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de nuevo el cuento de las fronteras avanzadas y el enemigo

USARAF+Commander+visits+Algeria+December+2010

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fuente:CISDE

El ejército sigue con sus obsesiones intervencionistas y, fruto de su estrategia de colocar en la sociedad una nueva idea de enemigo que permita una expansión de la mirada militar sobre países lejanos donde se juegan intereses sucios, han montado unas jornadas a finales de marzo sobre «El Ejército de Tierra y los retos futuros. Contribución del Ejército a la seguridad de África: Frontera avanzada» con participación de toda la parafernalia militar española.

según explica la propia página web del Campus Internacional para la Seguridad y la Defensa, que en eso consiste el CISDE patrocinado por Defensa e Interior

Que las fronteras de España están más allá de Ceuta y Melilla, concretamente en el Sahel, y que la seguridad de nuestro país se decide en esas latitudes es algo que los máximos responsables de las Fuerzas Armadas no se cansan de repetir.

Fijémonos en el desplazamiento: Nuestra frontera «avanzada» está en el Sahel, que por cierto engloba varios países «soberanos» donde España, como otros países de la UE, rompiendo con las reglas del derecho internacional, sitúa sus fronteras propias y ejerce una labor militar porque sí, porque le da la gana, porque los del Sahel no pueden hacer nada para impedirlo.

¿Es esto imperialismo? Creemos que sí y que reproduce un estado de cosas que ya se vio con el auge militarista de la Europa del XIX.

Uno de los grandes pensadores desplegados para esta tóxica visión militarista de la geoestrategia «made in Spain» fue el peculiar Marcelino Oreja, que suponíamos ya desactivado, el cual afirmó sin rubor, después de desgranar que en la zona hay una disparidad de creencias que no comulgan con la de aquí y de asociar directamente este caldo de cultuvo con el nuevo fantasma legitimador de nuestras tropelías en que se está convirtiendo un yihaddismo que «nos amenaza» a distancia que

 se deberían aumentar las unidades preparadas para el despliegue y crear un cuerpo europeo de reservistas comunes, buscar compensación de costes entre presupuestos de Defensa nacionales y establecer en Bruselas un cuartel integrado.

Ya ven, el tipo pertenece al ala dura de los que quieren que Europa se dote de ejércitos propios para defender su parte en el reparto del pastel mundial, bonita manera de decir que lo de los derechos humanos y el desarrollo humano son dos rechiflas para tranquilizar conciencias pero meramente retóricas e ideológicas en la mente de nuestra purulenta clase pudiente.

El embajador español en el Sahel atizó los fuegos con una dosis de realismo mágico que tira para atrás

«España es la frontera sur de Europa y ha tomado conciencia de ello”…“debemos mantener el Sahel en la parte alta de la política internacional y que la política española en África sea, como ocurre hoy en día, de Estado, más allá de los partidos políticos”. y «debemos estar preparados para intervenir tanto a nivel político como a nivel militar, en esto se juega nuestra seguridad y depende nuestro futuro. Hay que detener al terrorismo internacional”.

Ya saben que una verdad construida sobre un castillo de naipes de medias verdades y mentiras podridas, como es el caso, sirve muy bien para potenciar la violencia estructural como motor de la historia y, sobre todo, para acallar a una sociedad paleta y adormecida que sigue creyendo en los políticos como si estos fueran parte de la solución, no del problema.

En nuestro caso, el embajador nos permite además tomar conocimiento, como quien no quiere la cosa, de que hasta ahora esta política intervencionista y burda cuenta con el consenso político de nuestro abúlico parlamento y casta política (osea que todos están de acuerdo), lo que nos recuerda que, efectivamente, nadie ha protestado en el hemiciclo del congreso por estas pequeñas cosas que antaño levantarían ampollas en los sectores que se creen el rollo de la solidaridad y la justicia social, cada vez más alejados del mundo de petiglás de la casta y sus agregados, lo que no excluye ciertas nuevas expresiones políticas.

El General de división José Carrasco Gabaldón, jefe de la División de Planes del Estado Mayor del Ejército, no quiso quedarse atrás, después del despliegue argumental de los anteriores, y explicó su parte propia en la barbarie, para informar rotundamente que el ejército cuenta y contará cada vez más con ocho «brigadas orgánicas polivalentes» que van a sustituir a las diez brigadas policontusas actuales y que con los vehículos 8×8 y otros artilugios van a a ser la maravilla de la intervención en África, donde además

Veamos una traducción plausible de esta jerga: Usamos a los países del Magreb (a los que por cierto hemos edulcorado las ínfulas primaverescas) par aque sean la vanguardia de nuestros intereses más abajo, en el Sahel, y se des de leches en nuestro nombre, como vanguardia que son de nuestro imperialismo.

Remachó el general que

 “volveremos a Libia”.

lo cual nos pone los pelos de punta, porque estos tipos están calculando, a lo que se ve,m una próxima y puede que muy cercana guerra.

Tras una aburrida y llena de los consabidos tópicos charla de un catedrático, el General «Palacios»  jefe de la División de Logística del Estado Mayor del Ejército remató la jugada explicando el material que les tenemos preparado a esos enemigos porosos, Yihadistas y peligrosísimos que amenazan nuestras vidas y seguridad: Se van a cagarm que diría el otro porque nuestra superioridad terreste vendrá por los 8×8 (que estamos comprando en el segundo ciclo de rearme español que nos va a endeudar por otros 10.000 millones de euros más a sumar a los 30.000 dilapidados hasta ahora), junto con los sistemas de armas no tripulados y unos sistemas de telecomunicaciones del copón.

«La polivalencia del VCR 8×8 le hará actuar en diferentes escenarios, ya que cuenta con potencia motora y de fuego (puede batir blancos a más de 1.500 metros de distancia de día y de noche) y con blindaje contraminas»… . “El Ejército quiere estar preparado para los nuevos escenarios que ofrece el Sahel teniendo una ventaja tecnológica contra los posibles adversarios”,

¿Falta algún ingrediente?

Pues sí, pero no se dejaron nada en el tintero: hay que fortalecer la industria militar.

Cerró esta fantasmagoría de horrores el jefe de Estado mayor del ejército, , general Jaime Domínguez Buj,clausurando estas jornadas que, según dice la publicitaria explicación que comentamos

han supuesto una mirada al sur para el Ejército de Tierra, que afronta un cambio de doctrina de combate para ser usado en el ámbito conjunto y hacer frente a amenazas cambiantes en la frontera avanzada de España, teniendo en cuenta la interrelación de los retos geoestratégicos actuales.

Casi da terror que sigan mirando al sur.

Puede parecer inocuo, pero este pensamiento tóxico no es una mera abstracción, sino que cuenta con prácticas de dominación que ya están en marcha y con mecanismos plenamente operativos de dominación que, sin embargo, pasan desapercibidos en nuestra hipócrita sociedad.

¿Es lógico que ninguna propuesta política del presente se ocupe de estas cosas? Desde nuestro punto de vista esto ocurre porque las fuerzas políticas y la preocupación de estas es plenamente colaboracionista con el militarismo y cómplice de la visión neoimperial dominante.

 

 

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¿España tiene algo que ver en las hambrunas inadmisibles en cuatro países pobres?


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Por Trocaire

Fuente: Esglobal

Informa esglobal que en cuatro países la hambruna acecha y que están en riesgo de no poder acceder a alimentos más de 20 millones de personas, principalmente por causa de los conflictos bélicos que padecen.

Esto, como viene siendo habitual, no indigna lo suficiente a nadie y ni siquiera es motivo de un tratamiento mediático proporcional al drama que supone y a la bajeza moral en la que nos sitúa. Tal vez la prensa libre no tiene intereses en estos países o los tiene demasiado comprometidos con los causantes de tal desaguisado.

1.- Puntos en común de cuatro países empobrecidos

Los cuatro países en concreto son Yemen, Sudán del Sur, Somalia y Nigeria y comparten entre sí algunas características que no podemos dejar de constatar.

  • Los cuatro se sitúan en una zona geoestratégica particularmente intensa para los intereses occidentales. Casi podríamos trazar una línea recta que los atravesara, desde Yemen, en la península arábiga, hasta Nigeria, todos ellos en la zona subsahariana.
  • Los cuatro son países de religión mayoritaria musulmana con complejas comunidades religiosas, circunstancia que se ha alimentado para dividir y fracturar a éstos y para alimentar conflictos en los que la excusa del radicalismo yihadista y otros argumentos sirve muy bien para alimentar peleas bien mundanas.
  • Los cuatro son países empobrecidos, con índices de desarrollo humano de 0’52 para Nigeria, que ocupa el puesto 152 de los países, 0,48 para Yemen, que ocupa el puesto 168, de 0´41 para Sudán del Sur, que ocupa el puesto 181, y 0,36 para Somalia, que ocupa el último puesto del mundo.
  • Los cuatro están en guerra
  • En los cuatro uno de los factores más determinantes de su desgraciada situación es precisamente el conflicto y el coste de la violencia que soportan, con unas cifras en el Índice de Paz Mundial escandalosas, ocupando respectivamente sobre un total de 162 países analizados, los puestos 160 (Sudán del Sur, con un coste de la violencia de 3.58 billones de dólares, lo que equivale al 26 % de su PIB según el FMI, Somalia con 1.240 millones de dólares, aproximadamente el 135´22 de su PIB, Yemen con 9.337 millones de euros, el 23´8% de su PIB, y Nigeria con 70.551 millones de dólares, un 24% de su PIB.
  • Y en los cuatro los intereses occidentales forman parte de un bando, dándole apoyo en todos los ámbitos y con la clara idea de fragmentar y debilitar cualquier intento de independencia real de éstos.

Podríamos añadir la existencia de recursos estratégicos básicos (eso sí, en general bajo el dominio o la influencia de las grandes potencias) y la pertenencia de dichos países a rutas de tránsito de materias primas esenciales para el capitalismo, para acabar el cuadro.

2.- La hambruna y la guerra

Cada cual puede sacar las conclusiones que prefiera, pero parece claro que la hambruna tiene que ver mucho con la guerra que padecen estos pueblos maltratados y… también con nosotros.

Porque hasta ahora estos contundentes datos nos invisibilizan, algo que tal vez le viene muy bien a nuestra tranquilidad y al sosiego de una opinión pública dormida y narcotizada en lo que tiene que ver con el orden mundial.

Pero nuestras políticas no son invisibles en la zona. Veamos nuestro caso, el caso español.

3.- El conflicto de Yemen.

España no participa en el conflicto de Yemen. Faltaría más.

Es un conflicto que comenzó cuando una coalición liderada por Arabia Saudí, con apoyo logístico de EEUU, inició en marzo de 2015 la operación “tormenta decisiva” bombardeando aéreamente Yemen y en contra de su presidente de entonces, lo que desencadena una guerra entre la facción de éste, conocida como huzíes (de credo chií) y la facción que apoya a Arabia Saudí (de credo sunní), con el actual presidente del estado yemení.

No es una lucha religiosa, sino de poder, en una zona geoestratégica donde compiten por la hegemonía de un lado Arabia Saudí y de otro Irán, con un papel relevante de EEUU y occidente en apoyo de Arabia Saudí y de los intereses de Israel y una estrategia clara de dividir y debilitar todo lo posible a los pueblos árabes (para lo cual se atizan y alimentan conflictos) a fin de evitar que puedan mantener políticas independientes y poco favorables para los intereses occidentales.

Según Amnistía internacional, el conflicto ha generado graves crímenes de guerra y abusos de los derechos humanos, amén de los muertos y heridos, destrucción de bienes y la tremenda hambruna que está desencadenando.

Y aquí es donde entra la participación española en el conflicto.

España vendió en 2016 armas a Arabia Saudí por valor de 116´11 millones de euros,  el 2,9 de nuestras exportaciones de armas, según el informe Estadísticas españolas de exportación de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso del año 2016” , presentado recientemente en el Congreso de los Diputados por el secretario de Defensa, Agustín Conde.

Las ventas a Arabia Saudí durante 2016, según dicho informe han sido (pág. 8) para

aviones de reabastecimiento en vuelo, repuestos y reparables para aeronaves de transporte de fabricación española y para una aeronave de un programa de cooperación, granadas de mortero, munición de artillería, munición de calibre medio, equipos de detección e identificación de señales y equipos para un sistema de vigilancia perimetral.”

Por supuesto el informe aclara que Arabia Saudí ha dado garantías de no usar estas armas fuera de su frontera, si bien son múltiples las noticias por las que hemos conocido que esto no es así y que España prefiere  no darse por enterada para no tener que suspender la venta de armas a Arabia Saudí.

Es curioso que Arabia Saudí compre a España repuestos para aviación, que es principalmente el arma que utiliza en esta guerra, y municiones, de las que se ha encontrado alguna de fabricación española en la guerra yemení.

Y más curioso que ahora que Arabia Saudí esté estudiando un bloqueo naval de Yemen, es cuando, con participación de altas instancias españolas, ha empezado a negociar la compra de fragatas españolas de Navantia.

También resulta curiosa la venta de material militar a otro país aliado de Arabia Saudí, Emiratos Arabes Unidos, que igualmente participa de la coalición que lucha en Yemen    (junto con Kuwait, Bahreim, Qatar, Jordania, Marruecos, Egipto y Pakistán):

 26,7 millones de euros en partes, piezas y reparables para aeronaves de transporte de fabricación española y para aviones de reabastecimiento en vuelo, granadas de mortero y balas de pequeño calibre.

También vendemos armas a Barheim

19,1 millones de euros en morteros integrados en vehículos militares con accesorios

Y a Egipto

219,3 millones de euros en ocho aviones de transporte (213,1 millones de euros), motores y componentes de diversas aeronaves, componentes de paracaídas, recambios para vehículos de transporte y blindados y maquinaria y recambios relacionados con la fabricación  y reparación de cadenas de tanques.

Y a Qatar

66.132 euros en recambios para carros de combate de fabricación francesa y antenas telescópicas de comunicación y sus mástiles

Y Jordania

5,1 millones de euros en partes, piezas y reparables para aeronaves de entrenamiento y de transporte de fabricación española.

Y Marruecos

30,3 millones de euros en partes, piezas y reparables para aeronaves de transporte de fabricación española, granadas de mortero, cartuchos impulsores y botes fumígenos de colores.

Y Pakistán

8,4 millones de euros en recambios para vehículos blindados, repuestos y reparables para aeronaves de transporte de fabricación española, sistemas antitanques y equipos alertadores radar.

Si hacemos números, resulta que España ha vendido armas en 2016 a los países que forman la coalición que lucha en Yemen por valor de 425,6 millones de euros. ¿No es esto alimentar los conflictos militares en zonas calientes militarmente hablando?.

Por si fuera poco, España participa en 5 operaciones militares no directamente en Yemen pero en las inmediaciones, que sitúan tropas españolas cerca del conflicto:

  • EUTM Somalia (otro de los países en riesgo de hambruna), donde España tiene asesores militares para formar soldados en la lucha contra el terrorismo y la piratería
  • Ocean Shield, con vigilancia marítima, integrada en la OTAN, del Golfo de Adén y del índico.
  • EUCAP Nestor. De vigilancia marítima en el índico y una base permanente en Mogadisco (Somalia).
  • Atalanta, contra la piratería en el índico y bases en el Golfo de Aden y las Islas Seychelles.

España, como se ve, participa en esta guerra vendiendo armas a Arabia Saudí.

4.- Sudán del Sur

La guerra comenzó en 2013 a raíz de un intento fallido de golpe de estado que derivó en una guerra abierta entre las facciones en liza.

Sudán del Sur mantiene importantes reservas de petróleo, la mayoría en poder de los rebeldes al gobierno.

La zona es también sensible a  los intereses occidentales y cuenta con una fuerza “de pacificación” de la ONU, principalmente estadounidense, habiendo declarado el pacifista Obama en su mandato presidencial que, de seguir degenerándose el conflicto, EEUU se reservaba el derecho de intervenir directamente en la guerra,

La situación e Sudán del Sur, igualmente, participa de la idea de fronteras avanzadas que mantiene la estrategia de defensa española, siendo por ello considerada una zona sensible a los intereses militares españoles.

5.- Somalia

El conflicto somalí se remonta a los años 90 del Siglo XX y ha involucrado a varios países de la región.

En su penúltima fase intervino directamente Estados Unidos, con la operación “devolver la esperanza”, bombardeando objetivos islamistas e iniciando una campaña para acabar con los supuestos vínculos de miembros de Al Queda.

A partir de 2009 Somalia se divide de facto en dos zonas, la del norte controlada por el gobierno y la del sur en manos de sus oponentes “islamistas”.

El conflicto se agrava por la existencia de varios señores de la guerra en litigio, el tráfico de armas, el uso como opción de guerra de los desplazamientos de población, etc.

España cuenta con dos operaciones militares directas en Somalia, la operación EUTM Somalia, dando formación militar al ejército en su lucha contra el “terrorismo islamista” de Al Shabab, con base en Mogadisco, y con la operación EUCAP Nestor, también con base en Mogadisco y de vigilancia del índico.

Además de ello, participa en las operaciones de vigilancia del Golfo de Adén (uno de los circuitos más importantes para el tránsito del petróleo que consume occidente, en las operaciones Atalanta, con base en Yibuti, y la operación Ocean Shield.

A Somalia en teoría España no puede venderle armas, al sufrir un embargo de armas desde el año 2002, pero esta teoría es más bien complaciente, porque en la página 101 del informe sobre exportación de armas de 2016 al que antes nos hemos referido se dice

En los embargos a Costa de Marfil, Irak, Líbano, Liberia, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Somalia y Sudán del Sur quedan excluidos de la prohibición los envíos de armas a sus Gobiernos, las fuerzas de seguridad y las fuerzas internacionales de pacificación.

Otro conflicto en el que estamos metidos de lleno, en este caso incluso formando a los combatientes.

Nigeria

Tras un pasado colonial similar al sufrido por toda África y el creciente fértil, y después de un pasado de guerras y conflictos desde los años 60 y 70 del siglo XX, este país, uno de los que tienen mayor cantidad de recursos estratégicos, uy que concita un especial interés geoestratégico y económico para Europa y EEUU; entró en una espiral de violencia, entre el gobierno y los rebeldes al mismo.

Según aparece en El País en mayo de 2017, los grupos rebeldes  de los años 60-70 fueron en su día apoyados por algunos países, entre ellos España y Francia, que ayudaron a cronificar la situación, lo que explica en gran parte la actual situación

La perduración del conflicto tampoco hubiera sido posible sin los apoyos al régimen rebelde. Éste obtuvo el respaldo de algunas naciones africanas, como Sudáfrica y las Rhodesia, y, fuera de África, Francia, España y Portugal. El punto en común fue la búsqueda de la disminución del poder de una nación muy poderosa en África, como Nigeria, y contrarrestar los sueños panafricanos de un continente unido.

Los intereses de fragmentar el país y fomentar su división permanecen, pero ahora, junto a Francia y España, aliados en este bando, se contraponen los intereses de EEUU yt Reino Unido (¿tal vez no les gusta la petrolera francesa ELF que opera en Nigeria?)

Según declaraciones de Onwuka, el plan secesionista sería fruto del entendimiento del movimiento que conduce con Reino Unido y los Estados Unidos (principalmente). Onwuka cree que el fracaso de su pueblo durante la Guerra de Biafra se debió a la imposibilidad de relacionarse Ojukwu con Gran Bretaña, los Estados Unidos y la Unión Soviética. Eso es lo que Onwuka está dispuesto a revertir. Por otra parte, son muchos los biafreños que tienen esperanzas en que la administración Trump atienda el reclamo de autodeterminación de la región.

La venta de armas españolas a Nigeria es relativamente pequeña, 89.500 euros, pero la implicación de España en la política regional amplia, y así, participa en diversas operaciones, de la mano de  Francia, en la región:

Desde el punto de vista militar, es destacable, nos informa la Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España que en el marco del Plan África y del Plan de Diplomacia de Defensa, entre 2011 y el primer semestre de 2012 tres patrulleras de la Armada española visitaron Nigeria (y otros países de la zona), para realizar operaciones militares conjuntas y participar en actividades de formación y de capacitación del personal de las marinas locales.

Nigeria exporta a España crudo (el 76,2 % de nuestras importaciones) y gas natural (22 %).

Llama la atención esta fuerte presencia de nuestro ejército en una zona tan sensible y plagada de recursos naturales estratégicos.

España cuenta con una doctrina, como hemos dicho en otras ocasiones, de “fronteras de seguridad avanzada” que sitúa nuestra frontera militar y de intereses en Centroáfrica, y que ha posibilitado esta expansión militarista y esta adscripción a la lucha francesa por imponer su influencia en la región bajo las premisas de dominación y violencia.

También aquí, con la misma táctica de divide y vencerás, colaboramos al desastre mundial y propio de Nigeria.

Tras este repaso nosotros vemos muy clara la implicación «invisible» de España (y también del resto de occidente) en las situaciones de violencia estructural que dan lugar a la hambruna dramática de 20 millones de personas de estos cuatro países.

Implicación que, más grave aún, tiene un componente también militar basado en la idea de dominación como estrategia y que usa además de la inmoral venta de armas para mantener la situación de debilidad y caos que facilita los intereses poco santos de occidente.

Una manera muy hipócrita de funcionar en el mundo y una oportunidad más para la indignación y la rebeldía ante políticas que hacen unos caraduras en nuestro nombre pisoteando la dignidad de los hambrientos y la nuestra.

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¿De qué «nos protege» el CNI?

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https://www.flickr.com/photos/69230580@N05/6688267945

Fuente: One Magacine

Asombrosa la explicación laudatoria del CNI que ofrece el «Especial Agentes secretos y CNI» acerca de los «riesgos» de los que, en boca de su director, con cargo de Secretario de Estado, el General Sanz Roldán, antiguo JEMAD y con una pila de condecoraciones militares a sus espaldas.

Comencemos por destacar el perfil del «director» del CNI, porque el mismo despeja, si a alguien a estas alturas le sigue quedando duda, cualquier atisbo de incertidumbre sobre el carácter militar de dicho instituto. Por más que lo disfracen bajo la dependencia orgánica de Presidencia, el CNI, el espionaje español, es un ente militar. Y, para más inri, de tal enjundia que el actual Director del ente ha sido, nada menos, el jefe del Ejército hasta 2008 en que fue sustituido por el hoy miembro relevante de «Podemos», General Julio Rodríguez. Además es miembro nato del Consejo de Estado, lo que implica la extensión del poder y del pensamiento militar al propio Consejo de Estado.

Pero pasemos del dicho al hecho. ¿Que dice Sanz Roldan que hace el CNI?, ¿qué amenazas son esas de las que nos defiende?

Habla, primero, del tráfico de personas y ofrece un enfoque de éste bastante deprimente:

Un buen ejemplo es el tráfico de personas y la inmigración ilegal, que cada día sobrecoge más y llega a lugares que creíamos inimaginables: jamás pensábamos que nos íbamos a encontrar una patera en Alicante… pero ya ha sucedido y tenemos la obligación de proporcionar elementos de juicio para que esto no se produzca

El CNI, parece decir, quiere combatir el «tráfico de personas» y la «inmigración ilegal» no ofreciendo círculos virtuosos de políticas migratorias basadas en los derechos humanos, la cooperación internacional, o en políticas de codesarrollo; o entendiendo las causas estructurales de ésta, sino, sencillamente, intentando la represión y que la inmigración se retenga y no ocurra. ¿Gastamos dinero entonces para poner puertas al campo?, ¿para una política imposible y destinada al fracaso completo y al dolor de las personas?; ¿no hay que decir nada de la inmigración forzada por nuestras políticas estructurales de dominación o por las guerras propiciadas por la geopolítica estimulada por el bloque en que nos encontramos o por las armas que vendemos? ¿Es necesaria una estructura de espionaje para tratar la movilidad humana?

Pero el general no es hombre de una sola idea. Y por eso nos habla de una segunda preocupación de la que el CNI nos «defiende», las armas de destrucción masiva:

Otro ejemplo es la proliferación de armas de destrucción masiva, que se ha convertido en un hecho real. En algunos lugares de la Tierra ya se está enriqueciendo uranio al 20% y eso supone tener una capacidad altísima. ¿Qué se hará después? ¿Quién puede asegurar que sólo se utilizará con fines pacíficos? Para eso estamos los servicios de inteligencia

Asombra de nuevo la justificación del CNI. Vigila el enriquecimiento de uranio que hacen algunos países y que no puede asegurarse que vaya a ser utilizado para «fines pacíficos». ¿Israel, EE.UU., Francia, Rusia, Reino Unido, China, India …? No parece que se refiera el militar a estos. Si tenemos en cuenta que muy pocos países (concretamente 17) producen uranio en cantidad significativa, que muy pocos venden uranio enriquecido (Alemania, Australia, Brasil, Canadá, China, EEUU, Francia Holanda, Japón, Rusia, Reino Unido, Sudáfrica y tal vez Argentina) y otros pocos lo producen para fines propios (Irán, Pakistán, India, …), el riesgo que el militar explica parece más bien el riesgo de que estos estados canallas, la mayoría de ellos del bloque occidental, se quieran lucrar potenciando la inseguridad y la guerra y facilitando la proliferación del armamento militar que con la boca pequeña dicen rechazar, lo cual no parece ser lo que le preocupa al general y a su idea de la defensa.

Dice el general que otra de sus labores es luchar contra el crimen organizado, una especie de entelequia inconcreta que no queda claro en qué consiste y que, al decir del general, no ocupa a mucha gente española pero los «criminales organizados» usan nuestro territorio para cometer sus fechorías. No adivinamos a comprender, en este caso, qué necesidad de espionaje existe cuando, en el territorio estatal hay suficientes (e incluso abrumadoramente amplios) cuerpos policiales teóricamente encargados de estos extremos.

El general se refiere a otros peligros que combate el CNI, como el terrorismo internacional de carácter «islamista» principalmente, y a las «fuerzas» en el exterior. Es decir, una función militar que tiene que ver con la política de injerencia militar que España realiza y que, gracias a la obsesión militarista, nos ha convertido en parte en una serie de guerras y en enemigos de un gran número de pueblos.

En el colmo de la desmesura señala esta vuelta de tuerca militar que CNI contribuye a realizar «en nuestro nombre» pero sin nuestra opinión:

Hay lugares del mundo en los que nos afecta mucho lo que sucede. Estamos siempre atentos, por ejemplo, a lugares como Sahel o Somalia, donde hemos tenido e, incluso hoy tenemos, retos para nuestra seguridad, como secuestros de ciudadanos españoles».

Ya lo ven, el Sahel, dice, es importante para la seguridad española porque ocurren secuestros de ciudadanos españoles. ¿La intervención española en el Sahel viene causada por los «frecuentes» secuestros de españoles en la zona?, ¿desde cuándo suceden estos «secuestros»?, ¿cuál es su frecuencia?, ¿No tiene que ver más con la doctrina de defensa de fronteras avanzadas y con la política de agresión y imposición de influencia que ha emprendido Europa en la región?

En otro momento, al hablar de los agentes del CNI dice

Nuestros agentes están desplegados por todo el territorio nacional, pero también por 64 países del mundo. Podemos imaginarnos al que está en un destino atractivo, en París o Roma, pero también hay que pensar también en el que está en Yemen, en Burkina Faso o en Mauritania, en Níger o en Nigeria, o en el desierto de Mali

Y remata la jugada el general para firmar que están para defender las empresas multinacionales de matriz española y el mundo financiero, lo cual es evidente y ya se sospechaba.

La primera empresa que se presentó en el CNI durante mi mandato, respondiendo a mi ofrecimiento de ayudar a las compañías que quisieran establecerse en el exterior, fue Abengoa, que nos pidió saber la seguridad de una inversión en un determinado lugar y sus ejecutivos allí, pero hoy son muchas; y, también, a aspectos como la protección del sistema financiero, ya que en estos momentos existen dudas de que no sea, como otros elementos de la sociedad moderna, atacado

Así pues, una empresa española llega al CNI y le pide que le haga una investigación sobre la seguridad de una inversión y todos los españoles pagamos dicha investigación financiando al CNI.  Es decir, una empresa privada se vale del dinero de todos los españoles.  Y lo hacen, además, con garantía de secreto.

De modo que, recapitulando, el CNI, según su propio jefe, está para ofrecer una «defensa» militar y con un enfoque militarista al status quo y a las estrategias de dominio y protección de los «intereses» de los que se sirven y benefician de éste, pero no para defender la «seguridad humana» de las sociedades españolas, o la de otros pueblos donde nuestra huella nefasta es evidente. Para defender las empresas multinacionales, los negocios de estas, el sistema financiero, los militares que mandamos al exterior, los intereses de dominación, etcétera, peor no para defendernos de las agresiones reales y concretas a nuestros derechos.

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El muro de contención militar imaginario del Sahel

Sahel

Por El Confidencial

Fuente: El  Confidencial

En otras ocasiones hemos destacado el desplazamiento de la «frontera» militar española nada menos que al Sahel y la cada vez más agresiva política militar de presencia e injerencia en los países del área centroafricana.  El nombre de esta política ya es muy descriptivo:  Fronteras Avanzadas.

Ahora encontramos un artículo de El Confidencial Digital donde, con pelos y señales, nos detallan este papel abrasivo de nuestro militarismo, comparsa y aliado de Francia en esta estrategia nefasta.

Su área de actuación es el Sahel, la franja bajo el desierto del Sáhara en la que se encuentra la mayor concentración de estados fallidos del mundo: poblaciones con rentas anuales que rondan los 500 dólares, conflictos tribales y gobiernos que no controlan su territorio y donde se cobra terreno el yihadismo. Aquí la Unión Europea, bajo liderazgo francés, trata de sostener una “frontera avanzada” con decenas de acuartelamientos que conforman un muro de contención imaginario para evitar que se establezca un santuario extremista a las puertas de Europa. Para frenar, entre otras cosas, la bomba demográfica nigeriana y Boko Haram. Para suavizar los flujos migratorios o para tratar de evitar que las armas del extinto Ejército de Gadafi acaben engordando una guerrilla capaz de montar un santuario extremista en las arenas del norte de Mali.

Decenas de acuartelamientos para «contener» la pobreza de poblaciones «amenazadoras» con rentas de 500 dólares anuales per cápita (de los países por tanto más pobres del planeta). Toda una muestra de verdadero cinismo y manipulación.

Las tropas españolas hacen de gendarmes en este «muro imaginario» y cruel.  Entrenan tropas para no mancharse las manos directamente, defienden emplazamientos «estratégicos» y «logísticos», espían, trasladan tropas de otros países de un lugar a otro, … Todo ello de la mano de los principales actores de la agresión militar mundial: la UE y la OTAN. Todo ello bendecido y legitimado por la ONU, cada vez más inservible y tétrica.

Un mando español ofrece un pintoresco y aterrador ejemplo del papel horrible que juegan los militares españoles (y no son ninguna excepción) en todo este embrollo

Como Jon Snow, vigilamos el Muro pero lo que queremos es entrenar a los que viven al otro lado para que puedan ayudarnos a enfrentar a los yihadistas, que en este caso serían los caminantes blancos…

Se refiere el militar a la serie de moda como manual de alta política entre ciertos intelectuales de barra de bar

Ahora en serio, en términos de defensa nuestra misión es estabilizar estos países para evitar que el problema se extienda y llegue a nuestras fronteras

Ya ven: que «el problema» no llegue a nuestras fronteras. Salvo que «el problema» son ellos mismos, los militares, y las políticas de dominación que provocan.

Continúan los sargentos Juan Antonio Doncel y Kriscia Ramírez  desgranando sus «hazañas». Ahora cuenta cómo entrenan a los pobrecillos que se alistan para que hagan la guerra que le interesa a Occidente

Hay que repetir y repetir. Enseñarles cosas muy básicas porque la mayoría cierran los ojos al disparar o apartan la cara por miedo. Son desconfiados, en el sentido de no se creen lo que no pueden ver. Por ejemplo, no entienden que el mortero pueda alcanzar un blanco situado al otro lado de una montaña. Lo ilustramos con juegos para que entiendan que es posible. Y también les cuesta el combate nocturno porque tienen miedo a los espíritus.

Sonroja escuchar esta muestra de prejuicios etnicistas y barbaridades, trufados de la brutalidad de quienes se dedican a enseñar el odio y a entrenar para la matanza, pero no es lo más cutre de todo.

Tercia el Teniente Coronel Billón

No tiene sentido entrenarlos para usar un armamento del que no disponen. Otro problema grave es que el país no tiene dinero para reclutar a más soldados y que los oficiales no se comprometen. Muchos dejan a sus soldados en la escuela y no se quedan a la instrucción, como si no fuese con ellos. En total han pasado por aquí 8.000 soldados, dos terceras partes de su Ejército regular

Existe una «patrulla social» con curiosas atribuciones. Merecerían un calificativo grueso, pero este blog no los soporta

Los niños se acercan con curiosidad y asoman la cabeza entre las piernas de sus madres. Sin soltar la mano del fusil, los militares les ofrecen caramelos envueltos con la bandera de España. Llevan unos cuantos en los bolsillos y los van repartiendo. De fondo, el río Niger, donde grupos de hombres y niños se afanan para sacar arena con la ayuda de palas y cayucos, en jornadas interminables en las que no ganan más de tres euros. Los soldados continúan el trayecto, sonriendo y saludando con la mano. Los fusiles no parecen incomodar a nadie. A su alrededor se siguen vendiendo mangos, jabones caseros y gasolina en botellas de cristal, distribuidas sobre tablones de madera.

En fin, todo muy costumbrista. Lamentablemente España está ahí, junto con los otros ejércitos de la UE y la OTAN, para ensombrecer las cosas.

Una frontera avanzada que, si lo miramos bien, sólo protege la violencia estructural y la dominación que ejercemos sobre pueblos empobrecidos a los que aún queremos estrujar un poquito más.

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España presume de militarismo

La+Ni%C3%B1a+Legionaria

Landahlauts

Fuente: El Confidencial

España puede presumir de pocas cosas en el mundo. No somos lo que se dice una potencia en calidad humana, ni en avances científicos. Tampoco en el respeto de los derechos humanos o en la reducción de la pobreza y la desigualdad. Menos aún en respeto de la naturaleza o en ninguna de las cosas que elevan al género humano.

Eso sí, nuestro Estado, es decir, los amos del cotarro y su cohorte de aprovechados, pueden presumir de algo. Somos líderes en injerencia militar, en militarismo.

No ya la rancia ideología imperante ni los valores prácticos por lo su que mantenemos nuestras relaciones sociales, bien llenos ellos de autoritarismo, obediencia ciega, machismo, jerarquía, ranciedad, violencia… Sino que también somos la primera potencia en enviar militares al exterior a dar mamporros.

Lo dice la memoria del Ministerio de Defensa: Contamos con 16 operaciones militares abiertas en el exterior, cuatro más que EE.UU.  Somos la caña.  Desde 1989 España es el país con más efectivos en el ámbito internacional.  Una especie de mercenarios y aventureros de la guerra.

Lo dice una «memoria del Ministerio de Defensa» de la que El Confidencial se hace eco, pero que no hemos encontrado por lugar alguno.

Según refiere dicha memoria

La gran presencia exterior es consecuencia de las acciones del gobierno en política exterior y derivada del análisis de riesgos y amenazas que puedan afectar a la seguridad de la escena internacional activa

Traducido a romance, la política exterior española consiste en mandar tropas a troche y moche. Así es como nos reconocen: los zurrabadanas del planeta.

No es de extrañar que en foros de otro tipo ni siquiera seamos invitados.

Y no solo repartimos ostias, como es el caso, sino que además cada vez somos más sofisticados, señores, que nos estamos acercando a la excelencia militar de enseñar a otros a pegarse con nuestras ideas y en nuestro beneficio pero sin mancharnos las manos, pues a las tradicionales misiones de injerencia militar ahora añadimos cada vez más

el despliegue de equipos racionales de inteligencia y el inicio de operaciones de seguridad operativa en Cabo verde y Senegal.

Cubrimos en nuestro exceso de ardor guerrero el mundo entero y nos metemos gozosos en nuevos avisperos.

Por primera vez se ha desplegado una escuadrilla de aviones Eurofighter en la “Policía Aérea Báltica”, una unidad de defensa antimisil y además un avión tripulado por control remoto en una operación naval. El Ejercito español tiene como objetivo contener a el estado islámico, vigilar el Mediterráneo y luchar contra la piratería en el Índico.

Y ello nos lleva a recordar al respetable público lector de nuestro blog que España cuenta ya con una doctrina de «seguridad» que consagra la idea de las fronteras móviles y de la injerencia militar a larga distancia, en lo que llama «fronteras avanzadas», que sitúa nuestra frontera en términos militares en Centroáfrica y otros escenarios bien alejados de las fronteras físicas del Estado, allá donde esperamos obtener recursos naturales variopintos y ejercer, de la mano de Francia y otras potencias, una cierta dominación.

Digamos de paso que esta profusión militarista sirve muy bien a nuestra casta extractiva para otros intereses más lucrativos: los de vender armas a otros, que pueden comprobar «in situ» cómo molan las que llevan nuestros pretorianos.

Llama la atención que estos tipos del poder, en vez de avergonzarse de tener reconocimiento por su militarismo únicamente, lo proclamen a los cuatro vientos como si el envilecimiento fuera una buena carta de presentación internacional, o como si el mal fuera el bien. Aunque a lo mejor para ellos es todo lo mismo. Han perdido el norte.

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Programas electorales 2016. Podemos y la sonrisa de un país

Por www.huffingtonpost.es

Fuente: Podemos.

Podemos forma, junto con otros partidos menores, una gran coalición electoral alineada, más o menos, a la izquierda política. Dicha coalición presentó un documento de medidas en su puesta en escena, del cual ya comentamos la escasa (por ser optimistas) relevancia que entre sus compromisos comunes daba al tema de la defensa. Es por eso que, como ya anunciábamos, habría que esperar a los programas de cada coaligado para atisbar qué pretendía hacerse al respecto.

La apuesta de Podemos por confrontar con el PP, como modelo alternativo de hacer política, ha desarrollado su programa electoral en un formato novedoso que aúna los contenidos en forma de propuestas con lo iconográfico, como muestra de la novedad.

El documento se titula «la sonrisa de un país» y pretende, también en el título, animar a la apuesta por un cambio alegre que se promete para acabar con la molicie del vigente orden y estrenar un nuevo futuro.

Comencemos por decir que este aspecto gráfico-iconografico tiene, en materia de defensa, su importancia, pues Podemos nos muestra en su catálogo al antiguo JEMAD, el General Julio Rodríguez, hasta en la sopa  (acompañado en alguna ocasión por el exdiputado gaditano Juan Antonio Delgado, hasta hace poco principal dirigente del sindicato de guardia civiles y uno de los portavoces más conocidos de las principales reivindicaciones sindicales de los militares), dándonos idea de una gestión de la política de defensa cercana  los parámetros que han constituido el consenso «de Estado» hasta la fecha y, de paso, nos hace precavernos ante la impresión inicial de lo, y por desgracia, poco novedoso que puede esperarse que sea el planteamiento acerca de la política de defensa y del tradicional militarismo alineado a la OTAN de los ejércitos españoles.

Pero vayamos al texto, que es donde, obviando al ministrable general, se supone que se encuentra más la política concreta que Podemos promete desarrollar.

Podemos aborda en dos grandes capítulos la política de defensa que quiere hacer. La primera la denomina «seguridad» y en ella parece referirse al capítulo de derechos y organización interna de los ejércitos. La segunda se refiere a la política exterior, donde el ejército cuenta con su papel propio como instrumento de dicha política.

Política de seguridad.

Podemos ofrece un listado de medidas que pretenden orientar la política de seguridad. Concretamente son las medidas 269 a 276.

Los elementos más destacados de la política de seguridad que Podemos ofrece aparecen en su catálogo foto-programático de forma destacada, son las medidas 271 y 272, por las que comenzaremos este repaso.

La medida 271 aparece como referencia de lo que, como veremos más adelante, es el catálogo de derechos sindicales tradicionales del lobby sindical tanto militar y de la guardia civil, perfectamente bien situado en Podemos con algunos de sus representantes más significativos. El catálogo foto-ikea se refiere a la reforma estrella que se propone al respecto: la reforma de la Ley Orgánica de derechos y deberes de las fuerzas armadas para incorporar los derechos sindicales ninguneados hasta la fecha.

La medida siguiente, la 272 pretende mostrar la otra cara de la política ministerial y afirma la lucha contra el puertagiratorismo del sector, así como un alambicado anuncio de revisión de los programas de armas (no se atreven a llamarlo así y afirman con más retórica «auditar, revisar y renegociar las adquisiciones con los contratistas«), así como crear un «grupo de expertos» (incluyendo sociedad civil) para «estudiar un diseño de las fuerzas armadas acorde con las necesidades de España».

Si la primera linea marca la apuesta por dignificar la profesión militar, la segunda permite atisbar el inicio de algunas revisiones necesarias en la política: puertagiratorismo, programas de armas y comenzar a pensar el diseño que se necesita de fuerzas armadas. Algo es algo.

Las restantes medidas que no aparecen en el catálogo fotográfico hacen, igualmente, referencia a los derechos de los militares y prometen homologar la jornada laboral de los militares a la de otros funcionarios (medidas 269), reformar la ley de la carrera militar (270), garantizar la libertad sindical en los cuerpos armados (274), un nuevo sistema de ascensos militares (276), así como adscribir al personal civil de la defensa a tareas administrativas y suprimir empleos no estrictamente militares como carpinteros, mecánicos o jardineros (273) o unificar las bases de datos de guardia civil y ejércitos (275).

En resumen, poca definición de la política de defensa, fuera de la regulación de los derechos de los militares, pero sin explicitar ninguno de los grandes debates de la política de defensa, que no puede conformarse con ser una política de personal.

Política exterior

El segundo gran capítulo que aborda la política de defensa es el llamado «política exterior» que de forma más o menos precisa viene a decir para qué se quiere el ejército.

Comencemos por decir que el catálogo foto-programático no enfatiza ninguna de las medidas que Podemos propone en política exterior y que tiene que ver con la defensa. ¿Cálculo?, ¿falta de espacio?, ¿olvido?…

Tenemos que ir al texto puro y  duro para comprobar que, sin embargo, Podemos sí tiene un planteamiento (aunque de letra pequeña) al respecto.

La política exterior de Podemos cuenta con 19  medidas, concretamente desde la 317 a la 335. De ellas, directamente tienen que ver con lo militar 3 medidas, las 325, que promete que las operaciones en el exterior se someterán a consulta popular, la 326 que promete la auditoria y revisión del convenio de USA y España sobre la base permanente de Morón, y la 327, que clama por una mayor autonomía de España y Europa en la OTAN.

A ellas se unen otras que siguen mostrando la confusión de cierta izquierda de las políticas de seguridad con las viejas reivindicaciones de un Sahara libre y la causa palestina, que siendo razonables y justas, acaban desplazando los debates sobre seguridad y defensa y minusvalorándolos (o sobrevalorando estas causas a costa de aquellos). Sahara libre y causa palestina son de justicia, pero la paz y la contribución de España a esta se nos antoja algo mucho más global y amplio y, desde luego, necesitariamos un planteamiento global con una descripción de objetivos y medios mucho más completa, incluyendo el papel de la seguridad y los ejércitos que se quiere tener en todo ello.

De forma más transversal, podríamos afirmar que las apuestas por cambiar la ONU, poner al frente de la misma a una mujer, no aprobar el TTIP o modificar la idea de solidaridad y cooperación vigente que componen el resto del capítulo muestran al menos veladamente el ideal de seguridad que pretende Podemos, más basado en la seguridad humana que en la idea militar de la seguridad. Seguimos echando de menos un argumentrio más complejo y completo, pero algo es algo.

Otros temas:

Vuelve a aparecer en el programa de Podemos la política de defensa de forma tangencial al abordar otras políticas, como ocurre cuando se habla, medida 163, de politica relativa al deporte (reservar el 3% de la oferta de empleo de defensa y el 2% de la de interior para deportistas de élite) o cuando se habla, medida 187, de planes de igualdad de la mujer en el ejército y lucha contra el acoso.

Y vuelve a aparecer, esta vez con más concreción y dentro de la política territorial relativa a Navarra (medida 379), la apuesta por el desmantelamiento del polígono de tiro de las Bardenas Reales y su reconversión en un entorno natural para el disfrute de los navarros, con la inclusión de una propuesta de consulta popular sobre la renovación del convenio con las fuerzas armadas, la desafección como zona de interés para la defensa y el uso alternativo del paraje.

De lo que Podemos no habla

Podemos no aborda los principales retos que hablan de una alternativa en la política de defensa, y que tienen que ver tanto con acabar con las malas políticas actuales: sobredimiensionamiento del ejército con un mando por cada 1,2 efectivos, existencia de un ejército excesivo, deuda militar impagable, programas de armamento y segundo ciclo de rearme iniciado, la dimensión inabordable, insolidaria y oculta del presupuesto de defensa, orientación intervencionista de los ejércitos, problemas de despilfarro, corrupción y de especulación, duplicidades y organismos autónomos innecesarios, construcción de un complejo militar industrial enfocado a la exportación de armas y conflictos (séptima potencia mundial  en venta de armas), obsolescencia y falta de lógica de grandes industrias militares estatales como Navantia y otras, pertenencia a la OTAN, apoyo de los proyectos de militarización europea, uso del enfoque militar para los problemas mundiales y de movilidad humana, doctrina de fronteras avanzadas que justifica el intervencionismo en centro-africa, banca armada que financia a las industrias militares, falta de democracia en las políticas de defensa, propuestas para abordar un proceso de cambio alternativo de la política de defensa hacia una política de seguridad humana basada en la idea de transarme, etc.

En un extenso artículo que publicamos en 2014, llamado ¿Puede renunciar al debate antimilitarista Podemos? ya apuntábamos los temas que formarían parte de una agenda a resolver desde la política de defensa, y que Podemos, parecía entonces, no  quería abordar.

Podemos no habla en su programa de toda esta serie de problemas porque se trata de temas espinosos que incomodan y porque ante este escenario no tiene alternativa propia. No sabe qué alternativa puede generar para hacer real, también en defensa, la sonrisa de un país.

¿Qué decía Podemos en el anterior programa?

En otras ocasiones nos hemos ocupado de la frágil relación entre Podemos o  su General Julio Rodríguez y el pacifismo antimilitarista, como es el caso de un extenso argumentario que presentamos en 2014, o la reciente réplica al sedicente pacifismo del JEMAD, o la triste constatación del desprecio oficial hacia el círculo pacifista de Podemos.

También en las pasadas elecciones tuvimos tiempo de ocuparnos y analizar este programa, y más adelante, cuando el «equipo negociador» intentó el acuerdo con el PSOE de Pedro Sánchez, de nuevo.

En general, la actual apuesta de Podemos es muy similar a la ofrecida en las elecciones anteriores: Idénticas medidas en cuanto a ese empeño semisindical de abordar la política de personal, muy similares apuestas de política internacional en general y las tres promesas de política exterior que tienen que ver con lo militar ya reapsadas.

Podemos mantiene, como decíamos entonces, el mismo enfoque insuficiente de la defensa, sin querer abordar los temas más espinosos y sin plantear una verdadera y sustancial alternativa a la actual política de defensa.

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Ejercicio militar conjunto con Marruecos desde la base aérea de Salamanca

Amstel+Bar+San+Roque

Por Alvaro Ba

Fuente: Infodefensa

Informa Infodefensa de unos ejercicios conjuntos España-Marruecos llamados Atlas 2016 y en el que han participado cazas de guerra de Marruecos (cuatro F-5) junto con los F5 españoles y los C-101 de las escuelas de Matacán, en Salamanca.

Las maniobras han empezado en la Base Aérea de Salamanca.

Hemos intentado conocer más en detalle estas maniobras pero, de momento, la prensa española no se ha hecho mucho eco.

Hemos encontrado un foro en el que informan de que este tipo de ejercicios son habituales entre ambos estados desde hace años

El Atlas es un ejercicio bianual que se enmarca dentro de las actividades bilaterales entre España y Marruecos, destinadas a incrementar los lazos de cooperación, entendimiento mutuo y mejora de las capacidades de defensa aérea de ambos países. La ejecución del ejercicio tiene lugar de manera alterna en cada uno de los países, de tal manera que en 2014 fue Marruecos el que acogió a unidades del Ejército del Aire para su celebración.

Sigue diciendo el foro, ya referido a los aviones llegados a Salamanca, que

Esta fuerza realizará diversas misiones para conseguir la plena integración entre las diferentes unidades y para familiarizarse con la zona y los procedimientos particulares de la base salmantina. Posteriormente, los pilotos realizarán maniobras de combate aéreo para entrenarse y conseguir la plena coordinación de las tripulaciones.

Una vez conseguida la eficiente integración entre las unidades participantes, se procederá a realizar acciones de defensa contra el ‘bando oponente’, que será simulado por F-18 del Ala 12 desde la Base Aérea de Torrejón.

Este ejercicio tiene como objetivo, además de la práctica de operaciones aéreas combinadas ofensivas y defensivas contra un adversario común, promover la cooperación técnica y procedimental entre las fuerzas aéreas de ambos países.

Las maniobras Atlas son parte, al parecer, de las actividades bilaterales entre España y Marruecos, destinadas a incrementar los lazos de cooperación, entendimiento mutuo y mejora de las capacidades de defensa aérea de ambos países. La ejecución del ejercicio tiene lugar de manera alterna en cada uno de los países, de tal manera que en 2014 fue Marruecos el que acogió a unidades del Ejército del Aire para su celebración.

El periódico ABC se ufanaba de esta hazaña y titulaba en un blog de su diario digital que «Los cazas F-18 del Ejército «invaden» por primera vez Marruecos (un ejercicio)», en el que nos señalaban

Es destacable el hecho de que esta es la primera ocasión en que cazas F-18 despliegan en bases marroquíes para participar en la serie de ejercicios Atlas», subraya en el comunicado el Ejército del Aire

Hay que recordar que en los dos últimos años la Fuerza Aérea Real de Marruecos se ha rearmado potentemente con 24 cazas F-16 estadounidenses de Lockheed Martin (ver noticia de la primera entrega), lo que supone un salto de calidad de su capacidad militar aérea y de renovación de sus F-5 y Mirage F1.

Las maniobras suscitan, a nuestro entender, más de un interrogante

  1. ¿Qué quiere decir eso de ejercitarse en operaciones ofensivas y defensivas contra un adversario común? ¿Cuál es ese adversario por hipotético que se nos ofrezca?
  2. ¿Tiene que ver esta cooperación militar hispano-marroquí con la agresiva doctrina de fronteras avanzadas que propugna España?
  3. ¿Afecta esto al estatus del Sáhara occidental?
  4. ¿Debe contemplarse como otra herramienta más de la militarización de las relaciones ribereñas Norte-Sur, como por ejemplo la iniciativa Defensa 5+5?
  5. ¿En qué ayuda/dificulta esta «cooperación militar» al desarrollo humano tanto de Marruecos como de España?
  6. ¿Qué impacto medioambiental tienen estas maniobras?
  7. ¿Y su coste económico?. Aunque esta pregunta no sabemos si plantearla, porque ya hace dos años otra persona preguntó por el coste de estas operaciones en un blog y recibió respuestas desabridas

blog-foro

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Julio Rodríguez es el Solana de Podemos

Imagen de wri-irg

Fuente:  La Opinión de Málaga.

Tristemente estamos volviendo a recordar aquél «OTAN, NO» del PSOE que se quedó en el «OTAN, de entrada no» y que acabó con Javier Solana como secretario general de la OTAN ( OTAN, de entrada y por la puerta grande).

Ahora parece que quien hace entrismo en la izquierda «radical» (según ABC) o «socialdemócrata» (según otros medios) es el general Julio Rodríguez, ex JEMAD con el PSOE y reciente número 1 en la lista al Congreso por Almería por PODEMOS-IU-EQUO.

Parece que Pablo Iglesias le anhela como ministro de Defensa y él se ve como tal en breve.

Vamos a aprovechar la entrevista en «La Opinión» para analizar sus ideas y razonamientos.  Sabemos que al general lo que le vale, eso dice, son los razonamientos presentados en buena lid y campo abierto y nosotros queremos dar réplica en tales términos, sin caricaturizar (tal vez sí caracterizar) sus ideas ni mostrar intolerancia o impotencia, tal como él mismo pide

JR1

Vamos a ello:

¿Cómo se puede declarar alguien que ha ocupado el cargo de Jemad antimilitarista?
Primero, me considero pacifista. Lo soy, precisamente, porque soy militar y sé lo que es la guerra. El militar que quiere ir a la guerra es como el bombero que quiere que haya fuego, es decir un pirómano. Eso, la gente lo admite. ¿Por qué no lo hace con el concepto de antimilitarista? Antimilitarismo es lo contrario a militarismo. Y militarismo es dar preponderancia a las Fuerzas Armadas sobre el poder político. Es querer militarizar a la sociedad, al Estado y, si me apuras, también, a las mentes. Hay mucha gente civil que es militarista porque cree que puede utilizar a las Fuerzas Armadas para sus intereses. Yo soy antimilitarista porque estoy en contra de eso, es decir, del militarismo. Eso no significa que esté en contra de las Fuerzas Armadas. La Constitución deja clara que el ejército está sometido al poder civil. Por eso, soy antimilitarista. Además, creo que todos los militares lo son.

La declaración:   me considero pacifista. El razonamiento: Lo soy, precisamente, porque soy militar y sé lo que es la guerra

Rodríguez usa, como tantos políticos, frases contundentes y cortas.  Las siguen razonamientos contundentes, contradictorios y escuetos. Busca epatar.  Dejarnos sin palabras y sin capacidad de reacción para que sus palabras no sean juzgadas con fría lógica.

Está claro que cada uno puede decir lo que quiera y considerarse como buenamente le apetezca.  Otra cosa son las obras que realiza (y, sobre todo, las que ha realizado) y por las que se le juzgará.  A Rodríguez sus obras le preceden:  toda la vida en la milicia y el militar de más alto rango en España (salvo sus majestades, claro, que ellos sí que tienen algo de rango permanente).

¿Sabe lo que es la guerra?  Los civiles también.  Y, en los últimos tiempos, los civiles más y para su desgracia:  cada vez son más los muertos civiles en las guerras y menos los militares muertos.  Cada vez la guerra la sufrimos más los civiles y menos los militares.

Pero conocer la guerra es una cosa y ser pacifista o no es otra.

Ser pacifista no es sólo saber lo que es la guerra, sino luchar contra ella, y hacerlo con coherencia. ¿Sabe lo que es la guerra?  Claro.   La ha preparado día a día durante toda su vida.  Ha vivido gracias a ella.  Y quiere llegar a ser ministro de Defensa para cuidarla, mimarla, potenciarla.

Pero la guerra es pobreza, es violencia, es muerte.  La guerra es odio, violaciones, hospitales destruidos, vidas sin futuro.  Imposición.  También es negocio.  El negocio de los que venden armas, exportan conflictos, viven de lo militar durante toda su vida para luego declararse pacifistas con el máximo cinismo.  Es el negocio de los que, como él, han fomentado los PEAS (Programas Especiales de Armamento) con créditos a la industria militar a interés cero y con una deuda impagable que pesa sobre todos nosotros y que está haciendo insolvente al Ministerio de Defensa, provocando una burbuja militar, que explotará, también, como las financieras.

Segunda parte del razonamiento, la comparación:  El militar que quiere ir a la guerra es como el bombero que quiere que haya fuego, es decir un pirómano.

Y Rodríguez hace trampa.  Equipara al bombero con el pirómano, sin embargo, el último provoca el incendio, el otro va a apagarlo.  Y es el militar el que provoca la guerra, junto con los político militaristas, no el que acaba con ellas.  Ningún militar busca acabar con las guerras, apagarlas. Se quedarían sin oficio.  Cuando llegan ellos a un conflicto, éste se polariza, se acrecienta, se reactiva, se perpetúa. Cuando «acaba» la guerra no se disuelve el militarismo, sino que se prepara para la siguiente.

Seguimos con los razonamientos de Julio Rodríguez:

Antimilitarismo es lo contrario a militarismo. Y militarismo es dar preponderancia a las Fuerzas Armadas sobre el poder político. Es querer militarizar a la sociedad, al Estado y, si me apuras, también, a las mentes. Hay mucha gente civil que es militarista porque cree que puede utilizar a las Fuerzas Armadas para sus intereses. Yo soy antimilitarista porque estoy en contra de eso, es decir, del militarismo. Eso no significa que esté en contra de las Fuerzas Armadas. La Constitución deja clara que el ejército está sometido al poder civil. Por eso, soy antimilitarista. Además, creo que todos los militares lo son.

La declaración:  Antimilitarismo es lo contrario a militarismo.  El razonamiento:  Y militarismo es dar preponderancia a las Fuerzas Armadas sobre el poder político. Es querer militarizar a la sociedad, al Estado y, si me apuras, también, a las mentes.

Querido general:  ¿no le parecen suficiente preponderancia de lo militar en la sociedad española los siguientes datos del informe sobre Gasto Militar 2016?:

No se incluyen los siguientes gastos militares de diversos ministerios:

  • Presidencia: 240’97 millones de € destinados al CNI.
  • Interior: 658’30 millones de la Guardia Civil, suministros de carácter militar de la policía, etc.
  • Exteriores: 201’17 millones de € de aportación a la OTAN, OSCE, UEO, transportes del Ministerio de Defensa cargados a Exteriores, operaciones de mantenimiento de la Paz de la ONU, etc.
  • Fomento: 0’64 millones de € en convenios con Aviación Civil y Coordinación Civil-Militar de Seguridad Aérea.
  • Industria: 500’42 millones por apoyo a la innovación tecnológica del sector de la Defensa, satélites de uso militar, etc.
  • Empleo: 0’50 millones de € para el buque medicalizado Esperanza del Mar en apoyo a las actuaciones militares en Mali.
  • Agricultura y Medio Ambiente: 40’42 millones de € para barcos de apoyo militar al Índico (operación Atalanta), convenio para uso de la AEMET para fines militares, etc.
  • Hacienda: 39’49 millones de € para gastos plurianuales del Ministerio de Defensa e Interior, etc.
  • Sanidad: 0’3 millones de € para productos uso y consumo uniformidad femenina.
  • Economía: 102’56 millones de € para la Red de Seguridad Biomédica, transferencias del CSIC al INTA, etc.
  • Educación: 0’02 millones de € para subvenciones a organismos militaristas.

No se incluyen los datos de otras partidas presupuestarias como:

  • 13’95 millones de € para los Centros Universitarios de la Defensa,
  • 477’51 millones de € para las clases pasivas militares (pensiones prestaciones a funcionarios y familiares, pensiones de guerra)
  • 735’45 millones de € para los Organismos Autónomos Militares (INVIED, ISFAS, INTA).
  • 1’05 millones de la Casa de Rey.
  • 0’55 millones de € de las Cortes Generales para viajes relacionados con política de Defensa y para la Contribución a la Asamblea Parlamentaria de la OTAN.
  • Tampoco se cuentan los 16.127’63 millones de € producidos por la Deuda Militar.

Pero el engaño es continuado y no es exclusivo del PP.  Desde 2002 a 2015 el Ministerio de Defensa ha sobregastado 19.981’15 millones de € más de los que tenía presupuestados, una media del 20’66 %.  En el periodo de Rajoy este sobregasto se ha llevado al extremo:  en 2012, + 44’75 %; en 2013, 32’51 %;  en 2014, 33’95 %;  y en 2015, 40’47 %.  Otro escándalo.

Con todos estos datos el gasto militar español con criterio OTAN acaba suponiendo un 7’14 % del gasto del presupuesto de todos los Ministerios y un 2’71 % del PIB (muy por encima del 0’8 % del que se queja continuamente el PP por escaso).

Además, los pacifistas somos distintos ideológicamente a los «militares antimilitaristas» que usted dice que son todos.  Y lo somos porque a nosotros, los pacifistas y antimilitaristas nos parece que España está militarizada en gran medida.  En siguiente listado hay 45 ejemplos:

  • desde la fiesta nacional, al el jefe del Estado,
  • desde la I+D+i  hasta la mala calidad reiterada de nuestra industria militar,
  • desde la presencia española en el Antártico hasta la Agencia Española de Meteorología,
  • desde la Unidad Militar de Emergencias al Seprona y a la Guardia Civil.
  • De la militarización participan 12 de los 13 ministerios (en mayor o menor medida).
  • Se militariza la Semana Santa, existe una catedral militar.
  • Hay Organismos Autónomos militares ampliamente dotados,
  • existe la Sanidad Militar, la Farmacia Militar, la Justicia Militar, la cooperación internacional militarizada.
  • Somos la séptima potencia mundial en venta de armas, las bases militares y los campos de tiro están extendidos por toda la geografía nacional y llegan a ocupar y usar parques nacionales.
  • Defensa es el segundo terrateniente de España, existen multitud de viviendas militares en abandono de las que se lucra Defensa con su venta promoviendo la especulación inmobiliaria,
  • existe un servicio de Cría Caballar militar, los militares se ocupan de la protección y reintroducción de algunas especies en peligro de extinción.
  • Muchas comarcas españolas son dependientes del monocultivo militar:  Ferrol, Cartagena y Cádiz de la industria militar;  Tremp en Lérida y otras zonas de los acuartelamientos militares.
  • Somos el segundo país más intervencionista de Europa con unas 80 intervenciones a nuestras espaldas,
  • muchas embajadas cuentan con agregadurías militares, concedemos créditos a interés cero a la industria militar,
  • los militares tienen centros educativos propios, además tienen multitud de convenios de enseñanza con muchas universidades públicas y privadas.
  • Además, nuestra doctrina militar aplica el concepto de fronteras avanzadas y, por ello, nos sentimos legitimados a intervenir en Malí o el Índico.
  • Los militares se sienten legitimados para invadir pueblos en sus ejercicios militares sin previo aviso a los civiles.
  • El Tribunal de Justicia de Andalucía fallaba que no tienen por qué avisar los militares a la Junta de Andalucía cuando vayan a hacer maniobras en los parques naturales.
  • Militarización de los aviones de la Agencia Tributaria para el control de drogas.
  • Últimamente la televisión realiza series sobre la vida militar, programas de cocina hacen pruebas en instalaciones militares, y la Vuelta ciclista tiene metas en instalaciones militares, España participa en los Juegos Olímpicos Militares.
  • Los militares pueden condicionar el uso y la propiedad del territorio declarándolos zonas de interés para la defensa nacional.
  • Para colmo, con nuestros impuestos también pagamos parte de las vacaciones de los militares españoles y peregrinaciones anuales a Lourdes.
  • Por no hablar de la militarización de los callejeros de cualquier ciudad y/o pueblo, la militarización de las ferias educativas y juveniles.
  • Y no nos olvidamos de privilegios para los militares que quieren optar a ser funcionarios civiles, ni de los campos de golf y centros recreativos y deportivos militares.
  • Por último y no menos penosos son la militarización de las fronteras y, también de la inspección y control de la actividad pesquera.

Seguro que Julio Rodríguez, que sabemos nos sigue en twitter y ha demostrado interés por el antimilitarismo, tiene algo que decir a todo esto.  Seguro que querrá debatir con nosotros, también con nosotros, en buena lid y campo abierto.

Nosotros lo estamos deseando, hablar con el general y con todos los militares porque consideramos que la defensa no debe ser patrimonio exclusivo de los que van armados y sí más bien algo que hay que construir desde la paz, desde la noviolencia, sin ejércitos.

Para que conozca mejor lo que es el antimilitarismo nos permitimos aconsejarle el libro Política Noviolenta y lucha social del que somos autores.  Verá que no cariturizamos las ideas de los militares, las estudiamos, y les damos alternativas desde la racionalidad, en buena lid y campo abierto.

Por último, pensamos que muchos antimitaristas nos hemos sentidos caricaturizados (justo como denuncias tú en tu twit) cuando pretendes que el antimilitarismo se llene de militares que rebajan la propuesta militarista a la paz armada y obvias las propuestas del antimilitarismo de superar la cultura de la guerra y la estrategia de la dominación y la violencia.  Tus palabras y razonamientos, que sin duda pretendes neutrales y sin mal propósito, sí que son considerados como menosprecio por los que somos antimlitaristas.  Justo otro ejemplo más de la violencia cultural que practicáis los militaristas adueñándoos de todas las facetas de la sociedad.

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Canarias, ¿zona de paz?

Imagen de Alan O´Rourke

Fuente:  ABC.

Una proposición no de ley ha sido discutida el miércoles 20 de Abril en la Comisión de Defensa del Congreso:

Según una proposición no de ley (PNL) presentada por la diputada isleña Meri Pita, el Archipiélago debería ser declarado «zona de paz» con el estatus de «territorio de neutralidad permanente» y, en consecuencia, que «el Estado central» no establezca en la zona tropas, bases militares ni construya «fortificaciones de ningún tipo o sobre la base de ninguna alianza europea o internacional».

Sobre esta idea, cita otros territorios que «formando parte de un Estado, han sido declarados como territorios de neutralidad permanente», como las Islas Samoa «entre los años 1889 y 1899», como Cracovia, «declarada ciudad libre por el tratado de Viena de 1815 y también en 1846 con el acuerdo común de Rusia, Prusia y Austria».

Finalmente, cita la votación de marzo de 1986, cuando «los habitantes del Archipiélago expresaron su determinación y deseos de paz, al votar mayoritariamente en contra de la permanencia de España en la OTAN»

El resultado de la votación en el Congreso ha sido de 27 votos en contra (PP, PSOE y Ciudadanos) y 8 a favor.

Especialmente preocupantes fueron los argumentos de Zaida Cantera (PSOE, y exmilitar):

Cantera hizo una encendida defensa del papel de los militares en favor de la paz y de sus actuaciones en Canarias, y ha afirmado que Podemos, con su propuesta, pide la expulsión de los militares, lo que supone un «insulto» a este colectivo. «Los militares hacen la paz y Canarias ya es zona de paz, gracias a los militares españoles», ha sentenciado la diputada socialista, excomandante del Ejército de Tierra.

Parece que Cantera confunde que haya muchas personas que no quieran que Canarias esté militarizada con insultar a los militares.  Nada más lejos del ánimo de los antimilitaristas.

También nos parece muy equivocada la afirmación de que los militares hacen la paz. No resiste la prueba de los hechos. Es el máximo ejemplo del cinismo:  los militares hacen la guerra, trabajan para la guerra, viven para la guerra.  Cuando ellos acaban sí llega la paz, la de los cementerios. Cuando ellos se marchan de un sitio asolado por la guera es cuando comienza la acción por la paz: la reconstrucción, que no es protagonizada precisamente por los militares.

Si esta es la nueva postura social del PSOE ante esta temática, con diputados tan militaristas, qué lejos se encuentran de aquel PSOE en el que confió la sociedad española hace mucho tiempo porque, entre otras cosas, se decían pacifistas y no intervencionistas. ¿Mentian entonces, mienten ahora, mintieron siempre?

Entre tanto, la militarización de Canarias sigue su camino ascendente:

  • Canarias ha tenido históricamente una estrecha relación con las fuerzas armadas. El Mando de Canarias incluye, por ejemplo, el Regimiento de Infantería «Soria» (menudo fatalismo de nombre ahora) 9, que es el más antiguo del Ejército Español y de los ejércitos europeos, creado en 1509 y que ha sido parte de más de 70 conflictos armados en sus 500 años de historia. Hoy tiene su sede en Fuerteventura y, desde su llegada a la isla, han desplegado sus unidades de injerencia militar por Bosnia Herzegovina, Kosovo y, más recientemente, Afganistán.
  • El Mando de Canarias se compone de, aproximadamente, 4.300 hombres y mujeres, distribuidos por mitades en ambas provincias, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. Con el tiempo, el porcentaje de sus efectivos nacidos en las Islas ha ido creciendo y hoy lo componen cerca de tres cuartas partes de canarios.
  • Las unidades del Mando de Canarias tienen el máximo número de condecoraciones del Ejército Español por su participación en misiones internacionales de injerencia militar, con 11 cruces al mérito militar con distintivo rojo, 11 con distintivo amarillo y 39 con el «valor reconocido», tras pagar un tributo de 7 militares fallecidos y otros tantos heridos.
  • Por su parte, el Mando Naval de Canarias fue creado en 1940 y ha participado en misiones internacionales muy intensamente en los últimos años, al ser base permanente de los buques de acción marítima (BAM) «Meteoro», «Rayo», «Relámpago» y «Tornado».
  • Además, el Ejército del Aire tiene presencia en el Archipiélago desde 1940 y desde 1978 como Mando Aéreo de Canarias, que incluye la Base Aérea de Gando (Gran Canaria), el Aeródromo Militar de Lanzarote y el Sector Aéreo de Tenerife (en La Laguna).
  • Canarias es el sitio donde la colaboración entre los tres ejércitos es más eficaz. Los patrulleros de la Armada cooperan en múltiples ejercicios con los cazabombarderos F/A-18 Hornet del Ala 46 con base en Gando, del mismo modo que el Ejército facilita sus campos de entrenamiento, especialmente el de Pájara (Fuerteventura) para que los infantes de Marina realicen su adiestramiento de combate y prácticas de tiro, por citar dos ejemplos.

¿Puede ser considerado el Ejército de Canarias como un ejército intervencionista y un peligro para los países adyacentes?  Sin ninguna duda, mirando su historial. De hecho el despliegue militar más acusado hacia Canarias tiene como objetivo el ejercer poder militar sobre lo que llaman «fronteras avanzadas», es decir, el sahel, el Golfo de Guinea, etc.

Por ello es necesaria la desmilitarización en Canarias. Para no hacerla punta de lanza de una estrategia de penetración militarista y de dominación.

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Los halcones militares hacen lobby para mantener el negocio de la guerra y el militarismo en la próxima legislatura

Valladolid+pensamiento+rojo

Por Jaume Escofet

Fuente: Real Instituto Elcano

El Real Instituto Elcano, uno de los más influyentes centros de expansión de las ideas militaristas españolas, acaba de publicar un material llamado «Orientaciones sobre la política de Defensa en la próxima Legislatura (Transition paper)» elaborado por su principal «investigador», el ex-mlitar Felix Arteaga ahora en la reserva, que tiene como finalidad influir en los políticos de viejo y nuevo cuño y «ayudarles» a establecer la agenda de prioridades de la política de defensa de la nueva legislatura.

Comencemos por indicar que el trabajo reconoce que la política de defensa hasta ahora es de una tremenda continuidad y es «la de siempre».  Nosotros siempre lo hemos denunciado: hay un pacto por arriba y hurtado a la ciudadanía que hace que la política de defensa, gobierne el PP o el PSOE sea siempre la misma y supeditada a los intereses militaristas.

Ahora el Instituto siente una especie de vértigo porque aparecen fuerzas que (nosotros creemos que con un exceso de exageración y según los casos de optimismo o pesimismo) tal vez quieran trastocar los consensos soterrados de la vieja élite, lo que tal vez inquieta a la facción militarista española, temerosa de que ciertos compromisos incuestionados (y apalabrados de espaldas a la sociedad) se rompan de una vez.

Antes de informar de las recomendaciones que el Instituto Elcano da a los políticos de la XI legislatura a estrenarse en 2016, comencemos por recordar, nos parece de justicia, cuáles son las principales lineas de nuestra política de defensa:

  1. El debate en torno a la defensa se ha secuestrado a la opinión pública y a la decisión cívica y mantiene unos «consensos» entre las élites y los partidos políticos y desde el inicio de la transición.
  2. El gran mantra de la acción política es que hay que modernizar y profesionalizar las fuerzas armadas, tarea al parecer inacabada e inacabable, a juzgar por la constante necesidad de hacer este doble proceso.
  3. Contamos con unas fuerzas armadas excesivas e hipertrofiadas (1 mando por cada dos soldados) y con el arrastre de un excesivo gasto en clases pasivas militares, prestaciones a familiares de militares y exmilitares y cuerpos adscritos al aparato de la defensa, lo que comporta que más de 3.000.000 de personas comen del presupuesto destinado al gasto militar
  4. PP y PSOE nos han arrastrado a una interminable carrera de rearme (Programas Especiales de Armamentos) con armas sofisticadas e innecesarias para la estricta defensa militar del territorio; programa que ya contempla dos ciclos de reame (estamos en el segundo) y que ha comprometido y arrastrado a una deuda militar impagable de más de 30.000 millones de euros (el primer ciclo) a la que sumar los más de 10.000 millones más que se calculan para el segundo Ciclo.
  5. Además, nuestra estrategia y política está supeditada a los intereses de la OTAN y su política de dominación.
  6. Dado que el uso de lo militar es una de las principales bazas de participación española en el ámbito internacional (lo que condiciona de forma absurda nuestra política de relaciones con otros pueblos), la contribución militar a las operaciones de paz es apabullante, siendo los segundos contribuyentes en las operaciones bajo el paraguas de la UE y el quinto del mundo bajo el de la OTAN, lo que implica un fuerte gasto en injerencia militar
  7. Existe un desmedido apoyo a la industria militar y al papel exportador de armas español (séptima potencia al respecto) así como un significativo fenómeno de «puertas giratorias·» entre políticos y sector industrial de la defensa, hasta el punto en que podemos considerar que contamos con un verdadero complejo militar-industrial que ejerce un papel de lobby militarista que condiciona toda esta política pública.
  8. Todo ello conlleva un gasto militar importante para el sostenimiento de este entramado de intereses, gasto militar oculto en más de 2/3 de su total y opaco.

Conviene esta primera aproximación (que el informe no hace, como es de entender) para comprobar hasta qué punto la urgencia con que el Instituto Elcano llama a no hacer lo de siempre enmascara en realidad (o no) un refuerzo de lo de siempre y pretende condicionar a los «nuevos» (en realidad ni tan nuevos ni tan distintos) a las políticas consensuadas de la casta PPPSOE.

  1. El informe ¿llama a no hacer lo de siempre? ¿cuál es su intención?

Así comienza el informe señalando que es necesario introducir cambios porque:

    • La nueva legislatura contará por primera vez con una Estrategia de Seguridad Nacional y una Ley de Seguridad Nacional a las que debe subordinarse la política de defensa (apuntemos que hasta ahora contaba con una estrategia de seguridad definida en las directivas de defensa nacional y, como pasará con la nueva, subordinada a la estrategia de seguridad marcada por los documentos estratégicos de la OTAN, que es en realidad donde se toman las decisiones al respecto)
    • España afronta un grave reto en la frontera Sur (Terrorismo, Daesh, insurgencia y radicalización) que amenaza los «intereses vitales» (digamos a continuación que en la actualidad y desde hace unos años venimos participando de un concepto estratégico que se llama de «fronteras avanzadas» y que de hecho lleva haciendo de la frontera Sur nuestro punto de intervención militar muchos años y propiciando la intervención militar soterrada (inteligencia, asesores, intervenciones directas, venta de armas, en Centroáfrica, Golfo de Guinea, Cuerno de África, Magreb, Oriente Medio) a varios miles de kilómetros de nuestras fronteras, por lo que no vemos qué cambio hay respecto a lo que hay ahora mismo
    • Porque los presupuestos de defensa que España se puede permitir, son limitados y es necesario revisar sus criterios de asignación, eficacia, trasparencia y transformación (en realidad, como hemos desvelado, los presupuestos de defensa que España se permite son desmesurados y opacos y no existe el más mínimo intento en cambiar esta situación ni en limitarlos en lo más mínimo)
    • Porque en la próxima Legislatura es previsible la incorporación de nuevos representantes políticos al ámbito de la defensa, sea por el natural relevo generacional o por la presencia de nuevos partidos, lo que afectará a su percepción y valoración (verdadero motivo del interés en marcar las agendas de problemas de la defensa eligiendo los que al militarismo español le parece que hay que abordar y obviando los que le parece que no hay ni que plantearse)
    • Finalmente, y como consecuencia de lo anterior, se deberá completar el proceso de transformación en el que han entrado la estructura de fuerzas y la base industrial y tecnológica.

Visto el elenco de argumentos y de preocupaciones que invitan a este «estudio» del Instituto Elcano, parece que su interés es, ya lo hemos dicho, condicionar la opinión de los nuevos políticos y, desde una supuesta pretensión de autoridad, elegir las temáticas que consolidan el argumentario de siempre del militarismo español: reforzar y modernizar el ejército, mimar la industria militar, asegurar el papel intervencionista de los ejércitos, mantener lo s privilegios y el desmesurado aparataje militar, garantizar un buen bocado en el pastel del presupuesto público y, sobre todo, evitar que la defensa sea decidida por la ciudadanía con completa información y criterios abiertos.

Al Real Instituto Elcano le ha parecido necesario elaborar estas orientaciones que tienen
como finalidad estimular el debate electoral y articular la reflexión sobre el futuro de la
defensa en España a partir del balance de la presente Legislatura. Pretenden facilitar la
comprensión del contexto y apoyar el proceso de toma de decisiones de quienes asuman la responsabilidad de la política de defensa en momentos de cambios estratégicos sin precedentes
2.- ¿Qué justifica la importancia del ejército? El mantra de la «mutación estratégica»
Para el texto que analizamos, la justificación de los ejércitos en el nuevo orden está en que se ha producido algo que antes no había: la globalización.  Veamos la asombrosa afirmación:
Las políticas de defensa occidentales viven en tiempos de mutación. Sus elementos fundamentales: los riesgos y amenazas, la forma de emplear el poder militar,  la estructura y capacidades de las Fuerzas Armadas, la tecnología, la base presupuestaria e industrial y la cultura estratégica están cambiando de forma acelerada por el efecto combinado de procesos estructurales derivados de la globalización.
Es curioso el argumento: antes los ejércitos tenían razón de ser porque los estados nación necesitaban independencia, ahora porque tienen interdependencia y si mañana pasa cualquier otra mutación, los ejércitos serán necesarios porque ha pasado dicha mutación, lo que equivale a decir que los ejércitos son necesarios per se, siempre, pase lo que pase. Siempre se encontrará una buena excusa para ello. ¿No responde este argumento a una especie de racionalización justificativa?
Esta mutación estratégica lleva a los analistas a meter en una especie de análisis sin salida a los bisoños políticos que vendrán a decidir porque, nos dice,
En las dos últimas décadas se ha alterado radicalmente el contexto geopolítico global y su epicentro, que ha permanecido en la región euroatlántica durante 300 años, ha pivotado a la región asiática. Los estados siguen siendo los actores estratégicos por antonomasia pero no son ya los únicos actores ni siguen ostentando el monopolio del uso de la fuerza. Mientras las nuevas potencias no asumen su responsabilidad global y la eficacia de las organizaciones multilaterales sigue dependiendo de las contribuciones nacionales, actores no estatales violentos desestabilizan sus países de origen y dificultan la intervención de los estados occidentales
Y, dado este mundo incierto y violento que se pinta
Las modalidades de empleo de la fuerza están cambiando debido a la proliferación y a los saltos tecnológicos. A medida que rivales emergentes y no estatales practican formas de guerra híbrida o acceden a capacidades militares que deniegan la superioridad a las fuerzas armadas occidentales (Anti Access/Area Denial), estas abandonan modalidades de empleo como la proyección terrestre, global y masiva para adoptar otras formas de proyección más limitadas y discretas. Las Fuerzas Armadas deben actuar en nuevos ámbitos como el espacial y el cibernético y de forma conjunta y combinada, junto a nuevos actores, públicos y privados, de seguridad (interconectividad). La transformación obliga a diseñar nuevos conceptos operativos y a experimentarlos antes de trasladarlos a las estructuras de fuerza y doctrinas.
Toda esta palabrería, basada en un enfoque simplista y militarista del mundo que nos rodea, sirve para llevar a una conclusión predeterminada:
La familiarización con este contexto de mutación estratégica es necesaria para evitar que las autoridades políticas y militares que tengan que tomar decisiones sobre la política de defensa en la próxima Legislatura se conformen con seguir un patrón continuista (la política “como siempre”) y, en su lugar, reflexionen sobre la conveniencia de seguir un patrón de innovación y cambio de modelo (la política como transformación).
Si embargo ¿es cierto que esta caricatura del mundo, de su complejidad, de sus relaciones es el mundo que nos rodea y el palo y la zanahoria la única e inexorable receta para esta especie de «sálvese quien pueda» predicada desde el realismo político de los que mandan?, ¿no es más cierto que las principales agresiones vienen dadas por la voracidad del neocapitalismo salvaje que cercena derechos sociales, que impone reglas de juego de dominación y avaricia o que condena a la muerte y a la depredación a la amplia mayoría de la gente para obtener beneficios para unos pocos?, ¿no es más cierto que los mecanismos de cooperación entre los pueblos, los anhelos de paz y justicia de millones de personas, se ven en la posibilidad de realización (técnicamente es posible, por ejemplo, acabar con el hambre, con la pobreza severa o promover un desarrollo de rostro humano de los pueblos del planeta) con tan solo variar las políticas internacionales desde el paradigma de dominación y violencia que nos pintan los halcones de la guerra hacia metodologías de cooperación y noviolencia?,¿no es más cierto que los grandes desafíos de la humanidad no tienen naturaleza militar, sino más bien ecológica, social, de equidad y derechos humanos?, ¿no es más cierto que el principal riesgo que comporta nuestro mundo es el colapso civilizatorio al que nos aboca el capitalismo y sus instrumentos de defensa?.
En realidad todo el contexto que se explica en el documento no tiene otro fin que el de generar impotencia, eludir las responsabilidad y reforzar la vía fácil de poner el carro antes que los bueyes.
3.- Las nuevas propuestas, las propuestas de toda la vida
Veamos las propuestas concretas para los nuevos políticos que propone el documento. Muy resumidamente:
a) Pasar del marco de definición estratégico de la Directiva de Defensa Nacional en el marco del Consejo de Defensa Nacional (aclaremos que se trata de un órgano opaco y especializado que comporta solo a militares y ministerios afectados más directamente por el militarismo) al nuevo y trasversal de la Estrategia de Seguridad Nacional en el marco del Consejo de Seguridad Nacional (más de lo mismo, pero con la pretensión de fondo de que la Defensa sea transversal y se expanda a todos los ministerios y a todas las políticas.
b) Se debería articular ese modelo de referencia que integre las reformas parciales emprendidas dentro de un proceso de transformación integral que abarcara tanto a la estructura de fuerza como a la del propio Ministerio de Defensa y al modelo de gestiónnegocio de ambos.
c)Más gasto militar que se concreta en:

c.1 La participación en las operaciones militares en el exterior constituye en sí misma un elemento esencial de la disuasión, que reviste ahora la necesidad de un mayor carácter dinámico, frente al antiguo concepto de empleo basado en el despliegue de numerosos efectivos. A pesar de su reducido perfil en términos de capacidad de enfrentamiento (la vigilancia y el adiestramiento son sus contribuciones básicas), la carga logística y de personal consecuente grava los escasos recursos disponibles para operaciones, mantenimiento y alistamiento

c.2.  no se ha normalizado el presupuesto de forma que los gastos de operaciones y pagos a la industria figuren en el presupuesto inicial, evitando su desfase con el gasto consolidado (entre el 20%-30% según los años) y las reservas del Tribunal de Cuentas.  La tramitación de los créditos extraordinarios como Proyecto de Ley, en lugar de Real Decreto, puede ayudar a allanar los obstáculos políticos, pero preserva la controversia y no resuelve el problema de fondo que es la falta de un horizonte presupuestario estable.

d) Mayor control y transparencia:la revisión del proceso de planeamiento debe incorporar mecanismos de control que evalúen el cumplimiento de los objetivos  previstos y establezca responsables y responsabilidades de cumplimiento. Las decisiones que afectan a la seguridad de los ciudadanos y a la eficacia del uso de los recursos públicos no pueden quedar al margen de auditorias operativas y del  escrutinio parlamentario. Un objetivo de la próxima Legislatura debe ser el de fomentar la transparencia del planeamiento militar. Su mejor conocimiento y debate aumentarán la capacidad de supervisión de los miembros de la Comisión de Defensa y su corresponsabilidad en su elaboración y ejecución del planeamiento
e) Apoyo a la industria militar: España todavía no dispone de una estrategia de política industrial ni de una estrategia para integrar en ella su industria de defensa..Ésta, a pesar de sus peculiaridades, sigue siendo industria, pero se encuentra aislada de la industria general, y es necesario que el Ministerio de Defensa le ayude a reducir su aislamiento durante la próxima Legislatura. Tendrá que potenciar la conexión del sector industrial de la defensa con otros sectores gubernamentales y autonómicos que pueden fomentar su integración en proyectos tecnológicos, financieros e industriales nacionales, europeos e internacionales. A la falta de un marco plurianual estable de los presupuestos se une la reducción de las partidas para investigación militar: dos terceras partes, de 1.664 millones en 2008 a 507 en 2014, según datos de la Fundación Cotec (para 2016 se ha reducido en un 13% mientras que la I+D+i civil crece un 2,2%).

f) Fomentar una cultura de defensa que justifique al ejército: el principal reto que presenta la cultura estratégica respecto a otros países es de en fomentar el conocimiento sobre asuntos estratégicos que permita el liderazgo de sus dirigentes, dado que no suelen tener la experiencia necesaria en cuestiones de seguridad y defensa, carecen de los apoyos necesarios en los partidos políticos e instituciones para adquirir conocimientos y formar criterio y, como resultado, tienden a adoptar las decisiones o inhibirse de hacerlo sin una visión estratégica del empleo del instrumento militar y de su utilidad al servicio de los intereses nacionales.

 Este catálogo de pretensiones nos obliga a volver al principio: Hasta ahora la política de defensa ha pretendido exactamente lo mismo que se propone: consolidar el papel del militarismo y la amenaza militar como argumento disuasorio y de política hacia fuera  y de control interno, asegurar un nivel ingente de gasto militar para mantener este tinglado, «modernizar» (adquirir nuevas armas constantemente) y profesionalizar el ejército, desbordar la idea de defensa militar hacia todas las facetas políticas, conseguir el apoyo cívico que las encuestas niegan una y otra vez y consolidar los intereses de la élite tanto con las prebendas de la industria militar a ésta como con el papel del ejército.
No se trata de presentar una alternativa, sino de afianzar la adhesión de la nueva (se supone)  élite política que se supone va a salir de las urnas en Diciembre y abrazarla de forma incondicional a los intereses de toda la vida. Burdo pero eficaz.
4.- ¿Qué debates se quedan fuera del foco del militarismo español?
Lógicamente el tan poco inocente intento del think tank del pensamiento militar español elige sus debates y marca su ortodoxia, lo que equivale además a dejar fuera de la visión lo que no interesa abordar, como por ejemplo:
1) La verdadera auditoría y dimensión del gasto militar español
2) La corrupción existente en el ámbito militar
3) Los derechos «sociales» de los profesionales de las armas
4) El desmesurado peso de nuestros ejércitos tanto en su dimensión como en su distribución.
5) El escándalo de la deuda militar contraída y de los programas de armamentos
6) Las puertas giratorias en defensa
7) El papel real jugado por las intervenciones de injerencia militar
8) La abusiva doctrina de fronteras avanzadas
9) El papel de la industria militar y de su nefasta generación de dependencia en zonas obligadas al monocultivo militar
10) El escándalo de propiciar que la industria militar española  se enfoque a la exportación de armas y conflictos sin consideración ética alguna
11) La banca armada
12) La necesidad de aclarar si queremos un gasto en cañones o mantequilla.
13) La OTAN
14) La necesidad e transparencia y debate en torno al militarismo y su expansión a campos civiles
15) La educación cívica no para aplaudir al militarismo sumisamente, sino para decidir soberanamente qué queremos defender y cómo.
16) El escándalo de contar con gasto militar en 12 de los 13 ministerios existentes
17) La falta de verdaderos cauces de control político del militarismo
18) El escándalo de que el ejército, segundo terrateniente de España, se dedique a vender terrenos e inmuebles para comprar armas e infraestructuras militares
Podríamos ampliar mucho más la lista de prioridades que tal vez deberían plantearse los políticos si no quieren que el abrazo con el pensamiento militar sea el abrazo del oso.
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