¿Hacia el inicio de otro ciclo de compra de armas?

 Fuente: Infodefensa

Tenemos un problema generado por la ingente deuda militar que arrastramos desde que los gobiernos, primero de Aznar, luego de Zapatero y ahora de Rajoy, enloquecieron en la compra de armamento innecesario, sofisticado y ruinoso para la economía (los famosos Programas Especiales de Armamento), con lo que generaron una burbuja de deuda que actualmente resulta impagable y asciende a más de 32.000 millones de euros según el último conteo de la misma.

No han decidido aún cómo van a afrontar el pago de esta barbaridad, ni de dónde saldrá el dinero para llevarlo a cabo, pero los militares ya están pensando en nuevas adquisiciones de material militar de primera generación.

El Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada (de la sexta armada más peligrosa y grande del mundo, cosa que ni se dice ni se sabe) ha propuesto el rearme de la Armada, con la adquisición de cinco fragatas F-110 (que dado el actual desastre económico quedaron sin poderse comprar) y la segunda serie de los Buques de Acción Marítima (BAM) que se paralizaron (a pesar de la petición en el parlamento de que se invierta en este engendro de PSOE y de Izquierda Plural, que pidieron un aumento del gasto militar al respecto para dar trabajo a los astilleros de Navantia en Cádiz), así como helicópteros, vehículos de apoyo, aviones no tripulados, misiles y una larga ristra de armamentos.

El almirante, sin pedir perdón por el agujero en el que los militares nos han metido con una deuda infumable en compra de armas innecesarias, habla de austeridad pero pide más leña al mono.

Esta institución militar nunca está satisfecha. Siempre están indefensos. Siempre necesitan más armas. Siempre necesitan más dinero y más aventuras. Tiene una pulsión enfermiza que raya la paranoia.

Nos podemos hacer dos tipos de preguntas que tal vez nos permiten ver lo inaceptable de satisfacer estos caprichos:

¿Cuánto cuestan los planes de rearme que proponen estas gentes?

Si tenemos en cuenta que, a precio de 2008, las fragatas F100 suponían unos 750 millones de euros según algunas estimaciones (suele haber un desfase considerable entre el precio pactado y el precio final de estos cacharritos, que supera el inicial en entre un 30 y un 100%) y que las F-105 suponían unos 850 millones de euros de coste final (presupuestados únicamente 475), la nueva versión que ahora quieren comprar (F110) no saldrán por menos de 900 millones de euros. Como quieren tres al menos, hablamos de no menos de 2700 millones de euros  mondos y lirondos por este caprichito.

Si se continúa con la adquisición de la segunda fase de los BAM, hablamos de unos 740 milloncetes por buque, lo cual nos pone (querían hacer cuatro al menos) en 2960 milloncetes en BAM.

Vayamos a los aviones no tripulados (suponemos que Drones, por ser los que ha homologado al OTAN) que cuestan cada uno unos 28 millones de euros, pero como quieren al menos 10 hablamos de unos 280 millones de euros, una bicoca.

Podríamos seguir sumando en esta estimación de primera hora, pero no merece la pena. Basta con saber que para saciar los nuevos intereses de la armada harán falta, si hacen caso a los planes de ésta, no menos de 6.000 millones de euros en lo que aparece como una desmesurada apuesta por hacer un agujero de deuda mayor del que ya nos han hecho.

b) ¿Para qué valen estas armas?

Empecemos por decir que las características del material que se pretende comprar lo sitúan como un material principalmente pensado para la llamada “proyección” y no es un material estrictamente defensivo ni vale para la defensa de la soberanía frente a un hipotético ataque de un “invasor” (en el supuesto de que alguien quisiera invadir el estado español de forma militar). Es decir, sus usos son los de llevarlo a miles de kilómetros y usarlo en escenarios de guerra en otros países, lo que quiere decir que es un material para agredir a otros y no para defenderse.

Pero es más, es que este material no es decorativo. No sólo es que valga para llevarlo lejos, a guerras lejanas, de una manera hipotética. Es que nuestra armada ya hace eso. Ya interviene militarmente en guerras lejanas, realizando acciones militares que agreden a otros pueblos. Luego ya se usa para imponer violentamente “nuestros” intereses en otras regiones del planeta. ¿Es eso lo que queremos la gente de a pié?¿ Queremos que nuestros impuestos sirvan para hacer eso?

c) El rearme de la armada es solo la cabeza del iceberg. Es esperable el rearme de los otros cuerpos  militares.

Como vemos, la Armada contempla un nuevo ciclo armamentístico que cubrirá el plazo de ocho o diez años, con adquisiciones de armas, inicialmente, de más de 6000 millones de euros. Eso sin contar con que no les entre la manía de tener otra vez un portaaviones (el actual lo van a jubilar por lo caro que les sale desplazarlo) para no perder su puesto en el ranquing como sexta armada más potentes del planeta (lo cual no nos hace falta para nada pero al parecer viste mucho).

Pero la armada no es todo el ejército. También el ejército del aire y el ejército de tierra planean su propio rearme y esperan iniciar un nuevo ciclo de compra de armamento. A diferencia de la Armada, aún no han dado a conocer sus aspiraciones de rearme, pero éstas existen y se centran en la adquisición, igualmente, de armamento de proyección enfocados a la agresión a otros pueblos.

El nuevo ciclo de armamentos y rearme español está servido.

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