Archive for utopia contagiosa

Defensa e Iberdrola estrechan lazos

Por Elojeador

Fuente: Derecho.com

Que cuando Defensa predica que defiende los intereses de España más allá de las fronteras se refiere a las grandes empresas capitalistas, como Iberdrola, es una evidencia que no necesitamos argumentar mayormente.

Y es enternecedor el modo tan arrebatado en que las grandes empresas devuelven el favor a Defensa.

El caso de Iberdrola nos permite encontrar un ejemplo más (¡uno más!, no una rara avis) de la simbiosis “Defensa” y, pongamos por caso, nuestro oligopolio eléctrico.

En Resolución 420/38234/2017, de 6 de octubre, de la Secretaría General Técnica, se ha publicado la Adenda de modificación y prórroga al Convenio Marco de Colaboración entre Defensa e Iberdrola, SA.

¿Colaboración en qué, nos preguntamos ante un matrimonio tan peregrino? Según la adenda, “para el desarrollo de actividades de formación, investigación y difusión del conocimiento”, algo en lo que, como se sabe, Defensa e Iberdrola, tienen una de sus máximas prioridades.

El convenio entre la eléctrica y Defensa es de 29 de septiembre de 2015, pero les ha debido ir muy bien, por lo que han acordado mejorarlo.

El citado convenio (ahora prorrogado) se puede descargar aquí.

Dejando aparte la parafernalia declarativa del Convenio de 2015, éste se estableció para financiar por parte de Iberdrola (cláusula segunda):

  • actividades de formación, como seminarios, ciclos de conferencias, jornadas formativas y publicaciones destinadas a Defensa
  • Realización conjunta de proyectos “relacionados con el objeto del convenio” (lo que es no decir nada)
  • Cooperación mutua en el uso de instalaciones
  • Cuantas actividades sean consideradas de interés mutuo.

Además, “Iberdrola podrá presentar ciertos proyectos concretos a la Fundación Iberdrola España para que esta decida acerca de su desarrollo y siempre y cuando estos se ajusten al contenido de su plan director“.  ¿Qué quiere decir?  Difícil saberlo.  Parece como que Iberdrola podría pedir a su Fundación que financiase proyectos para Defensa.  Es decir, cooperación para que los “formandos” de estos actos identifiquen defensa con Iberdrola y cualquier otra cosa que se les ocurra. ¿Cabe mejor alianza?

Como es habitual en este tipo de acuerdos, se declara que no conllevará gasto para ninguna de las partes. Pero entonces… ¿quién corre con los gastos que origine?

En suma, un abrazo de intereses que ejemplifica la fusión de una defensa cada vez menos parecida a la defensa de lo que la gente quiere defender y un oligopolio cada vez más parecido a lo que nos quieren meter a calzador como interés general.

Share

Una muerte innecesaria. Un peligro innecesario. Un absurdo innecesario.

Por Línea Vuelo

Queremos ser extremadamente delicados y prudentes con esto. Nada justifica la muerte de una persona, en este caso de un oficial del Ejército del Aire, el pasado 12 de octubre.

Y lo lamentamos. Lamentamos la muerte del capitán Aybar. Su muerte es absurda. Innecesaria. e injusta. Y triste.

Desconocemos las esperanzas e ilusiones del capitán Aybar. Desconocemos lo que, decía León Felipe preguntándose de cualquier otro, le hacía reír, o llorar, o estremecerse, o esperar en el futuro… No sabemos su biografía, seguramente similar a la de cualquier otra persona, y digna del mismo respeto. En el fondo somos tod@s un manojillo de fragilidades y esperanzas que merecer mejor destino que las penalidades en que nos acabamos.

Pero nada justifica una muerte así.

Y nos da rabia también, porque no era una muerte inevitable, ni siquiera asumible bajo ningún punto de vista. Y porque podía haberse evitado.

¿O era necesario salir con un fatídico avión de guerra para el goce ególatra de los políticos que tal ordenaron?. ¿No podían haber prescindido de tal decisión los que ordenaron su salida?. ¿Era preciso malgastar una vida en un acto de este tipo, para pavoneo de los políticos que dispusieron tal exhibición?. ¿Merece la pena?. ¿Se la merece a alguien?

Una muerte por nada. Por engrandecer el ego de los políticos que quisieron exhibirse con las galas de los aviones de guerra, que eso es moneda común entre los de arriba en cualquier latitud del planeta. Podría haberse evitado. con tan solo haber dispuesto otro tipo de exhibición. O de haberla cancelado por completo.

Ahora los parabienes, las medallas al mérito, los discursos huecos… Pero, ¿valen de algo? ¿Sólo para ocultar tras la cortina de humo de sus oropeles la responsabilidad política de quienes ordenaron salir a un desfile descabellado a los pilotos?

El disimule, el signo de los tiempos de política oficial y polvorienta.

El desfile ha costado una vida. ¿Es un precio proporcionado?  ¿Y es que nadie le pedirá cuentas a los promotores de estas decisiones?

Cuentas por la muerte del piloto, lo más caro e inaceptable de la jornada.

Y cuentas por el dispendio económico provocado para vanagloria de los que “nos representan” jugando al viejo cuento del rey desnudo.

Pero la cosa es más grave, porque el hecho en sí ha despejado una segunda preocupación, hasta ahora opacada, que es la de la ciudad cautiva de Albacete.

El piloto, en un acto que merece consideración, se inmoló para evitar que el avión averiado cayera sobre poblado. Sobre la ciudad que está a escasos kilómetros de la base de Los Llanos, donde se entrenan los pilotos de la OTAN. Para evitar una desgracia de consideración en la que, parece ser, nuestros próceres no han caído en la cuenta.

Pero el hecho es que la cercanía de la base a la ciudad es una servidumbre, además, insoportable para Albacete, que se ve a diario amenazada de catástrofe. ¿Es un precio a pagar por los albaceteños mantener la base militar de los Llanos?.  ¿Deben sufrir el permanente peligro de los aviones de guerra?, ¿de unos aviones de guerra con demasiados fallos y errores que los políticos que deberían ser responsables no han querido abordar?

Aquí los políticos tampoco responderán, como no responden del peligro de las otras bases militares que amenazan de catástrofe a poblaciones cautivas en Torrejón de Ardoz, o en Zaragoza, o en Bardenas, o …

Porque lo que para la gente del común es un precio inasumible a pagar, para los que mandan y nos sobrerepresentan es pura calderilla de la que ni siquiera se preocupan.

Al fin y al cabo, siguen pensando que hay vidas de primera y vidas de segunda.

Share

El gobierno autoriza a ISFAS a gastarse 971´69 millones de euros con entidades privadas de seguros en 2018-2019

por ISFAS

Fuente: Infodefensa

Aprovechando la sequía de noticias en este sitio anodino que llamamos España, el frenético gobierno que preside el despierto Rajoy, ha aprobado un acuerdo del que, como de costumbre, no han dado mucha información por eso de no sacarnos de la siesta perenne. Según dicho acuerdo, se autoriza al Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS) a gastarse en conciertos con la sanidad privada 971´69 millones de euros. Unos conciertos para atender a las prestaciones sanitarias a los militares y a sus familiares y beneficiarios en los años 2018 y 2019.

No importa que los presupuestos de  2018 y 2019 no se hayan aprobado, ni siquiera que no hayan pasado aún por el Parlamento. Lo suyo es comprometer el gasto y el que venga detrás que apechugue.

Se da el caso de que los presupuestos de 2017 ya contemplaban, en el programa 312-E, una partida de 471´6 millones de euros  para conciertos de asistencia sanitaria privados y conciertos de asistencia con la seguridad social, de los que le ha soltado el Estado, gracias a nuestros impuestos, 430 millones de euros a las entidades sanitarias privadas para atender a los militares enfermizos.

Dicha partida de 471´6 millones de euros (430 ya gastada en 2017  para conciertos privados) forma parte de otra mayor (677´05 millones) que recibió el ISFAS para “Asistencia sanitaria de las Fuerzas Armadas”, partida que, además, no es la única que recibe  año tras año (hay otra de 77´81 millones del programa 222-M por “Prestaciones Económicas del Mutualismo Administrativo” y  una tercera de 624,411 que recibe de “Diversos Ministerios” en el programa 929)

Pero si la partida es generosa, el destino es, sencillamente, la prueba, una más, de la privatización de la sanidad militar en manos de las grandes compañías sanitarias, una de las marcas de la casa en la política privatizadora del PP.

Si atendemos a la memoria de objetivos y explicación del programa  312-E en los presupuestos de 2017, resulta que de los 622.000 usuarios de la sanidad militar (han oído bien, un cotizante por cada dos de matute) solo 40.000 reciben asistencia pública, y el resto se han transferido a estos conciertos privados tan lucrativos.

¿Indignante? Sí, pero más aún el que haga falta una sanidad militar diferenciada, con su propia estructura paralela, supradotada en recursos, para atender a la casta militar, en vez de integrarlos, sin más, en la sanidad común y normal, como a cada hijo de vecino.

Y es que lo más estrambótico de todo es que siga existiendo el ISFAS, el Instituto Social de las Fuerzas Armadas, este espacio de autonomía militar tan peculiar, que además tiene la cara de conveniar con las comunidades autónomas para prestarle sus hospitales en desuso o infrautilizados a cambio de pasta y de que entre todos asumamos sus gastos.

 

Share

No informan del precio de los fastos militares del 12 O

Por Elojeador

Fuente: El País

Una vez más, un nuevo desfile para identificar eso de ser español (¡a por ellos oe!) con desfiles militares y toda la parafernalia belicista con la que salen a escena los próceres del Estado a representar su papel  principal.

Como en otras ocasiones, se desconoce el precio, más bien el derroche, de estos fastos útiles para visibilizar el poder con sus guerreras, sus chaqués y toda la morralla con la que se distinguen respecto al subditaje en general.

La “parada” dice El País, contará (ya ha contado) con la participación de 3.900 militares, 78 aeronaves y 84 vehículos; frente a los 3.500 militares, 59 aeronaves y 43 vehículos del año pasado. La distancia que recorrerán (ya han recorrido) será algo superior, casi dos kilómetros. La principal novedad, la participación de la policía (¿pero no habíamos quedado en que la policía no era militar ni militarista?) como cuando el Caudillo. También la gendarmería francesa, que ha mandado unos cuantos gendarmes a hacer un curso a Valdemoro y no se quieren perder la fiesta.

Para poner más casticismo al evento, los 400 efectivos del Regimiento Inmemorial del Rey (que principalmente sirve para rendir honores a las visitas de estado y otras pérdidas de tiempo y dinero) han acudido vestidos a la usanza de los tercios de Flandes (esperamos que no hayan invitado al embajador flamenco y que Carmena no haya permitido que asista como público ningún niño de Bélgica y Holanda, de esos a los que sus padres amenazan cuando se portan mal con que vuelve el Duque de Alba) para conmemorar el 450 aniversario del “camino español” donde no se ponía el Sol. ¿No suena fuerte?

¿Y la pasta del fasto?

Pues lo que se sospechan ustedes. No lo sabemos, a pesar, dice El País, que solo la hora que dure el desfile, según el Ministerio, ya es un despropósito

solo ha cifrado en 420.000 el desfile, ligeramente por encima de 2016. A pesar de que el despliegue es mayor

Por si fuera poco, al acto le han acompañado un sinfín de actos complementarios que costarán un pastón (añadimos que más actos que el año pasado que nos costaron, desfile incluido, más de 800.000 euros) y que, igualmente, desconocemos su importe.

Por si alguien se anima a ver el listado de 109 actos más, a realizar en las diferentes comunidades autónomas (Andalucía donde más, con 36 y Cataluña y Asturias donde menos, con 1 cada uno), puede pinchar aquí.

Una vez más, unos fastos que no sirven sino para dar una imagen sectaria y militarista de España, este año con tintes imperiales y bastante preocupante, por demás

Share

El consistorio de Valladolid no renovará la reserva de plazas a los militares para acceder a la policía local

Imagen de José María Cuadro

Fuente:  El Norte de Castilla.

Una buena noticia procedente de Valladolid:

El concejal de Seguridad, Luis Vélez, indicó ayer que el Equipo de Gobierno no tiene intención de renovar el convenio que el anterior alcalde, Javier León de la Riva, suscribió en abril de 2015 con la subsecretaria del Ministerio de Defensa, Irene Domínguez-Alcahud, y mediante el cual el Consistorio vallisoletano se comprometía a reservar el 20% de las vacantes que se convocasen para la Policía Municipal para el personal de tropa y marinería.

La medida anterior lo que permitía era un nuevo privilegio para los militares:

Defensa viene impulsando este tipo de acuerdos con los municipios que cuentan con Policías Locales, con la intención de dar una respuesta a los soldados que firman contratos hasta los 45 años para trabajar en las Fuerzas Armadas.

El Ministerio de Defensa considera que los militares de tropa y marinería de más de 45 años no son útiles para sus intereses y prefiere que los asuman otras instituciones del Estado.  A tal practica de asumir porque sí militares los ayuntamientos, en nuestro barrio, lo conocíamos como la ley del embudo:  para mi …

A partir de esa edad, el Ministerio considera que debe renovarse la plantilla de tropa. Por este motivo, el acuerdo de colaboración establecía que se daría prioridad a este personal militar mediante un cupo, que después de que hubieran superado las pruebas físicas y de perfil psicológico podrían ingresar en la Policía Local.

Por otro lado, el Ministerio de Defensa no realiza ninguna aportación económica ni de recursos por estos puestos, y no puede ser que sean los ayuntamientos los que paguen las consecuencias de otras administraciones», insistió el edil Luis Vélez.

La nueva posición municipal coincide también con la postura expresada por los sindicatos con representación en el Ayuntamiento, que rechazan esta reserva del 20% de las plazas.

Nos parece valiente y coherente la postura pucelana.  ¿Por qué habrían de tener privilegios a la hora de obtener un puesto de trabajo los militares, sólo por el hecho de ser militares?  ¿No tienen derecho los civiles, no tienen tantas necesidades como ellos?

Sin embargo, el concejal Luis Vélez dijo ayer que «nuestra voluntad es no continuar con este convenio, y que a las plazas libres pueda optar todo el mundo que cumpla los requisitos».

«Nuestra voluntad es clara de no renovar el mismo. No entendemos que tengan que existir preferencias en las vacantes libres sobre el resto de aspirantes.

Share

Educación militarizada en Extremadura: los cursos del CPR de Badajoz

Por Lav Ulv

Acompañamos a continuación el texto que nos ha aportado Chema Álvarez, que nos autoriza a su publicación y a quien le agradecemos la colaboración. El mismo lo ha editado El Diario.

Para quienes venimos de la cultura antimilitarista y pacifismo a secas de los años 80 y 90, la que lideró en España el movimiento de desobediencia civil al servicio militar que utilizaba la insumisión como estrategia y que finalmente logró acabar con esta leva obligatoria, chirrían iniciativas como la del Centro de Profesores y Recursos de Badajoz, que organiza durante el mes de octubre el curso titulado Mundo actual y políticas de paz, dirigido al profesorado de centros educativos de su demarcación e impartido por personal adscrito al  Instituto Español de Estudios Estratégicos, un organismo del Ministerio de Defensa que, según expresa en su página web, se dedica a fomentar entre la ciudadanía una “Cultura de la Defensa como asunto de indudable trascendencia”.

Dos coroneles del ejército (uno de ellos de la OTAN) y tres analistas del mencionado instituto son los encargados de impartir las ponencias, algunas de ellas con títulos como “Recursos didácticos y propuestas metodológicas para integrar los contenidos de paz, seguridad y defensa en el aula”. No hay, pues, ningún ponente que no pertenezca al estamento militar ni, mucho menos, que sea docente o esté relacionado con la enseñanza pública obligatoria.

Ya de por sí la LOMCE eliminó buena parte de los contenidos relacionados con la Educación para la paz que, de modo transversal, introdujo en su día la LOGSE, una Ley que en su desarrollo curricular admitía enseñanzas en la noviolencia y la desobediencia como estrategia de participación política. El fin del Servicio Militar Obligatorio, acelerado por el empuje de un movimiento pacifista imaginativo, diverso y convencido de la eficacia de sus principios de acción, vino acompañado de una estrategia de gobierno que trataba de lavar la imagen de un ejército y de un modelo de Defensa cada vez más cuestionados, pero que sobre todo precisaba una renovación en cuanto a la percepción de la ciudadanía que le permitiera disfrutar del elevado gasto militar sin cuestionamiento alguno.

Esta nueva estrategia de Estado, motivada por la necesidad de crear un ejército profesional de tropa voluntaria, pasaba por introducir el fundamento militarista de esta institución  en la escuela, con charlas cuyo propósito era actuar como banderines de enganche dirigidas al alumnado de aquellos cursos cercanos o rayanos con el fin de la educación obligatoria, los 16 años, preferentemente de zonas geográficas donde un alto índice de fracaso escolar se unía a un elevado nivel de desempleo y precariedad laboral. Hablo de regiones como Andalucía y Extremadura.

Así, bajo la imagen de un ejército moderno, bien dotado tecnológicamente, que prometía a nuestros jóvenes una profesión con futuro en una especie de parque de atracciones similar a PortAventura,  donde uno podía ejercer deportes de riesgo tales como tirarse en paracaídas, bucear, pilotar aviones o zódiacs, con chicas reclamo que parecían más modelos de revista que soldados, muchos jóvenes se engancharon con la idea de que, al fin y al cabo, siempre podrían ir a ayudar en las llamadas “misiones humanitarias”, una expresión propia de la neolengua orwelliana acuñada por los sucesivos gobiernos españoles para camuflar o edulcorar la imagen del intervencionismo puro y duro allende nuestras fronteras.

Desde el Estado Español se aplica ese calificativo, “misión humanitaria”, a un conjunto de acciones que desvirtúan el significado de dicho adjetivo y perjudican seriamente a las organizaciones civiles independientes que desarrollan su labor rechazando cualquier empleo de la violencia. Desde Felipe González, el Ejército Español ha llevado a cabo 87 intervenciones militares fuera de España: 21 con Felipe González, 23 con Aznar, 22 con Zapatero y 21 con Rajoy, sin que los españoles hayamos podido averiguar cuánto nos ha costado cada una de ellas o todas en su conjunto.

El concepto de seguridad y de defensa que se tiene desde lo militar es muy distinto y está muy lejano de casar de algún modo con el concepto de Educación para la paz que enseñamos como docentes en nuestras aulas. Mientras que el Estado y el Ejército asumen un concepto de paz negativa, fundamentado en la ausencia de violencia directa (si vis pacem, para bellum), la Educación para la paz asume un concepto de paz positiva, fundamentado en la ausencia de la violencia estructural (si vis pacem, para pacem).

El modelo de Defensa del Ejército y del Estado Español no excluyen el uso de la fuerza y la aniquilación violenta del oponente como modelo de resolución de conflictos, mientras que el pacifismo (no me vengan con que los militares también son “pacifistas”) asume que la no violencia debe ser el camino para lograr la reconciliación, mediante el uso de estrategias que excluyen la agresión o aniquilación de ese oponente.

Por otra parte, el concepto de seguridad desde el ámbito militar del Ministerio de Defensa se centra en la defensa territorial y alimenta el culto a un conjunto de valores patrios militarizados que excluyen por lo general a quien discrepe de los mismos: bandera nacional, himno, concepto de nación, obligación de obediencia debida, verticalismo, jerarquías, uniformidad, etc.

La seguridad, vista desde la Educación para la paz y el pacifismo, atiende a las causas estructurales de la violencia, e incide en un modelo de Defensa nacional que nos proteja de la pobreza, el desempleo, la explotación, la violencia machista, la discriminación, la falta de protección sanitaria, la ignorancia en todas sus formas y un sinfín de agresiones diarias contra la ciudadanía que la convierten en pasto de los lobos.

El curso del CPR de Badajoz, impartido exclusivamente por militares o adscritos a la institución del Ejército, dice mucho acerca de por dónde van los tiros en educación. No sólo lamento que el proselitismo militarista haya podido llegar a nuestras aulas, sino que, además, se destine dinero de la Consejería de Educación y Empleo de la Junta de Extremadura a pagar un curso a quien ya va bien pagado. Se estima que el gasto militar español para 2017 será de 34.068,29 millones de euros, 4,46 veces más del gasto militar oficial, establecido en 7.638,54 millones.

La organización Utopía Contagiosa, que lleva años vigilando este gasto, ha publicado recientemente su informe sobre la elaboración actual de los Presupuestos Generales del Estado, donde se incluye el gasto no declarado como militar pero que es camuflado en otras partidas presupuestarias, como nuestra participación en la OTAN y las recientes misiones en Letonia. Quien desee lo puede ver detallado en su página. Cabe decir que el gasto destinado en los mismos Presupuestos Generales del Estado para Educación en España es durante este año de 2.525 millones de euros.

Por último, para mayor escándalo no podemos dejar pasar la ocasión sin mencionar que el Gobierno español es uno de los vendedores de armas al régimen de Arabia Saudí, sospechosa de facilitar esas mismas armas al grupo terrorista ISIS vía Irán. Todo ello relacionado directamente con los ataques terroristas y esa cruel locura que nos asola. Ahí queda eso para explicarlo en el curso del CPR de Badajoz.

Share

¿Hay alternativas al enfoque militarista y nacionalista del conflicto?

Por Erreache

La Ministra de Defensa se está prodigando en estos días en amedrentar sobre algo que considerar de su incumbencia y competencia, el tema catalán.

Los ingredientes del discurso nacionalista y militarista

Que el tema catalán produce sarpullidos en la derecha española es algo evidente e incorregible. Igual ocurre con el ejército, predispuesto siempre a salvaguardar la unidad de destino en lo universal que, al parecer, sigue siendo esto de las Españas es su concepción del mundo.

Y como doña Cospedal reúne tres sustancias en un solo ser verdadero, pues inequívocamente representa la derecha más reconocible de la derecha española, es además ministra de Defensa y, por si faltara algún ingrediente, suele tener cierta propensión a la bravuconada, el coctel está servido.

Nos dice Doña Dolores, lo leemos en La Vanguardia, que los independentistas caerán bajo el peso de la ley, como si la ley fuera algo parecido a la ley de la gravedad y la caída de los graves inexorable descenso a los infiernos. Bajo esta visión tan simplista se nos ofrecen todos los ingredientes para la polarización y la escalada de un conflicto que, evidentemente, no se resuelve a cañonazos.

a) Se agrupa en una única categoría a toda la plural y amplia expresión de malestar que se da en Cataluña, bajo la denominación de “los independentistas” (¿no hay matices, son todos lo mismo, es igual el político que aprovecha una jugada política que el ciudadano que sale a la calle…)

b) Se los considera el antagonista, el enemigo, al que no se le reconoce valor y

c) Se propone como solución su “caída” bajo el peso (muy pesado y tal vez poco adecuado para estos menesteres) de la ley.

En Expansión nos comentan que Cospedal, también refiriéndose al tema catalán, ha manifestado que los españoles

nos sentimos orgullosos de las Fuerzas Armadas,

que éstas

nos hacen sentirnos honrados de contar con ellos para proteger lo que más queremos: nuestras familias, nuestro barrio, nuestro Estado de Derecho

y que

 nadie puede arrebatarnos el orgullo de ser español, el honor de sentirse español, ni el amor por la patria, 

produciendo otra generalización abusiva, pues no tod@s al otro lado del Ebro nos identificamos ni con el ejército, ni tenemos ningún motivo para sentirnos orgullosos de tal institución o de su papel a lo largo de nuestra historia de tropiezos y desastres, ni, menos aún, sentimos esa identificación de nacionalismo españolista que la ministra considera tan unánime.

Aprovechemos para decir que el cóctel que la ministra prepara ofrece una nueva simplificación, tan abusiva como la anterior, de los actores del conflicto, en este caso los nuestros, todos unidos bajo un mismo interés de imponerse, frente a los otros, a los que no se reconoce nada, también unidos como “enemigos” bajo idéntico interés de prevalecer. Y ello, sobre todo, sirve al interés militarista de abordar este conflicto desde las claves más desastrosas posibles, las que unen los nefastos ingredientes de conflicto, nacionalismo y Estado.

En ABC, con mayor apoyo a la versión ultranacionalista del PP, nos explican que la ministra afirmó en un seminario sobre «Fuerzas Armadas y Sociedad Civil: la participación de la mujer en la vida profesional», que el ejército tiene la misión de

garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional“,

lo que acaba de cerrar el círculo estrecho y nefasto de nacionalismo-ejército-violencia, la nefasta relación que ha dado lugar a tantas guerras a lo largo de la historia.

De este modo, las cosas, en la mentalidad nacionalista española (vale también para la catalana o para cualquier otro nacionalismo) el conflicto se tiende a polarizar en algo parecido a un choque de trenes y de legitimidades, choque en el que se afirma que tenemos algún tipo de “esencias” nacionales irrenunciables que se encuentran en peligro, se amplifica y exacerba una supuesta lista de agravios y justificaciones, se desconoce y demoniza al otro, al que no solo no se le reconoce sino que pasa a la categoría de enemigo y se “justifica” su eliminación o represión, se pretende su rendición incondicional y se legitima cualquier medio para ello.

Una alternativa a la visión de los conflictos

Aprovechemos para señalar la interrelación entre conflicto y modelo de defensa, algo de lo que hemos tratado en extenso en nuestro libro “Política noviolenta y lucha social. Alternativa noviolenta a la defensa militar“, editado por Libros en Acción, capítulo 2.

El conflicto es entendido en la visión militarista como algo negativo, a evitar o reprimir.  Pero no es la única posibilidad de abordarlo, como podemos ver en el siguiente cuadro:

Para la visión negativa del conflicto se opta por negar la existencia del conflicto o por ocultar los perfiles del mismo que no nos interesan. Fomenta una sensación de paz negativa mientras que las políticas estructurales y culturales que aplican los gobiernos o elites no son neutras y de manera más o menos subrepticia fomentan y alimentan las causas generadoras o profundas del conflicto (políticas económicas insolidarias, dependencia, exaltación cultural de nacionalismo, creación de enemigos, culto a la violencia, etc.), según el siguiente cuadro

Un enfoque alternativo rompe este círculo vicioso

 

De este modo, el enfoque erróneo de los conflictos desde esa urdimbre nacionalismo/Estado, tal como aparece en el propio esquema de pensamiento de Dolores de Cospedal y de las visiones simplificadoras y nacionalistas responde a una visión negadora del conflicto y del punto de vista del otro y afirmadora de la legitimidad y la imposición, incluso militar, del propio discurso, algo que no sirve sino para cronificar el conflicto y polarizarlo.

A lo largo de la historia los conflictos se han abordado por los Estados de diversas formas, según este esquema y según el enfoque principal elegido sea de competición con un adversario, de intento de transformación del conflicto o de negación del mismo e intento de obviarlo:

¿Es posible trascender esta visión nacionalista y militarista?  Desde nuestro punto de vista sí, pero ello necesita un cambio de los ejes y de los enfoques del conflicto, para abordar no el problema “nacionalista” de uno y otro lado, ni su correlato de seguridad militar, sino el problema de seguridad humana, de violencia estructural y cultural que mutuamente comparten ambas sociedades en conflicto y que seguirán compartiendo juntas o separadamente. Ello conlleva romper con una dinámica que, en la actualidad, alimenta el Estado de anteponer el discurso nacionalista de la unidad incondicional, la visión del otro como enemigo y la estrategia de derrota absoluta, para pasar a otra que busque los intereses compartidos de sus sociedades respecto a reivindicaciones que la sociedad ha manifestado inequívocamente: de convivencia en paz, reconocimiento del otro como igual y de sus necesidades y opciones como sociedad, de la reclamación compartida de mayor justicia y de convivencia, de mayor conocimiento del otro, y de resolución noviolenta del conflicto.

En suma, las élites de los bandos enfrentados deberían renunciar a sus intereses (partidistas y personales) y promover una transformación tanto de la escalada agresiva del conflicto en sí como de los contenidos de lo que hay que negociar, para pasar del discurso militarista y nacionalista a una apuesta por resolver contenidos concretos de mutua negociación en lo que tiene que ver con la seguridad humana (derechos humanos, necesidades sociales básicas, derechos culturales, educación, sanidad, trabajo digno, renta básica, corrupción política, agotamiento del sistema político de la transición, etc.).

¿Apuestan las élites de uno y otro bando por un cambio de mentalidad?

El bando españolista ofrece un repertorio pesimista al respecto. Desde los viejos socialistas extractivos pidiendo la aplicación del artículo 155 de la Constitución (Felipe Gonzalez) o la intervención directa del ejército (Alfonso Guerra) hasta la derecha más retardataria alimentando los impulsos de su extrema derecha en Madrid, o un Aznar desmesurado y furibundo tachando de blando a Rajoy, pasando por la humillante (si no fuera tan grave diríamos hilarante) posición de la prensa española, desde El País a la Razón pasando por toda la escala de grises, pardos y negros, el espacio para la alternativa parece difícil.

Si faltaba algún ingrediente, es el 12 de octubre, día en teoría de la “hispanidad” que vino a sustituir al anterior día de la raza de cuando Franco y que, por más que nuestras autoridades han pretendido que es una fiesta de todos, es una fiesta del ejército y de sus visiones del mundo. Y este año, nos informa El Diario, promueven el lema “#orgullosodeserespañol”, lo cual no hace sino reforzar la visión empobrecedora de nuestra realidad y la versión militarista del nacionalismo español que tanto interesa a la derecha cospedaliana, al militarismo hispánico y a esta élite extractiva que siente como se les empieza a escapar de las manos, como agua, la legitimación del entramado de privilegios y sumisiones sobre los que han construido su idea de España, su orden público y la mordaza de leyes inexorables, como la ley de la gravedad, con que nos gobiernan.

El campo nacionalista catalán parece igualmente dispuesto a la confrontación en términos puramente estatales, sin capacidad para aprovechar en una línea alternativa la marea de desobediencia civil de la gente, una marea que no se moviliza solo ni principalmente en favor de la “independencia” y sí lo hace desde la indignación y desde la apuesta por alterativas mas cercanas a la idea de seguridad humana.

La esperanza se abre algo con la apuesta desde diversos sectores sociales que llama al diálogo y rechaza el enquistamiento actual de los partidos políticos, algo que ha dado lugar en las plazas y ciudades a un espontáneo (e impreciso, hay que decir) movimiento por el diálogo que hay que ver en qué desemboca.

Trabajar para el día después

Con todo, la solución previsible de un tal choque de legitimidades y trenes, no hará sino cronificar la situación de fondo, por lo que hemos de estar preparados para el día después seguir trabajando en una visión alternativa de transformación (mejor que resolución que parece mas idílico pero menos posible) del conflicto.

Por nuestra parte, trabajar para desenmascarar el peligroso nacionalismo español (y cualquier otro nacionalismo) y para transarmar el modelo de defensa que propone, los ejércitos, será nuestra más específica contribución a este propósito.

Share

Furor inmobiliario

Por Börkur Sigurbjörnsson

Fuente: El Confidencial

En su consabida puesta en venta de patrimonio militar para hacer cuartos, Defensa ha sacado a la venta en pública subasta dos parcelas, por las que se han interesado alguno de  tiburones de nuestro panorama inmobiliario-especulativo.

El primero, en Alcalá de Henares, cuenta con 14.400 metros cuadrados, y 44.700 de edificabilidad (en alturas se entiende). Por ella ha puesto encima de la mesa 27´5 millones de euros Realia Business (unos activos de 1.204 millones de euros, según aparece en El Economista)  dedicada a la especulación en patrimonio e inmobiliaria,

Al parecer piensan hacer 500 viviendas sobre ese solar.

Una segunda parcela, por la que han obtenido un pelotazo más, está en Vicálvaro, también en Madrid y cercana al aeropuerto de Barajas, con 13.700 metros cuadrados y una edificabilidad de algo más de 19.000 metros. Aquí han pujado dos compañías, Vía Célere y Pryconsa, que es la que ha ganado el concurso por 15´12 millones de euros y pretende construir 240 pisos más.

Madrid cuenta con un impresionante problema de suelo, y Defensa ha salido en auxilio de los tiburones inmobiliarios, poniendo a su disposición nada menos que 28.100 metros cuadrados que no usaban para nada, por el módico precio de 42,62 millones de euros que pasarán a engrosar las arcas del INVIED para la compra de infraestructuras militares y armas, que sumar a otras ventas de terreno en Madrid, como el pelotazo por 111 millones de euros que  dio Defensa a finales de 2014, al vender terrenos en la calle Raimundo Fernández Villaverde de Madrid.

Por no hablar de los 25 millones que piensan sacar, también en Madrid, por subastar en antiguo hospital militar del aire, según informa Infodefensa.

 

 

Share

¿Cómo se construye una guerra? Análisis de Slevanka Drakulić

Imagen de Novo list

Fuente: El Confidencial

Aludimos a las reflexiones sobre el nacionalismo y su sonado reingreso en la lucha política española, de las que se hace eco El Confidencia.

Slavenka Drakulić es una ensayista, periodista y novelista croata que vivió la disgregación de la antigua Yugoslavia y las guerras que dieron lugar a la división territorial actual, por eso su testimonio es pertinente en este memento. Por eso, es decir, por su experiencia vivida, y porque su reflexión intelectual, entre otras cosas, viene girando en torno al virus del nacionalismo y la guerra.

La preguntan sobre la conexión de nacionalismo y guerra y afirma que la principal traba para que la guerra prenda en la cotidianidad de las sociedades es un factor psicológico que actúa como una justificación, una licencia social para matar.

Añade, desde su experiencia, cómo se da ese proceso

el virus nacionalista ha despertado en tu país, pero todavía necesitas construir una justificación psicológica para llegar a un conflicto real, persuadir y contaminar a la gente para justificar la violencia. La gente necesita estar dispuesta a matar y morir por sus objetivos. Esto, afortunadamente tarda tiempo en suceder…

Habla con ello de la carga de violencia cultural que padecemos como el sustrato donde se asienta la violencia completa, sinérgica, que supone la guerra. Matar necesita una justificación psicológica, prefabricada, y una licencia social, por tanto. De lo contrario, nos considerarían como locos.

Alerta de la facilidad de que, si se da ese sustrato,  pueda prender la mecha de la guerra, aunque aparentemente sea impensable. En Yugoslavia, dice

nadie lo veía venir, nadie pensaba que podía ser posible algo así.

La guerra necesita otros ingredientes más: tiempo, preparación, propaganda, creación de un enemigo, …

Los conflictos y la guerra no se desatan de la noche a la mañana, aunque desde fuera lo parezca. En la antigua Yugoslavia se tardó por lo menos cinco años en que cuajase la propaganda nacionalista y la homogeneización de la población, la división entre nosotros y ellos que preparó el conflicto sangriento después.

y choque de respuestas reactivas que se retroalimentan y, añadimos nosotros, como no, una idea de ejército (existente o a crear) y la identificación de éste con el pueblo

en cierta manera el despertar del nacionalismo croata fue una respuesta al despertar del nacionalismo serbio, especialmente cuando la minoría serbia proclamó la autonomía en Croacia. Una vez que se consumó eso, Milosevic, con el ejército yugoslavo del pueblo, sintió que estaba legitimado para atacar.

La idea de enemigo es sofisticada y manipuladora. También necesita su tiempo y su relato. En el caso de las sociedades modernas en su creación y difusión tienen un papel protagonista los medios de comunicación, los intelectuales, etc. ya sea por convicciones propias o por oportunismo:

Los medios de comunicación fueron cruciales en el proceso de crear un enemigo. Mis colegas periodistas, escritores, intelectuales, académicos, … participaron con voluntad en la propaganda  nacionalista, algunos porque eran creyentes auténticos y otros por oportunismo… con la ayuda de los elementos históricos se van alimentando mitos, medias verdades y al final se consigue una mezcla emocional explosiva.

La propaganda del miedo juega un papel esencial en la construcción del factor emocional de la sociedad hacia la guerra: luego se inicia la violencia y si se llega a un punto de “no retorno” estalla la guerra.

siempre infravaloramos el poder de las emociones. Y la más poderosa de todas es el miedo a que el ´enemigo´ pueda quitarte tu territorio. Si la propaganda nacionalista consigue crear ese terror, el paso hacia el conflicto está dado ya. Después llega el primer baño de sangre y el problema se convierte en algo real

Una experiencia reflexionada sobre la guerra que nos puede dar considerables claves para evitar que la escalada del conflicto catalano-español acabe, alimentado por el oportunismo o las creencias más rancias de uno y otro lado, conduciéndonos al peor y más indeseable de los escenarios.

Afortunadamente nuestras sociedades cuentan aún con muchos factores que sirven de contrapeso a la inercia de la construcción del enemigo y el miedo. La sociedad civil catalana mantiene fortalezas cívicas evidentes y el resto del estado no se ha dejado arrastrar en general por el discurso franquista de los que exhiben las rancias banderas del aguilucho. Nadie quiere volver a aquellos tiempos. Pero… no hay que confiarse. Tampoco en la plural, multiétnica y federal Yugoslavia parecía posible la guerra y la vimos en directo, con su cadena de desmanes y destrucción.

Share

Tejemanejes en HISPASAT para asegurar su control desde el Ministerio de Defensa

Por Bethany Weeks

Fuente: Merca2

La industria militar española, en gran parte, pertenece al sector público o guarda con éste estrechas relaciones de dependencia y complicidades de intereses.

Es el caso de Hispasat, por ejemplo, que inicialmente tenía un porcentaje de su accionariado muy importante en manos del INTA, un instituto autónomo militar que actúa como una empresa y de la que el 100% de su propiedad está en manos del Ministerio de Defensa.

Defensa, en un momento dado, quiso hacer pasta pero sin perder el control de Hispasat, para lo que vendió el 16´4% del accionariado en sus manos a un amiguete que le endosó 172´5 millones de euros a cambio.

El amiguete, la empresa Abertis, que tras la compra de las acciones de INTA controlaba el 57% del total de las acciones de Hispasat, se fue haciendo con más y más accionariado de aquella, hasta acumular el 90´7% de sus acciones en julio de 2017.

Aclaremos que el negocio principal, al menos el oficial, de Abertis es la gestión de autopistas, algo que poco tiene que ver con los satélites, que es a lo que se dedica Hispasat, y con la industria militar, otro de los fuertes de Hispasat.

HIspasat a  su vez propietaria principal de Hisdesat, (43% de su accionariado, que comparte con el 30% de ISDEFE, el 15% de Airbus., el 7% de INDRA y el 5% restante de SENES, todas ellas de las grandes de la industria miliar española) que fabrica satélites militares.

Aclaremos que Hisdesat, junto con otras lindezas, es propietario de los satélites Spainstat y X-tar EU, que porveen de comunicaciones a las múltiples operaciones militares en el exterior.

El SpainSat, lanzado en 2006, permite las telecomunicaciones entre las diferentes misiones de las Fuerzas Armadas Españolas en el extranjero. Da cobertura sobre una amplia zona que va desde Estados Unidos hasta Sudamérica, pasando por África, Europa y Oriente Medio. Su servicio incluye la cobertura a labores humanitarias, seguridad e inteligencia, operaciones militares, envío de imágenes, servicios a embajadas y comunicaciones gubernamentales de España.

El Xtar-Eur, operativo desde 2005, está operado por Star y presta servicios de comunicaciones y sirve a las necesidades de defensa de los Estados Unidos y países aliados, opera como satélite redundante del SPAINSAT, ante fallos de este

Hasta aquí todo normal, porque amiguete no come amiguete, pero parece que las cosas han variado, porque el mundo de los ricos es el mundo de la jungla, y la empresa italiana ATLANTIA (también dedicada a la gestión de autopistas y a la gestión de aeropuertos como negocio principal) ayudada por el Banco Santander, ha lanzado una OPA contra ABERTIS, con lo que el tinglado de Defensa y sus amiguetes se pone en peligro, lo que ha hecho que maniobre Defensa. Dice la noticia que comentamos que esta semana ha habido :

reuniones de urgencia entre los secretarios de Estado de Fomento Julio Gómez-Pomar y de Defensa, Agustín Conde Bajén, con objeto de evitar que estos activos estratégicos caigan en manos extranjeras. Más concretamente, evitar que caigan en manos de la italiana Atlantia.

La cuestión es que Defensa prefiere que las acciones de Abertis queden en manos de una empresa española, más manejable y dependiente del interés del Ministerio de Defensa, en realidad una especie de dueño del tinglado por empresas amigas interpuestas y generosamente recompensadas.

Por eso ahora han elegido a Red Eléctrica Española, para que se quede con las acciones de Abertis en Hispasat, otra vez amiguete al canto, y esta vez del oligopolio eléctrico, porque parece evidente que los oligopolios tienden, por una especie de la ley de la gravedad económica, a atraerse mutuamente.

 

 

Share
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed