De nuevo Morenés en el punto de mira, ahora por las averías de los aviones

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Por Ricardo Alguacil

Fuente: Cuartopoder

Don Pedro Morenés, actual ministro de defensa español es un verdadero saco de sorpresas.

No sólo ha sido el secretario de estado que se inventó, cuando el aznarato, la fórmula para que Defensa comprara armas, endosando los pagos al ministerio de industria de su amigo Piqué, o concediendo créditos a «interés cero» a la industria militar y endeudando a toda la sociedad con la generación de una burbuja militar; ni tampoco el que una vez salió del gobierno se instaló de jefazo en una industria de las que vendían armas (algunas tan sucias e inmorales como las bombas de racimo que tan nefastas han sido para los civiles en los conflictos y en el post-conflicto, donde siguen perdiendo manos y pies gracias a estos artilugios españoles en gran parte); ni tampoco el ministro que ahora empeña su mayor parte del tiempo en ir por el mundo vendiendo armas españolas.

No solo es que ha sido un verdadero ejemplo del lobismo militar y de infiltración de los intereses del complejo militar industrial en la política de seguridad y defensa.

No. Además, es que, amén de su papel en Instalaza, la empresa de las minas antipersona, Don Morenés era en sus tiempos anteriores al actual cargo ministerial el presidente ejecutivo de la empresa MBDA (esta fabrica misiles y componentes militares aeronaúticos), la cual está participada en un 37,5% por EADS, que a su vez pertenece entre otros a la SEPI del Ministerio de Hacienda (ministerio que determina el representante «español en el consejo de administración de EADS).

¿Qué tiene de especial esto?

Pues ahí va la cosa:

MBDA, de la que era presidente Morenés, era de EADS, y Morenés por ello, servidor de los intereses de EADS, que desde marzo de 2013, y en concurso sin la suficiente transparencia ni publicidad, es la adjudicataria del mantenimiento de los aviones que transportan a las personalidades españolas y que ahora están fallando a diario (¿tal vez con la velada intención de comprar más aviones militares con esta rara excusa?, ¿Tal vez con la excusa deque tales aviones transportan a personalidades civiles y regias se pretende «endosar» el gasto en estos aviones nuevos que comprarán a otros ministerios?).

Es curioso que, durante los diez años anteriores, los aviones ahora tan fallones no fallaran nada más que una vez.  Entonces los cuidaba Iberia. Y ahora, desde que Morenés decidió dar la contrata de mantenimiento de estos aviones a la empresa con la que tenía un innegable vínculo previo, fallen día si, día no, casi coincidiendo con los intereses de defensa de renovar sus avioncitos sin gastar del presupuesto de defensa.

Nos huele un poco rancio esta serie de coincidencias.

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