Invertir nuestro Gasto Militar escondido en luchar contra 17 enfermedades

Imagen de Pepe Alfonso

Fuente:  El País.

En 2014 se gastaron 300 millones de dólares, 263’7 millones de € en luchar contra 17 enfermedades que hacen miserables las vidas de más de 1.000 millones de personas en 149 países.

Son, claro, enfermedades tropicales que no afectan en demasía al primer mundo.

Sería necesario multiplicar la inversión por 10 para que tuviesen una cobertura universal en 2030.  En total 2.637 millones de €.

A cualquiera de nosotros esta cifra nos parece inalcanzable, sin embargo, si miramos nuestro informe de Gasto Militar para 2015, veremos qué fácil es llegar a esta cifra:

  • Ministerio de Presidencia (CNI):  223’68 millones de €
  • Ministerio del Interior:  2.600’68 millones de €
  • Ministerio de Exteriores:  171’53 millones de €
  • Ministerio de Industria:  604’76 millones de €
  • Ministerio de Fomento:  0’22 millones de €
  • Ministerio de Empleo y Seguridad Social:  0’5 millones de €
  • Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente:  16’81 millones de €
  • Ministerio de Hacienda:  39’14 millones de €
  • Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad:  0’3 millones de €
  • Ministerio de Economía y Competitividad:  4’8 millones de €
  • Ministerio de Educación, Cultura y Deportes:  0’3 millones de €
  • Otros organismos:  Centros Universitarios de la Defensa:  14’43 millones de €

En total 3.677’15 millones de € dedicados en 2015 para el Gasto Militar por ministerios diferentes al de Defensa.

Sólo con esta cifra, sin quitar nada al Ministerio de Defensa (para no quedarnos indefensos según la propaganda al uso), podríamos hacer una contribución inolvidable para 1.000 millones de personas.

Además, hay que tener en cuenta que gracias al actual cambio climático, algunas de estas enfermedades tropicales ya no lo son estrictamente y que invertir en su control es una manera concreta de defender nuestra Seguridad Humana.

Por otro lado, esos 149 países cuyos 1.000 millones sufren estas enfermedades seguro que iban a estar muy agradecidos y para ellos España dejaría de ser un país militarista, violento e intervencionista para convertirse en un adalid de su salud.  Con ello bajaría nuestro índice de peligrosidad internacional y no seríamos considerados tan enemigos por muchos países.  En definitiva, estaríamos más seguros.

Queda claro que es una cuestión que no depende de la existencia o no de dinero, sino de la voluntad política.

Los militares cuando mejor social hacen y mejor nos defienden es cuando se disuelven.

Share

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed