Porque las armas químicas son una realidad, reivindiquemos la desaparición de la división NBQR del Instituto Tecnológico de la Marañosa en Getafe

 

Existe una organización para la prohibición de las armas químicas (OPAQ) cuya web informa sobre la relación de los estados miembros que han firmado la Convención contra las Armas Químicas y cuándo entró la Convención en vigor para cada uno de dichos países.  España la firmó en 13 de enero de 1996 y la Convención entró en vigor el 29 de abril del 97.

La lista del oprobio tiene dos versiones:

  • Los países que han firmado el acuerdo pero aún no lo han ratificado:  Israel y Nyanmar.
  • Los países que ni han firmado ni se han adherido:  Sudán del Sur, Angola, Egipto y República Popular Democrática de Corea.

Al unirse al acuerdo, Albania, India, Corea del Sur, Irak, Estados Unidos, Rusia y Libia declararon poseer armas químicas. En 2009 los cuatro primeros ya habían destruido sus reservas.

Pero hay más datos de interés:

El tratado, que complementa el Protocolo de Ginebra de 1925 y la Convención de 1972 sobre armas bacteriológicas, da un plazo de 10 años desde su entrada en vigor para eliminar los arsenales, aunque a Rusia y EE UU se les ha prorrogado dado el enorme tamaño de sus reservas y la dificultad para destruirlas. La revuelta de 2011 en Libia paralizó las tareas de destrucción de su arsenal, por lo que el país también se acogió a una prórroga.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), que vela por el cumplimiento de la Convención, asegura que para febrero de este año se habían destruido 55.939 toneladas de las 71.196 declaradas (78,57%), distribuidas en 8,7 millones de contenedores y municiones.

En cuanto a las instalaciones necesarias para su elaboración, los 13 Estados que reconocieron tenerlas (entre ellos, Bosnia-Herzegovina, China, Francia, India, Libia, Japón, Reino Unido, Irán y Serbia, además de EE UU y Rusia) las han desactivado, según la OPAQ, por lo que, en teoría, ningún país miembro de la Convención produce armas químicas.

Y aquí está uno de los quid de la cuestión:  si España ha firmado y ratificado el Convenio contra las Armas Químicas, ¿para qué existe la división NBQR del Instituto Tecnológico La Marañosa, en Getafe?, ¿Si España no puede tener armas Químicas y el resto de las naciones (salvo excepciones) tampoco, cómo se come una división NBQR?.

Parece como si una vez firmado el Convenio contra las armas químicas todos los países lo diesen por papel mojado y se dedicasen, con más o menos ahínco, a investigar sobre ellas.  Suelen argüir que es para concociéndolas saber defendernos de ellas.  Nos parece una mera excusa.  ¿Qué harán los demás países, decir, como nosotros, que no tienen armas químicas para luego estar investigando en ellas y tener preparados los procesos de producción para el momento adecuado?  Si es así, el Convenio sería, realmente, papel mojado.

Habría que exigir desde las ongs que en España se dejase de investigar sobre estas armas y desapareciese esta división del Instituto Tecnológico de La Marañosa en Getafe.

También nos preocupan más otras situaciones reales que nos hablan de que las armas químicas son una realidad palpable en la política nacional e internacional de nuestros días.

  • Por un lado, la noticia de mediados de diciembre que dice que Estados Unidos pide un puerto a España para descargar residuos del arsenal químico sirio.  La solicitud también se realizó a Italia y Francia.  Parece que faltan por tratar unas 15 toneladas de agentes químicos como el gas mostaza y el gas sarín, que quemarían los americanos en alta mar.  Parece que Rota tiene posibilidades de ser agraciado en esta destrucción de arsenal químico ajeno.
  • Por otro lado, también nos preocupa la noticia «arsenal letal de alcance desconocido» de mediados de agosto de este año, en la que se cuenta que existen  tipos de agentes químicos que se pueden usar como armas:
    • » Nerviosos. Bloquean una enzima esencial para el funcionamiento nervioso. La muerte se produce por asfixia, al contraerse los músculos que controlan la respiración de forma permanente. Los gases sarín, tabún y VX forman parte de esta categoría.» Vesicantes. Forman dolorosas quemaduras y ampollas al entrar en contacto con las superficies del cuerpo, también en el interior de las vías respiratorias en caso de ser inhalado. El gas mostaza, usado durante la I Guerra Mundial, es el más conocido.» Pulmonares. Dañan el sistema respiratorio. El fosgeno y cloro entran en esta categoría.» Sanguíneos. Impiden la respiración celular, ya que evitan que el oxígeno que llevan los glóbulos rojos pueda ser utilizado. Este grupo está formado por el cianuro y sus derivados.

No hay pues, en nuestra opinión, ninguna duda de que por un lado van las declaraciones públicas de las naciones y por otro la realidad.

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