Search results for pertenece España a los militares

¿Pertenece España a los militares (III)? o ¿es posible dar pequeños pasos en la política de transarme?

Fuentes:  El País y Tarifaaldia.com

El Ministerio de Defensa cederá el uso de 62.000 metros cuadrados en el ayuntamiento de Tarifa a la Fundación Migres para que se monte un observatorio de migración de aves y sobre el cambio climático.  Dicho terrenos eran la antigua batería de costa D-8 Punta Camorro, desde hace tiempo en desuso.

No está mal el gesto del Ministerio de Defensa.

Pero tampoco está bien:  ahí han estado los terrenos desde hace mucho y Defensa los ha retenido aun cuando su utilidad militar era escaso o nula.  Además, Defensa no da los terrenos sino que cede su uso.  No hemos podido averiguar a cambio de qué ni por cuanto tiempo a pesar de consultar una decena de fuentes.  ¿Por qué será?.

Así es España y el gobierno de Zapatero, se privilegia la posesión militar sobre la civil, se privilegia el desuso militar sobre el uso científico.

Otra lectura que nos interesa hacer es la que tiene que ver con el transarme, este término al que queremos dar publicidad nos propone ir transfiriendo los presupuestos y las posesiones militares desde sus actuales usos no beneficiosos y sí perjudiciales para la sociedad hacia nuevos usos que sí suponen una riqueza, en este caso de empleo, científica, naturalista y ecologista para la ciudadanía.

En muchas ocasiones se nos dice que este concepto de transarme es, simplemente, irrealizable.  Nosotros argumentamos que no y prueba de nuestra postura es este pequeño gran logro de los ciudadanos de Tarifa.

Share

¿Pertenece España a los militares (II)? o ¿Especula el Ministerio de Defensa en tiempos de crisis?

Fuente:  El País.

5.000 hectáreas de superficie en la Sierra del Retín, Ayuntamiento de Barbate, Cádiz.  Magnánimamente, el Ministerio de Defensa negocia ceder una pequeña parte de este terreno (20 hectáreas) para construir una piscifactoría y una carretera.

Defensa no cede estos suelos gratis. Un convenio establecerá qué compensaciones recibirá el ministerio a cambio de estas 20 hectáreas. Según varias fuentes, todo apunta a que la empresa pagará por la concesión administrativa que se le otorgará durante un período de varios años. Además, cuando se construya la nueva vía de acceso, la Armada podrá tener ventajas para usar en sus maniobras la carretera entre Zahara y Barbate, actualmente saturada de tráfico“.

Mamen Sánchez reconoce que cualquier negociación sobre suelos o instalaciones militares no es fácil. “Puede existir voluntad política, pero los mandos militares pueden negarse”. Es lo que dice haberse encontrado a lo largo de sus muchos años de diputada especializada en materia de Defensa. “Hay que convencerles de que, pequeñas cesiones como esta, no significarán una pérdida más importante de instalaciones militares como temen”, señala“.

Por otro lado, San Fernando nos muestra la cara más difícil de los militares:  llevan años negociando con el ayuntamiento para que las instalaciones en desuso de Camposoto, la antigua fábrica de San Carlos y los polvorines de Fadricas eviertan a la ciudad.  Sin embargo, la situación está empantanada porque Defensa quiere construir viviendas en ellos para lucrarse más.

Share

¿Pertenece España a los militares?

Fuente:  elaboración propia del Colectivo Utopia Contagiosa.

Antes se solía decir que España éramos todos (con la sana intención de recaudar solidariamente los impuestos al contribuyente).  En nuestra opinión puede que España seamos todos, pero todos somos del Ejército.  Los datos vienen a continuación y las fuentes son de toda fiabilidad (el propio gobierno y los militares).  Sabemos que queda mucho oculto en este listado inicial que os ofrecemos.  No hemos podido encontrar, por ejemplo, el listado de acuartelamientos por provincias y ello elevaría en mucho metros cuadrados y en muchas edificaciones los inmuebles del Ministerio de Defensa.  ¿Por qué no se publicitan estos datos?  ¿Hay algo que ocultar?  No creemos que así sea porque sólo con la punta del iceberg que os ofrecemos a continuación queda claro quién manda en España a nivel de infraestructuras. Read more

Share

Al menos 1’35 millones de € gasta Defensa a los curas castrenses

Imagen de Catalia Gracia Saavedra

Fuente:  El Diario.

En otras entradas hemos hablado del concepto de coste militar, todo aquello que no computa en los presupuestos del estado o cuya cuantificación es muy difícil o imposible de concretar y que, sin embargo, contribuye a subir el gasto militar de la sociedad.

Uno de los rubros que hemos incluido en este apartado ha sido lo que tiene que ver con lo religioso.

¿Qué tiene que ver con la defensa nacional el que los legionarios, guardia civiles, marinos, etc., se dediquen en Semana Santa y otras fiestas religiosas a llevar tallas en procesiones?  ¿Les pagamos también para eso, o es una manifestación religiosa que deberían hacerse al margen de uniformes y de actividades oficiales de los ejércitos?

Pero hay una parte de la relación Iglesia-Ejércitos que sí se puede empezar a cuantificar:  lo que se gasta el Estado en los curas castrenses:

  • 1 arzobispo
  • 5 vicarios, con cargo de general.  Uno para el Ejército de Tierra, otro para la Guardia Civil, otro para el Ejército del Aire, otro para la Armada y el último para la Policía Nacional.
  • 82 capellanes castrenses.

Sus sueldos los paga el Ministerio de Defensa con cargo al concepto 120 de retribuciones básicas y 121 de retribuciones complementarias.

“Sus retribuciones básicas se encuentran asimiladas a un nivel 26 de la Administración General del Estado”.

Mirando la legislación vigente, la retribución básica de ese nivel funcionarial prevista por el Ministerio de Hacienda para 2017 llega a 14.824 euros más otros 570 por cada trienio de servicio. Además, estos curas reciben un complemento de empleo que varía entre los 771 euros mensuales para los asimilados a comandante, los 807 euros para los capellanes con más de 15 años de antigüedad (como tenientes coroneles) y los 842 para los sacerdotes con más de 25 años (como coroneles), según el decreto que regula sus pagas.

También está previsto añadir al sueldo un complemento específico que va de 465 a 752 euros mensuales, según el Reglamento de retribuciones de las FFAA. Así, según la normativa, un capellán recién entrado en servicio percibiría unos 32.900 euros brutos anuales.

Su jefe, el arzobispo Juan del Río, ganó el año pasado 59.832 euros salidos de los Presupuestos Generales del Estado, según admite el Ministerio de Defensa tras una petición de acceso a información pública realizada por eldiario.es a través del portal de transparencia. Es un 5% más que en 2012.

Toda esta información devine de la contestación gubernamental a una pregunta de la socialista Zaida Cantera.

Es decir, los 82 capellanes más los 5 vicarios son 87 curas al servicio de las Fuerzas Armadas.  Tirando por lo bajo, suponiendo el sueldo más bajo posible y sin trienios, lo cual es mucho tirar por abajo, habría que multiplicar estos 87 curas por 14.824 € brutos al año, lo que nos daría un total de 1.289.688 € anuales, más los 59.832 que cobra el arzobispo, darían un total de 1.349.520 de € que paga el contribuyente, por lo bajo, a los capellanes castrenses.

Además, 77 capellanes han participado en misiones internacionales y, de ellos, más de la mitad han asistido en tres, cuatro, cinco y hasta seis misiones.

con el consiguiente aumento de sueldo.

¿Tienen algún sentido este oficio y su gasto consiguiente?

La Vanguardia nos informa de que:

La asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas está garantizada en España a través de los Acuerdos firmados en 1979 entre el Estado Español y la Santa Sede.

otra razón para acabar con dichos Acuerdos de 1979 y dar otro paso hacia la aconfesionalidad estatal.

Muchas veces hemos argumentado, aunque sea preguntado, que España pertenece a los militares.  Este asunto de los curas castrenses es otro ejemplo más de que las Fuerzas Armadas son un Estado dentro del Estado.  Y el enésimo ejemplo de despilfarro militar.

Cuando hablamos de transarme hay algunos ejemplos fáciles y rápidos para argumentar qué empleos son inncesarios entre el militarismo actual, además, con estos 1’35 millones de € se podrían implementar programas anuales que defendieran aspectos concretos que sí que tienen que ver con lo que realmente la sociedad quiere defender, la Seguridad Humana.

Share

¿Recuperación de terrenos militares para San Fernando (Cádiz)?

camposoto

José M. Ruibérriz

Fuente: La Vanguardia

San Fernando viene reivindicando desde hace más de 14 años la recuperación de terrenos militares para las necesidades del municipio, pero hasta ahora Defensa se ha negado a ello. Hace ya tiempo nos hicimos eco de esta situación.

Hace unos días Defensa comunicó que se aviene a negociar, y propone entregar las instalaciones en desuso del Centro de Formación de Tropa número dos y el Regimiento de Artillería de Costa número cuatro, por no tener ya actividad.

El municipio no quiere este caramelo envenenado y reivindica otra zona de Camposoto,  fuera del área de alta actividad militar y con “mayor capacidad de desarrollo real”.

Donde el municipio reclama terrenos para el desarrollo local, Defensa busca un negocio fácil y desprenderse de una obsolescencia que no les sirve para nada y en una zona de ínfimo aprovechamiento social, pues no en vano está en el meollo del área de alta actividad militar y afectado por el famoso “interés para la defensa” que limita al capricho militar los usos del terreno.

Esperemos que la presión social haga que los intereses de los militares queden, por una vez, doblegados por las necesidades sociales.

Share

¿Los Verdes europeos son verdes, pacifistas o alternativos?

Imagen de Jóvenes Verdes

El título del artículo nos pareció demoledor:  “Un “Plan B” para la Seguridad europea:  la mitigación del cambio climático a través adquisiciones militares“.

El autor es Francisco Seijo, profesor adjunto de ciencias políticas en la CV Starr Middlebury College, la Universidad de Nueva York, la Universidad de El sur de California, la Universidad de Boston y el Instituto de Empresa en Madrid, España..

El problema, sólo disponíamos de versión en inglés.  Por ello, con bastante esfuerzo lo tradujimos (esperamos haber hecho un buen trabajo y si alguien ve fallos, por favor, dígannoslo para subsanarlos).

¿Realmente los Verdes se plantean mitigar el cambio climático mediante inversiones en la industria militar?  Nos sorprende y decepciona por muchos motivos:

  • la industria militar es lo más antiético que pueda haber.
  • la industria militar detrae recursos energéticos, de materiales minerales, de tecnologías, detrae puestos de trabajo, etc., al desarrollo de las necesidades sociales.  Ninguna industria militar es conocida por sus implicaciones positivas con el medio ambiente.
  • las guerras y los ejércitos son unos de los grandes productores de gases de efecto invernadero mundiales
  • la industria militar se puede considerar, entera, despilfarro militar
  • La industria militar provoca y potencia guerras y dominación

Aún así, a continuación, entrecomillado y en cursiva, ofrecemos el artículo, con algunos comentarios nuestros:

1.-  Todo empieza argumentando la necesidad de luchar contra el cambio climático:

Al alterar el clima los seres humanos del planeta han transformado el mundo natural de manera irreversible.  Estas transformaciones nos obligarán a vivir  de forma diferente de cómo lo hemos estado haciendo desde el comienzo de la era industrial. Como señala la revista conservadora británica ¨The Economist¨ “los seres humanos han cambiado la forma en que funciona el mundo … ahora tienen que cambiar la forma de pensar en ello”. De hecho, sigue siendo en gran medida incierto cómo el cambio climático (uno de las grandes transformaciones de nuestro tiempo) va para impactar en la humanidad. Algunos activistas ambientales creen que marca el “fin de la naturaleza” y la llegada de un planeta humanizado totalmente artificial, mientras que otros ven en él una oportunidad de abandonar  el “capitalismo avanzado” y crear unas formas de organización política y económica, más en sintonía con esta nueva realidad ambiental.

Está claro que Europa necesita pensar profunda y seriamente acerca de las formas de mitigar el impacto a gran escala de las emisiones de carbono de la era industrial en los sistemas naturales del planeta. Esto no tiene por  qué ser un proceso traumático profundo. De hecho, el cambio climático, tal vez el mayor reto ambiental que la humanidad ha enfrentado jamás, podría proporcionar un impulso para que Europa encuentre un nuevo propósito para algunos de los pilares de su vacilante proyecto de integración. Con todo, el cambio climático representa una oportunidad única para que Los Verdes de Europa puedan “liderar el camino” mediante el desarrollo de una estrategia sólida para “enverdecer” la política exterior y de seguridad de Europa, mientras se enfrenta a los retos planteados por un sistema climático global degradado.

2.-  Sigue proponiendo que cuando se piense en el cambio climático no se haga en parámetros de fallo del mercado, sino como dilema de seguridad

Más que un “fallo del mercado”

El cambio climático ha sido descrito por los académicos, Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) y la mayoría de los políticos internacionales como ejemplo de libro de un “fallo del mercado”. Es suficiente mirar el Informe Stern, hasta la fecha el más influyente estudio sobre los aspectos económicos de la cuestión. Como dice Stern, “El cambio climático es el resultado del mayor fracaso del mercado que el mundo ha visto … El problema del cambio climático implica un fallo fundamental de los mercados:  aquellos que dañan a otros mediante la emisión de gases de efecto invernadero en general no lo pagan “.

Pensar el problema de esta manera ha llevado a los actores internacionales a apostar por la construcción de un sistema complejo y jerarquizado de mitigación,  “cap and trade”. “Cap and trade”, en términos generales, busca crear un mercado racional regulado para el carbono y por  atraer o coaccionar a los contaminadores y los a los financieros que deseen mantener sus ganancias y a la vez servir al bien común mediante la mitigación de las emisiones.

Ha llegado el momento de reconocer que este enfoque ha fracasado en cumplir su promesa.  El más notable ejemplo de este fracaso es el Esquema Europeo de Comercio de Emisiones de la Unión (EU ETS). No sólo el ETS de la UE no cumple sus ambiciosos objetivos de reducción emisiones, sino que ha distorsionado el precio de los permisos del carbono en el mercado que la propia UE ha creado (reduciendo su valor a niveles prácticamente invendibles) y ha abierto enormes oportunidades para el fraude para el intereses comerciales y financieros intensivos en carbono que se supone que ser incentivados por el sistema para resolver el problema.

Queda por verse si – con profunda racionalización – el EU ETS y otras iniciativas regionales similares y  ambiciosos como Aire de California Recursos de Programa de Comercio de Emisiones (CARB TP) demuestran ser eficaces. Es evidente, sin embargo, que en este punto una re-evaluación crítica tanto de los fundamentos teóricos como de la efectividad de “cap and trade” es muy necesaria porque los negociadores en Paris precipitadamente procurarán, con toda probabilidad, basar un tratado internacional sobre el cambio climático sobre esa idea. Este acuerdo, en caso de aprobarse, podría comprometer a la comunidad internacional con el “cap and trade” “durante décadas.

Dada la creciente urgencia de la mitigación de gases de efecto invernadero sería temerario fiarlo todo en un enfoque de “una sola bala” para resolver el problema del cambio climático. El mundo necesita un “Plan B” y el desarrollo de un plan de este tipo requiere sustancialmente volver a pensar en lo que representa el cambio climático.

El cambio climático es un dilema de seguridad

Pensemos, por un momento, en los fallos del mercado no como una causa, sino como una consecuencia. Este es, sin duda, un ejercicio difícil dado el carácter “económico” de nuestra época en la que los intereses financieros y económicos parecen ser los principales motores de todas las cosas. ¿Y si un supuesto fallo de mercado era  en realidad la consecuencia de un “dilema de seguridad” subyacente? El dilema surgiría cuando un estado, buscando atenuar el cambio climático, se viera inevitablemente atrapado en un razonamiento de doble vínculo sobre las consecuencias de acción o inacción.

Imaginemos que un determinado Estado optó por actuar mientras que otros estados no hicieron nada. El coste económico de la acción, dado el costo actual de bajas emisiones de carbono en la producción de energía, sin duda haría su economía no competitiva y finalmente la llevaría a una “crisis de seguridad” con respecto a sus competidores.

¿Qué pasa si este Estado optó por la inacción?  Esta vez surgiría un tipo diferente de “crisis de seguridad”, como resultado de un sistema climático deteriorado.  Por desalentador que pueda parecer, estos tipos de  dilemas de seguridad no son nuevos en las relaciones internacionales. La humanidad se ha enfrentado a problemas similares antes, por lo que no hay razón para creer que no se puedan resolver.

El ejemplo histórico cercano de éxito de resolución de un “dilema de seguridad”, fue el enfrentamiento nuclear de la Guerra Fría. Una combinación de carrera armamentística, los tratados de desarme y  una efectiva “señalización” (lo que significa que las dos potencias nucleares pudieron transmitir creíblemente información acerca de sí mismos a la otra parte), impidió que una guerra nuclear catastrófica se llevara a cabo. De hecho, los negociadores internacionales han captado intuitivamente las similitudes entre estos dos “dilemas de seguridad”, por lo que los tratados “cap and trade” como el Protocolo de Kyoto se han inspirado en el diseño de los Tratados de Limitación de Armas Estratégicas de la Guerra Fría.

3.-  Propone aprender del desarme, fijándose en el desarme nuclear.  ¡Precisamente!  Fijándose en el desarme que nunca fue porque aunque los arsenales nucleares han bajado, su merma se ha debido, fundamentalmente, a la disminución de las ojivas antiguas ya en desuso.  Además, se siguen haciendo ojivas nuevas con un poder de destrucción muchísimo mayor. POdemos tomar por ejemplo el actual anuncio de Putin de aumentar y modernizar sus ojivas nucleares.

¿Aprender de desarme?

Sin embargo, la aplicación de modelos de tratados de “desarme” al cambio climático pueden razonar a través de una falsa analogía. La experiencia demuestra que las iniciativas de desarme funcionaron mejor cuando  se negociaron bilateralmente.

Los tratados de desarme multilaterales han ido, en general, mucho peor.  Por ejemplo, los Tratados sobre Anti-Misiles Balísticos que, a pesar de un éxito parcial, no ha logrado contener la proliferación nuclear en Estados canallas como Corea Del Norte. Los defensores del desarme pueden aducir también como estrategia exitosa la importancia de las carreras de armamentos  – para una cantidad limitada de tiempo y en contextos particulares – para superar el “dilema de seguridad “de la Guerra Fría.

¿Cuáles son, entonces, las características especiales del nuevo “Dilema de seguridad”,  representado por el cambio climático?

El mayor reto planteado en esta ocasión es cómo encontrar una manera de mantener nuestra civilización próspera en la era del post-carbono y post-industrial. Necesitamos fuentes de energía alternativa que puedan garantizar tanto el bienestar material de la humanidad como preservar los valores ecológicos de los sistemas en los que se basa nuestra civilización no sólo para su  supervivencia, sino también para su bienestar espiritual.

No existe todavía una alternativa tecnológica económicamente viable al carbono. Sin embargo, la tecnología fue la que nos metió en el problema y – aunque otras medidas como poner freno al “consumismo” y otras alternativas al despilfarro en la vida política y económica también pueden ayudar en cierta medida – es sobre todo la tecnología lo que se necesita para sacarnos del presente dilema.

La tarea no será fácil. No podemos volver atrás el reloj y retroceder a la civilización humana a una era preindustrial con bajas emisiones de carbono, en el que la población del mundo no era más que una porción de lo que es hoy. Para añadir a nuestras dificultades, la política medioambiental en la que esta búsqueda de alternativas tecnologías deben desplegarse también ha cambiado sustancialmente. El mundo es ahora asimétricamente multipolar. Europa, por lo tanto, ya no puede simplemente mirar al otro lado del Atlántico, como lo hizo durante la Guerra Fría, para el liderazgo y la innovación tecnológica. Se debe dar un paso adelante y hacer frente a las  responsabilidades que el relativo declive de los EE.UU. conlleva.

Y, aquí vienen las propuestas, algunas de las cuales no tienen ninguna justificación razonada en el artículo, simplemente se cuelan porque el autor ha ido derivando del efecto invernadero a las cuestiones de seguridad, y aunque reconoce que el aumentar el gasto en lo militar puede ser un anatema para los Verdes, se empeña, sin argumentarlo ni dar datos a favor, en que el gasto en lo militar puede ser la rampa de salida para una revolución tecnológica que acabe con el cambio climático.  (¿¿¿???)

Vamos a darle un P.U.S.H.

Entonces, ¿qué se puede hacer? Cuando nos fijamos en el cambio climático como un “dilema de seguridad” en lugar de como un “fallo del mercado” la solución al problema ya no se basa exclusivamente en el “cap and trade”. En su lugar el foco se desplaza hacia la creación de una política internacional medioambiental más propicia para el desarrollo de tecnologías alternativas que las que impulsan los  combustibles fósiles – y sus asociados intereses financieros e industriales creados  – en gradual obsolescencia económica y política. Para facilitar este proceso, la Unión Europea debería formular una política de exteriores y seguridad que defina el cambio climático como uno de sus máximas prioridades de seguridad nacional, por lo tanto señalaría claramente tanto a sus aliados y rivales internacionales que toma en serio el problema. Por otra parte, los planes para beneficiarse de las oportunidades que una civilización globalizada post-carbono y post-industrial en cuya creación tiene previsto participar proactivamente.

En síntesis he integrado algunas de estas políticas que se verían dentro del acrónimo P.U.S.H.  que significa “unilateral Positivo Señalización de Seguridad Nacional basadas en las prioridades del cambio climático”.

  1. La reforma de la política de seguridad sin timón de la UE

Proyectos de Investigación y Desarrollo (I + D) de tecnologías  de bajas emisiones de carbono, en mi opinión, deben ser financiados a nivel europeo, siguiendo el modelo cooperativo desarrollado por la industria militar y, de hecho, detrayendo recursos de algunos de sus proyectos más innecesarios. ¿Por qué financiar un esquema de investigación de un derrochador e ineficaz “Eurocopter” o “Eurofighter” en lugar de las tecnologías alternativas de bajas emisiones de carbono? Esto podría mitigar el cambio climático y garantizar la seguridad energética de Europa.

La I + D también podrían producir efectos económicos positivos a través del “desbordamiento del conocimiento” para la industria y la sociedad europeas. Aunque esto puede sonar a anatema para muchos “Verdes”,  las adquisiciones militares precisamente pueden ser el camino hacia un inicio rápido a la siguiente revolución tecnológica. No es ningún secreto que muchas de las tecnologías más transformadoras de la humanidad se han desarrollado bajo la presión y / o liderazgo militar.   Internet, por ejemplo, fue desarrollado por los EE.UU. militar con los efectos beneficiosos sobre todo de “desbordamiento” para la economía estadounidense y mundial.

 

  1. La aplicación de un “impuesto al carbono” homogéneo en la UE

Este impuesto debe ser cuidadosamente diseñado para favorecer iniciativas empresariales que incorporan cuantificables mejoras en las emisiones y / o  bajas intensidades de energías basadas en el carbono. El movimiento “verde”, al mismo tiempo, debe oponerse activamente a los impuestos “verdes” que tienen como objetivo real, la recaudación de fondos para fines distintos de la conducción de la transformación tecnológica de las industrias intensivas del carbono. En efecto,  estos tipos de industrias deben ser el principal objetivo del nuevo “impuesto al carbono”, ya que la mayoría de las emisiones surgen de la disfunción en la “oferta” en lugar del fin de la  “demanda” del mercado.  Impuestos “verdes”, por último, no son económicamente progresivos, penalizando a los pobres y los ricos por igual. Esto genera hostilidad y escepticismo hacia todo lo “ecológico” entre la población general, incluyendo, por supuesto, los partidos verdes que son vistos como más preocupados por la naturaleza que por las personas.

  1. Un papel más importante para la Comisión Europea. Europa también necesita reforzar los poderes ejecutivos de la Comisión Europea (CE) y, particularmente, el Comisario de la Competencia. A escala financiera europea, la reforma del sector industrial y de energía es necesario que limite el tamaño de los actores existentes y los mercados abiertos a nuevas iniciativas “verdes” de negocios en igualdad de condiciones. Esto implica poner freno a las políticas de la UE que favorezcan la creación de “campeones europeos” de la industria, las finanzas y la energía que son supuestamente competitivos, pero, de hecho, derivan sus los beneficios de la explotación de oligopolio mercados cautivos en Europa.

 

  1. La necesidad de la descentralización

Una cuarta medida requeriría la descentralización de la mitigación, la planificación y la adaptación a niveles municipal y regional.  Fondos agrícolas y de cohesión de la UE podrían ser parcialmente acondicionados para el desarrollo de “abajo hacia arriba” de los planes regionales de las comunidades locales cuya gobernanza informal y estructuras económicas también debe ser reforzado financieramente. Las metas y logros de estos planes deben ser cuantificables y verificables a fin de evitar, tanto como sea posible, oportunidades para la corrupción.

 

  1. El cambio climático debería ser una prioridad

Por último, debe ser reorientada la política exterior de la UE hacia la priorización de la mitigación y la adaptación del cambio climático. Para ello la UE debe tratar de fomentar una “carrera de energía limpia” entre los grandes bloques regionales existentes en el mundo actual.

Europa debe liderar a través de la competencia algo como “mecanismos flexibles”, 20/20/20 (tal vez 30) objetivos unilaterales, las emisiones fraudulentas programas de comercio. En paralelo, y para explotar plenamente las ventajas de la política exterior de esta clara la “señalización”, la UE debería centrar sus esfuerzos de mitigación en negociaciones multilaterales internacionales en el G-20 en lugar de a nivel de las Naciones Unidas, ya que el 80% de las emisiones de carbono del mundo son producidos por los países que pertenecen a este club gobernabilidad informal para los países poderosos.

¿Qué cara se les quedaría a los ecologistas si los pacifistas propusiéramos para mitigar el cambio climático, instalar en los techos de las centrales nucleares placas solares? La industria militar no puede incentivar una revolución verde si no es mediante su absoluto desmantelamiento y reconversión.

Lo dicho.  No salimos de nuestro asombro.  Sobre todo porque fue publicado en el Green European Journal y podría presumirse que es lo que piensan los verdes europeos en materia de seguridad.

Share

Otra mentira militarista: España desprotege su flanco sur por enviar misiles a Turquía

Imagen del Ejército del Aire de España

Fuente:  El Confidencia Digital.

Así, titulan los militares, con su habitual angustia y alarmismo:

El envío a Turquía de una batería de Patriots deja “desprotegido” el sur de España.

Y es que

El Ministro de Defensa, Pedro Morenés, anunciaba el pasado miércoles que España aportaría medios materiales y personal militar al dispositivo de la OTAN para frenar al Estado Islámico de Irak y Siria.

En concreto, España ha ofrecido a la Alianza Atlántica el despliegue en Turquía de una batería de misiles antiaéreos Patriot, además de 130 militares, que llegarán al país euroasiático en los primeros meses de 2015.

Esta batería, la única que dispone el Ejército, pertenece al Regimiento de Artillería Antiaérea 74 –con sede en Sevilla- y su misión es proteger los cielos del Estrecho y del flanco sur de España.

Fuentes militares consultadas por El Confidencial Digital muestran su preocupación por la decisión tomada por Defensa, ya que en la práctica “supone dejar al sur de España sin su mejor arma de defensa antiaérea”.

Gran peligro.  Peligro extremo.  España indefensa.

Sin embargo, si miramos el anexo de materiales del Ejército de Tierra publicado en wikipedia, nos damos cuenta de que España tiene muchos más misiles antiaéreos:

  • 168 puestos de tiro con 640 misiles MBDA Mistral, autoguiados por infrarrojos, son de baja cota y tienen un alcance de 20 km.
  • 18 lanzadores con 414 misiles Roland
  • 36 lanzadores Hawk
  • 6 baterías cada una con dos lanzadores cuádruples Selenia Aspide.
  • 4 baterías compuestas por 8 lanzadores del misil antiaéreo NASAMS II, con alcance eficaz de 20 km.
  • 8 lanzadores cuádruples con 64 misiles Patriot, adquiridos de segunda mano a Alemania por 54’2 millones €.  Detectan a una nave o misil enemigo a 150 km de distancia y lo abaten a 80 km, y a una altura de 20 km.  Fabricados por Raytheon y con un coste aproximado de 170 millones de €, es decir, unos 125 millones de €.

A todo ello habría que añadir todos los aviones del Ejército del Aire y de la Armada, con sus respectivos misiles.

Y, por supuesto, habría que destacar que contamos con el famosísimo escudo antimisiles situado en Rota y que nos hace, prácticamente, invulnerables (según se nos vendió para que lo instalásemos).

Es decir, España no queda en absoluto desprotegida. Ni mucho menos. Tal vez demasiado militarizada y, como consecuencia de ello, en riesgo de ser considerada una amenaza para los demás.

Por otro lado, quizá lo que estén buscando los militares es fomentar su habitual lamento sobre lo poco armados que estamos y lo necesario que es aumentar el gasto militar.  ¿Apostamos?

Share

¿ Las militaristas Airbus y NH Industries engañan a Alemania, Holanda y … España?

Imagen de Airwolfhound

 

Como indica la fotografía precedente, vamos a hablar de los NH-90, helicópteros de NH Industries y radicada en Aix-en-Provence, y la cual, a su vez, pertenece a Airbus (nombre nuevo de EADS, con el 62’5 % del accionariado) (alemana, francesa y española) , Agusta Westland (anglo-italiana, con el 32 % del accionariado) y Fokker Aeroestructuras (holandesa).  Es decir, nada más y nada menos que para hacer un helicóptero militar se han unido empresas de los 6 grandes países europeos: Alemania, Francia, España, Gran Bretaña, Italia y Holanda.

Esta vez nos parece que El Confidencial se ha equivocado al titular la noticia.  Ellos eligieron “Mandos militares, partidarios de auditar los grandes programas de armamento”.  Y no está nada mal porque es un notición que los propios militares estén en contra del hundimiento de su Ministerio de Defensa por las gentes de Morenés.

Sin embargo, a nosotros nos parece que hubiese sido mejor fijarse en que lo importante de la noticia es que:

El Rechnungshöfe, el Tribunal de Cuentas Federal alemán, advirtió este mismo año al Ministerio de Defensa germano de la existencia de ciertos presupuestos de adquisición de armamento que no se ajustaban al “uso prudente de los fondos públicos”.

En concreto, las alarmas saltaron cuando el organismo de estudio financiero alemán detectó irregularidades en la renegociación del contrato para adquirir helicópteros NH-90.

Según la reordenación del contrato, Alemania pasaría de recibir las 122 unidades solicitadas según los pliegos originales a sólo 82. En total, el Ministerio de Defensa dejaba de recibir 40 unidades –un 33 por ciento -, aunque el descuento financiero tan sólo era de un 7 por ciento del montante total del contrato.

Tras varias dimisiones de altos funcionarios alemanes relacionados con la Defensa, el ministerio decidió ordenar una revisión de nueve programas especiales de armamento para detectar si se habían producido sobrecostes excesivos o no ajustados al contrato original de compra. Para ello se contrató a la consultora KPMG, a una empresa de ingeniería y a una firma de abogados.

Entre los programas que están siendo investigados figuran cuatro en los que España también está involucrada: el caza Eurofighter, el avión de transporte A400M, el helicóptero Tigre –no se ha recibido ninguno en propiedad aún- y el anteriormente citado NH-90 –sólo se ha recibido uno-.

De esta parte de la noticia nos parece varias cosas muy importantes:

  1. El Tribunal de Cuentas Alemán realmente inspecciona las cuentas, incluidas las militares, de los gastos de su gobierno.
  2. El Tribunal de Cuentas alemán advierte a su gobierno de contratos que le parecen sospechosos, en este caso por evidente despilfarro:  por recibir un 33 % de unidades menos sólo obtenía una rebaja del 7 % del precio.
  3. Hubo dimisiones de altos funcionarios de Alemania en el entorno de la Defensa.
  4. El Gobierno alemán reacciona ante la noticia y encarga una auditoría.

¿Os imagináis que esta relación de sucesos ocurriese en España?  No, ¿verdad?  Aquí tragamos con lo que sea, sobre todo si es militar.

El caso de Holanda.

El Ministerio de Defensa de Holanda ha anunciado su decisión de suspender la recepción de nuevos helicópteros NH-90 debido a la detección de serios problemas de corrosión y desgaste en los helicópteros del tipo en servicio. Según informa el Ministerio, queda pendiente hasta nuevo aviso la entrega de siete helicópteros NH-90 desde la planta del fabricante, NHIndustries (NHI).

La ministra de Defensa del país europeo, Jeanine Hennis-Plasschaert, informó a la cámara nacional de Diputados este 27 de junio sobre los referidos problemas, resaltando que nnuevos ejemplares serán recibidos solamente si se llega a un acuerdo con el fabricante sobre alternativas de solución, incluyendo absorción de costos de reparación, lo que podría demorar unos meses.

De acuerdo al Ministerio de Defensa de Holanda, Francia también está experimentando similares problemas con sus helicópteros NH-90, aunque a menor grado.

Del caso holandés son dos los puntos a destacar:

  • Su gobierno tiene el coraje y el buen criterio de no dejarse amilanar por la industria del armamento y suspender su pedido hasta que no estén satisfechos con las entregas.
  • También nos llama la atención el hecho de que la Ministra de Defensa informe al parlamento.

Como vemos, muchas cosas nos quedan por aprender.

Pero, ¿qué ocurre en España?

El Confidencial Digital se ha puesto en contacto con diversas voces militares, algunos de ellos mandos y otros expertos en procesos de adquisición de armamento, para conocer su parecer sobre esta iniciativa alemana.

La mayoría de los consultados respaldan aplicar así estas medidas “para conocer hasta qué punto la industria militar puede haberse pasado de la raya” asegura uno de los mandos consultados.

Cuestionados por el caso concreto de los helicópteros NH-90, programa que motivó la investigación en Alemania, aseguran que los datos en España “son aún más preocupantes”: de 45 unidades contratadas, España redujo su pedido a 22, algo menos de la mitad. Sin embargo, el precio del contrato –unos 1.260 millones- “no sólo no se rebajó, sino que aumentó en unos 190 millones”.

En el caso español, el coste unitario de cada uno de los helicópteros ha pasado de 28 millones de euros -según el pedido original- a 65,9 la unidad. Unos 38 millones más cada aparato.

  1. España ha reducido su pedido un 48’8 % y ha visto aumentado su precio total en un 15 %.
  2. El coste unitario que vamos a pagar por cada NH-90 es de 65’9 millones de €, lo que va a suponer un sobrecoste del 42’48 %.
  3. El Gobierno español ni está ni se le espera.
  4. El Tribunal de Cuentas español ni está ni se le espera.
  5. Los grupos parlamentarios de oposición ni están ni se les espera.
  6. Y no nos engañemos, la sociedad española ni se entera, ni le da importancia al tema, ni presiona ni exige.

Según las voces militares consultadas por El Confidencial:

 “Sería positivo para mantener unos presupuestos saneados y equilibrados que se conociera si estos programas y sus descuentos responden a la legalidad vigente” aseguran a ECD las voces consultadas.

Para otros, realizar este tipo de auditorías resulta “un tanto idealista”, ya que según su criterio el sector tiene “unas peculiaridades diferentes a cualquier otro mercado. No es lo mismo hablar de tecnología de defensa, como un Eurofighter o una fragata, que de cualquier otro producto de uso civil. Las negociaciones con la industria de defensa son complejas y duras” aseguran quienes no ven clara esta vía.

Es decir, nuestros militares, los expertos directos, los responsables directos de estas estafas al dinero de todos, dicen que sería “un tanto idealista auditar este tipo de contratos.

Cuando hablan de este tipo de contratos estamos hablando de los Programas Especiales de Armamento (PEAS).

¿Qué alternativa social se le podría dar a los 65’9 millones de euros que nos cuesta cada NH-90?

Por ejemplo:

– 65’9 millones de € es lo que invierte en 2014 la Consejería de Sanidad de Castilla León para obras y equipamientos de todos los centros de atención especializada.

–  65’6 millones de € es lo que destina Fomento de 2013 a 2016 en políticas de ayuda a la vivienda en el Principado de Asturias.

– Fomento destina en 2014 para obras de mejora de la carretera N-II a su paso por la provincia de Gerona 65 millones de €.

–  El PSOE denuncia que Castilla León perdió 64’5 de recaudación por la implantación del céntimo sanitario, dado que la gente compró menos medicinas.

–  64 millones de € es lo que vale la puesta en marcha de la FP básica en la Comunidad de Valencia en el curso 2014-2015.

–  En 2014, la Junta de Castilla y León trasfiere 62’5 millones del Programa de Desarrollo Rural a 7.411 agricultores y ganaderos.

–  En 2014, el Gobierno de Navarra destinará 60’5 millones de € para residencias de personas mayores.

Pues ahora recordad multiplicar por 22 todos estos datos, dado que son el número de NH-90 que vamos a adquirir.

¿Es esto terrorismo económico?

Es decir, dinero hay o para cañones o para mantequilla.  Nosotros elegimos.

Share

La compañía militar MBDA, con participación española, producirá misiles militares para los ejércitos europeos

El Spitfire + + Belleza

ruben alexander

Fuente: Infodefensa

El impulso de una industria militar europea potente fue una de las pretensiones y de los acuerdos de la Cumbre Europea de Diciembre de 2013, donde se quiso potenciar el aspecto militar europeo.

Normalmente las cumbres, y en lo tocante a los temas de la paz y la guerra, suelen ser mucha palabrería, mucho ruido y pocas nueces. Pero parece que ahora van más en serio, porque junto con la autorización de que los créditos I+D+i europeos puedan financiar la industria militar y la compra unitaria de munición por parte de la Agencia Europea de Defensa para proveer a los ejércitos europeos, nos encontramos con esta curiosa noticia: con el apoyo de los Jefes de Estado y de defensa de Alemania, España, Francia, Italia, Reino Unido y Suecia, se ha celebrado en Londres el pasado 10 de Julio la ceremonia de inicio de la fabricación en serie por la empresa integrada de armas europea MBDA, de misiles Meteor, para equipar con ellos a los aviones de guerra europeos EurofighterGripenRafale y, muy probablemente, al F-35; y  vender el excedente a otros países del globo.

La empresa MBDA cuenta con capital de las principales industrias militares europeas: EADS (que cuenta con participación pública española), Finmecannica y BAE Systems, y capital por tanto de países como Alemania, España, Francia, Italia, Reino Unido y Suecia.

En el caso español participan en el programa de fabricación en serie de estos misiles las empresas INDRA, que ahora quiere ser controlada por Defensa para enfocar su producción principal a lo militar,  NAVANTIA, que pertenece al Estado, el INTA, también dependiente del Ministerio de Defensa, y las empresas privadas Inmize, SBS-GDELS y SENER

Hay que decir que el Estado Español, uno de los futuros clientes de este negocio de muerte, ya ha comprometido la adquisición de entre 10 y 40 unidades por año de los misiles referidos desde 2015 a 2017 y que, además, pretende obtener un retorno por la venta de armas de este tipo del 10% de los beneficios que se obtengan.

Una noticia inquietante que demuestra el progresivo incremento del militarismo en el seno de la UE.

Share

Consejo Europeo de Defensa: la negociación de los señores de la muerte

Reuni%C3%B3n+Bilateral+con+el+Primer+Ministro+de+Singapur

Fuente: Atenea Digital

A pesar de la queja de los líderes políticos de que Europa no tiene una política creíble en materia de defensa, la realidad es que la región se caracteriza por una enorme capacidad de intervencionismo e injerencia militar (sólo España ha participado en 68 misiones de injerencia militar desde Felipe González a la fecha actual) y actúa como una de las principales y más nefastas regiones vendedoras de armas y generadoras de conflictos militares en el mundo.

Pero a los señores de la guerra esto les debe parecer poco y por eso han preparado el terreno para que durante los días 19 y 20 de diciembre los presidentes de gobierno se reúnan y celebren un “Consejo Europeo” de defensa en el que las cartas están ya marcadas: aprobar el destino de miles de millones y de una larga serie de políticas europeas a la creación de una industria militar potente y mortífera.

El consejo a celebrar busca, según el lenguaje enrevesado de los textos europeos, desarrollar una base industrial más integrada y competitiva para la industria de defensa europea, a través de un mercado de defensa operativo y actividades de investigación y desarrollo. También se trata de generar empleo, innovación y crecimiento.

Quieren hacer una “suma” de los “polos industriales-militares” europeos y promover así una industria militar especialmente grande y exportadora.

Según el Subdirector de Relaciones Internacionales de la Dirección de Armamentos del Ministerio de Defensa español,

La Comisión identifica siete áreas de actuación para el incremento de la competitividad y la mejora de la eficiencia en el mercado y la industria de defensa: fortalecimiento del mercado interior; la promoción de la competitividad; el incremento de las sinergias cívico-militares y el refuerzo de la innovación; el desarrollo de capacidades; el espacio y la defensa; el desarrollo de una estrategia energética europea para el sector de la defensa; y, por último, el fortalecimiento de la dimensión internacional

A este Consejo acude Mariano Rajoy con su “plan estrella” que consiste en anunciar que aquí van a desarrollar fuertemente un “polo industrial-militar” con las empresas militares que pertenecen a la SEPI y las participaciones españolas en los accionariados de otras empresas militares, así como concediéndoles un fuerte apoyo y subvenciones.

En resumen, una vuelta de tuerca en la deriva militarista europea con la burda excusa de que esto nos ayudará a salir de la crisis, lo cual, además, es una falacia más.

Share
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed