El premio nobel de la paz lo dan en una rifa

Como es de dominio público, este año el premio Nobel de la Paz se lo han dado al señor Obama, actual presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

Ante la muy remota posibilidad de que alguien en el planeta se encuentre perplejo, o al menos tanto como nosotros, hemos indagado sus méritos “nobelescos” para tal designación.

Lo primero que debemos decir es que este campeón se ha impuesto a más de 205 candidatos, algunos de la talla de Berlusconi, Sarkozy, Clinton, Bono (el de U2, no el manchego) y otros tantos que, en realidad, podrían ser parte de la explicación (y del problema).

Pero, dejando atrás estos asuntillos menores, veamos lo que el jurado ha tenido en consideración para su premio. El jurado valora su apuesta por un mundo sin armas nucleares y por trabajar por la paz en el mundo.

No es poca cosa, pero valorar una apuesta como motivo para dar un reconocimiento tan radical es demasiado apostar, porque del dicho al hecho hay mucho trecho.

También ha dicho el jurado que Estados Unidos ha creado un “clima nuevo para la política internacional. Gracias a sus esfuerzos, la diplomacia multilateral ha recuperado su posición central y ha devuelto a las Naciones Unidas y otras instituciones internacionales su papel protagonista”.

Para empezar, Obama prometió acabar con la cárcel ilegal de Guantánamo, pero ahí sigue la cárcel ilegal y dentro de ella sus presos ilegales.

También prometió acabar con el conflicto de Irak y de Afganistán y, que se sepa, los conflictos se han complicado más aún y Obama se ha conformado con militarizarlos mucho más (incluso mandando otros 45.ooo soldados al frente). Ahora está intentando definir una nueva estrategia, pero ya se apunta por dónde irá, pues los “líderes” europeos se aprestan a dar más soldados y dineros para esas dos guerras y la OTAN pide más esfuerzo militar a Europa.

Prometió resolver el problema que genera Israel con su politica agresiva hacia Palestina pero permitió las agresiones genocidas últimas de Israel y el problema está donde estaba o peor.

También ha anunciado que retirará el programa de escudo antimisiles y tal vez lo haga, pero eso ¿equivale a distensión o a cambio de alianzas?, ¿Se suprime el programa o dejará de centrarse en centro-europa y Europa del Este?

¿Se va a rebajar sólo el número de misiles obsoletos o no operativos, o en cambio se va a rebajar el número de misiles nucleares operativos (lo cuál si aumentaría la seguridad mundial?.  Igual ocurre con las armas nucleares. Llegar a un acuerdo de desarme no equivale a un cambio de política militar, sino a un pacto de cuántas armas nucleares tendrá cada una de las potencias en uso. Un modo de declarar que no se opta por la paz, sino por la preparación de la guerra.

Podríamos preguntarnos por otros aspectos como el descomunal gasto militar de Estados Unidos o el hecho de ser el primer exportador e importador de armas del mundo, o la política reeditada de construcción de bases militares en Colombia y otros lugares.

Parece que se han valorado mucho sus esfuerzos por lograr pasar de un mundo unipolar a otro multipolar.  Sin embargo, la OTAN sigue involucrándose en todos los conflictos que considera necesario EE.UU., y sigue afianzando su política imprialista.  Realmente, ¿dónde quedan en la política concreta los deseos de multilateralismo?

Obama ha esgrimido argumentos contra uno de los grandes enemigos de la humanidad, incluso ha pedido a los demás que redoblen sus esfuerzos.  Sin embargo, aún no ha firmado nada contra el cambio climático ni ha variado las políticas estadounidenses en este tema.

Obama sigue aplicando la ley del embudo en política económica, nos exporta crisis, protege a sus bancos, a sus empresas, a sus intereses, pero nos pide a los demás que no seamos proteccionistas (sobre todo contra los intereses norteamericanos).  Otra prueba más de contradicción entre lo que dice y lo que hace.

No parece que estos deméritos, sin embargo, hayan mellado la opinión de los que dan estos premios.

Llama la atención que la convocatoria para proponer candidatos al premio nobel de la paz se cerró dos días antes de la nominación de Obama como justo vencedor de dicha contienda (entiéndase en términos metafóricos, ya que hablamos de paz).

Todo un ejemplo de lo que valen ciertos premios según a quién se los den. Sobre todo si se dan en una rifa.

Share

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookCheck Our Feed