La, cada vez más preocupante, militarización de Andalucía

Imagen de Paco Solís

Ya nos hemos hecho eco de la militarización preocupante de Canarias en los últimos meses.  Por ejemplo:  “El coste militar del petróleo canario“, “Un vertedero submarino de material militar en desuso en Canarias“,   y de las protestas antimilitaristas en Canarias, reclamando, incluso, la devolución de instalaciones militares.  En todas estas entradas también hacíamos hincapié en la nueva idea de “Fronteras Avanzadas” que torna a Canarias como base del militarismo intervencionista español en África.

Ahora le toca el turno a Andalucía (parece que para completar todo nuestro flanco sur y contener a los magrebíes y africanos en general).

Todos sabemos que Andalucía es una de las regiones donde más se ceba el paro en España.  Por ello resulta más conmovedor que el Ministerio de Defensa les tenga chantajeados en varias provincias con perder más puestos de trabajo:  Defensa acepta el tercer ERE en Morón mientras autoriza 900 marines más.

El ministro de Defensa, Pedro Morenés Eulate, ha hecho oídos sordos a la petición de los trabajadores de la Base militar de Morón de la Frontera (Sevilla) de que defienda los puestos de trabajo frente al nuevo ERE –y van tres– que finalmente ha planteado Vinnell-Brown & Root Spain (VBR), la sociedad que gestiona los servicios civiles para las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en Europa. De este modo, mientras el patriótico Gobierno de Mariano Rajoy Brey, muy preocupado de crear empleo, autoriza el aumento de 900 militares y 18 aviones norteamericanos más, acepta sin rechistar el despido de decenas de trabajadores españoles en esa base militar de utilización conjunta.

Y todos suponemos que al haber más militares y más aviones yankis, lo lógico es que se crease empleo en la zona.  Sin embargo, vemos, por tercera vez, que es justo al contrario y que:

  1. Perdemos soberanía nacional
  2. Ganamos en paro.

Pedro Morenés y su Ministerio de Defensa parecen ajenos a las necesidades de los españoles y deudores de las necesidades yankis.

Morenés, con su cinismo habitual, no tuvo ninguna preocupación al prometer más trabajo a Andalucía a cargo de su Ministerio y de su industria militar.  Sin embargo, como vemos, todo ello ha quedado en agua de borrajas.

Las bases generan muy poco empleo y de muy baja calidad ética.

Por ahora sólo somos los antimilitaristas quienes nos oponemos a las bases yankis, pero llegará el momento en que se nos unan las poblaciones de las zonas afectadas por las bases militares.  Lo decimos porque:

Todos los partidos están por la labor de mantener los puestos de trabajo ligados a la industria y a las bases militares:

En los primeros días de julio, el portavoz parlamentario de Izquierda Plural y diputado de IU, José Luis Centellaremitió una carta a Morenés pidiéndole que abogue ante los norteamericanos por el mantenimiento de los puestos de trabajo de los civiles españoles en la Base de Morón y que exija a los contratistas estadounidenses la aplicación de los convenios y el mantenimiento del empleo. El ministro no le ha contestado. Antes de enviarle la carta, varios miembros del comité de empresa se desplazaron a Madrid y, acompañados por el diputado del PP Ricardo Tarno y el senador socialista Enrique Abad, lograron hablar con Morenés y solicitar su intervención para que los norteamericanos mantengan los puestos de trabajo.

Pero al final a ninguno le hacen caso.  Y parece que Estados Unidos ha venido para quedarse pero sin proporcionar ninguna contrapartida a España y menos a las zonas donde se instalan:

La concesionaria VBR ya aprovechó la primera reforma laboral del PSOE para eliminar empleo fijo. A mediados de 2010 presentó el primer ERE con el fin de suprimir “por causas organizativas” 286 de los 594 puestos de trabajo. La negociación permitió reducir la cifra inicial a 150 despidos. Después quedó en 119 porque 31 trabajadores habían sido despedidos antes. Su inclusión en el ERE fue una práctica presuntamente fraudulenta que está siendo investigada por el juzgado 15 de Sevilla.

Los ejecutivos de VBR volvieron a la carga el año pasado, con el despidió de otros 66 trabajadores mediante un ERE que “no se ajustaba a derecho”, según sentenció el Tribunal Superior de Andalucía (TSA) en abril pasado. Los norteamericanos aplicaron la reforma laboral del PP que abarató el despido a 20 días por año. Aunque la sentencia del TSA no les obliga a readmitir a los trabajadores, la han recurrido al Tribunal Supremo y, tal como se temían los miembros del comité de empresa, han seguido adelante con más despidos. El lunes pasado comunicaron vía notarial que el 4 de agosto abren un nuevo un periodo de consultas para realizar otro “despido colectivo”.

Y no olvidemos que en el fondo, los encargados del mantenimiento de las bases son empresas yankis que buscan, única y exclusivamente, su propio beneficio, según el Diario de Sevilla:

Vecinos, empleados y antiguos trabajadores aseguran que la empresa norteamericana VBR busca ahorrar en costes laborales al aprovecharse de la crisis que atraviesa España y mantener una base militar “a bajo precio”.

Lo que muchos municipios consideraron hace años como un magnífico yacimiento de empleo se ha acabado convirtiendo en una auténtica pesadilla para muchas familias. 

Aunque muchos vecinos aseguran que ya no pasan tantos aviones como antes por el cielo de Morón, este antiguo empleado insiste en que la actividad “se ha incrementado”. “Es falso que ya no hagan falta tantos trabajadores, pues se sigue contratando a gente, pero con un coste más reducido, que es lo que busca la VBR”, mantiene Cocinero, para quien hay dos fundamentos que explican los tres ERE que viene sufriendo la plantilla española desde 2010: “Por un lado, existe una directriz en las fuerzas aéreas estadounidenses por la cual se quiere prescindir de todo personal que no sea norteamericano en la zona de pista ante el temor de un posible sabotaje. Pero también han aprovechado la crisis que sufre España para abaratar los contratos”. 

Según este moronense, “aunque muchos marines americanos realizan las funciones que antes desempeñábamos los españoles, la VBR están contratando a antiguos compañeros que fueron despedidos en los ERE pero en peores condiciones laborales”. De esta forma, Cocinero afirma que a “algunos” los llaman para cubrir bajas “que realmente no son tales pues no ocupan el puesto de la persona ausente” y les hacen contratos temporales de “dos o tres meses” y con un sueldo “inferior” al que tenían antes. Este antiguo trabajador hace uso de un término anglosajón muy puesto de moda desde que estalló la crisis para explicar el objetivo principal que persigue la compañía americana: “Hacer del aeródromo una base low cost“. 

Las bases generan mucha pobreza y dependencia económica de lo militar (que ha demostrado que no es de fiar y que no comparte con los civiles).

Si suplen a españoles por americanos, éstos no dejarán ningún dinero en Morón, pues en la base tienen supermercados, hoteles y otros negocios en los que gastar. No les hace falta salir de allí

Para colmo de males, las bases generan muchísimos problemas medioambientales y en la calidad de vida como lo atestigua La Marea:

Barbate es un municipio de la costa gaditana que vive rodeado entre el Parque Natural de la Breña, el mar y unas instalaciones militares. Allí, el pasado 13 de junio se desató un incendio, en el campo de tiro del Retín, que arrasó con más de 300 hectáreas. Todas las miradas apuntaron en ese momento al Ejército. Pronto el Ministerio de Defensa se apresuró a negar cualquier intervención militar en las causas del incendio.

Un mes y medio después, Defensa ha tenido que desdecirse y pese a que a principio negó prácticas militares esos días, luego reconoció que sí hubo maniobras esos días, aunque sin fuego. Ese día, las condiciones climatológicas en Barbate eran propicias para que hubiese incendios. En esos días de riesgo, el ejército tiene prohibido hacer maniobras con fuego real.

El Ministerio de Defensa tiene más de 5.000 hectáreas en el término municipal, más de un tercio del tamaño total, incluidos los seis kilómetros de playa. En ese espacio, que no incluye ninguna instalación fija y que se encuentra a 7 kilómetros del núcleo urbano de Barbate, se realizan prácticas de tiro con fuego real. Los vecinos aseguran que se oyen “disparos, bombas, vuelos rasantes e incluso en algunos días tiemblan hasta las casas”.

Parece que todo ello está implicado la movilización de la gente de los pueblos adyacentes:

En el campo de tiro del Retín realizan maniobras miembros del ejército español, pero también acuden efectivos del ejército norteamericano o de la OTAN. Ahora en el pueblo se ha creado la Plataforma Recuperemos el Retín donde se integran partidos políticos, asociaciones ciudadanas y los comerciantes, su primer objetivo escribir al Gobierno para que le devuelvan el campo de tiro a Barbate.

También desde el Ayuntamiento de Barbate critican que el campo de tiro lastra sus deseos de crecimiento económico. Y ponen dos ejemplos: una piscifactoria que crearía 100 puestos de trabajo y que no llegó a hacerse al negar el Ministerio los terrenos y un helipuerto y enlace con la carretera nacional que no se realizan por motivos de seguridad.

Zonas de interés para la Defensa Nacional.

Por último, también nos parece muy importante el movimiento político (con hondas consecuencias económicas y sociales) que ha realizado en los últimos días el Ministerio de Defensa declarando zonas de interés para la Defensa Nacional a las bases situadas en Almería y Cádiz.

 El Ejecutivo ha declarado como “zonas de interés para la Defensa Nacional” propiedades militares que están ubicadas en Cádiz y Almería y que se utilizan actualmente “como base y campos de entrenamiento” para los distintos cuerpos del Ejército y la Armada. Según la referencia del Consejo de Ministros, se han aprobado dos reales decretos para declarar dichas instalaciones militares -ubicadas en la provincia de Cádiz y Almería- con la finalidad de cumplir “los objetivos de adiestramiento necesarios” para las misiones que le son asignadas por la ley Orgánica de la Defensa Nacional.

El Bujeo, Punta Camarinal, Sierra Plata, Sierra El Cabrito, Cerro Buenavista, Charcorredondo, Punta Acebuche, Sierra Carbonera, El Majadal Alto y Facinas, ubicados en la provincia de Cádiz, son zonas para “polvorines y asentamientos de misiles y artillería de costa en el Estrecho”, ha enumerado el Ejecutivo. Asimismo, en Almería, la zona incluida en la norma es el campamento y campo de tiro y maniobras Alvarez de Sotomayor en Viator.

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