Mujer y guerra

Imagen del Comité de la OTAN sobre Perspectivas de Género

Fuente:  El orden mundial.

El sistema militar de resolución de conflictos es inherentemente violento.  Una de las facetas en que lo es se refiere a todo lo que tiene que ver con la mujer:  desde negarle un lugar igualitario a la hora de resolver las cuestiones de seguridad y defensa, donde se las excluye, hasta ser usadas como rehén en las guerras, o, si llega el caso, como guerreras, para, cómo no, ser usadas contra ellas armas de guerra específicas como la violación, el escarnio, …. Todo ello es práctica común desde la remota antiguedad.

El artículo de El Orden Mundial que comentamos se titula:  «Género y seguridad:  el papel de la mujer en la guerra«.  En él nos cuentan que cada vez más mujeres feministas quieren poner los puntos sobre las íes en esta relación entre mujer y guerra.

El artículo hace un recorrido histórico, sin excesivo rigor, por las variadas utilizaciones de la mujer en la guerra.  Y subrayamos la palabra utilizaciones.  Porque parece que ha sido la tónica habitual.

En lo que concierne al caso español, recurrimos al informe del Observatorio Militar para la Igualdad de 4 de enero de 2016.  informe este, por cierto, que no hace honor al nombre, pues es sólo un resumen de datos estadísticos generales y, si es que podemos llamar análisis a sus reflexiones, analiza con poca profundidad y demasiada banalidad los problemas de las mujeres en las FAS.

  • Un 12’4 de los efectivos de las FAS son mujeres
  • En los tres ejércitos hay un total de 15.081 mujeres, 9.063 en el de Tierra, 2.575 en la Armada y 2.763 en el de Aire y 680 en los cuerpos comunes
  • El porcentaje de mujeres en las FAS se ha mantenido casi estable desde 2006, año en el que eran un 12 %, hasta 2015 en el que eran un 12’5 %
  • 12.676 son de tropa y marinería (hasta cabo incluido), 1.180 son suboficiales (sargentos, brigadas y subtenientes), alféreces, tenientes y capitanes son 882.  Por último, hay 274 comandantes y 69 tenientes coroneles, máximo rango militar que han alcanzado hasta la fecha.
  • En cambio, en el conjunto del Ministerio de Defensa abundan más las mujeres entre el personal civil, en concreto un 56’3 % de los funcionarios son mujeres y un 36’2 % del personal laboral.

En 1988 se permitió por primera vez a las mujeres ser militares en España. La militarización de la mujer en España avanza rápidamente (por nuestra parte diremos que no hay muchas voces que alerten de ello, incluso en el movimiento feminista, y que desvelen que pertenecer al ejército no es igualdad para las mujeres, sino militarización):

En un primer momento se les vetaron algunos destinos, como la brigada paracaidista o la legión. Ahora la igualdad es total. El Ejército español es, con el de Noruega, los únicos de Europa que les permiten acceder a cualquier destino, incluidos los de combate. Idoia Rodríguez fue la primera militar española fallecida en una misión internacional, en este caso, en Afganistán, por la explosión de una mina.

El porcentaje de mujeres militares en misiones en el exterior alcanza el 10,3%, según datos de enero de este año. Ya hay mujeres pilotos de caza, expertas en guerra electrónica, conductoras de carros de combate, legionarias, sargentos en la dotación de un submarino

Podemos preguntarnos, si es que de igualdad queremos hablar y no de señuelos: ¿Cuántas mujeres deciden la política de Defensa?  Pocas, podríamos citar, sólo a Soraya Sáenz de Santamaría, en su calidad de vicepresidente y ministra de Presidencia. Las demás no están en el plano. ¿igualdad?

La preocupación por las cuestiones de género también ya llegado a la OTAN y en ella existe un Comité de Perspectivas de Género, que nació en 1973 con otra denominación.  En la página web de la OTAN lo hemos encontrado, dentro de la Estructura Militar y con las siglas NCGP, pero sin enlace a una web en la que podamos ver su labor.  Sin embargo, con un poco de tecleo hemos visto que sí hay página web del Comité de Perspectivas de Género de la OTAN.  En ella encontramos que:

Cada nación de la OTAN tendrá derecho a nombrar un delegado a la NCGP. Los delegados deben ser oficiales en servicio activo de rango superior o equivalente civil.

A nivel internacional la militarización de la mujer cada vez es mayor, por ejemplo, el ejército de USA tiene en Afganistán unidades de marines exclusivamente femeninas.

¿Cuántas mujeres de esas deciden las políticas de paz y guerra de EEUU? ¿Cuántas mujeres deciden políticas de paz y seguridad en general?¿Representan en realidad a las mujeres?¿Se peude decir que la visión de las mujeres esté representada de forma real en la construcción de el orden de dominación y violencia vigente?¿que lo esté en la decisión política de perpetuar ejércitos permanentes?, ¿que lo esté en la consolidación de un gasto militar mundial abrumador?, ¿en la aplicación de la guerra como recurso político?, ¿en el fomento de la industria militar y de las inversiones hacia esta?

Creemos que no. Todo ello se hace de espaldas a las mujeres que, al igual que son usadas en tiempo de guerra, lo son en tiempos de «paz» por el militarismo.

 

 

 

 

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