Elecciones europeas 2014: el tema de la Defensa (I)

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1.- Las elecciones europeas y el contexto de la seguridad y defensa.

Durante el mes previo al inicio de la campaña electoral de las elecciones europeas de 2014 se nos ha informado, por activa y por pasiva, de la relevancia singular de estas elecciones al Parlamento Europeo y de su diferencia respecto de otras, ya que, al parecer, permitirán no sólo elegir diputados, sino también al presidente del Consejo y con ello, por primera vez, el gobierno con fuerza ejecutiva de la Unión Europea.

Se nos ha dicho también que está en juego nuestro destino futuro y que el Parlamento puede consagrar un refuerzo del impulso europeísta, unas políticas que consoliden las actuales o que provoquen un giro de éstas, y en definitiva, el futuro que, lejos de estar escrito de antemano, es un interrogante en medio de los tiempos turbulentos que vivimos.

Esto puede que sea más o menos cierto en otras materias, pero podemos asegurar que en lo que se refiere a la política de defensa y seguridad, la relevancia de la composición del parlamento europeo o de la identidad del presidente del Consejo influirá muy poco.

Tradicionalmente la política de seguridad y defensa de la Unión Europea es una de las más opacas y faltas de control de toda la unión y, por sus propias características, está en manos, con absoluta continuidad desde el origen de la Unión y aún antes, de la élite de poder europea y por el conjunto de intereses del llamado “complejo militar industrial”, a la vez que condicionada por la especial sensibilidad hacia estos temas del constructo de los estados nación y de sus características militaristas

Para caracterizar la Política de Defensa de la Unión Europea, daremos solo algunas cifras que muestran claramente su militarismo[1].

1) El gasto militar de la Europa de la UE, sumando los datos oficiales de sus respectivos estados, supera los 193,3 billones de euros (cifras de 2010)[2]

2) Si sumamos las fuerzas militares y paramilitares de los países miembros de la UE encontramos que se superan los 6.308.000 de personas adiestradas y disponibles como fuerza militar.

3) La facturación exterior de las industrias militares europeas superan al año los 115.000 millones de dólares.

4) 24 de los 27 países de la UE pertenecen a la OTAN

5) 27 de las 100 principales industrias militares del mundo son de matriz de alguno o algunos de los países de la UE, entre ellas algunas muy importantes como BAE Systems (la tercera), EADS (la séptima), Finmeccanica (la 9), Thales (la 11) o Rolls Royce (la 17)[3]

6) La política militar de la UE ha sido, hasta la fecha, intervencionista, con 35 misiones militares desde su origen hasta la fechas fuera de las fronteras de la Unión.

2.-  ¿En qué nos afecta la política de defensa de la Unión Europea?

En realidad la política que diseña la UE respecto del tema de defensa no es una política neutra, sino que nos afecta determinantemente:

– En el plano económico

La política militar de la UE afecta en el plano económico a varios niveles:

1.-  En el gasto militar europeo.  Tanto en el presupuesto comunitario y en las ayudas al sector militar-industrial europeo, como en los presupuestos generales de cada país, que tienen que destinar recursos, por ejemplo, para las operaciones militares en el exterior de la UE y de los instrumentos militares de la UE.

2.-En el nivel de endeudamiento subsiguiente de los países para hacer frente a los gastos militares con recursos que no se tienen y que, por lo tanto, se piden prestados.

3.-  En la política de fabricación y proliferación de armas.

4.-  En la dimensión del sector militar-industrial, en la construcción de zonas económicas de monocultivo militar en detrimento de su desarrollo sostenible

5.-  En la falta de oportunidades económicas vinculadas al sector social por favorecer reiteradamente el gasto militar.

6.-  En la política internacional de exportaciones vinculadas a material militar y en el turbio negocio de la opaca financiación y venta de armas, que vincula el “complejo militar-industrial” y el financiero.

7.-  En los beneficios de grandes empresas y fondos de inversión que no tributan de forma solidaria

8.-  En la creciente vinculación del i+d a lo militar

En el plano político

9.-  En la construcción de un complejo de intereses político-militar-industrial de escala europea

10.-  En la determinación de las prioridades políticas de política exterior.

11.-  En el fomento de los conflictos armados fuera de Europa para vender armas.

12.-  En la vinculación de las políticas de los estados y de la propia política de la UE alos intereses militaristas.  En la militarización europea (que tantos disgustos nos ha dado en otras épocas).

13.-  En la dependencia y seguidismo acrítico de la política de seguridad europea a los intereses de defensa de la OTAN

14.-  En el fomento de las operaciones militares en terceros países con la consecuente caracterización de Europa en un papel intervencionista a través de los ejércitos, lo que provoca la percepción, por parte de terceros países, de Europa como una potencia intervencionista y agresiva, por tanto, parte del enemigo.

15.-  En el mantenimiento “manu militari” de un orden internacional y de unas políticas sostenedoras del status quo y generadoras de violencia estructural

16.-  En la cronificación de los conflictos internacionales violentos.

17.-  En la militarización de fenómenos como la inmigración y la movilidad humana, con el estímulo del trato violento y degradante a las personas.

 NOTAS:

[1] http://prezi.com/zweerxwnlvdn/politica-de-defensa/

[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Fuerzas_armadas_de_la_Uni%C3%B3n_Europea

[3] SIPRI. http://www.sipri.org/research/armaments/production/Top100

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