Archive for cañones o mantequilla

El Consejo de Ministros autoriza tres nuevos acuerdos con compromiso de gasto militar

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Por Carmen Alonso Suarez

Fuente: La Moncloa.

Luego dirán que nuestro gobierno no trabaja.

Hasta en el puente de la Constitución han celebrado un nuevo Consejo de Ministros, que alguien tiene que quedarse al frente mientras los demás sestean.

Y aprovechando el Consejo de Ministros del 7 de Diciembre, han adoptado tres medidas relacionadas con compromisos de gasto militar.

  • La primera, un acuerdo “autorizando el contrato de ejecución de obras de la quinta gran carena del submarino “Galerna” (S-71), por importe de 43.260.000 euros, que se distribuirán en cuatro anualidades, desde 2017 a 2020.

Nótese la sutileza de que de 2017 quedan exactamente 24 días desde el 7 de diciembre, lo que quiere decir que este dinero referido a 2017 o bien ya se lo han calzado o bien se lo van a pulir en los pocos días que quedan. ¿Dinero contemplado en los Presupuestos Generales del Estado?, ¿un nuevo compromiso extrapresupuestario?. No lo podemos asegurar.

En cuanto al beneficiario de este generoso acuerdo, es NAVANTIA, la  ruinosa y mimada empresa estatal en la que se va enterrando con tanta liberalidad el dinero de los contribuyentes para tapar la chapucera fabricación de ingenios tan innecesarios como caros e ineficaces. Pongamos por ejemplo los S-80 (actualmente renombrados S-81 Plus en un intento de olvidar que los S-80 originales no flotaban) que son (más bien el no tenerlos aún) el motivo de tener que gastar en la “quinta” gran carena del Galerna para que se mantenga a flote mientras llegan los esperados submarinos S-81 Plus.

La adjudicación se llevará a cabo de acuerdo con lo previsto en el Convenio entre el Ministerio de Defensa y la empresa NAVANTIA S.L., por ser el astillero de esta empresa en Cartagena el adecuado en España, por experiencia y capacidad, para acometer una obra de estas características.

  • La segunda, la autorización del “Acuerdo Marco para el desarrollo de actividades de apoyo al sostenimiento de las aeronaves de la Armada, así como los contratos derivados”, por un importe máximo de 47.040.000 euros, con una financiación distribuida en tres anualidades (2018-2020).

En este segundo caso, la pasta se le va a dar a empresas privadas, porque al parecer la Armada no tiene la preparación adecuada ni las instalaciones para llevar a cabo estos trabajos “complejos”.

Lo dice así el Consejo de Ministros:

Mediante este contrato se pretende paliar las carencias de personal para la gestión del segundo escalón de mantenimiento de aeronaves, que cuenta con un reducido espacio en sus instalaciones y falta de equipo, por ello se hace necesaria la contratación de empresas privadas, que disponen de la capacidad tecnológica, instalaciones, bancos de prueba y personal cualificado y experimentado necesario para realizar aquellas tareas más complejas.

En este segundo caso hay otra particularidad: el acurdo es prorrogable “por un período equivalente a su duración inicial”. Es decir, que en realidad no es para tres años, sino para seis, tres sutilmente condicionados a una prórroga que no dudamos que se ejercitará y que en realidad compromete gasto militar por este concepto para un período muy largo de tiempo, encadenando con ello las políticas de futuros gobiernos.

  • El tercer acuerdo hace relación a la celebración del “Acuerdo Marco para la adquisición de repuestos de vehículos Pizarro”, por un valor máximo estimado de 14.876.033´04 euros y duración de tres años prorrogables por otros tres.

Este mantenimiento también se adjudicará a empresas privadas, mediante concurso.

La explicación de la necesidad de este nuevo acuerdo que compromete por largo plazo gasto militar es la siguiente

Debido a la necesidad de continuar con el mantenimiento preventivo y correctivo de los vehículos “Pizarro”, y al objeto de conseguir un alto grado de operatividad por parte de las unidades en las que dichos vehículos se encuentran encuadrados, así como de disponer de dotaciones y niveles de repuestos en las distintas unidades, centros y organismos, usuarios y logísticos, responsables de su mantenimiento, resulta necesario proceder a establecer un acuerdo marco para la adquisición de piezas de repuesto para estos vehículos.

En total, tres acuerdos más a sumar al ingente gasto militar aprobado con presupuestos prorrogados, que suman otros 105.176.033´04 euros. y condicionan gasto militar al menos hasta 2020 (prorrogable).

¿Tendrán reflejo estos gastos “plurianuales” en las partidas de los Presupuestos Generales del Estado de 2018 que el PP parece que ya está pactando con PNV y Ciudadanos (no sabemos si alguien más)? Se admiten apuestas.

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¡Qué buenas son las crisis para la industria militar!

por Pavel Vanka

Fuente: Infodefensa.

Si lo decimos nosotros seguramente nadie nos hará caso. No somos creíbles, para algunas mentes militarizadas, por más que aportemos datos, fuentes, estudios…

Pero no lo decimos nosotros, sino el propio Presidente de la TEDAE (Asociación Española de Tecnologías de Defensa, Aeronáutica y Espacio), ahora a punto de ser sustituido (un misterio que deparará probablemente una sorpresa este de la sustitución de un Presidente de la patronal de las empresas aeronáuticas y espaciales vinculadas a la defensa, donde se han afincado algunas de las puertas giratorias, incluyendo algún ex-ministro de Defensa): la crisis es una oportunidad para la industria militar. Igual que la carroña es comida para ciertos pájaros.

Adolfo Méndez, actual presidente de TEDAE, y en el foro “Infodefensa” sobre la industria militar, analizó la bonanza de este sector, ofreciendo cifras de escalofrío. El año pasado, nos dice, facturaron 10.700 millones de euros, un 10´2 % más que el año anterior. Con entusiasmo entendible añadió

crecimos un 10% en plena crisis

No es para menos. No conocemos ejemplos de tal prosperidad en otros sectores.

Al parecer, a la industria de las armas la crisis le ha venido bien. Y eso que la predicada austeridad y la propaganda del gobierno nos ha hecho creer que todos nos apretábamos el cinturón.  Se ve que todos no. Que la hebilla se cerraba sobre nuestros pantalones de meros transeúntes a la par que se aflojaba en los pantalones de paño fino de los señores de la guerra.

Podríamos, también, comparar el crecimiento del 10% de la facturación de la industria militar aeronáutica y espacial con rebajas equivalentes en otras áreas, como la bajada del 16´3 % del gasto en sanidad pública durante la crisis (más de 10.000 millones de euros), según informó El País, o la bajada del gasto de sanidad y educación que se prevé para 2018 según los datos del Plan Presupuestario 2018 enviados por el Gobierno a Bruselas en el mes de octubre, que situará a la sanidad y a la educación en sus mínimos históricos, o la bajada del gasto en prestaciones a desempleados, que se redujo en 2017 en 20.000 millones de euros, según informa Público.

Ha hecho falta que esto lo diga, en pleno apogeo triunfalista, el jefe de la patronal TEDAE para que los medios se hagan eco. Claro que es distinto decir que la industria militar es boyante y un ejemplo de éxito, con lo bien que han sorteado la crisis (¿por casualidad?) y  con amplias perspectivas de futuro (sobre todo para las empresas inversoras en armas), que decir que lamentablemente, la industria militar hace negocio de la crisis, hace de la crisis su negocio, hace de nuestro empobrecimiento su negocio, hace de la connivencia con lo más desaprensivo y militarista de los poderes reales y oficiales su negocio y su cartera, mientras que (y no por casualidad) cada vez vivimos peor, se precariza la situación vital de las personas, crece la pobreza y la inseguridad humana.

Es improcedente mirar de frente la realidad y decirla a las claras. No es noticiable y al niño que grita que el Rey está desnudo, se le tacha de loco, o de panfletario.

Sic transit gloria mundi: efímera pero persistentemente a favor de los de arriba.

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Nuevo convenio Defensa-Hisdesat: el satélite Paz nos costará desde 2016 a 2023, al menos, 1’38645 millones de €

Imagen de Hisdesat

Fuente:  Derecho.com

Se ha publicado el 24-11-1027, por lo tanto con un mes de retraso:

Suscrita el 23 de octubre de 2017 la Quinta Adenda al Convenio marco de colaboración entre el Ministerio de Defensa y la empresa Hisdesat, Servicios Estratégicos, S.A., para el desarrollo e implantación de un sistema de observación de la tierra por satélite gubernamental con tecnología radar (Satélite Paz)

El convenio es continuación del primero que se firmó el 25 de febrero de 2008.  Sus cláusulas nos informan de que:

Primero.

Que el «Convenio Marco de colaboración entre el Ministerio de Defensa y la empresa Hisdesat, S.A. para la definición e implantación de un sistema de observación de la tierra por satélite gubernamental con tecnología Radar» en su apartado 2.3 establece que las anualidades se ajustarán al calendario real de lanzamiento y a la entrada en operación del satélite.

Segundo.

Que con escrito de fecha 18 de marzo de 2016 Hisdesat comunicó al Ministerio de Defensa que se había producido un nuevo retraso en la fecha de lanzamiento del satélite y que no se iba a precisar presupuesto para la compra de imágenes en la anualidad de 2016.

Tercero.

Que durante 2016 han continuado los retrasos en la autorización administrativa del lanzamiento de PAZ hasta el punto de que las propias autoridades de la Federación Rusa recomendaron la búsqueda de un lanzador alternativo. Hisdesat finalmente ha contratado un lanzador alternativo para lanzar PAZ, cuyo lanzamiento está previsto en el segundo semestre de 2017, lo que ha dado lugar a que ambas partes planteen modificar de nuevo el calendario previsto y que sea necesario adaptarlo a la nueva planificación de cumplimiento de los hitos del programa.

Cuarto.

Por las razones expuestas, ambas partes consideran necesario realizar una nueva reprogramación de pagos mediante la formalización de la presente adenda al Convenio Marco, de forma que no se contemple desembolso de fondos del presupuesto de Defensa en pago por un servicio hasta el año 2018 y se extenderá hasta la anualidad 2023, sin que suponga ni incremento de gasto ni de años de servicio.

Por todo lo que antecede, ambas partes

ACUERDAN

Primero.

Modificar el apartado 2.3 del Acuerdo Marco de Colaboración de fecha 28 de febrero de 2008, que queda redactado como sigue:

Los importes máximos a abonar por el Ministerio de Defensa a Hisdesat por dicha utilización se establecerán por Acuerdo Económico Específico de acuerdo al perfil de pagos siguiente, sin que los mismos puedan exceder los importes máximos anuales reflejados:

Como siempre, la terminología que utiliza defensa en sus contratos roza lo esotérico.  No entendemos qué es eso de los perfiles propuestos.

Pero sí nos parece claro que lo que ha hecho Defensa, ante los continuos retrasos de la empresa Hisdesat, otro ejemplo de la mala calidad de la industria militar, ha sido retrasar, también, los pagos durante 3 años más.  Parece que sin aumento en el coste.

Recordamos que Hisdesat tiene como principal accionista a la operadora de satélites de comunicaciones Hispasat (43%), la sociedad pública perteneciente al Ministerio de Defensa, ISDEFE (30%), AIRBUS Defence & Space (15%), INDRA (7%) y SENER (5%).

Además, recordamos que ISDEFE es 100% una empresa pública y que Hispasat tiene parte del accionariado con capital público:  el 7’41 de la SEPI (Ministerio de Hacienda y Función Pública) y el 1’85 del Centro de Desarrollo Tecnológico e Industria (CDTI), del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

El satélite Paz nos va a costar desde 2016 a 2023 la friolera de 133’1 millones de €, es decir, 16’6375 millones de € anuales.  Es decir, 1’38645 millones de € al mes para tener un satélite cuya principal función es el espionaje militar.

¿No habríamos preferido gastar en otros gastos sociales mucho más urgentes?

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Guns Black Friday: récord de venta de armas en el Black Friday

Fuente:  El País.

Consumir hasta morir.  Nunca mejor dicho porque hablamos de armas, que no tienen otro uso que el de provocar la muerte.

Hablamos de la unión entre el paroxismo del capitalismo, las compras, y el cáncer del capatialismo, las guerras.

Una de las compras estrella en Estados Unidos este Black Friday (Viernes Negro), ese día de descuentos de vértigo que los americanos han puesto de moda en el resto del mundo, fue la compra de  armas. El FBI recibió hasta 203.086 solicitudes de información de antecedentes, lo que supone un récord histórico de requerimientos en un solo día, según los datos de los investigadores federales avanzados por USA Today, que revelan un incremento de ventas del 10% respecto al año anterior, que también había batido la marca.

Poco importan las recientes matanzas colectivas, poco importa que sea uno de los países con más muertos por armas de fuego, poco importa la violencia generalizada en varios de sus Estados… Poco importa que la política exterior estadounidense se ejecute a fuego, poco importa que todo ello se cobre la vida de miles y miles de personal al año.

Si bajan el precio de las armas, se produce una escalada en el número de ventas.  Nada menos que 203.086 solicitudes en un sólo día para conocer los antecedentes de 203.086 personas que querían comprarse un arma.

Y a ese viernes negro superventas le sucederán lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos rojos.  Y no nos debería sorprender.

La sociedad estadounidense está enferma de muchas cosas.  Una de ellas es de violencia:  aprenden violencia, viven violencia, enseñan violencia, actúan con violencia.  Y ellos mismos se dan miedo.  Tanto miedo que necesitan defenderse de sus vecinos porque los consideran el enemigo, sin darse cuenta de que sus vecinos, razonando con la misma estupidez, también les consideran a ellos, armados hasta los dientes, enemigos.  Tanto miedo que acuden, febriles, a comprar armas para defenderse de las armas que compran sus vecinos para defenderse de ellos.  Un círculo vicioso, una espiral de violencia de la que no se ve el fin:

El miedo a que los llamamientos a mayores restricciones fructifiquen tras esas tragedias lleva a los americanos a hacer acopio. Eso explica también que durante la Administración de Barack Obama, favorable a más controles, las ventas se disparasen. El ejemplo más sintomático corresponde a diciembre de 2013, justo después de la reelección del demócrata, y coincidiendo con la matanza de niños en la escuela de Sandy Hook, en Connecticut. Se compraron unos dos millones de armas, un récord mensual en aquel momento, según el recuento de The New York Times en base a las cifras del FBI.

A España ya ha llegado, y parece que se va a quedar, el Black Friday.  ¿Llegará también el Guns Black Friday?  ¿Haremos algo para evitarlos?

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Intercambiar deuda por salud; intercambiar armas por inversión social

Imagen de Pedro “Hasta que la deuda nos separe”

Fuente:  El País.

En cuán pocas ocasiones nos sentimos orgullosos de una política aplicada por el gobierno.  Y, sobre todo, si es del PP.

Y, acto seguido, una vez escrito lo anterior nos recorre un escalofrío de duda y de aturdimiento.  Nos es imposible controlar el impulso de pensar ¿dónde estará la trampa?, ¿qué será lo que ocultan?

En concreto la noticia dice que:

el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad español cancelará deudas por un importe total de 36 millones de euros. A cambio, los tres países (Camerún, República Democrática del Congo y Etiopía) destinarán un total de 15,5 millones de euros de fondos propios a programas de salud apoyados por el Fondo Global que, según su director de Relaciones Externas, Christoph Benn, “garantizará que el dinero se emplea de la mejor forma posible”. España es el tercer acreedor en sumarse a la iniciativa D2H, que ya promovió cinco acuerdos con Alemania y Australia entre 2007 y 2011 y que ha movilizado casi 200 millones de euros hasta la fecha.

Se cancela deuda a cambio de inversión en salud.  Increíble y maravilloso.

Un ejemplo de que las políticas “utópicas” que se proponen desde los movimientos sociales no son imposibles sino muy necesarias y reales, muy adaptadas a las necesidades y a las situaciones que se viven.

El acuerdo permitirá a Camerún invertir 9,3 millones de euros en programas contra el VIH; a Etiopía 3,2 millones de euros en iniciativas para reforzar su sistema de salud, y a RDC, 3,4 millones de dólares (en su caso el cómputo se hace en esta moneda) en programas contra la malaria. Un aspecto crucial de D2H es que el dinero procede de los propios países en los que se implementarán los programas. Según explica Benn, será el Ministerio de Economía de cada uno de los países africanos el que transfiera estos importes al presupuesto de la cartera de Salud. A partir de 2018, cada ministerio de sanidad implementará el proyecto correspondiente con el apoyo y la supervisión del Fondo Global, uno de los principales movilizadores de fondos en la lucha contra las tres epidemias en el mundo.

Este mecanismo de financiación innovador moviliza los recursos existentes en los países en vías de desarrollo y los canaliza hacia programas de salud nacionales que podrán mantenerse más allá del acuerdo de cancelación de deuda. Para este experto, un enfoque “mucho más sostenible que donaciones externas que se acaban en un momento dado”.

Las tres partes salen ganando, los países en desarrollo, el primer mundo y las agencias internacionales, veamos:

Dicho esto, el éxito de estos acuerdos trilaterales se basa en los incentivos que aportan a cada una de las partes. Un acreedor como España, por ejemplo, puede computar este canje como Ayuda Oficial al Desarrollo(AOD); donar unos recursos que de otro modo serían difícilmente recuperables, e implementar compromisos políticos en materia de salud global. Por su parte, los países beneficiarios reducen su deuda de inmediato y, como es el caso del presente acuerdo, pueden recibir un descuento en el importe a desembolsar como contrapartida. Además, pueden pagar en moneda local; aumentan la inversión nacional en salud pública y obtienen el estatus de donantes del Fondo Mundial. Este último también sale ganando en tanto que aumenta y diversifica los recursos disponibles para la lucha contra el sida, tuberculosis y malaria.

¿Se podrían multiplicar estas políticas?  ¿Se nos ocurre alguna manera más de llevarlas a cabo para lograr un mundo mejor?

  • Intercambiar armas que serían destruidas por inversiones en programas de salud, ecología, educación, medio ambiente, vivienda, en países en guerra o que han sufrido un conflicto bélico.  Esto supondrían una efectiva desmilitarización de muchos países, una bajad notable en los niveles de violencia y, por otro lado, defender lo que realmente se quiere defender en la sociedad:  salud, ecología, educación, …  Un mundo más desmilitarizado y con menos armas conllevaría un mundo más seguro para todos, incluidos nosotros.
  • Lo anterior conllevaría que nuestra indecente industria militar rebajaría sus ventas.  Ello también se puede tratar con este mecanismo, pero haciéndolo con carácter interno:  por ejemplo, destinar el millar de millones que anualmente gastamos en PEAS (Programas Especiales de Armamento) para que las empresas militares reconvirtiesen sus producciones hacia otros campos más sociales:  ecología, salud, educación, vivienda, …

Como se ve, no se piden imposibles, ni políticas que no estén adecuadas a la realidad social que vivimos, lo que se pide es un cambio de políticas que deja beneficios sociales para nosotros y para el Tercer Mundo, escenario elegido para probar nuestras armas en combate y poder venderlas a mejor precio.

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Más militarización cultural gaditana

Por Terry Hassan

Fuente:  La Voz de Cádiz.

Prometía mucho la afirmación del Ex-JEMAD, Almirante General Fernando García Sánchez en las jornadas impulsadas por el Instituto Español de Estudios Estratégicos, con el colaboracionismo acrítico de la Universidad de Cádiz, cuando afirmó rotundo ante los desinformados estudiantes de derecho y criminología del campus de Jerez:

En el mundo de la desinformación y las narrativas precocinadas es fundamental que fomentemos el espíritu crítico…

Pero luego desmereció, cuando, rompiendo con las más mínimas reglas de la lógica, afirmó de forma acrítica y con una narrativa pasmosamente precocinada y propia del mundo de la desinformación que

si consideramos que la seguridad es necesaria, las Fuerzas Armadas también.

Que, para no aburrir a nuestros lectores con disquisiciones que muestren la falsedad del silogismo, es tanto como decir que si la alimentación humana es necesaria, por ejemplo, queda demostrada la necesidad del canibalismo, o de los bollos bien preñados de grasas saturadas, pongamos por caso. Porque, que tengamos una enfermedad no requiere empeorarla con el remedio.

Teniendo en cuenta el carácter de la región, ¿se tomarían los estudiantes a chirigota las afirmaciones del Almirante?, ¿o tomarían apuntes, como en cualquier otra excentricidad más de las que se dicen en las aburridas clases de derecho?

Que seguridad y ejércitos no son equivalentes es algo que las propias Naciones Unidas vienen diciendo desde hace muchos años. Una cosa es la idea de seguridad militar, basada en ejércitos, armas, guerras, etc., y que cada vez “aseguran” menos y “dificultan” más, y otra la Seguridad Humana, que tiene que ver con la garantía de derechos humanos para todos, con estructuras justas, con protección contra el hambre, de la salud, de la educación, del medioambiente, …, como ha señalado en innumerables ocasiones el PNUD y aquí hemos explicado en tantas ocasiones.

Paradójicamente, los ejércitos, que se proclaman como la defensa de la seguridad por excelencia (eso sí, sin ninguna evidencia que confirme su amañada “justificación”, mera petición de principio) han pasado a ser uno de los factores desencadenantes de la mayor inseguridad a escala planetaria.

También lo dice Naciones Unidas, que por si fuera poco, cuenta con una resolución  del año 2011 de su Consejo de Derechos Humanos (Resolución 18/6, el Consejo de Derechos Humanos), por la cual estableció un procedimiento para proponer a la Asamblea General de Naciones Unidas reglas y acuerdos para un orden internacional justo y equitativo; resolución que ha dado lugar a que se proponga por el encargado de esta encomienda, el experto independiente Sr. De Zayas, quitar gasto militar y aplicar las reducciones de éste a políticas de paz y de desarrollo, como medio para conseguir ese orden equitativo y justo, y el aumento de la seguridad humana.

En el informe presentado en 2012 por dicho experto a la Asamblea General de Naciones Unidas, entre otras cosas, se dice

¿Cómo puede evolucionar el orden internacional existente para que sea más democrático y equitativo? Al parecer se necesitan ciertas condiciones, la más importante de las cuales es la paz (Pax optima rerum) en el sentido holístico, una paz que suponga no solo la ausencia de guerra sino también una armonía positiva; la ausencia de violencia estructural, hegemonía cultural, neocolonialismo y discriminación; y la erradicación de la pobreza extrema, como se prevé en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

y

El gasto militar, la influencia de la industria militar, el comercio abierto y encubierto de armas y la delincuencia organizada internacional, en concreto el tráfico de estupefacientes, el blanqueo de dinero y la corrupción de los funcionarios gubernamentales y los actores no estatales, siguen teniendo consecuencias nocivas para el funcionamiento adecuado de la democracia en muchos países.

o bien

El Experto Independiente cree que es poco probable que se avance en el establecimiento de un orden internacional democrático y equitativo si los gobiernos no representan fielmente a sus electores, si persisten la explotación económica, el colonialismo y el neocolonialismo, y si se siguen ocupando territorios por motivos estratégicos, militares o económicos

para proponer

También podría barajarse la posibilidad de gravar un impuesto especial sobre todas las ventas de aeronaves y navíos militares, misiles de crucero y otras armas. Los avances en las negociaciones sobre desarme siempre son bien acogidos. Las palabras no bastan; el objetivo es encontrar la manera de redirigir los recursos utilizados por los ejércitos y reducir el peligro de que estalle una guerra, al tiempo que se liberan fondos para financiar el desarrollo y el crecimiento inclusivo”

Ya lo ven, la vinculación entre seguridad y ejércitos, tan clara para un señor Almirante General, no es tan evidente para el derecho internacional, para Naciones Unidas, o para el PNUD, por no irnos a buscar más allá de la pura y reconocida oficialidad mundial.

Pero volvamos al caso de la Universidad de Cádiz.

Porque resulta llamativo el servilismo de tantas instituciones gaditanas al militarismo y sus ínfulas. Se le prestan medios, se le hacen parabienes, se recibe a sus próceres con pompa y boato, se apoya a su industria militar, no se exige el pago de impuestos por la ocupación del territorio, ni se promociona una cultura de paz sino la exaltación de lo militar.

Y hablamos de tantas instituciones (instituciones en un sentido lato) que asombra: diputación, ayuntamientos, universidades, sindicatos, medios de comunicación, partidos políticos, instituciones educativas y culturales…

¡Como si en Cádiz la huella del militarismo no supusiera una cadena que ata a la provincia a la dependencia y a la penuria, que lastra su desarrollo y lo vincula a los intereses que defienden los ejércitos!

Deben creer todos ellos el dogma del ejército como algo bueno y sin réplica, esa “verdad” que propaga el militarismo. Lo han debido espiritualizar como cualquier otro preconcepto de nuestra cruel cultura heredada, sin pararse a analizarlo con el espíritu crítico que predicaba, retóricamente, el Almirante General García Sánchez.

De este modo, las instituciones de Cádiz, al servicio del militarismo, contribuyen a lastrar la cultura singular de Cádiz y a someterla a los intereses de los que sueñan en un mundo cuartelario, en botas y trompetas militares y bien de banderitas para gritar a pleno pulmón: ¡A por ellos, oé!

¿Tanta es la presión ambiental que los pacifistas de Cádiz no consiguen hacerse oír?

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El Consejo de Ministros autoriza otros 28 millones de euros más de gasto militar

Secretaría de Cultura Ciudad de México

Fuente: La Moncloa.

Pues de nuevo nos tienen aquí. Con otra partida más de gasto militar aprobada en otro Consejo de Ministros posteriores a declarar la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado y de congelar el gasto.

Otros 28 millones de euros más para Gasto Militar; porque para el Gasto Militar no hay frontera que no se rebase ni congelación que nos asista.

Ahora se trata de adquirir helicópteros de segunda mano de los EE.UU. como remedio temporal mientras nos “surten” de los helicópteros NH-90 comprometidos en otra astronómica compra de Programas Especiales de Armamento.

se ha optado por una solución temporal, como es la adquisición de helicópteros SH-60F “Seahawk”, procedentes de excedentes de la Marina de los Estados Unidos, previamente transformados a la versión de transporte de tropas.

La compra de estos helicópteros de segunda mano ha salido por un pico, pero no importa, que el dinero no es de los que comprometen el gasto, sino del callado y desinformado respetable, que lo traga todo. Nada menos que 68 millones de gasto, de los que 40 salieron de otro crédito aprobado en 2016 sin que nadie rechistara y los otros 28 salen ahora de esta nueva aprobación de gasto por la que nadie rechistará.

Y si indignante es este nuevo gasto militar, sorpresivo es de dónde va a salir el dinero. Ni nos lo podíamos imaginar. Nada menos que de las partidas (que por cierto financian con el fondo de contingencia en gran parte porque tampoco están previstas en los Presupuestos Generales del Estado) de operaciones de mantenimiento de la paz.

Este dinero camuflado es, por tanto, un doble camuflaje, un camuflaje del camuflaje, porque en principio es un gasto extrapresupuestario (primer camuflaje) que además no sirve para mantenimiento de paz (de donde sale la partida), sino para compra de helicópteros militares fuera de los presupuestos (camuflaje segundo).

¿Pero no habíamos quedado en que esta práctica no la admitía el Tribunal Constitucional para los PEAS?, ¿pero no se trata de un añadido algo rocambolesco al PEAS de los Helicópteros NH-90?, ¿pero desde cuándo las armas se adquieren con los presupuestos de operaciones de paz?, …

Y otro pero más, ¿qué encubre ese presupuesto de operaciones de paz, que tanto vale para comprar armas, como para revisar el armamento y poner a punto el material militar que no cuenta con presupuesto en los programas de mantenimiento del Ministerio de Defensa, o para adquirir gasolina?  Un presupuesto que, precisamente por su atipicidad, no cuenta con los controles que tienen otras partidas de gasto sin que nadie le ponga remedio a esta nueva anomalía.

Y es que esto es un sin parar.

¿Dejarán de sorprendernos?

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AIRBUS quiere un centro logístico permanente en Albacete

Alejandro Román González

Fuente: Albaceteabierto

Aprovechando la entrega de los nuevos helicópteros Tigre al Ejército del Aire y al Ejército de Tierra, en acto con pompa y solemnidad, incluida la presencia de la Ministra de Defensa, la compañía AIRBUS, fabricante de los helicópteros, ha anunciado su intención de abrir en breve una planta de logística en el mismo Albacete.

El centro de logística proyectado tendría dos grandes enfoques: ser un centro de “excelencia industrial” para el fuselaje trasero de los modelos de AIRBUS, y ser centro nacional de soporte para dar servicios a las flotas de helicópteros ya en servicio.

Según el responsable de AIRBUS, señor Faury

este posible centro logístico supondría crear “empleo directo” en una planta donde ya se han generado alrededor de 500 empleos, y desarrollar el Parque Aeronáutico donde se ubica Airbus Helicopters

Entre los datos que ha ofrecido de la experiencia de diez años de producción de AIRBUS en Albacete, destaca que han entregado 180 nuevos helicópteros a las Fuerzas Armadas y que Airbus se ha situado como la primera empresa privada en facturación en la provincia y una de las cinco primeras de Castilla-La Mancha.

María Dolores de Cospedal, por su parte, ha destacado la importancia fabril de AIRBUS en Albacete, desde donde se han producido ya nueve NH-90 para Defensa, 18 helicópteros de asalto Tigre, y también los fuselajes delanteros de un centenar de NH-90 para otros clientes “nacionales e internacionales”, lo que en palabras de la ministra refleja que España no es solamente un país comprador de armas, sino un país capaz de contribuir con desarrollo tecnológico para tener sistemas aéreos avanzados propios.

Por su parte, el Alcalde de Albacete se ha mostrado entusiasmado por el anuncio de convertir Albacete en un centro de referencia para la industria militar,

” ya que se traducirá en la creación de empleos estables y de calidad, al tiempo que favorecerá el desarrollo industrial del Parque Aeronáutico y Logístico de nuestra ciudad”

De este modo, los parabienes de las autoridades, nacional y local, no han dejado de mostrar la sintonía de nuestras administraciones en apoyar a la industria militar y su apuesta por establecerse en Albacete de forma más intensa.

No han debido tener en cuenta las experiencias de otras zonas donde la propia industria militar ha generado un monocultivo que, a la larga, ha hecho depender todo el desarrollo de tales zonas de la bonanza de la industria militar, impidiendo un desarrollo alternativo y encadenando a la población a mayor o menor cantidad de encargos de armas y su venta, generalmente al exterior.

Una dependencia que ha empobrecido a estas zonas, juntando a la creciente depauperación asociada al monocultivo militar una creciente inseguridad global, al pasar a ser, además, punto de mira para los países amenazados por las armas fabricadas en estas factorías, y una creciente miseria ética, al convertirse en productores de armas usadas para exportar conflictos a otras zonas.

El apoyo del Alcalde de Albacete mucho nos hace temer que AIRBUS, como en otros lugares, gozará de un trato especial por parte del municipio. ¿Tendremos que investigar qué partidas o qué políticas municipales incorporan gasto militar encubierto para AIRBUS, o exenciones de impuestos, por ejemplo?

Tal vez Albacete merece un desarrollo igualmente apoyado desde las instituciones, de eso no nos cabe duda, pero alternativo a convertirse en un nuevo espacio ganado por la industria militar.

No en vano, los primeros insumisos enjuiciados en España lo fueron en Albacete y esa memoria pacifista sigue latente en la ciudad.

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Mapa de Discapacidad de las Fuerzas Armadas

Auroras+77

Por David Peinado

Fuente: Fundación ONCE.

La Fundación ONCE, bajo el amparo de un Convenio de colaboración suscrito con el Ministerio de Defensa, y con la financiación del Fondo Social Europeo, ha elaborado una radiografía de la discapacidad en las Fuerzas Armadas, en el documento “Mapa de Discapacidad de las Fuerzas Armadas” en el que se explica que en la actualidad hay 10.907 militares discapacitados (10.680 varones y 227 mujeres) y cobrando algún tipo de prestación por su situación, de ellos la mayoría (8.484 en concreto) en edad laboral (menos de 65 años).

el retrato robot del militar con discapacidad de las FAS que cobra algún tipo de prestación es el de un hombre (97,9%) con una edad media de 57,5 años,  que ingresó en las Fuerzas Armadas antes de cumplir los 20 años. Una vez retirado de la vida activa por su discapacidad, se concentra mayoritariamente en las zonas de más tradición militar, como son Cádiz (10%), La Coruña  (5,2%),  Murcia (7,2%), Sevilla (5,6%) o Madrid (12,7%).

Si atendemos a las posibilidades de inserción en otro tipo de actividades civiles, encontramos que en su mayoría se trata de una población envejecida y con escasas posibilidades de inserción laboral (más del 50% tienen entre 50 y 64 años) y los menores de 50 años (con mayores posibilidades de salidas laborales) agrupan al 27´4% del total.

De este modo, los esfuerzos por una integración laboral solamente son posibles respecto a algo menos de un tercio del total de esta población, y ´para el resto la integración posible no pasa por lo laboral, sino por medidas de índole social, exactamente igual que ocurre con los discapacitados del mundo civil sin posibilidad de acceso al trabajo.

Por el tipo de prestaciones que cobra, la mayoría, el 73,7%  reciben la ayuda correspondiente por Incapacidad Permanente Total ( impide para el trabajo específico en el que se declara la incapacidad, pero no para otro tipo de trabajo), seguido de un 17´6% que percibe por incapacidad permanente absoluta (no pueden trabajar en nada) y por un 8´7% que además son grandes inválidos (necesitan la asistencia de otra persona para atender a sus necesidades).

El mapa nos da algunos datos imprescindibles para aplicar políticas justas hacia estos discapacitados y debemos celebrarlo.

Políticas justas que, como hemos dicho en otras ocasiones, pasan por asimilar su condición a la de cualquier otro discapacitado, pues no hay razón para dos regímenes de tato diferentes entre la población civil y la militar a la hora de gozar de las prestaciones sociales y derechos.

Y ello nos pone en el punto de reivindicar, una vez más, la desaparición e integración en el sistema general del ISFAS, un instituto autónomo militar que duplica actividades que ya efectúan los correspondientes dispositivos civiles y que genera un gasto que podría aprovecharse mucho mejor y con más eficiencia.

Pero el panorama de discapacidad de las Fuerzas Armadas nos sitúa en un segundo plano, el de la tremenda población discapacitada que genera la actividad militar, algo que hace a los ejércitos en un oficio especialmente peligroso para los propios militares y que nos debería llevar a otro tipo de reflexión acerca del propio riesgo que conlleva el ejército.

