Otra vez el despilfarro de la industria militar. El A-400M y sus constantes sobreprecios y errores

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Por AlexOsaki

Fuente: El País

Los desaguisados del emblemático avión militar A-400M, del consorcio Airbus Military (en el que participan España, Francia y Alemania como socios principales y principales impulsores de esta recrecida militarista) son de tal magnitud que hasta Miguel González, de El País, se hace eco de la cuestión y, sorpresa, lo cuestiona.

Repasemos los desaguisados:

  1. errores garrafales de diseño que tiene que ver tanto con los sistemas electrónicos (lo que causó al parecer el accidente de hace año y medio en Sevilla);
  2. Mala calidad del material de ensamblaje de las alas de la nave (“pequeñas grietas” y fisuras, junto con otros deterioros a la resistencia que deben soportar)
  3. Problemas sin aclarar que han generado la rotura de los cristales de la cabina en vuelo y que por ahora no se sabe a qué achacar.
  4. Graves defectos en los motores que los gobiernos impusieron para el avión: un motor nuevo y diseñado ex profeso por imposición de los intereses del complejo militar-industrial europeo, el Europrop International TP400-D6, diseñado por un consorcio que integran la alemana MTU, la francesa Snecma, la británica Rolls-Royce y la española ITP.  Dicho motor, que no estaba contrastado, ha generado problemas de diseño que afectan a la estabilidad de los aparatos y ha obligado a cambiar ahora las ” reductoras” de los referidos motores por otras de la marca italiana Avio Aereo, filial de la estadounidense General Electric, con los consabidos sobrecostes
  5.  Una inversión, hasta la fecha, de más de 21.500 millones de euros, a la que habrá que añadir, como poco, un sobrecoste de otros 8.000 millones más para resolver la chapuza existente.

Airbus es un ejemplo, no una excepción, de la mala calidad y lo despilfarrador en sí que es todo el negocio de la invención y fabricación de artilugios de guerra: un dinero que se despilfarra y que sale de la sociedad, que lo invierte en esta chapuza en vez de destinarlo a causas más necesarias o más nobles.

Llama la atención, a su vez, la diferente preocupación y exigencia de los gobiernos del consorcio Airbus: mientras los alemanes exigen compensaciones y no quieren correr con los platos rotos (tal vez apuntan a la desarticulación del megacomplejo Airbus que tan mal resultado está dando), y los franceses ya optan por adquirir otros aviones diferentes, los españoles, el otro plato de la balanza, guardan silencio y ocultan los problemas, con la artera y burda excusa de que el ensamblaje de estos aviones despilfarradores e inútiles da trabajo en Sevilla.

Y lo que a todas luces es un escándalo monumental y un chorreo de dinero público tirado en manos de los vendedores de armas, en España pasa desapercibido, sin que nadie diga ni pío, tan entregados como están todos los partidos políticos a los caprichos del complejo militar-industrial y a la lógica de la venta de armas.

Y es que la fe, deben creer, mueve montañas.

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One comment

  1. […] Hasta ahora el ciclo de planeamiento se inauguraba con cada gobierno a partir de la Directiva de Defensa Nacional, donde el Presidente de Gobierno fijaba las prioridades políticas para una legislatura. Una vez dictada esta Directiva, el ciclo tenia un plazo de cuatro años para ir planeando las “necesidades”. Y aquí venía la “Carta a lo Reyes Magos” que dice el contraalmirante, porque, para que el planeamiento tuviera en cuenta sus preferencias, necesitaban (previamente a la Directiva) influir en ésta para que las tuviera en cuenta, y cabía la posibilidad (en realidad más teórica que real, a juzgar por la política de defensa continuista de los gobiernos del PP y PSOE) de que un gobierno poco motivado empezara a romper con la lógica de gasto militar existente. […]

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