Plan de capacidades industriales esenciales de Defensa: el PEAS II

Imagen de Carmen

Fuente:  eldiario.

La noticia es preocupante, sobre todo, por lo de “amplio catálogo” que nos hace sospechar que muchas otras facetas de la I+D+i de la industria española van a ser militarizadas:

El Ministerio de Defensa llevará “en breve” al Consejo de Ministros un plan de capacidades industriales esenciales, un catálogo amplio que recoge las necesidades para las Fuerzas Armadas y un mapa del sector industrial basado en los riesgos y amenazas contra la seguridad.

A nosotros no nos deja de asombrar el descaro del Ministerio de Defensa, que primero lo presenta a la industria militar y luego al Consejo de Ministros.  De presentarlo al Parlamento ni se habla en la noticia, total, ¿para qué?, si ya le ha dado el visto bueno la industria militar, el verdadero jefe del Ministro de Defensa, Morenés, y de su número dos, Arguelles. ¿Dónde van a ir, si no, estos dos cuando los desalojen del Ministerio?

El número dos de Defensa ha dicho que el documento ya ha sido presentado al sector de la industria de la Defensa y que en breve será elevado al Consejo de Ministros para su aprobación.

El Secretario de Estado de Defensa ya había anunciado algo en su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso.  El análisis que hizo es el siguiente:

Como todos ustedes saben, las Fuerzas Armadas cuentan con un material de última generación fruto del fuerte esfuerzo inversor en materia de Defensa llevado a cabo por diferentes gobiernos entre los años 1990 y 2010.  Este esfuerzo permitió que la industria española por medio de su participación en programas de armamento, adquiriese un nivel tecnológico de relevancia que le ha permitido posicionarse en el exterior y crear valor interno.

Curiosas estas frases.

  • Por un lado, reconocen algo que siempre niegan: que poseemos un material de última generación en armamento.
  • Por otro lado, reconocen que el gobierno ha promocionado fuertemente a la industria de Defensa por medio de los (PEAS).  Tanto que le ha permitido, a la industria militar española, posicionarse en el exterior y crear valor interno.  Es decir, reconocen que uno de los objetivos, si no el mayor, durante las últimas décadas para el Ministerio de Defensa ha sido privilegiar a la industria militar.

Por otro lado, las iniciativas de la Comisión Europea, reflejadas en las directivas ya traspuestas y en la hoja de ruta elaborada a partir del Consejo de Diciembre de 2013, presentan un escenario diferente para la industria española de Defensa. Un escenario que implica un impulso hacia el establecimiento de un mercado interior europeo, y en definitiva una necesidad para las empresas de avanzar hacia un nivel tecnológico de excelencia que les permita mantener y reforzar su posicionamiento.

Traducido:  necesitamos nuevas armas porque aunque las antiguas no se han quedado viejas, las nuevas pueden ser mejores (matar más) y además nos van a dar nuevas oportunidades de negocio.

Hemos de hacer notar que la cuestión militar es un pozo de inversiones sin fondo y de mentiras recurrentes.  Nunca van a parar de necesitar armas más potentes.  Jamás.  Siempre van a necesitar un nuevo salto tecnológico para no quedarse atrás. Siempre nuestras armas serán malas y necesitaremos otras más modernas.  Es decir, esto es una espiral creciente que nunca va a acabar.  Ante un hecho así, las sociedades deben poder analizarlo y decidir si es, realmente, lo que desean.  El mismo gasto se podría invertir, y con más razón, con los mismo argumentos, por ejemplo, en sanidad, o en agricultura, o en energía limpias.

Ante estas circunstancias, el Ministerio puso en marcha un Plan de trabajo para la definición de una política industrial de Defensa que permitiera

  • una inversión sostenida en Defensa capaz de mantener el ciclo de modernización de las Fuerzas Armadas
  • y a la vez proteger una industria de Defensa nacional esencial para nuestra soberanía.

El primer hito de este Plan de Trabajo fue el pasado 9 de diciembre.  El Ministerio de Defensa auspició entonces unas jornadas de trabajo, en las que participaron representantes de los distintos departamentos ministeriales (Defensa, Industria, Hacienda, Economía y Competitividad, Presidencia);  representantes de la industria;  de los centros de I+D y las universidades.

Las conclusiones fueron:

  1. El primero de ellos, elaborar un estudio de capacidades esenciales, similar al de otros países europeos.

  2. El segundo, articular un plan de I+D vinculado a la potenciación y capacitación de nuestra industria principalmente en esas capacidades industriales esenciales antes identificadas.  Este plan se ha puesto en marcha abordando dos de las necesidades militares identificadas por el JEMAD más prioritarias, y que ya tienen financiación en los PGE de 2015:  el 8×8 y la fragata F-110.  De ambos se han derivado 20 proyectos tecnológicos (7 del 8×8 y 13 de F-110).  Estos programas darán comienzo ya en el ejercicio 2015.  Están dotados con 41 y 37 millones de € en el Capítulo 8 del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.  Además, en este mismo Capítulo se han contemplado las partidas de prefinanciación del contrato de los dos nuevos BAM para la Armada:  son 161 millones de €.  En términos numéricos totales, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo incorpora 564 millones de € para programas de defensa, un 64 % más que en 2014.

  3. El tercer objetivo es mejorar la competitividad del sector industrial revisando su modelo y avanzado hacia su consolidación y fortalecimiento. El 25 de julio el Consejo de Ministros encomendó al Ministerio de Defensa el liderazgo de la política industrial del sector en colaboración con el resto de Departamentos implicados.

  4. Y por último, buscar los mecanismos para avanzar en una financiación de la defensa estable y acorde a las necesidades de España y del papel que ésta quiere jugar a nivel internacional.

Hay algunos otros objetivos que nosotros imaginamos:

  • No se consultará a la sociedad sobre todo el proyecto.
  • No se informará al Parlamento sobre ninguno de los 20 proyectos tecnológicos y menos se pedirá su aprobación.
  • Ningún diputado preguntará nada sobre todo esto.
  • Defensa no pagará nada.
  • El Ministerio de Industria será el que pague.
  • A la industria militar no le supondrá ningún coste y sólo conseguirá beneficios.
  • La deuda que generen estos proyectos de investigación militarizados se acumulará a los 30.000 millones de € de la deuda de los primeros PEAS.
  • Y los que se lucrarán serán los de siempre y a cargo del esfuerzo de los de siempre.
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One comment

  1. […] el primer plan PEAS y ahora están propiciando un plan PEAS II.  En 2014 publicábamos un artículo en el que advertíamos que el Ministerio de Defensa tenía planes para hacer un segundo plan PEAS, […]

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