Lamentablemente no hemos podido acceder al informe (no aparece en la página de la Fundación ONCE y no lo hemos encontrado en ninguna otra), para comprobar si, en dicho informe, se explican algunas dudas que nos podrían llevar a reflexiones complementarias, como por ejemplo, el modo en que se produjeron tales lesiones (no es lo mismo si en “operaciones en el exterior”, pongamos por caso, que en accidente en el cuartel u otro tipo de causa), el cuadro de prestaciones económicas y sociales que perciben, o el empleo concreto que tenían al momento de su discapacidad.

Datos que, a su vez, nos permitirían asociar este tipo de lesiones a determinado tipo de actividades y/o empleos, lo que incluye también el debate sobre el abandono de alguna de ellas, comprobar las prestaciones que perciben en relación a las que perciben los discapacitados de la sociedad civil, y el grado de “integración” que logran las políticas aplicadas por el sistema militar de protección social en relación al que se consigue con el sistema común aplicable a los civiles, a fin de desarrollar políticas igualatorias y de adopción de las mejores prácticas existentes en todos los casos.

 

 

 

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AUME hace lobby

Por Cristina Cifuentes

Fuente: La Vanguardia

AUME (Asociación Unificada de Militares Españoles) tiene un nuevo Secretario General, Iñaky Unibaso, que, como no puede ser menos, lucha por los derechos sindicales de sus asociados y ofrece sus apuestas a quien quiere oírlas.

Ha explicado en un desayuno informativo mantenido con periódicos que uno de sus propósitos actuales es mantener reuniones con los distintos partidos parlamentarios para hacerles ver sus puntos de vista y propuestas, entre las que incluye la igualación salarial de los militares con la Policía y la Guardia Civil, que ganan más que ellos, y que los soldados mayores de 45 años puedan seguir reenganchándose al Ejército a partir de dicha edad.

No quiere soldados jóvenes (el principal argumento por el que Defensa no quiere soldados de más de 45 años es su edad), o no tan jóvenes, porque, dice, no estamos en los Tercios de Flandes (que al parecer eran todos unos pimpollos), y porque las nuevas acciones militares se basan más en la logística que en la juventud. Añade que en el ejército actual no todos tienen por qué ser guerreros (de hecho una gran parte son burocracia y oficialidad en dique seco).

Dice el Secretario General que un Soldado por término medio gana unos 15.000 euros anuales, mientras que un Guardia Civil o un Policía Nacional gana unos 20.000; y que un Sargento gana  unos 23.000 euros, mientras que un Sargento de la Policía Nacional supera los 29.000 y un Sargento de la Guardia Civil los 26.000, agravio mayor cuando miramos la retribución de un Teniente del Ejército, 27.000 euros, frente a los Tenientes de Guardia Civil y Policía Nacional superan los 31.000.

Está bien comparar la escala de sueldos con los de Policía y Guardia Civil, que tampoco son mancos, pero puestos a hablar de agravios, podría haberse comparado con los salarios medios en la sociedad civil y reivindicar, en justa correspondencia, un espectacular aumento de salarios de tantos millones de civiles subempleados, mal pagados y altamente cualificados. Y no hacer ni siquiera mención a este grave problema de toda la sociedad nos parece un tanto insolidario.

No debe concernirle al sindicalismo militar la desprotección laboral de los civiles, que ni son militares, ni Guardia Civiles o Policías, sino gente del común y desarmada.

Podría también haber abundado, a la hora de tratar el tema de los soldados mayores de 45 años, en el verdadero problema del ejército, ese que lo hace presupuestariamente inviable: el gran tema del gigantismo militar. Porque el meollo de la cuestión es que tenemos el enorme lastre de contar con muchos más efectivos de los que se necesitan y de gastar la inmensa mayoría del presupuesto del Ministerio de Defensa en pagar sueldos a militares que sobran y por no hacer nada. Pero debe ser que el sindicalismo militar sólo se fija en los intereses de sus asociados, no en la solución de los problemas de la sociedad.

Podía haber añadido, puestos a ello, que contamos con una reserva que paga más de 500 millones de euros al año a miles de oficiales que no se necesitan y que sobran, por la imprescindible actividad de tocarse las narices, sin atreverse a acabar con esta ofensa al sentido común. Pero debe ser que denunciar los privilegios propios tampoco hace al caso al sindicalismo militar.

Temas estos que, ya de paso, podrían mirar los políticos a los que van a vender el caramelo del agravio comparativo, desde un planteamiento alternativo de estas situaciones y del modo de resolverlas,  tal como ya abordados en el texto que, al efecto de los soldados mayores de 45 años, elaboramos hace poco más de 1 mes, y ya cuenta con más de 8.000 visitas.

Porque el mensaje del sindicalismo militar, por legítimo que se nos antoje, se centra demasiado en pedir una igualación que suena a defensa de intereses corporativo y egoísta, con deliberado olvido de los problemas de toda una sociedad, y  elude abordar problemas de índole estructural que afectan a la insostenibilidad y la sangría que supone un gigantismo militar anacrónico y que soportamos injustamente con nuestros impuestos.

Tal vez con un ejército menor y destinado a otras cosas, se podría pagar mejor a los soldados imprescindibles.

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