Zonas de Interés para la Defensa Nacional, otro abuso del Ministerio de Defensa

Peinando + la + arena

Javier Delgado

Resulta asombroso y turbador contemplar el poder que tiene el aparato militar para limitar los usos del territorio en función de sus necesidades o intereses. Un poder que, como veremos, hace decaer cualquier otro interés o necesidad social cuando entra en colisión con ellos, los militares.

Hay que recordar que los militares poseen en propiedad diversos territorios, hasta haberse constituido en el segundo terrateniente del estado español. Como ya destacamos en un artículo anterior, los bienes propiedad de los ejércitos tienen diversas características, como la de ser considerados como bienes demaniales, no poder ser donados ni cedidos gratuitamente, pero sí convertidos en dinero para el ejército y mantener un grado de deterior muy alto, dada la actividad principal para la que son usados.

Pues bien,. generalmente las zonas «de interés para la defensa» aglutinan los perímetros de estas propiedades militares, así como las lineas de costa, el espacio aéreo, los trazados de carreteras o tendidos de fluido eléctrico, gas, etc., sobre los que el ejército ejerce un control y unas prerrogativas impresionantes en función de sus intereses.

Existe una normativa estatal que regula las llamadas «zonas de interés para la defensa», en cuya virtud, contamos con tres escalones de límites de los territorios que el Estado cataloga como «zonas de interés para la defensa nacional». A saber

  1. zona de seguridad próxima, en la cual no se pueden realizar actividades o poner instalaciones sin autorización previa del Ministerio de Defensa, aunque se autoriza el aprovechamiento agrícola o forestal por las autoridades regionales y el tendido de cables y tuberías de suministros, siempre que no obstaculicen el uso militar de la zona en concreto
  2. zona de seguridad lejana, en la que se pueden dar usos agrícolas o forestales, con la previa autorización, en este caso delegable en la autoridad regional
  3. Zona de acceso restringido, donde no se permite nada de nada

Es curioso este régimen de zonas declaradas de interés para la defensa, porque para que pueda regir este catálogo de restricciones de uso es necesario que previamente el estado realice un acto formal de declaración de dichas zonas como » de interés para la defensa», como ha sucedido con un montón de ellas que, por descuido, no estaban catalogadas como tales y ahora, el 1 de agosto, ha acordado el consejo de ministros declarar como zonas de interés.

Entre las limitaciones permitidas por la ley se encuentran algunas referidas a los usos admisibles en estos territorios, otras relativas a las servidumbres y cargas que se pueden imponer a estos territorios, o a los derechos que se pueden restringir, en una gradación que va hasta el establecimiento de límites al acceso a la propiedad, de inscripción de cargas sobre ellos, etcétera (por ejemplo para extranjeros, a los que se les puede llegar a prohibir el derecho de propiedad sobre bienes afectos al «interés de la defensa», como puede ser por ejemplo un chalet en una costa).

Conforme a la obsoleta ley 8/1975 (anterior a la Constitución) que regula las zonas de interés para la defensa y sigue en vigor, incluso las inscripciones de titularidades o la constitución de una hipoteca o cualquier otra carga sobre ellos (las zonas de interés para la defensa pueden ser de titularidad de particulares, municipios, etc) son complicadas y a veces imposibles. De hecho registradores y notarios de algunos puntos de Andalucía se quejan del caos que se genera porque, al ir a comprar un particular un inmueble, encuentra en el registro las limitaciones militares y se echa para atrás en la operación, o se dificulta su posterior inscripción al estar sometida a la previa autorización del Ministerio de Defensa.

Para dificultar las cosas un poco más, la ley de Defensa Nacional abre más el campo al intervencionismo militar en el territorio, al prescribir que, además de las zonas declaradas de interés para la defensa, se pueden establecer limitaciones en el uso del territorio de cualquier parte del territorio y limitar los derechos de las personas sobre su uso cuando lo aconseje el interés de la defensa.

Las servidumbres y limitaciones legales al uso del territorio también puede establecerse por parte de los militares en razón de lo que llaman «seguridad aérea», conforme a los reales decretos 584/72 de 24 de febrero (anterior a la constitución) y 297/2013 de 23 de abril, según los cuales pueden prohibir, restringir o controlar el uso del territorio y la instalación de objetos fijos o móviles o elementos en altura.

Sería prolijo, e innecesario, detallar todos y cada uno de los ridículos límites impuestos por la amplia legislación en la materia, por lo que nos conformamos, para gentes curiosas e inquietas, a señalar que el Ministerio de Defensa, en un esfuerzo impagable por ofrecer un listado compelo, ha publicado un listado de toda la normativa vigente que enlazamos aquí.

No conocemos una norma de esta envergadura que establezca una autorización tan abierta de una limitación genérica y tan poco garantista hacia cualquier territorio y cualquier persona, estableciéndole límites de uso o de derechos.

Tan apabullante facultad de limitar nuestros derechos, ha dado lugar, como no podía ser menos, a frecuentes conflictos entre los militares y el resto de los mortales. Conflictos que suelen acabar en los tribunales de justicia y que en no pocas ocasiones han servido de paso para que los militares pudieran ir elaborando un catálogo de sus propias propiedades y de aquellas que sin ser suyas, controlan mediante la imposición de límites de uso o de derechos.

Por hacer un resumen de la jurisprudencia generada, esta viene a ratificar el carácter de interés principal del interés de la defensa, el cual hace que los militares puedan limitar a su antojo los usos del territorio y, lo que es más grave, que no deban tampoco rendir cuentas de ningún tipo ni informar al respecto,. incluso en los muy escandalosos casos en los que realizan maniobras militares en zonas de interés biológico, como puede ser el caso de las Banderas Reales o de Doñana. Usemos como botón de muestra la sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo Contencioso, de 11 de febrero de 2014, que resume muy elocuentemente la situación de privilegio militar.

Por hacer un pequeño recuento de zonas de interés para la defensa que nos pueden parecer inverosímiles, tenemos que:

1) El Goloso (Madrid) y San Gregorio (Zaragoza) han sido declaradas zonas de interés para la defensa a primeros de julio de 2014.

Concretamente, San Gregorio (dicho sea de paso que es un paraje no sólo inmenso, de un perímetro de más de 108 kilómetros, que se encuentra en el término municipal de varios pueblos zaragozanos, sino que es objeto de incendios por parte de los militares prácticamente cada año) afecta a los intereses agrícolas y ganaderos de diversos pueblos y hasta a los intentos del ayuntamiento de Zaragoza de conseguir un cambio de uso de terrenos de la base militar que no se usan para nada y que podrían venir bien a otras necesidades del pueblo, No en vano, el ayuntamiento zaragozano ha elevado una protesta por la reciente declaración de zona de interés para la defensa de San Gregorio.

El Goloso ocupa una enorme extensión entre Madrid capital, Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. La actual declaración de zona de interés para la defensa en la práctica lo que hace es aumentar la capacidad de control y decisión de los militares sobre un perímetro de terreno superior al de las propias instalaciones que posee el ejército en esta zona.

2) Andalucía: en el Consejo de Ministros de 31 de julio de 2014, el gobierno ha declarado también zonas de interés para la defensa los perímetros que rodean a las bases militares que ya poseen en Cadiz y Almería.

El Bujeo, Punta Camarinal, Sierra Plata, Sierra El Cabrito, Cerro Buenavista, Charcorredondo, Punta Acebuche, Sierra Carbonera, El Majadal Alto y Facinas, ubicados en la provincia de Cádiz, son zonas para «polvorines y asentamientos de misiles y artillería de costa en el Estrecho», ha enumerado el Ejecutivo. Asimismo, en Almería, la zona incluida en la norma es el campamento y campo de tiro y maniobras Alvarez de Sotomayor en Viator.

El propósito de esta declaración apresurada ha sido el de «preservar la propiedad militar y sus instalaciones de cualquier actuación que pudiera afectarla»  es  decir, impedir que en sus inmediaciones se aplique  usos molestos para los militares.

3) Ceuta: en función de la existencia de un molino de viento del siglo XVIII y un recinto amurallado medio ruinoso de lo que fue un castillo militar, donde se ha instalado una «batería» y cuerpo de guardia, se hizo en su día una declaración de zona de interés para la defensa, con todo tipo de limitaciones en el uso del territorio, de una extensa linea de costa, que ha quedado para uso y contemplación militar sin posibilidad de un uso alternativo

4) Pájara:

En el municipio de Pájara hay un campo de tiro que condiciona todo el desarrollo de la localidad: Fue decretado el interés para la defensa por real decreto 600</2012 del año 2012, con el argumento de que ello era necesario para «preserva» la instalación militar de cualquier actuación que pudiera afectarla y permitir las actuaciones relacionadas con las actividades de instrucción y adiestramiento de las unidades militares desplegadas en Canarias. De esta forma, señala la referencia del Consejo de Ministros, se asegura la preparación de las unidades del Ejército español ubicadas en el archipiélago canario, para la realización de operaciones militares.

En el mismo se declaró zona de interés para la defensa tanto el espacio terrestre, como el marítimo y aéreo, limitando cualquier uso que se pretendiere dar a estos al interés y beneplácito militar.

En concreto, serán límites al uso civil(Izado) del mismo:

a) Interesar y obtener autorización del Ministerio de Defensa para la determinación  de la compatibilidad con los fines de la Defensa Nacional de cualquier regulación, ordenación o actuación administrativa que pueda incidir en la utilización militar del Campo Nacional de Maniobras y Tiro de Pájara.

b) Someter a la autorización previa del Ministerio de Defensa la transmisión de la propiedad, así como la constitución, transmisión y modificación de cualquier derecho real sobre la misma, con independencia de la nacionalidad o naturaleza de los otorgantes.

c) Someter a la autorización previa del Ministerio de Defensa cualquier obra de edificación o construcción, promovida por entidades públicas o privadas, así como la cesión por cualquier título de los aprovechamientos agrícolas, pecuarios o cinegéticos de los territorios afectados.

5) Pico del Lobo, Segovia:

El pico del Lobo, en Segovia, es la montaña más elevada de la sierra de Ayllón y constituye el límite entre las provincias de Segovia y Guadalajara.

En el año 2002, con Trillo Figueroa, el héroe de Perejil, de Ministro de Defensa, fue declarado zona de interés para la defensa nacional mediante Real decreto 191/2002. La peculiaridad del Pico del Lobo es que en la vertiente de Guadalajara mantiene un paisaje más virgen, y en la vertiente segoviana cuenta con la pista de esquí de La Pinilla, combinando así usos más naturales con otros entre recreativos y depredadores.

Aun cuando la norma Trigueña aparece en las colecciones de bases de datos jurídicos como vigente (es decir, seguiría siendo zona de interés para la defensa), Wikipedia mantiene que fue descatalogada como tal en 2004, en lo que parece una lucha administrativa del gobierno de la Junta de Castilla La Mancha (por aquel entonces regido por el después Ministro de defensa José Bono), y declarado «Reserva Natural del Macizo del Lobo-Cebollera» por Decreto 183/2005 y más tarde incluido en el Parque Natural de la Sierra Norte.

6) Pico Malpaso, Hierro: El mismo tipo de afectación a los intereses militares y la misma restricción de usos y derechos ocurre con el Pico Malpaso, en la Isla del Hierro, en la que se justifica en supuesto interés de la defensa desde un punto de vista «aéreo«, es decir, estableciendo todo tipo de servidumbres por culpa del Teide.

Dice la norma que se establece para «mejorar la vigilancia aérea de la zona de las islas Canarias como consecuencia de la insuficiencia de los radares actuales para cubrir todo el espacio aéreo, al producirse distintos apantallamientos originados por El Teide»

Afortunadamente estos militares sólo se les ha ocurrido la figura de la afectación del territorio a los intereses de la defensa para preservar el camino que sube hasta el radar, en vez de hacer gala de su potencia de fuego y acabar con el apantallamiento del Teide reduciéndolo a cenizas.

Hay otros muchos espacios contaminados por el militarismo cañí que, como los anteriores,  perjudican al uso del territorio en función de intereses tan alejados de las necesidades sentidas por la sociedad, sin embargo, conocerlos es una tarea complicada porque no hay ninguna base de datos sobre ellos que sea exacta.  Ni siquiera el Ministerio de Defensa se ocupa de tener un catálogo efectivo al día.  Sin embargo, sería importante exigirlo para saber realmente cuál es la verdadera dimensión de de la militarización del territorio.

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2 comments

  1. […] cuando se les pone en sus marciales sitios, en los diversos lugares de la geografía, como es el caso de Doñana, donde pasan del gobierno claudicante del PSOE, o de Cataluña, donde pasan del más levantisco de […]

  2. […] La militarización del territorio,  condicionado en sus usos por leyes militares que imponen el prioritario interés de la defensa y que pueden afectar, sin más, al uso y disfrute del territorio que para los […]

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