Search results for Gómez Ulla

La corrupción militar del Gómez Ulla, muy levemente penada

Imagen de Ricardo Ricote Rodríguez

Fuente:  ElConfidencial.com

El Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla es un horror.  No paran de salir noticias sobre su mala gestión, despilfarros y corrupción.  Y nosotros mismos hemos ido informando de ello en varias noticias.  Convendría más cerrarlo y traspasarlo a la medicina civil porque la gestión de los militares es pésima y corrupta, como dice la noticia que comentamos.

Siempre hemos estado en contra de la Justicia Militar.  Muchas veces hemos argumentado que no puede ser muy objetiva al juzgar a sus propios compañeros de armas.  Pero esta vez tenemos que reconocer que han hecho su trabajo:

Los tres altos mandos del Ejército de Tierra que adjudicaban las contrataciones del Hospital de la Defensa Gómez Ulla de Madrid -el teniente coronel Francisco N. C., el teniente Miguel Ángel G. C. y el coronel Eduardo S. G.– han sido condenados por el Tribunal Militar Central por cobrar comisiones de los empresarios a los que concedían los servicios de limpieza y administración de la instalación castrense.

Otra cosa es que remarquemos que el Tribunal Militar ha elegido el tramo bajo de las penas a imponer.  Será, suponemos en primera instancia, que no era tan grave la corrupción, que no habían defraudado tanto al erario público y que no se habían enriquecido tanto los corruptos oficiales.  Bueno, fijémonos en los delitos para ver si estos y las penas van de la mano, o se ha vuelto a hacer una condena poco dura a los corruptos por el simple hecho de ser militares:

La resolución condena al primero a tres años de prisión al considerarle autor de un delito continuado contra el patrimonio, al segundo a dos años de cárcel por el mismo ilícito penal y al tercero a solo seis meses por negligencia en la eficacia en el servicio al entender la sala que no se pudo acreditar ningún pago, lo que suponía una rebaja de respecto a lo solicitado por la Fiscalía, que había pedido tres años para los tres por el delito contra el patrimonio.

Sí hace caso el tribunal al criterio de la sala al imponer la pena de tres meses de cárcel para el empresario al que los altos mandos exigían el pago de comisiones a cambio de la adjudicación de servicios, a quien los magistrados ven culpable de un delito de cohecho y le castigan también a no contratar con la administración durante los próximos cinco años.

Vemos que el caso fue denunciado en 2014 y recién se dicta sentencia en 2017.  Tres años de retraso, que vemos, con desagrado, que también existe y mucho en el ámbito militar.

¿Qué hacían los corruptos militares?  Pues lo que los demás corruptos:

Según expuso el ministerio público durante su escrito de acusación con base principalmente en el mencionado testimonio, los condenados fraccionaban los contratos que superaban el límite legal permitido para que fueran considerados menores y poder eludir así la obligación de publicidad que impone la norma. En concreto, utilizaban este método del contrato menor en casi ocho de cada diez contratos emitidos entre 2008 y 2013, un periodo que coincidía -como recordó la Fiscalía en la última sesión de la vista oral- con «los años más duros de la crisis». Además, llevaron a cabo «contratos verbales sin que se cumplieran ni por asomo los requisitos legales, ya que eran concesiones que no afectaban a la seguridad nacional», que es una de las condiciones exigidas por la normativa.

La fiscal aseguró que los condenados «hinchaban» los costes de los contratos para que el empresario obtuviera márgenes de beneficio que, según señalaron los peritos, no habían visto en su vida. Eran «beneficios exorbitantes«, remarcaron los especialistas que testificaron a requerimiento del tribunal. En concreto, como explicó un empleado de la empresa adjudicataria de los servicios de limpieza, este margen era del 25%, un porcentaje al que había que añadir otro 25% que era destinado al pago de las comisiones a los mandos militares. Es decir, que el precio de la adjudicación se duplicaba para tener contentos a empresario y cargos castrenses.

Según la Fiscalía, los responsables de la adjudicación del Gómez Ulla exigían al empresario que les diera tres ofertas, a pesar de que sabían de antemano que le iban a entregar a él el servicio. En ocasiones, daban nombres de sociedades extinguidas o cuyo objeto social no tenía ninguna relación con el servicio al que optaban, lo que imposibilitaba de facto que el hospital pudiera decantarse por ellas. Otras veces, los condenados informaban al concurrente de cómo obtener los puntos necesarios para ganar la oferta.

En muchas ocasiones la corrupción acaba o termina en el despilfarro militar de lo público:

La fiscal, por ejemplo, consideró acreditado durante su relato de los hechos que en uno de los concursos, al que concurrían ocho mercantiles además de la del empresario denunciante, este último incluyó un montón de aparatos de limpieza adicionales para obtener más puntos y ganar el servicio. «Era la oferta más cara y la que tenía menos puntos, pero la inclusión de cinco máquinas cuando las demás ofertas llevaban apenas una inclinó la balanza» hacia la sociedad ‘amiga’ de los licitadores. «Solo había cuatro personas empleadas para manejar una veintena de máquinas», resaltó con asombro la representante del Ministerio Público durante la vista oral.

Como no podía faltar nada en una trama de este estilo, también circulaban los sobres repletitos y los regalos en especie:

El Ministerio Público consideró acreditada durante su exposición final la entrega de 40.000 euros a dos de los condenados en 2009 por la adjudicación de un servicio de limpieza, de 10.000 más por otra contratación en 2010, otros 24.000 por una tercera, 9.000 y 7.000 por dos adjudicaciones de retirada de residuos y 74.000 más por contratos menores formalizados en 2009, 2011 y 2013 referidos a la contratación de personal de archivo, conductores y adiestradores caninos que deberían haber seguido el desarrollo de un contrato mayor.

Los regalos que entregaba el denunciante a los tres mandos castrenses, por su parte, iban desde los jamones hasta los relojes de alta gama, pasando por invitaciones a copiosas comidas o a clubes de alterne. La visita a estos últimos locales provocó de hecho varios enfrentamientos entre los diferentes acusados durante el juicio.

Si no existe una auditoría independiente del manejo del dinero en el Ministerio de Defensa seguirán dándose circunstancias como estas, que también resalta El Confidencial.com en otra noticia:

El teniente coronel Francisco N. C., el teniente Miguel Ángel G. C. y el coronel Eduardo S. G. acudían a clubes de alterne con todos los gastos pagados, recibían relojes Omega de sus agradecidos proveedores o eran invitados a copiosas comidas por parte de los adjudicatarios. Pero éstas eran solo algunas de las dádivas que los mandos recibían a cambio de la concesión de adjudicaciones. En ocasiones los favores se pagaban en forma de servicios.

 

En algún caso, los domicilios particulares de los mandos eran limpiados gratuitamente por el personal contratado por las empresas que se encargaba del saneamiento del hospital. Estas señoras de la limpieza eran enviadas a atender las necesidades domésticas de los jefes militares, que también recibían jamones y otros detalles en Navidad.

El teniente coronel Francisco N. C., por ejemplo, entre 2007 y 2010 se construyó un barco de recreo realizado en madera y adquirió tres motocicletas, dos coches y dos viviendas en Madrid. El teniente Miguel Ángel G. C., por su parte, compra en los ejercicios dos casas en Madrid y una tercera residencia de verano en Vera (Almería).

Los mandos militares prácticamente han resuelto en los últimos cinco años las hipotecas que tenían sobre sus viviendas.

Según el auto de procesamiento dictado el pasado 30 de noviembre por el Juzgado Togado Militar Central número 1, durante los años 2010, 2011, 2012 y 2013 los acusados realizaron “amortizaciones de capital exorbitantes”. En algunos ejercicios, los acusados superaron los 50.000 euros abonados a las entidades bancarias con las que suscribieron los préstamos hipotecarios. En el caso de Francisco N. C., además, tanto en 2008 como en 2009, la Guardia Civil detectó compras por importes superiores a los 80.000 euros cada año. En la causa también constan informes que revelan que las empresas tenían en nómina a personas con una relación cercana a los procesados, documentos que sin embargo no son referenciados en el auto de procesamiento.

No sabemos ustedes, pero nosotros pensamos que si el castigo es sólo el dictamen del Tribunal Militar, bien poca pena es.  Es decir, vale la pena, pensarán los corruptos militares, el mal trago de algunos meses, porque no llegarán a cumplir los tres años que es la máxima pena fijada.

Y siempre les queda la esperanza de alcanzar algún indulto.  ¿Por qué no, pensarán?

¿Es justa la justicia militar?  ¿Es oportuna?  O ¿es una mera pantalla para ocultar lo que hay detrás del militarismo patrio?

Share

¿Es el Gómez Ulla, hospital militar, un nido de corrupción?

Imagen de Pablo Manzano Sandín

Imagen de Pablo Manzano Sandín

Fuente:  El Confidencial.com

Otra cuestión en la que corrupción y Hospital Militar Gómez Ulla vienen de la mano:

El Ministerio de Defensa adjudicó durante los primeros meses de 2015 un total de 29 contratos de obras, suministros y servicios a través de los procedimientos de emergencia, restringido y negociado sin publicidad para la construcción de una planta de «grandes infectados» en el hospital militar Gómez Ulla. Las adjudicaciones fueron entregadas a partir de marzo de 2015, tres meses después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) comunicara a España que había quedado libre de ébola, por un montante total de 7,5 millones de euros, según datos obtenidos de la Plataforma de Contratación del Estado.

Sin embargo, la amenaza ya había sido descartada por las autoridades internacionales cuando se adjudicaron los contratos.

No se justificaría, por lo tanto, que estos fueran licitados a través de los mencionados procedimientos de emergencia, restringido y negociado sin publicidad, y menos aún que todos ellos fueran adjudicados a dedo con la concurrencia de una sola oferta, como ha comprobado este periódico con cada uno.

Los 29 contratos de obras, suministros y servicios fueron repartidos a dedo entre una veintena de mercantiles -la mayoría extranjeras-, ya que algunas de ellas se llevaron dos y hasta tres adjudicaciones.

Las prisas militares, conllevan siempre el mismo resultado:  despilfarro.

En total, 7,5 millones de euros (a los que habría que añadir 1,6 millones en material adquirido por la Inspección General de Sanidad del Ministerio de Defensa) para reacondicionar una instalación que no había sido declarada de referencia por el Gobierno, un coste muy superior a los 1,2 millones que, por ejemplo, desembolsó la Consejería de Sanidad para adaptar el hospital Carlos III, según publicó el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid el 9 de octubre de 2014. Defensa argumenta que el precio fue muy superior al que desembolsó la Comunidad de Madrid en el Carlos III porque en ese caso tan solo se acondicionaron dos habitaciones, de forma provisional y con un nivel de protección mínimo.

A pesar de que fue creada tras la crisis del ébola, lo cierto es que la planta 22 no ha tratado en ningún momento a nadie afectado por esta enfermedad. Su erradicación inmediata en España provocó que se haya utilizado para afrontar otro tipo de infecciones con el fin de dar uso a la maquinaria y que esta no se degradara por la falta de utilización. Según Defensa, aunque fue reformada como consecuencia del ébola, la intención era hacer un centro para todo tipo de infecciosos graves y que España tuviera unas instalaciones que dieran una respuesta de Estado a futuras crisis nacionales.

La tecnología instalada en el Gómez Ulla, además de para tratar epidemias, servirá también para riesgos biológicos y químicos, para los que tampoco había emplazamientos sanitarios adecuados, explican desde el ministerio.

Estamos pensando implantar una cátedra de estudios para algunos becarios que se denomine Cátedra de corrupción militar Gómez Ulla porque tema hay para rato.  Algunas de las cuestiones de las que ya hemos informado son estas:

Otra de corrupción militar: las compras del Hospital Militar Gómez Ulla

Esperanza Aguirre pagará el sostenimiento del hospital militar Gómez Ulla de tapadillo.

¿Despilfarro militar, corrupción militar, o cuarto y mitad?

Son demasiadas cuestiones en un hospital para que nadie ponga en él interés para controlarlo.

Share

Otra de corrupción militar: las compras del Hospital Militar Gómez Ulla

Andara%C3%AD

Por Ricardo Rocote

Fuente: El Confidencial

No parece un trabajo muy profesional, por lo burdo y zoquete, el que comentamos ahora.

Tres mandos encargados de autorizar las compras del Hospital de la Defensa Gómez Ulla, de Madrid, conseguían un sobresueldo nada despreciable mediante la vieja técnica castrense de quedarse con mordidas y comisiones a cambio de las adjudicaciones de pequeños contratos a empresas para tareas de mantenimiento, formación o administración.

Se venían a quedar el 50% de los contratos adjudicados. Ya lo dice el viejo refrán, de extendido uso militar, de «las que entran por las que salen», bonita forma de recuperar (eso sí, para ellos mismos) la mitad de las partidas presupuestarias destinadas a este tipo de contratos menores.

Y para que no saltara a la vista el expolio, estos ingeniosos militares acudían a una norma de manual: trocear los pedidos más abultados en otros varios más pequeños para que no cantase. Y es que, como ya dijo alguien, en el ejército las tradiciones seculares se mantiene a rajatabla y esta de estipendiarse a costillas de la sociedad la tienen muy arraigada y aprendida.

El caso es que ahora ha saltado el fraude de estos codiciosos epulones, que venían haciendo de las suyas desde 2009, y el juez togado competente del asunto ha dictado auto de procesamiento donde se describe la práctica del latrocinio perpetrado por estos defensores de la Patria.

Esperamos que la investigación no se tuerza y acabe al menos con la recuperación de lo robado y la reparación del daño causado. Ya nos gustaría que además, alguien tomara cartas en el asunto para impedir la impunidad de la que durante tanto tiempo han gozado este tipo de abusos.

Share

Esperanza Aguirre pagará el sostenimiento del hospital militar Gómez Ulla de tapadillo.

ArcheryA bombo y platillo se ha publicitado en los medios de manipulación de masas de la Comunidad de Madrid y en los análogos del Ministerio de Defensa el convenio firmado entra las dos lideresas más ambiciosas del panorama político, doña Chacón, ministra de defensa y casada con uno de los dueños de los medios de comunicación más importantes del país, y Doña Aguirre, a su vez casada con un noble de sangre azul-pardo.

Este convenio, dicen, integra el Hospital Central de la Defensa (el conocido Gómez Ulla) en la sanidad madrileña y es una muestra de la solidaridad y cercanía al pueblo del ejército.

Lo que no dicen es que este convenio:

  1. No es nuevo, es la tercera vez que nos anuncian lo mismo en el transcurso de varios años dado que se trata de la renovación de un convenio anterior.
  2. No es una cesión del hospital a usos civiles, sino que ceden camas y especialidades a éstos, pero hospital y gestión quedan bajo la autoridad militar.
  3. No es gratis, sino que el Ministerio de Defensa pasa su factura por cada servicio «civil» que presta y se embolsa estos dineros para sus fines (y no necesariamente los del mantenimiento del hospital).

En román paladino esto quiere decir que la Comunidad de Madrid se va a encargar, por la puerta chica, de financiar el Hospital Militar Gómez Ulla al ejército. Se debe saber que el mantenimiento de estas «carísimas» instalaciones resulta insostenible por sí para el ejército , que en definitiva no tiene a rendimiento dicho hospital, y que lo que hace, sencillamente, es ceder parte del uso a fines civiles para asegurarse el mantenimiento, bajo su control, del hospital militar.

Desde la óptica estrecha de la Tatcher española, esto es muy barato, porque se evita construir un hospital, sin caer en la cuenta de que este «alquiler» a la larga deja a la sanidad madrileña a merced de los militares y, si se generaliza, a Madrid sin infraestructuras públicas sanitarias.

Share

Ponga un general en su vida

Imagen de José Pestana

Imagen de José Pestana

Fuente:  webinfomil.com

Cuando a un mandatario le van mal las cosas y no se le ocurre nada, recurre a lo militar.

«He ordenado (…) asignar un general, con un equipo cívico-militar, por cada rubro alimenticio;  es decir, un general o almirante va a ser jefe del rubro arroz y va a mostrar en un mapa todo, desde la producción o importación (…) hasta la comercialización»

Por que, claro, los militares saben de todo, arreglan todo y sirven para todo. Y sirven bien, obedientes como son al mando.

Pero la idea también se ha aplicado en España en muchas ocasiones:  que la República no iba bien, pues se encargó un militar, generalísimo;  que en verano hay incendios, pues la UME, que hace falta un hospital de referencia para las enfermedades infecciosas, pues el Hospital Militar Gómez Ulla;  que viene un jefe de gobierno extranjero y señora, pues una banda militar con su pompa y boato;  que es el día nacional, pues desfile militar;  que en invierno nieva y se bloquean las carreteras, pues la UME otra vez;  que no somos nadie en la escena internacional, pues se militariza la política exterior;  que queremos reflotar la I+D+i española, pues se opta por lo militar;  que queremos satélites para investigar la Tierra desde el espacio, pues ha de ser con participación militar;  que queremos un submarino que se hunda pero no pueda flotar, pues Navantia; que investigar en la antártida, pues una base militar  y un largo etcétera.

Cuando se busca a un militar, o a lo militar, para solucionar un problema se busca el ordeno y mando, la obediencia ciega, el escalafón, la autoridad, la amenaza de la violencia.  Y se olvida la lógica, la autocrítica, la creatividad.

Los militares parece que son Dios.  Pero tal Dios no existe y los superpoderes militares tampoco.

Sin embargo, lograr la Seguridad Alimentaria es algo muy distinto y muy civil. Y para ello no hace falta unmilitar del arroz, o de las papas… Además, ¿qué ocurrirá con el dilema cañones o mantequilla, si se militariza también el segundo componente?.

Share

¿Despilfarro militar, corrupción militar, o cuarto y mitad?

HCD GOMEZ ULLA.jpg

Aortizgon

Fuente: El Confidencial

En el suma y sigue del despilfarro militar nos toca ahora hablar de una «importante» desviación de la facturación (un 42% de incremento) de Defensa hacia Gas Natural.

Desviación que parece que ocurre año tras año y que este año se ha producido en la facturación referida a la planta de congelación del Hospital Militar Gómez Ulla, con un exceso de 733.000 euros al año, lo cual nos ha hecho quedarnos congelados.

Dicha «desviación»  ha sido detectada por el Tribunal Militar Central, que, dice El Confidencial, lleva tiempo investigando un supuesto pago de comisiones desde diversos contratistas a mandos del Ejército por favores para instalar plantas de suministro gasístico en instalaciones militares y otros tipos de contratas (otras plantas de condensación de agua, que duraron en servicio menos de una semana en Chafarinas por ejemplo).

La misma noticia la recoge también Infodefensa, que añaden que todo apunta a un delito contra la hacienda pública.

Los informes de la Guardia Civil parecen esclarecedores

La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil elaboró un informe en el que concluía que «los militares denunciados» eran «propietarios de un patrimonio de difícil justificación, teniendo en cuenta las retribuciones medias de un empleado público».

En el caso del Hospital Gómez Ulla,

El coronel F. G. C., que trabajaba como ingeniero de obras en la Dirección General de Infraestructuras, departamento responsable de la adjudicación, emitió un informe que apuntaba a que esas facturaciones infladas «no coincidían para nada con las que figuraban en el contrato» firmado con Gas Natural.

A expensas de la investigación abierta, queda por dilucidar si la actuación en este caso es un supuesto únicamente de despilfarro y descontrol (por otra parte tan habitual en lo militar) o si, como parece apuntar el cúmulo de indicios, además incorpora corrupción de algún listillo.

En todo caso, un suma y sigue que, al parecer, nadie puede atajar.

¿Para cuando medidas eficaces de control de la contratación militar?  ¿Para cuándo una auditoria independiente?  ¿Para cuándo exigencia de responsabilidades políticas y patrimoniales a los que miran para otro lado o a los que ponen la mano?

Share

¿Sobornos en la sanidad militar?

C%C3%A1rcel+de+Carabanchel

Por inthesitymad

Fuente: El País.

Conocemos ahora el procesamiento de tres nuevos oficiales del ejército por presuntos sobornos en el desempeño de sus funciones. En concreto, se trata de un Coronel, un Teniente Coronel y un Teniente de la inspección de la sanidad militar que tenían como misión controlar el Hospital Gómez Ulla y que, al parecer, habían estado haciendo adjudicaciones a dedo y cobrando por ello de contratos destinados a este Hospital.

Al parecer, y según el auto judicial, los imputados forman una trama delictiva con el fin de enriquecerse, lo cual dice mucho de los sujetos y de la retórica de valores que dicen defender.

Este es un caso más, uno más entre un cúmulo insoportable, de corrupción militar. La corrupción militar no es simplemente una cosa de garbanzos negros, sino algo tan frecuente y diversificado que debemos considerarla como un mal sistémico connatural al militarismo.  En este blog ya son varias las entradas publicadas sobre corrupión militar.

Share

4 créditos extraordinarios para pagar armas

En+defensa+de+las+Entidades+Locales+Menores

Por Blog de Diego Navarro

Fuente: BOE

El pasado jueves 14 de mayo el Gobierno publicitó una serie de medidas electoralistas con las que, parece ser, pretendían contentar y engañar a la población, prometiendo inversiones en apoyo a las familias, cuando la mayoría de lo que se prometía ya era norma desde tiempo atrás.

Pero, casualidades de la vida, no publicitaron con similar énfasis una medida, esta sí trascendente, que acordaron y que el BOE del día 15 consagra: dotar a las industrias militares de un nuevo pago de nada menos que de 856,44 millones de euros, más otros 6 millones que se usarán para un «plan de remunicionamiento» y otros 4 millones más que se destinarán a «necesidades derivadas del brote de ébola», total 876 millones de euros suplementarios y no contemplados en los presupuestos, que según el BOE, se conseguirán con una emisión específica de deuda pública.

No es todo, porque en otro decreto del mismo BOE se autoriza a la contratación de 73 plazas de profesores para los centros universitarios de la defensa.

1.- Créditos para armas

En cuanto a los créditos habilitados para pagos parciales de los programas de armas comprometidos, se señala que estos responderán al cuadro siguiente

SubconceptoDenominaciónImporte (en euros)
659.01Fragatas F-1006.000.000,00
659.02Carro C. Leopardo1.452.000,00
659.03Avión EF-2000399.669.062,52
659.04Avión A-400154.420.774,54
659.05Buque LLX2.742.730,00
659.06Helicóptero Tigre68.872.428,40
659.07Vehículo C.Pizarro60.000.000,00
659.08Misil Iris-T1.493.846,50
659.09Buque BAC1.000.000,00
659.10Obús Rema 155/5210.000.000,00
659.11Misil Taurus10.245.629,76
659.12Helicóptero NH-9045.643.291,29
659.13Misil SPIKE20.000.000,00
659.14Fragata F-1056.577.712,23
659.15Buque BAM999.998,11
659.16Helicóptero UME2.158.000,00
659.17

Total
846.440.673,35
Avión UME10.000.000,00
659.18Nodos CIS UME5.965.200,00
659.19Helicóptero EC-13539.200.000,00
Total
846.440.673,35

2) ¿Remunicionamiento imprevisto?

Armas todas ellas de ataque y agresión que poco tienen que ver con la cacareada defensa del territorio, supuesta razón de ser de los ejércitos, y que acentúa la orientación intervencionista y guerrera del militarismo español.

En cuanto al palabro «remunicionamiento», que conlleva 6 millones de euros más a pagar fuera del presupuesto al ejército, se destina a «cubrir las necesidades de munición para adiestramiento y preparación de la fuerza» (indiquemos que ésta goza de un «Plan de Municionamiento diseñado hata 2025″ y que no hemos conseguido encontrar pero al parecer se quedó viejo y en vez de usarse la vía ordinaria de incluir este «remunicionamiento» en los presupuestos generales del Estado, caen ahora en la cuenta de que necesitan más munición de la disponible, lo cual no deja de señalar el ínfimo rigor de los presupuestos aprobados hace menos de seis meses y, todavía más el nulo rigor del planeamiento militar).

3.- La excusa del ébola

Las sorprendentes necesidades surgidas a partir del brote del ébola suponen que ahora se dotará al Ministerio de Defensa de otros 4 millones de euros más, destinados a remodelar la planta 22 del Hospital Central de la Defensa, «Gomez Ulla» de Madrid. Este crédito es suplementario de otro concedido el año 2014 en noviembre de otros 7,4 millones de euros.

Una cantidad ingente si además tenemos en cuenta que la atención a los dos casos de enfermos de ébola en España se realizó en un hospital civil, no militar, y que ahora el que se pretende acondicionar es un hospital militar, no civil.

Otro punto de vista nos llevaría a preguntarnos si no sería más eficaz donar esos siete millones de euros a los países afectados por el ébola para su propio desarrollo, pero no parece compatible con la egoísta mentalidad militar abordar los asuntos desde el punto de vista de los otros.

4.- También profesores de los centros universitarios militares

Sí, amigos, hay una cosa que se llama centros universitarios militares (lo cual es una contradicción evidente) que va a llevarse un pequeño pellizco no cuantificado económicamente (¿por qué?) mediante la contratación de 73 plazas docentes para impartir las disciplinas de estos lugares.

Como se sabe, estos centros no están computados en el presupuesto del Ministerio de Defensa, sino en una partida aparte, a la que ahora habrá que sumar este nuevo pellizco suplementario y, al parecer, igualmente imprevisto.

5.- La costumbre de aprovechar las vacaciones para aprobar créditos militares extrapresupuestarios.

Hasta ahora el Ministerio de Defensa solía aprovechar las vacaciones estivales para aprobar con nocturnidad y opacidad los créditos extra que se aprueban para pagar a la industria militar. Una tradición que ahora se ha roto y, teniendo en cuenta lo dados a la tradición y cuanto más rancia mejor, en lo castrense, nos hemos preguntado por qué.

Se nos ocurren diversas hipótesis de partida, no todas igualmente posibles:

  • Que hayan oído la crítica y quieran evitarla adelantando las fechas desde el verano al mes de mayo
  • Que, siguiendo lo ya anunciado por los meteorólogos que alertan de que por el cambio climático el verano se va adelantando paulatinamente, se hayan vuelto previsores y quieran prepararse para veranos más calientes
  • Que la asfixia de la industria militar sea tal que se ven obligados a estos adelantos en el empuje a la fabricación de aparatos de guerra
  • Que el clima preelectoral que lo inunda todo haga sospechar a los militares que aprueban el crédito ya o no lo aprueban, con lo que ganan tiempo al tiempo y por si acaso aprueban ahora.
  • Que tengamos al canto la dimisión de algún alto responsable del ministerio de defensa, en este caso probablemente para irse a la industria militar a curarse del mal sabor y la ingratitud de la política, y quiera dejar todo atado y bien atado antes.
  • Que sea el propio Rajoy quien paga bien ahora porque calcule que en verano ya no será posible (¿un anuncio de elecciones generales?).

Nunca lo sabremos. Nunca nos lo dirán: y lo que es peor, nunca se lo preguntará ni la oposición, ni la prensa ni nadie, porque en materia militar el pacto secreto es la ley vigente y no hay efectiva oposición a la política militar pensada para el privilegio de unos pocos.

6.-  876 millones de nuevas razones para la objeción fiscal

Con todo, este dineral regalado a la industria militar para fabricar algo que no necesitamos, que nos empobrece, que nos priva de inversiones en desarrollo, que ha sido decidido por puertas giratorias, que beneficia a unos pocos, que tienen como finalidad consolidar un ejército agresivo e intervencionista y consolidar una dominación inadmisible y que genera una deuda impagable e inmoral, nos ofrece otros ochocientos setenta y seis millones de razones más para desobedecer a esta lógica.

Justifica la lucha contra el gasto militar.

Legitima la objeción fiscal al mismo en la declaración de la renta que ahora estamos en plazo para realizar.

Hay que acabar con todo esto.

Share

Nuevo pelotazo en Defensa.

Fuente:  Infodefensa.

Defensa ha vendido al Instituto de Empresa por 35 millones de € el antiguo Hospital del Aire de la calle Arturo Soria, en Madrid.

El monto de la venta irá destinado a «la modernización y profesionalización de las Fuerzas Armadas».  ¿Qué significa esto?  Parece ya una muletilla que se adjunta a todo y que carece de sentido concreto.

En resumen, defensa obtiene beneficios para sus intereses sin que se pueda saber cuáles son éstos.

Suponemos que los vecinos del barrio desearían tener allí equipamientos educativos, culturales, de ocio y tiempo libre, pero no, Defensa no va a ser solidaria con el barrio, sólo consigo misma.  Si la empiezas, larga lucha les espera (como les está pasando a los vecinos de Carabanchel con el hospital Gómez Ulla, o a los de Aluche con la reivindicación de un hospital en la antigua cárcel).  Sin embargo, aún tienen una oportunidad porque aún es necesario esperar a que el ayuntamiento recalifique el suelo para que se produzca la venta.

Share

El Estado suelta 615 millones de euros a los militares en período preelectoral

El Ministerio de Defensa aprovecha estos momentos preelectorales para vaciar las arcas y hacer contratos militares. En menos de un mes se han soltado por concurso unos 615 millones de euros. Es una callada labor de hormiguita sacando a concurso obras y ventas del ministerio de defensa, que ha culminado con el último Consejo de Ministros, donde se le ha soltado al Ministerio de defensa 576 millones de euros.

Veamos unos pocos casos:

Read more

Share
:)
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed