A favor de la Avenida de la inteligencia

Imagen de Emilio J. Rodríguez-Posada

Imagen de Emilio J. Rodríguez-Posada

Fuente:  El Confidencial Digital.

El 24 de septiembre de 2016 se concentraron en la Plaza Mayor de Madrid unos 1.500 veteranos de la Legión (otras fuentes hablan de más de 300), ex miembros de los boinas verdes (operaciones especiales), veteranos de la Brigada Paracaidista, de los Tabores de Regulares, del Ejército del Aire y marinos de la Armada.  Incluso hubo gente venida del extranjero.

De los más de 3 millones de personas que en España viven de lo militar, se manifestaron como máximo 1.500 personas, probablemente viejas glorias nostálgicas y recalcitrantes.  Es decir, según estos cálculos, un 0’05 % o un 0’01 % de los mantenidos a costa del erario por su vínculo militar están a favor de que se mantenga el nombre de Millán Astray en el callejero madrileño.

Los ex militares y otros ciudadanos simpatizantes abuchearon a la alcaldesa, Manuela Carmena, y a los miembros del Comisionado de la Memoria Histórica que han decidido incluir la calle Millán-Astray entre las vías «franquistas» a rebautizar, y que además han desestimado las alegaciones de un grupo de antiguos caballeros legionarios.

Los participantes anunciaron que cambiarán, cada día, las placas de la calle para reponer el nombre de Millán Astray, quitando el que propone Carmena: «avenida de la inteligencia»

Sabemos que, en el fondo, no son los únicos que están a favor del golpista legionario.  Así, en el pleno del distrito de Latina, los del PP elogiaron como héroe a Millán, todo un ejemplo de la caspa que aún palpita entre nosotros.  La ex alcaldesa y ex Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, también elogió al golpista, no sabemos si por su acreditado oportunismo y mala fe, o por arraigados sentimientos hacia lo que, tristemente, representó Millán Astray para nuestra historia.  Y, cómo no, el presidente de Melilla, también del PP, salió en defensa de Millán Astray. Parecería poco arriesgado afirmar que una gran parte del PP apoya al fascista.

Sí damos la palabra al General retirado Rafael Dávila Ávarez que en su blog opinaba así:

No necesita el general defensa ni más explicaciones. Su obra, la Legión, es suficiente. La creación y fundación de la Legión es la obra más necesaria e importante llevada a cabo en el Ejército español en los últimos cien años. Después de Annual quedaron muchas cosas en entredicho.

No vamos a hacer uso del sentido del humor ni de la socarronería, ni de la ironía.

Pensamos que el tema es serio porque el callejero madrileño, como tantas otras cosas, transmite una cierta visión cultural de Madrid.  Es la diferencia entre «cultura de defensa» y «cultura de paz», o la diferencia entre los derechos de los golpistas del 36 y los derechos humanos, o la diferencia entre los conceptos de Defensa Militar / Seguridad Nacional, por un lado y Seguridad Humana, por el otro.

Madrid opta, y lo debe hacer desde la ética,

  • o por un fascista, golpista, militarista, exaltador de la violencia y de la muerte, en definitiva, por una calle manchada de sangre
  • o por la paz, la inteligencia, por la democracia, por la república, por la resolución noviolenta de los conflictos, por otro modelo de educación no militarista.

Madrid como ciudad de guerra o Madrid como ciudad de paz.

El callejero de Madrid, como las demás ciudades y pueblos, tiene el poder de hacer recordar a sus héroes, de dar ejemplo con sus preferencias.

Carmena no está sola.  Coruña también ha decidido echar de las calles a Millán Astray y el próximo 8 de octubre su plaza pasará a llamarse Praza das Atochas.  Alicante también está en esta idea.

Inteligencia es mejor aliada para la dignidad humana que el héroe que gritó contra la inteligencia. Millán y otros militares están bien en el empolvado anaquel donde los dejaron. No los queremos en nuestras calles.

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