La feria de armas de Jordania, SOFEX, se llama «Armas para la paz»

Agradecemos muchísimo a Carlos Urabá que nos haya mandado su artículo sobre la feria de armas SOFEX en Jordania.  Recomendamos su lectura.

¿Cómo podríamos llamar a una feria de armas?  «Armas para la paz».

¿Es cinismo, marketing, esquizofrenia aguda?  No.  Es el lenguaje típico de los militares.  Ellos trabajan por la paz.

¿A alguien en su sano juicio se le ocurriría llamar a una epidemia mortal:  «Virus para la salud», o a la destrucción en las guerra de las escuelas, institutos y universidades:  ignorancia para la cultura?

Sin embargo, los militares son así, gastan miles de € en proporcionar circunloquios, camuflajes y argumentos ridículos para ocultar lo que verdaderamente hacen:  vender armas para matar, declarar guerras para que otros mueran.

Cada 2 años, en Amman, capital de Jordania, se ¿celebra? SOFEX.  Ya va por la décima edición.  Y está patrocinada, directamente, por la familia real jordana.

75.000 metros cuadrados, 37 países y 380 empresas participantes.

En el fondo EE.UU es el principal impulsor de la feria -junto con Israel (en la sombra y el anonimato)- Tras los acuerdos de paz firmados en 1994 Israel es un socio preferente de Jordania y desarrolla grandes inversiones en el área industrial (maquiladoras), comercio y agricultura. Una de las misiones reservadas a Jordania es la de servir de base de entrenamiento para los ejércitos de Irak, Afganistán y Palestina. Los responsables de estas academias son miembros destacados de la CIA o han ocupado puestos de relevancia en la OTAN.

Los negocios que se realizan tienen mucho que ver con el tráfico de armas normal y corriente, pero aquí se hacen a la luz del día y sus actores son gobiernos.  Un ejemplo:

Haciendo un poco de historia tenemos que decir que aquí se fraguó la famosa operación de entrega de armas a la guerrilla de las FARC (10.000 fusiles Kaláshnikov AK47) cuyo intermediario fue el famoso asesor de Fujimori “el doctor” Vladimiro Montesinos. El rey Hussein de Jordania, reconocido colaborador de la CIA, le encargó a su amigo íntimo el traficante Sarkis Soghanalian que se hiciera cargo de dicha transacción. En secreto el ejército peruano (que debía cumplir el embargo de armas tras los acuerdos de paz con Ecuador) se presentó como el comprador de los fusiles ante los generales del alto estado mayor jordano Abdul Razek Abdullah y Abdal Hafez Kaabneh (ambos organizadores de SOFEX) que se pusieron en contacto con el gobierno de Bielorrusia para que les facilitara oficialmente los fusiles Kaláshnikov. El plan “Siberia” ideado por Fujimori y Montesinos consistía en aplicar la táctica del comercio triangular con el objetivo de camuflar el tráfico ilegal de armas. Las FARC pagaron a los representantes de Vladimiro Montesinos un total de 15 millones de dólares por los arsenales. Los fusiles fueron remitidos en cuatro entregas mediante el lanzamiento de la carga desde un avión de transporte Ilushin 76 en la selva colombiana (Barrancominas-Guainía)

El cinismo campa a sus anchas:

1.-  El de tintes machistas y lúdicos:

Para minimizar el impacto visual del mercado de armas se colocan en los stands grandes arreglos florales que le dan un aspecto más lúdico y festivo. Una atracción adicional en este ambiente tan agresivo son las bellas azafatas (muchas rubias y de minifalda) que se encargan de promocionar educadamente (en inglés y no en árabe) los productos más emblemáticos de las empresas participantes.

2.-  El de los eufemismos como «intervenciones humanitarias», los ejércitos como ONGs, las guerras avaladas por la ONU, la «solidaridad militar», los daños colaterales, las operaciones militares quirúrgicas, etc:

Hoy las guerras se han convertido en “intervenciones humanitarias” (eufemismo que ha acuñado el lenguaje políticamente correcto) avaladas por la ONU y que procuran salvaguardar a la población civil. Los ejércitos son más bien ONGS cuyos soldados-activistas están comprometidos en la defensa de los derechos humanos y en brindar protección a las poblaciones en riesgo: los refugiados, los heridos, los hambrientos. Por encima de todo debe primar la defensa de los más débiles y desvalidos: niños, mujeres y ancianos. En este capítulo entra en acción la reina Rania de Jordania que está directamente implicada en los programas de solidaridad con las viudas, los huérfanos o las familias más pobres.

Los avances tecnológicos han «humanizado» la guerra. Las bombas inteligentes son capaces de dar en el blanco sin los desagradables efectos colaterales de antaño. Los enemigos son eliminados limpiamente sin que haya que lamentar víctimas civiles. Este es un inciso que se recalca con insistencia en las conferencias y discursos.

Pura mierda.  La realidad es esta:

Según las predicciones de los organizadores este año la feria SOFEX alcanzará una cifra record en contratos y transacciones cercana a los 4.000 millones de dólares.

Y no olvidemos que, si nos da vergüenza la feria de armas de Jordania, en Madrid tenemos otra:  HOMSEC.

¿Hasta cuándo, Manuela Carmena?

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One comment

  1. […]  Jordania (SOFEX, que ya denunciamos hace poco), Eslovaquia (IDEB), Rumanía (Expomil), Bulgaria […]

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