Las razones que hacen que Turquía sea un polvorín a punto de estallar

Imagen de Óscar Cuadrado Martínez

Fuente:  Andreas Speck y Hülya Üçpınar (ésta última desde Estambul).

Ayer publicábamos algunos de los tenebrosos datos que nos hacen preocuparnos por la situación política y social turca.  Hoy queremos seguir dando voz a Andreas Speck y a Hülya Üçpınar, pero desde el punto de vista del análisis político.

Parece difícil de entender por qué todo esto está sucediendo ahora, después de que parecía que el AKP y Erdogan trataron de abordar al menos algunas de las preocupaciones de la población kurda de Turquía, que constituye alrededor del 20% del total población turca, y después de un alto al fuego y algún tipo de proceso de paz desde 2013. Sin embargo, creemos que hay una serie de explicaciones que se aúnan para explicar el retorno a la guerra y la represión en las regiones kurdas.

1. Nunca hubo un proceso de paz genuino o una “apertura kurda”

Se puede cuestionar si alguna vez una un proceso de paz genuino. Como señalan Simon E. Walman y Emre Caliskan: “El deterioro de las relaciones turco-kurdas no constituyen una ruptura del proceso de paz simplemente porque para empezar nunca hubo un proceso de paz real. Faltaban todos los componentes principales de un genuino proceso de reconciliación entre kurdos y turcos.

A llamada Apertura kurda se acompañó de un resurgimiento de las investigaciones judiciales y los arrestos de activistas consideradas miembros del PKK y después la prohibición del Partido de la Sociedad Democrática pro-Kurda (DTP) el 11 de diciembre de 200990, seguida por una nueva ola de represión.

Cuatro años después el patrón fue muy similar: otra vez un partido pro-kurdo – el HDP – ganó votos del AKP en las provincias kurdas, esta vez incluso superando el umbral del 10% a nivel nacional. Poco después, el gobierno del AKP abandonó oficialmente el proceso de paz y aumentó la represión contra la sociedad civil kurda. Las “elecciones súbitas” de noviembre de 2015 que siguieron – y tuvieron lugar en un clima de represión y violencia – vieron cómo el AKP recuperó algo del terreno perdido en las provincias kurdas, pero no el suficiente para hacer que el HDP bajara por debajo del umbral del 10% y por tanto que saliera del parlamento.

Se puede preguntar si el proceso de paz y el acuerdo de Dolmabahce del 28 de febrero de 2015 no tenían como objetivo principal garantizar la hegemonía del AKP en las provincias kurdas y en Turquía en general, más que la paz. Puesto que esta estrategia no funcionó – en parte debido a los acontecimientos al sur de la frontera, en Siria – ya no servía a ningún fin y se abandonó.

2. La guerra en Siria cambió los cálculos del AKP y de Erdoğan

Es imposible separar la reanudación de la guerra en las regiones kurdas de Turquía de la guerra en Siria, y lo que está sucediendo en Siria – o, especialmente, lo que ocurrió en Rojava (las provincias kurdas en Siria) – ha afectado y afecta a la capacidad del AKP para mantener su apoyo en las regiones kurdas del país – de hecho, las elecciones del 7 de junio de 2015 vieron desplomarse el apoyo al AKP en las provincias kurdas.

Turquía ha sido un actor activo en la guerra civil siria, con el claro objetivo de derrocar el régimen sirio. Turquía apoya a una variedad de grupos de la oposición siria, especialmente de tendencias islamistas tales como Ahrar ash-Sham91 y Jaysh al-Islam92, y el país ha sido acusado repetidamente de también apoyar a la filial de Al Qaeda el frente Al Nusra93 y el ISIS94, los dos últimos especialmente para enfrentarse a la población kurda siria. El primer ministro turco Ahmet Davutoğlu dijo en una entrevista en inglés con Al-Jazeera el 23 de febrero de 2016 que “si el pueblo sirio está todavía allí, defendiendo sus tierras, es gracias a nuestro apoyo.95

Como consecuencia de la actual guerra civil en Siria, el Partido de la Unión Democrática Kurda sirio (PYD), que tiene lazos con el PKK, tomó el control de una parte significativa de la región que bordea Turquía. El gobierno turco consideró esto como una amenaza potencial, no solo porque estos territorios podrían albergar infraestructura del PKK, sino sobre todo porque podrían emerger como estados independientes de facto. “En respuesta, Turquía cortó los suministros a los territorios bajo control kurdo incluso cuando fueron atacados por las fuerzas del ISIS. La negativa a ayudar a la población kurdo siria contra ISIS (…) encendió a la población turca de etnia kurda, que apoyó ampliamente los esfuerzos para defender a las kurdas sirias96

Y cuando en junio de las YPG/YPJ tomó “la ciudad fronteriza de Tel Abyad al ISIS, Erdoğan reaccionó con enfado y anunció que ‘Nunca permitiremos el establecimiento de un estado en el norte de Siria ni en nuestro sur. Continuaremos nuestra lucha en este sentido, cueste lo que cueste. No vamos a hacer la vista gorda con esto.’ Esta reacción muestra cómo Erdoğan siempre ha estado mucho más cómodo con el territorio controlado por el ISIS en la frontera turca que con el experimento kurdo con la autonomía.97

3. El fin de le hegemonía del AKP después del Parque Gezi y Rojava

Las protestas por toda Turquía desencadenadas por las protestas en el Parque Gezi en 2013 fueron un primer signo de que cada vez hay más descontento en Turquía con la política de Erdoğan y su partido AK.

las protestas se saldaron con un gran coste humano: ocho personas murieron, al menos cuatro como resultado de la violencia policial. Unas 8.000 personas fueron heridas, 104 tenían heridas graves en la cabeza y 11 perdieron un ojo, principalmente por las pelotas de goma disparadas por la policía104

La siguiente fractura en la hegemonía del AKP la causó el sitio de Kobanî en Rojava (Kurdistán sirio) por el ISIS durante el otoño y el invierno de 2014, y la respuesta del gobierno turco. Como dijimos antes, el gobierno del AKP está extremadamente preocupado por la región kurda autónoma de facto al sur de su frontera en Siria, similar al Kurdistán iraquí. Y el presidente Erdoğan equiparó a la población kurda de Kobanî y a quienes la defienden con asaltantes yihadistas. “Es un error verlos de forma distinta, necesitamos tratarlos conjuntamente” dijo en octubre de 2014.107

4. La llamada “crisis de las personas refugiadas” y la “guerra contra ISIS” hacen a Turquía más poderosa

La guerra en Siria y la crisis humanitaria que está causando (sumado a las continuas guerras en Iraq, Afganistán, etc) han aumentado la posición geoestratégica de Turquía, o, por decirlo de otra forma: quizá ahora la Unión Europea y EEUU necesitan a Turquía más de lo que Turquía los necesita a ellos.

Los EEUU han tenido mucho interés en que Turquía esté en su coalición anti-ISIS, y Turquía ha dudado durante mucho tiempo. Turquía se unió a la coalición anti-ISIS liderada por EEUU en septiembre de 2014, durante un encuentro en una cumbre de la OTAN112. Tal como señaló The Guardian en julio de 2015, “Erdoğan se ha centrado más en frustrar las ambiciones separatistas de la población kurda en zonas sin ley de Iraq y Siria que en derrotar a las y los terroristas” y “los servicios de inteligencia [de Turquía] han sido acusados de apoyar secretamente a ISIS y otros grupos islamistas como medio para contener al pueblo kurdo”. Esto no cambió demasiado, aunque en julio de 2015 Turquía permitió a los EEUU usar su base aérea de Incirlik y posiblemente otras bases aéreas para operaciones contra ISIS113, y Turquía empezó con unas pocas incursiones para bombardear posiciones de ISIS en Siria, pero usó la oportunidad para también golpear posiciones del PKK

En relación a la Unión Europea, Turquía está en una posición aún más fuerte. Turquía es uno de los países que más personas refugiadas sirias reciben, con una estimación de más de 2,5 millones de refugiadas sirias viviendo en Turquía. Turquía es ahora la principal ruta de paso de migrantes especialmente de Siria, Iraq y Afganistán hacia la Unión Europea. De las más de un millón de migrantes que entraron en la Unión Europea en 2015, sobre el 80% llegaron a Grecia desde Turquía117. Después del caos inicial en la Unión Europea, ahora hay un consenso cada vez mayor para “contener el flujo de migrantes” en la frontera de la EU, lo que resulta una presión sobre Grecia para que aumente sus controles fronterizos, y un acuerdo con Turquía valorado en 3.000 millones de Euros además de reavivar las negociaciones UE-Turquía para su admisión como miembro. A cambio, Turquía se compromete a tomar medidas drásticas en sus fronteras y mantener a las refugiadas en el país118, y un acuerdo de deportación por el que se llevaría de vuelta a las migrantes cuyas solicitudes de asilo sean denegadas en los estados miembros de la UE. Menos de dos meses después, Turquía ya empezó a pedir más dinero a la UE119 como aportación a los más de 10.000 millones de euros que el estado ya ha gastado en las refugiadas sirias. En el momento de escribir este texto, la UE y Turquía están negociando un nuevo acuerdo que incluye una ayuda financiera por parte de la UE de 6.000 millones de euros120.

Dadas ambas, las necesidades de la cooperación turca de EEUU y la UE, Turquía está en una posición fuerte para esperar el silencio sobre lo que está haciendo en su región kurda a cambio de la cooperación que se le pide. Incluso sin una solicitud oficial, es poco probable que EEUU o la UE critiquen a Turquía demasiado alto, dado que necesitan a Turquía más de lo que Turquía les necesita.

Como se ve, la situación en Turquía es altamente preocupante, por ello os proponemos que os suméis a la siguiente protesta en la red:

Estimada Alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, para afrontar la violencia y las violaciones de los derechos humanos en Turquía, particularmente en las regiones del este de Turquía impactado por la guerra entre el gobierno turco y el PKK, los gobiernos europeos no deberían mirar hacia otro lado por más tiempo. Exigimos de usted que:

  • Inste a las partes del conflicto, especialmente al gobierno turco y el PKK, a un alto el fuego inmediato y la reanudación de las negociaciones de paz;
  • Inste al gobierno turco a actuar de acuerdo con todos los tratados internacionales sobre Derechos Humanos firmados por Turquía, y sobre todo a abstenerse de implicar a la población civil en el conflicto;
  • Pare el comercio de armas en la región;
  • Use todos los medios posibles, la OSCE y el Consejo de Europa, para promover la protección de los Derechos Humanos de toda la ciudadanía de Turquía y de las personas refugiadas que están actualmente en Turquía, y la reanudación del proceso de paz.
  • Involucre a la OSCE para que envía una misión de observación a Turquía.
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