La nueva Estrategia Global de la UE sobre la Política Exterior y de Seguridad: reaccionaria y militarista

Imagen de europa.eu

Fuente:  Unión Europea.

En Junio de 2016 se publicará la Estrategia Global de la UE  sobre Política Exterior y de Seguridad.  Este documento sustituirá a la Estrategia de Seguridad Europea de 2003.

Desde entonces, el documento, elaborado bajo la supervisión del antiguo alto representante, Javier Solana, solo ha sido revisado en una ocasión: en 2008, cuando se pasó revista a la implementación de la Estrategia durante sus primeros años de vida; se añadieron nuevas amenazas como el ciberterrorismo y se delimitaron los instrumentos de actuación de la UE.

En diciembre de 2013, el Consejo Europeo encomendó a la actual alta representante y vicepresidente de la Comisión, Federica Mogherini, evaluar estas transformaciones globales e informar al Consejo a lo largo de 2015 sobre los desafíos y oportunidades que se derivan. Finalizada la fase de evaluación, el Consejo Europeo de junio de 2015 encargará a la alta representante la actualización de la Estrategia Europea de Seguridad, a la luz de los desafíos y oportunidades identificados.

Aquí, en España, nadie se ha enterado de este crucial debate político, ni los ciudadanos lo tenemos en mente, ni los partidos políticos, siempre por delante (ironía), nos han informado.  Sin embargo, en la presentación que hace Federica Mogherini nos dice que:

Este proceso nos da la oportunidad de forjar una política exterior de la UE más fuerte y más eficaz y la participación del público en los debates sobre política exterior. En el mundo actual la política exterior no es sólo una cuestión de expertos – que nos afecta a todos: desde los alimentos que consumimos y la ropa que usamos para nuestra seguridad diaria y la prosperidad futura de nuestros hijos. Es por ello que creo que es importante involucrar a todos ustedes en nuestra reflexión estratégica – escuchar muchas voces y obtener diferentes perspectivas. A través de este sitio web me gustaría tener una gran conversación sobre la política exterior de los intereses, objetivos y medios para alcanzarlos de la UE. Espero poder colaborar con usted en los próximos meses «.

Sin duda, a Morenés, Rajoy, Sánchez, …, etc., les habrá dado un patatús al ver que la política de Defensa, aquí considerada de élites y a la que no se da ninguna oportunidad de debate popular, es considerada por Mogherini como digna de participación ciudadana.

Para preparar esta nueva revolución en los asuntos de exteriores y defensa, Mogherini presentó en 2015 la Revisión Estratégica con el habitual título de «La U.E. en un entorno global cambiante«.

Las conclusiones a las que llegó Mogherini son muy violentas:

1.-  No duda, sin ningún recato, en militarizar la acción exterior de la U.E.:

• La Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) es un marco probado para la Acción exterior colectiva de la UE, incluido el apoyo a los derechos humanos y la democracia, el control de armas y el desarme, la prevención de conflictos y las matanzas en masa, la mediación, las estrategias regionales y las alianzas estratégicas.
• La Seguridad Común y Política de Defensa (PCSD), con sus misiones civiles y militares de gestión de crisis, y su contribución al desarrollo de las capacidades de los Estados miembros en particular a través de la Agencia Europea de Defensa, que es un instrumento clave para la acción exterior.

2.-  Tampoco duda en militarizar la política interna y la justicia:

• En la lucha contra el terrorismo (TC) y la lucha contra el extremismo violento (CVE), la UE está cristalizando un doble enfoque:  lucha contra la radicalización interna y externamente a través de una narrativa basada en el respeto de los derechos humanos, la diversidad y el respeto a la religión;  y un enfoque de justicia penal incrustado en un marco de seguridad y de defensa basado en el fortalecimiento de la justicia, y las capacidades de los socios en cuanto a policía e inteligencia, en el pleno respeto de los derechos humanos.

Mogherini define 5 cuestiones clave:

Dirección.  En los últimos años la UE ha iniciado la actualización de la dirección de sus relaciones exteriores, pero en varias áreas, sin embargo, las adaptaciones son necesarias. En la Política de Seguridad y Exteriores Común, la UE ha perdido relevancia y el impulso en algunas áreas – por ejemplo, en las «asociaciones estratégicas». En desarme y control de armamentos, el enfoque de la UE, concebido en un entorno post-Guerra Fría, debe responder a las realidades del siglo 21. Del mismo modo, en la Seguridad Común y Política de Defensa, aunque el Consejo Europeo de diciembre 2013 subrayó que en «los asuntos de defensa», el nivel actual de objetivos, ambición y capacidad no están adaptados al entorno estratégico degradado. La asistencia humanitaria también tiene que adaptarse a las crisis humanitarias  y convertirse en la ‘nueva normalidad’, con unas necesidades cada vez mayores.  (…)  En la política comercial, la UE todavía necesita encontrar formas efectivas para manejar las tensiones que puedan surgir entre los objetivos comerciales y no comerciales. Y las políticas cibernéticas y de lucha contra el terrorismo deben encontrar un equilibrio sostenible entre la libertad y la seguridad.

Flexibilidad: Como el mayor donante combinado mundial, la UE es un líder en el desarrollo, la cooperación y la asistencia humanitaria. Pero la insuficiente flexibilidad reduce la eficacia de la ayuda sobre el terreno.  Asimismo, en la lucha contra el terrorismo, la aplicación se ve obstaculizada por los pesados requisitos de procedimiento.
Apalancamiento: en la política comercial y el desarrollo, la UE ejerce un poder potencialmente significativo. Aún disminuyendo el dinamismo económico de la UE, las altas exigencias que hace sobre sus socios comerciales, y lo que está dispuesto a ofrecer puede ser que dificulte su apalancamiento. Del mismo modo, las sanciones dependen de la economía, la fuerza y ​​el grado en que la UE puede integrar sus esfuerzos dentro de un marco de referencia multilateral más amplio. El apalancamiento es un reto también dentro de la Política Europea de Vecindad, en particular cuando se trata de vecinos que tienen poco interés en aprobar normas de la UE.
Coordinación:  en la diplomacia, una serie de iniciativas por diversos grupos de Estados miembros son esfuerzos complementarios realizados dentro de la PESC: una buena coordinación puede hacer una acción colectiva más eficaz. En la política de desarrollo, una mayor coordinación con los Estados miembros aumentará el impacto, pero en esto, así como otras áreas políticas, una mejor aplicación requiere la superación de la fragmentación de los instrumentos financieros, tanto a través de los servicios de la Comisión, como  entre la UE y los Estados miembros. En el dominio cibernético, el que los Estados miembros acojan un enfoque común de la UE sigue teniendo límites, y la coordinación tanto entre las instituciones de la UE como a través de la división público-privada es insuficiente.
Capacidades: En el campo de la migración, las asociaciones de movilidad y de concesión de visados ​​se mantienen subexplotadas. A la luz de los desafíos migratorios, las capacidades de la UE tienen que ser fortalecidas mediante la asignación de recursos adicionales para sus organismos y mediante la integración de las dimensiones externa e interna de la gestión de la migración, así como por la lucha contra las causas profundas del fenómeno en el largo plazo. En seguridad y defensa, PCSD se ha desarrollado desde cero desde el año 2000 y su modus operandi en asociación con organizaciones internacionales y regionales funciona bien. Sin embargo, todavía se enfrenta a dificultades en la disponibilidad de la fuerza y ​​el acceso al financiamiento, facilitadores, la inteligencia y la logística de manera temprana y común. Los grupos de combate nunca se han desplegado y el artículo 44 del Tratado de Lisboa no ha sido implementado. Los presupuestos de defensa han sido recortados de manera descoordinada e irregular, con el gasto en I + T pagando el mayor peaje. Mientras, la UE no es una alianza militar, y no puede ignorar la ‘D’ en su PCSD.

El texto consta de 20 páginas y lo que nosotros hemos entresacado son sólo algunos pocos aspectos.

Parece que nada cambia a mejor y que Mogherini está dispuesta a diseñar, como sus antecesores, una Política Europea de Seguridad y Defensa muy reaccionaria y militarista.

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