La guerra migratroria europea y la Guardia Civil

Patrullera

Por Eduardo-Martín Larequi García

Fuente: defensa.com

Ya hemos alertado en otras ocasiones del desplazamiento del enfoque, desde el plano de los derechos humanos al de la defensa y la guerra, que ha ido sufriendo la temática migratoria.

Ahora, con plasticidad ejemplar, Arsenio Fernández de Mesa, jefazo político de la Guardia Civil, nos ha dado la muestra palpable de esta realidad:  para España la migración es cuestión de defensa y punto y pelota.

Lo hizo al explicar las operaciones de Frontex en las que España participa.

Dejó claro que a España le preocupa, en términos de seguridad y defensa, el posible desplazamiento de las rutas migratorias de los que huyen de las guerras hacia el Mediterráneo Occidental y que para combatir esta preocupación, la Guardia Civil, que lidera las misiones de Frontex «Indalo» y «Hera» y que también pone su resto en bastos en la misión Tritón liderada por los italianos y Poseidón en aguas del Egeo, redoblará sus esfuerzos para que aquí no entre ni el Tato por la frontera y sin autorización.

Para ello, la misión Indalo, de vigilancia de la Costa Sur española, (más concretamente, según el propio Frontex, el control de flujos de migración irregular y de delitos transfronterizos procedentes de Norte de África y de países subsaharianos) contará con el buque de la Guardia Civil «Río Miño» de forma permanente, y con una patrullera de altura italiana, así como con aviones de patrulla marítima italianos y de la Força Aérea Portuguesa, así como con un avión sofisticado dotado de sensores y alquilado por FRONTEX, un «Diamond Aircraft Industries DA42 Twin Star, junto con el apoyo de militares de Bélgica, Chequia, Francia, Letonia, Noruega, Polonia, Rumanía, Suecia, más la Guardia Civil española y los ejércitos de Italia y Portugal.

Todos estos contingentes tendrán su base de operaciones en Málaga, según explicó el General de Brigada Pérez Martín, al mando del asunto.

Pero si elocuente es el militarismo de esta primera misión, no le queda a la zaga la misión, que también lidera España, «Hera», ya en su III fase según la página de Frontex, de vigilancia de las aguas al Sur de Canarias, cuyo cometido es, según dicha página «hacer frente a los flujos de migración ilegal de Senegal y Mauritania que pretende acceder a las fronteras europeas mediante el desembarco en las Canarias».

Esta vigilancia subsahariana se realizará con la aportación del buque militar Río Tajo español y dos patrulleras de altura que el SEMAR tiene permanentemente desplazadas a Dakar, así como por un avión de vigilancia francés.

Cuenta con apoyo militar de Alemania, Italia, Holanda, Luxemburgo, Portugal , Reino Unido y Suecia, además de Francia y España.

¿Hace falta más comentario? Un enfoque militar para un problema de seguridad humana. Algo así como querer curar enfermos pero inoculándoles enfermedades.

Un claro ejemplo del militarismo creciente de las políticas de la UE y de España.

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