Desmilitaricemos la lucha contra los incendios y devolvamos competencias a Medio Ambiente

Fuente:  LaMoncloa.gob

 

Todos los años, llegando a estas fechas, nos sorprende todo lo que se publicita en los medios informativos sobre los grandes esfuerzos que hacen la UME – y el Ministerio de Defensa, por supuesto – para luchar contra los incendios veraniegos.

Evidentemente estamos por la realización de todas estas labores, y apoyaríamos aún más durante todo el año, si con ello se diese más empleo público y se cuidasen mejor los bosques y campos.

Lo que no entendemos es la razón de militarizar la lucha contra incendios.  Ahora parece que la UME (Unidad MIlitar de Emergencias) son expertos para todo, pero habría que pensar si esto es así y si no existen gentes y estructuras civiles con mucha más experiencia y capacidad de afrontar los incendios.

A las pruebas nos remitimos, comparemos los despliegues:

Por parte del Ministerio de Defensa:

En la campaña contra incendios forestales 2013 la Unidad Militar de Emergencias contará con un total de 1.500 militares en lucha directa contra incendios forestales, encuadrados en los Batallones de Intervención y articulados en treinta Secciones, entre las que se incluyen las dos ubicadas en Canarias: una en Gando (Gran Canaria) y otra en Los Rodeos (Tenerife). Además, como en campañas anteriores, la Unidad dispondrá los apoyos logísticos y operativos necesarios para las intervenciones, encuadrados tanto en los Batallones de intervención como en el Regimiento de Apoyo a Emergencias, lo que elevará a tres mil el número de efectivos involucrados, tanto en ataque directo al fuego, como en labores de apoyo.

Además de sus bases principales –Torrejón de Ardoz (Madrid), Morón (Sevilla), Batera (Valencia), Zaragoza, San Andrés de Rabanedo (León), Gando (Gran Canaria) y Los Rodeos (Tenerife)–, la Unidad Militar de Emergencias tendrá prevista la ocupación temporal de los destacamentos que sean precisos para su activación en caso necesario, en función del riesgo de incendios forestales. Inicialmente, se prevé desplegar temporalmente en el destacamento de Marin (Escuela Naval Militar), en Mallorca (Base Jaime II) y Granada (Base de Armilla).

Con este despliegue, la Unidad Militar de Emergencias estará en disposición de intervenir en todo el territorio nacional en un plazo inferior a cuatro horas desde que se haya autorizado su intervención, con excepción de las Illes Balears, las plazas de Ceuta y Melilla. En estas localidades, el Ejército de Tierra mantendrá, dentro del plazo de cuatro horas y si la situación lo requiere, la capacidad para prestar exclusivamente labores de apoyo, hasta el despliegue de las Unidades de la Unidad.

Además,

el 43 Grupo de Fuerzas Aéreas continuará operando durante esta campaña los aviones apagafuegos CL 215-T, adscritos orgánicamente al Ministerio de Defensa y funcionalmente al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, así como los CL 415-T del Ministerio de Defensa.

Tras la debida coordinación con la Dirección General de Desarrollo Rural y Política Forestal, está previsto que estos aviones desplieguen, desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre, de manera escalonada, en ocho destacamentos permanentes, aunque será de trece el máximo número de aviones desplegados de forma simultánea. El periodo de máximo esfuerzo abarcara del 1 de julio al 15 de septiembre.

Pero aquí no acaba la cosa porque habría que añadir el esfuerzo de la Guardia Civil:

La Guardia Civil dedicará, aproximadamente, 4.100 efectivos a las labores de prevención, intervención e investigación de los incendios. De este modo, en la fase de prevención, las Patrullas de la Unidades Territoriales, las Patrullas de la Agrupación de Tráfico, del Servicio de Montaña y del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), así como los medios del Servicio Aéreo de Vuelo y del Servicio Marítimo desde el mar, vigilan y avisan en caso de detectar un foco de incendio. Por otro lado, en la fase de intervención se colabora con los servicios de emergencia, y en la fase de investigación los equipos del SEPRONA y de las Unidades de Policía Judicial realizan inspecciones oculares, investigan y analizan todos los incendios.

Asimismo, se subraya el énfasis de las actuaciones de prevención en la Comunidad Autónoma de Galicia, donde la Guardia Civil cuenta ya con 153 especialistas del SEPRONA dedicados a estas tareas, dieciocho equipos de investigación de incendios forestales y una Unidad Policial contra el crimen incendiario. Con motivo de la campaña de prevención para el año 2013 se refuerza dicho dispositivo con diecinueve efectivos de la Agrupación Rural de Seguridad, veinte del Escuadrón de Caballería, dieciocho del SEPRONA, diez de la Policía Judicial, así como dos helicópteros, uno con base en La Coruña y otro en León, para tareas de prevención y vigilancia.

Nos preguntamos:  ¿quién paga los aviones apagafuegos que son orgánicamente del Ministerio de Defensa, pero funcionalmente del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente?  ¿Quién compró los aviones?  ¿Quién paga las reparaciones?  ¿Quién paga la gasolina?

Expléndido despliegue militar, sobre todo si lo comparamos con el civil:

Los helicópteros de la Dirección General de Tráfico prestan importantes servicios en este ámbito a la hora de detectar incendios.

El Ministerio de Agricultura contará con 65 aeronaves de distintas capacidades, ubicadas en diversas bases de la geografía peninsular e insular. Estos medios aéreos son:

  • 14 aviones Canadair (CL 215T) con capacidad de descarga de 5.500 litros.
  • 3 aviones Canadair (CL 415) con 6.000 litros de capacidad.
  • 15 aviones (Fire Boss AT 802 y Airtractor 802), con capacidad de depósito de 3.100 litros.
  • 8 helicópteros bombarderos Kamov K32A con capacidad de carga de agua de 4.500 litros.
  • 19 helicópteros biturbina con capacidad de descarga de 1.500 litros. Se utilizan para el apoyo al trabajo de las brigadas, así como para su transporte.
  • 4 helicópteros BK 117 para apoyo en actividades de defensa contra incendios.
  • 2 aviones de comunicaciones y observación ACO, equipados con material de transmisión de fotografías digitales, a través de telefonía móvil GPRS, y de video continuo, tanto en espectro visible como en infrarrojo. Las imágenes fijas se reciben en las Centrales de Operaciones y sirven de ayuda en la toma de decisiones, y los vídeos en las unidades móviles desplazadas sobre el terreno.

Medios humanos

Para apoyar las labores de extinción el Ministerio cuenta también con medios humanos, organizados en:

  • 10 Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF), que, durante cuatro meses, desarrollan su actividad en labores de extinción, trabajando en prevención fuera del periodo de alto riesgo. Están especializadas en el combate de grandes incendios.De ellas nueve pertenecen a las BRF-A, que constan de tres equipos de un técnico, dos capataces y catorce brigadistas, y una a las BRIF-B, compuesta por equipos de un técnico forestal, un capataz y siete brigadistas.

Es decir, los aviones con mayor capacidad de agua son del Ministerio de Defensa, y es ridículo comparar los 1.500 efectivos de la UME y los 4.100 de la Guardia Civil frente a las 10 brigadas del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente con un total de 468 personas.  Es decir, sólo el 7’7 % de las unidades dedicadas a luchar contra el fuego van a ser civiles.

Para más inri, hemos mirado la página web del 43 Grupo de las Fuerzas Armadas y nos enteramos de que su historia es peculiar:

el Ministerio de Agricultura no era ajeno al grave problema de los incendios forestales y decidió adquirir los primeros CL-215, que se recibieron el 8 de febrero de 1971 en la Base Aérea de Getafe procedentes de Montreal, encuadrándose en el 803 Escuadrón de Fuerzas Aéreas.

 

Es decir, puro militarismo patrio en el que un ministerio civil comprar los aviones y los pone a disposición de los militares.  Entonces esto era normal porque eran los tiempos de Franco y había una dictadura militar, pero … ¿ahora?  Pues sigue siendo lo mismo.  La misma práctica y … posiblemente también la misma dictadura militar de facto.

¿Son los militares los más capacitados para defender nuestra seguridad ecológica en lo que a incendios se refiere?  Mucho nos tememos que no, como intentábamos demostrar en el artículo:  «Los desmanes del militarismo (V)«.

Es necesario que los grupos pacifistas y ecologistas tomen conciencia de este problema y reivindiquen la desmilitarización de la lucha contra incendios y el traspaso a Medio Ambiente de competencias y de los medios que existen para que sean manejados desde parámetros civiles.

Entre tanto los militares aprovecharán para colgarse medallas, alardear de los favores que nos hacen y lo beneficiosos que son, y quejarse del escaso presupuesto que tienen.

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4 comments

  1. […] ya hemos explicado en otros momentos, el ejército cuenta con la mejor infraestructura, el mejor equipamiento y las mayores dotaciones […]

  2. ELIF Cueto dice:

    Si todo el dinero perdido en la UME «que no valen para nada» solo la mitad de dinero que se invierte en esta pandilla que son se destinará a labores de prevención se vería que no son necesarios ya que los que cumplimos siempre somos los de siempre y no nos colgamos medallistas,que tampoco las queremos.los que apagan los incendios son las ELIF que son las que llegan los primeros al incendio y los u,timos en irse.AHI QUEDA ESTO…ELIF CUETO!!!

  3. […] comentábamos en una entrada anterior “Desmilitaricemos la lucha contra incendios y devolvamos competencias al Ministerio de Medio Ambiente” que estos aviones acaban siendo operados […]

  4. […] hemos desarrollado diversas lineas críticas de este organismo, enfatizando la abrumadora militarización que sufre la lucha contra las catástrofes en España, el impacto negativo de la UME en la generación de puestos de trabajo que ellos […]

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