El PP benefició a la militarista Indra antes de irse (a medias)

Imagen de Feans

Fuente:  Indra.

Indra es propiedad de la SEPI en un 20’14 %.  Además, la SEPI pertenece al Ministerio de Hacienda.

Según la propia empresa,

Indra se ha hecho con contratos por un importe global de unos 200 millones de euros dentro de los programas adjudicados en el pasado mes de diciembre por el Ministerio de Defensa con el respaldo del Ministerio de Industria y Turismo para la modernización de las Fuerzas Armadas Españolas.

Y sí, lo han leído bien.  Con el respaldo del Ministerio de Industria y Turismo.  Así de claro.  El que tiene buenos padrinos consigue buenos contratos.  Es el mundo de las finanzas, del amiguismo, del enchufismo y de las puertas giratorias.

Lo ha conseguido en tres programas distintos:

1.-  La fragrata F-110.

Dentro de la UTE que ha formado con Navantia, Indra participa en los programas tecnológicos asociados al desarrollo del sistema de combate de las futuras fragatas F-110, habiéndose hecho con contratos por valor de 94 millones de euros con un plazo de ejecución que se extiende hasta 2020.  (…)  Dentro del programa F110, Indra se responsabilizará del desarrollo de los sistemas radar y de defensa electrónica y de infrarrojos.

2.-  Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR 8×8)

dentro de la UTE que forma con GDELS-SBS y SAPA trabajará en programas tecnológicos asociados al desarrollo del futuro Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR 8×8) por valor de 28 millones de euros y un plazo de ejecución hasta 2018.  (…)   la compañía desarrollará todos los sistemas electrónicos (infrarrojos, visión perimetral, dirección de tiro, sistema de gestión de combate, protección electrónica y gestión de comunicaciones) de estos vehículos. El Ejército de Tierra español planea adquirir un mínimo de 500 vehículos de este tipo a partir de 2018.

3.-  Helicóptero de combate NH90.

El sistema de simulación del helicóptero NH90, que Indra se ha adjudicado íntegramente por 77 millones de euros y plazo de ejecución hasta 2020.  (…)  que estarán situados en la base de helicópteros de Agoncillo (La Rioja) y operarán integrados con los simuladores de helicópteros, también desarrollados por Indra, que se encuentran en las bases de Colmenar Viejo (Chinook, Cougar y H135) y Almagro (Tigre). En su conjunto estos simuladores funcionan de un modo completamente integrado y constituyen el centro de simulación militar de helicópteros más avanzado de Europa.

Como se ve, una característica que es importante resaltar es que todos estos contratos se han dado con dos rasgos comunes:

  • En el último mes de la legislatura del PP.  Es decir, el PP antes de irse, y por si acaso, ha intentado dar un buen impulso a Indra y a la industria militar española.
  • Todos los 200 millones se conceden a finales de 2015, pero se seguirán pagando en 2016, 2017 y 2018.  Algunos llegarán a pagarse hasta 2019 y 2020.  Con ello se logran dos propósitos:
    • Hacer más difícil su seguimiento y control.
    • Hipotecar a quién gobierne en los próximos 5 años.  Así, nadie en la industria militar echará de menos al militarismo del PP.

Por último, señalamos que Indra es una de las empresas más importantes en el Complejo Militar-Industrial español, lo cual lo ratifica

 

la propia compañía con las siguientes palabras:

Indra es una compañía de referencia en el mercado mundial de la Defensa y Seguridad que participa en los programas de defensa europeos y españoles más avanzados, tales como el desarrollo del Eurofighter, A400M, helicóptero Tigre, sistema de posicionamiento global Galileo, desarrollo de satélites de observación de la Tierra Paz e Ingenio y los buques más avanzados de la Armada española, entre otros. Sus sistemas de defensa aérea protegen, dentro del mando de la OTAN, el flanco sudoeste del continente europeo. La compañía suministra sus radares 3D a países de los cinco continentes.

Casi nada.

Share

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed