Reabrirán el acuartelamiento Sancho Ramírez, de Huesca

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Gabriel Baiz

Fuente: Radiohuesca.com

Hoy tenemos una mala noticia. Finalmente, el Ministerio de Defensa ha optado por reabrir el Acuartelamiento Sancho Ramírez, de Huesca, cerrado hace casi un año por su falta de sentido.

Allí van a destinar ahora a la División Castillejos, actualmente en el madrileño Paseo de Extremadura (donde, por cierto, lleva el Ministerio de Defensa unos años intentando dar un pelotazo urbanístico con la venta de terrenos de la famosa “operación Campamento”) y que será trasladada a Huesca a lo largo de 2018.

Según la nota de prensa ofrecida por Defensa,

La llegada de la División Castillejos conllevará el traslado a Huesca de un número importante de militares, gran parte de los cuales serán mandos: Oficiales y suboficiales. Todavía no se ha determinado el número exacto, y se espera que este viernes la Ministra ofrezco el dato exacto

De este modo, Huesca recuperará el cuartel, PP y PSOE podrán brindar por su trabajo para devolver a Huesca los militares, la ciudadanía oscense perderá la oportunidad de destinar este espacio a fines socialmente más útiles y el militarismo recuperará un espacio abandonado que, para mayor abundamiento, no necesita para nada ni responde a ningún tipo de objetivo estratégico.

¿Obligará el Ayuntamiento a pagar impuestos y tasas municipales a Defensa, o seguirán siendo los vecinos los que soporten de su bolsillo el que los servicios y dotaciones municipales básicos (alumbrado, alcantarillado, recogida de residuos, pavimentos, etc.) sean disfrutados por los militares?, ¿les harán pagar el IBI o cualquier otro servicio de los que el municipio presta o preferirán no molestar a los militares con estas minucias?

Llama la atención que, en una región con múltiples dificultades (véase la carencia, repetidamente denunciada, que tiene Huesca de dotaciones para los bomberos, o la situación de exclusión social que denunció en 2016 el Justicia de Aragón, por poner dos ejemplos ilustrativos) sea la opción militar la preferida por el gobierno y la aplaudida por PSOE y PP. Algo dice de la sensibilidad social de estos tres “actores”.

De modo que ahora en Huesca nos aparece otro punto para la agenda de la paz: promover que Huesca pase de ser un lugar promotor de la recuperación de la vida militar y del Acuartelamiento Sancho Ramírez, a formar parte de las ciudades y pueblos promotores de la paz y que aspiran a la desmilitarización.

Esperamos que dentro de poco los pacifistas oscenses empiecen a dar que hablar en esta lucha sin cuartel.

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