La relación entre Trump y los traficantes de armas

Imagen de Duncan c

Fuente:  El Boletín.

¿Quién ha ganado con la elección presidencial de Trump?  ¿Quién podría estar deseando que Trump llegara al poder?  ¿A quién va a beneficiar que el máximo mandatario mundial sea Trump?  A los fabricantes y traficantes de armas.  Así lo confirma la noticia que dice que:

Los mayores fabricantes de armas ganan 69.000 millones en Bolsa desde la elección de Trump

69.000 millones de dólares es mucho dinero para suponer que ha sido por algún otro suceso.  Los fabricantes de armas lo tienen claro, ellos van a ganar dinero, los inversores también, saben que es el momento para especular comprando acciones de la industria militar.

Y el significado de estos movimientos es terrible:  Trump viene a incendiar el mundo, a bombardearlo.

El motor de este ascenso no es otro que el constante discurso del gabinete Trump, aún no cumplido, de dotar a las fuerzas armadas estadounidenses de un más nutrido presupuesto y sus repetidas peticiones a sus aliados de la OTAN y a los países miembros de la Unión Europea para que fomenten iniciativas en la misma línea.

Concretando, en la lista de subidas se reúne lo peor del militarismo internacional:

la más pujante es una europea: Airbus. La hasta hace poco conocida como EADS, hasta que optó por poner el nombre de su división comercial a la cabecera del grupo, es fabricante de los helicópteros Eurocopter, entre otros elementos de guerra. La llegada de nuevos contratos en el área civil también ha contribuido a este ascenso.

A una insignificante distancia del 35% arriba que en estos cinco meses se ha apuntado Airbus, se yergue la estadounidense Huntington Ingalls Industries, que suma un 34,9% al ritmo de los carros destructores que fabrica su filial Ingalls Shipbuilding. Más de un 20% suman también en este tiempo las estadounidenses Boeing y General Dynamics, además de la italiana Leonardo, hasta hace poco conocida como Finmeccanica.

Muy cerca de la cota referida se sitúa la británica BAE Systems, la siguiente es la estadounidense Lockheed Martin, la reina mundial en materia de armas y responsable de los misiles Aegis, que en este tiempo ha repuntado más de un 12%, el equivalente a unos 8.335 millones de dólares, una cifra comparable a dos veces el PIB de potencias económicas europeas de primer orden como Alemania y Reino Unido. La fabricante de los conocidos misiles Tomahawk, Raytheon, ha sumado más de un 11% al ver pasar sus acciones de los 135 dólares a cotizar en más de 150 billetes verdes por cada uno de sus títulos.

En la lista siguen la estadounidense United Technologies y la francesa Thales, pues ambas han sumado en sus respectivos parqués de cotización -Nueva York y París- ganancias del entorno del 8% en moneda local. La remontada se queda a la mitad en el caso de Northrop Grumman, quinta en la tabla de facturación global de las gigantes de la industria y una de las principales contratistas del Centro de Integración y Operaciones de Defensa en Misiles de EEUU

No es por nada, pero el paralelismo de esos 69.000 millones de dólares con lo que le costó al bolsillo de los españoles,pongamos por caso, la mezquindad del rescate a la banca que hicieron nuestros desaprensivos políticos da miedito.

El floreciente negocio de la industria militar da miedo.

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