Que dimitan todos los implicados en en mantenimiento de campo militar de Bardenas Reales

David+and+Noa+at+a+rock

Antonio Lainez

Fuente: La Vanguardia

De forma residual y sin sacar las oportunas consecuencias, la prensa ofrece una noticia que está destinada a pasar desapercibida como si fuera intrascendente: después de 16 años sin haberse reunido sino una sola vez y para constituirse como tal, el pasado 19 de octubre se ha reunido el «Consejo Asesor de Bardenas Reales», que ha estado presidido por la Directora General de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio,  Eva García Balaguer, y con asistencia del presidente de la Comunidad de Bardenas Reales.

Dicho así parece que simplemente se trata de que ahora se reúne un órgano que la ley establece como obligatorio pero que hasta la fecha no se reunía. Pero es mucho más, pues hay que poner la noticia en su contexto.

Primero, porque no es casualidad que este órgano, que no se reunía a pesar de tenerlo que hacer por ley, venga a reunirse ahora justo después de que las movilizaciones de la población bardenera respecto de la presencia de la base militar en el centro de la reserva de la biosfera de Bardenas Reales empiecen a ir mucho más allá de una testimonial marcha anual de protesta y comiencen a preocupar, incluso a la OTAN, que no quiere que la población se pronuncie respecto a su principal campo de entrenamiento para las operaciones de guerra en las que participa.

Parece que la movilización social, con el mensaje de exigir la plena desmilitarización de Bardenas y de abrir una vía de consulta popular sobre la presencia militar en dicho enclave y de resolver el contrato semi-blindado de que goza el ejército, empieza a hacer mella.

Segundo, porque indagando en el significado de este Consejo Asesor que no se reúne desde hace la tira de años, resulta que este órgano es de obligado cumplimiento desde el momento de la declaración de Bardenas como Parque Natural, pero en Bardenas se lo guisaba y se lo comía todo entre la opaca y poco democrática Junta de Bardenas y el ejército, sin dar cauce a ninguna otra expresión.

El Consejo Asesor fue creado por la ley foral de Navarra que constituyó Bardenas Reales como parque nacional, pero solo se había reunido una vez, precisamente para formalizar su constitución legal, pero luego había sido arrinconado. Mejor no contar con ojos críticos y poder firmar sin luz ni taquígrafos los acuerdos de cesión de terrenos al ejército para sus maniobras, y de poder hacer y deshacer sin tomar precauciones  de las que exige el acuerdo de la Junta de Bardenas con el ejército sobre el impacto de la actividad militar sobre el Parque Natural.

Y ahora ocurre que, por obligación legal, y después de la inclusión de Bardenas Reales en la Red Natura, resulta que por otra obligación legal (Ley 42/2007 del Patrimonio Nacional y la BIodiversidad) el estado debe de regular el parque como «Zona de Especial Conservación» con arreglo a las directivas europeas y de regular la gestión del parque y del patrimonio natural de este con arreglo a las exigencias de la normativa comunitaria, lo que pone en peligro, al parecer, la idea de seguir con el pasteleo de la Junta de Bardenas y el Ministerio de Defensa al respecto. Tal vez a Europa no le suene bien eso de un campo de entrenamiento militar en mitad de una Zona de Espacial Conservación y, precisamente para controlar el proceso, oportunamente, se reúne por segunda vez en su vida el consejo Asesor de Bardenas. ¿para envolver y legitimar la actuación previa de complicidad militar de la Junta de Bardenas?

Tercero: el cambio político propiciado por la nueva situación de reivindicación de poner fin a la base militar de Banderas por parte de las poblaciones ribereñas se acompaña por un hecho nuevo y un campo de confrontación más.

A partir de ahora Bardenas va a pasar a ostentar la categoría de Zona de Especial Conservación (ZEC).

Ello nos ofrece un nuevo campo de lucha: la UE, donde debemos denunciar la base militar dentro de esta zona y donde la sensibilidad y los apoyos puede ser relevante con la internacionalización de este conflicto.

Cuarto: porque quedan claras las tremendas complicidades promilitares que hasta ahora han sido la tónica administrativa y política y que, desde nuestro punto de vista, exigen responsabilidades y dimisiones .

Sólo el cambio de fuerzas políticas en la sociedad navarra y aragonesa, tanto a nivel local como foral y comunitario, con la ruptura del consenso de la derecha y el PSOE de toda la vida en torno al polígono militar de Bardenas, y la lucha de las sociedades ribereñas por ir más allá de lo testimonial y proponer el rescate de la soberanía ciudadana sobre los temas que les afectan y nos afectan tan decisivamente a todos ha obligado a esta reunión anómala para guardar las formas.

Algo está cambando, y ese algo se llama la lucha de la gente de a pié y el desvelamiento de las descaradas complicidades militaristas de la casta política y militar en contra de los intereses de las sociedades.

Todo ello obliga a incorporar otro elemento más, que es precisamente el de las responsabilidades que deberían asumirse.

¿Por qué el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, en su actual o en las anteriores denominaciones, no ha aplicado las consecuencias derivadas de la ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad, hacia Bardenas Reales, declarada Reserva Natural y Reserva de la BIosfera e incluida en la Red Natura 2000? ¿No deberían pedirse responsabilidades y exigirse dimisiones en este ministerio, sospechoso siempre de un puertagiratorismo lacerante?

¿Por qué los gobiernos forales y parlamento navarro no han exigido el cumplimiento de la ley que ellos mismos aprobaron y han esperado la friolera de 16 años para reunir un Consejo que debería vigilar el contenido de la ley sobre el parque Natural? Debería haber aquí dimisiones y responsabilidades.

¿No deberían pedirse responsabilidades y dimisiones a los principales protagonistas del enjuague, Ministerio de Defensa y Junta de Bardenas?

¿No deberían pedirse a los partidos políticos que han consentido o promovido este desaguisado?

¿No debería exigirse al Sindicato de Agricultores de Bardenas; a la Comisión de Gremios Ganaderos; a la Asociación de Cazadores y Pescadores de Bardenas; al Centro de Estudios «Merindad de Tudela» y al  Consorcio «Eder», todos ellos miembros del Consejo Asesor ineficaz? ¿No deberían estos exigir que el orden del día de la suguiente reunión de este Consejo incluyese tratar el tema de la desmilitrización de Bardenas y de la cancelación del convenio con Defensa?

¿No deberían pedirse también a los municipios consentidores, encubridores, cómplices?

Una noticia, como decimos, que no debe pasar desapercibida

 

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2 comments

  1. Javier G. Ledesma y Vera. dice:

    Otro ejemplo más de ese «caradurismo» hipócrita en el que se mueven con sensación de impunidad demasiados actor@s en esto que llaman sociedad democrática…

  2. […] poco titulábamos:  “Que dimitan todos los implicados en el mantenimiento del campo militar de Bardenas Reales“.  Parece, por lo que sigue, que no […]

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