Archive for Airbus

La industria de Defensa por Comunidades

Fuente:  Infodefensa.

IDS y Marca España han sacado el sexto anuario Spain Defence & Security Industry.  Está concebido para ser una herramienta para la difusión de la industria militar española.  Este año, el dossier cuenta con 124 páginas y se ha titulado “: I+D:  un enfoque estratégico”.  Por su puesto, a todo color y a todo lujo de infografías y fotografías.

Muchas son las cuestiones que se deberían aprovechar de esta publicación, pero nos vamos a centrar en una de ellas, la presencia dispar de la industria de defensa por Comunidades.

Destaca Madrid con más de 3.500 millones de € facturados en ventas militares (datos de 2015), el 62’9 % del total.  La razón es que en Madrid se sitúan muchas de las principales firmas.  Sobre todo, desnivela la balanza la presencia de Airbus, que es responsable, a nivel global del 64’8 %  del negocio de las armas en España.  Además, Madrid logró facturar en 2015 120 millones de € más que en 2014.

La segunda Comunidad es Andalucía con 1.200 millones de € y el 21’2 % del total.  La razón vuelve a ser Airbus, que tiene su planta de montaje de aviones militares en Sevilla.  Además, también son importantes los astilleros de Navantia.

El resto de la clasificación sería:

País Vasco:  3’7 %, con 210 millones de ventas en 2015, pero con un retroceso de 70 millones de € con respecto a 2014.

Castilla la Mancha:  3’7 %, por la presencia de Airbus Helicopters en Albacete.  Su facturación ha sido de algo más de 200 millones de € y su subida con respecto a 2014 ha sido de 47’5 millones de €.

Galicia:  3’5 %, sobre todo por Navantia.

Murcia:  2’2 %, también debido a Navantia.

Castilla León:  0’6 %

Asturias:  0’6 %

Valencia:  0’5 %

Autorizada la multimillonaria reprogramación de pagos a la industria militar por los A400

RAF+Airbus+A400M+Atlas+art

Rob Schleiffert

fuente: onemagazine

No se han esperado a tener un nuevo gobierno oficial y con plenitud de competencias y funciones, sino que aprovecharon el último Consejo de Ministros “en funciones” para dar un nuevo giro de tuerca a los multimillonarios compromisos de pago a la industria militar, esos que en conjunto y por los Programas Especiales de Armamentos (PEAS) nos han elevado la deuda pública en más de 30.000 millones de euros.

La autorización a Defensa es para renegociar los plazos e importes anuales de los pagos, de aquí a 2030, comprometido sen el anterior acuerdo de 2015, pero “sin elevar el gasto final”, es decir, pagando lo mismo (con otros plazos e importes) al final del ciclo.

Defensa además añade que de los 27 aviones A400 encargados por España, 13 los va a declarar “no operables” (es decir, no los piensa usar) y va a intentar “revenderlos” a terceros países.

Esta maniobra nos obliga a hacer una serie de consideraciones para nuestros lectores:

  • primero, que no parece que la gente encargada de la programación de las inversiones militares sean un dechado de virtudes y competencia, sino, más bien,. que programan a boleo, sin tener en cuenta las necesidades reales, o
  • alternativamente, y en segundo lugar, que tienen un morro que se lo pisan y han intentado disfrazar de necesidades de defensa una compra de aviones que no se necesitan para destinarlos a la venta y especulación, pero garantizándose con los presupuestos públicos la financiación de la construcción de estos para luego decir que sobran.
  • tercero. Que los dichosos aviones no son necesarios, o no lo son en la magnitud que nos han dicho, lo que supone un nuevo engaño (uno más) entre los muchos engaños que componen la trayectoria PPSOE del ministerio de Defensa
  • Cuarto, que estas cosas ocurren sin que nadie alce la voz, a pesar de la mezcla de incompetencia, escándalo y despilfarro público, cuando no otras cosas peores, que se mezclan en el hecho. ¿Será que las complicidades militaristas son tan burdas y abrumadoras que no dejan espacio siquiera para la crítica?

Madrid y Andalucía a la cabeza de la exportación aeronáutica militar

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zuse24

Fuente: Infodefensa

No es sorpresa para nadie que Madrid y Andalucía, principales ejemplos del ideario de recuperación económica propuestos por el PP y el PSOE, respectivamente, lideran la venta de armas españolas en lo que al sector aeronáutico (el más pujante de nuestro “privilegiado” sexto-séptimo lugar en el ranking mundial se refiere) hace relación.

Entre estas dos comunidades venden más del 85% de las armas aéreas que España vende, con un volumen de venta de 1.770 millones de euros en 2015 (990 para Madrid y 780 para Andalucía).

La solución andaluza, además, se desparrama por la pendiente, pues su crecimiento, año tras año, es exponencial y ahora, por ejemplo, crece a un ritmo de más del 35% anual, y un crecimiento en los últimos diez años del +330%, todo un ejemplo de la política probélica de la presidenta andaluza, ella tan calladita, y sus predecesores.

En el “eje” Sevilla-Cádiz se gestaron nada menos que nueve de cada diez euros de esta tremenda tropelía, lo que de rondón ensombrece a ambas regiones que se convierten en unos de los principales impulsores de la venta de armas y de la confrontación de pueblos (los que las compran) que con razón tienen poco que agradecer a este tipo de políticas inmorales.

Y qué no decir de Madrid, comunidad desde donde el apoyo descarado a las industrias militares es monumental.

Tal vez los políticos, con sus viejos y tramposos discursos, nos intenten decir que este sector es puntero y promueve el empleo.  De hecho es la principal argumentación que usan cuando se les recuerda la ética.

Pero es una verdad a medias, lo que equivale a una rotunda mentira:

  • primero, porque, como ya hemos explicado en otras entradas, el sector militar-industrial no es intensivo en trabajo, y solamente cuenta con 20.000 trabajadores directos, lo que despeja el mantra del trabajo (que no es tal).
  • en segundo lugar porque lo que sí supone el sector es una depredación brutal de  nichos económicos y de empleo, al generar, gracias a las tremendas ayudas que percibe, una dependencia muy acusada de las zonas donde se radican estas industrias (Cádiz, Sevilla, Ferrol, Cartagena, etc) que, sin inversiones en otras áreas y con el privilegio de la industria militar, se vuelven en absolutamente dependientes, con total pérdida de oportunidades alternativas, del monocultivo militar.
  • lo que sí produce, como cantan las cifras, es un tremendo beneficio para los dueños de las industrias en sí. Un beneficio que no redunda en desarrollo para las zonas productoras de armas, sino en opulencia para una clase empresarial tremendamente privilegiada, conectada con los círculos de poder real y con una capacidad asombrosa de lobby político.
  • promueve la guerra y hace de esta su negocio, lo que se puede observar con la cumple comprobación de quién compra armas españolas y la casual coincidencia de su actividad política tanto interna como internacional.
  • y por ello envilece a los trabajadores productores de armas, en este caso poco sensibles a los sufrimientos de otros pueblos, incrementados gracias a la venta de estas armas que los primeros fabrican, y de sus trabajadores, que sufren las guerras que promueven siempre los de arriba.
  • Nos convierte, a los ojos de otros pueblos, en un cómplice de su desgracia, en un enemigo más.
  • por si algo falta, esta industria militar genera además otros costes asociados, en términos de deuda tanto para las arcas españolas (pues no hay que olvidar que el mecanismo de potenciar una industria militar potente quiere servir para, con la venta de excedentes de las producidas, garantizarse armas para el propio ejército de alta tecnología y que, en el caso español, son compradas por el estado español con emisión de deuda pública que en este momento supera los 30.000 millones de euros) como para los pueblos compradores.

En suma, una apuesta esta de la industira militar que no sólo es un  suicidio desde el punto de vista económico y de la razonable eficiencia empresarial, sino que genera depredación y dependencia para nosotros a largo plazo (aunque enriquece a unos pocos de forma brutal) y no tiene ninguna justificación desde el más puro sentido ético y de solidaridad con otros pueblos.

Los beneficios de Airbus aumentan con la expansión de las guerras

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NorbertRupp

Fuente: infodefensa

Parece que de nuevo se confirma la sospecha de que la propagación de la guerra le sienta bien a la industria militar, una, si no la única, beneficiaria de la política de guerra global que asola al mundo.

Como ejemplo del sector podemos poner el caso de Airbus militar, una empresa que ha sumado en el primer semestre de 2016 una cartera de pedidos de 5.440 millones de euros, a los que sumar los 2.687 millones de Airbus Helicópteros, con unos beneficios una vez descontados impuestos de 325 millones de euros (un 22% más que el primer semestre de 2015) en el sector de defensa, y de 14 millones de euros (un 11% menos que el primer semestre del año pasado), respectivamente.

Se da el caso de que Airbus Militar ha tenido además que poner 1.000 millones de euros en este semestre para solucionar los problemas de la deficiente fabricación de su avión estrella, el A-400, lo que hace mucho más disparatado el beneficio y el negocio global de la empresa, a parte de su considerable contribución al despilfarro militar con otro modelo de avión que no funciona correctamente y que les hace incurrir en gastos millonarios que en cualquier otra empresa provocarían dimisiones inmediatas.

Como se ve, las empresas militares aumentan su “carga de trabajo” y sus beneficios cuando la guerra se propaga.

Nos podemos preguntar por las consecuencias de esta venta masiva de armas que empresas como, por ejemplo Airbus, promueven, ¿benefician al desarrollo humano?, ¿generan seguridad humana?, ¿contribuyen a la creación de deuda impagable para los pueblos?, ¿fomentan la paz?, ¿consolidan la violencia estructural?

A nosotros las preguntas nos parecen pertinentes y la respuesta obvia. ¿Por qué entonces las grandes potencias, a las que se les llena la boca de grandes aspavientos y de deseos de paz, permiten y potencian la política comercial de estas empresas de sangre?  ¿Son sus cómplices?, ¿comparten intereses?

Albacete ensambla el último helicóptero militar “tigre”

www.eldigitaldealbacete.com

Fuente: ABC

En Albacete deben estar los amigos Juli y compañía celebrando con champagne francés, chucrut alemán y unos Miguelitos de la tierra, como corresponde a la triple nacionalidad del engendro militar, el ensamblaje del helicóptero de combate “tigre” que se encuentra ya en la linea de “ensamblaje” de la fábrica Airbus military en dicha ciudad.

La parte delantera del fuselaje (fabricado en Francia), el cuerpo central (alemán) y la retambufa (española) van a ser “ensamblados” en Albacete por albaceteños de cepa pura. Y se nos abren las carnes suponiendo el contento de los amigos albaceteños cuando oigan  a sus convecinos lanzar todos los parabienes merecidos por la industria militar: que si Albacete estará en el mundo de nuevo, que si será la ciudad puntera en tecnologías punteras, que si acabarán con el paro gracias a lo militar, que si tal y que si cual… Todo tópicos.

¿Que van a mandar estos “tigres” a Mali para despatarrar negritos? Pecata minuta. ¿Que si ha costado más de 1.500 millones de euros este programa de helicópteros, un verdadero despilfarro pagado con suculentos impuestos estrujados a nuestros exiguos sueldos? Una minucia. ¿Que Albacete, como se descuide, acaba dependiendo del monocultivo militar y creando otro polo de pobreza similar a Ferrol o Cádiz? A los cien años todos calvos. ¿Que Albacete no ha visto para su desarrollo mil quinientos millones de euros y que más valdría invertir en mantequilla que en cañones?  Antiguallas ideológicas. ¿Minucias ecologistas y pacifistas? De poca monta. ¿Rechazo insumiso? Cuatro gatos.

Y es que el militarismo va a ponerse de moda en Albacete, amigos, porque estas sanguijuelas ya han olido el acre y hediondo olor del dinero de sangre y tienen comprometido un programa de producción militar mucho mayor y, dice la noticia

ya hay preparado un plan de carrera para que los trabajadores de la línea de ensamblaje del Tigre puedan incorporarse a tres principales actividades a partir de 2018:

1) la fabricación del helicóptero de transporte NH90.

2) la línea de mantenimiento y apoyo de los Tigre : “Maintenance, repair and operations” (MRO), en el argot industrial. Es decir, dedicándose a la revisión y “overhaul” que se le realizan a los aparatos cada diez años y por los cuales se desmontan y salen de fábrica como “nuevos”.

3) la denominada “Major component assembly” (MCA) de la factoría de Albacete, en la que se fabricarán todos los fuselajes traseros de todos los helicópteros que Airbus Helicopters fabrique. Cualquier helicóptero de Airbus, civil o militar,  tendrán en Albacete su fábrica de fuselaje trasera desde donde se transportará a la fábrica de ensamblaje correspondiente.

¡pero qué suerte tenéis en Albacete, compañeros! Es que no os la merecéis.

Otra vez el despilfarro de la industria militar. El A-400M y sus constantes sobreprecios y errores

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Por AlexOsaki

Fuente: El País

Los desaguisados del emblemático avión militar A-400M, del consorcio Airbus Military (en el que participan España, Francia y Alemania como socios principales y principales impulsores de esta recrecida militarista) son de tal magnitud que hasta Miguel González, de El País, se hace eco de la cuestión y, sorpresa, lo cuestiona.

Repasemos los desaguisados:

  1. errores garrafales de diseño que tiene que ver tanto con los sistemas electrónicos (lo que causó al parecer el accidente de hace año y medio en Sevilla);
  2. Mala calidad del material de ensamblaje de las alas de la nave (“pequeñas grietas” y fisuras, junto con otros deterioros a la resistencia que deben soportar)
  3. Problemas sin aclarar que han generado la rotura de los cristales de la cabina en vuelo y que por ahora no se sabe a qué achacar.
  4. Graves defectos en los motores que los gobiernos impusieron para el avión: un motor nuevo y diseñado ex profeso por imposición de los intereses del complejo militar-industrial europeo, el Europrop International TP400-D6, diseñado por un consorcio que integran la alemana MTU, la francesa Snecma, la británica Rolls-Royce y la española ITP.  Dicho motor, que no estaba contrastado, ha generado problemas de diseño que afectan a la estabilidad de los aparatos y ha obligado a cambiar ahora las ” reductoras” de los referidos motores por otras de la marca italiana Avio Aereo, filial de la estadounidense General Electric, con los consabidos sobrecostes
  5.  Una inversión, hasta la fecha, de más de 21.500 millones de euros, a la que habrá que añadir, como poco, un sobrecoste de otros 8.000 millones más para resolver la chapuza existente.

Airbus es un ejemplo, no una excepción, de la mala calidad y lo despilfarrador en sí que es todo el negocio de la invención y fabricación de artilugios de guerra: un dinero que se despilfarra y que sale de la sociedad, que lo invierte en esta chapuza en vez de destinarlo a causas más necesarias o más nobles.

Llama la atención, a su vez, la diferente preocupación y exigencia de los gobiernos del consorcio Airbus: mientras los alemanes exigen compensaciones y no quieren correr con los platos rotos (tal vez apuntan a la desarticulación del megacomplejo Airbus que tan mal resultado está dando), y los franceses ya optan por adquirir otros aviones diferentes, los españoles, el otro plato de la balanza, guardan silencio y ocultan los problemas, con la artera y burda excusa de que el ensamblaje de estos aviones despilfarradores e inútiles da trabajo en Sevilla.

Y lo que a todas luces es un escándalo monumental y un chorreo de dinero público tirado en manos de los vendedores de armas, en España pasa desapercibido, sin que nadie diga ni pío, tan entregados como están todos los partidos políticos a los caprichos del complejo militar-industrial y a la lógica de la venta de armas.

Y es que la fe, deben creer, mueve montañas.

Mas defectos de fabricación en los carísimos A400 de Airbus military

A-400

Por Dave_S.

Fuente: Infodefensa

Como es sabido, la industria militar, amén de su pequeño problema ético, es además de una tremenda ineficacia. Submarinos que no flotan, fusiles de asalto que se recalientan y fallan más que las escopetas de feria, aviones que no vuelan…

Ahora son los A-400 que está fabricando Airbus MIlitary, la mega industria de armas con participación de los estados francés, alemán y español. Estos carísimos aviones, al parecer, tienen unas grietas que los hacen inviables y obligan a una corrección que, por supuesto, se realiza con dinero público que los estados partícipes van metiendo a esta empresa de venta de armas.

El Ministerio de Defensa alemán, mucho más serio que los otros partícipes, ha exigido el arreglo del entuerto y acaba de informar al parlamento alemán (que por cierto había cuestionado el proyecto por su ineficacia) que el grupo fabricante va  corregir los aviones.

Más particularidades de los alemanes frente a la industria militar: ante los retrasos considerables en la entrega de aviones contratados por el ministerio de defensa alemán, éste multó a la empresa con 13 millones de euros. En España los retrasos se han producido en igual cuantía, pero las multas han sido cero, al igual que la exigencia de información por parte de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados o la información suministrada y el interés puesto en ello por los medios de comunicación.

AIrbus campea a sus anchas, sin control, recibiendo cuantiosas subvenciones, vendiendo aparatos a mansalva, promoviendo guerras de forma indirecta, pero encima fabrica mal. No es de fiar.

Gasto militar en el presupuesto 2016 del Ministerio de Industria

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Fuente:Noticiavigo

Fuente: PGE. Ministerio de Industria

El Ministerio de Industria ha sido, tradicionalmente, uno de los grandes financiadores de las partidas de gasto militar destinadas a fortalecer la industria militar y a financiar por la puerta de atrás las adquisiciones de programas de armamentos sofisticados del ejército español.

Para ello suele hacer uso, en distinta medida, de partidas presupuestarias dispersas en diversos programas del presupuesto.

1) El programa 464B, llamado “apoyo a la innovación tecnológica del sector de la defensa”
2) Las partidas de Apoyo a la exportación exterior del ICEX en el programa 222B
3) Las correspondientes partidas del programa 422M, por “primas a la naval”, “compensación de intereses de préstamos del sector naval” y subvenciones para reindustrialización de sectores deprimidos, correspondientes a Ferrol y Cadiz y en la proporción en que afectan a las industrias militares.
4) La participación en la financiación del satélite “ingenio” del Programa 467C y la participación en el “programa de observación en tierra de satélites, con el uso del Satélite Paz operado por el INTA.
5) Las ayudas para el desarrollo estratégico del sector aeronáutico del programa 467C y los préstamos para la financiación de programas especiales del mismo programa 467C.

Como se verá, la financiación efectiva que desde este Ministerio se realiza al gasto militar no sólo está dispersa en estas partidas y programas, sino que, además, tampoco se desglosa de forma transparente y segura, por lo que no podemos precisarla por completo. Junto a partidas nítidas y transparentes (las referidas al “apoyo a la innovación del sector de la defensa” y a la contribución en la financiación de los satélites Paz y la participación en el programa de observación en tierra de satélites), encontramos que el resto se encuentra encubierta en programas que financian a industrias militares, junto con otras civiles, tanto por actividades militares, como civiles y de doble uso, sin que el presupuesto permita hacer un desglose preciso.

Vamos, por tanto, a comenzar por explicar las partidas claras y después explicaremos las otras.

 

1) Apoyo a la innovación tecnológica del sector de la defensa.

Se encuentra en el programa 464B, página 233 y siguientes de la memoria de objetivos relativa al Ministerio de Industria, de la misma denominación y cuenta con una financiación global de 468,13 millones de euros.

El programa consiste en créditos a interés cero a la industria militar, tanto la de matriz privada como la pública, y en realidad es la “prefinanciación” encubierta de los famosos Programas especiales de armamento comprometidos por el gobierno español.
Las partidas concretas son las siguientes:

1) Aportaciones reembolsables a empresas públicas, para desarrollo de proyectos tecnológicos industriales cualificados relacionados con Programas de Defensa, por importe de 267,30 millones de euros.
2) Aportaciones reembolsables a empresas privadas para desarrollo de proyectos tecnológicos industriales cualificados relacionados con Programas de Defensa, por importe de 200,83 millones de euros.

Concretamente, y según la memoria, en el ejercicio de 2016 financian los siguientes capítulos de los PEAS:

a) Submarino S-80 que desarrolla NAVANTIA, por importe de 150 millones de Euros.
Al respecto se debe decir que, debido a los defectos de diseño del submarino, hubo que “rediseñarlo”, lo que implicó más sobrecostes sobre los ya acumulados, por lo que el Consejo de Ministros el 23 de 23 de Mayo de 2014 debió aprobar un nuevo techo presupuestario para el período de pagos comprometidos 2015-2019, para este submarino con sobrepeso.
b) Helicópteros NH90, de Airbus Helicopters Epaña SA, con 123,6 millones de euros.
c) Construcción de dos Buques de Acción Marítima BAM 5º y 6oque construye NAVANTIA, con un importe de 108,4 millones de euros para 2016.
d) Programas tecnológicos relativos a la Fragata F110 y vehículos blindados 8×8. En este caso se financia no la fabricación, ni tampoco el diseño, sino que, según la Memoria se financia “una primera fase de maduración y consolidación de una serie de programas tecnológicos relevantes para los mismos”, con una partida para 2016 de 86,2 millones de euros.
Se debe decir que estos dos nuevos programas (fragata F110 y blindados 8×8) constituyen dos nuevos PEAS, aprobados por el gobierno de Rajoy en el que hemos llamado segundo ciclo de rearme español.

2) Puesta en marcha del Satélite Ingenio.
Se encuentra en el programa 467C “Investigación y desarrollo tecnológico-industrial”, un programa del que tendremos que hablar más adelante porque, entre otras, financia varias líneas de actuación destinadas al desarrollo del sector aeroespacial que financian tanto empeños civiles como militares.

En cuanto al satélite INGENIO, se trata de un satélite óptico de observación de la tierra, construido por Airbus Defence and Space Spain, que tendrá usos tanto estrictamente militares y de defensa, como otros civiles.

Según la publicidad que del mismo realiza Airbus Defence, su cometido es proporcionar “imágenes de tierra de alta definición, pancromáticas y multiespectrales para varias aplicaciones que pueden utilizarse en cartografía, seguimiento de cambios en el terreno, fronteras, planificación urbana, agricultura, gestión de las aguas, seguimiento del medio ambiente, y gestión de riesgos y seguridad”.
La Ministra de defensa de la anterior legislatura, Carmen Chacón, reconoció el carácter militar del satélite Ingenio, en su mandato en fase de construcción, al señalar en la presentación del mismo en 2011, según la propia publicidad vertida en la página web del Ministerio de Defensa que

“Con los satélites ‘Paz’ e ‘Ingenio’ nuestros militares contarán con sistemas propios de observación que multiplican nuestra autonomía para obtener información y proteger mejor los intereses de España

Su financiación para 2016 será de 25 millones de euros.

3) Programa Nacional de observación en tierra por satélite: satélite Paz.

Dicho programa financia, desde el Programa 467C de los Presupuestos del Ministerio de Industria, con diversas partidas la observación por satélite y el uso del satélite Paz, de carácter militar y operado por el INTA.  La propia industria constructora del satélite reconoce el carácter militar de dicho satélite.

Por su parte, la memoria explicativa del presupuesto del Ministerio de Industria de 2016, señala en su página 240 el uso de este satélite y su financiación por medio del ministerio de industria:

“En relación con el desarrollo del Programa Nacional de Observación de la Tierra por satélite, finalmente en 2016 se prevé completar la financiación prevista desde el Ministerio de Industria, Energía y Turismo para el programa de desarrollo del satélite radar Paz, que ascendería aproximadamente a 110 millones de euros en el periodo 2008-2016”.

La partida de este para dicho año es de 7,29 millones de euros.

Consiguientemente, las partidas seguras del gasto militar financiados por el ministerio de Industria suponen la cifra final de 500,42 millones de euros, 104,34 millones de euros menos que el pasado año, en el que el Ministerio de Defensa pretendió compensar la congelación de pagos a la industria militar de los dos últimos años de Zapatero, si bien muy superior a la de los ejercicios 2013 (218,15) y 2014 (349,91).

Pasamos ahora a repasar las partidas poco claras.

 

1) Plan de internacionalización de empresas: ayudas a la exportación del ICEX.

Los presupuestos del Ministerio de Industria contemplan una partida de 3,40 millones de euros al ICEX para el plan de internacionalización de empresas en el Programa 422B. págs. 22 y 137

Que el ICEX ofrece una colaboración inestimable a la industria militar española en su proceso de internacionalización (la séptima potencia en venta de armas del mundo) no sólo es algo que resulta conocido, sino que, por si hubiera alguna duda, viene reconocido en los propios presupuestos generales del estado, y en concreto en la memoria del presupuesto del Ministerio de Industria, en cuya página 84, al describir los objetivos del sector, se señala que

Aparte de los programas reseñados, por un lado se consolida el apoyo a uno de los vectores de competitividad irrenunciable para un sector industrial moderno: la internacionalización, que se refuerza a través de una colaboración con el ICEX para la promoción exterior de sectores de alta tecnología

Durante 2014 y 2015, por ejemplo, y acudiendo a la página web del ICEX, encontramos que ocho empresas españolas del sector de la defensa viajaron a Chile, a la feria Internacinal del Aire y del Espacio (FIDAE) con el apoyo económico del ICEX en marzo de 2014. Del mismo modo en abril de 2015 promovió el apoyo a las industrias militares españolas para que estuvieran presentes en la Feria LAAB Defensa y Seguridad 2015 celebrada en Río de Janeiro, de cuya participación incluso ha emitido un suculento informe en el que se asegura que el ICEX montó un pabellón conjunto para las empresas militares españolas que participaron (Navantia, Expal, Indra, Teltronic, Ghenova Brasil, Damina Engineering, Airbus Military, Scati y Nammo) y anuncia su propósito de concurrir a las de años sucesivos.

A la vez, en otro apartado de la página del ICEX, se nos informa de la existencia de una línea de apoyo de dicho organismo al acceso de empresas españolas a la licitación internacional , que financia parte de los gastos de preparación, presentación y seguimiento de ofertas técnicas en concursos o licitaciones internacionales y que es aplicable indistinastamente a empresas internacionalizadas públicas o privadas y de cualquier sector. Otra página nos explica la existencia de distintas líneas de financiación y apoyo a la internacionalización ofrecidas por el ICEX para lo que llama “segunda fase” y “necesidades” , destacando, como programas propios del ICEX o de colaboración de este con el CERSA dos programas de apoyo a nuevos exportadores (ICEX NEXT y convenio ICEX-CERSA “un millón”), un convenio de apoyo ICEX-CERSA para operaciones a corto plazo (menos de dos años) y otro para operaciones a largo plazo (más de dos años), así como otras líneas de apoyo a la implantación comercial o a las inversiones, mediante los programas de ayudas ICEX Consolida, ICEX Target-USA y un convenio de garantías y avales.

Queremos ahora referir la actividad de nuestra industria de defensa, que según el propio sector está ampliamente internacionalizada y destina más del 2/3 de su producción a la venta al exterior, así como la febril actividad de los departamentos de industria y defensa relacionada con la venta de armas al exterior.

Lamentablemente no hemos podido acceder a ningún documento del ICEX que señale las ayudas concedidas para la internacionalización o inversiones en el exterior, o el apoyo concreto para las ferias internacionales, por lo que no podemos ni siquiera hacer una estimación razonable de la cantidad económica del presupuesto del ICEX enfocada al gasto militar.
2) Compensación de intereses sector naval 422M.

El Programa 422M contempla una serie de ayudas encubiertas desde el Ministerio de Industria a la inoperancia del sector naval española. Su origen está en la actuación del Estado hace ya varios decenios para ayudar al sector naval, tanto civil como militar, a salir de la aguda crisis en que se encontraba a raíz de la competencia internacional del mismo y la pérdida de cartera de la naval española. La idea del gobierno español fue dotar a dicho sector de una serie de ingentes ayudas para propiciar su reestructuración y su eficiencia.

Dado que una gran parte del sector naval era de carácter público, además el Estado procedió a intervenir en sus empresas navales desgajándolas en un sector militar, bajo la denominación de NAVANTIA, y que se enfocaría tanto a proveer a la armada española de armas navales como a la venta internacional de estas, de un sector civil, que prácticamente acabó desmantelándose.

En lo que se refiere a NAVANTIA, la empresa pública naval enfocada a la defensa, dicha empresa es de dudosa viabilidad y de palmaria incompetencia, como demuestran tanto sus balances, como el nefasto ejemplo de la construcción de los submarinos S-80 con ligeros problemas de flotación y que ha supuesto un sobrecoste añadido a los sobrecostes anteriores del proyecto y la necesidad de acudir a un experto externo para resolver los problemas de diseño de éste. El Estado ha venido inyectándole contrates sumas económicas para evitar su definitivo hundimiento y el propio ministro de Defensa ha realizado innumerables viajes al exterior con el fin de buscar clientes a sus prototipos.

Cabe añadir que las diversas ayudas concedidas desde el Gobierno español tanto al sector privado como público naval entran en conflicto con la normativa comunitaria de competencia, y particularmente a una serie de directivas que han causado múltiples multas a la naval española y al Estado, entre ellas la Decisión 2005/173/CEE que censuró las

“trasmisiones entre empresas con un precio superior al de mercado, préstamos a empresas en crisis y aportaciones de capital a empresas en situación financiera deficiente. La incompatibilidad declarada por la Comisión obedecía a que estas ayudas beneficiaban (efectos de la ayuda) a los astilleros públicos españoles rompiendo la competencia comunitaria”,

o la Decisión 2005/652/CEE

“relativa a la ayuda C 38/03156 en forma de aportación de capital concedida por una sociedad pública española a los astilleros públicos españoles, declaraba la incompatibilidad de la misma teniendo en cuenta que los efectos que producía esta ayuda eran contrarios a la competencia comunitaria”

En 2013, y por esta política de apoyo indebido a la industria naval, en este caso por ayudas fiscales, Europa sancionó a España con 3.000 millones de euros, lo que hizo a los empresarios del sector augurar el desmantelamiento del sector en sí.

Las ayudas para la compensación de intereses de préstamos para la construcción naval, incluidas obligaciones de ejercicios anteriores forman parte de este núcleo de ayudas que están en el punto de mira de la legislación europea, que no quiere que el estado suelte dinero público en saco roto para mantener en pie un sector ineficiente y que arroja un déficit insoportable.

En los presupuestos de 2016 los fondos para la compensación de intereses de préstamos a la construcción naval -ayudas a la financiación de los proyectos para nuevos barcos- desciende un 9%, dejando el Gobierno casi 64,45 millones de euros. De esta cantidad no contamos con una explicación que nos permita concretar qué partidas tendrán como destino la financiación de barcos militares.

3) Primas a la naval 422M,

Otro de los capítulos de ayudas a la naval lo constituye el concepto de “primas”, que en estos presupuestos, dada la falta de encargos navales tan significativa tanto en lo público como en lo privado, han supuesto una significativa bajada respecto a ejercicios anteriores, para situarse en 18,5 millones de euros (un 57% menos).

4) Subvenciones a reindustrialización de sectores deprimidos. Programa 422M (no la encuentro de momento)

El programa 422M contempla, además, el apoyo a regiones dependientes de sectores industriales obsoletos o deprimidos, como pueden ser los vinculados al sector naval y al monocultivo militar de éste en Cádiz o Ferrol.
El apoyo de estos sectores se define (Pág. 82 de la memoria) a partir de

dos líneas de actuación dentro del nuevo programa: una dedicada al apoyo a la creación, ampliación o traslado de establecimientos industriales, y otra destinada a favorecer planes de mejora empresariales sustentados en diversos factores de competitividad

Con este loable objetivo, dice la pág. 83 de la memoria
se pretende favorecer las condiciones que permitan la atracción de nuevas industrias y nuevas tecnologías e inversiones a zonas de tradición industrial como Ferrol, Campo de Gibraltar, Bahía de Cádiz, que cuentan con infraestructuras y mano de obra cualificada, revirtiendo de este modo la tendencia de pérdida de actividad, marcada por procesos de cierre y deslocalización empresarial.

No se detalla la cantidad destinada a este proceso. Nuestro interés por el mismo no reside únicamente en determinar la cantidad que puede destinarse a industrias militares más eficientes, sino, sobre todo, la posibilidad que abre de destinar fondos públicos a una promoción y a un desarrollo alternativos al de la industria militar, lo que implica un cierto proceso de reconversión industrial y de transarme.

5) Préstamos para el desarrollo estratégico del sector aeronáutico. Programa 467C cap. 834. pág 46.

El programa 467C, denominado “investigación y desarrollo tecnológico industrial “ financia actuaciones relacionadas con el desarrollo industrial y está a su vez, dividido en varios subprogramas destinados a los distintos actores industriales, desde PYMES al sector turístico, pasando por el apoyo a empresas de tecnología avanzada y sectores estratégicos.

Por lo que se refiere a la industria militar nos centramos en el subprograma C.1. en el cual se presta una especial atención al sector aeroespacial donde se busca promover varias líneas de apoyo que son continuistas desde 2009 (págs. 239 y 240 de la memoria):

• La puesta en marcha en el año 2009 de una línea de ayuda específica a la filial española de Airbus y a sus subcontratistas de aeroestructuras de primer nivel que participan en el desarrollo del último modelo de avión Airbus A350 XWB incluyendo la participación en el motor Trent XWB que equipa este avión.
• La puesta en marcha de una convocatoria específica para el sector aeroespacial en el marco de la política pública para el fomento de la competitividad industrial.
• También hay que mencionar la obtención por parte de empresas españolas de grandes contratos en los exigentes concursos europeos, la posición de España como quinta potencia espacial europea y la positiva evolución de la industria auxiliar aeronáutica.

En cuanto al avión AIRBUS A350 XWB es un avión de uso civil, y el desarrollo de su motor, en Trent XWB, por tanto no puede ser en principio como gasto militar, aunque los avances tecnológicos de la industria aeronáutica suelen ser de doble uso.

La convocatoria específica para el sector aeroespacial cuenta con un presupuesto para 2016 de 23,5 millones de euros, pero igualmente desconocemos la partida que pueda derivase al sector de la defensa.

AIRBUS: no es oro todo lo que reluce

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Por RonnieMacdonald

Se ha repetido en prensa hasta la saciedad la noticia sobre el reciente accidente de un prototipo de avión militar A-400-M, que estaba realizando unos ensayos previos a la entrega al ejército turco de varias unidades de este aparato comprados al consorcio europeo de defensa AIRBUS.

La información nos ha referido tanto el drama de la pérdida de las vidas humanas de los que estaban en la nave en pruebas, como de la inmediata suspensión de encargos que se produjo a continuación en diversos ejércitos interesados en el avión, como el alemán, el inglés, el turco, o más tarde la retirada del permiso de vuelo del propio gobierno español, país donde se ensamblan estos cacharros.

Pero a nosotros nos gustaría entrar en otros aspectos que tal vez sirvan para conocer mejor el contexto de estos aviones y de la industria militar, una gran fábrica de chapuzas y pelotazos.

1) AIRBUS es un monstruo de la industria militar europea. Su accionariado lo componen diversos partícipes, principalmente los estados alemán, francés y español.

Se trata del primer fabricante de  aviones y equipos aeroespaciales del mundo. Cuenta con cerca de 49.000 trabajadores repartidos entre Francia (alrededor de 19.000), Alemania (18.400), Reino Unido (8.600), España (4.700), Estados Unidos (unos 400) y China (unos 100).

Es por tanto una empresa con poca mano de obra en comparación con su volumen de ingresos y de facturación, pero sin embargo con alta rentabilidad económica para sus accionistas.

En el caso de España la cantidad de trabajadores de esta empresa no es tan alta como nos quieren hacer creer desde el Ministerio de Defensa y desde la propia industria militar, desde donde nos dicen que no es posible la reconversión de este sector porque afectaría gravemente al trabajo.

2) Lo que vende son aviones y helicópteros militares diseñados para operaciones de guerra devastadoras y para invasiones a miles de kilómetros.

Pero no solo eso: su campo de venta desde la “división militar” de la empresa en concreto son armas de ataque altamente cualificadas y preparadas para intervenir a miles de kilómetros de distancia en guerras impuestas.

Fabrica armas como

  • Los cazas Eurofighter, que fabrica consorciado con otras industrias de armas, con potentes sistemas de armas de guerra y empleados por la OTAN como uno de sus principales instrumentos de amenaza militar.
  • Los Helicópteros Tigre, igualmente fabricados por un consorcio participado por AIRBUS, también de ataque y usados en múltiples agresiones de la OTAN
  • Los helicópteros NH 90, igualmente armas de ataque altamente sofisticados,
  • Los aviones militares de carga C-130 y C-190
  • Los aviones A400-M, avión de transporte militar, que incrementará la capacidad de carga y el radio de alcance en comparación con las aeronaves que va a sustituir (las C-130 y C-190) y que incluye la posibilidad de transporte de carga, transporte de tropas, evacuación médica, repostaje aéreo y vigilancia electrónica.

También reconvierte aviones civiles de su sección civil a aviones militares, o desarrollan aviones con tecnología militar para que los estados los usen para pasear autoridades, como es el ejemplo de España.

Es decir, el consorcio se dedica a fabricar aviones militares diseñados para la agresión militar, ya sea para ataques desde el aire, ya sea para transporte de tropas a miles de kilómetros.

3) Sus beneficios son astronómicos

Las ventas de este consorcio son siderales: 2.343 millones de euros de beneficio en 2014, con un valor en cartera de pedidos pendientes de 857.500 millones de euros en 2014, 166.400 millones de euros de nuevos encargos en 2014 (en 2013 fueron 216.400) y una ingente contribución a trufar de armamento el mundo entero y a generar con ello mayor peligro militar.

Es importante este aspecto: pedidos y encargos de armamento que se han distribuido en los principales focos de conflicto mundial entre potencias en peligro de agresión o escalada del conflicto, incrementando con ello la inseguridad mundial.

Asimismo, sus principales, más abundantes y más sofisticadas armas y sistemas se encuentran en poder de los países que integran la OTAN, con lo que se acentúa la creciente militarización del bloque occidental y su estrategia de dominación mundial.

4) Las puertas giratorias

Los nombres de Carlos Bastarreche Sagües, exembajador en la República Francesa, que pasó a trabajar en Airbus Group, e Íñigo de Palacio España, exembajador en Chile, a Indra Sistemas S.A, o del actual Ministro de Defensa español, que trabajó para EADS anterior denominación de la actual AIRBUS, y MBDA, participada por ésta, dan una idea de las dimensiones del lobby militar-industrial y de su peso en los gobiernos.

En el caso español las puertas giratorias en materia militar son muy ramificadas y  sorprendentes, ocupando a varios exministros de defensa y otros altos cargos de la administración.

Puertas giratorias tenemos además en la Agencia Europea de Defensa, que es la encargada de promover una coordinación en la adquisición de armamento de los países de la UE

Por eso empresas como AIRBUS reciben ingentes prebendas, como inversiones para i+d militar, créditos a interés cero para sus prototipos, subvenciones de las comunidades autónomas, etcétera.

5) Los constantes errores y proezas.

Por ejemplo, el engaño provocado a los gobiernos “clientes” y la falta de transparencia y rigor hacia estos en sus negocios y ventas.

Airbus se ha caracterizado por monumentales fallos en su diseño y fabricación, lo que desmiente la idea de industria benigna y eficiente.

Tenemos el ejemplo de los errores de diseño de los NH-90 y del despilfarro que éstos han supuesto para las arcas de los estados adquirentes de estos vehículos, así como repetidos fallos detectados en el Airbus A-400-M (los cuales han motivado incluso la sustitución de algunos responsables de la compañía) , además del último de Sevilla

6) Las ventas de armas a países, generadoras de deuda impagable.

La venta de estos ingenios militares ha contribuido a mantener en algunos estados deudas militares impagables.

Tomando el caso de España, las ventas de algunos de los Programas Especiales de Armamentos asumidos por España, AIRBUS ha contribuido con las que ha vendido a la deuda impagable e inmoral de 30.000 millones de euros. Pero más allá de esto, el nuevo ciclo armamentista español le ha facilitado nuevos encargos de aviones y helicópteros.

Conclusión: Como se ve, detrás de esta empresa se esconde un negocio altamente lucrativo para muy pocas personas, tremendamente peligroso para el resto, basado en el comercio de armas que sirven para la imposición de la dominación y la violencia a escala regional y planetaria en un negocio que hace rehenes y víctimas de la codicia de los poderosos a la mayoría del planeta.

No es oro todo lo que reluce y no deberíamos consentir que con nuestros impuestos se promueva el negocio de esta élite extractiva y violenta.

La mala calidad de la industria militar ahora en el A400M, avión de transporte militar

Imagen de Tomasz Dunn

Fuente:  El Economista.

El presidente de Airbus España, Domingo Ureña, ha sido sustituido por Fernando Alonso debido a:

los problemas en el A400M, cuyo ensamblaje final se realiza en la planta de Sevilla, se detectaron hace unos dos o tres años y están relacionados con la capacidad militar del avión y a su imposibilidad de hacer frente a determinadas misiones, si bien no ha ofrecido más detalles al respecto.

Gerwert (presidente de Airbus) ha indicado que estos problemas se identificaron durante las pruebas de vuelo y que se advirtió de ello a los proveedores de los componentes del avión para que corrijan los posibles fallos. Eso sí, ha dejado claro que, a pesar de esto, sigue considerando al A400M como “el mejor avión de transporte estratégico de su clase”.

Es decir, el A400M funciona mal pero no nos dicen las razones.  Nos comentan que están trabajando para solucionarlo pero el fallo lleva sin solución desde hace 3 años.

Además, nos dicen que se van a seguir vendiendo

Gerwert ha lamentado los problemas surgidos porque, según ha remarcado, Airbus DS no ha cumplido el “compromiso” adquirido, razón por la cual no ha podido precisar cuántas unidades de este avión se podrán entregar este año, aunque ha dejado claro que serán más que en 2014.

Lo cual nos parece una irresponsabilidad que puede dar lugar a accidentes y/o a demandas judiciales por el incumplimiento del contrato en cuanto a las calidades firmadas.

Estas malas prácticas de la industria militar se repiten demasiado, a los problemas del A400M hay que unir, por ejemplo:

Nuevos datos para el despilfarro de la industria militar.

¿No merecen todos estos fallos en los programas señeros del militarismo español que paremos un poco el carro y nos concentremos en hacer una auditoría seria sobre su funcionamiento y un debate ético sobre la bondad de la industria militar?

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