKE (siglas de la Conferencia Conjunta Iglesia y Desarrollo, órgano de la Iglesia Católica Alemana) se cuestiona la venta de armas alemanas a Arabia Saudí y su probable uso en la guerra Yemení.  Critican que Alemania colabore con esta guerra de forma indirecta,

La guerra en Yemen se lleva también a cabo con armas alemanas

y

La exportación alemana de armas contribuye así a la catástrofe de refugiados

Critican también la venta de armas a otros países de la región, como Egipto, Qatar, los Emiratos Árabes, Argelia y Turquía, todos ellos involucrados en confrontaciones militares que, curiosamente, alimenta el armamentismo de los países exportadores de armas, entre los que  nosotros no podemos dejar de mencionar a España, en este caso en posición bastante similar a la que critica la iglesia alemana.

Seguro que en Alemania también cabría decir, como en España, que si no fabrican armas, repercutirá en el mercado laboral propio (¿pedirán también los sindicatos y partidos políticos alemanes, como en España, carga de trabajo para su industria militar de forma machacona y acrítica?), pero al parecer este detalle no lleva a la iglesia católica alemana a tirar la piedra y esconder la mano, sino que su crítica a la venta de armas se mantiene por encima del posibilismo patético con la que los agentes sociales y partidos políticos en España, por ejemplo, piden hacer fragatas para vender a Arabia Suadí.

Por cierto que no conocemos interés similar de la Iglesia Española, o de su Conferencia Episcopal u otros organismos propios, por el comercio de armas; ni reflexión escrita de ninguna de sus estructuras que afeen al gobierno la mala práctica de vender armas Made in Spain a troche y moche, fomentando la guerra. No hemos oído prédica alguna de nuestros jerarcas religiosos  llamando a su grey a capilla por estos temas y para que presionen al respecto. Deben estar nuestras eminencias más preocupados por filtrar el mosquito de la parábola, lo que les impide preocuparse de la viga del militarismo.

En esto imitamos poco a los alemanes. Ni en lo religioso ni en lo civil nuestras autoridades levantan la voz contra el militarismo. Y no será por no haberlo padecido al menos con similar intensidad que ellos.

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El cañón nazi en Madrid (luces y sombras del Ayuntamiento)

Imagen de Gerald Davison

Fuente:  Público.

El 21 de septiembre de 2017 el concejal Carlos Sánchez Mato, responsable del área de Economía y Hacienda del Ayuntamiento, escribió una carta al Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra para preguntarle cómo y cuándo se podía devolver un cañón antiaéreo de fabricación nazi que había llegado a España con la división Cóndor alemana que ayudó al dictador Franco en su sublevación militar contra la República.

En dicha carta Carlos Sánchez Mato hace un recorrido histórico por los múltiples usos que se le dieron al cañón durante la guerra.

Ocurrió que dicho cañón nazi fue depositado sin cargos en manos del Ayuntamiento madrileño cuando lo regentaba Ana Botella (Partido Popular).  La entonces alcaldesa decidió que fuese utilizado como decoración de la plaza de la Artillería Antiaérea en el distrito de Fuencarral-El Pardo.

El cañón nazi, además, fue instalado entre múltiples irregularidades administrativas, según una investigación de la subdirección de Auditoría de la Deuda del Ayuntamiento de Madrid, dependiente del Área de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid

“Las obras de instalación se ejecutaron sin proyecto aprobado ni dotación presupuestaria”, recoge el informe al que ha tenido acceso Público, que denuncia que la glorieta fue inaugurado el 28 de abril de 2013, mientras que el proyecto que aprobaba la remodelación de la misma fue firmado el 31 de mayo, un mes después.

“Esto conllevó que los trámites necesarios para empezar la obra tuvieran fecha posterior a la ejecución de las obras”, recoge el informe, que recoge que las obras supusieron un gasto de 11.633 euros.

Otros 11.633 € a la basura, otros 11.633 € de despilfarro militar.

El contrato Defensa-Ayuntamiento de Madrid terminaba la primera semana de enero de 2018.  Por ello, el gesto de retirada a final de año ha sido poco más que un detalle.

Pero, al menos, no se ha renovado el contrato por otros 5 años.  Algo es algo.

Nos gusta el gesto, muy coherente y oportuno en un Ayuntamiento que dice que busca la paz.  Sin embargo, nos resulta incoherente que la rotonda siga llamándose de la Artillería antiaérea.  Existen muchos otros objetos y aparatos que lo merecerían antes, existen múltiples oficios que éticamente están por encima del arma de Artillería (antiaérea o no) y que tienen muchos más méritos para figurar en el callejero madrileño.

El nombre de una calle o rotonda no es cualquier cosa.  En su bautismo el Ayuntamiento responsable (y los ayuntamientos que, posteriormente, lo mantienen) dejan clara constancia de su ideología y de qué es lo que quieren celebrar y honrar con un nombre callejero.

Saludamos que la pieza de artillería haya vuelto al interior del cuartel, pero pensamos que, por coherencia, el ayuntamiento debería cambiar el nombre de la rotonda por otro más pacífico y menos violento.  Si no es así, el gesto habrá sido meritorio pero muy parcial.  Y Madrid poco habrá avanzado en ser capital de paz como pretende Carmena.

Una propuesta razonada y detallada (que cuenta con más de 14.000 visitas) para hacer de Madrid una ciudad de paz la podéis encontrar pinchando aquí.

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Navantia, entre las empresas públicas con mayor pérdida de empleo

Antiga+porta+do+estaleiro+-+Ferrol

Por Pedro Lozano

Fuente: CSIF.

Nos ha llamado la atención la noticia difundida por el sindicato de funcionarios CSIF sobre las empresas públicas y su comportamiento durante la crisis.

Según el sindicato, que usa datos del Ministerio de Hacienda, perdieron entre 2012 hasta la fecha 31.751 empleos (de los más de 90.000 que había a la llegada de Rajoy al poder), principalmente en tres grandes empresas en las que se ha llegado a perder hasta el 30% del empleo: Navantia, Correos y Tragsa.

Lo recoge también la prensa, como ocurre con El Confidencial Digital, donde añaden

Incluso ha habido casos de externalización de servicios para poder evitar la contratación de personal en las empresas públicas, algo que ha ocurrido en Navantia, Tragsa o Correos, entre otras.

Es llamativo que se nos alerte de esta sangría del empleo, que contrasta con el discurso oficial, apoyado por los sindicatos mayoritarios, de la importancia de la industria militar para generar empleo. Y es llamativo porque el supuesto valor añadido de esta industria como generadora de empleo se desmiente con el retrato que nos ofrece un sindicato tal vez menos pegado al discurso oficial, o tal vez más desprevenido en su afán por pedir empleo a toda costa y sin importar las cuestiones éticas, que señala que en la práctica Navantia es un agujero negro también para el empleo, ya sea porque sencillamente lo elimina (uno de cada tres) o porque el que no elimina lo externaliza y precariza.

Una cruda realidad que nos devuelve una imagen de Navantia menos idílica de la que refleja el discurso oficial. Navantia, allá donde está, no sólo construye (gracias a una política empresarial y estatal militarizada) ingenios indeseables, sino que maltrata el empleo y lo precariza, por lo que, lejos de ser una solución al grave problema del paro que ha contribuido a crear, es parte del mismo problema y tal vez uno de sus agentes más preocupantes allá donde se genera el monocultivo militar.

Tal vez la solución pase por la reconversión de las industrias militares y por planes de desarrollo alternativo en las zonas donde hoy, con el consenso de casi todos los grupos políticos, se aplaude la industria militar y se pide carga de trabajo para ella, como ha ocurrido, para celebrar estas fechas navideñas de unidad y amor, en la Diputación de Cádiz (con la oposición de Ganemos Jerez y la abstención timorata de Izquierda Unida, todo hay que decirlo).

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Lobby para que el Parlamento Europeo no colabore con el gasto militar en el presupuesto de la Unión Europea

No inviertas en armas

Por ENAAT

Fuente: Campaña en WeMove.EU

Desde la Red Europea contra el Comercio de Armas (ENAAT por sus siglas en inglés) se ha iniciado una campaña dirigida a los eurodiputados para que no apoyen con su voto la promoción de la venta de armas con presupuestos europeos.

La petición, en concreto dice así:

No incluyan una partida para la industria armamentística en el nuevo presupuesto de la UE. El dinero de los europeos no debería financiar tecnología militar. Este dinero debería destinarse a proyectos que desarrollen estrategias no violentas para evitar y resolver conflictos y que hagan frente a sus verdaderas causas.

Nos parece todo un acierto de la campaña vincular el rechazo de la tecnología militar con la idea de revertir ese dinero para luchar contra las causas de las guerras y de los conflictos, lo que apunta a una visión de alternativa a la defensa militar, algo normalmente eludido en los discursos oficiales y que necesitamos construir, difundir y popularizar para que la sociedad se empodere de tal propuesta transformadora.

No faltan razones para exigir a los eurodiputados que no colaboren con esta vuelta de tuerca del militarismo agresivo al que nos aboca la política europea y la dichosa aspiración de competir en el plano de las superpotencias.

Como dice la justificación de la campaña, contamos ya y por primera vez con un presupuesto “europeo” para los tres próximos años destinado a la industria militar, con 90 millones de euros para partidas de investigación de I+D militar. Fue aprobado el pasado año y los eurodiputados colaboraron en esta aprobación. De manera que no son, que digamos, almas cándidas y mucho nos tememos que ya han sido tocados por el lobby militar para futuras colaboraciones.

La Comisión Europea, órgano político de la Unión Europea y un inestimable aliado del militarismo, ha estado presionando además para dar prioridad al “sector de la defensa” dentro del presupuesto europeo, introduciendo partidas destinadas a estos fines en los  Fondos Estructurales y Regionales, en la Ayuda al Desarrollo y hasta en el famoso programa Erasmus. Otro signo de la preocupante extensión de la mancha de aceite de los señores de la guerra en las instituciones europeas.

Junto con estos apabullantes datos, nos cuenta la Red promotora de la iniciativa que

El 7 de junio, la Comisión lanzó el Fondo Europeo de Defensa [4], mediante el cual pretende destinar 500 millones de euros adicionales del presupuesto de la UE a la investigación y desarrollo de la industria armamentística durante el período 2019-2020 [5]. Es más, a partir del 2021 dicha contribución llegará a los 1.500 millones de euros al año, lo que significa un aumento mucho mayor del propuesto en noviembre de 2016.

Este fondo también incluirá contribuciones nacionales hasta llegar a los 4.000 millones de euros al año, con el fin de financiar la última fase del proceso: el desarrollo y compra conjunta de equipamiento militar por parte de todos los Estados miembros. La Comisión propone que las contribuciones nacionales a este fondo queden excluidas del umbral de déficit del 3% que cada Estado miembro debe respetar. Un privilegio del que no gozan las inversiones en educación, salud o medio ambiente.

Es este contexto el que justifica la movilización de ENAAT, en la idea de ejercer presión a los eurodiputados para que no apoyen con su voto los cambios que pretende la Comisión, pues en los próximos meses se llevarán a votación los euro-presupuestos.

Nos pide una de las personas que sigue nuestro blog que opinemos en público sobre dicha campaña.

Por supuesto que cualquier lucha encaminada a enfrentar el militarismo y a buscar alternativas al mismo merece nuestro respeto y animamos, no faltaría más, a hacer lo posible para evitar un presupuesto europeo encaminado a potenciar el desarrollo y la venta de armas.

Y si ocurre que, al menos que nosotros sepamos, ésta es la única campaña abierta a que la sociedad presione a estos diputados, bienvenida sea y que tenga toda la eficacia posible.

Pero vayamos un poco más allá de la mera declaración de principios, a analizar algunos aspectos de la propuesta que nos parece, puede añadir puntos no tanto para enmendar la campaña (no somos nadie para ello y sentimos respeto por este trabajo) como para reclamar nuestro propio compromiso en la lucha por la paz.

1.- La Red Europea contra el Comercio de Armas. ENAAT.

La promotora de la iniciativa, la Red ENAAT, es según su propia explicación  “una red informal de grupos e individuos que ven el comercio de armas como una amenaza para la paz, la seguridad y el desarrollo” y que luchan como grupo de presión contra el lobby de la industria militar.

Su trabajo pretende limitar o terminar con el comercio de armas, mediante la investigación, la publicación, la presión y las campañas públicas.

Naturalmente, este trabajo de lobby no agota las luchas pacifistas y del sentido común, y tal vez no sea tampoco el trabajo que más y mejor puede aglutinar a la sociedad para problematizar la idea de paz de los poderosos; pero es un aspecto que, también, forma parte de estas luchas y es de agradecer (dado lo anodino y ambiguo que puede llegar a ser) que alguien se dedique a ello.

Es decir, su lucha, según este esquema, se focaliza en realizar investigación-divulgación y lobby contra la industria militar. Se enfoca a convencer (más improbable) o a incomodar a las instituciones para que cambien (por gusto o a regañadientes) sus actividades.

Los componentes de esta red, según aparece en su propio listado son:

De esta composición destacan varios aspectos: su carácter multinacional, su diversidad de organizaciones y enfoques (redes de paz, grupos de promoción de derechos humanos, institutos de investigación, y las dos organizaciones internacionales más amplias, una de carácter antimilitarista y otra religiosa) y su común apuesta por un trabajo de diálogo institucional y de lobby institucional.

Se trata, desde nuestro punto de vista, de lo que hemos llamado en nuestro libro “Política Noviolenta y lucha Social” (págs. 38 a 56) de una de las perspectivas del pacifismo, la que hemos denominado pacifismo no oficial (no comparte ni la idea ni la agenda de paz “oficial” e institucionalizada que entiende la paz como preparación de la guerra y, cuando más, como ausencia de guerra) y no alternativo o reformista (pretende promover cambios críticos pero no rupturistas con la idea de paz oficial y no apuestan por una alternativa global de paz y defensa).

No queremos decir que algunos o muchos de estos miembros no compartan, de fondo, una idea de paz diferente (ni menos aún que no promuevan otras luchas más centradas en la idea de una alternativa global de paz), sino que sus acciones y su trabajo en el campo concreto que analizamos no va encaminada a esto, sino a conseguir, en el dialogo con las instituciones, la asunción de reformas posibilistas en la idea oficial de paz.

Nos parece de una enorme valía esta unión de fuerzas para luchar por un tema de esta envergadura y es de apreciar el esfuerzo tanto de investigación y divulgación, como de campañas de presión institucional, los aspectos fundamentales que abordan en la campaña. De hecho el trabajo de denuncia y de sacar información al respecto es de valía también para la lucha de un pacifismo horizontal, desde abajo y enfocado a una alternativa global y debemos saber aprovecharlo y saber crear sinergias con este enfoque pacifista.

2.- La militarización soterrada e imparable de la política europea.

Pero como hemos señalado en diversas ocasiones, el problema de la paz en Europa no es el problema de una reglamentación jurídica de la guerra y de los períodos de entreguerra, ni es sin más una especie de construcción jurídica de la paz, mediante tratados de limitación del armamentismo, o políticas de desarme entre los Estados.

El problema de la paz es más transversal y radical, y su enfoque debe pretender no limitar la guerra, sino construir la paz con contenidos y de forma dinámica, estructural y global, mediante políticas de transarme (no mero desarme) y propuestas de defensa alternativas tanto en el qué hay que defender, como en las metodologías de defensa y los sujetos de la misma.

En el contexto europeo, todo esto va estrechamente asociado no sólo a la limitación de industria militar y sus intereses (más bien deberíamos hablar de su reconversión a fines socialmente útiles y su eliminación como industria militar), sino principalmente:

  •  a la lucha contra la creciente militarización de la política europea,
  • a la resistencia contra la creación de múltiples estructuras y sinergias encaminadas a cimentar una potencia militar europea,
  • y a la apuesta contra la perversión de confundir políticas de paz con políticas militares y con un enfoque global de la seguridad desde la óptica militar.

La idea oficial de paz en Europa es la idea militarista que legitima el intervencionismo militar y la dominación y violencia como metodologías propias en materia de seguridad y razón última de sus políticas internacionales. Se construye desde un silencioso consenso de las élites, acompañado de una inconsciente ignorancia de la ciudadanía, que se supone que por omisión acepta este estado de cosas.

Merece la pena recordar que el militarismo europeo está incrementándose de forma silenciosa pero a pasos agigantados, y que entre sus componentes cuenta con:

  • una Agencia Europea de Defesa,
  • otra Agencia Europea de Inteligencia,
  • un espionaje militar propio,
  • un Cuartel General y un Estado Mayor propio,
  • un Comité Político y de Seguridad (COPS) que diseña la doctrina de defensa europea, incluyendo la política de fronteras y contra la inmigración,
  • un Comité Militar (CMUE) que diseña el despliegue de tropas en misiones militares europeas,
  • una Academia Militar Conjunta,
  • unos Eurogrupos de Combate,
  • Fuerzas Navales y Guardamarinas Conjuntas,
  • y con un importante despliegue de tropas en varios conflictos internacionales,
  • más un presupuesto militar creciente, como venimos diciendo, y diversas subvenciones y ayudas que se le ofrecen a la industria militar y al militarismo disfrazadas en partidas destinadas a fines más nobles.

Todo un arsenal militarista al que, al parecer, falta por poner la guinda con la creación de un futuro “ejército europeo”, tal como explicamos en un trabajo de 2015 editado con el nombre de “ejército europeo” y que en sus líneas básicas sigue aportando información y análisis vigentes a día de hoy.

Merece la pena decir que la otra pata de todo este entramado consiste en el colaboracionismo social y global con el desarrollo de esta política. Colaboracionismo que se manifiesta en el aplauso de los diputados europeos al gasto militar (a los que hay que presionar, como muy bien hace esta campaña, y señalar con el dedo de la indignidad), pero también con el colaboracionismo del poder financiero y de la banca (convertida en uno de los principales agentes de esta locura y a la que también hay que poner freno) y del mundo productivo, de los enfoques tecnológicos y de desarrollo científico, del mundos mediático y cultural que promueven la legitimación de esta violencia cultural, de los principales partidos y agentes sociales europeos en sus programas de acción, de los ayuntamientos  e instituciones que facilitan subvenciones y otros medios a estas industrias y a estas infraestructuras militares, …; pero no menos de los trabajadores y trabajadoras que operan en empresas militares, de los ahorradores que depositan sus ahorros en bancos armados, de los consumidores y usuarios que aceptan una oferta y un bienestar propio basado en la explotación y dominación sobre otros territorios y sociedades, de los intelectuales que callan, de los ciudadanos que colaboran sirviendo en estos ejércitos o sometiéndose a su lógica, y del conjunto de la sociedad que de forma acrítica participa del caldo de cultivo estructural, cultural y global de este modelo.

En suma, la pata principal del militarismo europeo es nuestra voluntaria servidumbre y colaboracionismo con su lógica y con su actividad y es aquí donde, en nuestra opinión, debe realizarse todo el trabajo posible para desencadenar la desobediencia a esta política, pues, de lo contrario, no podremos avanzar sino en la ingenua idea de “convencer” por la altura de nuestros principios a una élite que se caracteriza por la bajeza de los suyos y mide todo en política en términos de oportunismo, clientelismo e intereses egoístas.

Por supuesto que una campaña encaminada a presionar a las instituciones europeas (Parlamento, Consejo o cualquier otra) para que no avancen en sus peores intenciones es meritoria y debe ser bienvenida, pero es necesario añadir que no agotan la agenda de la lucha por la paz necesaria y que tal vez por sí solas no permitan avanzar en este propósito o al menos al ritmo requerido.

Para que no le pase como al cuento del cacique que señala Galeano en su libro de los abrazos (que su propuesta rasque mucho y rasque bien pero donde no pica) deberá (y esa es la principal tarea que debe hacer el que llamamos pacifismo alternativo) venir acompañado de una lucha en la base social y encaminada desde postulados abiertamente antimilitaristas y alternativos de desobediencia y creación de otras prácticas de lucha social contra el militarismo europeo.

3. La pasividad social

Por eso, y aún aplaudiendo la iniciativa, mucho nos tememos que las razones de peso de la red para llamar a la conciencia de los eurodiputados, o para alertar a una ciudadanía en el mejor de los casos bastante alejada de esta problemática, cederán ante la presión y el prestigio del militarismo y de su lobby político, el cual hace muchos halagos y promesas a la clase política europea.

Jugamos con fuerzas desiguales y por desgracia en la balanza de la campaña se encuentra el peso de la razón (un peso ligero) y de la ética, más las firmas que se consigan (actualmente más de cien mil), frente al abrumador peso de los intereses y del potente lobby militar industrial y del militarismo militante de los gobiernos europeos.

¿Quiere esto desacreditar a la campaña? En absoluto. La animamos y animamos a la firma de la petición que plasma la campaña por cuanta más gente mejor, por más que llamemos a nuestro propio compromiso para hacer avanzar la lucha por la paz más allá de presionar con firmas a los diputados europeos, cuyo voto, en cierto modo, ya es un voto cautivo y anunciado.

Lo importante es llegar a problematizar una política deliberada de remilitarización tal como la emprendida por la élite europea, y eso necesita un peso decisivo de la sociedad, de esa sociedad despreocupada y desmovilizada (¿tendrá que ver en ello de alguna manera la falta de agendas políticas del pacifismo y del antimilitarismo o la falta de permeabilidad de los sectores políticos tradicionalmente de izquierda hacia la agenda de la paz?).

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Materia militar en el último Consejo de Ministros del año

Culminada+la+sesi%C3%B3n+N%C2%BA+028+del+Consejo+de+Ministros%2C+el+Primer+Ministro+acompa%C3%B1ado+de+los+titulares+de+Justicia%2C+Mujer+y+de+Inclusi%C3%B3n+Social+brindaron+declaraciones+a+la+prensa.

Por La Moncloa, Gobierno de España.

 

Fuente: La Moncloa.

Pues, como nos veíamos venir, también ha aprovechado el Gobierno para añadir más incentivos al militarismo en el último Consejo de Ministros del año.

1.- Autorización de inversiones militares a empresas extranjeras.

Esta vez en forma de autorización de empresas de Luxemburgo, Países Bajos y Reino Unido para que realicen inversiones en empresas militares en España. Todo sea regalar inversión al militarismo, que para eso somos la sexta potencia mundial exportando armas (y como añadido, regalando guerras a países diversos).

El Consejo de Ministros ha autorizado una inversión extranjera consistente en que las sociedades “PI 1, S.Á.R.L” (sociedad constituida en Luxemburgo); “Everest Holdings, B.V.” (Países Bajos), y “ANV Co-Invest, L.P.” (Reino Unido), adquieren, de manera directa, el 60,41 por 100, del capital social de Aernnova Aerospace Corporation S.A., y, de forma indirecta, el mismo porcentaje respectivamente en las filiales de esta última, para que se puedan destinar a realizar actividades relacionadas con la defensa nacional.

Aernnova Aerospace Corporatión SA (con sede en Gasteiz), aparentemente, no se dedica al sector militar, sino a la gestión de espacios aéreos y fabricación de estructuras aeronáuticas, según aparece en su página web, pero sí indirectamente, porque lo hace a través de sus empresas filiales, como dice el propio Consejo de Ministros. Estas filiales son:

  • Aernnova Aerospace, S.A.U.
  • Aernnova Aeroestructuras Álava, S.A.U.
  • Aernnova Andalucía Estructuras Aeronáuticas, S.A.U.
  • NMF Europa, S.A.U.
  • INTEC-AIR, S.L.U.
  • Gestión de Materiales y Proyectos, S.A.U.
  • Aeronáutica y Automoción, S.A.U.
  • Fibertecnic, S.A.U.
  • Internacional de Composites, S.A.U.

De paso vemos una de las más endiabladas realidades de la industria militar. Hay empresas, esta es un ejemplo, que aparentemente no tienen que ver con la defensa (lavado de cara) pero que luego resulta que o bien tienen empresas filiales que sí que lo hacen, o bien participan en el accionariado de las empresas militares, con lo que es difícil hacer un seguimiento de éstas. Si además, acaban siendo, como es el caso, participadas por fondos europeos y empresas de otros lugares, el rastreo de estas empresas se hace más difuso aún.  Y si a todo ello añadimos la colaboración de una banca armada en financiar su negocio, tenemos un cuadro más complejo de este sector tan opaco y peligroso.

2.- Cofinanciación con Europa del INTA.

No es el único acuerdo que afecta a lo militar. Hay un segundo acuerdo, como es de esperar fuera del Ministerio de Defensa, por el que el Ministerio de Industria y Competitividad realiza un acuerdo con el organismo autónomo militar INTA, para “para la ejecución del proyecto “FENYX-Gran Aeronave de Investigación y Experimentación” que, a su vez, cofinancian (es decir, pone una parte) los fondos FEDER (Fondos Europeos de Desarrollo Regional) con cargo al Programa Operativo de Crecimiento Inteligente 2014-2020.

Aclaremos que este Programa Operativo es el instrumento con el que el Ministerio de Hacienda (ya tenemos tres ministerios implicados en financiar al militarismo por este asunto) tiene para distribuir estos Fondos Europeos en cofinanciación entre España y Europa.

Según el convenio que se autoriza, el presupuesto del que contará INTA para desarrollar este proyecto FENYX será de 35 millones de euros de los que los fondos FEDER, a través del Ministerio de Economía, aportará 28 millones y el INTA (no dice de dónde lo sacará) otros siete.

3.- Reglamento del INVIED.

Además de estos dos acuerdos, el Consejo de Ministros ha aprobado otra resolución para modificar el Estatuto del INVIED mediante Real Decreto.

El anterior estatuto de este organismo fue declarado nulo por el Tribunal Supremo porque para su aprobación, como ocurre con otra normativa militar, no se habían atenido a la legalidad formal (para qué, si al fin y al cabo nadie les pone trabas).

En este caso se habían saltado un informe preceptivo (pero no vinculante) de un organismo oficial, el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas recogido en otra ley militar, la Ley Orgánica de Derechos y Deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas, del 27 de julio de 2011.

Además de contar ahora con este informe han aprovechado para introducir una modificación sobre el anterior texto, concretamente para permitir que si un usuario de una casa del INVIED no paga la renta, se pueda suplir el desahucio por llegar a un acuerdo de pago más cómodo y, en caso de situación de vulnerabilidad del ocupante, que se pueda suspender el desahucio por un plazo de hasta tres años.

Una buena medida, que no existe en la legislación civil y que el Gobierno podría imitar para los miles de familias en situación de vulnerabilidad o riesgo que no pueden pagar la vivienda.

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¡Desmilitaricemos la educación!

Por MOC Valencia

Fuente: 20 Minutos

Nos parece muy oportuno para las fechas en que estamos la acción emprendida el 26 de diciembre por miembros de diversos colectivos, reunidos en la campaña “Desmilitaritzem l’educació: desmilitaritzem Expojove“, y llevada a cabo en Valencia.

Los participantes se han congregado media hora antes de la apertura de puertas del recinto y han mostrado pancartas con mensajes como ‘Desmilitaricemos la Educación’, ‘Las armas no educan’, ‘La guerra no es un juego’ y ‘Unidades militares fuera de las escuelas’.

Es espeluznante la pretensión del ejército de concurrir a cualquier actividad juvenil con su parafernalia en reclamo de jóvenes para carne de cañón de sus aventuras. Y debemos negarnos a tal presencia y a toda colaboración con el militarismo en los espacios civiles.

Y denunciar el colaboracionismo acrítico y simplón de tantas instituciones de base más o menos ciudadana, como ocurre con los ayuntamientos, comunidades autónomas y otros,  con el militarismo, como ocurre en ferias como las que tienen lugar en Barcelona, Madrid, o ahora Valencia.

¡Qué esperpento ver a alcaldes y concejales que aparentemente no forman parte del relato viejuno de nuestro rancio poder compadrear con la pretensión de adoctrinamiento militar!

Acudimos a la página web del MOC de Valencia y leemos (que nos perdonen la traducción los compañeros) en el manifiesto de la campaña algunas de las razones para rechazar el militarismo en esta “Expojove”:

Los valores que transmiten las instituciones militares, obediencia, disciplina, patriarcado, androcentrismo y especialmente el recurso a la violencia como método para resolver conflictos, contradicen los valores de la paz y el diálogo que deben regir la educación de los jóvenes.

La propuesta que el ejército ofrece se opone a la que afirma la LOMCE, inspirada en la educación para la prevención de conflictos y su resolución pacífica, así como la noviolencia en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social…

La presencia del ejército en Expojove se enmarca en su incisiva participación en los espacios educativos y de ocio. El ejército pretende potenciar la eufemística “cultura de la defensa” y el “espíritu militar” entre la juventud para mejorar su deteriorada imagen pública y paliar sus crónicas dificultades de reclutamiento.

La propaganda que la juventud recibe de Defensa es engañosa, refleja una imagen idílica de la vida militar y edulcora el papel de las Fuerzas Armadas en los conflictos bélicos. El ejército se presenta casi como una ONG de ayuda humanitaria que oculta su ron de defensa de los intereses más espurios y no ningún caso informa con rigor de las consecuencias de las acciones militares.

Razones más que sobradas que nos llevan, dice el manifiesto, a luchar no solo contra esta presencia militar en Expojove, sino a luchar por el cambio de la propia idea de la defensa, desde el paradigma militar a un paradigma basado en la seguridad humana, y llama a las instituciones, agentes sociales y educativos  y sociedad en general a promover este cambio y a luchar contra el militarismo.

La plataforma que promueve esta campaña cuenta con más de cincuenta organizaciones del ámbito educativo, sindical, pacifista, antimilitarista y de todos los ámbitos dispuestos a no dejarse arrebatar las ideas y el espacio público por el discurso militarista.

Un buen ejemplo y una práctica aconsejable que debería prender en el ejemplo de tantas instituciones complacientes con la lacra militarista. Y es que a algunas instituciones bien se les puede aplicar eso de que aunque la mona se vista de seda…

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Defensa subasta 28 locales en Madrid por un total de 10 millones de €

Fuente:  Infodefensa.

Ya es sabido que Defensa es el segundo terrateniente español.  Y de ello se aprovecha para, poco a poco, según se va recuperando el mercado inmobiliario, ir sacando tajada de cara a poder invertir  más en armamento.

Ahora es el caso de Madrid:  Defensa va a subastar 28 locales en Madrid por 9’903 millones de €.  Se trata de locales comerciales y fincas que han quedado en desuso.

¿Se les podría dar un uso social cediéndolas a otros Ministerios como Vivienda, Sanidad, Educación, etc.?  Sí.  Pero eso sería bueno para la sociedad y no para la industria militar.

El goteo de millones para Defensa no para.  Así, el pasado octubre Defensa vendió dos locales a Realia y Pryconsa por 40 millones de €, uno situado en Alcalá de Henares y otro en Vicálvaro.

No estaría mal que estas ventas del Ministerio de Defensa tuviesen un impuesto madrileño dedicado a que el ayuntamiento promoviese la paz a través de una política de paz propia y continuada.  Ideas como esta hacen falta y una muestra de ellas está en nuestro Plan de Paz para Madrid.

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