¿Ceses en Navantia? Ni de broma

splash

Por Álvaro Ibáñez

 

Fuente: Elconfidencial digital

Navantia fabricó por encargo de nuestros flamantes políticos del Ministerio de Defensa y de sus consejeros militares de la Armada unos submarinos de la serie S-80 de los que ya hemos hecho unos cuantos comentarios por sus defectos de «flotabilidad» (es decir, se hundían y eran incapaces de reflotar) por culpa de unos proyectos mal elaborados y peor ejecutados que convirtieron a estos cachivaches de la industria e ingeniería militar española en los primeros submarinos obesos de la historia.

Luego, cuando se dieron cuenta del error, encargaron a una consultora estadounidense, de nombre Electric Boat, que elaborara un informe con las recomendaciones necesarias para poner a dieta los submarinos y conseguir que valgan para algo.  Los americanos han elaborado su informe donde, al parecer, no se han cortado un pelo al hablar de las incompetencias diversas.

Arreglar la broma le ha costado al estado un sobreprecio (a añadir sobre el sobreprecio que ya traía de por sí el proyecto) de otros 759 millones de euros. Y tras este pequeño susto, en 2018 se prevé que se entreguen a la Armada los primeros prototipos.

Seguramente para entonces los almirantes llorarán diciendo que con tanto retraso los sumergibles se han quedado viejos y que necesitan otros (muchos más y mejores) y seguramente, si sigue mandando la élite extractiva de ahora, les darán los nuevos juguetitos para que la rueda siga girando.

Nos preguntamos si, tras la chapuza que tanto nos ha empobrecido, alguien (ingenieros, militares, políticos, un buzo que pasara por allí, etc.) ha asumido alguna responsabilidad. Parece ser que no. Lo pasado, pasado queda, pelillos a la mar, hoy por tí mañana por mí… Total, una ciudadanía idiotizada que no pide cuentas de nada no merece menos.

Share

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed