Trident Juncture: invasión total

 

Imagen de www.castelvetranoselinunte.it

Todos los medios se lanzan, con entusiasmo, a anunciar que entre el 3 de octubre y el 6 de noviembre de 2015 se realizará en España el ejercicio de la OTAN Trident Juncture (Coyuntura Tridente).

Los medios afines al militarismo titulan que seremos anfitriones, que se confía en nosotros, que qué ilusión.

El proceso de planificación ha sido largo, comienza en enero de 2013, son 34 meses de preparativos, como se ve en este gráfico:

No es, en contra de lo afirmado, una reacción a la crisis ucrania, sino algo que previamente se había decidido ya.  Es decir, la crisis ucrania y todo lo que ocurre en los países árabes no son más que meras excusas para desarrollar el militarismo OTAN.

Ya se informaba de ello en la Revista Española de Defensa en septiembre de 2014:

En el otoño de 2015, España y Portugal, con el apoyo aéreo de Italia, acogerán el ejercicio Trident Juncture, el primero de una serie de maniobras con las que la OTAN pretende mantenerse en forma para afrontar los retos del futuro. Dirigido por el Mando de Transformación, será un ejercicio de «alta intensidad y alta visibilidad» que permitirá a los aliados materializar en acciones concretas la Iniciativa de las Fuerzas Conectadas, cuyo objetivo es que las tropas de la OTAN sigan preparadas para reaccionar frente a una crisis tras el fin de las operaciones en Afganistán a finales de este año.

Es decir, como ahora no entrenamos tanto a nuestras tropas en Afganistán, hay que hacerlo en algún país que se le parezca:  España.

En el ejercicio se pondrán en práctica las capacidades de la Fuerza de Respuesta de la OTAN (Nato Response Force, NRF) de cara a 2016, año en el que España tendrá a su cargo el componente terrestre. Además, podría servir de banco de pruebas a la nueva fuerza de intervención rápida definida en la cumbre de Gales como Punta de Lanza de la OTAN, una fuerza compuesta por hasta 5.000 efectivos capaz de desplegarse en 48 horas para atender situaciones de crisis en el Este y en el flanco sur de la Alianza. El ejercicio Trident Juncture se desarrollará en la zona del Estrecho y estará ambientado en un escenario adaptado a las nuevas amenazas, como la ciberdefensa, incorporando al mismo las lecciones aprendidas en dos décadas de operaciones en Afganistán, Kosovo y otros escenarios. A las fuerzas sobre el terreno se sumarán capacidades aéreas, marítimas y de operaciones especiales, así como elementos de inteligencia y de vigilancia y reconocimiento. En total, podrían participar más de 20.000 militares, cifra que aún pueden variar en función de las aportaciones de los países. En cualquier caso, será el mayor ejercicio llevado a cabo por la OTAN desde el fin de la Guerra Fría.

Como se ve, tras un año de preparativos la cosa va a ser aún peor de lo que pintaba:

El macroejercicio constará de dos fases: una de ejercicio de puesto de mando, del 3 al 16 de octubre, y otra «real», del 24 de octubre al 6 de noviembre. En esta segunda fase, según ha explicado Morenés, se desarrollarán diferentes operaciones terrestres, marítimas y aéreas: operación ofensiva terrestre, desembarcos anfibios, lanzamientos paracaidistas, acciones en ambiente urbano, actuación de fuerzas de operaciones especiales e intervención en ambiente NRBQ, entre otras.

Se llevará a cabo en 16 escenarios distribuidos en España, Italia, Portugal y aguas del Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo. Ello supondrá el despliegue en suelo español de unos 20.000 militares que se repartirán en ocho ubicaciones, entre ellas San Gregorio (Zaragoza), Chinchilla (Albacete), Sotomayor (Almería), Sierra del Retín (Cádiz), Base Aérea de Albacete, Base Aérea de Son San Joan (Palma de Mallorca), Base Aérea de Torrejón (Madrid) y Base Aérea de Zaragoza.

España aportará unos 8.000 efectivos, de los que más de 4.702 son de Tierra, que contarán con 23 carros de combate, 93 blindados y seis helicópteros. Otros 2.650 efectivos son de la Armada y contarán con 13 buques, cuatro helicópteros y dos aviones.

Y otros 516 del Ejército del Aire, que llevarán 29 aviones (12 Eurofighter, 12 F-18, dos C-295, un C-235, un C-130 y un Falcon 20/EW) y dos helicópteros. El ejercicio servirá para evaluar y certificar la Fuerza de Respuesta de la OTAN que liderará España en el primer semestre del próximo año.

Con sede en Bétera (Valencia), España asumirá el mando del componente terrestre, con una fuerza de reacción de tres brigadas multinacionales, que podrá actuar como «punta de lanza» de la OTAN.

A pesar de que todo es destacable, queremos hacer hincapié en algunos aspectos:

  • Nada se informa de dónde serán los desembarcos anfibios, la operación ofensiva terrestre, los lanzamientos de paracaidistas, las acciones en ambiente urbano, (sí, sí, leen bien, en ambiente urbano, hemos de interpretar que alguna ciudad española habrá sido elegida para ser intervenida militarmente, suponemos que será alguna con alcalde nuevo no demasiado afecto al militarismo), etc.  Este detalle informativo es importante porque, suponemos, algo tendrán que decir ante el avasallamiento militarista de la OTAN aquellas personas que estén tomando el sol en la playa desembarcable, los ciudadanos cuyas actividades se vean interferidas por tan bestial despliegue.
  • ¿Dónde estarán los 16 escenarios militares?  ¿Por qué se han elegido estos sitios?  ¿A quién han consultado o pedido permiso?  Habrá poblaciones, sitios naturales, etc., que pasarán a ser «escenario militar».  ¿Con qué compensaciones?  ¿Con qué controles?  ¿Con qué cortapisas para no perjudicar la normal vida de los civiles y la naturaleza?  ¿Quién se hará cargo de los impactos medioambientales que provoquen?  ¿Cuál será la huella ecológica?  ¿Quién se hará cargo de las interferencias que se hagan con la aviación civil?

La aportación española será bestial:

  • España aportará unos 8.000 efectivos,
  • de los que más de 4.702 son de Tierra,
  • que contarán con 23 carros de combate,
  • 93 blindados y
  • seis helicópteros.
  • Otros 2.650 efectivos son de la Armada y contarán con
  • 13 buques,
  • cuatro helicópteros y
  • dos aviones.
  • Y otros 516 del Ejército del Aire, que llevarán
  • 29 aviones (12 Eurofighter, 12 F-18, dos C-295, un C-235, un C-130 y un Falcon 20/EW) y
  • dos helicópteros.

Casi 8.000 efectivos y 172 aparatos de guerra.  Pero, además, habrá que sumar las aportaciones de los demás países.  Durante más de 1 mes, aunque lo peor tendrá lugar entre el 21 de octubre y el 6 de noviembre.

La primera fase, fase de puesto de mando, tendrá lugar entre el 3 y el 16 de octubre

y tiene por finalidad la evaluación y certificación de la estructura de mando de la Fuerza de Respuesta de la OTAN para 2016. Los lugares en los que se desarrollará será en varias unidades militares de Alemania, Bélgica, Canadá, España, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, y en aguas del Atlántico y Mediterráneo.

La segunda fase, fase real,

del 24 de octubre al 6 de noviembre, tendrá lugar diversas operaciones terrestres, marítimas y aéreas, y se ubicará en 16 lugares distribuidos en España, Italia, Portugal, y aguas del Atlántico y Mediterráneo.

También nos parece curioso lo siguiente:

Debido a la entidad de la fuerza que desplegará en el territorio nacional, se prevé la asistencia de observadores internacionales. Además, como consecuencia de las responsabilidades adquiridas por España como Estado firmante del documento de Viena de 2011 sobre Medidas de Fomento de la Confianza y Seguridad de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), España invitará a todos los países de la organización.  (…)  Este ejercicio contará también con la participación de observadores de la Unión Africana y de naciones amigas, entre las que se encuentran -a petición de España- Brasiol, Colombia, Marruecos y Túnez.

¿Se supone que, también, hemos de correr con sus gastos de desplazamiento y estancia, ya que somos anfitriones?  ¿Cuál es la partida presupuestaria en la que figuran estos gastos y todos los de la Trident Juncture?

¿Quién pagará esto?  ¿Quién lo controlará y auditará?

Sólo sabemos que:

ha sido programado por el Mando Aliado de Transformación, con sede en Norfolk (Virginia), y será dirigido por el Mando Aliado Conjunto, con sede en Brunssum (Holanda)

Lo cual no nos deja mucho más tranquilos.

Además, por si todo esto fuera poco, habrá otros 10.000 efectivos fuera de España, en Portugal e Italia.  En total participarán soldados de 30 naciones.

Los objetivos serían:

  1. Mostrar fuerza ante los riesgos que nos pueden llegar tanto del Este como del Sur.
  2. certificar la plena capacidad operativa de la Fuerza de Respuesta Rápida (NRF) de la OTAN, cuya “punta de lanza”, la Fuerza de Muy Alta Disponibilidad (VJTF) liderará España el próximo año 2016. Esta punta de lanza (compuesta por hasta 6.000 militares, de ellos unos 3.500 españoles) tendrá la capacidad de desplegarse en cualquier rincón del mundo en un máximo de 72 horas.

¿Qué deuda nos generarán estos entrenamientos militares?

Suponemos que Rajoy no convocará las próximas elecciones nacionales en estas fechas, con un país multiintervenido, pero, nunca se sabe.

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