Más sobre la militarización de la Semana Santa

Imagen de Catalina Gracia Saavedra

Fuente:  El Mundo.

Durante mucho tiempo pensamos que el militarismo era una cuestión que tenía que ver con el Estado.  Sin embargo, son múltiples los ejemplos que lo relacionan también con las Comunidades Autónomas y con los Ayuntamientos.  Cada día nos damos más cuenta.

No en vano, en 2015 publicamos un documento titulado:  Antimilitarismo y elecciones municipales y autonómicas.

Desde entonces parece que algunos ediles están más pendientes de sus relaciones con el militarismo y otros las siguen teniendo como antes, pero, quizá, con algo más de coste político.

Nos hacemos eco de los acontecimientos ocurridos en Semana Santa, festividad a la que no somos muy dados, pero que nos llama la atención que también se intente militarizar en muchos lugares de España.  Parece que los militares quieren tener publicidad gratuita en todos los eventos populares:

Los dos ayuntamientos socialistas que desaprobaron que se invitara a los ex legionarios en Semana Santa valoran tomar medidas contra los promotores de las marchas de veteranos del Tercio. La Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Barcelona desoyó el veto de L’Hospitalet de Llobregat y Palafolls; ahora, ambos consistorios han iniciado trámites para sondear posibles sanciones por que se eludieran las mociones que las dos poblaciones aprobaron en contra de que los ex miembros de la Legión se sumaran a los festejos religiosos.

En L`Hospitalet no pidieron autorización municipal y en Palafolls les acusan de desobediencia por circular portando armas.

El edil afirmó que el barrio de Sant Lluís había sido «invadido por una procesión que, en realidad, era un desfile militar». Catalogó el oficio protagonizado por la hermandad de «espectáculo» y la volvió a asociar con la extrema derecha, una vinculación que el colectivo ha repudiado. «Tenemos que estudiar de qué manera esto se puede multar, de la manera que sea», advirtió.

Hace poco informábamos de que la lucha pro objeción de conciencia continua en muchos países.  Es decir, la tensión militarismo-antimilitarismo, o guerra-paz, o violencia-noviolencia continua siendo una de las que hacen evolucionar a la sociedad.

Por cierto, el único edil Popular fue el que invitó a la Legión a Palafolls, y coincide con el edil machista que dijo que Ada Colau debería estar «limpiando suelos».  Menudo personaje.

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