Armada: ¿corrupción generalizada, corrupción al por mayor, corrupción simple, corruptelas, telas, tela marinera?

Fuente:  La Voz de Galicia.

El 21 de junio saltaba la noticia:

El Ministerio de Defensa, a través de las Fuerzas Armadas, está investigando la supuesta comercialización ilegal de material de procedencia militar de sus dependencias en Ferrol. El tribunal togado de A Coruña está llamando a marinos de todos los rangos y también a civiles con acceso a las dependencias de la Armada en la ría para tratar de esclarecer unos hechos que comenzaron a detectarse hace ya meses, cuando las fuerzas de seguridad comprobaron que chatarrerías de la zona estaban comercializando elementos que se corresponden al ámbito militar.

Se trataría, fundamentalmente, de cableado, piezas de hierro e, incluso, cobre. Parece que no son grandes cantidades ni que se haya organizado una red específica para su salida irregular al mercado, aunque será el tribunal militar el que lo aclare. Por el momento ha trascendido que ya se han efectuado sobreseimientos en algunos de los procedimientos abiertos al respecto, aunque continúan las tomas de declaraciones. En el caso de los civiles, una partida procede de restos que se vendían para «los pinchos de Navidad».

Parece que la situación de sustracciones de material de la Armada y su posterior venta no es nueva:

Episodios anteriores tuvieron más envergadura, como el ocurrido en 1977 con el crucero Canarias, cuando salió a subasta y los chatarreros, en la misma pujas, se negaron a concurrir por las piezas que le faltaban y que aparecían en la memoria, aunque luego accedieron a participar. O en 1995, cuando se investigó la desaparición de cuatro millones de litros de gas-oil que procedentes de Las Palmas iban destinados para su desembarque en los depósitos de la base de A Graña, a bordo del Marqués de la Ensenada. Se decía que se dieran de baja por su mal estado.

Se descubrió luego su venta a panaderías que adquirían este gas-oil para sus hornos. Solo quedó en la condena a un civil. La Armada compraba el combustible exento de impuestos especiales e IVA. El grueso de esta causa delictiva fue archivada.

Posteriormente, el 26 de junio, también la Voz de Galicia nos informaba de que hay:

La investigación (…) alcanza ya a centenares de militares de todos los grados y empleados civiles. Unos en calidad de testigos y otros de imputados están siendo llamados poco a poco desde hace semanas.

Además, nos cuenta los intríngulis del caso:

El asunto fue desvelado por las investigaciones de la Guardia Civil en chatarrerías de la zona, hace más de dos años, para indagar sobre el robo de cable eléctrico. Comenzaron a aparecer materiales procedentes de los recintos militares y buques. La Guardia Civil identificó a los vendedores de esta chatarra, porque es obligado ahora dejar el DNI, y al ver que eran militares pasó el asunto a las autoridades castrenses.

Las diligencias fueron incoadas inicialmente como un sumario general, pero el Tribunal Togado Militar Central resolvió que se distribuyese en causas separadas por cada unidad o buque y se indica expresamente que se aclare también la existencia de este tipo de irregularidades en la Brilat, la principal brigada del Ejército de Tierra de Galicia, con sede en Pontevedra.

Entre el material que cita la Guardia Civil hay cables, aceros y también casquillos de proyectiles, tanto de fusilería como de calibres de cañonería antiaérea.

Las unidades afectadas son tanto las modernas fragatas de la serie F-100 como Álvaro de Bazán o Blas de Lezo, como las la primera serie Baleares, como la Extremadura y Asturias y otros de los ocho buques ya dados de baja y preparados para su venta con destino al achatarramiento. Amarrado está también el portaviones Príncipe de Asturias, en proceso para su baja de la Marina. El Príncipe era el buque insignia y la dotación que lo custodia parece que ha sido advertida de extremar la vigilancia. Este abultado número de unidades a punto de salir a subasta puede explicar el celo con el que se lleva a cabo la investigación, para evitar lo ocurrido con el crucero Canarias, que fue casi desvalijado hace varias décadas. También están siendo llamados gran parte de las secciones del Arsenal (ramos de casco, electricidad y electrónica, armas…), el tren naval (que facilita energía y vapor cuanto los buques atracan), parque de automóviles, Tercio Norte, las escuelas Escaño y Esengra y taller de torpedos, y también la junta de enajenación y la jefatura de aprovisionamiento. Los aforados (de capitán de corbeta para arriba, declaran en el juzgado central). Defensa ha confirmado esta investigación, pero señala que es solo en buques de baja. Y la asociación AUME advierte de que no permitirá que se procese a clases de tropa y se exonere a los mandos.

Nos parece muy oportuno el deseo de AUME, pero …, según El Diario de El Ferrol, el 10 de julio:

Parte de los oficiales superiores imputados (…) niegan haber tenido conocimiento de los hechos y mucho menos ser cómplices de ellos. Según la información recogida por este periódico, los que, por su condición de aforados, son investigados por los juzgados centrales aseguran que se trata de cuestiones puntuales y no de una práctica generalizada, como sostienen los subordinados que también están imputados.

En este sentido, los oficiales superiores declararon que cada vez que asisten a alguna despedida o se hace algún regalo pagan religiosamente su parte, añadiendo que no es cierto que se utilizase el dinero recaudado con la venta ilegal de metales para abonar las comidas o los obsequios.
A su modo de ver, se trata de un argumento que utilizan los subordinados para defenderse, implicando a sus superiores.

Vaya, vaya, pero para contrastar damos también la versión de un cabo primero y de un marinero profesional publicada en  FuerzasArmadas.es:

En concreto se les imputa que en los meses de marzo y abril del 2011 sacaron del buque 181 kilos en un caso, y 300 en otro, de vainas de proyectiles disparados por el cañón del buque, un MK 45 de 127 milímetros de calibre. Cobraron 593 y 900 euros, respectivamente, por esas partidas. El apunte aparece en el informe que la Guardia Civil remitió a las autoridades militares al encontrar este material de aleación de cobre. Los agentes no tuvieron que investigar trazabilidad alguna o seguir el rastro del suministro de la munición porque en las chatarrerías se toma nota actualmente del DNI de quien llega a vender chatarra, sobre todo de cobre, porque así lo establece una orden de Interior. Los DNI correspondían a estos dos imputados, que comparecieron ayer y que ya habían sido llamados con anterioridad.

Ambos insistieron, respondiendo a preguntas del juez instructor, en que estas ventas se hacían con el permiso del mando y que el material, muy abultado, no se sacaba de la fragata oculto, sino que esa operación se hacía a la vista de todos y a la luz del día. Con el beneficio de las ventas, explicaron también al instructor, se compraron herramientas y material para uso en el destino, es decir, a bordo del buque, como puede ser un barreno percutor o cualquier otra máquina herramienta pequeña que se precisase. Porque si se seguían los trámites administrativos para la compra de este material podrían eternizarse. Así se conseguía liquidez de una forma rápida para atender estos gastos, liquidez que se manejaba como pequeño presupuesto complementario al asignado oficialmente a la unidad.

Un sargento y un cabo primero de la dotación del Blas de Lezo, otra unidad de la Armada, declararon en los mismos términos con anterioridad a los que testificaron ayer. Y añadieron que es o era una práctica habitual y bajo conocimiento o autorización del mando.

Fuentes de las dependencias investigadas han informado de que en otros casos los beneficios de la venta de este material supuestamente de desecho servían para el pago del pincho de Navidad. Es decir, las celebraciones internas de las dotaciones y personal, tanto militar como civil, e incluso para cenas. La venta de las vainas supone una importante cantidad de dinero, dado el precio que ha adquirido el cobre. En otros casos se vendieron restos de cableado o acero viejo, que si es de aleación tiene más valor.

¿Corrupción generalizada, corrupción al por mayor, corrupción simple, corruptelas, telas, tela marinera?

En fin, no sabemos, otro ejemplo más de irregularidades en las Fuerzas Armadas.

 

 

 

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