Archive for Alternativas de defensa

Las grandes diferencias entre la paz negativa y la paz positiva

Imagen de Onasill Bill Bazdo

Fuente:  Amnistía Internacional.

Nos cuenta Jelena Sesar, investigadora sobre los Balcanes, los recuerdos de varias mujeres sobre la guerra que marchitó sus vidas.  Son escenas nítidas, potentes, que delatan la inhumanidad de quienes las ejecutaron:

Los vi llevarse a mi padre y a mi hermano pequeño. Los mataron brutalmente y dejaron los cuerpos en el campo, al lado de la casa. Mi padre era anciano y frágil

¿Qué sentido tiene llevarse para matarlos a un joven y a un anciano?  ¿Qué peligro suponían?  ¿Qué elemento táctico o estratégico de la guerra se cumplía con ello?  Posiblemente ninguno, salvo el terror.  Quizá acciones más personales encubiertas por el gran amparo de las necesidades de la guerra y la ubicua disculpa de los daños colaterales.

Ese fue sólo el principio del terror. A Elma la llevaron a lo que se conocía como “campo de violación”, donde los grupos paramilitares que volvían de sus misiones en primera línea la violaron colectivamente cada día. “Me pegaban y me violaban, a mí y a otras jóvenes, a menudo en grupo”, añade. “Llevaban pasamontañas y me preguntaban si podía adivinar cuál de ellos estaba encima de mí”.

Como consecuencia de la violencia, perdió a su bebé y sufrió lesiones en la columna de las que nunca se ha recuperado.

Y, luego, mucho más tarde, la paz.  Una paz que no es reparadora sino mera ausencia de guerra.  Todos pensamos que la ausencia de guerra, esa paz llamada negativa, es un gran paso, algo necesario e imprescindible.  Pero, ¿imprescindible para qué?  Quizá con las declaraciones que nos ofrece Jelena se nos aclaren los conceptos y entendamos que la mera ausencia de guerra no significa paz para muchas personas:

Un cuarto de siglo después, se siente olvidada y abandonada por el gobierno e incluso por su propia comunidad. No tiene empleo y necesita urgentemente asistencia médica y psicológica para tratar de reconstruir su vida.

25 años después no se han reparado las heridas psicológicas y sociales que provocó una guerra que nosotros ya, casi, hemos olvidado.  Para mucha gente aquella guerra sigue siendo una parte importante de su presente, de sus costumbres, de su personalidad, de sus miedos:

Mujeres como Sanja, que estuvo cautiva y fue violada en reiteradas ocasiones por un soldado y sus camaradas, contra los cuales las autoridades no han adoptado ninguna medida. “Ya no confío en nadie, especialmente en el Estado”, dijo. “Todos me han fallado.”

Una mujer que fue violada múltiples veces por paramilitares en su casa dice que la mayoría “de las supervivientes no vivirá lo suficiente para ver que se hace justicia. En unos años no quedarán supervivientes, perpetradores ni testigos con vida”.

Las disculpas son importantes para nosotras”, me dice Elma. “Nos demuestran que la sociedad reconoce que no fuimos responsables de lo que nos pasó y que la culpa está en otra parte. Cuando vi a uno de los criminales de guerra condenados reconocer su culpa y venirse abajo en el juicio, diciendo que sentía realmente todo lo que había hecho, me sentí profundamente conmovida. Lo perdono un poco”.

El trauma psicológico y los problemas físicos sin tratar causados por la violencia sexual podrían impedir que muchas mujeres encuentren trabajo y mantengan su empleo. Por lo general, las víctimas de violación en tiempo de guerra experimentan tasas elevadas de desempleo y pobreza, y constituyen uno de los grupos económicos más vulnerables de Bosnia y Herzegovina.

El concepto de paz positiva no se fija tanto en la ausencia de guerras como hace el modelo de defensa militar, sino en aspectos que tienen que ver con la Seguridad Humana, como todo aquello que tiene que ver con defender las posibilidades de desarrollar una vida más plena en el plano personal, social y ecológicamente:  la posibilidad de sentirse acogido en el seno de la comunidad, la posibilidad de confiar en las personas para poder relacionarte, la posibilidad de estar sano psicológicamente, la posibilidad de tener empleo, casa, sanidad, etc., la posibilidad de vivir plenamente una vida digna.  Sin embargo, las mujeres violadas en la guerra de los Balcanes no se sienten así porque en 25 años nadie les ha ayudado, ni reconocido.

Según el derecho internacional, las autoridades de Bosnia y Herzegovina son responsables de ofrecer justicia, verdad y reparación a las víctimas de crímenes de guerra, pero los sucesivos gobiernos les han fallado por reiteradas razones legales y políticas. Desde que en 2004 comenzaron los juicios por crímenes de guerra en Bosnia y Herzegovina, menos del 1% del número estimado de casos de víctimas ha llegado a los tribunales. Con una ingente cantidad de casos de crímenes de guerra pendientes, los tribunales de todo el país sólo han juzgado 123 casos de violencia sexual.

Aunque en los últimos años ha habido considerables avances en los programas de protección de testigos y una mejora general de la calidad de los enjuiciamientos de estos casos, siguen existiendo otros problemas que dificultan que se haga justicia y crean una sensación generalizada de impunidad. Los tribunales de algunas partes del país tienen un índice elevado de absoluciones y otrosimponen condenas reducidas, permitiendo que los perpetradores de crímenes de guerra se libren con sólo pagar una multa. Teniendo en cuenta la enorme acumulación de casos y la penosa lentitud de las actuaciones judiciales, es probable que la mayoría de los perpetradores nunca comparezca ante la justicia.

Aunque las víctimas del crimen de guerra de violencia sexual son algunas de las más vulnerables del país, sólo alrededor de 800 han podido acceder al estatuto especial y a un subsidio básico. La existencia de estas ayudas no está garantizada universalmente en todo el país. A algunas supervivientes se las discrimina por su lugar de residencia, y que otras cambian su domicilio oficial para tener derecho a recibir una pequeña ayuda económica en las zonas donde ésta existe. Estos malabarismos administrativos dejan a menudo a estas mujeres sin atención médica o psicológica básica en los lugares donde viven realmente.

Pero la inexistencia de un programa formal de resarcimiento obliga a las víctimas a sortear los complejos sistemas de la seguridad social y judicial sin ayuda, a menudo con resultados inciertos.

Todos estamos de acuerdo en que el momento más difícil para ayudar a una zona en guerra es el periodo bélico, pero ¿qué ocurre con el antes y el después?  En ambos periodos es mucho más factible realizar acciones desde nuestro rico primer mundo, o al menos financiarlas para que las ejecuten ONG de la zona.  El apoyo previo y decidido a aquellas apuestas locales por la paz, el diálogo y el compromiso podría evitar guerras. El apoyo posterior a todos las víctimas de la guerra podría borrar muchas de las huellas del conflicto y podría conducir a que se hablasen seriamente y se llevasen a cabo iniciativas en las que las partes enfrentadas realmente analizasen el fondo del conflicto y pudiesen tener compromisos constructivos y pacíficos de entendimiento.

Aquí nuestra responsabilidad es grande desde nuestro remanso de ficticia paz.  Responsabilidad porque somos corresponsables de las guerras que ocurren lejos de nuestras fronteras con nuestras políticas económicas imperialistas y generadoras de desigualdad, con nuestra exportación de armas para el lucro de nuestras elites.  Y responsabilidad porque no hacemos nada positivo con nuestra políticas internacionales a nivel estatal, ni con las políticas a nivel de comunidad autónoma o ayuntamiento.

Sin embargo, pasamos de una guerra a otra a golpe de noticiario.  Todas nos espantan pero nada aprendemos, nunca cambiamos de paradigma.  Y es necesario hacerlo, debemos formarnos e investigar los dos conceptos:  paz negativa y paz positiva.  De ellos depende nuestra solidaridad y la vida y su calidad de muchas personas del mundo.

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La inestimable contribución de la casta española en la guerra de Yemen

Por World Humanitarian Summit

Fuente: Público

La participación de España en las guerras y preparaciones de guerras que desencadena Arabia Saudí está empezando a pasar de lo sonrojante a lo cretino a pasos agigantados.

No es solo que pistolas de fabricación vasca, lanzagranadas de Instalaza o granadas Alhambra, también de Instalaza, se hayan utilizado por los socios de Arabia Saudí en la guerra de Yemen, o que blindados BMR-600 Pegaso y URO VAMTAC S273 se hayan encontrado en manos de la coalición Saudí y los rebeldes Houties, como informa Público gracias a la información proporcionada por Yago Rodríguez, sino que además, según parece, hemos formado a los pilotos militares saudíes en el uso de los aviones Eurofighter en la base de Morón de la Frontera.

Este pequeño grupo de la élite militar de Arabia permaneció en España varios meses -desde la primavera de 2010, y durante la presidencia del socialista José Luis Rodríguez Zapatero- gracias a un acuerdo de colaboración entre ambos países (2008) que sentó también las bases de posteriores ventas de armamento, en una época en que buena parte de los esfuerzos diplomáticos llevados a cabo por el Gobierno y la Casa Real -a través del rey emérito, Juan Carlos I- se hallaban orientados a la fabricación y venta a los saudíes de doscientos carros de combate Leopardo -la versión peninsular del Leopard germano- y de otros materiales bélicos fabricados por empresas españolas, participadas o financiadas por varios de los grandes bancos del país

Fíjense qué asombrosa concatenación de datos: entrenábamos a los pilotos de Arabia Saudí en tiempos de Zapatero, ese gran pacifista, con la intención de ayudarles en su poderío militar, y la intención, gracias al entonces rey a pleno pulmón, de venderles carros de combate Leopard y “otros materiales bélicos” españoles.

Se encuentra completamente demostrado que la Real Fuerza Aérea Saudí ha recurrido a los Eurofighters para golpear las posiciones de los hutíes en el Yemen. Así, por ejemplo, a principios de la primavera de 2015, durante el inicio de la llamada operación Tormenta decisiva, lanzada conjuntamente con una decena más de países árabes, los saudíes se sirvieron, según Al Arabiya, de sus F15 estadounidenses, sus Tornado británicos y al menos parte de los Eurofighters. Alrededor de cuarenta de ellos han intervenido también en los bombardeos de las posiciones del Estado Islámico en Siria

Y más coincidencias, los aviones Eurofighter que Arabia Saudí tenía (72) son idénticos a los que sirvieron para su entrenamiento en Morón de la Frontera. Los compró a los británicos por medio de un acuerdo “país a país” (sin intermediarios) y son los famosos Eurofighter realizados por un consorcio armamentista del que España forma parte.

¿Quién iba a reparar en la pequeña minucia de que esas armas que vendíamos para no se sabe qué podían acabar desencadenando la guerra en otro país?, la guerra con nuestras armas, la guerra por nosotros…

¿Más despropósitos?

Pues sí. La idea era entrenar también a los Omaníes, dado lo requetebién que había salido el entrenamiento de los Saudíes, pero la prensa internacional informó a su tiempo y se jorobó el entrenamiento (¿a lo mejor también algún suculento contrato asociado a éste?).

Una vez más, nuestros complacientes políticos militaristas ayudando en nombre del negocio a los señores de la guerra a vender su armamento y propagando, indirectamente, la guerra que libran en nuestro beneficio los clientes de la industria militar.

Y luego hablarán de paz y otras pomposas palabras que en sus bocas suenan tan nefastas y falsas como el resto de sus promesas y mentiras.

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SIn ejército e industria militar, ¿no hay independencia?

Por calafellvalo

A medida que se acelera el tiempo para la convocatoria del referéndum de Cataluña aparecen otras noticias laterales que, tal vez por el mucho ruido del choque de trenes en el que los cálculos políticos de unos y otros se han empeñado, pudieran pasar desapercibidas, como si no tuvieran importancia. Y puede que sí que la tengan, y decisiva para el futuro de la gente del común de los mortales.

Por una parte, nos informa una noticia de Infolibre que Cataluña mantiene negocios importantes con Arabia Saudí y otros estados del Pérsico.

Al parecer, la Generalitat tiene una oficina exterior en los Emiratos Árabes desde hace años (1992) que impulsa la actividad comercial con las seis monarquías del Golfo, entre ellas Arabia Suadí, Catar o Kuwait. Y no solo eso,

Las exportaciones de Cataluña a dicha región alcanzó la suma de 1.498 millones de euros en 2016, la cifra más alta de todas las comunidades autónomas

Es curioso que la noticia salga a continuación de la denuncia que le planteó una parte de los manifestantes al rey en plena manifestación contra el terrorismo de Barcelona, recordándole la vinculación de España y el papel jugado por la monarquía española en Arabia Saudí (aparentemente promotor de gran parte del terrorismo internacional y de la conflictividad en el interior del Creciente Fértil que lo fomenta) en relación a la venta de ese sector tan curioso de la marca España que es la industria militar.

También ABC, ese medio siempre tan comprometido en atizar la polarización y en fraguar una convivencia manu militari, tercia en el debate, para informarnos de que Cataluña ha exportado entre el 24 y el 25% de las armas y accesorios salidos de España, recordándonos de paso que en la manifestación contra el terrorismo de Barcelona, numerosas pancartas independentistas culpaban al rey y al gobierno de vender armas.

Dice ABC

En el año 2016 esta Comunidad Autónoma facturó casi 45 millones de euros en este tipo de armas, de los que 1,6 millones de euros los pagó el gobierno saudí. El total nacional ascendió a 177,5 millones de euros.

y

Así se desprende de los datos oficiales que publican las Cámaras de Comercio y Aduanas, dependientes de la Agencia Tributaria. Este tipo de exportación, englobada en el capítulo 93 de los productos de comercio exterior, se refiere a armas largas, pistolas, granadas o minas, entre otros artefactos, y no recoge barcos de guerra, componentes para aviones de combate o tanques blindados.

o bien que

El mejor cliente de las armas catalanas fue Estados Unidos, con 23,8 millones de euros. Un país al que la CUP u otros colectivos independentistas acusan de fomentar el terrorismo desde su «imperialismo». Los fabricantes de armas catalanes también hicieron negocio con los dos Congos, la República y la República Democrática, con los Emiratos Árabes Unidos, con Ghana, con Turquía o con Marruecos.

No queda claro si la facturación, que se hace desde el puerto de Barcelona puede achacarse sin más como venta de armas “de” Cataluña (de hecho las industrias que fabrican dichas armas no están concentradas en Cataluña, sino, principalmente, en Madrid y Andalucía, que no cuentan con un puerto tan importante como el de Barcelona para la salida de sus productos) y no “desde” Cataluña (mucho menos “desde” la Generalitat), pero sea como fuere, lo cierto es que dicha facturación producirá, cuando menos, importantes retornos a Cataluña aunque sólo sea por el volumen de negocio que se factura allí.

En todo caso, ¿se trata de un nuevo episodio de reproches del tipo “y tú más”, como los que nos acostumbra el argumentario político al uso? ¿Es una especie de contra-réplica desde las posiciones españolistas para erosionar el independentismo catalán? ¿Sabemos si en las relaciones comerciales catalanas se involucra también el negocio de las armas? ¿Y quieren los catalanes hacer de este tétrico negocio uno de sus polos de desarrollo?

A nuestro entender, si la Generalitat también aspira a un negocio de venta de armas o materiales de doble uso, no parece que sea un consuelo que otros se dediquen a lo mismo. Y no parece que fomentar una industria que provoca una dependencia tan palmaria sea una opción liberadora ni fomentadora del desarrollo humano para Cataluña. Menos aún para el acreditado espíritu solidario del pueblo catalán.

Conviene saber además que la venta de armas, en solfa en la manifestación de Barcelona, no parece formar parte del ideario de libertad de los catalanes de a pié (más bien parece que se rechaza explícitamente por éstos) y, tal vez, los políticos que se posicionan por la independencia también deberían tener en cuenta la necesaria liberación de esta lacra y dependencia y afirmarla claramente entre sus opciones.

Un segundo eje de debates lo constituyen las palabras del President de la Generalitat, Puigdemont, que considera indispensable que una Cataluña independiente tenga un ejército para defenderla. Pero, ¿una sociedad que se autoorganiza de forma noviolenta para obtener su independencia necesita luego delegar en un ejército para defender aquella?, ¿se refiere Puigdemont a la defensa de la seguridad humana y de los grandes principios que inspiran su apuesta de nuevo pacto político o es una cesión a las pulsiones militaristas tan arraigadas en las mentalidades de los políticos al uso?

La noticia nos la ofrecen diversos medios. Nos vamos a ocupar de dos enfoques de la misma, el que ofrece El Confidencial y el que ofrece El País.

Según El Confidencial, el President puso en un chat

… los ejércitos, las políticas de defensa, son absolutamente indispensables para el combate global como se ha visto con los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona).

y no contento, se explicó a continuación

No hemos de tener complejos, hemos de tener una política de defensa moderna, democrática y homologable a la de las naciones aliadas

Porque, para el paradigma militarista, vigente al parecer no sólo en el lado españolista de la refriega, aspirar a una sociedad sin ejércitos debe ser algo así como tener complejos y no sensatez.

El País añade alguna otra explicación más y en similar tono de las palabras del President en su chat, pero, sobre todo, nos informa que la opinión de Puigdemont no coincide con las declaraciones que hizo el diputado Jordi Orobigt (por cierto de ERC, el otro partido de Junts pel Sí) al presentar el proyecto de ley de ruptura en el Parlamento. Orobitg aseguró que no estaba prevista, de entrada, la creación de un ejército.

Es evidente que El País busca división entre los partidarios del independentismo, pues El País no tiene ninguna intención ni de divulgar ni de promover el debate sobre el ejército y el militarismo (al que apoya de innumerables formas tanto en su linea editorial como en la elección de los contenidos de sus noticias). Pero, fuera de ello, aparece la pregunta para nosotros central y tantas veces eludida: ¿aspira la independencia a forjarse sobre un ejército?, ¿sobre un ejército, además, con vocación (insinúa Puigdemont) atlantista? ¿Qué independencia es esa que se entrega a la dependencia militarista para fraguarse?

El propio Oriol Junqueras, terciando en la cuestión, afirmó que no tiene sentido que Cataluña tenga un ejército, como nos informa La Razón, otro de los periódicos bienintencionados de la derecha hispánica.

Si Cataluña se tiene que plantear tener un ejército con los mismos cánones que actualmente tienen las democracias occidentales, o que los estados de nuestro entorno inmediato, como España, Francia, Italia o Alemania, pues quizá no tiene sentido, …, Seguro que (Cataluña) encontrará la manera de definir de la mejor manera posible su política de seguridad

Y la también diputada Gabriela Serra, de la CUP, ha afirmado que

President, no es ético utilizar los dramáticos ataques terroristas para justificar la necesidad de un ejército. Nada justifica el militarismo

No son las únicas voces discrepantes. Si acudimos a la memoria, por ejemplo de lo que supuso la insumisión, veremos que la sociedad catalana, con la dinamización que aquella supuso, ya se ha expresado de forma evidente sobre el ejército, como lo ha hecho en las múltiples encuestas del CIS, o en la reflexión que se mantiene en sus instituciones culturales y pacifistas. ¿Acaso no merecería la pena, ya que estamos, refrendar esta posición consultando a la sociedad al respecto?

La tercera noticia, esta vez de Público, nos ofrece con un realismo que asusta la cara más agria de la derecha española en Cataluña. García Albiol, ante los atentados de Barcelona, vuelve a su hasta ahora más disimulado discurso racista que le lanzó al estrellato.

Pidiendo perdón al respetable, porque ciertas ideas vergonzantes y poco edificantes no deben reproducirse sin previo aviso, reproducimos las afirmaciones del responsable de esa derecha atrabiliaria en Cataluña

aquí no hay islamofobia, los españoles y los catalanes no tienen un problema de islamofobia. Aquí lo que hay son unos señores que han venido a aprovecharse de nuestro sistema… Hay gente que ha venido a Catalunya porque se estaba muriendo de hambre, los trataban como perros y los mataban a palos; y ahora piden que nos adaptemos a sus costumbres.

El mismo Albiol, indudablemente el verano no le ha sentado bien, añade unos días después que debe suspenderse la autonomía catalana.

Y atizando un poco más el fuego, añade refiriéndose a los partidos independentistas

No me extrañaría que llevaran a cabo algún tipo de acción radicalizada y disparatada para intentar mantener una tensión en la calle”, ha destacado, y, preguntado por qué tipo de acción sería, ha respondido que una como el RUI o cualquiera que busque la confrontación directa con el Estado.

El tal Albiol no es una excentricidad dentro del PP, sino la expresión más contundente de algo que forma parte del ADN de la derecha tramontana que nos aflige. La misma ministra de Defensa, nada menos que una de las personas más influyentes del mundo mundial según la revista Forbes y uno de los cargos más importantes de nuestra derecha de destino en lo universal, dijo a primeros de julio de 2017 al referirse al proceso soberanista catalán, que el ejército está para defender la integridad y soberanía de España, según aparece en El Confidencial, y que

“Por tierra, mar y aire, las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil se encuentran donde haya que proteger los valores de la democracia y la Constitución, pero también la integridad y la soberanía de nuestro país

De modo que el ejército, el militarismo, el papel que representan, aparentemente no están en el debate sobre Cataluña y no forman parte de su nudo gordiano, pero, por debajo, son el entramado con que algunos quieren construir la solución, a la española o a la catalana, lo que es tanto como negar en uno y otro caso la libertad y la capacidad de desarrollarnos como sociedades justas, atados como nos quieren a un ejército, a un complejo militar industrial y a una serie de intereses “aliados” que nos convierten a todos en alienados y sumisos al militarismo imperante.

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Peticiones en San Fernando para que Defensa desafecte el campo de tiro de Camposoto en beneficio de la población

Imagen de José M. Ruibérriz

Fuente:  Diario de Cádiz.

Parece que tras mucho tiempo y paciencia comienzan a aparecer iniciativas antimilitaristas en Cádiz.  Ahora la Plataforma 3R, de San Fernando, ha reivindicado a Cospedal que desafecte el campo de tiro de Camposoto. Y …

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ha elevado la petición de Plataforma 3R para que desafecte el campo de tiro de Camposoto a la Dirección General de Patrimonio del Estado del Ministerio de Hacienda y Función Pública.

La sorprendente iniciativa ha sido muy bien recibido por 3R:

Plataforma 3R explica ahora que ha recibido notificación, a través de la Subsecretaría de Defensa, de que la petición realizada ha sido elevada a la Dirección General de Patrimonio del Estado del Ministerio de Hacienda y Función Pública. Se trata, a su juicio, de una buena noticia “no solo porque ha sido admitido a trámite la petición, sino porque se abre la posibilidad de que pudiéramos estar en la antesala del desarrollo civil de las bondades turísticas, económicas, medioambientales y sociales de esta mítica playa”.

Las razones de la Plataforma 3R para su solicitud son, entre otras:

La formación considera que el uso civil de este espacio en la zona de la playa isleña permitiría su desarrollo turístico y por ende la creación de empleo y riqueza. 3R ponía de manifiesto que esta medida vendría a paliar la situación socioeconómica de la ciudad.

La formación solicita un esfuerzo a Cospedal para que tuviera este gesto con San Fernando; y apelaba para ello a los servicios prestados a la Nación por parte de esta ciudad, “durante centurias, con la presencia en nuestro término municipal de Unidades de Infantería de Marina, del Ejército de Tierra y de la Marina de Guerra Española”.

Algo más de información sobre el partido Plataforma 3R en este enlace.

Esta iniciativa no es nueva pues en 2014 el Grupo Municipal de Izquierda Unida

ha presentado una moción para su debate en el próximo Pleno ordinario del mes de marzo, en la que se pide instar al Ministerio de Defensa a la clausura del Campo de Tiro situado junto a la Playa de Camposoto y al traslado de las actividades que allí se realizan a una instalación más adecuada.

Además también se pide a Defensa la desafección de los terrenos afectados, su limpieza y la recuperación ambiental para que pueda ser utilizado para actividades compatibles con la normativa del Parque Natural Bahía de Cádiz.

Se trata de una instalación dedicada a campo de tiro, de pistola y subfusil, que Defensa posee en la zona de Camposoto, junto al pozo Alcudia, pegado a la carretera de la Batería de la Ardila, y muy cercano a los esteros del Río Arillo, a la carretera de acceso a la playa, y a una zona muy utilizada como aparcamiento en época estival.

Aunque dicho terreno se encuentra vallado y señalizado como campo de tiro, “consideramos que los ejercicios de tiro tienen una alta la peligrosidad. Aunque en momentos de maniobras y prácticas se acordone la zona, el entorno no esta exento de riesgo”.

“Desde IU no vemos ni conveniente ni necesaria la permanencia de dicha instalación, fuera de los límites del acuartelamiento, ya que no posee los suficientes controles y vigilancia. Hemos podido comprobar como algunos ciudadanos saltan las vallas para buscar restos de balas o casquillos, con la posible intención de llevarse un recuerdo o ganar algún dinero en las chatarrerías”.

Desde el punto de vista medioambiental, turístico, deportivo, o simplemente para el paseo, “no se comprende” la permanencia de dicho campo de maniobras y prácticas de tiro dentro de los límites del  Parque Natural Bahía de Cádiz, y en una zona muy frecuentada, sobre todo en los meses estivales.

“Además sabemos de la existencia de otro polígono de tiro, situado en los terrenos de la Ciudad de San Carlos (camino de La Clica), en donde las tropas de la Armada realizan sus prácticas, en mejores condiciones de seguridad, lo que hace aún más incomprensible el mantenimiento de la instalación de Camposoto”, dice IU.

Este traslado permitiría desarrollar en esa zona la moción presentada por IU en el pleno del 26 de abril de 2013, para la adecuación de una Red de Corredores Verdes en el perímetro exterior de nuestra ciudad, que fue aprobada por unanimidad, aunque de momento apenas se ha iniciado su cumplimiento. Creemos que es un buen momento para impulsar y poner en valor toda la capacidad medioambiental que el Parque Natural genera en nuestro municipio. También facilitaría la introducción de mejoras en los accesos a la playa de Camposoto, que según parece está en las intenciones del Ayuntamiento.

“La playa no solo posee un valor turístico-recreativo de cara a la temporada de verano. Debe ser un lugar accesible y utilizable por los ciudadanos durante todo el año, pero siempre con el máximo respeto medioambiental”.

La formación de izquierda asegura que la clausura de dicho campo de tiro es “una necesidad, que traerá beneficios a nuestra ciudad”, máxime teniendo en cuenta que las actuales prácticas se pueden seguir desarrollando en el otro campo de tiro que Defensa tiene, donde además esas actividades se harían en mejores condiciones de seguridad.

Una vez liberados los terrenos, y tras la imprescindible limpieza y recuperación ambiental, se deberán dedicar a usos compatibles con las determinaciones del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural, y como área recreativa o de descanso junto a los accesos a la playa. “Nunca para usos que conlleven hormigón o asfalto”.

Penosamente, en enero de 2017 se informaba que Defensa:

Las pretensiones municipales de conseguir la liberación de los dos kilómetros de la playa de Camposoto que siguen en manos militares se han dado de bruces con unas tajantes declaraciones de Defensa que ayer se encargó de airear Ciudadanos (C’s) a través del diputado isleño Javier Cano.

El Ministerio no se plantea ni por asomo prescindir del campo de tiro en superficie que existe junto a la playa alegando que es frecuentemente utilizado por las unidades del Ejército de Tierra que se asientan en el acuartelamiento de Camposoto para su adiestramiento militar, lo que de entrada cierra la puerta a cualquier posibilidad en este sentido.

Los cinco kilómetros de playa que ahora se pueden usar con libertad por el público se lograron por medio de luchas noviolentas protagonizadas por la gente de la zona y surfistas. Nos lo cuentan en este otro enlace, donde también se puede ver que el movimiento por la desmilitarización completa de la playa tiene muchos más apoyos sociales y políticos, incluidos el PSOE.

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Israel se empobrece por su guerra perpetua

Boicot+a+los+productos+israel%C3%ADes

Por Landahlauts

Fuente: El País

Son muy variadas, e interesadas, las noticias que hablan del poder económico de Israel, un estado subsidiado y apoyado hasta la nausea, a pesar de su nefasta política militarista y de desprecio a los derechos humanos, por Occidente.

Pero no es oro todo lo que reluce.

La guerra y la política agresiva en que se empeña el estado israelí lastra su economía, advierten algunos economistas, como el profesor Joseph Zeira, de la universidad de Jerusalén,

“Israel pierde cada año un 5,7% de su PIB a causa del servicio militar obligatorio”

La razón que esgrime es inapelable

Los jóvenes acceden al mercado laboral tres o cuatro años más tarde que en otros países y, en consecuencia, el capital humano de Israel tarda más tiempo en desarrollarse

Pero la inversión en políticas de guerra también empobrecen a la población por sí mismas

El coste directo del mantenimiento de las Fuerzas Armadas ronda el 6% del PIB. Pero existen otros costes adicionales, como la reserva de una parte de territorio para las necesidades de Defensa, la contratación de guardas de seguridad (en los puestos de control) o la construcción de habitaciones aisladas (frente a ataques con gases tóxicos) en las nuevas viviendas, entre otros gastos similares que suman otro 4% del PIB. Si se añade al 20% de prima de riesgo que implica el conflicto por sí mismo, se constatan unos costes muy significativos del conflicto para la economía israelí

Otro experto habla del valor de la paz

Tres años sin un conflicto armado, desde la guerra de Gaza del verano de 2014, han contribuido a mejorar el clima de los negocios en la actualidad, aunque en plena recesión internacional Israel mantuvo el listón del 2,5% de crecimiento en 2009

La desigualdad a que las políticas militares de Israel somete a la población, tanto árabe como israelí, es otro de los grandes problemas, advierte un tercer experto

La desigualdad es un grave problema, y no solo por las minorías árabe y ultraortodoxa, sino sobre todo por la política fiscal. Se concentra en especial en la renta disponible, después de impuestos y subvenciones, lo que significa que el sistema de redistribución de la renta aplicado por el Gobierno ha fracasado. Ello se debe al recorte del gasto público y a la rebaja en la recaudación de los impuestos directos, cada vez con menor peso frente a los indirectos.

La elección de prioridades que tienen poco valor añadido y mucho de derroche militar es un problema más. Y ello sin contar con la enorme deuda militar que genera la inversión en armas y guerra.

La política de guerra, en suma, es un salto al vacío que nos mete en una espiral de nefastas consecuencias, pues acaba supeditando todo a la estrategia de guerra y trastoca las prioridades, lo que supone pérdida de oportunidades de desarrollo para el conjunto de la sociedad y progresivo empobrecimiento y colapso de su economía.

Igual que Israel, un ejemplo claro de que la ganancia para unos pocos que supone la guerra no es sino pérdida para el conjunto, podríamos mirar la política de EE.UU, que ha hecho del gasto militar un pilar económico en detrimento de la propia seguridad humana y el desarrollo que haga más justa y saludable a su sociedad.

O también la de otras potencias occidentales, que se apresuran a hacer del tirón de lo militar la piedra de toque de su economía.

Un viejo error en el que ya han recaído antes otras potencias e imperios que hicieron de los militar el tirón de su propio desarrollo, sin darse cuenta de que era, a su vez, el voraz agujero por donde éste se venía abajo.

Una piedra con la que se puede tropezar dos veces.

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Noviolencia desde el lado palestino

boy+with+a+broken+nose

Por Jonathan Rashad

Fuente: mocvalencia

Desde julio, he visto a mis compatriotas palestinos tener la fuerza y ​​la voluntad de emplear la resistencia noviolenta como la manera más rápida y también la única de terminar con la ocupación. Es el éxito de la resistencia noviolenta, y su propagación por toda la sociedad palestina, de la que habéis sido testigos durante las últimas semanas.

Así habla un activista palestino, Issa Amro, desde Hebrón, en el duro contexto de represión y violencia que aplica Israel al mal llamado conflicto israelo-palestino.

Israel, durante le mes de julio de 2017 aplicó duras medidas represivas, de vigilancia, control y prohibición de acceso a la explanada de las mezquitas de Jerusalem, en una nueva vuelta de tuerca de su política agresiva.

Ante esta nueva escalada, los palestinos han protagonizado una respuesta amplia y de desafío noviolento que ha trascendido mundialmente

Desde que Israel instaló detectores de metales y cámaras de seguridad de alta tecnología en la mezquita de Al Aqsa, nos hemos negado a entrar. En cambio, nos hemos arrodillado en las calles, llevando a cabo nuestras oraciones fuera de la mezquita. Al hacerlo, estábamos llevando a cabo un acto de protesta pacífica contra el cambio en las condiciones de acceso al sitio religioso más importante de nuestra tierra.

No se trata de un mero acto religioso, sino de un desafío político. Dice el activista Issa Amro

Representan una negativa a cooperar con un sistema que subyuga, oprime y controla todos los aspectos de nuestras vidas. Mientras que Israel ha afirmado que los cambios en al-Aqsa son para la seguridad, en realidad no son más que una excusa para deshumanizarnos, para retrasar nuestras vidas y nuestro culto, y para tomar más tierra.

La nueva “intifada” palestina, ha sido todo un éxito como acto de desobediencia civil, nos informa el periodista español y corresponsal en la zona Juan Carlos Sanz

La explosión de violencia no se consumó esta vez. Ante el estallido popular de desobediencia civil, con miles de fieles boicoteando pacíficamente el rezo en Al Aqsa ante el despliegue israelí, el Gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu acabó desmantelando las medidas de seguridad.

pues

De la noche a la mañana desaparecieron las cámaras y arcos detectores de metales instalados en el perímetro de la Ciudad Vieja administrado por el Waqf —fundación religiosa bajo la tutela la monarquía hachemí— tras el atentado en el que murieron dos policías israelíes drusos tiroteados por tres árabes con nacionalidad israelí, que a su vez fueron abatidos por otros agentes.

Se trata de la preparación paciente de una estrategia de lucha noviolenta contra un agresor de índole militarita y terriblemente violento, cual es el actual estado de israel que se predica como una democraica racial para judíos y despoja de derechos a los que considera infrahumanos. Una vez más, la noviolencia como estrategia de lucha contra la violencia extrema del fascismo. Afirma el activista Issa Amro

Creo que la noviolencia es nuestra mejor defensa contra la ocupación y las ocupaciones que enfrentamos cada día, ya sea en Jerusalén, Hebrón, Nablus o en cualquier otro lugar. Es nuestra mejor defensa contra los asaltos a nuestros derechos humanos básicos, incluyendo nuestro derecho a orar. Y lo que ha pasado esta semana pasada demuestra que mi creencia se está extendiendo por toda la sociedad palestina.

Lo que presenciasteis esta semana, cuando Israel retiró los detectores de metales, fue nada menos que el triunfo de la noviolencia sobre la ocupación

y

Nuestra revolucionaria resistencia noviolenta en al-Aqsa (sólo los números y el compromiso de las protestas en al-Aqsa hacen que el movimiento sea digno de ese nombre) contra los detectores de metales y las cámaras es monumental. Pero es sólo la primera etapa. Debemos aprovechar sobre el impulso que hemos conseguido. Debemos organizarnos y crecer. Mientras nos reunimos en protesta pacífica en al-Aqsa, debemos mover estas protestas de oración al Muro Occidental, a los asentamientos de Bet El y Kiryat Arba, a los tribunales militares y a los autobuses y caminos judíos.

Conviene poner en valor toda esta lucha precisamente porque la visión unilateral de la violencia como argumento total hace pensar que fuera de su lógica no sirve para nada, cuando este ejemplo precisamente viene a confirmar que la lucha decidida y desobediente de un pueblo sirve para provocar cambios allá donde la respuesta vioneta a la violencia no supone sino alimentar y multiplicar la violencia y la represión sin futuro.

¿Será casualidad que todos los amantes de la guerra y del militarismo tiendan a invisibilizar la noviolencia política y el modo en que desnorta y derrota a las invencibles lógicas del paradigma dominación violencia?

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¿Qué tendrá Yibuti?

Caballos

mirguzman

Fuente: mundo BBC

Yibuti es un pequeño país del cuerno de África con algo más de 800.000 habitantes y menos de 24.000 kilómetros cuadrados. Más o menos como dos veces Asturias de extensión y alrededor de 200.000 personas menos que dicha comunidad.

Es el país 168 en el índice de desarrollo humano (datos de 2014) sobre un total de 186 países y con un coeficiente de 0,47, a la altura de Afganistán y Senegal, por ejemplo, y por encima de Costa de Marfil, Gambia o Etiopía.

La mayoría de su población (Yibuti) se concentra en su capital, con más de 550.000 habitantes según la ficha país que publica el Ministerio de Asuntos Exteriores español.

Sus tasas de analfabetismo (32,1%) según el referido informe país del Ministerio de exteriores español, de paro (60% en las ciudades y 83% en el mundo rural), su pobre esperanza de vida (62 años), su baja renta per cápita (2.700 $ anuales) y su elevada deuda externa (1.222 millones de dólares de USA) sitúan a Yibuti como un país pobre y tremendamente vulnerable.

Cuenta con un ejército de 10.400 efectivos,  un militar por cada 76,9 yibutienses, lo cual no es poca cosa si tenemos en cuanta el enorme paro del país y su empobrecedora dependencia. Un ejército que además está muy entrenado, pues ha participado desde su nacimiento en 1977 (con su independencia)  en apoyo de Somalía durante la guerra del Ogadén desatada ese año, y más tarde en enfrentamientos fronterizos con Eritrea en 1996, 1999 y 2008.

Yibuti tiene la feliz coincidencia de encontrarse en uno de los puntos más transitados por el tráfico marítimo y el comercio internacional mundial, como punto de acceso al Mar Rojo desde el Océano Índico vía Canal de Suez y, por ello, punta en entrada de los países mediterráneos al Índico y a Asia y viceversa.

YIbuti es un punto comercial de primer orden. Cuenta con una costa privilegiada para el tráfico marítimo mundial y es uno de los lugares de repostaje más importante del planeta, a la vez que puerta de importaciones y exportaciones de su vecina Etiopía y desde allí al resto de África.

Si nos referimos a sus principales inversores, tenemos a Arabia Saudí, inconfundible árbitro regional de la zona, con un 18´1% del total de inversiones, seguido de China, uno de los actores más potentes y activos en el índico, con un 16´6% del total, India, con un 14% y a EEUU, sexto inversor tras Indonesia y Malasia, con un 4.3% del total.

Los proveedores de Yibuti son similares pero con los puestos cambiados. China el primero de todos, con el 24% de las importaciones de Yibuti, Arabia Saudí, con el 16’4%, India con el 10´6, e Indonesia con el 7’3 %.

Pero Yibuti tiene otra característica más que sospechosa. Es uno de los lugares del globo con mayor concentración de bases militares.

Según el Informe País del MInisterio español de Exteriores

Yibuti se ha convertido en un importante aliado de Occidente gracias a su estabilidad interna y a su estratégica situación en el Estrecho de Bab el Mandeb, entre el Mar Rojo y el Golfo de Adén. Francia, EEUU y Japón disponen de bases militares permanentes en territorio yibutí. Alemania y España tienen contingentes desplegados –España de forma permanente y Alemania temporal-. Las facilidades otorgadas para el establecimiento de bases militares en su territorio, están convirtiendo a Yibuti en uno de los puntos básicos en la lucha contra la piratería en el océano Índico, Golfo de Arabia y Mar Rojo, así como en la lucha contra los movimientos terroristas que actúan en suelo de Somalia y de Yemen.

Vayan echando cuentas: bases militares permanentes de EEUU, Francia, Japón; bases donde España tiene un destacamento permanente y Alemania otro temporal. A ello podemos unir que es el principal centro en que se ubican los barcos de las operaciones Atalanta de la OTAN, como reconoce el MInisterio de Defensa español.

También cuenta ahora con una base militar china. Una de las mayores bases navales de la región y una fuente de preocupación en los países occidentales que tienen bases en dicho territorio, que ven que no tienen la exclusiva militar en la zona precisamente en un momento en que la tensión con China va creciendo.

China contará con hasta 10.000 soldados que se desplegarán hasta 2026 en la base de Yibuti, algo muy natural si tenemos en cuenta la gran dependencia económica de YIbuti de la inversión china, inversión, por lo demás creciente en toda África, donde ya ronda los 40.000 millones de euros “para desarrollo” del continente africano.

Se trata del primer despliegue de tropas chinas en África, aunque el país actualmente tiene efectivos militares en algunas Misiones de Paz de la ONU en el continente y ha desempeñado un importante rol en el control de la piratería en las aguas que bordean Somalia.

Como no puede ser menos, la finalidad de la base militar china en Yibuti es pacífica y consiste, según declaraciones del medio de noticias Xinhua en

reabastecer buques de la Armada que participen en misiones de mantenimiento de la paz y humanitarias en las costas de Yemen y Somalia

Dicen además los chinos en un editorial publicado ayer en el diario estatal chino Global Times que

el propósito esencial del desarrollo de la fuerza militar China es proteger la seguridad de China y no trata de controlar el mundo

Nada importa que la base se encuentre cercana a uno de los principales nucleos de explotación petrolera por parte de los chinos, donde

China recientemente desplegó una fuerza de 700 hombres para proteger sus intereses petroleros en Sudán del Sur, lo que muestra que está dispuesta a proteger sus negocios de US$200.000 millones anuales con África.

La razón humanitaria, por tanto, podría parecer falsa, pero no más que las razones, también razonables y humanitarias, de las bases militares en la zona de los otros países afincados, España entre ellos.

Llama la atención el cúmulo de características que hacen de Yibuti una presa fácil del militarismo y un aviso para navegantes: pobreza, dependencia económica, paro y subdesarrollo, dependencia de lo militar, intereses económicos y lucrativos para unos pocos, bases militares.

El militarismo, las bases militares, una condena al fracaso para las zonas agraciadas por su proliferación.

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Agnotología militar

Imagen de Mikel Ortega

No conocíamos el término agnotología.  Según wikipedia:

La agnotología (del griego ἄγνωσιςagnōsis, “desconocer” (griego ἄγνωτος “desconocido”​), y -λογία-logía. Es el estudio de la ignorancia o duda culturalmente inducida, especialmente a la publicación de datos científicos erróneos o tendenciosos.

El término fue acuñado por  Robert Proctor, profesor estadounidense de Historia de la ciencia y de la tecnología en la Universidad de Stanford.​ De forma más general, el término también hace referencia a los casos cada vez más comunes en que un mayor conocimiento de un tema resulta en que se tengan más dudas que al comienzo.

Robert Proctor investiga cómo la ignorancia se genera activamente en la sociedad a través de fuentes como el secretismo militar o judicial y por medio de políticas deliberadas. La manufactura de la ignorancia es muy común, como en el caso del calentamiento global o la teoría de la evolución, que siguen poniéndose en duda en algunos colectivos, como si no se tratara de verdades científicas. El autor afirma que este tipo de tecnología de la desinformación surge de la industria tabacalera.

¿Se puede cultivar la ignorancia en lo militar por medio de técnicas previstas y que tengan como función que sepamos más, pero sin llegarnos a enterar de nada, realmente?  ¿Tiene algo que ver con esta sociedad de vértigo digital en la que cada vez tenemos más información pero en la que somos incapaces de discernir algo con claridad?

Es mucho lo que se puede pensar sobre este tema.  Y posiblemente sea necesario hacerlo y pararnos a diferenciar qué es lo que vale la pena y lo que no.

Sólo vamos a hacer un pequeña contribución al tema:  son varias las formas que se nos ocurren para fomentar la agnotología militar:

1.-  La más clásica, la más sólida y contundente:  no dar información.  Durante muchísimo tiempo en nuestra democracia era lo habitual, había muy pocas fuentes públicas de información sobre lo militar:  la Revista Española de Defensa, las revistas de los Ejércitos y muy poco más.  Todo ello era, además, muy poco accesible:  pocos kioskos sabían darte noticias sobre cuándo estarían las revistas disponibles, por ejemplo.  Como nadie sabía, nadie opinaba (eso pensaban).  Pero en aquella época había una gran fuente de información oral:  el Servicio Militar Obligatorio.  En él ocurrían cosas continuamente y muchas de ellas no hablaban bien de lo militar y del militarismo.  ¿Qué ocurría en las salas de mando?  Poco se sabía, mucho se especulaba.

2.-  Abrumar con información.  Era conocido y temido por este hecho el ministro Narcís Serra.  Se volvieron míticas las jornadas en las que informaba a la Comisión de Defensa con muchísimas transparencias, un ritmo rápido y una duración desaforada.  Al final los diputados no sabían qué preguntar porque estaban saturados.  Nosotros, desde hace unos pocos años, hemos seguido las sesiones donde se informaba de los Presupuestos del Ministerio de Defensa:  lluvia de epígrafes, partidas, cifras y análisis.  Resultado, no hay quien se entere, sobre todo si el ponente, y suele coincidir, no es muy ordenado.

3.-  Dar informaciones con poco tiempo de antelación para su estudio.  El ejemplo es el mismo:  los diputados de la Comisión de Defensa siempre se quejan de que el Ministerio de Defensa les ha dado la información en el mismo momento, la misma mañana, el día anterior como mucho.  Así, reclaman, es imposible un estudio sosegado y, añadimos nosotros, sobre todo crítico.  El PP se lo recriminó al PSOE y luego el PSOE al PP.  Pero nadie lo evita, nadie es capaz de proponer una norma parlamentaria en la que las informaciones se deban dar con un par de semanas de antelación.

4.-  Dar exclusivamente información técnica y con lenguaje críptico.  Los militares son muy dados a los acrónimos y siglas.  Y ya cuando hablan de armamento no digamos:  unen números y terminología en inglés.  Entrar en el análisis de un documento militar puede ser muy duro:  una primera lectura nos indicará, más o menos, de qué se está hablando.  Luego será necesario hacer un breve (o no tanto) estudio y memorización de las siglas utilizadas que suelen poner en un anexo.  Tras ello habrá que hacer algunas lecturas más, poco a poco, para acabar concluyendo alguna que otra cosilla, no más.  Si tenemos la suerte (es un decir) de que sea el Tribunal de Cuentas el que analiza un asunto militar con la información económica y las opiniones que le han pasado desde el Ministerio de Defensa, tendremos que tomarnos varios fármacos contra el dolor de cabeza porque aquí se junta el críptico lenguaje militar con el críptico lenguaje económica y el rizo se riza del todo.

5.-  Dar información poco relevante.  Y es que debe haber algún método oculto por el que los altos mandos tanto políticos como militares, llegan a esas altas cotas de concisión y oscuridad en la que la información que dan no significa nada.  Podemos hablar de las misiones militares en el exterior, por ejemplo, en las cuales no se dirá nunca su número, su coste y, mucho menos, las razones que tenemos para estar “proyectados” (eufemismo para no decir “invadiendo”) en medio mundo.  El uso de frases hechas que buscan la plácida aquiescencia de la población es la norma imperante.  Se puede hablar una hora entera, pero el escuchante no saldrá más informado y, sobre todo, nunca saldrá mejor informado.

6.-  Poner ejemplos que banalizan lo importante.  ¿Nunca han oído el ejemplo de que la defensa militar es como en nuestra casa o comunidad de propietarios, donde elegimos si poner una verja, o un circuito de vigilancia, o dejamos la puerta abierta, o le dejamos las llaves a los vecinos para que vigilen;  que entre todos decidimos cuánto gastamos y en qué en la seguridad de nuestra vivienda?  Nosotros sí.  Así presentado parece que la defensa militar es algo limpio, aséptico, neutro, aproblemático.  Sin embargo, la defensa militar, para existir, necesita provocar guerras, fabricar armas, venderlas, que haya tensiones internacionales o intranacionales que se resuelvan por la vía violenta;  la defensa militar necesita muertos, muchos muertos, y enemigos, que todos sean nuestros enemigos, incluso las personas pobres que huyen desde su país al nuestro en busca de un futuro.  La defensa militar necesita cultivar con esmero la violencia, tanto directa como cultura y estructural.  Necesita y protege las desigualdades sociales.  No banalicemos con los ejemplos, y no lo hagamos, como mínimo, por respeto a todos los miles y miles de personas que son asesinados militarmente cada año.

7.-  Dar saltos de un tema a otro.  ¿Que ocurre que en un debate te han pillado con una argumentación, una cifra, o un hecho?  Lo habitual en temas de Defensa es pasar, con mayor o menor gracia y habilidad, a otro tema.  La gente en sus discursos, cuando ve peligro en el tema que se toca, rápidamente pasa a otra cosa donde carga las tintas.  Todo ello es una actividad para escurrir el bulto, para no quedar comprometido.  Y es curioso porque en cada uno de los temas de Defensa se podrían usar horas y horas, días y días, hablando, argumentando, razonando, aportando datos, analizándolos, buscando alternativas, debatiéndolas.

8.-  Dar opiniones por información.  Esto se basa en el principio de autoridad.  Si eres una persona del pueblo, te exigirán datos, razonamientos, esquemas, gráficos, alternativas y, sobre todo, la seguridad total de que lo que dices es cierto.  Si eres alguien de la elite militar nadie osará dudar.  Podrás decir cualquier opinión con la fuerza y la contundencia de una información.  Tus opiniones serán informaciones, la realidad es lo que tú hablas, fuera de tus opiniones de experto, en lo militar, la realidad no existe.  Claro, todo esto es consecuencia de la cultura que en temas de Defensa hemos vivido:  obediencia, elitismo, imposición, delegación, …

9.-  No argumentar lo que se dice.  Fíjense en las declaraciones de nuestros ministros militaristas o de los militaristas políticos:  frases cortas, categóricas, rotundas.  Ustedes las escuchan y están esperando que, acto seguido, siga la argumentación.  Falsa esperanza.  Jamás llega.  No la espere.  ¿Por qué han de argumentar?  Basta con aleccionar.  Y es que, como dicen los militares y militarista, la política de Defensa es una política de Estado.  ¿Qué significa esto, se preguntarán?  Pues está claro:  la debes asumir sin rechistar, sin críticas, sin oposición.  Porque al ser una política de Estado todos debemos estar de acuerdo.  Aunque coincide que el acuerdo siempre esté en el área de la derechona rancia de toda la vida.

10.-  Todo junto.  Como se ve el repertorio es amplio.  Unos meses puedes centrarte más en unos puntos y otros en los demás.  Así nadie notará nada, tu discurso se renovará, parecerá fresco y actualizado.  Y todo el que te haya escuchado saldrá con una sonrisa y la convicción de haber aprendido.

Tras este breve decálogo de agnotología militar nos damos cuenta de que realmente sí existe la agnotología militar y, además, de que es, casi, lo único que existe.

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¿Ciudades libres de militarismo? Un reto para el nuevo curso

Fuente: Xarxanet.org

Nos ha sorprendido y esperanzado la iniciativa del pleno municipal de Sant Cugat, declarándose municipio libre de industria militar.

¿Es posible que un municipio adopte políticas de paz basadas en la idea de desmilitarización y de promoción activa de la paz con contenidos, o se deben conformar con buenas palabras y tópicos?  Parece que el ejemplo de Sant Cugat está destinado a confrontar la palabrería, la bisoñez y el cálculo que en otros lugares son moneda común.

Que sepamos es la primera vez que un municipio asume un compromiso por la paz tan evidente y necesario.

La iniciativa ha sido impulsada por el Centre Delàs d’Estudis per la Pau y ha contado con el voto favorable de todos los grupos de la corporación menos el PP, algo por otra parte (el temita del PP) que casi no causa sorpresa, sino pena.

Mucho hay que agradecer a los compañeros del Centre Delàs esta iniciativa ¡y que no decaiga!

Conforme a lo acordado, en Sant Cugat se tendrá en cuenta, a la hora de sacar a concurso cualquier servicio municipal, la historia de las empresas licitadodoras y, sobre todo, si tienen vinculación con la industria militar, lo cual es una manera de premiar la ética y de castigar a las empresas colaboracionistas con la guerra y la propagación de la plaga del armamentismo.

Dice Jordi Calvó, del Centre Delàs d’Estudis per la Pau (y que nos perdone por nuestra traducción) que

La idea, …, es exigir a las compañías más transparencia, abrir el debate y evitar que este tipo de empresas puedan trabajar sin fiscalización y sin trabas.

Alguien podría decir que la declaración es cosmética, pues en Sant Cugat, que se sepa, no opera ninguna industria militar, pero no es así del todo. Por ejemplo, existe una banca armada, que financia las inversiones de las industrias militares y que bien puede verse afectada por tal declaración de incompatibilidad con prestar servicios al municipio. También hay otro tipo de empresas, radicadas en cualquier otro lugar y no necesariamente en Sant Cugat, que pretendan “concursar” a servicios en Sant Cugat y que se puedan ver afectadas por su historial manchado de armamentismo.

Por poner un ejemplo, en 2008 (no sabemos si existe otro más actualizado) el Centre  Delàs publicó un catálogo de empresas catalanas que tenían relación con la industria militar que merece la pena no perder de vista. A ellas se pueden sumar otras que prestan normalmente servicios a diversas administraciones en cuestiones relacionadas con el tratamiento de información, la seguridad o proyectos de eficiencia energética, por ejemplo, como es el caso de INDRA (de innegable producción y vinculación militar). De la propia INDRA, por ejemplo, sabemos que en 2010 al menos participaba con el Ayuntamiento de Sant Cugat y Fenosa (otra empresa con ciertas sospechas) de colaboracionismo militarista) en un proyecto de eficiencia energética.

Nosotros, por nuestra parte, ya editamos hace un tiempo un documento sobre la extensión del militarismo más allá del ámbito estatal, en las comunidades autónomas, ciudades y pueblos, en el que advertíamos de la enorme extensión del militarismo y la afectación a la vida ciudadana (desde exenciones al pago de impuestos y tasas a la imposición cultural de la idea de las glorias militares y su parafernalia, pasando por la colaboración con la industria militar, etc.) y proponiendo ejemplos y alternativas desde las que era posible desmilitarizar gradualmente las ciudades y nuestras vidas.

Lograr más ciudades que se declaren libres de la industria militar puede ser un paso adecuado y un buen ejemplo que nos sirva de test para verificar la coherencia de las proclamas de paz de las corporaciones locales y sus munícipes.

Como también podría serlo la exigencia municipal de que los ejércitos y las industrias militares paguen impuestos municipales sin excepción, o la de recargar estos impuestos y contribuciones con suplementos en función de su perjudicial papel social, de su impacto medioambiental o como medio de incentivar su reconversión a actividades socialmente útiles.

O la reclamación de reversión al bien común de los bienes y patrimonio (ingente en el caso español, donde el Ejército es el segundo terrateniente del estado) que el Ejército posee (lo que incluye parajes protegidos, islas, infinidad de inmuebles, etc.) y que podrían servir a un verdadero plan de choque ante el enorme problema social de falta de dotaciones necesarias y de vivienda convertida en un negocio especulativo.

O la revisión de los callejeros municipales para sacar de ellos toda la versión militarista y nefasta de nuestra historia.

O de prohibición de exhibiciones militares (hace pocos días en Gijón, un poco antes en Guadalajara,…) en su territorio.

O la lucha municipal, sobre todo en el ámbito rural, por quitarse el sambenito de la declaración de zona de interés para la defensa (lo que condiciona desde el derecho de paso a los usos que se pueden dar al terreno, entre otros efectos, supeditados a la autorización militar) y la dependencia del monocultivo militar.

O de lucha contra los campos de tiro e instalaciones militares en los territorios municipales.

O una política de solidaridad con los resistentes y refugiados de las guerras, de apoyo a sus redes, de impulso de sus iniciativas noviolentas y de lucha contra las causas culturales y estructurales de éstas.

O la promoción de una verdadera política de paz, entendida como política pública municipal transversal y de mirada amplia y ambiciosa.

O tantas otras iniciativas que, sin duda, obligarían a un cambio radical y desde abajo de nuestra política y a una reapropiación por parte de la ciudadanía y sus administraciones más cercanas de la política que busca la seguridad humana y la paz, hoy negadas por una unilateral visión negativa de la paz, convertida en política militar de defensa y secuestrada en manos de militares y políticos con intereses nada santos.

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EEUU usa Rota para potenciar su guerra en Siria y el Gobierno español pasa de explicarse en el Parlamento

Sailors+perform+maintenance+on+the+5-inch+gun+aboard+USS+Ross.

Official U.S. Navy Page

Fuente: Público.

A estas alturas no va a sorprenderse nadie de que el gobierno de Rajoy no haya dado ninguna explicación de algo que, para el común de los mortales, debería ser explicado por un gobierno.

Porque el gobierno de Rajoy locuaz no es, precisamente, sino parco y austero en palabras y gestos, imperturbable en su costumbre de hacer como que no está en el ajo y, como quien dice, tremendamente previsible en eso de esconder la cabeza bajo el ala.

Y por eso, cuando el Parlamento le ha preguntado, que también son ganas de molestar la siesta, que si sabía que Trump y sus ejércitos estaban usando las bases militares de Cádiz para sus ataques militares a Siria del pasado mes de abril, la respuesta ha sido evasiva y chulesca, como acostumbran cuando no se trata de darse autobombo

Dice la noticia que la respuesta gubernamental a cuatro preguntas relacionadas con esta materia

no aclara si estaba al tanto de que el ataque iba a tener lugar antes de que se produjera, no concreta si esta ofensiva se ajusta a derecho y ni siquiera aporta información para descifrar una de sus propias respuestas,…

Ya es grave que el gobierno no quiera dar explicaciones de algo tan importante como es que se usen las bases de EE.UU en España (por cierto que el tratado que lo permite nada dice que se puedan usar para apoyar una guerra) para iniciar una agresión militar, pero más grave aún saber que, efectivamente, somos el puerto de atraque de operaciones militares sumamente peligrosas y que automáticamente nos convierten en enemigo indirecto sin siquiera informarnos de ello.

¿Es un precio justo a pagar por Cádiz, sumido en una dependencia del militarismo sin parangón?.   Creemos que no, que Cádiz se merece mejor destino y bien haría en movilizarse su gente para desembarazarse de la dependencia militarista que sufre y la empobrece.

Pero también, ¿por qué es posible que el gobierno no de explicaciones de sus actos?

Porque en materia de Defensa el Parlamento cumple una función de mero florero y se puede pasar de él sin ningún riesgo de escándalo. Todo está “atado y bien atado”, que dijo el otro, entre los partidos del consenso militar y no tienen contrapeso que pueda plantear una alternativa contundente a esta aplastante lógica.

¿O es que es inteligente alimentar al monstruo que nos devora poco a poco para ir tirando con la esperanza de que se coma al de al lado?

De hecho, el Ejecutivo no sólo no responde a una parte importante de las preguntas escritas remitidas por un diputado de Podemos, otro de En Marea y un tercero del PDeCAT, sino que además despacha estas cuestiones con un mero copia y pega, cuando no las obvia directamente.

Las preguntas antedichas, que merecían una explicación política, y que han recibido como contestación otra chulesca (que se trata de una “operación limitaday unarespuesta medida y proporcionadapor parte de EE.UU) son las siguientes:

  1. ¿Por qué el Gobierno apoya la acción de las fuerzas estadounidenses?;
  2. ¿Qué opinión le merece que EEUU ataque de forma “unilateral e ilegítima”, “vulnerando el derecho internacional y la carta de la ONU, y sin mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”?
  3. ¿Aceptó el Gobierno la comisión de este ataque por acción u omisión?

Ya lo saben: es una operación limitada y una respuesta medida y proporcionada. ¿No suena a respuesta de compromiso de un gobierno títere y bananero?.

Otras preguntas relativas al grado de conocimiento previo del Gobierno acera del uso de la base de Rota para atacar a Siria, ni siquiera las han contestado. Será que se olvidaron o se han traspapelado, pero no pasa nada.

De este modo tenemos una serie de hechos de los que alarmarnos a cual más y por los que nuestra prensa bienpensante no se alarma en absoluto:

  1. Que el gobierno consiente el uso de las bases militares para operaciones militares como la iniciada en abril por EEUU, operación que, además, no contaba con autorización de la legislación internacional y por ello violaba los acuerdos de uso de las bases militares en España por parte de EE.UU.
  2. Que ello nos alinea de forma directa con la política agresiva y desestabilizadora de EE.UU y nos pone en situación de peligro y de ser considerados como enemigo en una amplia proporción del mundo islámico y de los países que ven con estupefacción cómo se las gasta el militarismo americano.
  3. Que además el gobierno español puede darse el lujo de no someterse al debido control parlamentario y no contestar, o contestar con evasivas, a las preguntas parlamentarias, porque en materia de Defensa nada de lo que hagan les pasará factura, ya que gozan del aplauso bobalicón del resto de los partidos del régimen.
  4. Que esta actitud es la habitual y que los demás partidos implicados en mantener invariable la política de defensa lo consienten y en el caso del PSOE, ha practicado la misma política cuando estaba en el gobierno.
  5. Que la sociedad, para colmo, ni siquiera se moviliza cuando se usan las bases militares en suelo español para potenciar y polarizar más aún una guerra inmoral como la de Siria.

No hay más conclusión que la de que seguimos en la minoría de edad en materia de defensa y otros toman las decisiones por nosotros. eso sí, en favor de sus propios intereses oligárquicos y en contra de los nuestros.

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