García Margallo desbarra

Jos%C3%A9+Manuel+Garc%C3%ADa+Margallo+-+Ricardo+Pati%C3%B1o+-+Aminta+Buena%C3%B1o

Por Antonio J. García

Fuente: La Gaceta

El Gobierno plano de Rajoy se nos ha desvelado, a tiro pasado, como uno de los más militaristas. Eso sí, a la chita callando.

Ejemplos de ello son los espectaculares aumentos de deuda militar provocados por su ministro giratorio Pedro Morenés, o los sobrecostes descarados de los nuevos programas de armas, o el inicio de un segundo ciclo de rearme, o el mantenimiento e incremento de las operaciones de injerencia militar en el exterior, o los descarados créditos extrapresupuestarios dados a las industrias militares, sin ir más lejos.

Tal vez la retórica belicista de Aznar, ese gran e incomprendido cesar visionario español, no la tiene el silencioso rajoinato, pero en lo que son las prácticas son tan halcones como los antecesores, si no más.

Ahora que están como de cesantía, ha sido el dicharachero Ministro de Asuntos Exteriores quien nos ha informado de que, en su criterio, la solución contra el yihadismo es militar, bomba va bomba viene, hasta acabar con ellos.

Ha dicho el MInistro que

al terrorismo hay que combatirlo militarmente y ganar sus territorios

y más adelante, que

hay que combatirles militarmente con bombardeos, y sobre el terreno únicamente con tropas sirias e iraquíes o de la región y fundamentalmente islámicas… La solución es militar; porque son ellos o nosotros.

Osea, que viendo como piensan los moderados (así los llaman) del rajoinato, podemos hacernos una idea del pensamiento ultra del resto al respecto.

Mensajes simples, rotundos, absolutos, llenos de arrogancia y destinados a fortalecer el voto más xenófobo y reaccionario posible, todo en consonancia con los nuevos tiempos negros que recorren el planeta… con la única objeción de que tanta simpleza se convierte en simplismo y que la receta, si hemos de tener en cuenta la historia, no ha funcionado nunca para resolver problemas (sí para cronificarlos y enquistarlos, sí para un obsceno ejercicio de la dominación, si para el provecho de las élites de uno y otro lado del conflicto, sí para la desgracia de los pueblos) y ha dado en convertir en un prejuicio no por extendido menos falso el rollo ese de que para conseguir la paz hay que preparar y ejercer la guerra.

De modo que ya ven, si estos tipos siguen manteniendo el culo en los sillones ministeriales, lo que nos espera es más de lo mismo, política exterior beligerante y agresiva, venta de armas y aumento del gasto militar, agudización y polarización de los problemas globales y guerra a mansalva. Lo de siempre.

Share

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed