Otras voces para una propuesta constructiva en Siria

Por su interés, publicamos este artículo realizado por Jesús Ojeda, compañero pacifista y objetor fiscal de Valladolid, publicado en la página de la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid. Vaya por delante nuestro agradecimiento al autor por esta reflexión documentada y razonable.

El Gobierno británico concedió licencias a empresas para enviar a Siria, antes del actual conflicto, productos químicos como fluoruro sódico que pueden usarse para fabricar gas sarín”, componente básico para su elaboración, según admitió un portavoz del ministerio de Innovación y Empresa (El Norte de Castilla, 8.09.2013). Este es el gas que según fuentes norteamericanas y francesas, a la espera de la presentación del informe de los técnicos de la ONU ante el Consejo Seguridad, se utilizó a mediados de agosto en un ataque en los barrios del extrarradio de Damasco, que Estados Unidos atribuye al Gobierno de Bachar al Asad y que justifica la voluntad del presidente Obama y de otra decena de gobiernos para una inminente intervención militar en Siria. El cinismo está servido ante la parsimonia de nuestros gobernantes y la justificación ‘necesaria’ en base a que se han usado armas químicas y bacteriológicas, servidas por los propios gobiernos que en parte la apoyan y declaran su uso como intolerable. ¿Qué guarda de valor el territorio sirio?, aparte de ser zona estrategia de intereses de influencia y del paso futuro de un gaseoducto, hay petróleo, gas natural, fosfato, carbón, hierro, cobre, plomo, oro…, de todo ello sus habitantes en su mayoría no perciben sus beneficios, sino más bien son dueños de su miseria y de la contaminación que genera su extracción.

Hace dos meses el escritor sirio Yassin al-Haj Saleh, desde la zona liberada de Al-Ghouta oriental, tras haber abandonado la capital, Damasco, enviaba una carta con el título “Intelectuales ¡ayuden a los sirios!” (En:http://debatespolitica.com/25475) En ella relataba cómo durante los seis largos meses que la revolución siria fue pacífica, la política de las potencias influyentes en el mundo fue dejar que los sirios fueran asesinados de forma creciente, dando licencia al régimen para que pudiera hacer impunemente lo que quisiera. Recordemos la revuelta de los niños de Deraa, las sentadas y manifestaciones urbanas de los jóvenes, de los campesinos en las zonas rurales. Fueron ellos los que se unieron de manera no violenta a través de protestas y canciones, antes de la militarización y de la represión brutal del régimen. El autor nos hacía hincapié sobre el comportamiento de las democracias occidentales frente a Hitler poco antes de la Segunda Guerra Mundial. Para este médico escritor disidente lo que es urgente “es algo que garantice el derrocamiento del régimen o, al menos, que se obligue a sus aliados a rectificar en su apoyo a la guerra criminal abierta”.

Se está ante un análisis de mirada estrecha en su opinión, y que a mayores de prolongar el conflicto, la lucha esta siendo “inhumana en su máxima expresión”. No existen dos males iguales en Siria, como lo describe por desgracia muchos medios de comunicación occidentales, y al contrario de lo que dicen los informes de Naciones Unidas y las organizaciones internacionales. Es cierto que el enfrentamiento no es entre ángeles y demonios: “Hay un régimen despótico fascista que ha matado”, se han contabilizado más de 100.000 muertos, más de 1.429 muertos por armas químicas en último mes, en consecuencia las partes se han radicalizado debido a la prolongación y crueldad de la guerra incivil. Según Yassin al-Haj Saleh esta radicalización es cada vez más difícil de aplacar en la sociedad siria: “Cuanto más se abandone a los sirios a su suerte, más probable será que aumente el extremismo como el de estos grupos radicales y que se debiliten la lógica de la moderación y el racionalismo”. De acuerdo con su experiencia sobre el terreno, cuando son asesinados convecinos, y en especial si son niños, le asaltan las miradas interrogantes de los imanes de los organismos de protección civil, preguntándose “por el valor y utilidad de las palabras calmadas «racionales» que suelo emitir”. Y concluye que en nombre del interés general de los sirios y desde una intervención humanitaria, urge ayudar a deshacerse de la dinastía asadiana, que regenta el poder como dueños del país y actúa como si el pueblo sirio es su siervo.

En la Edad Media un buen número de autores consideraban al pueblo como ‘maior principi’ (superior al príncipe), el contrato de soberanía establecido entre el pueblo y una dinastía no privaba al pueblo de sus derechos políticos primigenios. Se entendía en aquel entonces que la teoría del pacto de gobierno contenía el derecho a la resistencia individual, autorizando la oposición contra un gobierno que había hecho caso omiso de sus compromisos. Fue la posición de los monarcómacos, a los que se sumó un tiempo después Martín Lutero. Él estableció doctrina al proclamar la resistencia activa contra el “tirano apocalíptico”. Esta fórmula luterana, ya defendida por Tomás de Aquino y por el jesuita español Mariana, que incluso proponía el asesinato del tirano a manos de un miembro de la comunidad avalado por esta, se aplicará en el siglo XX frente a los totalitarismos modernos por parte de algunos grupos protestantes y católicos para justificar los intentos de eliminar a tiranos como Hitler y sus compañeros de régimen. Por supuesto se hace necesaria la superación de la huella de Caín, y en la evolución humanista del pensamiento, es obligado someter al tirano ante un tribunal de justicia universal por crímenes contra la humanidad

La carta afirma “que no hay solución política si no es obligando al carnicero a dimitir, ahora y sin dilación, y con él a todos los líderes de los asesinatos en su régimen…,” porque “ello fortalecerá las posturas de los moderados y abrirá la puerta al aislamiento de los radicales y la firma de un pacto justo, que la zona y el mundo necesitan, y los sirios antes que nadie”. Son ellos los que nos piden nuestro apoyo para que la ciudadanía mundial exijamos un embargo de armas real y efectivo, el despliegue de personal mediador y de interposición, el apoyo financiero a las organizaciones que atienden a la población en sus necesidades básicas sanitarias, de alimentación y de convivencia. Es un tiempo de máxima urgencia para el derrocamiento del régimen, forzando las voluntades de los gobiernos de Rusia, Irán, China, Corea del Norte y de aquellos que contribuyen al mantenimiento en el poder de Bachar al Asad. Para la poetisa siria Maram al-Masri aún cabe la esperanza de que la sangre derramada sirva para derrotar al dictador y devolver la libertad.

Jesús Ojeda, investigador en Ciencias Sociales

Share

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed