La propuesta de Podemos en política de Defensa para un gobierno con el PSOE

Espa%C3%B1a+a+debate

Universidad Carlos III de Madrid

Fuente: El diario

Nos causaba cierta inquietud saber qué propondría Podemos en materia de Seguridad y Defensa al PSOE en su diálogo para un gobierno de coalición «de izquierdas» .

Nuestras expectativas no eran demasiado altas, pues el documento de Pedro Sánchez, si algo decía, tal como denunciamos el otro día, era que las cosas se iban a quedar como hasta ahora, lo cual no era mucho decir o, según se mire, era decir demasiado pero a favor del militarismo.

Por otra parte, las propuestas en dicha materia del programa de Podemos, que ya analizamos en su día, eran un verdadero jarro de agua fría, como lo era también el nombramiento a dedo de un candidato de la cúpula militar en las listas de Zaragoza y después del nombrado por las bases, Pedro Arrojo (sobre todo viendo que el perfil del referido general «pacifista» no era precisamente para tirar cohetes pacifistas, sino más bien para esperar los que tira la OTAN, de donde dijo que no saldríamos, o de los que tiran en Bardenas Reales los aviones militares gracias al acuerdo que firmó para la permanencia de este campo militar, o de los que compra el ejército español para los programas de armas que él autorizó en parte y que nos han llevado a una deuda militar multimillonaria) o viendo la desvinculación de Podemos antes de las elecciones de su corriente pacifista.

Ver el otro día en la TV que el equipo «negociador» de Podemos tenía al referido General entre sus miembros, o comprobar que el secretario segundo de la Comisión de Defensa del Congreso,  de Podemos, es nada menos que el que ha sido líder de la asociación sindical de guardiciviles, no nos dejaba mucho margen para la sorpresa.

Pero nos hemos sorprendido. Los de Podemos siguen teniendo esta capacidad de sorprendernos, no para bien, dicho sea de paso, pues el desencuentro entre el militarismo de Podemos y los movimientos sociales de talante pacifista o antimilitarista es cada vez más clamoroso.

La propuesta no dice casi nada (lo cual era previsible, dado el tacticismo que en materia de ejércitos usa Podemos) y lo poco que dice es una decepción rotunda: Podemos y Pedro Sánchez se entenderán en defensa porque los dos son continuistas en lo fundamental.

El documento programático del gobierno Pedro/Pablo, se titula «Un país para la gente: Bases políticas para un gobierno estable y con garantías» y preconiza un gobierno de cambio que impulse una segunda transición y que asuma el reto de profundizar en nuestra democracia (pág 9) y exige una composición gubernamental (ministerial y subministerial) proporcional al apoyo electoral obtenido por las fuerzas de la coalición (pág 9).

Como el lenguaje de Podemos cada vez es más alambicado y parecido al enrevesado de los obispos, traducimos esto: tendrá, amén de los del PSOE, ministros de Podemos, IU y Compromís y también los tendrá en los otros altos cargos, a los que llama «nivel subministerial».  Sobre esta idea de gobierno de coalición vuelve en la pág. 12 y siguientes.

Apuntan a la necesidad de provocar cambios en la estructura del gobierno, incluso con la aparición de otros ministerios ahora inexistentes, una remodelación en la estructura de la alta administración del estado y otros que afectan a la democratización de las decisiones estratégicas. Parten de la idea de poner de Presidente a Pedro Sánchez y de Vicepresidente, con amplios poderes, a Pablo Iglesias, un Pedro/Pablo que servirá (pág 14) de Check and Balance, cosa que por venir en inglés garantiza casi seguro el éxito del experimento. Imaginamos que esta última propuesta es la que encontrará a la larga más rechazo del PSOE, pues se trata de la sempiterna lucha de cargos que moviliza tanto la ideología pesoísta.

Dada esta preocupación, lógica en parte, por controlar los cargos, se dice que además de los ministros y altos cargos que se elijan, deben ser nombrados por consenso y de forma transparente. Entre los cargos que explícitamente se mencionan están, por lo que a nosotros interesa (pags. 19 y 20) el Subsecretario de Defensa, el Director General de la Guardia Civil, el del CNI, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, el Represente permanente de la OTAN y los secretarios de estado de la Guardia Civil y de la Policía.

El documento sigue discurriendo por meandros más o menos vaporosos y de espíritu socialdemocrata, sin que por ningún lugar encontremos preocupaciones (a no ser que se nos haya escapado alguna metáfora o alusión tangencial, abstracción o similar) a las políticas de defensa ni cuando proclaman el objetivo de «profundizar la democracia ciudadana y social» (pags. 45 a 56), ni cuando se refieren a «corrupción y regeneración democrática» (pags. 56 a 63), salvo si entendemos implícitamente incluido el tema en la alusión genérica a acabar con las puertas giratorias (clamorosas en materia de defensa) y a modificar la ley de contratos de las administraciones, ni en los otros grandes capítulos del texto.

Hay que esperar a una mención final en el capítulo, «justicia y derechos humanos» (pag. 63 a 68) para encontrar en su final una referencia explícita a la política de seguridad, que proponen que sea la siguiente (pág. 68):

1. Mujeres en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y en las Fuerzas Armadas. El Gobierno del Cambio desarrollará un plan por la igualdad de mujeres y hombres y por la no discriminación por motivos de identidad u orientación sexual.
2. Libertad de sindicación para los miembros de la Guardia Civil. Se reconocerá la libertad de sindicación dentro de la Guardia Civil y se defenderá que no se aplique el Código Penal Militar a los miembros de este cuerpo, para garantizar así sus derechos fundamentales y sus libertades públicas.
3. Mejora de la coordinación entre la Guardia Civil y la Policía Nacional. El Gobierno del Cambio propone la unificación de las bases de datos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, lo cual supondría un gran avance en materia de coordinación.
4. Nuevo sistema de ascenso en las Fuerzas de Seguridad del Estado. El Gobierno del Cambio modificará los actuales procesos de ascenso en las Fuerzas de Seguridad del Estado para que se basen exclusivamente en pruebas objetivas y mensurables.

Y luego (pags. 78 y 79) lo que podría decirse la versiónmás innovadora de su propuesta:

1. Transparencia y control democrático para Defensa. Terminar con las «puertas giratorias» al regular las relaciones entre el Ministerio de Defensa y la industria de defensa para hacerlas plenamente transparentes. Se auditarán, se revisarán y se renegociarán las adquisiciones con los contratistas para hacer viable el presupuesto del Ministerio de Defensa.

2. Personal civil a cargo de las tareas administrativas en las Fuerzas Armadas. Reorganización de la plantilla para que sea personal civil administrativo quien desempeñe servicios burocráticos en las Fuerzas Armadas.

3. Sometimiento a consulta ciudadana de la participación de las Fuerzas Armadas en operaciones militares internacionales. Se promoverá una agenda que contribuya a construir unas relaciones más justas, pacíficas y seguras, y que impliquen una renuncia a la guerra como herramienta ofensiva de política exterior. Toda posible operación será siempre conforme al derecho internacional y deberá contar con la autorización de la ONU.

4. Auditoría y revisión del convenio con Estados Unidos sobre la base militar permanente en Morón. Revisión de los convenios de defensa suscritos por España, en particular el convenio de defensa con Estados Unidos y su tercer protocolo de enmienda de 2015, que convierte en permanente la presencia en Morón de la fuerza estadounidense de acción rápida en África. La existencia de bases estadounidenses en España afecta a nuestra soberanía y supone un riesgo para nuestra seguridad nacional.

5. Mayor autonomía de España y Europa en la OTAN. El Gobierno del Cambio debe impulsar una mayor autonomía estratégica tanto de Europa como de España en el seno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), para lo cual se profundizará en la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) y en la Europa de la Defensa para afrontar las relaciones con nuestro entorno y las problemáticas globales desde una perspectiva exclusivamente europea.

6. Justicia independiente para los militares. Se reformará la Ley Orgánica del Poder Judicial para crear órganos especializados en materias disciplinarias y penales militares, dirigidos por jueces y magistrados con la formación adecuada e integrados en los órdenes jurisdiccionales contencioso-administrativo y penal. Se suprimirá la Sala V del Tribunal Supremo de lo Militar.

Veladamente, y para preocupación nuestra, puede entenderse una cierta intención en potenciar la industria militar entre las innovaciones que se pretenden hacer en política industrial, pues cuando habla de potenciar las industrias y su internacionalización (pág41) y aún cuando no se menciona explícitamente la industria militar ni el refuerzo de las zonas dependientes del monocultivo militar, se hace en términos muy similares a los de la reciente estrategia industrial-militar aprobada por el gobierno en funciones.

Ya lo ven, la preocupación en materia de seguridad y defensa descansa por una parte en dar satisfacción a las reclamaciones sindicales de los sindicatos de militares, guardia civiles y policías que, con tan buena estrategia, han sabido penetrar en Podemos (no en vano, el que hasta hace poco era el Portavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, Juan Antonio Ramos, es el actual diputado por Cádiz y secretario segundo de la comisión de defensa del Congreso) y promete por otra algunos retoques de cara a la galería con relación a la OTAN (mayor independencia de España en la misma y profundizar en la «política Común de seguridad y Defensa europea) que suenan a la promesa felipegonzalesca de permanecer solo en la estructura civil de la OTAN (que luego incumplió), con calculados y ambiguos anuncios de someter a derecho internacional y consulta ciudadana las intervenciones militares en el exterior (que no se renuncia a continuar), someter a jueces independientes los casos de la justicia militar, y abordar transparentemente los contratos de defensa.

Entre las cosas que nos pueden parecer más positivas encontramos:

  • La mención a las puertas giratorias
  • La auditoría de los Programas Especiales de Armamento
  • La (tibia) crítica a la OTAN, aunque no se vislumbra si se pretende transformarla, dejarla estar o irnos de allí.
  • La renuncia al uso de la guerra como instrumento político
  • La revisión de los tratados con EEUU (aunque no se habla del escudo antimisiles y no se pretende suprimir las bases, sino que sean de carácter permanente)
  • El sometimiento a consulta ciudadana de las operaciones en el exterior (aunque no se renuncia a este tipo de política de injerencia militar).
  • La vaporosa promesa de construir una agenda de paz

No se preocupa Podemos por cosas mundanas como

1) Definir con claridad qué queremos defender y qué paradigma (seguridad militar/seguridad humana).

2 )Si vamos a incentivar, dejar como están o paralizar las intervenciones de injerencia militar en las que actualmente estamos embarcados y las que tiene prometidas el Gobierno

3) Cómo solucionar la deuda impagable por programas de armas que no necesitamos y los compromisos ya adquiridos de nuevos programas de armas

4) Si se va a abandonar la idea de construir un polo milita-industrial tal como ha venido haciéndose y qué solución dar a la participación estatal en industrias bélicas como la desastrosa Navantia, EADS y otras.

5) Cómo abordar el tema global de las bases militares de EE.UU. y el peligro del escudo antimisiles, y no sólo la presencia permanente de tropas en Rota

6) Cómo solucionar la hipertrofia de un ejército con un mando por cada 2 soldados y excesivamente superdimensionado y no operativo

7) Si se va a seguir incentivando la venta de armas a países canallas, y se va a seguir apostando por la internacionalización de la venta de armas para ser la séptima potencia mundial en la material, como hasta ahora;

8) Si se va a mantener un presupuesto militar abultado, poco transparente, disperso en todos los ministerios y diferentes organismos públicos, que ocupa más del 2% del PIB contando con el gasto militar oculto

9) Si existe una alternativa a la participación en la OTAN y su política agresiva,

20) si se va a seguir acudiendo a la trampa de ofrecer créditos extraordinarios de índole militar para abultar aún más el presupuesto de guerra,

11) Si como hasta ahora se va a seguir mirando para otro lado ante la corrupción militar,

12) Si se va a seguir incentivando la especulación y venta de patrimonio militar para adquisición de nuevos equipamientos y armas o se puede revertir la infraestructura y suelo inútil en manos del ejército (segundo terrateniente) para necesidades sociales o planes de choque ciudadanos

13) Si se van a mantener las exenciones de impuestos del militarismo

14) si la Comisión de Defensa del Congreso va a seguir sin controlar al gobierno en materia militar o

15) si como hasta ahora vamos a eludir una auditoria general a lo militar y su gasto.

Y esto es todo. ¿Les parece bien? ¿hay avances respecto a lo visto hasta ahora?¿Se quedaron fríos? ¿Les falta algo? ¿Esperaban otra cosa?

La conclusión es palmaria: Podemos mantiene una visión nada alternativa en materia de defensa, es militarista,  aspira a hacer de la política de Defensa y Seguridad, y a salvo de los derechos sindicales de soldados y guardiaciviles y pequeñas promesas intangibles, muy similar a la que hicieron las políticas en la misma materia que el PSOE con ZP, las cuales no han diferido mucho en lo sustnacial las del PP y … sigan sacando conclusiones.

Y con ello, blanco y en botella: si el PSOE no propone nada en esta materia y Podemos no pone el dedo en la llaga de la propia política de defensa, ¿qué política de defensa van a llevar a cabo si hacen gobierno?  ¿La que dicta la OTAN por una casualidad? ¿la que imponga el consenso de la derecha europea ¿Lo que ha pedido el complejo militar industrial en período preelectoral a los partidos?¿Lo que le viene bien a la élite?

¿O una ruptura para abordar un cambio ambicioso a medio plazo?

Share

One comment

  1. […] en las pasadas elecciones tuvimos tiempo de ocuparnos y analizar este programa, y más adelante, cuando el “equipo negociador” intentó el acuerdo con el PSOE de Pedro Sánchez, de […]

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed