La justicia militar es un anacronismo

Condena

Fuente:  El País.

Conocemos ahora que será la justicia militar y no la civil la que investigue los malos tratos recibidos por un detenido  irakí de la mano de soldados españoles de la base de Diwaniya en 2004, de las cuales hemos podido todos avergonzarnos por el vídeo que ha salido a la luz hace unos días.

No es la primera vez en la que nos quejamos del anacronismo de la justicia militar. No debería existir un tribunal y una jurisdicción aparte para los militares. Es como si los carteros, pongamos por caso, quisieran ser juzgados por los carteros, o los carniceros por los carniceros, o los banqueros por los banqueros (bueno, este es un mal ejemplo y es mejor no darles ideas, aunque en realidad tampoco les hace falta, que ya tienen luego quienes los indulten).

No son infrecuentes los casos en que el corporativismo, sea militar o de otro tipo, hace poco imparcial cualquier enjuiciamiento de los comportamientos humanos y no parece un buen antecedente éste de que sea la justicia militar quien juzgue a los militares si tenemos en cuenta las noticias difundidas acerca de este caso que nos indican el malestar del estamento militar por la difusión del vídeo.

Mucho nos tememos que, juzgue quien juzgue, de poco va a servir, si es que pretendemos que la solución más imaginativa a un problema como el de las torturas en guerra se puede resolver con la sanción penal y el castigo ejemplar a los autores del hecho.

Por otra parte, un juicio, cuando menos, exige un juez imparcial e independiente y no parece que lo mejor sea permitir ningún asomo de dudas al respecto. Los jueces militares son una peculiaridad muy poco asumible respecto del resto de los jueces, tanto por su estudio y preparación como por su competencia. Por poner un ejemplo, sus oposiciones cuentan con 248 temas más o menos ligeros (los de los jueces civiles mas de 450), las oposiciones cuentan con pruebas «físicas» de carácter eliminatorio, no pasan luego por la escuela de práctica jurídica a completar ninguna formación (otros dos años de formación) y la media de estudio no suele ser superior al año (las de judicatura no bajan de cuatro), porque son pruebas muy facilonas.

Tanto huele a chamusquina esto del enjuiciamiento de comportamientos de militares en Irak por parte de otros militares, que hasta Amnistía Internacional ha protestado y pide que estos tipos no sean juzgados bajo una jurisdicción especial y por militares. Por algo será.

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