Reconversión militar de la OTAN y la UE: algunos ejemplos

Imagen de: Allied Joint Force Command Brunssum

Fuente:  OTAN.

Resulta que cuando la OTAN quiere nos puede sorprender y conmover el corazón:

Los niños de la calle rumanos adictos a las drogas pueden ser de los primeros en beneficiarse de un innovador programa patrocinado por la OTAN, que pretende dotar de nuevos usos a las antiguas bases del ejército en Europa Suroriental.

Los niños sin hogar se beneficiarán de este programa, pionero en su género, si, como se pensó, una antigua base de la fuerza aérea, en las afueras de la ciudad de Fundulea, – a unos 35 kilómetros al este de Bucarest – se convierte en hospital y centro de la rehabilitación. El revolucionario proyecto de Fundulea forma parte de una serie de iniciativas de colaboración, en las que interviene la OTAN junto a otras instituciones, en el marco del Pacto de Estabilidad para Europa Suroriental, patrocinado por la UE, para reconvertir antiguas bases militares a la vez que se colabora en la recuperación de las economías locales.

Reconvierten una base en desuso en un hospital y un centro de rehabilitación.  Justo lo que llevamos años defendiendo los pacifistas, cambiar los cañones por mantequilla.

Cuando nosotros lo proponemos nos tachan de perroflautas, de utópicos en el peor sentido, de ajenos a la realidad, de vivir en el país de los sueños.  Cuando argumentamos que un hospital y un centro de rehabilitación son más útiles a la sociedad y que defienden mejor los intereses de cualquier sociedad que una base militar, nos insultan, nos dan la espalda.

Pero cuando lo hace la OTAN, vete tú a saber con qué intereses, nos hablan de los niños y las drogas.  Ellos no son demagogos ni sensibleros.

Pero, en el fondo, nos dan la razón.

Cerrar bases militares no es un antojo, sino una necesidad.  Cerrarlas a cascoporro y reconvertirlas a uso civil es necesario para revitalizar la economía y las prestaciones sociales de muchas zonas que han sido empobrecidas por el militarismo:

Los recortes en los presupuestos de defensa, las reducciones de tropas y la reforma de las fuerzas armadas de la OTAN en los años noventa llevó al cierre de más de 8.000 bases militares en Europa Occidental y América del Norte, que ocupaban más de 500.000 kilómetros cuadrados. Como consecuencia de esta reestructuración, las naciones OTAN han obtenido una notable experiencia en la reconversión de las antiguas bases militares para usos civiles, que ahora pueden compartir con los países Socios, cuyos militares están sufriendo reducciones similares.

¿Dónde estará publicada esa inmensa experiencia, ese cúmulo de reconversiones de los años 90?  ¿En los cajones secretos militares?  Seguramente.

«No existe una ‘panacea universal’ o receta patentada para la reconversión que funcione en todas partes y las diferencias de unos sitios a otros y de un país a otro pueden ser enormes,» dice Frederique Jacquemin de la Dirección Económica de la División de Asuntos Políticos de la OTAN. «No obstante, es mucho lo que puede aprenderse a través del intercambio de ideas para aprender de las experiencias positivas y evitar la repetición de errores

Parece que ahora la OTAN está colaborando en reconvertir dos bases en Rumanía, una en las cercanías de Bucarest y otra cerca del Mar Negro:

La Sra. Jacquemin reunió un equipo de expertos de los estados miembros de la OTAN para visitar Rumanía, después de que los representantes rumanos pidieran ayuda a la Alianza para realizar una reconversión durante una reunión de la Mesa de Seguridad del Pacto de Estabilidad, celebrada en Zagreb (Croacia) este mes de junio. La representación de la OTAN – que incluía a miembros de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Polonia – viajó en noviembre a Rumanía para analizar las posibilidades de reconversión de los dos emplazamientos designados por el Ministerio de Defensa rumano, siendo un de ellos el de Fundulea.

La petición de ayuda de Bucarest se debió al éxito de otro innovador programa patrocinado por la OTAN, destinado a facilitar la reincorporación a la vida civil del personal militar recién licenciado o próximo a serlo e implementado en Rumanía, Bulgaria y Croacia. Ambos programas se encuadraron dentro del marco del Pacto de Estabilidad, que facilita la colaboración con instituciones financieras internacionales, entidades de crédito y posibles donantes.

Además, cuando la OTAN propicia un plan, no faltan los financiadores, incluso Bancos para el Desarrollo del Consejo de Europa:

En el caso de Fundulea, el Banco para el Desarrollo del Consejo de Europa manifestó su interés en financiar la reconversión y un representante del banco acompañó al personal de la OTAN en su visita de noviembre. El Pacto de Estabilidad está buscando un patrocinador para financiar el estudio de su viabilidad. En cuanto al otro proyecto piloto analizado por el equipo de OTAN, que incluía instalaciones deportivas y para oficinas, atracciones turísticas y la reconversión de los alojamientos en Mangalia, en la costa del Mar Negro, las entidades de crédito, los donantes y el Banco Europeo para la Reconstrucción y Desarrollo han manifestado ya su interés. El Banco de Inversión Europeo, por su parte, está interesado en un proceso de mayor magnitud y alcance que los proyectos piloto.

Posiblemente nuestros amigos de Bardenas Ya y de otras organizaciones que quieren las desmilitarización y reconversión civil de sus tierras estén tentadas a pedir ayuda a la OTAN, antes de que se les adelante Bulgaria, cuando lean que:

Jacquemin asegura que «nuestro objetivo es ayudar a crear en Europa Suroriental el potencial para que los países de la región puedan solucionar los problemas de reconversión y posterior transformación de las antiguas instalaciones militares». «Los proyectos piloto pretenden ayudar a iniciar el proceso de desarrollo de estrategias para el cierre y reconversión de las bases miliares mediante la demostración práctica de los principios y posibilidades.»

Cuando empezaron a materializarse los primeros resultados positivos del programa de reconversión de las bases rumanas, Bulgaria pidió una ayuda similar a la OTAN, por lo que está prevista la visita de un equipo de expertos de la OTAN a finales de primavera para elaborar una evaluación preliminar. Entretanto, Croacia y la República Federal de Yugoslavia también han expresado su interés por participar en el programa.

Tanto el programa de reconversión de bases como el de reciclaje profesional del personal militar forman parte de la Iniciativa para Europa Suroriental de la OTAN, lanzada en 1999, en plena campaña aérea de Kosovo, para contribuir al fomento de la estabilidad en dicha región.

Bienvenida sea la reconversión aunque la patrocina la OTAN.  Y sigamos investigando con más fuerza porque parece que hay un filón de información que se nos escapa sobre iniciativas de reconversión militar al campo civil.

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