Morenés, ¿inteligente o impertérrito?.

Cristian+Casseres+en+Acarigua

Fuente: RTVE

El Ministro de Defensa, con el apoyo decidido del de Exteriores, ha dicho en el Congreso, al pedir la intervención de 50 militares españoles en la guerra de Malí, que el asunto nos va a salir por 3,5 millones de euros por el asesoramiento a los militares malienses que ofrecerán nuestros «expertos», más lo que cueste poner a volar el Hércules que se ha cedido (no ha dicho lo que nos costará poner el «Esperanza del Mar» al servicio de la guerra, pero son pequeños detalles que pasan desapercibidos).

Si el dato nos empieza a dar idea del gasto que nos va a traer acompañar la aventura colonial francesa, la justificación es sorprendente donde las haya «sería negligente permanecer impertérritos ante un problema que está a menos de dos horas de vuelo de España» y que «podría provocar un movimiento masivo de refugiados» huyendo de los terroristas yihadistas.

Morenés está confundido. La gente no quiere que permanezcamos impertérritos, sino que nos movamos precisamente en la dirección adecuada, que para nada es intervenir militarmente apoyando al ejército del dictador maliense y a los intereses neocoloniales de Francia.  Queremos movimiento, pero en favor de la gente, no de los intereses poco santos (y en ello sí que son impertérritos tanto Morenés como los cuatreros franco-malienses) de quienes quieren encontrar una salida militarista a un conflicto que no es de dimensión militar.

Pero además Morenés, tal vez confundiendo el culo con las témporas, nos considera idiotas al decir a los diputados (suponemos que sólo a ellos, de ahí su confusión) que esos 150.000 malienses que huyen de la barbarie de la guerra nos obligan a vigilarles, no sea que vayan a venir aquí a pedir asilo político o trabajo, dado que están a menos de dos horas de avión. ¿Pero Morenés no sabe que, entre otras cosas gracias al status quo generador de violencia estructural en el que Francia y España han participado, esos malienses son pobres de solemnidad y no van en avión a ningún lado, sino que se desplazan a pié, para desertar de la maldita guerra, por desiertos ardientes y sufriendo todo tipo de calamidades (dado que ni Francia, ni España, ni los países de la región, ni nadie ha previsto asistencia a estos refugiados)?. ¿No sabe que los refugiados de las múltiples guerras se apilan en tierra de nadie en los países limítrofes de los conflictos y no aspiran ni siquiera a ir a un sitio más seguro, sino sólo a sobrevivir algo más para poder volver a sus hogares?  ¿Y en todo caso, no sería una opción mucho mas ética, en el caso de que les fuera posible, acoger a estos refugiados y ayudarlos en el drama donde la guerra les expulsa, antes que vigilarlos para que no nos pringuen con su dolor?

Morenés, entre impertérrito y escaso de inteligencia, usa sus intervenciones para su gran afición literaria: la bola-ficción, un nuevo género en el que se nos está volviendo un experto consumado.

Share

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed