El tribunal de cuentas desenmascara la insostenibilidad de Navantia

No+hay+descanso

Fuente: Tribunal de Cuentas.

En el recientemente publicado «Informe de la fiscalización de las actividades realizadas por la empresa estatal NAVANTIA 2007-2010 y su situación financiera a 31 de diciembre de 2010»  (informe 990) se describe la desastrosa situación de la empresa de fabricación de barcos de guerra y la ruina a la que nos lleva a todos.

Entre las nefastas consecuencias de la promoción de esta industria militar, el Tribunal de Cuentas nos dice

A 31 de diciembre de 2010, NAVANTIA presentaba un activo de 4.905.125 miles de euros y un patrimonio neto de 254.357 miles. Las cuentas de la Sociedad recogían, para los ejercicios de 2008, 2009 y 2010, unas pérdidas de 55.872, 82.659 y 46.045 miles, respectivamente.

Y más adelante

En el momento de la redacción de este Informe se habían rendido al Tribunal las cuentas anuales de NAVANTIA correspondientes al año 2011, que presentan unas pérdidas del ejercicio de 43.257 miles de euros y un patrimonio neto de 222.427 miles. Las citadas cuentas no han sido objeto de la presente fiscalización

Toda una fotografía de la ruina a la que nuestros políticos nos han llevado al fomentar una actividad tan inmoral y antieconómica como es la construcción de armas.

Desde nuestro punto de vista, era la crónica de una muerte anunciada. Regiones enteras en las que los intereses cortoplacistas de nuestras «élites», de la casta política que ahora se dedica a pedir más trabajo para Navantia y de los intereses creados, abocan a toda la población a la falta de salida, al apostarse todo a la industria militar y al no haber intentado una reconversión de la actividad armamentística hacia un desarrollo sostenible, alternativo y ético.

Sorprende ahora que todos estos cafres que engañaron a la población haciéndoles creer que Navantia era el futuro, sean ahora los mismos que, sin asumir ninguna responsabilidad, reclamen más carga de trabajo para Navantia, como si Navantia fuera la solución y no el problema.

Pero el informe nos deja ver otros aspectos hasta ahora ignorados u ocultados:

a) Navantia y sus pérdidas les viene muy bien a los políticos y a los gestores de las industrias estatales para disfrazar las ganancias del sector público empresarial y pagar menos impuestos.

Dice el informe

NAVANTIA forma parte a efectos de la tributación por el impuesto sobre sociedades del grupo consolidado fiscal nº 9/86 del que es empresa dominante la SEPI, titular del 100% de las acciones de NAVANTIA. Como consecuencia de ello la sociedad ha aportado al grupo fiscal sus bases imponibles negativas correspondientes a los años 2008, 2009 y 201012 Tribunal de Cuentas habiendo obtenido como compensaciones de la cesión 16.904, 37.748 y 14.406 miles de euros, respectivamente.

Es decir, las pérdidas de Navantia le han venido bien al SEPI para sanear sus cuentas de cara al impuesto de sociedades y tener que tributar mucho menos, una nueva muestra de la insolidaridad del militarismo.

b) La pérdida de Navantia fundamentalmente se debe al excesivo endeudamiento en armas del Estado Español que, sin tenerlo presupuestado en los PGE, contrata programas de armas con fondos de otros ministerios.

Ello implica que las pérdidas de Navantia las acabamos pagando nosotros de nuestros impuestos, a pesar de que los encargos que le hace el Estado no son ni transparentes ni se encuentran en los presupuestos del Estado.

Dice el informe

Las ventas al Ministerio de Defensa/Armada contabilizadas por NAVANTIA en el período fiscalizado fueron las siguientes:
(en miles de euros)

Año                                 importe                                  % sobre las ventas totales

2007                               629,361                                              50,2 %

2008                               704.531                                              48,2 %

2009                               701.508                                              44,3 %

2010                               802.829                                              50,6 %

Debido a que la Armada no ha contratado ningún gran proyecto de construcción de buques en el período 2007-2010 la mayor parte de estas ventas tuvieron su origen en los grandes proyectos de construcción de buques para la Armada, aprobados e iniciados en ejercicios anteriores a los del período fiscalizado, que se describen a continuación:

– Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC), entregado en 2010, para el que las ventas acumuladas desde el comienzo de su construcción (año 2005) ascendieron a 253.964 miles de euros, siendo su precio inicial de 228.756 miles.
– Cuatro Buques de Acción Marítima (BAM), programa cuya terminación estaba prevista para 2012, cuyo coste previsto era de 498.875 miles de euros, su precio inicial de 373.133 miles y las ventas acumuladas de este programa desde su comienzo (año 2006) hasta el 31 de diciembre de 2010 ascendían a 313.088 miles.
– Un portaviones (LHD), terminado en el año 2010, con unas ventas acumuladas desde su comienzo (año 2004) de 474.822 miles de euros y un precio inicial de 374.551 miles.
– Cuatro fragatas F-105, cuya terminación estaba prevista para el año 2012, con un coste final previsto de 896.348 miles de euros y unas ventas acumuladas a 31 de diciembre de 2010 desde su comienzo (año 2006) de 649.630 miles, siendo su precio inicial de 822.992 miles.
– Cuatro submarinos S-80, cuya terminación estaba prevista para el año 2017, con un coste previsto de 2.100.964 miles de euros y unas ventas acumuladas a 31 de diciembre de 2010 de 689.429 miles desde su comienzo (año 2004), siendo su precio inicial de 1.755.895 miles.

Al parecer, al haberse sobredimensionado Navantia para atender a estos ingentes contratos, al irse terminando estos y no haberse producido aún un nuevo ciclo de compra de armas por parte del Estado español, Navantia se encuentra en el atolladero y esto explica sus pérdidas.

¿Qué quiere decir esto? Pues, sencillamente,

1) que a Navantia la llevó a esta situación nuestra clase política instalada, al pedirle la fabricación de armas que, en palabras del anterior Secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, ni nos podíamos permitir, ni necesitábamos para nada, ni, lo que es peor, se iban a usar nunca.

2) Que ahora estas pérdidas las debemos pagar entre todos, dado que Navantia es una empresa pública estatal.

3) Que además, el desaguisado lleva a la ruina a regiones enteras que han dependido de Navantia, con lo cual miles de familias están en situación precaria por la irresponsabilidad de nuestros políticos y, de nuevo, el coste social de todo ello recaerá sobre todos nosotros, pero eso sí, sin ninguna responsabilidad para los culpables de la situación, que encima son los que ahora se erigen en abanderados de los trabajadores en riesgo.

3) Navantia además, cuenta con diversas fuentes de ingrersos extra del Estado que nos cuestan dinero a todos y nadie controla.

Dice el informe

En el periodo fiscalizado, además de la financiación del MITYC (Ministerio de Industria, Tecnología y Competitividad) destinada a los programas de construcción de buques para la Armada, NAVANTIA contó con anticipos reintegrables del Programa de Fomento de la Investigación Técnica (PROFIT) que concede el MITYC para la financiación de proyectos de investigación y desarrollo, que en el caso de NAVANTIA generalmente estaban vinculados a futuros proyectos de construcción para la Armada u otros proyectos de construcción para clientes diferentes. Con la misma finalidad también dispuso de otros préstamos que concede su matriz SEPI a sus filiales para el fomento de la investigación, estos últimos sólo reintegrables en caso de éxito parcial o total de los proyectos a los que se hubieran destinado. A 31 de diciembre de 2010 el saldo de los préstamos de SEPI ascendía a 193.662 miles de euros y el de los préstamos PROFIT a 9.230 miles.

4) Navantia no tiene la más mínima transparencia contable a efectos de control político y ciudadano.

Señala el informe

Los presupuestos de explotación y capital anuales y los programas de actuación plurianual de NAVANTIA no figuran incluidos de forma individualizada en los PGE porque forman parte de los que presenta su matriz SEPI de forma consolidada y, porque, de acuerdo con lo establecido en el artículo 66 de la Ley General Presupuestaria, NAVANTIA no está obligada a presentarlos de forma individualizada ya que no percibe con cargo a los PGE subvenciones de explotación o capital u otra aportación de cualquier naturaleza

Y más adelante que

también es cierto que las cuentas anuales de los ejercicios fiscalizados no ofrecen información sobre las ventas anuales y las operaciones relacionadas con el Ministerio de Defensa/Armada ni tampoco informan sobre el nominal de las deudas y créditos que la Sociedad tenía con ese Ministerio ni con el MITYC, a pesar de la importancia fundamental que tienen todas estas operaciones, deudas y créditos para comprender la situación financiera de la Sociedad (a 31 de diciembre de 2010 los valores contables por los que figuraban registradas las deudas de NAVANTIA con el MITYC y los derechos de cobro frente al Ministerio de Defensa suponían alrededor del 60% del pasivo y del activo, respectivamente, del balance de situación de NAVANTIA). Ello no es acorde con lo establecido por el PGC en su apartado 1o, Marco Conceptual de la Contabilidad, que establece que las cuentas anuales deben redactarse con claridad de forma que la información suministrada sea comprensible y útil y que, cuando se considere que el cumplimiento de los requisitos, principios y criterios contables incluidos en el PGC no es suficiente para mostrar la imagen fiel, se deben suministrar en la memoria las informaciones complementarias precisas para alcanzar ese objetivo

y

Los programas de actuación plurianual individuales de NAVANTIA elaborados para el período 2007-2010 presentan importantes desviaciones entre sus previsiones y los datos reales, debidas en gran parte al elevado desfase temporal existente entre las fechas en que se elaboran las previsiones y los períodos temporales a los que estas se refieren.

5) La situación financiera de Navantia es buena a pesar de sus «perdidas» y gracias a las inyecciones de dinero sin control que le ha dado por la patilla el Ministerio de Industria

A 31 de diciembre de 2010 la situación financiera de la Sociedad a corto plazo era sólida y solvente ya que disponía de un capital corriente (diferencia entre el activo corriente y el pasivo corriente) de 566.019 miles de euros,

Y ello porque

La principal causa de la existencia de activos financieros corrientes abundantes durante el período 2007-2010 está en la financiación anticipada de la construcción de buques para la Armada proporcionada por el MITYC (a la que nos hemos referido en el epígrafe III.2 del presente Informe) coincidiendo con un aumento de los contratos de Defensa en curso de ejecución en el período.

6) Navantia a futuro entrará en barrena si no le inyecta más dinero el SEPI, el Estado o el sursum corda.

Esto implica mayor gasto militar encubierto y mayor deuda militar que acabamos pagando, sin debate ni transparencia, entre todos.

pueden afectar a la liquidez, a la solvencia y a la capacidad futura para generar fondos sin necesidad de recurrir a aportaciones de capital por parte de SEPI, otras eventualidades que se señalan a continuación:
– Futuras demoras o aplazamientos en los pagos a realizar por el Ministerio de Defensa y reducción de la financiación aportada por el MITYC, como consecuencia de restricciones presupuestarias.
– Reducción en ejercicios futuros de la cartera de pedidos, que en el periodo fiscalizado ha pasado de 6.078.378 miles de euros a 31 de diciembre de 2007 a 2.859.293 miles al final de 2010 (2.188.160 miles en 2011) como consecuencia de los menores volúmenes de contratación de nuevos pedidos que pasaron de 1.823.385 miles en el año 2007 a 495.697 miles en el año 2010 (552.491 miles en 2011). Estos últimos volúmenes de contratación equivalen aproximadamente a un tercio de las ventas registradas en el año 2010.
– Aumento de los costes de subactividad originados por mano de obra e instalaciones no utilizadas como consecuencia de la reducción de los pedidos.
– Deterioro de la competitividad originada por la obtención de márgenes brutos de explotación negativos en proyectos en curso de ejecución en caso de que se incrementen los costes de producción sin que ello vaya compensado con alzas en la productividad; en el periodo fiscalizado, algunos proyectos que tenían como cliente
la Armada Española y cuyos contratos incluían cláusulas de revisión de precios, presentaban a 31 de diciembre de 2010 márgenes totales negativos acumulados desde su comienzo

Y por ello, Navantia solo es sostenible si es sostenida por el MInisterio de Defensa, lo que implica un claro reconocimiento de su absoluta obsolescencia e ineficacia y llevaría en buena lógica a deshacerse de este tinglado.

la situación financiera a largo plazo depende en gran medida de los pedidos que le encargue el Ministerio de Defensa y del mantenimiento de la financiación del MITYC.

7) El desbarajuste afecta también a los gastos de personal, sobredimensionados y usados como prebendas para mantener una industria militar ineficiente y al servicio de intereses del poder.

Dice el informe

 resulta que en el período fiscalizado se utilizaban los ascensos y promociones como medio para elevar las retribuciones del personal, al accederse a un nivel salarial superior por el mero transcurso del tiempo (la sustitución del sistema de ascensos por categoría por el sistema de ascensos por niveles salariales o “asimilaciones” a un nivel superior por el transcurso del tiempo había sido acordada en 2002 por los Comisión Negociadora del XXI Convenio Colectivo de BAZÁN). Las prácticas descritas afectan a la organización del trabajo y, en consecuencia, al logro de unos niveles de eficiencia y productividad suficientes para garantizar la viabilidad económica de la Sociedad.

Y más adelante, refiriéndose a los técnicos superiores en particular,

las retribuciones del personal encuadrado en la categoría de técnicos superiores han tenido, en su conjunto, crecimientos anuales superiores a los contemplados en los convenios colectivos

8) Navantia no es viable si sigue así y debe reorientarse.

Analizada esta actividad de Navantia, el Tribunal de Cuentas señala que

es imprescindible que NAVANTIA defina una estrategia empresarial cuyo objetivo sea el incremento de la competitividad de la Empresa mediante el necesario control y racionalización de los costes, en particular de los costes de personal, y que, además, reoriente básicamente su labor comercial a los ámbitos concretos de su actividad en los que ésta resulte mínimamente competitiva.

Todo un ejemplo que dice por sí solo por cuántas razones y sinrazones es imprescindible acabar cuanto antes con NAVANTIA, una (más) de las empresas militares que nos llevan a la ruina.

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