Enmiendas a la totalidad en los Presupuestos Generales. En Defensa algo hemos avanzado, pero tan poco…

Pastelitos+de+colores

Armando G Alonso

Fuente: Congreso de los Diputados

Las Cortes Generales publicaron el pasado 21 de octubre el boletín 118-4, Serie A, en el que se contienen las enmiendas a la totalidad de los PGE.

Hemos leído estas enmiendas para verificar el grado de importancia que los partidos políticos de esta última fase de la decadencia partitocrática han dado al gasto militar y, a decir verdad, volvemos a concluir, como en años anteriores, que la importancia de tan desmesurado gasto sigue siendo residual y, por decirlo así, únicamente pertinente para partidos «menores», mientras parece que el consorcio PP/PSOE sigue apostando por el silencio y la política opaca de cara al gasto militar.

Empecemos por las citas expresas que denuncian este gasto militar como una razón más (entre otras y en todos los casos no de las más significativas) para rechazar totalmente los presupuestos presentados por el Marianismo en el poder.

Uxúe Barco, de Geroa Bai, denuncia (pág. 2)

Mención especial merece el Ministerio de Defensa que ya en los tres últimos ejercicios presupuestarios la diferencia entre el presupuesto presentado en el Congreso y el resultado final ha sido del 50 %. Todo hace indicar que la previsión para este año es la misma: el presupuesto inicial de este Departamento de 5.765 millones de euros, se verá incrementado considerablemente y casi de tapadillo a través de la aprobación de un real decreto en pleno mes de agosto al objeto de financiar la compra de armamento e intentando evitar así un titular incómodo

Por su parte, el diputado Baldoví, de Compromis, señala

Contrasta vivamente con el aumento del 0,4 % del ministerio de Defensa, que es el tercer presupuesto entre todos los ministerios, con una asignación de 5.765 millones. Y que, tradicionalmente, vuelve a incrementarse en verano con nuevas asignaciones con reales decretos estivales

Y los diputados de AMAIUR Onintza Enbeitia , Larreina Valderrama, Ariztegui Larrañaga,  Cuadra Lasarte, Iker Urbina, Iñarritu García y   Errekondo Saltsamendi, (págs 17 y 18)  añaden

Con dichos fondos se financian competencias no asumidas como son los gastos de la Monarquía, las fuerzas de seguridad del Estado, el ejército, las grandes infraestructuras inútiles y, cómo no, al pago de la deuda.

y más adelante

Es más a través de estos presupuestos tenemos que contribuir con más de dos mil cien millones anuales destinados en su mayor parte a gasto improductivo y socialmente inútil, como puede ser el sustento de la Monarquía; … o de un Ministerio de Defensa y un ejército que, por mor de una cláusula constitucional introducida de forma ilegítima y copia de la legislación franquista, se arroga el papel de «garante de la unidad de España

También la diputada Jordá y Roura, de ERC (pág 25)

Los presupuestos de la crisis» contrastan con el mantenimiento, de facto, del gasto militar. En este sentido, hemos de denunciar la falsedad del presupuesto del Ministerio de Defensa, no solo porque no incorpora todo el gasto militar repartido entre casi todos los Ministerios, sino porque a lo largo del año se prevé su incremento mediante el Fondo de Contingencia o, incluso, mediante créditos que aumentan la deuda,  como ha sucedido en los últimos años en que el presupuesto del Ministerio de Defensa se ha incrementado, de manera estructural y extrapresupuestaria, alrededor de en un 25 %

Se explayan un poco más M.ª Olaia Fernández Davila y Rosana Pérez Fernández, del BNG (pág 28) al señalar que

Reinciden en la obsesión armamentística del Gobierno A pesar de que en los presupuestos desciende el presupuesto destinado al Ministerio de Defensa, se vuelve a privilegiar la I+D militar, en donde programas como el «apoyo a la innovación tecnológica en defensa» ve incrementada su dotación en 220,3 millones de euros, un incremento de un 64,1 % con respecto al año anterior. Sin embargo, lo que supone un escándalo de aún mayores dimensiones es el gran engaño contable al que asistimos en los últimos años, debido a la obsesión belicista y armamentística del Gobierno. El Ministerio ve incrementada considerablemente su dotación año tras año, sin que esto aparezca contemplado en los respectivos presupuestos.

En el verano del año 2012 se aprobó un crédito extraordinario de 1.782 millones de euros para pagar programas de armamento. Al año siguiente, volvió a suceder lo mismo por fechas estivales, esta vez con una cuantía de 877 millones. En el presente año se vuelve a repetir la operación, de nuevo se dota un crédito extraordinario para el mismo fin, esta vez de 883 millones de euros. Por lo tanto, Defensa ha recibido en estos tres años 3.542 millones fuera de presupuesto. Los créditos fueron destinados a «atender al pago de obligaciones correspondientes a programas especiales de armamento», lo cual es doblemente pernicioso. Por un lado, porque destinar esas estratosféricas cantidades a armamento en un contexto de fuerte crisis económica y social, con un fuerte incremento de la pobreza, desempleo masivo y miles de personas con graves carencias materiales supone una acción propia de un gobierno belicista que gobierna de espaldas a las necesidades de las mayorías sociales. Por otro lado, puesto que los créditos han sido destinados al pago de obligaciones ya conocidas en el momento de la presentación de los presupuestos, resulta evidente que el único propósito de dotar estas cantidades mediante créditos extraordinarios fuera del presupuesto es el de engañar a la ciudadanía. Ante estos créditos extraordinarios resulta evidente que los recortes sociales son exclusivamente fruto de una opción ideológica y no de una supuesta escasez de recursos. A estas alturas, solo nos queda preguntarnos a cuanto ascenderá el crédito extraordinario para pagar armamento en el próximo verano de 2015

A pesar de que en los presupuestos desciende el presupuesto destinado al Ministerio de Defensa, se vuelve a privilegiar la I+D militar, en donde programas como el «apoyo a la innovación tecnológica en  defensa» ve incrementada su dotación en 220,3 millones de euros, un incremento de un 64,1 % con respecto al año anterior. Sin embargo, lo que supone un escándalo de aún mayores dimensiones es el gran engaño contable al que asistimos en los últimos años, debido a la obsesión belicista y armamentística del Gobierno. El Ministerio ve incrementada considerablemente su dotación año tras año, sin que esto aparezca contemplado en los respectivos presupuestos.

Por último encontramos la queja de Izquierda Plural, mucho menos contundente que la del año pasado y centrada en un aspecto muy tangencial (pág. 41)

El gasto público en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) debería ser una prioridad para una salida firme de la crisis. Pero estos presupuestos, tal y como ha denunciado el colectivo Carta por la Ciencia, reflejan el nulo interés que este Gobierno tiene por la I+D+i. Las subvenciones para esta política se reducen ligeramente con respecto al año 2014 y lo que aumenta es la partida destinada a préstamos y en particular los destinados a gasto militar

LLama la atención el silencio de UPyD respecto del un gasto militar que en los últimos tiempos había venido denunciando por su falta de transparencia. A este silencio se incorpora el de PNV; Coalición Canaria, Foro y Convergencia y Unió.

También el PSOE, el otro pilar de la política monolítica de defensa, y desmintiendo las vaporosas declaraciones de su nuevo líder efímero,  se complace en la política militar y no critica en estas enmiendas el gasto militar.

Sorprende, con tanto silencio y tan poca crítica, que sin embargo se vaya haciendo real una de las críticas del gasto militar: no es creíble, no es transparente, se oculta en casi todos los ministerios y se aumenta a lo largo del año con argucias y artimañas como hacer uso del fondo de contingencia para «sobredotarlo» y aprobar créditos extraordinarios veraniegos para comprar armas.

Ya no es posible seguir ocultándolo y hasta los diputados lo conocen y (algunos) se atreven a criticarlo a pesar de la enorme mordaza que hay sobre la materia.

Es llamativa la «rebaja» de crítica de la izquierda plural respecto del gasto militar. Habrá que esperar al estudio de las enmiendas al articulado para ver si se confirma o se desmiente la sospecha, aunque de momento no parece pintar muy bien el panorama. Tal vez la apuesta de los líderes más mediáticos de su «competidor» Podemos, que aplauden con las orejas al militarismo, hayan servido para rebajar el tono crítico al gasto militar que poco a poco iban alcanzando.

Con una deuda militar que ya acumulaba más de 30.000 millones de euros y ahora sumará otros 10.000 más y unos presupuestos distribuidos en casi todos los ministerios, de cuatro veces el gasto militar reconocido, el posicionamiento tenue de los partidos, ante una sociedad informada debería pasarles factura política. Pero ya se guardan de apostar por una sociedad informada.

En resumen, pequeños avances, pero… menos de lo deseable..

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One comment

  1. Juan Carlos dice:

    Gracias por este repaso.

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